Centro del Clima de la IFRC

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Cumbre sobre Acción Climática

Los desastres climáticos se están acelerando, pero las soluciones más eficaces suelen surgir a nivel local. La Cumbre sobre Acción Climática, organizada por la IFRC y el Centro Climático de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, reunirá a líderes mundiales, representantes de las comunidades e innovadores en materia climática para explorar cómo las acciones impulsadas a nivel local pueden ayudar al mundo a adelantarse a los desastres climáticos. Como la red humanitaria más grande del mundo, la IFRC trabaja en comunidades que se enfrentan a los efectos del cambio climático cada día. Esta cumbre pondrá de relieve las soluciones que ya están surgiendo a nivel local y las alianzas necesarias para ampliarlas a escala mundial.

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"El Niño" 2026: ¿Cómo nos preparamos para sus efectos en América Latina y el Caribe?

El fenómeno "El Niño" ya está en fase activa. Las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico central y tropical han superado ya el umbral de 0,5 °C por encima de la media establecida para definir un fenómeno de "El Niño".Además, los vientos sobre el Pacífico ecuatorial han comenzado a cambiar su dirección, llevando las aguas cálidas hacia Sudamérica, lo que indica que la atmósfera está respondiendo al calentamiento del océano. Cuando esto ocurre, se confirma oficialmente la presencia de “El Niño”.Cada fenómeno "El Niño" es único y se comporta de forma distinta, pero los registros históricos indican que su activación conlleva un aumento del riesgo de sequías severas en Centroamérica y de lluvias torrenciales en el Cono Sur. En este contexto, la acción anticipatoria y la preparación ante desastres son nuestras mejores herramientas para hacer frente a este fenómeno.A partir de una conversación entre Juan Bazo, meteorólogo del Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y Estefany Jiménez, Oficial de Comunicación para IFRC en las Américas, desglosamos la evidencia científica y las acciones necesarias para proteger a las comunidades más vulnerables ante este escenario multi-amenaza.1. ¿Por qué se habla de un "Súper Niño" este año?Para que se declare oficialmente el fenómeno "El Niño", basta con que la temperatura del Océano Pacífico suba 0.5°C por encima del estándar que marcan los registros históricos. Para este 2026, los pronósticos indican que hay un 63 % de probabilidades de que se trate de un "Niño" fuerte, es decir, que las temperaturas de la superficie del mar superen los 2,0 °C en la región del Pacífico.Estos valores esperados son los que ha llevado a que se utilicen calificativos como el "Súper Niño" o, como ocurrió en 2015, el "Niño Godzilla", para referirse a un "Niño" fuerte. La transición desde condiciones de enfriamiento ("La Niña") hacia un calentamiento extremo ha sido mucho más veloz de lo habitual, lo que obliga a las organizaciones humanitarias, como la IFRC, a escalar sus niveles de preparación de manera inmediata.2. ¿Cómo impacta "El Niño" fuerte a Centroamérica y el Caribe?"El Niño" no se comporta igual en todo el continente. Una de las mayores preocupaciones para la región norte del continente es la supresión de la actividad lluviosa. En Centroamérica y el Caribe, "El Niño" se manifiesta mediante una reducción significativa en los acumulados de agua. Esto no implica una ausencia total de lluvias, sino un patrón irregular donde las precipitaciones son insuficientes para sostener los ciclos agrícolas tradicionales.Una de las regiones donde el impacto es particularmente severo, es en el Corredor Seco centroamericano, donde el déficit hídrico prolongado amenaza directamente la seguridad alimentaria y los medios de vida de miles de familias. La escasez de agua no solo afecta los cultivos, sino que también incrementa los riesgos de salud pública relacionados con el acceso a agua segura y la higiene.3. ¿Qué efectos se esperan de "El Niño" fuerte en Sudamérica? A diferencia de lo que ocurre en el norte, "El Niño" genera un efecto opuesto en el Cono Sur del continente. Mientras que países como Colombia, Venezuela y el norte de Brasil enfrentan condiciones más secas y riesgos de incendios forestales, regiones en el sur de Brasil, Uruguay, el norte de Argentina y el centro de Chile deben prepararse para precipitaciones por encima del promedio.Este contraste geográfico dentro de un mismo continente exige que la Cruz Roja y sus socios implementen estrategias diferenciadas. 4. ¿Cuál es el pronóstico para la temporada de huracanes bajo "El Niño" 2026?Históricamente, existe una correlación directa entre la presencia de un fenómeno de "El Niño" fuerte y una disminución en la frecuencia e intensidad de los ciclones tropicales en la cuenca del Atlántico.Por el contrario, en el Pacífico, donde también hay huracanes, el aumento de la temperatura del mar sumado a los cambios en el comportamiento del viento que trae "El Niño", genera condiciones más favorables para la formación de tormentas.Este año, los pronósticos indican que el Atlántico tendrá una actividad ciclónica por debajo del promedio histórico de 14 tormentas con nombre y siete huracanes. Mientras que para el Pacífico los pronósticos preveen entre 15 y 22 tormentas con nombre, de las cuales entre nueve y 14 se convertirían en huracanes, y entre cinco y nueve de ellos en huracanes mayores.Sea cual sea el pronóstico, la evidencia demuestra que basta con que una tormenta tropical logre desarrollarse y tocar tierra para devastar comunidades enteras. La experiencia y el conocimiento acumulados por la Cruz Roja tras décadas de acompañamiento a las comunidades expuestas a huracanes han dejado claro que lo más eficiente, efectivo y ético es invertir en iniciativas de preparación y acción temprana para proteger a más comunidades y sus medios de vida.El Centro del Clima también monitorea los efectos de "El Niño" fuerte en otras regiones. En África, la mirada está puesta sobre un posible efecto de dipolo, con condiciones más secas en el norte y más húmedas en el sur. En Asia, sobre todo en el sur, los efectos de "El Niño" se vinculan a otro posible evento climático: la oscilación del Océano Índico, que también se mide por el aumento de la temperatura del mar y modula mucho el clima en la zona y en África. Si estos dos eventos coinciden, pueden generar menos tormentas tropicales en todo el Océano Índico y más sequías en algunas zonas del sur de Asia.5. ¿Cómo nos preparamos para los impactos de "El Niño"?La estrategia principal de la red de la Cruz Roja frente a este fenómeno es la Acción Anticipatoria, que se refiere a cualquier acción realizada antes de que ocurra una crisis, con el objetivo de prevenir o reducir los impactos potenciales del desastre.El Centro del Clima trabaja junto a las Sociedades Nacionales en la actualización de los Protocolos de Acción Temprana, los cuales permiten liberar financiamiento de emergencia de forma inmediata cuando se alcanzan ciertos umbrales científicos.En la región de América, ya se han activado tres Protocolos de Acción Temprana. Los equipos de la Cruz Roja de El Salvador, Guatemala y Colombia han puesto en marcha sus protocolos de acción temprana para proteger a más de 22.000 personas ante las primeras señales de sequía.El Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) cuenta con 1,2 millones de francos suizos (CHF) —cerca de 1,5 millones de dólares estadounidenses— para la acción temprana ante la sequía en los tres países. Ese financiamiento no se asigna de una sola vez: se libera de forma escalonada, a medida que los pronósticos alcanzan los umbrales de riesgo acordados de antemano entre las comunidades, las autoridades y la Cruz Roja, de modo que cada tramo de la ayuda se movilice justo antes del impacto y no después.Los recursos del IFRC-DREF permitirán asistir a 10.000 personas en los departamentos de Morazán y La Unión, en El Salvador; a otras 10.000 en municipios del Corredor Seco de Guatemala, como Chiquimula, Jalapa y Quetzaltenango; y a 2.400 en los departamentos colombianos de Tolima y Cesar.A las familias en situación de mayor vulnerabilidad, la Cruz Roja las apoyará mediante transferencias monetarias para resguardar alimentos, conseguir combustible y cubrir necesidades básicas sin descapitalizarse. También, les brindarán agua potable cuando las fuentes empiecen a escasear, insumos para cuidar cultivos y ganado, y capacitaciones en prácticas agrícolas adaptativas, higiene y prevención de enfermedades por calor.Para los países que aún no cuentan con estos protocolos formales, la red de la IFRC ofrece herramientas de asistencia técnica y acceso al Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF) para eventos inminentes. El objetivo es anticipar los riesgos y fortalecer la preparación, utilizando la evidencia científica para proteger hogares, asegurar una asistencia humanitaria efectiva, y cuidar la salud de las comunidades antes de que los efectos de "El Niño" alcancen su punto máximo.¿Dónde puedo encontrar más información?Nuestra página Alerta temprana, acción tempranaSitio web del Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna RojaSitio web del Centro de AnticipaciónPilar de Anticipación del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC

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Nota de prensa

Estudio: El cambio climático intensifica los incendios forestales que amenazan a los árboles más antiguos del mundo en Argentina y Chile

Por el Centro del ClimaLa semana pasada, la IFRC asignó medio millón de francos suizos de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) para reforzar la respuesta de la Cruz Roja Chilena a la emergencia por incendios forestales a gran escala que comenzó en enero en las regiones de Ñuble y Biobío, en el centro del país."El 18 de enero, estos incendios se descontrolaron y se propagaron rápidamente debido a las condiciones meteorológicas adversas y a un cambio repentino en la dirección del viento, conocido localmente como viento puelche, que en pocas horas llegó a barrios muy poblados", se menciona en el IFRC-DREF.Los incendios evolucionaron rápidamente y las autoridades declararon la catástrofe ese mismo día, desplegando todos los recursos del sistema nacional de respuesta."La emergencia ha tenido importantes repercusiones humanitarias, entre ellas evacuaciones masivas (de unas 50 000 personas), pérdidas de vidas humanas, daños en viviendas, interrupción de los medios de subsistencia y alteraciones significativas en el acceso a los servicios básicos y las infraestructuras críticas", añade el IFRC-DREF.La Cruz Roja Chilena activó anteriormente su protocolo de acción temprana simplificado para incendios forestales, el primero de este tipo en el mundo, y destinó 95.000 francos suizos para ayudar a 2.000 personas.El cambio climático provocado por la actividad humana ha triplicado la probabilidad de que se den las condiciones meteorológicas propicias para los incendios que han arrasado recientemente Chile y Argentina, según un nuevo análisis publicado hoy por World Weather Attribution, también se ha demostrado que La Niña ha tenido un papel menor en el aumento de la sequía.‘Massive impact in multiple areas’The scientists say these regions are getting up to 25 per cent less rainfall than they would have in a world without the burning of fossil fuels, while the fires were also driven by temperatures approaching 40°C and winds of some 40kph.The province mainly affected in Argentina, Chubut, includes the Los Alerces National Park in Patagonia that borders Chile and is listed as a World Heritage Site by UNESCO.Argentine scientist Juan Antonio Rivera of the Scientific and Technological Center in the central city of Mendoza and a WWA study author said: “These fires are striking at the heart of our communities and natural heritage. In Patagonia, we are seeing blazes threaten the Alerce trees – ancient giants that have stood undisturbed for thousands of years."“The combination of human-induced warming and natural cycles like La Niña has created an aridity that fires thrive on. For Chile and Argentina, the drying of our landscapes is no longer a projection but a crisis that needs an urgent response to protect our unique biodiversity and the people of our region.”The WWA statement today said that “iconic landscapes, glacial lakes, mountain towns, and peak summer tourism hubs, quickly became evacuation zones as fires advanced along the eastern slopes of the Andes.”The Climate Centre’s senior urban specialist Aynur Kadihasanoglu adds: “In Chile, the proximity of flammable pine plantations and human settlements puts lives and livelihoods at risk … To save lives, we must address not only the emissions driving rising temperatures, but also the local exposure that leaves communities so vulnerable.”The Chilean Red Cross has been involved in wildfire emergencies at the national level in 2012, 2014, 2017, 2022–23, and 2024, assisting thousands of affected people, but “the increase in the frequency and intensity of these threats due to climate change and population flows to areas of urbanization not regulated by the state have transformed these scenarios into events with massive impact in multiple areas,” IFRC-DREF says.

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Cómo se ve realmente la recuperación más de un año después de que el huracán Beryl golpeara las comunidades pesqueras de Barbados

Escrito por el Centro del ClimaLa Cruz Roja de Barbados está ayudando a los pescadores que lo perdieron todo en el huracán Beryl el año pasado a reconstruir sus tradicionales trampas de pesca caribeñas. En realidad, estas trampas rectangulares con cebo, fabricadas con malla metálica y ramas de árboles, se consideran más sostenibles que las redes y suponen menos esfuerzo que salir al mar todos los días con una caña de pescar."Son una parte muy importante de la tradición local que estamos tratando de preservar", explica Kiri Lizama, directora de programas y operaciones de la Cruz Roja de Barbados. "Un pescador puede tener hasta diez trampas en el agua a la vez", añade, pero con Beryl, el huracán de categoría 5 más temprano del Atlántico jamás registrado, la gente no tuvo tiempo de sacar sus trampas del agua y ponerlas a salvo en tierra. "Fue algo totalmente inesperado y muchos de ellos perdieron todas sus trampas", explica Lizama a Loyce Pace, directora regional de la IFRC para América, durante una visita a principios de este mes a una comunidad pesquera, Half Moon Fort, en la parroquia de St. Lucy, donde ya se está trabajando en la reconstrucción de las trampas.Materias primasEl huracán Beryl pasó a 80 millas al sur de Barbados causando daños devastadores a la industria pesquera de la isla; más de 200 barcos pesqueros sufrieron daños importantes y 20 se hundieron.La Cruz Roja ha estado apoyando a las familias de pescadores con las materias primas necesarias para reconstruir, utilizando las técnicas tradicionales que, según explica Lizama, se transmiten de generación en generación en los pueblos costeros de Barbados. Las jaulas de pesca se colocan en los arrecifes, en lugar de en la arena, y pueden atrapar una gran variedad de especies locales, como barberos, roncos, pargos, chutes y lisas.Los pescadores utilizan una combinación de GPS y simple triangulación de los puntos de referencia en tierra para identificar las mejores ubicaciones para colocar las jaulas y encontrarlas de nuevo.Un momento inesperadoEsta labor forma parte del programa de recuperación de la Cruz Roja de Barbados para las comunidades afectadas por el huracán Beryl, que también incluye asistencia económica para los hogares dedicados al procesamiento del pescado, suministros esenciales de agua, saneamiento e higiene, refugio y gestión del voluntariado.El Fondo de Emergencias para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) asignó inicialmente 1,7 millones de francos suizos para apoyar la respuesta de las Sociedades Nacionales pertinentes, entre ellas las de Barbados, Granada, Jamaica y San Vicente y las Granadinas, y posteriormente se lanzó un Llamamiento de Emergencia con el fin de reunir 4 millones de francos suizos para ayudar a 25.000 personas en estos países.La intensidad de Beryl en términos de velocidad del viento y presión barométrica no era inédita, pero sí lo fue su momento de aparición, según escribió el año pasado Andrew Kruczkiewicz, del Centro del Clima y profesor de la Universidad de Columbia especializado en teledetección y alerta temprana. «Otro motivo de preocupación es que Beryl se suma a la lista de tormentas destructivas que se intensificaron muy rápidamente, lo que supone un reto para la preparación, incluso con los mejores pronósticos que puede ofrecer la ciencia». Beryl tardó solo 40 horas en pasar de ser una depresión tropical a un huracán de categoría 3, triplicando su velocidad máxima del viento hasta alcanzar al menos los 180 km/h.Más historias sobre el huracán Beryl y la respuesta de la Cruz Roja:Huracán Beryl: Para las islas más afectadas, la preparación dio sus frutos con una rápida respuesta. Pero la recuperación se complica por los daños generalizados. | IFRCCambio climático: Convirtiendo las tormentas en "monstruos". | IFRC

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Desde los Andes hasta la Amazonía, grandes impactos climáticos perduran mucho más que los titulares.

Escrito y publicado por el Centro del ClimaLa desaparición de glaciares, huracanes e incendios forestales sin precedentes, sequías e inundaciones, "desde los Andes hasta el Amazonas", marcaron el paisaje socioeconómico de América Latina y el Caribe el año pasado, infligiendo graves daños mucho después de que desaparezcan los titulares, según la Organización Meteorológica Mundial.El informe Estado del clima en América Latina y el Caribe 2024, publicado el viernes 28 de marzo, pone de relieve el creciente costo de las condiciones meteorológicas extremas para la vida, los medios de subsistencia y el suministro de alimentos "en una región que no es ajena a la pobreza y la inseguridad", según un comunicado de prensa de la OMM.La Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo, declaró el viernes: "En 2024, los impactos meteorológicos y climáticos se produjeron en cascada desde los Andes hasta la Amazonia, desde las ciudades abarrotadas hasta las comunidades costeras, causando importantes trastornos económicos y medioambientales"."La sequía y el calor extremo alimentaron incendios forestales devastadores. Las lluvias excepcionales desencadenaron inundaciones sin precedentes, y asistimos al huracán de categoría 5 más temprano del que se tiene registro".Según el conjunto de datos utilizado, fue el año más cálido registrado en Centroamérica y el Caribe, y el más cálido o el segundo más cálido en México y Sudamérica.Venezuela se convirtió en el segundo país del mundo en perder todos sus glaciares con la desaparición del Humboldt, el último.Las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias en Rio Grande do Sul se convirtieron en el peor desastre climático de Brasil, causando enormes pérdidas económicas a la agricultura y cobrándose casi 200 vidas.Los incendios forestales en las regiones del Amazonas y el Pantanal, el centro de Chile, México y Belice se vieron alimentados por la sequía y las olas de calor extremo. En Chile, los incendios provocaron al menos 130 muertes, convirtiéndose en el peor desastre del país desde el terremoto de 2010.El aumento del nivel del mar hizo que las comunidades costeras y las islas del Caribe fueran más vulnerables a los huracanes: Beryl fue el huracán más potente jamás registrado que tocó tierra en Granada y sus dependencias y causó devastación en todo el Caribe.Sin embargo, casi el 70% de la combinación energética de la región procedió de fuentes renovables, y la energía solar y eólica experimentaron "un notable aumento del 30% en capacidad y generación en comparación con 2023", según la OMM, organismo asociado a la IFRC."También hay esperanza. Las alertas tempranas y los servicios climáticos de los servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales están salvando vidas y aumentando la resiliencia en toda América Latina y el Caribe", añadió Celeste Saulo."La labor de la comunidad de la OMM y de todos nuestros asociados es más importante que nunca para hacer frente a los desafíos y aprovechar las oportunidades".El informe El estado del clima en América Latina y el Caribe 2024 incluye un mapa interactivo y un cuadro de mando sobre fenómenos extremos, y complementa el informe de la OMM El estado del clima mundial, publicado a principios de marzo.

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Tomando medidas contra el calor: Adelantarse al calor extremo llevando un mensaje a las calles

Anticipándose a la próxima temporada de olas de calor en el Líbano, la Cruz Roja Libanesa (CRL) ha iniciado una amplia campaña para sensibilizar y dotar a las personas vulnerables de los conocimientos y recursos que necesitan para mantenerse a salvo durante el calor extremo.La campaña cobró impulso el 2 de junio, Día de Acción contra el Calor, cuando las personas voluntarias de la CRL salieron a la calle y distribuyeron folletos con medidas preventivas en numerosas comunidades. Acudieron a obras, gasolineras, comisarías, lugares de culto, supermercados y farmacias. Incluso dejaron folletos en los parabrisas de los coches.Reconociendo la importancia de la hidratación durante el calor extremo, la CRL también distribuyó botellas de agua a la población de las comunidades seleccionadas, dando prioridad a las personas más vulnerables a los riesgos para la salud relacionados con el calor.La CRL también compartió folletos del Día de Acción contra el Calor en sus plataformas de redes sociales, utilizando el hashtag #BeatTheHeat, y animando a sus seguidores a volver a compartirlos. La Sociedad Nacional también colabora activamente con los medios de comunicación para difundir información vital sobre la preparación ante la ola de calor y las medidas preventivas.Más allá del día de acción contra el calorPero la Sociedad Nacional subrayó que estas acciones continuarán mucho más allá del Día de Acción contra el Calor, una jornada internacional de eventos destinada a llamar la atención sobre el creciente riesgo de olas de calor."Esta iniciativa va más allá de un solo día de acción, ya que como CRL estamos promoviendo activamente la resiliencia y la anticipación como un llamado humanitario central, asegurando nuestro compromiso permanente de apoyar a las comunidades y a los grupos vulnerables", dijo Kassem Chaalan, Director de Reducción del Riesgo de Desastres de la Cruz Roja Libanesa.A lo largo de la semana que siguió al Día de Acción contra el Calor, la CRL llevó a cabo una campaña masiva de concientización sobre las olas de calor en el territorio libanés. Para hacer frente a la temporada de olas de calor, la CRL seguirá impartiendo estas sesiones hasta octubre.Un día global de acciónLa Cruz Roja Libanesa es sólo una de las muchas Sociedades Nacionales que se unieron a organizaciones locales y mundiales, empresas privadas y particulares de todo el mundo para amplificar sus mensajes y esfuerzos de prevención durante el Día de Acción contra el Calor.Para mucha gente, el Día de Acción contra el Calor es una oportunidad para poner de relieve las medidas que deben adoptar debido al aumento del número de olas de calor y días de calor extremo provocados por el cambio climático. Estas acciones son tan variadas como coloridas y creativas.La Cruz Roja India, por ejemplo, aprovechó la ocasión para destacar la amplia labor que su voluntariado realiza en todo el país, instalando puestos de agua en las calles y repartiendo información sobre cómo mantenerse saludable durante una ola de calor, entre otras muchas actividades.La Cruz Roja Indonesia coorganizó un taller centrado en el estudio sobre el riesgo de calor extremo que se está realizando en alianza con una importante sociedad meteorológica indonesia con sede en Yakarta. También lanzó una campaña de sensibilización sobre el calor que coincidió con el Día sin Coches en la ciudad de Surabaya, animando a la comunidad a participar en diversas actividades ecológicas los domingos por la mañana, como desfiles, música y mucho más.Más allá de la Cruz Roja y la Media Luna RojaMuchas organizaciones ajenas a la red de la Cruz Roja y la Media Luna Roja también se implicaron.Cuando las olas de calor azotaron la región de Asia y el Pacífico, el Banco Asiático de Desarrollo hizo suyo el llamado, emitiendo declaraciones y patrocinando talleres que promovían la resiliencia a las olas de calor y la concientización sobre el «estrés térmico» y la necesidad de acciones con perspectiva de género.En Dallas (Texas, Estados Unidos), estudiantes de secundaria elaboraron un podcast educativo para resaltar las medidas que pueden tomarse para mitigar el aumento de las temperaturas como parte de una clase de arquitectura medioambiental.En Kampala (Uganda), un grupo de jóvenes utilizó el fútbol para sensibilizar a la población mediante la entrega de regalos ecológicos, como plantones de árboles, que pretenden cambiar el equilibrio entre el número de árboles que se plantan y el número de árboles que se talan.En Zanzíbar (Tanzania), los submarinistas que suelen entretener a turistas hacen sus inmersiones con carteles que animan a la gente a beber más agua, vigilar a sus familiares y otras pequeñas pero importantes medidas preventivas.Y en todo el mundo, la gente creó pinturas, grandes murales al aire libre y otras obras de arte como parte de un esfuerzo global para concienciar a través del arte. Estas son solo algunas de las muchas maneras en que la gente utilizó el Día de Acción contra el Calor para difundir el mensaje, compartir ideas y atraer a más personas a la tarea de tomar medidas contra el calor extremo.

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El cambio climático duplicó la probabilidad de inundaciones históricas en el sur de Brasil – Estudio

Este artículo fue escrito y publicado primero por el Centro del ClimaEl cambio climático hizo que se duplicaran las posibilidades para que se dieran las lluvias extremas que causaron inundaciones destructivas en el estado de Rio Grande do Sul, en el sur de Brasil, a fines de abril y principios de mayo, según el último estudio rápido del grupo World Weather Attribution publicado ayer.Las fuertes lluvias también se intensificaron por el fenómeno de El Niño, que ahora se está desvaneciendo, mientras que los impactos empeoraron por algunas fallas en la infraestructura, agregaron los científicos de WWA.El evento fue "extremadamente raro" incluso con la presencia del calentamiento global, pues no se espera que suceda más de una vez por siglo, pero habría sido aún más raro sin el cambio climático.Al combinar las observaciones con los modelos climáticos, los investigadores estimaron que el cambio climático hizo que el evento fuera más del doble de probable y hasta casi un diez por ciento más intenso."Protección natural"Regina Rodrigues, investigadora de la Universidad Federal de Santa Catarina, Florianópolis, que participó en el estudio, dijo:"El impacto devastador en los sistemas humanos de tales eventos extremos solo puede minimizarse con una adaptación suficiente, incluida una infraestructura de protección contra inundaciones bien mantenida y una planificación urbana adecuada. Los cambios en el uso de la tierra han contribuido directamente a las inundaciones generalizadas al eliminar la protección natural y pueden exacerbar el cambio climático al aumentar las emisiones".La IFRC lanzó un llamamiento de emergencia por 8 millones de francos suizos para aumentar la asistencia humanitaria a las comunidades afectadas por las inundaciones que afectaron a más de 2 millones de personas y que fueron descritas como el peor desastre registrado en la historia del estado de Rio Grande do Sul. La red mundial de la IFRC y la Cruz Roja Brasileña "apoyarán (...) 25.000 personas que han perdido sus hogares y necesitan asistencia urgente, especialmente familias monoparentales con niñas y niños menores de cinco años, ancianos y personas con discapacidad", dijo la IFRC el mes pasado.El equipo central del WWA está formado por especialistas de varias instituciones, como el Grantham Institute - Climate Change and the Environment, el Imperial College de Londres, el Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos, el Laboratoire des Sciences du Climat et de l'Environnement y el Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.Este equipo colabora con científicas del clima y otros expertos del país en el que se realiza el estudio, aportando conocimientos y perspectivas fundamentales sobre meteorología, bases de datos, modelización e impactos. En el caso de Brasil, el estudio de WWA fue realizado por científicos nacionales y de Países Bajos, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos.

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El cambio climático y El Niño agudizan los incendios extremos en Chile

Por el Centro del ClimaEl lunes 12 de febrero, la IFRC aprobó una operación del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (DREF), por un valor de medio millón de francos suizos para ayudar a la Cruz Roja Chilena a prestar asistencia a casi 10.000 personas afectadas por los incendios, que, según la organización, han tenido "profundas consecuencias" y son notablemente peores que los de hace un año.La Cruz Roja Chilena sigue prestando asistencia a miles de personas afectadas por los incendios forestales que, según la ONU, se consideran los más mortíferos registrados en el país, recogiendo ayuda en especie donada por residentes de todo el país; y asociándose con un banco local para agilizar las donaciones en línea.La Cruz Roja también está prestando asistencia sobre el terreno con primeros auxilios y ha creado una línea telefónica para ayudar a las familias separadas por los incendios a restablecer el contacto.Un relato completo de la respuesta de la Cruz Roja Chilena al desastre -que el Presidente Gabriel Boric describió a principios de esta semana como la "mayor tragedia" desde el terremoto de 2010- ya está disponible (en español) a través de un espacio en la cuenta de X/Twitter de la IFRC."La población de Viña del Mar, de Quilpué, de Villa Alemana, han vivido y están viviendo una situación tremendamente catastrófica, excepcional, inédita y dolorosa", dijo el presidente Boric.Las autoridades chilenas informaron el martes de que se habían recuperado 131 cadáveres de los barrios incendiados.Temporadas DestructivasLos incendios en Chile se producen dos semanas después de que Colombia declarara estado de desastre, a causa de los casi 30 incendios forestales que siguen arrasando el país, como parte de los más de 300 incendios que se han producido desde noviembre, señaló el UNDRR, que añadió que, un informe de 2022 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente preveía un aumento mundial de los incendios extremos de hasta el 14% para 2030 "debido al cambio climático y al cambio en el uso de la tierra".En Chile, los incendios forestales "han aumentado drásticamente en los últimos años", según un estudio publicado a finales del mes pasado en la revista Nature, en el que se investigaba la temporada de incendios del verano de 2022-23 en el hemisferio sur. Según el estudio, casi dos millones de hectáreas han sido arrasadas por incendios forestales en los últimos diez años, tres veces más que en la década anterior, y todas menos una de las siete temporadas más destructivas, se han observado desde 2014."Las condiciones meteorológicas de los incendios (incluyendo altas temperaturas, baja humedad, sequía y fuertes vientos) aumentan el potencial de que los incendios forestales, una vez encendidos, se propaguen rápidamente", escriben los autores de Nature, mientras que "la concurrencia de El Niño y las sequías y olas de calor provocadas por el clima, aumentan el riesgo local de incendios; y han contribuido decisivamente a la intensa actividad incendiaria observada recientemente en Chile central."MegasequíaJuan Bazo, representante regional del Centro del Clima para América Latina, declaró hoy: "Hay pruebas claras de que el cambio y la variabilidad climáticos, incluido el fenómeno del Niño/Oscilación del Sur (ENOS), tienen una relación significativa con los incendios en Chile, especialmente en la última década, en la que han sido cada vez más extremos"."Las sequías y olas de calor de una gravedad sin precedentes están estrechamente relacionadas con los incendios forestales y están teniendo un grave impacto en las comunidades más vulnerables".Las inversiones adicionales en adaptación y resiliencia que pueden ser necesarias a la luz de la intensificación de los impactos climáticos "incluyen la mejora del Sistema de Alerta Temprana (SAT) del país, una herramienta crítica para tomar medidas tempranas, reducir el riesgo de desastres y apoyar la adaptación climática", añade el artículo de Nature."Estos sistemas permiten prever fenómenos meteorológicos peligrosos y ayudan a minimizar los impactos informando oportunamente a gobiernos, comunidades y ciudadanía".Durante gran parte de la última década, Chile también ha sufrido lo que se denomina una megasequía, la más larga desde que se tienen registros, lo que aumenta aún más el riesgo.

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IFRC en la COP 28: Los impactos están aquí, el momento de actuar es ahora

Ya sea por la creciente fuerza de las tormentas, la proliferación de los incendios forestales, el empeoramiento de las olas de calor y las sequías -o el desplazamiento de comunidades enteras debido a todo lo anterior-, los impactos de la crisis climática nos acompañan desde hace tiempo. Por ello, la IFRC se dirige una vez más a la Cumbre Mundial sobre el Clima, COP28, en los Emiratos Árabes Unidos, con un mensaje urgente: no hay más tiempo que perder. El momento de actuar es ahora y la acción debe ser audaz. Así como los líderes mundiales deben acordar reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para prevenir impactos humanitarios aún peores, también debemos ampliar enormemente las acciones de adaptación a nivel local, para llegar a las personas más expuestas y afectadas, según la IFRC. Martha Makaniko, una agricultora de la aldea de Chiwalo, en la ciudad de Mulanje (Malawi); perdió su casa y todos sus cultivos a principios de año, debido a las inesperadas inundaciones provocadas por el ciclón Freddy. Después de eso, las lluvias normales no llegaron y ahora el fenómeno de El Niño amenaza con hacer que la próxima temporada de escasez sea aún más escasa. [Enlace al artículo en IFRC.org]. "Año tras año, cada vez es más difícil obtener buenos rendimientos agrícolas y buenos ingresos", afirma Makaniko. "Ya no confiamos en los patrones climáticos regulares. Antes obtenía ocho sacos de maíz de mi campo. Ahora tengo suerte si consigo dos". Este tipo de historias son cada vez más comunes en las comunidades donde está arraigada la red de la IFRC. También son la razón por la que la IFRC ha intensificado sus propios esfuerzos para trabajar con las comunidades locales y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja a fin de aliviar el sufrimiento inmediato -proporcionando dinero en efectivo, alimentos, agua, higiene y apoyo sanitario- y, al mismo tiempo, prevenir y reducir los riesgos en el futuro. Por ello, la IFRC insta a los líderes mundiales reunidos en la Cumbre sobre el Clima COP 28 a que adopten las siguientes medidas urgentes: dar prioridad a la acción local aumentar la financiación para ayudar a las comunidades a adaptarse ampliar la acción temprana y las medidas que ayuden a las comunidades a anticiparse a los riesgos reforzar los sistemas sanitarios resilientes al clima y ayudar a las personas a evitar, minimizar y hacer frente a las pérdidas y daños provocados por fenómenos relacionados con el clima. Empeora antes de mejorar Es fundamental invertir mucho más en todos estos ámbitos para ayudar a las comunidades a hacer frente a la situación, que probablemente empeorará antes de mejorar. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) confirma que el cambio climático ya está contribuyendo a aumentar el número de crisis humanitarias (con una temperatura media mundial de 1,15 °C por encima de la media de 1850-1900). Y ahora existe una amenaza muy real de que las temperaturas suban aún más. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, con las políticas actuales, el mundo va camino de alcanzar un calentamiento global de 2,8 °C en 2050. A corto plazo, se espera que el fenómeno de El Niño de este año agrave el impacto del cambio climático inducido por la acción humana, empujando las temperaturas globales a un territorio desconocido, según la Organización Meteorológica Mundial. Razones para tener esperanza Sin embargo, hay motivos para la esperanza. Si se adoptan medidas urgentes, existe la posibilidad de ralentizar o detener el aumento de las temperaturas y, al mismo tiempo, hacer que las comunidades sean mucho menos susceptibles a las crisis relacionadas con el clima. En toda la red de la IFRC, que incluye 191 Sociedades Nacionales, hay numerosos ejemplos de comunidades que trabajan con la IFRC y otros organismos para aumentar su resiliencia y evitar así la inseguridad alimentaria, los riesgos para la salud y los impactos económicos de los desastres relacionados con el clima. En Jamaica, por ejemplo, la Cruz Roja trabajó con una escuela para estudiantes con discapacidad auditiva, en un proyecto climáticamente inteligente para reforzar su granja autosuficiente del campus, con un sistema de riego alimentado por energía solar. En Somalia, la IFRC y la Media Luna Roja Somalí trabajaron con la aldea de Cuun para restablecer pequeñas granjas con la ayuda de un nuevo pozo de agua potable, y un sistema de bombeo para ayudarles a hacer frente a varios años de sequía. "Nos costaba acceder a agua limpia para beber, cocinar, bañarnos y mantenernos", dice uno de los líderes de la comunidad, Yasiin Maxamed Jamac. "Esto repercutía negativamente en nuestra salud y bienestar, y nos dificultaba el cultivo de cosechas, frutas, verduras y la cría de ganado". Ahora más de 100 hogares tienen sus propias granjas pequeñas -de 100 metros por 100 metros- donde cultivan diversas frutas, verduras y cosechas.

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Inundaciones en Libia: El cambio climático hace "mucho más probable" la catástrofe

Ginebra/Nueva York 19 de septiembre de 2023 - Lo ocurrido en Derna debería ser una "llamada de atención para el mundo" sobre el creciente riesgo de inundaciones catastróficas en un mundo cambiado por el cambio climático, afirma Jagan Chapagain, Secretario General de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC). Chapagain hablaba a la luz de un informe, según el cual, el cambio climático hizo que el desastre de Libia fuera significativamente más probable. Un rápido análisis del grupo World Weather Attribution -un grupo de científicos apoyado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja- analizó datos climáticos y simulaciones de modelos informáticos para comparar el clima actual, tras un calentamiento global de aproximadamente 1,2ºC, con el clima del pasado. Los científicos descubrieron que el cambio climático provocado por el hombre ha hecho que las lluvias torrenciales en el noreste de Libia sean hasta 50 veces más probables de lo que habrían sido en un mundo sin cambio climático provocado por la especie humana. También, han constatado que las lluvias han sido hasta un 50% más intensas de lo que habrían sido en un temporal comparable a un mundo anterior al cambio climático. Quienes realizaron el informe tienen claro que, incluso en un mundo "caldeado" a 1,2 °C, las lluvias caídas en Libia fueron extremas. Fue un acontecimiento que sólo se esperaría que ocurriera una vez cada 300-600 años. Aun así, esa frecuencia es mucho mayor de lo que ocurriría en un mundo que no se hubiera calentado. Las lluvias por sí solas no hicieron inevitable el desastre de Derna. Una mayor preparación, menos construcciones en regiones propensas a las inundaciones y una mejor gestión de las infraestructuras de las presas, habrían reducido el impacto global de la tormenta Daniel. No obstante, el cambio climático fue un factor importante que provocó y agravó el fenómeno meteorológico extremo. Julie Arrighi, Directora Interina del Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, cuyos investigadores trabajaron en el informe sobreWorld Weather Attribution, declaró: "Esta devastadora catástrofe muestra cómo los fenómenos meteorológicos extremos provocados por el cambio climático se combinan con factores humanos para crear impactos aún mayores, ya que más personas, bienes e infraestructuras están expuestas y son vulnerables a los riesgos de inundación. Sin embargo, existen soluciones prácticas que pueden ayudarnos a evitar que estas catástrofes se conviertan en rutina, como el refuerzo de la gestión de emergencias, la mejora de las previsiones y los sistemas de alerta basados en el impacto, e infraestructuras diseñadas para el clima futuro." Jagan Chapagain, Secretario General de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, declaró: "El desastre de Derna es un ejemplo más de lo que el cambio climático ya está haciendo con nuestro clima. Obviamente, en Libia se dieron múltiples factores que convirtieron la tormenta Daniel en una catástrofe humana; no fue sólo el cambio climático. Pero el cambio climático hizo que la tormenta fuera mucho más extrema y mucho más intensa, y eso se tradujo en la pérdida de miles de vidas. Esto debería ser una llamada de atención para que el mundo cumpla el compromiso de reducir las emisiones, garantice la financiación de la adaptación al clima y aborde los problemas de pérdidas y daños". Más información: Para solicitar una entrevista, póngase en contacto con:[email protected] En Ginebra: Andrew Thomas: +41763676587 Mrinalini Santhanam: +41 76 381 50 06 Tommaso Della Longa: +41 79 708 43 67

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El Niño: ¿Qué es y qué significa para los desastres?

¿Qué es El Niño?El Niño Oscilación del Sur (ENSO) es un ciclo de calentamiento y enfriamiento que se produce a lo largo del ecuador en el Océano Pacífico.El Niño es la parte de calentamiento del ciclo. Se produce cuando disminuye el ascenso de aguas frías a la superficie del mar cerca de Sudamérica. Esto provoca un aumento de la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico, lo que calienta la atmósfera.La parte fría del ciclo se denomina La Niña y tiene el efecto contrario.Los fenómenos de El Niño y La Niña se producen cada dos a siete años. Suelen durar entre 9 y 12 meses, pero se sabe que han llegado a durar varios años seguidos.¿Cómo afecta El Niño al clima en todo el mundo?El Niño y La Niña cambian la forma en que el aire y la humedad se desplazan por el mundo, lo que puede afectar a los patrones de lluvias y temperaturas a escala global.La Organización Meteorológica Mundial (WMO) anunció recientemente que se han desarrollado las condiciones de El Niño, y que podemos esperar patrones meteorológicos y climáticos perturbadores y un aumento de las temperaturas globales.Sabemos por eventos pasados cuándo y qué zonas del mundo tienen más probabilidades de ser más húmedas y más secas durante El Niño y La Niña. Pero no hay dos fenómenos de El Niño y La Niña iguales, por lo que es importante seguir las previsiones a medida que se desarrollan.¿El cambio climático afecta a El Niño?En general, el cambio climático está provocando un aumento de las temperaturas de la superficie del mar, y hay indicios de que esto está afectando al modo en que los fenómenos de El Niño y La Niña influyen en los patrones meteorológicos de todo el mundo.La WMO predice que es probable que las temperaturas globales alcancen niveles récord en los próximos cinco años debido a la combinación del cambio climático y El Niño.¿Causará El Niño más desastres?Los fenómenos de El Niño conllevan diferentes riesgos de catástrofe en distintas partes del mundo.Pueden provocar graves sequías en Australia, Indonesia, partes del sur de Asia, Centroamérica y el norte de Sudamérica. Cuando se produjo el último fenómeno de El Niño hace siete años, contribuyó a la sequía y la inseguridad alimentaria que afectaron a decenas de millones de personas en el sur y el este de África.También pueden provocar un aumento de las precipitaciones en el sur de Sudamérica, el sur de Estados Unidos, el Cuerno de África y Asia central.Durante el verano en el hemisferio norte, las aguas cálidas de El Niño pueden provocar ciclones tropicales más intensos en el Pacífico occidental, pero menos huracanes en el Atlántico.Lilian Ayala Luque, Oficial Superior de Acción Anticipatoria y Resiliencia Comunitaria para la IFRC Américas, nos habla de la llegada de las condiciones de El Niño y de lo que podría significar para la región:¿Qué puede ser diferente en el fenómeno de El Niño de este año?Ya conocemos ciertos factores que influirán en la forma en que los efectos de este El Niño afectarán a las comunidades. Por ejemplo:Aunque se espera el fin de la sequía en el Cuerno de África, la lluvia puede tardar algún tiempo en filtrarse en el suelo para favorecer las plantas de raíces profundas y empezar a restablecer la agricultura.Aunque las condiciones de El Niño suelen limitar el crecimiento de los ciclones tropicales en el Atlántico Norte, este efecto puede verse compensado por las temperaturas inusualmente altas de la superficie del mar que se observan actualmente en la región donde se forman estas tormentas.En Ecuador y Perú, un brote de dengue tras las inundaciones de principios de año podría verse exacerbado por las lluvias de El Niño previstas para principios de 2024. En el sur de África, queda por ver si la situación del cólera mejorará con las condiciones más secas previstas.¿Cómo se prepara la red de la IFRC paraEl Niño?La red de la IFRC está desarrollando Protocolos de Acción Temprana (PATs) - planes formales que describen los desencadenantes y las acciones tempranas que tomaremos cuando se pronostica que un peligro específico afectará a las comunidades - incluyendo la preparación para los peligros relacionados con El Niño.En Ecuador, por ejemplo, hemos elaborado planes para hacer frente a la mayor probabilidad de inundaciones en la estación lluviosa de enero a abril. Y en Centroamérica, los planes de acción de emergencia cubren la mayor probabilidad de sequía de junio a agosto.Las medidas tempranas incluyen reforzar edificios y viviendas, planificar rutas de evacuación o preposicionar reservas de alimentos y agua.¿Dónde puedo encontrar más información?Nuestra página Alerta temprana, acción tempranaSitio web del Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna RojaSitio web del Centro de AnticipaciónPilar de Anticipación del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRCSerie de Twitter Spaces sobre El Niño del equipo de América de la IFRC--Este artículo ha sido adaptado de una entrada de blog en el sitio web del Centro de Anticipación del que son coautores Liz Stephens, Andrew Krucziewicz y Chris Jack, del Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Consulte la entrada del blog para obtener más información sobre El Niño y la acción anticipatoria.

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El año pasado fue el "octavo consecutivo" de temperaturas superiores al nivel preindustrial, lo que amenaza el objetivo de París de 1,5 °C

Este artículo se publicó originalmente en el sitio web del Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja aquí. Los últimos ocho años han sido los más cálidos registrados a escala mundial, impulsados por "el aumento constante de las emisiones y el calor acumulado", según seis conjuntos de datos internacionales consolidados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y explicados ayer. Según la OMM, la temperatura mundial se situó el año pasado 1,15°C por encima de la referencia de 1850-1900, y 2022 fue el octavo año consecutivo en que se alcanzó al menos 1°C por encima de los niveles preindustriales, según un comunicado de prensa de Ginebra. "La probabilidad de superar -temporalmente- el límite de 1,5°C del Acuerdo de París aumenta con el tiempo", añadió. La persistencia del enfriamiento de La Niña, ahora en su tercer año, significa que 2022 no fue el más cálido registrado, pero sí al menos el sexto más cálido. El trabajo de la OMM muestra una media mundial de diez años hasta 2022 de 1,14 °C por encima de la línea de base del siglo XIX, en comparación con la cifra más reciente del IPCC de 1,09 °C para la década hasta 2020, lo que indica que el calentamiento a largo plazo continúa. El secretario general de la OMM, Petteri Taalas, declaró ayer: "En 2022 nos enfrentamos a varias catástrofes meteorológicas dramáticas que se cobraron demasiadas vidas y medios de subsistencia y socavaron la seguridad sanitaria, alimentaria, energética e hídrica, así como las infraestructuras. "Amplias zonas de Pakistán se inundaron, con importantes pérdidas económicas y humanas. Se han observado olas de calor sin precedentes en China, Europa, América del Norte y del Sur [y] la sequía en el Cuerno de África amenaza con provocar una catástrofe humanitaria. "Es necesario mejorar la preparación ante estos fenómenos extremos y garantizar que cumplimos el objetivo de la ONU de alertas tempranas para todos en los próximos cinco años". La OMM señaló que su informe provisional sobre el estado del clima mundial en 2022 habla de "niveles récord de gases de efecto invernadero que atrapan el calor en la atmósfera", que siguen provocando olas de calor extremas, sequías e inundaciones devastadoras, y afectan a millones de personas. En respuesta a las últimas cifras sobre la temperatura global, el secretario general de la IFRC, Jagan Chapagin, dijo: "Personas de todo el mundo están sintiendo los efectos del calentamiento de nuestro clima, y los datos científicos siguen reforzando esta aterradora realidad. La acción climática inclusiva, liderada por los más expuestos al riesgo, es clave para combatir la crisis climática. "La ventana para implementar medidas de adaptación que salven vidas se está cerrando lentamente, pero aún hay tiempo para ayudar a las comunidades a adaptarse a los desastres relacionados con el clima, incluyendo inversiones en sistemas de alerta temprana que lleguen a todos." El pasado mes de septiembre, la IFRC dio a conocer un enfoque de Un Fondo, Dos Pilares para su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres, que refleja un mayor compromiso con la acción anticipatoria. El comunicado de prensa de la OMM añade que las clasificaciones de temperatura de años concretos deben considerarse en el contexto a largo plazo, ya que las diferencias entre años pueden ser marginales. "Desde la década de 1980, cada decenio ha sido más cálido que el anterior. Se espera que esto continúe".

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La IFRC advierte que la creciente ola de calor en Europa podría tener consecuencias trágicas

Budapest, 14 de julio de 2022 - Las temperaturas extremas han sumido a los países en peligrosas olas de calor e incendios forestales en toda Europa. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) insta a las ciudades y comunidades a prepararse para evitar un nuevo desastre. Desde el mes de mayo, Europa se encuentra entre los 'puntos calientes de la ola de calor' más rápidos del mundo. Las previsiones no muestran signos de que vaya a amainar. Muchas partes de Europa occidental están experimentando temperaturas extremas y países como Portugal están luchando contra incendios forestales que afectan a miles de personas. "Con la crisis climática, este calor forma parte de nuestra 'nueva normalidad'", afirma Maarten Aalst van, Director del Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. "Estos eventos mortales son ahora más frecuentes y más intensos". En los últimos diez años, los desastres relacionados con el clima y el tiempo han matado a más de 400.000 personas, han afectado a otros 1.700 millones y han desplazado a una media de 25 millones de personas cada año en todo el mundo.Las personas más expuestas a las olas de calor son las personas mayores, los niños, las mujeres embarazadas y las personas con problemas de salud preexistentes. Las olas de calor tienen un impacto en cascada en otras áreas de la sociedad, como la reducción de la producción económica, la tensión en los sistemas de salud y los cortes de energía. El personal y el voluntariado de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de toda la región están apoyando a las comunidades que se preparan para las olas de calor y se ven afectadas por ellas. Al mismo tiempo, los equipos están respondiendo a los devastadores incendios forestales, sobre todo en Portugal, pero también en España, Italia, Grecia y Turquía, provocados por el calor extremo. "Muchos han tenido que evacuar sus casas con las pocas cosas que pueden llevar", dice Ana Jorge, Presidenta de la Cruz Roja Portuguesa."Nuestros equipos médicos se centran en asegurar que la gente se ponga a salvo, proporcionando asistencia sanitaria crítica a los que sufren quemaduras y otras lesiones y proporcionándoles una cama para dormir y las necesidades mientras deciden sus próximos pasos." Dado que las olas de calor son cada vez más probables en todo el mundo a medida que se agrava la crisis climática, se necesitan más sistemas de preparación y alerta temprana para reducir y gestionar los riesgos. "La gente no siempre es consciente de los peligros del calor. Pero cuando las comunidades comprenden los riesgos y toman medidas sencillas para prepararse, pueden evitar tragedias innecesarias", afirma van Aalst. "Instamos a las ciudades y comunidades a que se preparen y tomen las medidas necesarias para salvar vidas, ahora y a largo plazo". Para más información o concertar entrevistas: En Budapest: Corrie Butler,[email protected]+36 704306506 En Atenas: Georgia Trismpioti, [email protected] +30 6971809031 Nota para los editores: La Guía de Olas de Calor para las Ciudades y el Kit de Acción Urbana de la IFRCson recursos para que los funcionarios de las ciudades, los planificadores urbanos y las organizaciones comunitarias puedan anticipar y planificar el calor urbano extremo y reducir los riesgos mortales. La caja de herramientas de enfriamiento urbano del C40 ofrece enfoques para bajar las temperaturas urbanas y reducir el impacto del efecto del calor urbano; la herramienta de beneficios de las ciudades resistentes al calor ayuda a los planificadores urbanos y a los responsables de la toma de decisiones a cuantificar los beneficios sanitarios, económicos y medioambientales de las acciones de adaptación. Una ola de calor es un periodo prolongado de temperaturas inusualmente altas y, a menudo, de alta humedad. El calor extremo puede provocar choques, deshidratación y otras enfermedades agudas, y agravar las enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Ahora hay una montaña de pruebas de que el cambio climático está aumentando la aparición de olas de calor mortales. Por ejemplo, los científicos han llegado a la conclusión de que el cambio climático ha hecho que la ola de calor de 2022 en la India y Pakistán sea 30 veces más probable, que la ola de calor de 2019 en Europa occidental sea al menos 10 veces más probable, que la ola de calor de 2019-20 en Australia que contribuyó a los devastadores incendios forestales sea 10 veces más probable, y que el calor extremo en el noroeste de Estados Unidos y Canadá en 2021 habría sido prácticamente imposible sin el cambio climático. Para más detalles, véanse, por ejemplo, los análisis de Atribución del Clima Mundial.

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IFRC urge a gobiernos y actores humanitarios a proteger vidas ante el inicio de una activa temporada de huracanes en las Américas

Panamá/Ginebra, 31 de mayo de 2022 –La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) está intensificando las acciones de preparación ante el inicio de la temporada de huracanes del Océano Atlántico que, una vez más, estará más activa de lo normal. La IFRC insta a los gobiernos y a actores humanitarios a proteger vidas, invirtiendo en sistemas de alerta temprana, acciones tempranas basadas en pronósticos y planes coordinados de respuesta a desastres. Del 1 de junio al 30 de noviembre de 2022, América del Norte, América Central y el Caribe esperan entre 14 y 21 tormentas con nombre, de las cuales entre seis y diez podrían convertirse en huracanes, incluidos entre tres y seis huracanes de categoría tres o superior. La IFRC y su red están trabajando para asegurar que las comunidades estén mejor preparadas para enfrentar los efectos de las fuertes lluvias, deslizamientos de tierra e inundaciones que estos fenómenos meteorológicos podrian causar durante los próximos seis meses. Martha Keays, Directora Regional de la IFRC para las Américas, dijo: "Se preven hasta seis huracanes de categoría tres o superior para la región, pero recordemos que basta una sola tormenta para destruir comunidades que ya están lidiando con la pobreza, la desigualdad y los efectos devastadores de la pandemia del COVID-19. Por ello, cientos de equipos de la Cruz Roja en más de 20 países están compartiendo mensajes de alerta temprana y coordinando las medidas de preparación con gobiernos locales y líderes comunitarios. “Paralelamente, la IFRC está combinando las previsiones meteorológicas con sus análisis de riesgos para adoptar medidas tempranas antes de que lleguen los huracanes, en lugar de limitarse a responder a sus efectos. Este enfoque nos permite anticiparnos a los desastres, disminuir su impacto en la medida de lo posible y evitar el sufrimiento y la pérdida de vidas y medios de subsistencia". La IFRC está prestando especial atención a las necesidades de las mujeres, la niñez y personas migrantes y retornadas, que sufren crisis superpuestas en Centroamérica. Esta región aún se está recuperando de la pandemia y de los huracanes Eta e Iota, que dejaron 1,5 millones de personas desplazadas sólo en Nicaragua, Honduras y Guatemala. En Colombia, Honduras, Guatemala y Haití, las comunidades vulnerables expuestas a huracanes y tormentas también corren el mayor riesgo de inseguridad alimentaria debido a la actual crisis mundial de escasez de alimentos. En este desafiante escenario, la IFRC aboga por marcos regulatorios que favorezcan la entrega ágil de la ayuda humanitaria a las zonas afectadas por los desastres. También, ha posicionado ya bienes humanitarios en Panamá y en el Caribe para dar respuesta inmediata a las necesidades humanitarias de hasta 60.000 personas en zonas costeras del Pacífico y del Atlántico. Según el Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, la temporada de huracanes 2022 en el Atlántico y el mar Caribe se predice más activa de lo normal debido a la influencia del patron climático de La Niña. Este fenómeno está activo por tercer año consecutivo y hace que las temperaturas del mar en esta cuenca estén por encima del promedio. Esta condición permite un desarrollo más activo de ciclones, como se ha visto en los años 2020 y 2021. Para mayor información: En Panama Susana Arroyo Barrantes | Comms Manager Americas [email protected] María Victoria Langman | Senior Comms Officer Americas [email protected]

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Los científicos confirman que el cambio climático ya contribuye a las crisis humanitarias en todo el mundo

Ginebra, 28 de febrero de 2022 - La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) hace un llamamiento para que se tomen medidas urgentes a nivel local y se financie, en particular, a los más vulnerables, a fin de combatir los devastadores efectos humanitarios de la crisis climática confirmados en el informe de hoy de los científicos del clima del mundo. Por primera vez, el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publicado hoy señala que el cambio climático ya está contribuyendo a las crisis humanitarias en contextos vulnerables. Además, los extremos climáticos y meteorológicos están impulsando cada vez más los desplazamientos en todas las regiones del mundo. El Secretario General de la IFRC, Jagan Chapagain, dijo: "El informe del IPCC confirma lo que la IFRC y su red de 192 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ya han presenciado durante años: El cambio climático ya está perturbando la vida de miles de millones de personas, en particular de los más pobres del mundo, que son los que menos han contribuido a él." "La respuesta mundial a la COVID-19 demuestra que los gobiernos pueden actuar de forma decisiva y drástica ante amenazas globales inminentes. Necesitamos la misma energía y acción para combatir el cambio climático ahora, y necesitamos que llegue a las comunidades más vulnerables al clima de todo el mundo para que tengan las herramientas y la financiación necesarias para anticiparse y gestionar los riesgos." El informe, elaborado por más de 200 expertos en clima, reafirma los principios clave que la red de la IFRC ha venido reclamando para hacer frente al cambio climático: que la acción local es fundamental para afrontar el cambio climático y que responder a los desastres después de que ocurran nunca será suficiente para salvar vidas y combatir una crisis de esta magnitud. Los datos científicos más recientes confirman, con un nivel de confianza muy alto, que los impactos y los riesgos climáticos agravan las vulnerabilidades, así como las desigualdades sociales y económicas. Éstas, a su vez, aumentan los graves problemas de desarrollo, especialmente en las regiones en desarrollo y en los lugares especialmente expuestos, como las zonas costeras, las pequeñas islas, los desiertos, las montañas y las regiones polares. Maarten van Aalst, autor principal del informe y director del Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, dijo: "Este informe es una luz roja intermitente, una gran alarma sobre la situación actual. Nos dice en un lenguaje científico inequívoco que la ventana para la acción global concertada para asegurar un futuro habitable se está cerrando rápidamente. Demuestra que todos los riesgos que nos preocupaban en el pasado se nos vienen encima mucho más rápido". “Pero el informe también muestra que aún no es demasiado tarde. Todavía podemos reducir las emisiones para evitar lo peor. Además, tendremos que gestionar los cambios que ya no podemos evitar. Muchas de las soluciones, como la mejora de los sistemas de alerta temprana y las redes de seguridad social, ya han demostrado su valor. Si aumentamos nuestra ambición para adaptarnos a los riesgos crecientes, dando prioridad a las personas más vulnerables, aún podemos evitar las consecuencias más devastadoras". Nota para los editores Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja no sólo responden a los desastres cuando se producen, sino que también desempeñan un papel fundamental en la prevención de peligros como las inundaciones y las olas de calor para que no se conviertan en desastres. Al trabajar en primera línea en las comunidades antes, durante y después de los desastres, saben lo que se necesita para responder a las crisis climáticas y ayudar a las comunidades a prevenir y adaptarse a los crecientes riesgos del cambio climático. La IFRC tiene como objetivo apoyar a las Sociedades Nacionales miembros para que lleguen a 250 millones de personas cada año con servicios de adaptación y mitigación del clima para reducir el sufrimiento y la vulnerabilidad. Para más información o concertar entrevistas: En Ginebra: Caroline Haga, +358 50 598 0500, [email protected] Las imágenes y los vídeos libres de derechos relacionados con este comunicado de prensa están disponibles para su descarga y uso aquí.

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IPCC report: Climate change already making humanitarian work harder, less predictable, more complex, says IFRC

Geneva, 8 October 2018 –Climate change is already making emergency response efforts around the world more difficult, more unpredictable and more complex, according to the world’s largest humanitarian network. This warning from the International Federation of Red Cross and Red Crescent Societies (IFRC) coincides with the launch of a UN Intergovernmental Panel for Climate Change (IPCC) report that sets out the predicted impacts of both a 1.5°C and a 2.0°C rise in the global average temperature by 2099. IFRC President Francesco Rocca said: “More than half of our operations are now in direct response to weather-related events, and many others are compounded by climate shocks and stresses. If this is the situation now, then it is difficult to comprehend the scale of crises confronting vulnerable communities in a world that is 1.5°C or 2.0°C hotter.” In 2017, IFRC and the global Red Cross and Red Crescent network responded to over 110 emergencies, reaching more than 8 million people. More than half of these were in response to weather-related events. National Red Cross and Red Crescent Societies are also bearing witness to rising climate displacement. Weather-related events displaced 23.5 million people in 2016, according to the World Meteorological Organization. Mr Rocca said: “In a 1.5°C-warmer world, more extreme-weather events will affect everyone. But it will be especially cruel for communities that are already struggling to survive because of conflict, insecurity or poverty. “We are already working with some of these communities to help them anticipate and adapt to what might be to come. These efforts need to increase significantly. A higher proportion of global climate finance needs to be dedicated to helping these communities adapt to changing risks. Currently, not event 10 per cent of funding does this.” Dr Maarten van Aalst, a climate scientist and director of the Red Cross Red Crescent Climate Centre based in The Hague, added: “Climate remains at the centre of the international agenda. In 2018, we have seen lethal heatwaves and wildfires across the Northern Hemisphere, including in unexpected places like eastern Canada, Japan and Sweden. A rapid analysis in July by an international group of climate scientists showed that in some European locations climate change made the heatwave at least twice as likely.” Today’s IPCC report sets the scene for COP 24 which opens in Katowice, Poland on 3 December. Mr Rocca said: “COP 24 must deliver a rigorous rule book for how to implement the Paris Agreement. No one can afford half measures; our future existence depends upon it. “IFRC welcomes this IPCC report. We hope this leads to action. Millions of lives – and billions of dollars of disaster response – are at stake.”