Caracas/Panamá/Ginebra, 25 de junio de 2026 — Dos potentes terremotos sacudieron el centro-norte de Venezuela la noche del 24 de junio, con menos de un minuto de diferencia: un sismo precursor de magnitud 7.2 a eso de las 6:04 p. m., hora local, seguido 39 segundos después por un sismo principal de magnitud 7.5, con epicentros en la región de Yaracuy, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Los terremotos provocaron colapsos estructurales y daños en viviendas y comercios en Caracas y en varios estados, con afectaciones particularmente graves en La Guaira y la Gran Caracas. Las autoridades nacionales declararon estado de emergencia, suspendieron las clases y las actividades no esenciales, ordenaron evacuaciones preventivas, activaron operaciones de búsqueda y rescate y habilitaron centros de recepción para las personas afectadas, mientras los hospitales atienden a quienes resultaron heridas.
El suministro eléctrico, las telecomunicaciones y el transporte se han visto interrumpidos, y se han reportado daños críticos en infraestructura esencial de salud y transporte, lo que deja los servicios públicos intermitentes o interrumpidos en algunas zonas. Las evaluaciones de daños siguen siendo preliminares y aún no se conoce el impacto humano total, mientras fuertes réplicas suponen riesgos adicionales para las comunidades afectadas y para los equipos que responden.
La Cruz Roja Venezolana está operativa y respondiendo. Su red nacional de hospitales y centros de salud se mantiene activa y continúa prestando atención. La Sociedad Nacional activó equipos de rescate para apoyar las labores de evacuación y búsqueda, y desplegó durante la noche cuatro equipos de evaluación para realizar valoraciones rápidas en las zonas más afectadas, al tiempo que moviliza suministros de socorro preposicionados.
Aunque ha reportado daños críticos en su propia Sede Nacional, la Cruz Roja Venezolana verifica la seguridad de su personal y su voluntariado, activa protocolos de seguridad y difunde recomendaciones de seguridad ante sismos entre las comunidades, incluso mientras muchas de sus personas voluntarias responden enfrentando esta emergencia en sus propios barrios.
Mientras continúan las evaluaciones, las necesidades más urgentes que se anticipan son la búsqueda y el rescate, el albergue de emergencia para las familias cuyas viviendas resultaron dañadas o destruidas, y la atención médica de urgencia, incluida la atención de trauma y el apoyo psicosocial. También se prevé que el agua segura y el saneamiento, así como los artículos esenciales para el hogar, sean prioridades en las próximas horas y días.
Con las comunicaciones interrumpidas y muchas familias separadas, las Sociedades de la Cruz Roja de Ecuador, Colombia, México, Costa Rica y Argentina —países que albergan a numerosas comunidades venezolanas— ya activaron sus servicios de restablecimiento del contacto entre familiares, para ayudar a las personas a buscar noticias de sus seres queridos.
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja está activando sus mecanismos de respuesta, incluido su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) a medida que se dispone de más información.
Para más información o concertar entrevistas: [email protected]
En Panamá
Susana Arroyo +507 69993199
En Ginebra
Tommaso Della Longa +41 79 708 4367 | Paolo Cravero +41 79 894 83 96