La "crisis silenciosa de inseguridad alimentaria" en Camerún se agrava mientras millones de personas luchan por encontrar comida

Cameroon Red Cross volunteers go from house to house conducting a community assessment on food insecurity in Cameroon, where many families are facing a crisis driven by multiple shocks.

Un equipo voluntario de la Cruz Roja de Camerún va de casa en casa realizando una evaluación comunitaria sobre la inseguridad alimentaria en Camerún, donde muchas familias se enfrentan a una crisis provocada por múltiples afectaciones.

Foto: IFRC

Yaundé/Nairobi/Ginebra, 10 de marzo de 2026 — Millones de personas en Camerún se enfrentan a una crisis alimentaria cada vez más grave que está recibiendo poca atención internacional, según ha advertido hoy la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC).

Una nueva evaluación realizada por la Cruz Roja de Camerún con el apoyo de la red de la IFRC, en la que se encuestó a casi 6.000 hogares, reveló que el hambre está aumentando rápidamente.

Más de 3.3 millones de personas luchan por encontrar alimentos suficientes, y las familias de las regiones del extremo norte, norte y este del país ya están saltándose comidas, vendiendo ganado o endeudándose solo para sobrevivir.

En algunas de las zonas más afectadas, el 64 % de los hogares sufre una grave inseguridad alimentaria, mientras que las reservas de alimentos duran menos de un mes.

Adesh Tripathee, jefe de la delegación de la IFRC en Yaundé, afirma:  

“Camerún se enfrenta a una crisis alimentaria silenciosa. Las familias están haciendo todo lo posible simplemente para sobrevivir. Esta crisis no aparece en los titulares, pero para millones de personas ya es una realidad cotidiana”. 

La Cruz Roja de Camerún, con el apoyo de la IFRC y los socios del Movimiento, está llevando a cabo transferencias de efectivo, apoyo a los bancos de cereales, recuperación agrícola, actividades de nutrición y programas de resiliencia comunitaria. Sin embargo, los recursos existentes son insuficientes en relación con la magnitud de las necesidades.

La IFRC ha lanzado un llamamiento de emergencia con el fin de reunir 9,6 millones de francos suizos para ayudar a la Cruz Roja de Camerún a ampliar la asistencia a las comunidades en condiciones más vulnerables. La operación proporcionará apoyo integral, incluyendo asistencia en efectivo, apoyo alimentario, recuperación de los medios de vida, servicios de nutrición, agua potable y saneamiento, y programas de protección.

La IFRC hace un llamado a sus socios y donantes para que movilicen urgentemente recursos con el fin de proteger a las comunidades en condiciones más vulnerables y evitar un mayor deterioro de la situación humanitaria. 

Familias al límite 

La evaluación de la Cruz Roja reveló que más del 60 % de los hogares recurren a estrategias de supervivencia extremas, como la venta de ganado, herramientas y otros activos productivos necesarios para plantar cultivos en la próxima temporada.

Solo el 5 % de los hogares siguen teniendo capacidad para absorber otra crisis, lo que deja a las comunidades en una situación de extrema vulnerabilidad ante nuevas crisis climáticas, aumentos de precios o conflictos.

Los padres y madres sacrifican cada vez más sus propias comidas para que sus hijos puedan comer.

Un padre de Logone-et-Chari, en la región del Extremo Norte de Camerún, afirma: 

“Ya no hablamos de comer bien, hablamos de sobrevivir. Primero vendimos nuestras cabras para comprar maíz. Luego tuve que vender mi arado para que pudiéramos comer esa noche. Ahora mi esposa y yo pasamos dos días sin comer para que nuestros hijos puedan tener un puñado de granos”. 

La niñez corre un riesgo especial. La evaluación reveló que ocho de cada diez niños y niñas no comen suficientes alimentos nutritivos, lo que les pone en riesgo de sufrir desnutrición aguda y daños a largo plazo en su desarrollo. 

Cécile Akama Mfoumou, presidenta de la Cruz Roja de Camerún, afirma:  

“La situación se está deteriorando rápidamente. Las familias están agotando los mecanismos de supervivencia de que disponen. Es fundamental prestar apoyo inmediato para evitar más sufrimiento”. 

Se prevé que la situación empeore, ya que la temporada de escasez (el período entre la siembra y la cosecha, en el que la disponibilidad de alimentos es mínima) llega antes de lo habitual, en abril en lugar de en junio, debido al agotamiento de las reservas de alimentos y a la reducción de las cosechas causada por las inundaciones y las lluvias irregulares.

Al mismo tiempo, más de 510.000 personas se encuentran desplazadas internamente, lo que supone una carga adicional para unos medios de vida ya de por sí frágiles.

Aunque todavía hay alimentos disponibles en muchos mercados, su precio se ha vuelto inasequible para la mayoría de las familias. 

Más información: 

Para solicitar una entrevista, contacte a: [email protected]   

En Yaundé: 

Muriel Atsama Obama, +237 650 610 006 

En Nairobi:  

Susan Mbalu, +254 733 827 654  

En Ginebra:  

Scott Craig, +41 76 370 3575 

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