De la crisis a la resiliencia: Apoyo a las familias de pastores en Mongolia un año después
Ulán Bator/Pekín/Kuala Lumpur, 14 de julio de 2025 —Un año después del invierno más duro que ha vivido Mongolia en casi medio siglo, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Sociedad de la Cruz Roja de Mongolia celebran el fin de una importante operación humanitaria respaldada por un llamamiento internacional de emergencia de la IFRC.La operación no solo ha proporcionado asistencia vital a más de 25.000 personas en 21 provincias, sino que también ha ayudado a la comunidad a desarrollar una resiliencia a largo plazo frente a los crecientes retos relacionados con el clima.El invierno que comenzó a finales de 2023 trajo consigo un devastador dzud, una condición climática severa y de inicio lento en la que la nieve y el hielo cubren el suelo, impidiendo que los animales accedan a los pastos y provocando la muerte generalizada de animales.En junio de 2024, más de ocho millones de cabezas de ganado habían perecido, lo que supone alrededor del 12,5 % del ganado del país según cifras oficiales, lo que amenazaba no solo la fuente de alimento de los pastores, sino también la principal fuente de ingresos de miles de familias.Ayuda vital en pleno inviernoUransaikhan, de 68 años, y su marido, de 70, residentes en la provincia de Sukhbaatar, han soportado los duros inviernos de Mongolia desde la década de 1990, pero el dzud del año pasado les puso a prueba como nunca antes. Ella recuerda la ansiedad y la desesperación que sentía cada mañana al ir a ver cómo estaban sus animales."Nuestros animales se morían de hambre, les daba té hervido porque no teníamos nada más". En un momento dado, la nieve selló su ger —la casa tradicional mongola— y su marido tuvo que levantarla por el techo para que pudiera excavar y sacarlos. Para la primavera, habían perdido más de dos tercios de su ganado.Desde los primeros indicios de la crisis en diciembre de 2023, la Sociedad de la Cruz Roja de Mongolia movilizó a más de 900 personas voluntarias capacitadas para llegar a más de 5.000 hogares de pastores en 21 provincias.Gracias al llamamiento de emergencia de 2,7 millones de francos suizos que la IFRC lanzó junto con la Cruz Roja de Mongolia, los kits para el cuidado de los animales permitieron a las familias de pastores proteger el ganado que les quedaba y, con el dinero en efectivo para fines múltiples, compraron alimentos, combustible, y heno y forraje para los animales.Dado que el desastre tuvo un profundo costo psicosocial para las personas afectadas, la operación también proporcionó apoyo psicosocial y de salud mental, que llegó a 11.350 personas y permitió la creación de 12 centros permanentes de asesoramiento en este tema, junto con la formación esencial para el personal y el voluntariado de la Cruz Roja de Mongolia.Las encuestas mostraron que la mayoría de los hogares estaban satisfechos con la asistencia general. "El dinero en efectivo y los artículos fueron de gran ayuda. No se imaginan lo agradecida que estoy", dijo Uransaikhan. Gracias al programa de dinero en efectivo y a los kits para el cuidado de los animales, las familias de pastores, incluida Uransaikhan, pudieron comprar combustible y alimentos para sobrevivir a las peores semanas y proteger a los animales que les quedaban.Además, la IFRC movilizó a siete especialistas en situaciones de emergencia para prestar apoyo técnico a la Cruz Roja de Mongolia con el fin de garantizar la alta calidad de las intervenciones previstas y profundizar en los campos más afectados para ayudar a reforzar la capacidad de los equipos de la Cruz Roja para responder al desastre.De la recuperación a la adaptación a largo plazo: construyendo un futuro resiliente al clima"El dzud es un desastre que afecta a todos los aspectos de la vida de las familias de pastores", afirmó Bolormaa Nordov, secretaria general de la Cruz Roja de Mongolia. "Hemos sido testigos de cómo el dzud ha pasado de producirse una vez cada diez años a hacerlo cada dos o tres años. Nuestro objetivo era proporcionar ayuda de emergencia para ayudar a las familias a sobrevivir a este desastre, recuperar sus medios de vida y fortalecer su resiliencia y adaptación a largo plazo".A medida que el clima cambiaba, esta operación continuó centrándose en la recuperación y el fortalecimiento de la resiliencia de las familias de pastores. Para la primavera de 2025, se construyeron 30 refugios invernales para animales junto con instalaciones sanitarias, lo que ayudó a 126 pastores a proteger mejor su ganado. A través de la diversificación de ingresos y subvenciones para pequeñas empresas, la IFRC y la Cruz Roja de Mongolia ayudaron a la gente a generar diferentes fuentes de ingresos.Aunque la operación ha concluido, el compromiso con la recuperación a largo plazo y la preparación para el clima sigue siendo firme. El dzud de 2023-2024 evidenció los graves retos que plantea el cambio climático.De cara al futuro, la Cruz Roja de Mongolia, con el apoyo de la IFRC, está trabajando en un Marco Estratégico de Resiliencia Climática 2025-2032 para reducir de forma proactiva los riesgos climáticos y fortalecer la capacidad de adaptación y respuesta liderada por la comunidad."Incluso en los paisajes más inhóspitos, vimos una inmensa generosidad, fortaleza y espíritu de apoyo mutuo, a pesar de que la gente había sufrido tantas pérdidas", afirmó Olga Dzhumaeva, jefa de la Delegación de la IFRC en Asia Oriental. "Nos centraremos en la adaptación climática a largo plazo mediante sistemas de alerta temprana, medios de vida diversificados y resilientes, y soluciones innovadoras y climáticamente inteligentes. En colaboración con la Cruz Roja de Mongolia, seguiremos fortaleciendo la resiliencia de las comunidades y garantizando un futuro sostenible".Para más información y solicitar una entrevista, póngase en contacto al correo:[email protected] Beijing:Kexuan Tong,+86 13147812269En Kuala Lumpur:Afrhill Rances,+60 19 271 3641En Ginebra:Scott Craig: +41 76 370 3575