Emblemas y logo
Conozca los diferentes logotipos y emblemas utilizados por el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en todo el mundo.
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Cuando las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ayudan a las personas afectadas por desastres o crisis, comienzan por realizar evaluaciones de las necesidades de emergencia. Estas evaluaciones les ayudan a comprender el alcance y el impacto del daño que ha causado un desastre o una crisis, así como la capacidad de la población afectada para satisfacer sus necesidades inmediatas de supervivencia.
El sistema de informes de la Línea de Integridad de la Federación Internacional está disponible para que cualquiera pueda informar de cualquier posible mala conducta que involucre a la Federación Internacional y a nuestras Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en todo el mundo.
Descubra información sobre la respuesta de los donantes a nuestros programas y llamamientos en los últimos años.Esta página se actualizará en breve con los informes correspondientes a 2023.
Preguntas frecuentes (FAQ), condiciones de servicio y política de privacidad de datos para IFRC KoBoToolbox.
by Melissa Monzon/IFRCZurich, Roselbis y Mariluz son tres mujeres que hoy viven en Lima, Perú, muy lejos de su natal Venezuela. Ellas emprendieron un viaje hace algunos años en búsqueda de mejores oportunidades, tanto para ellas, como para sus familias.Zurich“He sido luchadora desde Venezuela, y en el Perú me considero todavía aún luchadora, guerrera. No tengo depender de alguien para que mis hijas avancen, sino que dependo de mí misma, siempre pidiéndole a Dios que me dé fuerza, salud y muchas ganas para seguir adelante.”, nos comenta Zurich, quien vive en Perú desde hace poco más de tres años.Zurich es madre soltera, ella es el sostén de sus dos hijas de 15 y 17 años “Asumí el rol de madre soltera hace once años y me dediqué a trabajar para el bienestar de mis hijas, y hacia ellas me enfoco, me dedico. Todo mi esfuerzo, todo mi sacrificio ha sido por ellas, y realmente no me quiebro, no quiero desistir, quiero salir adelante, quiero sacar a mis hijas adelante, que estudien, que tengan un buen futuro.”, comenta.Cuando llegó a Lima ella no conocía a nadie, pero por la experiencia que había tenido como comerciante en Venezuela, ella sabía que debía tocar varias puertas y que alguna se le abriría. “He tenido bastantes obstáculos, pero con mi mente positiva siempre ‘Hoy no consigo, mañana sí´, no me quedo estancada de que no voy a buscar o que me van a rechazar, eso es como en todas partes, hay que tocar las puertas, no en todas te van a decir lo mismo.”; es así que consiguió un empleo como mesera en un restaurante a los cuatro días de llegar a Lima.Sin embargo, los riesgos siempre están presentes “Estaba en un restaurante trabajando y se me acercó un señor, me preguntó mi nacionalidad y me ofreció dinero a cambio de que me fuera con él; pero yo me hice valer como mujer, y por mi valentía de hacerme respetar, perdí mi trabajo. Cuando me despidieron, me fui a la casa, reposé, descansé y al otro día seguí buscando empleo, y volví a encontrar en otro restaurante. Yo no me paro, sino que, si pierdo uno, busco otro, y así estoy; si se cierra una puerta, toco otra”.Zurich es hoy trabajadora del hogar, realizando las labores de limpieza, cocina, entre otros. Ella, al igual que muchas mujeres, ha sentido los efectos de la pandemia por COVID-19. “Yo trabajo en la modalidad cama adentro, en casa de familia, y cuando empezó la pandemia yo estaba en casa de familia. Me dijeron que tenía que hacer cuarentena con ellos, por lo que estaba presentando en Perú, por la emergencia. Eso me afectó un poco emocionalmente, porque no podía salir para ver a mis hijas y a mi mamá. Pero seguí trabajando, con el entusiasmo, porque también soy el sustento de mi familia, tengo que trabajar aquí por ellos.”. Luego de quedar sin trabajo porque tuvo que salir porque su madre enfermó, Zurich encontró trabajo con otra familia, donde estuvo laborando hasta diciembre del año pasado, donde también tuvo que quedarse sin posibilidad de ver a su familia por cuatro meses “Con pandemia no podía ver a mis hijas, solo las veía por videollamada, no las podía ver físicamente, no las podía tener, pero era o el estar sin empleo pero en casa, o estar fuera de casa pero con un empleo, y me tocó pues.”Zurich forma parte de la agencia Nanas y Amas “Me gusta porque la agencia te da prioridad a ti como mujer, como persona, sin importar tu nacionalidad. Lo importante es que tú trabajes y te desempeñes bien, que demuestres que eres el tipo de mujer que es luchadora y trabajadora. Nos indican que no debemos aceptar humillaciones, si no nos sentimos bien en una casa, llamamos a la agencia y la agencia nos manda retirar, buscan el bienestar para nosotras, para que nosotras estemos bien”.Actualmente Zurich se encuentra sin trabajo, pero con la esperanza de que todo va a mejorar. Después de tres años de estar en Lima, ella menciona estar enamorada de esta ciudad “Realmente Perú me parece que es uno de los mejores países, y estoy enamorada de Lima totalmente. Me gusta su comida, la cocino toda. Aunque también hay de todo, hay personas que sí me vienen de malas vibras, con xenofobia, pero yo simplemente, esa parte no lo tomo en cuenta, y me enfoco a lo que yo quiero, en lo positivo, en lo bueno, para allá es que voy. A mí me parece Perú muy bueno.”RoselbisRoselbis es oriunda de la Isla de Margarita, Venezuela, y llegó a Perú en el 2017. Ella y su esposo eligieron Perú como país de destino, pues tenían familiares peruanos. Roselbis se graduó en el 2012 como médico cirujano en Venezuela, y ejerció su profesión hasta que salió de su país.“Fue realmente difícil dejar Venezuela, fue despedirme de mi familia, despedirme de mi hogar, y también el temor que sentía de llegar a un nuevo país y no saber cómo me iba a ir. No sabía si iba a poder ejercer mi profesión. Eran muchos temores, muchos miedos que se desencadenaban en ese momento. Y aunque la adaptación fue un proceso largo, no fue difícil. Siento que mi adaptación fue rápida por decirlo así.”, nos comenta.Ejercer su profesión fue un poco más complejo, no solo tenía que cumplir los requisitos del país, como la colegiatura y la homologación de su título, sino que encontrar trabajo en su rubro le fue difícil “Me costó mucho, recuerdo que me postulé muchísimas veces, creo que perdí la cuenta de cuantas veces me postulé y fue un poco difícil la búsqueda de trabajo realmente”.En el 2019, comienza a apoyar en las jornadas de salud que brindaba la Cruz Roja Peruana en diferentes puntos de la ciudad de Lima, jornadas dirigidas a población migrante y población local en situación de vulnerabilidad. En febrero del 2020 empieza su labor como doctora del Puesto de Atención en Salud; sin embargo, dos semanas después, se decretó en el Perú el estado de emergencia e inmovilización social por la pandemia por COVID-19, por lo que el puesto tuvo que cerrar. “Recuerdo que nuevamente llegaron los temores y los miedos a mí, porque recién había empezado en este trabajo, y no sabía si lo iba a perder. Felizmente las cosas no fueron así, pasé al trabajo remoto, dejé mi consultorio, y pasé a brindar orientaciones médicas a las personas que lo necesitaban por medio del WhatsApp. Luego, iniciamos las atenciones en los albergues, las cuales aún brindamos.”.En setiembre del 2020 Roselbis regresó a brindar atenciones presenciales ante la reapertura del Puesto de Atención en Salud, desde ahí, ella atiende a personas migrantes, personas que en su mayoría migraron de Venezuela a Perú, como ella. “Realmente me siento bien al brindar este apoyo, porque yo también soy migrante, y atender a mis compatriotas me llena de alegría porque sé las necesidades que tienen estas personas, sé de las dificultades que se les presentan para tener una consulta en salud. Ellos me dicen a veces “Doctora, qué bueno que usted es venezolana, porque me siento en confianza, entiendo sus términos”, y eso también me gusta bastante, que mis pacientes se sientan en confianza conmigo.”Respecto a qué les diría a otras mujeres que, como ella, vienen brindando servicios de salud, Roselbis comenta “Que continuemos en la lucha. Estamos en medio de una pandemia y no debemos caer. Si estudiamos para ser médicos, para brindar atenciones de salud, y nos ha tocado vivir esta pandemia, hay que seguir al pie de la lucha, seguir con esta bonita carrera que decidimos algún día empezar”.Mariluz Mariluz nació en el estado de Anzoátegui, Venezuela; ella es técnica en seguridad industrial, y durante 15 años ejerció su profesión en Venezuela en la industria petrolera; hoy, en Lima, Perú, se dedica a la limpieza de casas y oficinas.“La razón por la cual salimos fue por la salud de mi niño menor, él tiene una condición desde que nació, sufre de broncoespasmos. Como llegó un momento en que no tuvimos acceso a los medicamentos y que casi le da un paro respiratorio, con mi esposo tomamos la decisión de irnos. Y es así como tuvimos que sacrificar todo lo que habíamos construido durante quince años, de vender todos nuestros bienes, todo por mejorar la calidad de vida sobre todo de nuestros niños. Porque cuando todavía tienes voluntad, coraje, sabes que tienes la fuerza para salir adelante, y no ver atrás; igual siempre uno tiene temor de empezar de cero al inicio, esa incertidumbre de llegar a un país desconocido; pero una vez que llegas y ves la acogida, esa hermandad que hay dentro de toda esta situación, una piensa ‘Tomémoslo con calma, que sí lo vamos a lograr´”, de esta manera, Mariluz resalta el apoyo que ha tenido desde que llegó a Perú, donde nos indica ha hecho buenas amistades, quienes les han tendido una mano.Cuando llegó a Perú, el dueño del edificio, quien tenía una lavandería le ofreció trabajo, ahí laboró durante tres meses. “Cuando el dueño me pregunta si sabía hacer una cosa, yo le contesté ‘No lo sé, pero tengo la voluntad de aprender´”, y con eso se proyectaron para obtener lo necesario para subsistir. Paralelamente, Mariluz arregló su situación migratoria para poder trabajar.Cuando llega la pandemia, ella nos comenta que su esposo perdió el trabajo, y por ello sintió temor por toda la incertidumbre que existía, tanto en el tema de salud, como en su situación laboral. Gracias a las amistades que fue cultivando en su tiempo en Lima, consigue trabajar brindando asesorías en seguridad industrial, este trabajo le permitió mantener a su familia durante el tiempo que su esposo estuvo desempleado. Sin embargo, el ingreso le alcanzaba para cubrir la alimentación, más no el alquiler de su habitación “Tuvimos la gran ventaja de que el arrendatario es un señor muy cordial y muy comprensivo, y pudimos llegar a acuerdos con él en cuanto al pago”.Mariluz forma parte de Loop, iniciativa que busca vincular a las mujeres venezolanas en condición vulnerable con oportunidades de empleo aprobadas que garanticen una remuneración justa, seguridad y la oportunidad para decidir sus propios términos de empleo. Ella indica que esto le ha permitido empoderarse de su tiempo, ya que como tiene dos niños pequeños, no los puede dejar tantas horas solos. “Realizando estas labores de limpieza y desinfección de casas y oficinas puedo elegir los días que voy a trabajar y programar mi semana. Adicionalmente a esto me gusta hacer postres, hago mis tortitas. Antes cuando no estaba todo tan cerrado (por la pandemia), yo salía a la calle a vender mis postres por porciones”.Cuando reflexiona sobre ser mujer y migrante, ella nos dice “Para mí, la mujer migrante es una mujer luchadora, una mujer aguerrida, es una mujer que sale a luchar, sin distinción de nacionalidad, porque aquí no se trata de nacionalidad, se trata del amor que tienes a tu familia y del compromiso que tienes, así definiría a la mujer en este tiempo.”“Nuestro lema es que siempre hay que ver qué oportunidades hay. Se pueden presentar inconvenientes, pero luego viene la oportunidad. Yo pienso que es ese positivismo que uno mantiene día a día que te permite estar aprovechar las oportunidades.”
Por Olivia AcostaLa pasada temporada de huracanes en el Atlántico ha sido de las peores para Honduras desde el huracán Mitch, que ocasionó más de 5.000 muertos en 1998.Los huracanes Eta e Iota, de categoría 4 y 5 respectivamente, tocaron tierra el pasado mes noviembre y entraron por el Departamento del Paraíso, la zona en la que Carlos Colindres, Gerente Nacional de Riesgos de la Cruz Roja Hondureña, vive habitualmente. “Cuando confirmé que la situación podía llegar a ser muy grave, comencé a preocuparme por mi familia. Estábamos ya diseñando los planes de contingencia para la población, cuando recordé que tenia que hablar con mi padre para prevenirle. Le expliqué que iban a venir días de mucha lluvia y vientos fuertes y era necesario prepararse, contar con víveres y abrigarse… me contestó que ya había vivido situaciones parecidas a lo largo de su vida, pero ahora se sentía más tranquilo porque según él, se manejaban de una forma más eficiente. De eso se trata, le dije, de estar preparados para poder dar la mejor respuesta posible, tratar de minimizar el impacto y salvar vidas”.Responder durante una pandemiaSegún Colindres, gerente desde 2014, la pandemia de Covid ha dificultado la respuesta de las instituciones al desastre ocasionado por los dos huracanes, por problemas de movilidad y limitación de adquisición de productos, entre otros. “La Cruz Roja Hondureña tiene mucha experiencia en enfrentar situaciones epidemiológicas endémicas de la zona, como son el dengue o el zika, y estamos preparados para actuar ante situaciones meteorológicas adversas como huracanes o inundaciones, pero no con una pandemia de tal magnitud al mismo tiempo… un país nunca está preparado para una situación como esta”. Para dar una atención de calidad en tiempo adecuado, según Colindres, fallaron muchas cosas, como los sistemas de alerta temprana, porque no hay tecnología adecuada y disponible en el país que permita hacer una proyección y previsión certera. “Pese a todo, nuestra respuesta fue la adecuada, llegamos en el momento justo. Los voluntarios y voluntarias de Cruz Roja Hondureña, junto a las fuerzas de seguridad nacional bajo la dependencia de las Unidades de Respuesta Humanitaria UHR, estuvieron desde el principio evacuando a personas y trasladando a la población a los albergues y otros lugares seguros. Solo Cruz Roja salvó la vida de más de 4.900 personas, a través de rescates acuáticos y aéreos. También realizaron tareas de rescate, apoyo psicosocial, primeros auxilios, y limpieza de viviendas… pero el segundo huracán, Iota, vino a empeorarlo todo, dejando a 1,2 millones de personas expuestas al desastre”, recuerda.Estar preparadoPara poder responder de la manera más eficaz a una catástrofe como esta, según Colindres, son necesarios muchos años de trabajo duro y entrenamiento previos. Es fundamental estar preparados a todos los niveles, desde el institucional al local. La clave es contar con la capacitación y los recursos adecuados, además del entrenamiento constante del voluntariado. “Contar con un plan nacional de respuesta claro que forma parte del fortalecimiento de nuestra capacidad operativa, nos ha servido para planificar nuestra respuesta. Además, el voluntariado ha sido capacitado para hacer frente a emergencias, incluidas las epidemias. Muchas Sociedades Nacionales, con el apoyo de la IFRC, estamos implementando un enfoque que denominamos PER (Preparación para una Respuesta Eficaz) que nos permite mejorar nuestro mecanismo de respuesta ante desastres. Este enfoque es el resultado de la experiencia y de las buenas practicas aprendidas durante muchos años respondiendo a emergencias en todo el mundo”. El paso de los huracanes Eta e Iota desencadenó una crisis humanitaria agravada por la pandemia de COVID, que ha dejado más de 100 muertos en Honduras, millones de desplazados, así como la destrucción de viviendas, puentes, carreteras, cultivos y pérdidas económicas millonarias, que tardarán años en recuperarse.
En las Américas, los voluntarios de la Cruz Roja han demostrado ser la piedra angular para dar respuesta a las comunidades de la región: realizando traslados interhospitalarios a pacientes de COVID-19 en México, trabajando en el rescate de personas afectadas por los huracanes Eta e Iota en Honduras, Guatemala, y Nicaragua, y más.La Federación Internacional ha sido testigo de una humanidad y bondad sin precedentes: cientos de miles de voluntarios se han inscrito a ser voluntarios en sus sociedades nacionales, lo que demuestra que incluso en estos tiempos más oscuros, hay historias increíbles de bondad y esperanza.Voluntarios en tiempos de COVID-19En México, más de 6,641 voluntarios han trabajado en la respuesta a la emergencia creada por el COVID-19 en traslados interhospitalarios, atención de pacientes, campañas de educación en salud, y más en los 32 estados de la república mexicana. En el área de socorro, muchos de los voluntarios paramédicos, han decidido aislarse de sus familias, para seguir ayudando en la respuesta a la emergencia, y evitar contagiar a sus seres queridos.[caption id="attachment_71726" align="aligncenter" width="400"] Voluntarios de la Cruz Roja Mexicana están llevando a cabo tareas de sensibilización en la Ciudad de México[/caption]“Llevo tres meses viviendo en una casa de renta junto con otros compañeros,” cuenta Diego Arcos, jefe de la sección motorizada de Cruz Roja Mexicana. “Creo que lo más complicado para nosotros en la atención a los pacientes COVID es que no vez contra que estas peleando, no ves contra que estas luchando, y no le ves final.”“Entiendo la desesperación que es estar en casa, la desesperación que es estar encerrado, pero nosotros lo que queremos es regresar a casa, y solo lo vamos a lograr si es que la gente se cuida y sigue los protocolos de seguridad: el usar cubre bocas, el lavarse las manos, usar gel antibacterial. Si todos seguimos las instrucciones que se está poniendo por parte del sector salud, no nada mas en México, si no a nivel mundial, estamos seguros qué más pronto vamos a poder los que quieren salir de casa hacerlo y los que queremos regresar a casa, también.”Los voluntarios y voluntarias cómo Diego, durante esta pandemia, han llevado a cabo un esfuerzo desinteresada, solidaria, y humanitaria para combatir el COVID-19: su labor ha sido fundamental en tareas de educación y prevención, al igual que en el trato a pacientes sospechosos o positivos.Voluntariado en Emergencias: las respuestas a los huracanes Eta e IotaLos desastres relacionados al clima no han parado en tiempos de COVID-19: 28 de los 35 países de las Américas están clasificados como de riesgo medio, alto o muy alto en términos de exposición a desastres relacionados con el clima según el último Informe Mundial de Desastres, y los huracanes Eta e Iota que azotaron la región en noviembre, son un ejemplo del riesgo en la región. Los voluntarios de las Américas han sido un ejemplo de acción solidaria en la respuesta a la emergencia causada por los huracanes Eta e Iota.Durante el mes de noviembre, los fenómenos tropicales ETA e IOTA tocaron tierra en Nicaragua, y luego causaron inundaciones, deslizamientos de tierra, daños a la infraestructura, hogares y cultivos en Centroamérica y Colombia, con grandes daños especialmente en Nicaragua, Honduras y Guatemala.[caption id="attachment_71730" align="aligncenter" width="400"] Voluntarios de la Cruz Roja Nicaragüense distribuyen kits en el Caribe Norte del país, luego del paso de Eta e Iota[/caption]En Nicaragua, más de 180 personas participan voluntariamente en la Operación Eta e Iota, apoyando a más de 33,000 personas en las áreas del Caribe Norte del país: Prinzapolka, Bilwi, Waspan, Rivas. Como parte de la respuesta a los huracanes, los voluntarios realizaron tareas para la preparación previa a los impactos de Eta e Iota y acciones humanitarias luego del paso de ambas tormentas cómo: apoyo psicosocial, agua y saneamiento, y promoción de la higiene. De esta manera, los voluntarios y voluntarias de la Cruz Roja Nicaragüense siguen demostrando el verdadero compromiso de humanidad en el movimiento.“Para ayudar a los demás, es importante permanecer unidos, tener mente positiva, ser perseverantes y empáticos. Todo lo hacemos con amor y comprometidos siempre con la salud para todos y todas,” nos explica una de las voluntarias de apoyo psicosocial en de la Cruz Roja Nicaragüense.Los voluntarios de las Américas, y alrededor del mundo, han sido testigo de una humanidad y bondad sin precedentes: son el motor de humanidad, perseverancia, y solidaridad del movimiento de la Cruz Roja en cada esquina del continente.Para más información, visite la Plataforma de Desarrollo del Voluntariado (VODPLA), donde un mapa interactivo de actividades y proyectos de Voluntariado muestra las iniciativas, actividades y proyectos humanitarios llevados a cabo por voluntarios en la región.
Por Olivia AcostaDiego Gómez tiene 38 años, es técnico de emergencias médicas, y desde hace 9 años ejerce su labor como paramédico en el Comité Metropolitano de la Cruz Roja Costarricense, en el Cantón de San José, la capital del país. Cada día realiza su actividad en una Unidad de Soporte Avanzado, en la que, junto con un conductor, realiza traslados de pacientes al hospital, muchos de ellos con sintomatología compatible con la COVID-19. Según Diego, las cosas han cambiado mucho desde que comenzó la pandemia. “Normalmente atendemos casos médicos de urgencias, pero con el inicio de la pandemia aumentaron mucho las llamadas relacionadas con el virus… había muy poca información, y rápidamente se saturó el sistema de salud. Nos dimos cuenta que había mucha gente asustada pensando que había contraído el coronavirus y muchos se sentían muy solos y angustiados sin saber qué hacer”.El servicio en el que trabaja Diego consta de 4 ambulancias y desde que llega el aviso de atención urgente, se inicia el protocolo para saber si la persona que va a ser atendida podría estar infectada por el virus. La familia o el propio paciente informa sobre su sintomatología y se comprueba si ha tenido contactos estrechos con personas afectadas por el coronavirus. Cuando el equipo llega al domicilio del paciente y se confirma la sospecha de posible contagio, se organiza su traslado al centro médico disponible más cercano. “Muchos de los pacientes que atendemos son adultos mayores con patologías previas, como obesidad o diabetes. Lo más duro es que tienen que viajar solos en la ambulancia y mucha gente mayor se tiene que despedir de la familia, porque no están permitidos los acompañamientos por motivos de seguridad en el contexto de la pandemia… es un momento duro para ellos y para nosotros también”.Diego también nos cuenta que él y tres de sus compañeros tuvieron que hacer cuarentena durante 15 días, debido al contacto con un paciente que tuvo que ser atendido en la ambulancia por un paro cardíaco, y resultó ser COVID positivo.Según nos cuenta Diego, durante los días de aislamiento su sentimiento era de frustración, y luego de vulnerabilidad, “por primera vez me vi en el lado de los enfermos y eso me afectó bastante, tuve que asimilar que es parte del trabajo que realizamos. Ahora tenemos nuevos protocolos, y todos los casos que atendemos son tratados como sospechosos, hasta que se demuestre lo contrario, por eso utilizamos mascarillas con filtro de protección, una bata quirúrgica, lentes de protección etc. Yo vivo con mi madre que es mayor, y siempre intento respetar las medidas de seguridad… aunque tengamos que guardar distancia física con nuestros mayores, eso no significa que tengamos que guardar distancia emocional. Siempre es posible demostrar afecto por teléfono, o cambiar abrazos por videollamadas”, concluye.La Cruz Roja Costarricense ha estado trabajando en primera línea de atención a la emergencia sanitaria, hasta el momento se han traslado más de 8000 casos de pacientes confirmados o sospechosos por la COVID-19 y se han efectuado más de 41000 incidentes por la misma causalidad, también se han realizado campañas en las comunidades impulsando la puesta en práctica de las medidas sanitarias.
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja lamenta la pérdida de la Dra. Ligia Leroux de Ramírez, Presidenta de la Cruz Roja Dominicana y ex miembro de la Junta de Gobierno de la Federación.La Dra. Leroux de Ramírez se desempeñó como Presidenta de la Cruz Roja de República Dominicana entre 2000 y 2020. Durante este tiempo, dirigió a su Sociedad Nacional a través de una serie de desafíos, incluida la respuesta masiva al terremoto de Haití de 2010 y, más recientemente, la compleja y crucial respuesta a la pandemia de COVID-19.Dentro de la familia más amplia de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, se desempeñó como Presidenta del Comité Regional Interamericano entre 2007-2011, así como miembro de la Junta de Gobierno de la Federación Internacional. En 2018 se convirtió en miembro del Comité de Mediación y Cumplimiento de la Federación Internacional.IEl presidente de la IFRC, Francesco Rocca, dijo: “En nombre de la IFRC, expreso nuestro pésame a la familia y amigos de la Dra. Ligia Leroux de Ramírez, así como al voluntariado y el personal de la Cruz Roja Dominicana.“Ligia no solo era una humanitaria comprometida: Ligia fue para mí una amiga cercana, una mentora sabia y un ejemplo increíble para el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Nunca la olvidaremos: su nombre y su liderazgo nos guiarán en nuestras actividades humanitarias ”.Fue una líder apasionada e hizo contribuciones significativas al desarrollo de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja en el Caribe.“Sus constantes esfuerzos por fortalecer la cohesión entre las Sociedades Nacionales del Caribe y de las Américas sirvieron como un gran ejemplo de solidaridad humana y fuerza en acción”, agregó la Presidenta Rocca.Miguel Villarroel, vicepresidente de la Federación Internacional, también rindió homenaje, diciendo:"Querida Doña Ligia -como siempre la llamé durante todos estos largos años de amistad- no puedo imaginarme una reunión internacional sin verla y sentarme a oírla. Usted siempre me decía “a ver, Miguel, cuéntame ¿cómo van las cosas? ”y hablábamos por horas.”“Fuiste una mujer de rectos principios, intachable y total honestidad. Compañera de grandes batallas y comprometida con la labor humanitaria, dedicaste muy buena parte de tu vida a ayudar a los más vulnerables, a salvar vidas y a proteger la dignidad humana. Tus sabios consejos nos hicieron lograr la unión de las Sociedades Nacionales de nuestro continente, dejando así un gran legado. Doña Ligia siempre estarás en mi corazón, te extrañare muchísimo."La Directora Regional de la IFRC para las Américas, Martha Keays, dijo:“La Dra. Leroux de Ramírez tenía un compromiso incansable con el trabajo humanitario en Cuba, Haití y República Dominicana. Su contribución personal a la respuesta al terremoto de Haití y al corredor humanitario en la Hispaniola es parte de su rico legado. Nuestros pensamientos están con su familia y colegas ".La Dra. Leroux de Ramírez se desempeñó como funcionaria pública en su país, donde fue designada Subsecretaria de Salud Pública y Directora General del Instituto Dominicano de Seguridad Social. Contaba con un Doctorado en Farmacia y Ciencias Químicas, con especialidad en Bioquímica, y se graduó de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Enseñó bioquímica en la Universidad durante 37 años.La Dra. Leroux de Ramírez falleció el 4 de diciembre en Santo Domingo, República Dominicana. Le sobreviven sus hermanos, su hija Ligia María Ramírez Leroux y el resto de su familia.
La Cruz Roja, que trabaja en todos los países de la región, viene apoyando a miles de personas afectadas por las fuertes lluvias e inundaciones provocadas por el huracán Eta.Eta atravesó partes de Centroamérica después de tocar tierra en Nicaragua el 3 de noviembre como un huracán de categoría 4. Aunque se degradó a tormenta tropical a medida que avanzaba hacia Honduras y Guatemala, las constantes lluvias y los fuertes vientos han causado inundaciones y devastación en toda la región, incluyendo docenas de deslizamientos de tierra mortales. Belice, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México y Nicaragua se han visto afectados significativamente.Miles de personas han sido evacuadas de sus hogares debido a las inundaciones y los deslizamientos de tierra que vienen causando graves daños en toda la región. Se cree que la tormenta ha cobrado la vida de más de 200 personas, aunque la cifra real podría ser mucho mayor, ya que muchas personas siguen desaparecidas.[caption id="attachment_70236" align="aligncenter" width="1024"] Se han enviado voluntarios de búsqueda y rescate de la Cruz Roja Hondureña a las zonas afectadas por deslizamientos de tierra. (Crédito: Cruz Roja Hondureña)[/caption]A medida que las familias luchan por aceptar lo sucedido, aumentan las preocupaciones sobre el impacto que este desastre tendrá en las transmisiones del coronavirus.Es casi seguro que las medidas de prevención de COVID-19, como lavarse las manos con regularidad y el distanciamiento social, se dificulten más en los refugios de evacuación, en hogares familiares sobrepoblados u otros lugares seguros a los que las personas se han mudado.“Hay miles de personas sin hogar, en refugios temporales o albergues y bajo condiciones de vulnerabilidad. En estos momentos prevenir la propagación de la COVID-19 es fundamental a pesar de los enormes desafíos de la emergencia. No es improbable que veamos un aumento significativo de casos en las próximas semanas, debido a la dificultad de aplicar las medidas de salud pública en un contexto tan complejo,” advierte la Dra. María Tallarico, Coordinadora de Salud de IFRC en las Américas.[caption id="attachment_70212" align="aligncenter" width="947"] Los esfuerzos de evacuación continuaron durante el fin de semana mientras las fuertes lluvias continuaron causando estragos. (Crédito: Cruz Roja Hondureña)[/caption]Miles de voluntarios de la Cruz Roja en toda la región están ayudando a las familias afectadas por las inundaciones, apoyando las evacuaciones, y la búsqueda y rescate, proporcionando primeros auxilios y apoyo psicosocial, así como transportando a las personas de manera segura al hospital. Estos mismos voluntarios han estado apoyando a las comunidades para que se mantengan seguras durante la pandemia.“Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja enfrentan la difícil tarea de responder a las lluvias incesantes, las inundaciones, así como al COVID-19. Se están proporcionando a los voluntarios los equipos de protección personal necesarios y se continuará apoyando a las comunidades con los insumos y las medidas de prevención y protección. Es importante ahora que estas medidas no solo se mantengan, sino que se incrementen para limitar la transmisión del virus del COVID-19,” continúa la Dra. Tallarico.[caption id="attachment_70232" align="aligncenter" width="1024"] Los voluntarios de la Cruz Roja Guatemalteca están apoyando a los niños afectados por la tormenta con apoyo psicosocial en refugios de evacuación en todo el país. En toda la región, los voluntarios ya están distribuyendo kits de higiene para ayudar a las personas a mantenerse seguras. (Crédito: Cruz Roja Guatemalteca)[/caption]Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja, con el apoyo de IFRC en la región, ya están distribuyendo kits de higiene a las personas desplazadas, que incluyen mascarillas y desinfectante de manos. Los voluntarios también están hablando con las familias sobre cómo mantenerse seguros durante este tiempo.IFRC recomienda que todas las respuestas deben considerar la necesidad de intensificar las medidas de prevención contra el virus, así como otras enfermedades transmisibles, como el Zika, que comúnmente aumentan durante y después de las inundaciones.“Instamos a las personas a que se aseguren de continuar siguiendo los consejos de salud, usando las mascarillas y lavándose o desinfectando sus manos con la mayor regularidad posible, hacer uso de agua segura para evitar la diarrea y otras infecciones debidas a agua contaminada, proteger a las niñas y niños, y vigilar el surgimiento de enfermedades respiratorias o de la piel. El personal de la Cruz Roja está en el terreno ayudando y apoyando en estas tareas,” comentó la Dra. Tallarico.[caption id="attachment_70228" align="aligncenter" width="1024"] Voluntarios de la Cruz Roja Nicaragüense despejan un camino obstruido por escombros y árboles arrastrados por las corrientes de la inundación. (Crédito: Cruz Roja Nicaragüense)[/caption]La Cruz Roja también insta a las personas a que sigan considerando medidas de protección personal, como usar mascarillas y lavarse las manos con la mayor frecuencia posible. Se están realizando evaluaciones para evaluar los daños causados por la tormenta. Las preocupaciones inmediatas son garantizar que las personas tengan acceso a agua potable, alimentos y un refugio seguro.[caption id="attachment_70224" align="aligncenter" width="1024"] La Cruz Roja Costarricense está apoyando las evacuaciones en las áreas afectadas por la tormenta. (Crédito: Cruz Roja Costarricense)[/caption]Pueden pasar días o incluso semana antes de que se conozca la verdadera magnitud del daño, pero las lluvias constantes, incluso después de que ha pasado la tormenta, significan que fuertes corrientes y deslizamientos de tierra continúan destruyendo hogares, tierras de cultivo y, lamentablemente, cobrando vidas.[caption id="attachment_70220" align="aligncenter" width="1024"] Un voluntario de la Cruz Roja Guatemalteca habla con una persona afectada por las inundaciones. Muchas familias enfrentan la incertidumbre económica causada por las restricciones del coronavirus. Estas inundaciones traen un factor adicional a quienes ya luchan por hacer frente al COVID-19. (Crédito: Cruz Roja Guatemalteca)[/caption]Esta devastación se produce en un momento en que muchas comunidades de la región ya están profundamente afectadas por los impactos económicos y de salud de la pandemia por coronavirus.Los efectos a largo plazo de este desastre amenazan con llevar al límite a las comunidades que ya luchan por afrontarlo.“Los efectos a largo plazo de esta emergencia están afectando al límite las comunidades que ya luchan con los impactos económicos y de salud de la pandemia por COVID-19. IFRC continúa trabajando junto con las Sociedades Nacionales para asegurarnos de que nadie se quede atrás ".IFRC ha lanzado un llamamiento de emergencia regional por 20 millones de francos suizos para ayudar a 75.000 personas en los países de Honduras, Guatemala y Nicaragua, durante los próximos 18 meses. También continúa apoyando a otros países afectados, incluidos Belice, Costa Rica y Panamá, trabajando en estrecha colaboración con las Sociedades Nacionales que responden. IFRC en la región continúa respondiendo a la pandemia de COVID-19.
Puerto Príncipe, 28 de octubre de 2021 Los acontecimientos de violencia armada y la interrupción de la distribución de combustible siguen golpeando a Haití y tienen consecuencias humanitarias para la población y su acceso a los servicios básicos, en particular los de salud. Los cortes de electricidad están dificultando el funcionamiento de las estructuras, bienes y servicios médicos. La atención en pediatría, maternidad, traumatología, urgencias y atención hospitalaria corre el riesgo de quedar completamente interrumpida. La prestación de asistencia también se ve afectada por la imposibilidad de que el personal sanitario se desplace al trabajo. El suministro de gasóleo a los hospitales es urgente para garantizar la seguridad de los pacientes y el funcionamiento de los generadores y, por tanto, para salvar vidas. La Cruz Roja Haitiana, con el apoyo de sus socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, está trabajando activamente en la respuesta a las consecuencias humanitarias del terremoto que afectó a la región sur del país. Un hospital de emergencia se ha desplegado y está recibiendo más de 100 pacientes diarios. Su funcionamiento también está en riesgo debido a la falta de disponibilidad de combustible. El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja desea recordar que el trabajo del personal médico, los medios de transporte y la infraestructura médica deben ser respetados y protegidos y no debe ser impedidos ni obstruidos. A ellos se les ha confiado la misión de prevenir y aliviar el sufrimiento humano de las personas heridas o enfermas, estén donde estén. El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es un organismo neutral, imparcial e independiente. Su misión es proteger la vida y la dignidad de las víctimas de desastres, conflictos armados u otras situaciones de violencia, proporcionando ayuda y asistencia siempre que sea necesario. En este sentido, el respeto al emblema de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, las ambulancias y el personal humanitario, incluyendo los voluntarios y voluntarias, es crucial para el respeto de los principios humanitarios.
Ginebra, 28 de octubre de 2021 - Un nuevo informe de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y la Cruz Roja Británica arroja luz sobre el impacto devastador de la crisis climática que está ocurriendo hoy en todo el mundo: el desplazamiento de personas de sus hogares, sus tierras y sus países. Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están a la vanguardia de esta emergencia en todo el mundo. A través de un análisis de los datos de desplazamiento relacionados con el clima en 11 países (Australia, Fiji, Alemania, Honduras, Irak, Malawi, Mozambique, Namibia, Samoa, Tuvalu y Yemen), el informe proporciona nuevos conocimientos sobre su trabajo para ayudar a las comunidades desplazadas, pero también en las medidas tomadas para prevenir el desplazamiento cuando sea posible. Jagan Chapagain, secretario general de la Federación Internacional, dijo: “Sequía en Irak, incendios forestales en Australia, inundaciones en Alemania, ciclones en Mozambique: los desastres relacionados con el clima están sucediendo en todas partes en este momento y obligan a millones de personas a abandonar sus hogares. En la COP26 y más allá, dejaremos en claro que se necesitan acciones e inversiones urgentes a nivel local para proteger a las comunidades del desplazamiento relacionado con el clima y responder a su impacto devastador cuando ocurra”. Los últimos datos del Centro de Monitoreo de Desplazamientos Internos (IDMC) muestran que en 2020, 30,7 millones de personas fueron desplazadas internamente por desastres. Esto es más del triple de personas desplazadas por los conflictos y la violencia. Los eventos relacionados con el clima, como inundaciones y tormentas, pero también incendios forestales, deslizamientos de tierra, temperaturas extremas y sequías, explicaron casi todos los desplazamientos relacionados con desastres. La investigación explica que el desplazamiento crea impactos humanitarios devastadores y afecta de manera desproporcionada a los grupos ya marginados, incluidas las personas con condiciones de salud existentes, los niños y las comunidades indígenas. Los estudios de caso de la Cruz Roja Alemana y la Cruz Roja de Mozambique ilustran cómo el desplazamiento puede hacer que las condiciones de salud existentes empeoren y que surjan nuevos riesgos para la salud. En Irak, el cambio climático ha aumentado los riesgos para la salud, la nutrición y el desarrollo cognitivo de los niños. El cambio climático también representa una amenaza real para las comunidades indígenas para quienes la destrucción de los espacios sagrados, la flora y la fauna representan una pérdida insustituible, como lo destaca la Cruz Roja Australiana. En un mundo donde las crisis superpuestas se han convertido en la nueva normalidad, las vulnerabilidades subyacentes y los desafíos humanitarios también se agravan. En Yemen, por ejemplo, donde el conflicto choca con inundaciones extremas y la propagación de enfermedades, millones de personas se han convertido en desplazados internos. Con su presencia local en todo el país, la Media Luna Roja de Yemen puede llegar a las personas afectadas por desastres incluso en zonas de conflicto activo para brindarles apoyo sanitario y psicosocial, alimentos y artículos de primera necesidad. Ezekiel Simperingham, líder de migración de la Federación Internacional, dijo: “Necesitamos actuar a nivel local antes de que las comunidades se vean desplazadas e invertir en adaptación y acción temprana para combatir los riesgos climáticos. El financiamiento climático debe empoderar a las comunidades para reaccionar y responder, particularmente aquellas con los mayores riesgos y las capacidades más bajas ”. Puede leer el informe completo aquí. Para obtener más información o concertar una entrevista, comuníquese con: En Ginebra: Marie Claudet, +33 786 89 50 89, [email protected]
Kuala Lumpur / Port Moresby, 22 de octubre de 2021 - La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) pide una acción internacional concertada para apoyar a Papúa Nueva Guinea (PNG), ya que el aumento de casos de COVID-19 abruma el sistema de salud del país. El último aumento ha alcanzado el mayor número de casos diarios de COVID-19 registrados desde el comienzo de la pandemia. Uvenama Rova, secretario general de la Cruz Roja de PNG, dijo: “Los hospitales están llenos y los pacientes están siendo rechazados en Port Moresby y las áreas provinciales. Se necesitan esfuerzos urgentes y más apoyo en la atención médica para evitar una pérdida masiva de vidas en los próximos días y semanas. "En todas las áreas de PNG, estamos profundamente preocupados de que los riesgos de hospitalización y muerte por COVID-19 se disparen debido a la infraestructura de salud limitada y las altas tasas de enfermedad, todo ello agravado por el acceso deficiente a instalaciones de agua potable, higiene y saneamiento". El lanzamiento de la vacuna, que ha ayudado a contener el virus en otros países, sigue siendo extremadamente bajo en Papúa Nueva Guinea debido a una variedad de problemas, que incluyen información errónea, aprehensión pública y desafíos logísticos con el lanzamiento. Solo el 1,5 por ciento de la población ha recibido al menos una dosis de la vacuna, y el 0,67 por ciento está completamente vacunada, según Our World in Data de la Universidad de Oxford. La Cruz Roja de PNG está apoyando los esfuerzos del gobierno y las autoridades sanitarias para contener la propagación del virus, distribuyendo equipos de protección personal como máscaras faciales y brindando apoyo específico a algunos de los más vulnerables de la comunidad que han sido confinados en sus hogares por el virus. John Fleming, Jefe de Salud de la Federación Internacional para Asia Pacífico, dijo: “Si este aumento de COVID continúa a una velocidad tan alarmante, el frágil sistema de salud de PNG corre el riesgo de colapsar. Es vital que se incrementen los servicios de atención médica de emergencia para evitar un mayor sufrimiento y la pérdida de vidas. “Necesitamos responder a la pandemia de desinformación que se está propagando junto con el virus. Necesitamos informar urgentemente a las personas sobre los beneficios de la vacuna, mientras aceleramos el desafiante despliegue de las vacunas en todas las áreas de PNG, desde las tierras altas hasta las aldeas costeras”. Para mas información contacte: En Kuala Lumpur: Antony Balmain, +60 12230 8451, [email protected] En Melbourne: Joe Cropp, +61481150973, [email protected] En Hobart: Courtney Wilson, +61481150973, [email protected] Sobre la Federación Internacional La Federación Internacional es la red humanitaria más grande del mundo, integrada por 192 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que trabajan para salvar vidas y promover la dignidad en todo el mundo. www.ifrc.org - Facebook - Twitter - YouTube
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