Malaria

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Guinea: La comunidad se une para reducir los riesgos de enfermedades y desastres

Desde que tienen memoria, la población de Dalafilani, una pequeña aldea rural de 2.000 personas situada en el centro de Guinea, se ha enfrentado a un problema recurrente y grave: las inundaciones.Cada vez que llovía intensamente, el agua inundaba la aldea, dañando las viviendas y dejando grandes charcos de agua estancada y contaminada, el caldo de cultivo perfecto para las enfermedades transmitidas por el agua y los mosquitos.Las inundaciones no solo ponían en peligro las viviendas y la salud de las personas, también causaban presiones económicas. La población local solía tener que comprar con frecuencia medicamentos para tratar a los familiares que enfermaban a causa de enfermedades relacionadas con las inundaciones, lo que desviaba ingresos que eran esenciales para otras necesidades diarias.Así que cuando el voluntariado local de la Cruz Roja de Guinea reunió a la comunidad para debatir posibles soluciones, la gente decidió que harían todo lo necesario para mantener a raya las inundaciones y las enfermedades.Un diagnóstico comunitario en el centro del cambioA través del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3), personas voluntarias de la Cruz Roja de Guinea que se han capacitado, guiaron a la comunidad a través de una evaluación participativa de riesgos para comprender el problema, debatir las necesidades y los recursos de la comunidad y encontrar una solución viable."Como miembros de esta comunidad, trabajamos en ocnjunto para identificar los problemas prioritarios. Durante un diagnóstico comunitario, las personas vecinas reconocieron que las inundaciones y las aguas residuales eran una fuente importante de enfermedades y que su entorno tenía un impacto directo en su salud, seguridad y medios de vida", explica Sekou Oularé, voluntario de la Cruz Roja de Guinea."En grupo se nos ocurrió la idea de construir un sistema de canales a través de la comunidad para evacuar las inundaciones y las aguas residuales. La Cruz Roja facilitó este proceso, proporcionando herramientas y apoyo logístico", añade.Tomar medidas colectivasUna vez acordado el plan de acción, las y los habitantes de Dalafilani se pusieron rápidamente manos a la obra para convertir su idea en realidad."Decidimos movilizar a toda la comunidad. Hombres y mujeres trabajaron mano a mano para construir los canales. Fabricamos ladrillos, cavamos zanjas y transportamos materiales. Este trabajo nos ha permitido crear un sistema de drenaje funcional que aleja el agua de lluvia y las aguas residuales domésticas de nuestra aldea", explica Fanta Bö Kourouma, presidenta del grupo juvenil de Dalafilani.Las personas voluntarias de la Cruz Roja de Guinea estuvieron presentes durante todo el proceso, ayudando a construir los canales, trazando el recorrido más eficaz para evacuar el agua del pueblo; y adquiriendo los materiales necesarios.Una comunidad más saludable y segura a largo plazoTras la construcción de los canales, la comunidad no tardó en notar un cambio positivo. El pueblo está más limpio, ya no hay charcos de agua estancada después de las lluvias y las familias están aliviadas al ver que sus hijas e hijos gozan de mejor salud."Antes teníamos problemas de enfermedades, especialmente entre la niñez. Solían jugar en el agua sucia y eso les enfermaba. Era una carga muy pesada para nuestras finanzas debido al costo de los medicamentos. Hoy, gracias al sistema de drenaje, hay menos mosquitos y menos niños enferman", afirma Gbè Traoré, residente de Dalafilani.Las autoridades locales de salud también han informado de una disminución de las enfermedades, y el jefe del puesto de salud de Dalafilani, Bernard Camara, ha registrado un número significativamente menor de consultas médicas relacionadas con la malaria y las enfermedades transmitidas por el agua.El voluntariado de la Cruz Roja de Guinea sigue prestando apoyo a la población de Dalafilani, organizando reuniones comunitarias periódicas para informar sobre los riesgos de epidemias y reforzar las medidas de higiene.El jefe de la aldea de Dalafilani, Fodé Oularé, se siente aliviado al ver las mejoras en la salud de su comunidad y comprende que deben seguir trabajando para mantener a raya los riesgos de enfermedades a largo plazo."Antes, el agua de lluvia se escurría en todas direcciones, creando charcos de agua estancada. Ahora, con el sistema que hemos construido, el agua se drena y tenemos un entorno más limpio. La Cruz Roja ha estado trabajando con nosotros para crear conciencia y mantener este progreso, pero depende de nosotros, las y los residentes, mantener las cosas limpias para prevenir enfermedades", explica.--Las actividades descritas en este artículo se llevaron a cabo como parte del Programa de Preparación Comunitaria ante Epidemias y Pandemias (CP3), un programa multinacional que se desarrolló entre 2018 y 2025. Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 prestó apoyo a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios para prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades. Si le ha gustado esta historia y desea obtener más información, suscríbase al boletín informativo sobre preparación para epidemias y pandemias de la IFRC (disponible en inglés).

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Gambia: Al comenzar la temporada de malaria, una infusión de medicamentos salva vidas

Escrito por Moustapha DialloEn una tarde calurosa y húmeda de jueves, el patio del Almacén Médico Central de Gambia está repleto de gente. A pesar del calor sofocante, decenas de personas se reúnen bajo una gran carpa.De vez en cuando, aparecen nubes que luego se disipan, mientras que los pequeños charcos que dejó una ligera lluvia el día anterior recuerdan el inicio de la temporada de lluvias, un período conocido por provocar un aumento de los casos de malaria.En este contexto, la Sociedad de la Cruz Roja de Gambia (GRCS) entregó oficialmente al Ministerio de Salud un suministro vital de medicamentos contra la malaria para apoyar la próxima campaña de quimioprevención estacional de la malaria (SMC).Esta donación, que salvará vidas, forma parte del proyecto "Acelerar la eliminación de la malaria en Gambia", financiado por la Agencia China de Cooperación Internacional para el Desarrollo (CIDCA) a través de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC)."Esta entrega llega en el momento adecuado", afirmó Lamine Dampha, secretario permanente del Ministerio de Salud, durante la ceremonia de entrega. "La temporada de lluvias, comúnmente conocida como la "temporada de la malaria", acaba de comenzar. Estos medicamentos nos permitirán proteger a decenas de miles de personas, especialmente a los niños y niñas menores de cinco años, que siguen siendo el grupo más afectado por la malaria en todo el país".En su intervención en la ceremonia de entrega, Charles Businge, director regional de la IFRC para África, destacó que estos medicamentos llegan en un momento crucial, en el que la financiación mundial para la lucha contra la malaria está disminuyendo.En este contexto, Ibou Fye Njie, secretario general de la Cruz Roja de Gambia, afirma que estos medicamentos cobran aún mayor importancia."La entrega de estos medicamentos supone un hito significativo en nuestros esfuerzos colectivos por lograr una Gambia libre de malaria, mientras enfatiza que el proyecto financiará los costos operativos para la implementación de cuatro ciclos de SMC durante la temporada de malaria de 2025 en el distrito de Kombo Norte", afirmó.Apoyo a una campaña nacional de distribución de mosquiterosCon un valor superior a 108.000 dólares estadounidenses (sin incluir los gastos de transporte, estimados en 35.000 dólares), la entrega de medicamentos se produce tras una campaña a gran escala de distribución de mosquiteros, que se llevó a cabo en colaboración con las autoridades senegalesas, como parte de un esfuerzo transfronterizo coordinado para controlar la malaria.Se distribuyeron gratuitamente más de 1.5 millones de mosquiteros tratados con insecticida a hogares de toda Gambia.Para apoyar esta iniciativa nacional, se movilizó a 280 personas voluntarias de la Cruz Roja en todas las regiones para dar información sobre la prevención de la malaria. Fueron puerta por puerta educando a las familias sobre el uso adecuado de los mosquiteros, proporcionaron información sobre dónde recogerlos y ayudaron al personal del Ministerio de Salud a registrar a las familias que recibirían la asistencia."Estoy muy agradecida por haber recibido un mosquitero", dijo una madre de tres hijos de la región del río Central. "Este año, sé que mis hijos y yo estaremos protegidos contra la malaria".La malaria: una grave amenaza para la salud públicaLa malaria es una de las diez principales causas de muerte en Gambia, y toda la población del país está expuesta al riesgo de contraer la enfermedad. También sigue siendo una de las principales causas de mortalidad y morbilidad infantil en Gambia, donde la tasa de mortalidad de menores de cinco años sigue siendo elevada, con 56 muertes por cada 1.000 nacimientos.A pesar de los importantes avances logrados en los últimos años, la financiación mundial para la lucha contra la malaria es insuficiente para mantener los servicios esenciales para una población en crecimiento y hacer frente a las amenazas biológicas y no biológicas.En nombre de Liu Jin, embajador de la República Popular China en Gambia, el Sr. Zhan Tong, consejero de la embajada china, reafirmó el compromiso de China:"Estamos seguros de que, con el firme apoyo del gobierno chino y de la comunidad internacional, muy pronto veremos avances tangibles", afirmó.El proyecto "Aceleración de la eliminación de la malaria en Gambia", puesto en marcha en septiembre de 2024, se prolongará hasta septiembre de 2026, con un presupuesto total de 1.978.879 dólares estadounidenses.

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Uganda: El Club de Salud Escolar ayuda a estudiantes y a las comunidades a protegerse de las enfermedades

"El Club de Salud Escolar nos ha enseñado a cuidar nuestra salud. También llevo a mi casa los conocimientos que aprendo en el club, y mis padres llevan esos mensajes a la comunidad en general". Son palabras de Kikanshemeza, alumna de la escuela primaria de Mwisi, en el suroeste de Uganda, y orgullosa miembro de su Club de Salud Escolar. Creado por la Cruz Roja de Uganda, el Club de Salud Escolar ayuda a estudiantes de primaria y secundaria a comprender cómo protegerse de diversas amenazas de enfermedad, mantenerse saludables y compartir sus nuevos conocimientos con sus pares, familias y comunidades en general. Se trata de una de las muchas actividades diferentes del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3), un programa multinacional dirigido por la IFRC y siete Sociedades Nacionales de la Cruz Roja para ayudar a las comunidades, que son las primeras en responder, y a otros socios a prepararse, detectar, prevenir y responder a los riesgos sanitarios. Desde que se unió a su Club de Salud Escolar, Kikanshemeza ha construido en su casa un "tippy tap" -una sencilla instalación de bajo costo para lavarse las manos que puede ayudar a reducir hasta el 50% de las infecciones evitables-, ha apoyado a su familia para que lo use regular y adecuadamente, y ha compartido información sobre diferentes enfermedades que puede salvar vidas. "Nos dijo que no comiéramos carne de animales muertos y que nos aseguráramos de enterrarlos correctamente, y también que los murciélagos son una causa potencial del ébola y que los monos también pueden transmitirlo", explica Annet, la madre de Kikanshemeza. El conocimiento es poder Kikanshemeza es una de los 30 personas del Club de Salud Escolar de la escuela primaria de Mwisi. El club se reúne una vez a la semana en sesiones especiales dirigidas por Akampurira, un facilitador de la Cruz Roja de Uganda, que les enseña todo sobre distintas enfermedades, incluido cómo reconocer los signos y síntomas, qué personas pueden estar más expuestas y qué medidas pueden tomar las y los estudiantes para evitar que las enfermedades se propaguen. Después, el club se encarga del mantenimiento de las instalaciones de lavado de manos de la escuela, se aseguran de que la población estudiantil siga unas prácticas higiénicas adecuadas; y comparten lo que han aprendido con sus clases, a menudo mediante grandes representaciones teatrales en el vestíbulo de la escuela. Las y los estudiantes presentan escenas informativas y animadas: desde un paciente que pide ayuda a un médico tras notar síntomas de paludismo, hasta una persona a la que muerde un perro en la calle y se apresura a vacunarse. Abordar temas sanitarios serios de esta forma más divertida y desenfadada ayuda a desmenuzar temas complejos, mantiene el compromiso y les ayuda a retener los conocimientos por si los necesitan en el futuro. ¿Por qué implicar a estudiantes en la preparación ante epidemias? La IFRC y nuestras Sociedades Nacionales miembros se han centrado desde hace mucho tiempo en ayudar a las personas a prepararse, responder y recuperarse de las epidemias. Sabemos por experiencia que una preparación eficaz ante las epidemias debe implicar a las propias comunidades, a las personas que intervienen en primera instancia y a socios de todos los ámbitos de la sociedad, como las escuelas. "Los clubes escolares de salud han cambiado las reglas del juego de la comunicación sobre riesgos sanitarios, ya que la población estudiantil comprometida han sido excelentes educadores entre iguales en la escuela, y también agentes de cambio en el hogar", explica Henry Musembi, Delegado del Programa CP3 para Uganda y Kenia. "Los clubes son una gran plataforma para formar a la próxima generación de personas defensoras y de respuesta a las emergencias epidémicas en las comunidades destinatarias", añade. Ver el cambio positivo Kushaba, otro miembro del Club de Salud Escolar cuyo hermano había padecido paludismo anteriormente, dice que ha aprendido mucho del club y que ha notado un cambio positivo en su comunidad: "Aprendimos cómo podemos controlar el paludismo cortando los compuestos, drenando toda el agua estancada para destruir el hábitat de los mosquitos, y cómo se puede usar un mosquitero tratado". "Antes de la introducción del Club de Salud Escolar, no teníamos grifos de punta, no sabíamos cómo usar los retretes, ni siquiera cómo podemos limpiar nuestra escuela. Las y los estudiantes sufrían enfermedades como el paludismo o el cólera, pero ahora, gracias al Club de Salud Escolar, están bien", añade. -- El Club de Salud Escolar de Mwisi es uno de los varios creados en Uganda y otros países a través del Programa Comunitario de Preparación ante Epidemias y Pandemias (CP3). Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el programa se ejecuta en siete países y apoya a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios para prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades. Si le ha gustado esta historia y desea saber más: Visite nuestra página web Preparación ante epidemias y pandemias Suscríbase al boletín de preparación para epidemias y pandemias de la IFRC

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Enfermedades transmisibles

Las enfermedades transmisibles son enfermedades que se transmiten de persona a persona o de animales a humanos. Obtenga más información sobre diversas enfermedades transmisibles a continuación y sobre lo que hacen la Federación Internacional y nuestras Sociedades Nacionales para mantener saludables a las comunidades de todo el mundo.