Inmunización

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La Cruz Roja Libanesa, la IFRC y Gavi protegen a 19.000 niñas y niños desplazados de enfermedades prevenibles en el Líbano

Producido en colaboración con Gavi, la plataforma VaccinesWork de la Alianza para las VacunasEn una colina árida y sin árboles en Hermel, al noreste del Líbano, más de veinte tiendas de lona se agrupan sobre tierra seca y agrietada. Este asentamiento improvisado, uno de los varios campamentos establecidos recientemente, alberga ahora a unas 280 personas refugiadas de Siria.No hay agua corriendo ni electricidad. Las aguas residuales a cielo abierto amenazan con contaminar el agua para tomar y para cocinar, y las enfermedades se propagan rápidamente, como suele ocurrir en las comunidades superpobladas y desplazadas. La vida aquí es difícil para toda la gente, pero especialmente para la niñez. Batoul Jardo, de ocho años, que huyó de Homs (Siria) con su familia hace unos meses, tiene lágrimas en los ojos cuando pregunta: «¿Cómo se supone que vamos a vivir en medio de este infierno?».Baneel Kazem Hammoud, de siete años, también de Siria, se rasca los brazos con incomodidad, como consecuencia de una dolorosa infección cutánea. Afortunadamente, su enfermedad no pone en peligro su vida. Pero incluso las pequeñas deficiencias en el acceso a la atención médica pueden provocar brotes mortales. En entornos de alto riesgo como este, la vacunación es más que atención médica, es protección.Un escudo protectorEntre diciembre de 2024 y abril de 2025, una campaña de vacunación liderada por la Cruz Roja Libanesa, en coordinación con la IFRC y el Ministerio de Salud Pública del Líbano, inmunizó a 19.000 niños y niñas — provenientes del Líbano, Siria y Palestina— que viven en las comunidades más vulnerables y desatendidas del país.La campaña, financiada por Gavi, se dirigió a la niñez de cuatro de las provincias más afectadas del Líbano: Monte Líbano, Baalbek-Hermel, Bekaa y Akkar."Dado el desplazamiento, el escaso acceso a la atención primaria de salud y las crisis actuales en el Líbano, este programa nos ayudó a llegar a los niños y niñas en mayor riesgo y a reconectarles con el sistema de inmunización rutinaria", dijo Tasneem Obeid, oficial superior de inmunización de la IFRC. "Sigue siendo fundamental crear conciencia y suministrar vacunas en las comunidades desatendidas".La historia reciente del Líbano ha estado marcada por una serie de crisis superpuestas: un colapso financiero, una pandemia mundial, la catastrófica explosión del puerto de Beirut en 2020 y múltiples conflictos regionales que se han extendido al país. Estos acontecimientos han agravado los retos en materia de salud pública.La Cruz Roja Libanesa, con el apoyo de más de 12.000 personas voluntarias capacitadas, y equipada con sólidos sistemas de datos, está desempeñando un papel fundamental a la hora de salvar las brechas en el acceso a la atención sanitaria, y está trabajando para restablecer la confianza en las vacunas y restaurar los servicios rutinarios interrumpidos por la COVID-19.Cerrar la brecha tras la COVIDLa pandemia no solo trastornó los servicios de salud, sino que también minó la confianza de la población en las vacunas. La desinformación se disparó en 2021, lo que llevó a la Cruz Roja Libanesa a lanzar una campaña a nivel nacional. En octubre y noviembre de ese año, la Sociedad Nacional desplegó 33 clínicas móviles en zonas remotas y desatendidas, donde administró vacunas que salvan vidas y proporcionó información sanitaria confiable.Kassem Shaalan, director de la unidad de reducción del riesgo de desastres de la Cruz Roja Libanesa, afirma que el reciente proyecto financiado por Gavi amplió significativamente su alcance:"Entre octubre de 2021 y abril de 2025, la Cruz Roja Libanesa vacunó a más de 700.000 niños y niñas", afirmó. "Gracias al último apoyo de Gavi, llegamos a 19.000 niños y niñas en solo cinco meses, una respuesta vital a las crecientes necesidades de las familias desplazadas tras la reciente escalada de hostilidades".Añadió: "Con esta nueva financiación, hemos aumentado el número de equipos móviles de vacunación de siete a doce. Estos equipos se desplegaron en función de las necesidades, especialmente en zonas superpobladas como Akkar, Bekaa y Baalbek-Hermel".Construir confianza, una madre a la vezEn un campamento de personas refugiadas en Zahle, provincia de Bekaa, donde viven alrededor de 200 menores de Siria, un equipo móvil de la Cruz Roja Libanesa trabaja para prevenir brotes. El equipo está formado por personal médico, de enfermería, de datos, una jefatura y dos personas voluntarias.Una de sus aliadas más fuertes es Rabea’a Al-Hussein, madre de cinco hijos que vive en el campamento desde 2014. Sus hijos más pequeños fueron vacunados por los equipos de la Cruz Roja Libanesa y ahora ella se ofrece como voluntaria para ayudar. Va de tienda en tienda para avisar a otras madres y padres de las próximas visitas y tranquiliza a los niños y niñas nerviosas durante el proceso de vacunación.Para ella, el aspecto de generar confianza es tan importante como la atención médica. "No solo importan las vacunas", afirma, "sino cómo calman nuestros miedos".En Fakeha, Baalbek, a 34 kilómetros al norte de Zahle, Nermine Waleed Hussein, una madre libanesa desplazada con dos hijos, está de acuerdo:"Las sesiones de sensibilización ayudaron a madres como yo a comprender lo importantes que son las vacunas. Siempre reviso mi teléfono para ver si hay novedades y asegurarme de que mis hijos están a salvo. Estoy muy agradecida por todo el apoyo que hemos recibido".Esperanza en medio de las dificultadesSolo en la gobernación de Baalbek-Hermel hay 150 refugios, que van desde pequeños grupos en la cima de una colina, como el que habitan Batoul y Baneel, hasta asentamientos mucho más grandes. Estos refugios albergan a casi 90.000 personas desplazadas. El personal de salud informa de brotes recientes de sarampión y hepatitis, ambas enfermedades prevenibles mediante vacunación. Sin embargo, en estas condiciones, controlar las infecciones de rápida propagación es un reto constante.Aun así, las filas de niños y niñas que esperan para vacunarse son un signo de esperanza. Las enfermeras afirman que la asistencia es siempre alta y que las comunidades están cada vez más comprometidas.Para Hala Hassan Jardo, la madre de Batoul, la presencia del perosnal de salud de la Cruz Roja Libanesa es un consuelo poco común."Huimos de Homs hace cinco meses", dijo. "Nadie nos ayudó excepto la Cruz Roja, que nos trajo vacunas, medicinas — información atención de salud de verdad".

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Más fuerte, más rápido, más seguro: historias de éxito en la preparación ante epidemias de la Alianza Programática

Desde 2022, 24 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo han estado trabajando para mantener a las comunidades sanas y a salvo de epidemias y pandemias.Lo han hecho a través de la Alianza Programática, una innovadora iniciativa plurianual financiada por la Unión Europea y con asistencia técnica, apoyo en materia de promoción y coordinación de la IFRC y Sociedades Nacionales europeas.Las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están en una posición privilegiada para prevenir, detectar y responder a los brotes de enfermedades y otros riesgos para la salud gracias a su rol auxiliar único hacia las autoridades y porque su voluntariado está cerca de las comunidades, goza de su confianza y puede actuar con rapidez.A través de la Alianza Programática, estas 24 Sociedades Nacionales han dotado a innumerables comunidades de conocimientos y herramientas para detener la propagación de enfermedades. Han formado a personas voluntarias y establecido sistemas para que las comunidades puedan informar rápidamente de los brotes, lo que permite una respuesta rápida por parte de las autoridades locales.Y han trabajado duro para desarrollar su propia capacidad de preparación ante epidemias, de modo que puedan responder con mayor rapidez y eficacia cuando se produce una emergencia de salud.Siete historias de esperanza y humanidadEn este nuevo folleto (disponible en inglés), podrá leer siete inspiradoras historias sobre el trabajo de preparación ante epidemias que realizan las Sociedades Nacionales:En Camerún, el personal voluntario formado por la Sociedad de la Cruz Roja de Camerún detectó y respondió rápidamente a un brote de cólera, lo que permitió detener la propagación de la enfermedad y minimizar los daños en la comunidad.En Bangladesh, las y los voluntarios de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh detectaron rápidamente un brote de fiebre aftosa y lo notificaron a las autoridades locales, lo que permitió tomar medidas rápidas para proteger los medios de vida de la población.En Burkina Faso, el voluntariado de la Cruz Roja Burkinabe trabajó sin descanso para localizar a los niños y niñas que no habían recibido las vacunas sistemáticas debido al conflicto y los desplazamientos internos, y se aseguró de que recibieran las vacunas necesarias para protegerse de las enfermedades.En Yemen, los equipos de la Sociedad de la Media Luna Roja de Yemen han proporcionado a las comunidades instalaciones de agua, saneamiento e higiene (WASH) e información co fiable sobre salud para que puedan protegerse de las amenazas de enfermedades.En Somalia, personas voluntarias capacitadas de la Media Luna Roja Somalí detectaron rápidamente un brote de dengue en una comunidad rural y respondieron con prontitud, salvando vidas y ayudando a frenar el brote.En Centroamérica, las Sociedades de la Cruz Roja han creado y formado comités de salud comunitarios que ahora están tomando medidas locales para reducir los riesgos de brotes de enfermedades.En Chad, la Cruz Roja de Chad ha estado utilizando una innovadora herramienta radiofónica para transmitir información vital y confiable sobre salud, a través de las ondas a comunidades aisladas, para que sepan cómo protegerse de las amenazas de enfermedades.Lea el nuevo folleto "Historias de éxito en materia de preparación y respuesta ante epidemias de la Alianza Programática" (en inglés) para obtener más información.--Las actividades descritas anteriormente han sido posibles gracias a la Alianza Programática, una innovadora colaboración plurianual entre la IFRC, las Sociedades Nacionales miembros y la Unión Europea para ayudar a las comunidades de todo el mundo a reducir sus riesgos y estar mejor preparadas ante desastres y emergencias sanitarias.

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La vacunación es un asunto serio. Pero ¿quién dice que no puede ser divertida?

A nadie le gusta que le pinchen con una aguja. Especialmente a las niñas y niños a quienes les ponen inyecciones por primera vez. Al igual que muchas Sociedades Nacionales de todo el mundo, la Media Luna Roja de la República de Kirguistán (MLRK) hace todo lo posible para que ponerse una inyección sea un poco más fácil.Su enfoque a menudo adquiere una dimensión colorida, animada e incluso divertida, ya que el voluntariado hace todo lo posible por entretener a quienes podrían mostrarse resistencia. Dadas las consecuencias potencialmente mortales de no vacunarse ante los recientes brotes de sarampión, este enfoque está teniendo un impacto muy serio y positivo en el aumento de las tasas de inmunización."Cuando me enteré de los cientos de menores que enfermaban de sarampión cada semana, como madre de dos niños pequeños, supe que tenía que actuar", dice Kyzy Minagul, voluntaria de la Media Luna Roja de la República de Kirguistán."Cuando nuestra filial nos asignó trabajar en el centro de vacunación local para ayudar en la gestión de multitudes, los centros estaban llenos de niñas y niños llorando y gritando mientras recibían sus vacunas. Pensé: 'no me extraña que los madre y padres eviten llevar a sus hijas e hijos a los centros de vacunación"."Hablé con otras personas voluntarias sobre cómo podíamos hacer que la experiencia de la vacunación fuera menos estresante. Nos disfrazamos de personajes populares de dibujos animados y saludamos a las familias cuando acuden a los centros de vacunación. Aunque no podemos eliminar la parte de la inyección en el brazo, intentamos que el entorno fuera más acogedor para la niñez".En primera líneaLa Media Luna Roja de Kirguistán ha estado al frente de la respuesta nacional a la epidemia de sarampión en el país durante todo el año pasado y este año. Con el apoyo del Fondo de Emergencia para Desastres de la IFRC (IFRC-DREF), la Sociedad Nacional ha estado respondiendo activamente a la epidemia actual entre agosto de 2023 y marzo de 2024. En total, el IFRC-DREF ha asignado 187.979 francos suizos para reforzar los esfuerzos de la Media Luna Roja de la República de Kirguistán para frenar el brote, con el objetivo de llegar a 120.000 personas en las regiones y ciudades más afectadas.Se ha movilizado a unas 325 personas voluntarias en todo el país para apoyar la campaña de inmunización contra el sarampión y la rubéola. En estas actividades, la Media Luna Roja presta especial atención a las personas menores no vacunadas y subinmunizadas.Una de las personas a las que se ha llegado es Nurgul, una joven madre de tres hijos que vive en Kara-Balta, una pequeña ciudad a una hora y media en coche de Bishkek, la capital. Nurgul había decidido no vacunar a ninguno de sus hijos. Cuando el voluntariado de la Media Luna Roja se puso en contacto con ella, al principio se mostró escéptica sobre la vacunación, ya que había oído muchas historias y rumores sobre la seguridad de las vacunas.El grupo voluntario se reunió con Nurgul y le habló detenidamente de las ventajas de la vacunación, respaldando sus argumentos con datos sobre la seguridad y eficacia de las vacunas. Tras una serie de conversaciones y su propia investigación, Nurgul decidió vacunar a sus hijos contra el sarampión."El voluntariado desempeñó un papel indispensable en la educación de los padres sobre la vacunación contra el sarampión y la rubéola durante este brote", declaró la Dra. Gulbara Ishenapysova, directora del Centro Republicano de Inmunoprofilaxis, principal organismo técnico responsable del programa nacional de inmunización dependiente del Ministerio de Sanidad."Hacen falta organizaciones como la Media Luna Roja, que cuenta con una amplia red en todo el país, para movilizar rápidamente a un número tan elevado de personas voluntarias formadas; y aumentar la confianza de las comunidades en las campañas de vacunación organizadas por nosotros, el personal sanitario."A pesar de las campañas de vacunación en las principales ciudades y en las regiones más afectadas, la epidemia continúa hasta el día de hoy y la Media Luna Roja de Kirguistán tiene previsto apoyar la próxima campaña de inmunización contra el sarampión, prevista para mayo de 2024.

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Página básica

Semana Mundial de la Inmunización

Humanamente posible. Este es el tema de la Semana Mundial de la Inmunización 2024. Humanamente posible es un testimonio de lo que puede lograrse cuando la humanidad trabaja unida por un futuro mejor. Desde la segunda mitad del siglo XX, las campañas mundiales de inmunización coordinadas han salvado millones de vidas. Humanamente posible también refleja nuestro compromiso constante de garantizar que todas las comunidades tengan acceso a las vacunas y la información que necesitan para un futuro saludable, libre de enfermedades y muertes innecesarias.

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Nota de prensa

La escasez de vacunas contra el cólera hace que se suspenda temporalmente la estrategia de las dos dosis, mientras aumentan los casos en todo el mundo

Ginebra/Nueva York, 19 de octubre de 2022 - La escasez de vacunas contra el cólera en todo el mundo ha obligado al Grupo Internacional de Coordinación (ICG) -el organismo que gestiona los suministros de vacunas de emergencia- a suspender temporalmente el régimen de vacunación estándar de dos dosis en las campañas de respuesta a los brotes de cólera, utilizando en su lugar un enfoque de dosis única. El giro en la estrategia permitirá utilizar las dosis en más países, en un momento de aumento sin precedentes de los brotes de cólera en todo el mundo. Desde enero de este año, 29 países han notificado casos de cólera, entre ellos Haití, Malaui y Siria, que se enfrentan a grandes brotes. En comparación, en los 5 años anteriores, menos de 20 países de media notificaron brotes. La tendencia mundial se dirige hacia brotes más numerosos, más extendidos y más graves, debido a las inundaciones, las sequías, los conflictos, los movimientos de población y otros factores que limitan el acceso al agua potable y aumentan el riesgo de brotes de cólera. La estrategia de una dosis ha demostrado ser eficaz para responder a los brotes, aunque las pruebas sobre la duración exacta de la protección son limitadas, y la protección parece ser mucho menor en los niños. Con un régimen de dos dosis, cuando la segunda dosis se administra en los 6 meses siguientes a la primera, la inmunidad contra la infección dura 3 años. El beneficio de suministrar una dosis sigue siendo mayor que el de no suministrar ninguna: aunque la interrupción temporal de la estrategia de dos dosis provocará una reducción y un acortamiento de la inmunidad, esta decisión permitirá vacunar a más personas y proporcionarles protección a corto plazo, en caso de que la situación mundial del cólera siga deteriorándose. El suministro actual de vacunas contra el cólera es extremadamente limitado. Su uso para la respuesta de emergencia está coordinado por el ICG, que gestiona la reserva mundial de vacunas anticoléricas orales. Del total de 36 millones de dosis que se prevé producir en 2022, ya se han enviado 24 millones para las campañas preventivas (17%) y reactivas (83%) y el ICG aprobó 8 millones de dosis adicionales para la segunda ronda de vacunación de emergencia en 4 países, lo que ilustra la grave escasez de la vacuna. Como los fabricantes de vacunas están produciendo al máximo de su capacidad actual, no hay solución a corto plazo para aumentar la producción. La suspensión temporal de la estrategia de las dos dosis permitirá reorientar las dosis restantes para cualquier necesidad durante el resto del año. Se trata de una solución a corto plazo, pero para aliviar el problema a largo plazo es necesario tomar medidas urgentes para aumentar la producción mundial de vacunas. El ICG seguirá vigilando las tendencias epidemiológicas mundiales, así como el estado de las reservas de vacunas contra el cólera, y revisará esta decisión periódicamente. Sobre el ICG El ICG es un grupo internacional que gestiona y coordina el suministro de vacunas y antibióticos de emergencia a los países durante los grandes brotes de enfermedades. Gestiona la reserva mundial de la vacuna oral contra el cólera. El grupo está compuesto por miembros de la OMS, Médicos Sin Fronteras, UNICEF y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. El ICG se creó en 1997, tras la aparición de importantes brotes de meningitis en África, como mecanismo para gestionar y coordinar el suministro de vacunas y antibióticos de emergencia a los países durante los brotes importantes. Desde el establecimiento de la reserva de vacunas contra el cólera en 2013, se han enviado 120 millones de dosis de vacunas orales contra el cólera a 23 países, de las cuales 73 millones (60%) han sido aprobadas para la respuesta de emergencia. Contactos para medios de comunicación IFRC: Jenelle Eli +41 79 935 97 40 +1 202 603 6803 [email protected] MSF: Lukas Nef  +41792400790 +41443859457 [email protected] UNICEF: Tess Ingram +1 347 593 2593 [email protected] OMS: Teléfono de contacto para medios de comunicación: +41 22 791 2222 Email: [email protected]

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Inmunización

Trabajando en algunos de los entornos más desafiantes del mundo, la Federación Internacional apoya a nuestras 191 Sociedades Nacionales para llegar a comunidades vulnerables y aisladas con vacunas que salvan vidas.

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Las acciones deben hablar más alto que las palabras: Cinco llamados para lograr la equidad en la entrega de vacunas

En junio de 2020, unos meses después del inicio de la pandemia de la COVID-19, las Naciones Unidas y el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja pidieron conjuntamente a los gobiernos, el sector privado, las organizaciones internacionales y de la sociedad civil acelerar sus esfuerzos para desarrollar, probar y producir una “vacuna popular” segura y asequible para proteger a todos y a todas, en todas partes y poner fin a la crisis. Una vacuna popular debe proteger a las personas ricas y pobres, a las mayores y a las jóvenes, a aquellas desplazadas por la fuerza, migrantes independientemente de su situación migratoria y a otras poblaciones a menudo desatendidas, tanto en las zonas urbanas como en las comunidades rurales. Quince meses después, gracias a los extraordinarios avances científicos y tecnológicos, así como a la colaboración global y la confianza mutua en los aspectos regulatorios, múltiples vacunas seguras se encuentran disponibles y están siendo administradas contra la COVID-19 en países alrededor del mundo. Sin embargo, a pesar de la elevada retórica sobre la solidaridad mundial, el objetivo de una "vacuna popular" está lejos de alcanzarse. La distribución equitativa de vacunas es una prioridad política, moral y económica que hasta ahora se ha descuidado en gran medida. Las ganancias y la visión sesgada sobre el nacionalismo de las vacunas continúan triunfando sobre la humanidad en lo que respecta a la distribución equitativa de las vacunas. Aunque más del 48% de la población mundial ha recibido al menos una dosis de la vacuna, ese porcentaje se reduce a apenas el 3% en los países de bajos ingresos. La situación es particularmente preocupante en los países en crisis humanitaria que necesitan casi 700 millones de dosis más para alcanzar el objetivo de la Organización Mundial de la Salud de vacunar al 40% de su población antes de fin de año. Más de la mitad de los países con un llamamiento humanitario no tienen dosis suficientes para vacunar ni siquiera al 10% de su población. Siete de los más pobres del mundo solo tienen dosis suficientes para llegar a menos del 2% de su población (Burundi, Camerún, Chad, República Democrática del Congo, Haití, Sudán del Sur y Yemen). Los países ricos con acceso a grandes cantidades de vacunas se han comprometido generosamente a donar sus dosis excedentes a países de ingresos bajos y medianos a través de COVAX. Sin embargo, se han recibido muy pocas de estas donaciones. El suministro de dosis a las personas más vulnerables sigue teniendo limitaciones por las restricciones a la exportación y la falta de voluntad de los países de ceder su lugar en la línea de suministro de producción a COVAX, incluso si no pueden utilizar esas dosis de inmediato. El Búfer humanitario, que forma parte de la instalación COVAX, ha estado abierto para solicitudes desde junio de 2021. El Búfer es una medida de último recurso para garantizar que se llegue a las poblaciones desplazadas y otras vulnerables del mundo con las vacunas contra la COVID-19. También forma parte de los esfuerzos para frenar la desigualdad, que de otro modo pondría en peligro la recuperación social y económica en contextos humanitarios. Por lo tanto, necesitamos impulsar urgentemente el suministro, compartir vacunas y asegurarnos de que todas las personas tengan acceso. Pero tener dosis de vacunas disponibles es solo una parte de la solución a esta crisis. Debemos asegurar que la vacuna llegue desde la pista del aeropuerto a los brazos de las personas más vulnerables, incluidas las refugiadas, las migrantes, las solicitantes de asilo, los grupos marginados, las personas apátridas y aquellas que viven en áreas controladas por grupos armados y/o afectados por conflicto armado. Debe haber una mayor inversión en los mecanismos y la capacidad de entrega local, no solo para garantizar que las vacunas se entreguen de manera rápida y justa, sino también para fortalecer los sistemas nacionales de salud para una preparación y respuesta más efectivas ante una pandemia. Alrededor del mundo, los esfuerzos para frenar la pandemia se ven socavados por la desconfianza que conduce a la indecisión sobre las vacunas. Más que nunca, es importante trabajar con y dentro de las comunidades, incluyendo las redes sociales y las comunitarias, para generar confianza y fortalecer la certeza en la eficacia y seguridad de las vacunas. Las actividades que fortalecen el apoyo a los actores locales y abordan la desinformación son clave para garantizar la entrega exitosa de vacunas a las comunidades locales, especialmente a las que están en mayor riesgo. Las Naciones Unidas y el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja se mantienen firmes en su compromiso de garantizar un acceso equitativo y eficaz a las vacunas COVID-19 alrededor del mundo. Dado que la pandemia requiere que la comunidad internacional tome medidas extraordinarias, hoy unimos nuestras voces nuevamente para decir que es hora de que las acciones hablen más alto que las palabras. --- Es un imperativo humanitario y nuestra responsabilidad compartida garantizar que las vidas en todas partes estén protegidas, no solo en los pocos países que tienen los medios para comprar protección. Hacemos un llamado a los gobiernos, socios, donantes, el sector privado y otras partes interesadas: aumentar el suministro de la vacuna COVID-19 y el acceso a COVAX, incluso a través de donaciones de países de altos ingresos para donar vacunas a aquellos países y regiones que siguen recibiendo servicios de manera desigual; aumentar el financiamiento y el apoyo a los actores locales para garantizar que las vacunas salgan de los aeropuertos de la capital y lleguen a todas las personas, incluso a través de la inversión tanto en los sistemas de salud locales necesarios para la entrega como en la participación de la comunidad para mejorar la aceptación y la confianza en las vacunas COVID-19 también como de otras vacunas en general; fortalecer la capacidad de producción y distribución de la vacuna COVID-19 en todo el mundo, particularmente en países de ingresos bajos y medianos; acelerar la transferencia de tecnología y conocimientos: las inversiones realizadas ahora durarán mucho más allá de esta emergencia de salud pública y fortalecerán la capacidad mundial de respuesta a futuras epidemias y pandemias; solicitar el levantamiento de todas las barreras restantes (por parte de los fabricantes) para permitir que las agencias humanitarias accedan a las dosis de COVID-19, incluso mediante la exención del requisito de indemnización, particularmente donde las poblaciones más vulnerables solo pueden ser alcanzadas por las agencias humanitarias que utilizan el Búfer Humanitario COVAX. Para más información, por favor contactar a: Tommaso Della Longa, IFRC, +41 79 708 43 67, [email protected] Crystal Ashley, ICRC, +41 79 642 80 56, [email protected] Anna Jefferys, UNOCHA, + 1 347 707 3734, [email protected]