Cuba
Cruz Roja Cubana lleva agua, salud y bienestar a las comunidades afectadas por el huracán Melissa
La IFRC advierte del creciente impacto psicológico en la niñez y las familias un mes después del huracán Melissa
Kingston/Panamá/Ginebra. 28 de noviembre de 2025. Un mes después del huracán Melissa, la población sigue reportando importantes repercusiones psicológicas, entre ellas altos niveles de estrés, ansiedad, miedo persistente, trastornos del sueño y dolor por la pérdida de sus hogares, medios de vida y seres queridos. Miles de personas en las regiones afectadas buscan apoyo psicosocial, y la demanda aumenta a medida que las familias se enfrentan al impacto emocional a largo plazo del desastre, informa la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC).En Jamaica, la niñez muestra una amplia gama de reacciones emocionales, como miedo a la oscuridad y mayor sensibilidad a la lluvia o al viento. Algunos se han vuelto inusualmente callados o irritables, mientras que otros son más dependientes, temerosos de la separación o notablemente hiperactivos, al tratar de lidiar con la continua sensación de inseguridad."Si bien las heridas físicas pueden sanar y las casas pueden reconstruirse con el tiempo, las heridas emocionales pueden perdurar mucho después de que la crisis haya terminado. Los programas de salud mental y apoyo psicosocial se encuentran entre las intervenciones menos costosas de la respuesta humanitaria, pero su impacto no tiene precio", afirmó Dorothy Francis, jefa de operaciones de la IFRC en Jamaica. "Es fundamental garantizar los recursos necesarios no solo para los primeros auxilios psicológicos, sino también para la psicoeducación, las actividades adaptadas a los niños y las sesiones grupales adaptadas a las necesidades de la comunidad".La IFRC ha lanzado un llamamiento de emergencia por un valor de 19 millones de francos suizos (aproximadamente 23 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a 180 000 personas afectadas por el huracán Melissa en Jamaica, y otro llamamiento por un valor de 15 millones de francos suizos (18 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a la Cruz Roja Cubana a prestar asistencia a 100 000 personas. Esta financiación reforzará las intervenciones de salud mental en todas las actividades de respuesta, garantizando que las comunidades reciban apoyo práctico, emocional y psicológico durante todo el proceso de recuperación.El voluntariado y especialistas de la Cruz Roja están proporcionando apoyo esencial en materia de salud mental y apoyo psicosocial (MHPSS) a personas adultas y niñez afectadas por el huracán. Esto incluye primeros auxilios psicológicos, sesiones de apoyo comunitario, actividades adaptadas a los niños y derivaciones a atención especializada cuando es necesario.Actividades como juegos, dibujo, narración de cuentos, música, movimiento y ejercicios de respiración favorecen la expresión emocional y la reducción del estrés. Para las personas más afectadas, las sesiones grupales específicas ofrecen técnicas de estabilización, ejercicios de relajación, psicoeducación sobre reacciones comunes al estrés y espacios seguros para compartir estrategias de afrontamiento y recuperar la sensación de control. Los padres también reciben orientación para comprender las necesidades emocionales de sus hijos y apoyarles en un afrontamiento saludable. El objetivo de todas estas acciones es restablecer la seguridad, la sensación de normalidad y una conexión significativa dentro de la comunidad.En Cuba, los equipos de la Cruz Roja también están distribuyendo kits contra los mosquitos, una intervención que va más allá de la prevención de enfermedades. Al proteger a las familias de las picaduras de mosquitos y crear un entorno más seguro para dormir, los kits ayudan a mejorar la higiene del sueño, que es esencial para el bienestar emocional y la recuperación después de un evento traumático.Julio Martínez, jefe de apoyo psicosocial de la Cruz Roja Cubana, ha estado dirigiendo sesiones con niños en la comunidad de El Aguacate. Describe cómo actividades sencillas, como colorear, ayudan a los niños a expresar sus emociones y a comenzar a sanar. "Los colores reflejan lo que el niño siente en ese momento. Los niños se expresan de manera abierta y clara, y sus dibujos a menudo revelan lo que está sucediendo dentro de la familia", dijo.Las acciones de salud mental también son fundamental para reconstruir con más fuerza. "Después de la tormenta, las personas se enfrentan a decisiones difíciles: cómo reconstruir, volver al trabajo y mantener a sus hijos», añade Martínez. «La resiliencia se vuelve esencial, y el apoyo psicosocial es clave para ayudar a las comunidades a recuperarse y reconstruir esa fuerza. Nadie sale indemne; todos se ven afectados psicológicamente, por lo que no se puede pasar por alto la salud mental".En Cuba, Yaricel Martínez González experimentó de primera mano los efectos del huracán Melissa. Antes de la tormenta, formaba parte de una comunidad de pescadores."Ver cómo todo lo que habíamos logrado tras años de esfuerzo y sacrificio se derrumbaba en solo unas horas fue profundamente devastador para nosotros", menciona Yaricel. "Mi propia madre empezaba a llorar todos los días a las dos de la madrugada, y yo sentía un nudo en la garganta, como si no pudiera respirar. Cuando ocurre algo tan drástico, piensas que nunca volverás a dormir, que nunca te recuperarás. Pero somos la prueba viviente de que las técnicas que nos enseñó la Cruz Roja realmente ayudan. Nos enseñaron formas de respirar mejor, aliviar el estrés y dormir más tranquilos. Incluso los niños se beneficiaron, utilizando dibujos para expresar la tristeza que sentían por el paso de Melissa".Nota para la edición:Imágenes: Fotos y videos adicionales disponibles aquí: LINKEntrevistas disponiblesPara obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Panamá:María Victoria Langman, +507 6550-1090Susana Arroyo Barrantes, +507 6999-3199En Ginebra:Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367 Nora Peter, +36 70 953 7709
Limitado apoyo internacional compromete la recuperación de la población afectada por el huracán Melissa en Cuba
Santiago de Cuba/Panamá/Ginebra, 21 de noviembre de 2025 - La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (IFRC) advirtió que las necesidades humanitarias de la población afectada por el huracán Melissa en el oriente de Cuba crecen a un ritmo mayor del que lo hace el apoyo internacional requerido para prestar asistencia humanitaria a corto y mediano plazo.A tres semanas de que Melissa tocara tierra en Cuba, los datos de la Defensa Civil y el Sistema de Naciones Unidas señalan que más de 2,2 millones de personas resultaron afectadas, sobre todo en las provincias de Santiago de Cuba, Granma y Holguín. Además, la pérdida de más de 150.000 hectáreas de cultivos amenaza la seguridad alimentaria, y los daños en más de 155.000 viviendas exponen a la población a la epidemia de dengue, oropouche y chikungunya declarada en el país. A esto se suma que los cortes de energía limitan el funcionamiento de plantas de agua y servicios de salud, especialmente en Santiago de Cuba, donde 500.000 personas siguen sin acceso a la electricidad.“Son incontables las familias que lo han perdido todo: techos, colchones, comida, animales, artículos indispensables para sobrevivir con bienestar y dignidad”, dijo Carlos Pérez Díaz, presidente ejecutivo de la Cruz Roja Cubana. “Desde el minuto uno, los equipos de la Cruz Roja Cubana han recorrido las zonas más afectadas por Melissa distribuyendo ayuda y ofreciendo apoyo psicosocial, pero nuestros esfuerzos se quedan cortos ante la magnitud de las necesidades que encontramos, sobre todo en las zonas rurales y en el área costera donde Melissa tocó tierra”.Las primeras 20 toneladas de ayuda de la IFRC, que llegaron a Cuba vía aérea el 2 de noviembre, ya fueron distribuidas en su totalidad por voluntarias y voluntarios de la Cruz Roja Cubana. Este envío incluía kits de cocina, de higiene y descanso, frazadas, mosquiteros, lámparas solares, lonas plásticas y kits de herramientas. Estos artículos se entregaron a familias cuyas viviendas fueron destruidas, a personas adultas mayores que viven solas, a personas con discapacidad y a mujeres embarazadas o con niñas, niños o personas dependientes a su cargo.“El preposicionamiento de suministros humanitarios en nuestro hub logístico en Panamá nos permitió despachar ayuda vital en las primeras 72 horas tras el paso del huracán Melissa, y la capacidad organizativa y de coordinación de la Cruz Roja Cubana nos permitió distribuirla en tiempo récord”, dijo Cristian Torres Bermeo, director adjunto de la IFRC para América. “Contamos con la experiencia, capacidad operativa y presencia local necesarias para llegar a las zonas más necesitadas, pero requerimos más apoyo financiero para alcanzar a los miles de familias que aún requieren asistencia urgente y, en cuanto se den las condiciones, transitar a la fase de recuperación temprana.”El pasado 31 de octubre, la IFRC lanzó un llamamiento de emergencia solicitando 15 millones de francos suizos (18 millones de USD) para asistir durante dos años a 100.000 personas con ayuda de emergencia, recuperación temprana y resiliencia a largo plazo. Las contribuciones recibidas por la organización sólo alcanzan el 16.3% del monto requerido, mientras las necesidades en la isla siguen al alza.El llamamiento internacional de la IFRC permanecerá abierto durante los próximos 24 meses. Gobiernos, empresas, fundaciones e incluso individuos pueden colaborar con recursos que permitirán a las comunidades reconstruir sus viviendas, protegerse de las enfermedades transmitidas por mosquitos, cuidar de su salud mental, recuperar sus actividades productivas, contar con energía solar para hacer frente a los cortes de electricidad y prepararse para la próxima temporada ciclónica.La IFRC tiene una sólida trayectoria en la implementación de operaciones humanitarias en Cuba. De la mano con la Cruz Roja Cubana -y su red de más de 35 mil personas voluntarias- y en coordinación con los poderes públicos y actores humanitarios nacionales e internacionales, ha respondido a decenas de huracanes y tormentas, entre ellas Ian, Oscar, Rafael, Matthew, Irma y Sandy; siempre de la mano de sus principios fundamentales y con intervenciones basadas en la evaluación de necesidades y procesos de diálogo con las comunidades afectadas.Para mayor información o entrevistas escriba por favor a [email protected] o contacte a:En Santiago de CubaSusana Arroyo Barrantes, +507 69993199En PanamáMaría Victoria Langman, +507 65501090En GinebraNora Peter +36 70 953 7709
15 días de acción: Antes de que el huracán Melissa tocara tierra, la Cruz Roja estaba ayudando a la gente a prepararse. Ahora, está en el centro de la respuesta
Para las personas que vivieron el huracán Melissa, fue una tormenta como ninguna otra que hubieran experimentado antes. Melissa tocó tierra en el suroeste de Jamaica el 28 de octubre como huracán de categoría 5, con vientos que superaban los 257 km/h, lo que la convirtió en la tormenta más severa que ha golpeado la isla en la historia conocida. Luego se desplazó hacia el este, en dirección a Cuba, donde volvió a golpeardoce horas más tarde como huracán de categoría 3. Afortunadamente, la gravedad del huracán no era del todo inesperada. Gracias a los pronósticos, la red de la Cruz Roja en la región ya había comenzado a prepararse para la tormenta. Una semana antes de tocar tierra, cuando las primeras previsiones meteorológicas mostraron la formación del huracán Melissa y sus posibles trayectorias en el Caribe central, la Cruz Roja ya estaba activa, coordinándose con grupos y organismos locales, advirtiendo a la población y ayudándola a prepararse, y colocando suministros esenciales en los lugares donde era más probable que se necesitaran. Los equipos locales de la Cruz Roja en Cuba, Jamaica, República Dominicana y Haití activaron sus planes de contingencia y comenzaron a preparar a las comunidades para lo que se convertiría en uno de los huracanes más poderosos jamás registrados en el Atlántico. Los daños en Jamaica fueron devastadoresEl gobierno estima que las pérdidas ascienden a alrededor del 30 % del PIB nacional. Las inundaciones destruyeron carreteras y dañaron cultivos, más del 50 % de la población aún no tieneelectricidad. Alrededor de 7.200 personas buscaron refugio en los 881albergues que se abrieron en todo el país, ocho de los cuales siguen siendo gestionados por la Cruz Roja de Jamaica. “Fue muy traumático. Perdí mi almacén, mi cobertizo, y el agua del barranco seguía subiendo. Cuando miré por la ventana y vi la brisa que acompañaba a la lluvia, fue muy traumático", dice el Sr. Lawrence, médico y ex presidente de Emergencias de la filial de la Cruz Roja en St. Elizabeth. “Como pueden ver, todos mis árboles frutales han muerto. Los peces a los que alimento cada mañana se dieron la vuelta y se alejaron nadando.”En Cuba, los vientos de hasta 195 km/h y las fuertes lluvias provocaron el desbordamiento de los ríos y deslizamientos de tierra, lo que interrumpió los servicios básicos. Se estima que cerca de 2.2 millones de personas han sido severamente impactadas.“No pudimos llegar a Santiago porque la carretera está bloqueada por el agua”, explica Nicolás Segura, coordinador de respuesta a desastres de laIFRC para el Caribe latino. “Pudimos ver muchos daños, mucha devastación, muchos animales muertos en la carretera y también un par de accidentes de tráfico y gente tratando de llegar a sus casas, tratando de recuperar algo”.Las acciones anticipatorias salvan vidasEn Jamaica, la Cruz Roja implementó medidas preventivas en ocho parroquias de alto riesgo, con el apoyo del Fondo de Emergencias para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF). Los equipos voluntarios visitaron comunidades en riesgo para difundir mensajes de alerta temprana, prepararon albergues y distribuyeron artículos de primera necesidad. Gracias a estas medidas, más de 300 personas y cinco instituciones recibieron artículos de emergencia y apoyo para la preparación días antes de que la tormenta tocara tierra. Mientras tanto, la Cruz Roja Cubana activó su plan de contingencia para eventos hidrometeorológicos, desplegando personal y voluntariado en las zonas vulnerables. Reforzaron las comunicaciones comunitarias, revisaron los centros de evacuación y preposicionaron kits de ayuda humanitaria y equipo de rescate en provincias como Granma, Santiago de Cuba y Holguín. Esta preparación previa significó que, cuando Melissa finalmente tocó tierra, ambas Sociedades Nacionales estaban listas para responder de inmediato sin perder tiempo crítico. Desde el primer día, los equipos de ambas islas han estado trabajando sin descanso. La Cruz Roja de Jamaica movilizó a 400 personas voluntarias y distribuyó de inmediato 750 mantas, 250 kits de limpieza, 250 kits de higiene, 250 kits de herramientas para alberguesy 500 lonas. En Cuba, brigadas especializadas han apoyadopersonas y proporcionado apoyo psicosocial a las familias en crisis.Llamamientos internacionales para apoyar la recuperaciónLa magnitud del desastre ha llevado a laIFRC a lanzar dos llamamientos de emergencia para reforzar las operaciones en ambos países.El llamamiento de emergencia en Jamaica tiene como objetivo recaudar 19 millones de francos suizos (23 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a 180.000 personas durante los próximos dos años. La operación proporcionará albergues, apoyo a los medios de subsistencia y asistencia en efectivo, ayudando a las familias a reconstruir sus vidas de forma segura y a recuperarse con autonomía. Se prestará especial atención a los hogares uniparentales, las familias con niños y niñas pequeños o con población adulta mayor y las personas con discapacidad. Todas las intervenciones se guiarán por la protección, la inclusión de género y la participación comunitaria y la rendición de cuentas, garantizando que la asistencia sea justa y transparente, y ayudando a las comunidades a prepararse para futuras crisis climáticas. En Cuba, el llamamiento de emergencia tiene como objetivo recaudar 15 millones de francos suizos (18 millones de dólares) para ayudar a 100 000 personas en las provincias más afectadas. La operación combina ayuda de emergencia, recuperación temprana y resiliencia a largo plazo, ayudando a las familias a reconstruir sus hogares, restablecer el suministro de agua potable y recuperar su salud y sus medios de subsistencia. Este llamamiento de dos años de duración invierte en una reconstrucción resistente al clima. Las familias recibirán kits para techos, herramientas y capacitación en técnicas de construcción seguras y sostenibles, junto con sistemas de agua alimentados con energía solar para garantizar el suministro de agua limpia incluso cuando falte la electricidad. El objetivo: ayudar a las comunidades a recuperarse hoy y disponer de lo necesario para resistir a las tormentas del mañana. Red global activa En los siete días posteriores a la tormenta, la red global de la Cruz Roja entregó más de 180 toneladas de suministros humanitarios al Caribe. Entre ellos se encontraban kits de albergue, kits de limpieza, utensilios de cocina, kits de higiene, bidones, cubetas y mantas. El domingo 2 de noviembre, un vuelo fletado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja aterrizó en Santiago de Cuba con las primeras 20 toneladas de ayuda humanitaria para las familias más afectadas por el huracán Melissa. “Estamos en los almácenes donde tenemos nuestra carga de 20 toneladas de ayuda humanitaria que llegó recientemente, con el objetivo de ir chequeando e ir haciendo pautasde distribución”, dijo Luis Enrique Calderón Rodríguez, jefe de Operaciones y Rescate de la Cruz Roja Cubana. “Ya hemos chequeado que las cargas están bien estibadas y que ya hoy podemos comenzar el proceso de entrega a las familias”.Este envío permite a la Cruz Roja Cubana proporcionar asistencia humanitaria urgente a 1.500 personas en las zonas más afectadas, incluyendo kits de cocina, kits de higiene, ropa de cama, mantas, mosquiteros, lámparas solares, kits de herramientas para albergues y láminas de plástico. En Jamaica, 160 toneladas de ayuda humanitaria de la Cruz Roja arribaron en los siete días siguientes a la llegada de Melissa. Los envíos refuerzan la distribución local, lo que permite a miles de familias recibir artículos de higiene, limpieza y cocina en los primeros días de la emergencia. Estas acciones fueron posibles gracias a la solidaridad internacional. La Cruz Roja Canadiense, la Plataforma de Intervención Regional de las Américas y el Caribe (PIRAC) de la Cruz Roja Francesa y el Centro Logístico Regional de la IFRC en Panamá coordinaron el envío de suministros por aire y por mar para garantizar que la ayuda llegara rápidamente a los más necesitados. Mientras tanto, el voluntariado de de la Cruz Roja de Cuba y de Jamaica continúa con su labor humanitaria, realizando evaluaciones de daños ynecesidades, distribuyendo artículos de emergencia, limpiando y brindando apoyo emocional. Acompañar a las personas a sobrellevar el impacto y la pérdidaNo todo el apoyo que se presta es en especie. Existe una necesidad fuerte y generalizada de apoyo psicosocial en las comunidades más afectadas, incluso entre los miembros de la Cruz Roja. Las y los voluntarios, y el personal han estado trabajando sin descanso durante días. Muchas personas voluntarias han visto sus hogares completamente destruidos. “Reconocemos que existe una necesidad muy real y fuerte de servicios de salud, atención médica y apoyo psicosocial”, declaró Ruth Howard a la BBC el 31 de octubre. Howard es la vicepresidenta de Relaciones Públicas de la Cruz Roja de Jamaica. “El apoyo psicosocial es esencial, porque este ha sido uno de los acontecimientos más traumáticos que muchos de nuestros ciudadanos han vivido en su vida”, continuó. Aún así, siguen prestando apoyo a quienes más lo necesitan, demostrando que el corazón deCruz Roja está enlas comunidades. Cada kit entregado, cada evacuación segura y cada abrazo de apoyo son posibles gracias a la dedicación decada voluntario y voluntaria. El huracán Melissa nos recordó una vez más que la preparación salva vidas. Las acciones anticipatorias aplicadas antes de que la tormenta tocara tierra demostraron su eficacia, marcando la diferencia entre la devastación total y la resiliencia. Durante los próximos meses, la IFRC y las Sociedades Nacionales de Jamaica y Cuba seguirán colaborando para reforzar la resiliencia de las comunidades ante futuros fenómenos climáticos.
Arriban a Santiago de Cuba 20 toneladas de ayuda humanitaria de la IFRC tras el paso del huracán Melissa
Ciudad de Panamá, 2 de noviembre de 2025 – Un vuelo chárter de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) aterrizó este domingo 2 de noviembre en Santiago de Cuba con las primeras 20 toneladas de ayuda humanitaria para las personas afectadas por el huracán Melissa.El envío, con capacidad para prestar asistencia humanitaria urgente a 1.500 personas, arribó a las tres de la tarde, hora local, procedente del Aeropuerto Internacional de Tocumen, en Ciudad de Panamá. La carga consiste en kits de cocina, de higiene y de descanso, frazadas, mosquiteros, lámparas solares, kits de herramientas y lonas plásticas. Estos artículos serán distribuidos por la Cruz Roja Cubana en las zonas más golpeadas por el huracán.Los kits de higiene incluyen artículos esenciales como jabón, cepillos de dientes, champú, productos para la higiene menstrual, toallas y papel higiénico, todos destinados a ayudar a las familias a mantener su salud y su cuidado personal después del huracán. Junto a los mosquiteros, estos kits son fundamentales para prevenir enfermedades en contextos donde el acceso al agua y al saneamiento se ha visto interrumpido.Los kits de descanso contienen artículos como sábanas y almohadas que permiten a las familias que perdieron su vivienda tener mejores condiciones en los alojamientos temporales. Como complemento, las herramientas contribuirán a las tareas de limpieza y reconstrucción, mientras que los kits de cocina proveerán utensilios de preparación y servicio de alimentos para cinco personas. En conjunto, estos kits apoyan la vida cotidiana, la salud y la recuperación.“Mientras la Cruz Roja Cubana continúa apoyando las labores de rescate, las evaluaciones de daños y la asistencia psicosocial, la Federación Internacional ha activado todos sus mecanismos de apoyo internacional para movilizar ayuda en tiempo récord”, señaló Marianna Kuttothara, jefa de Salud, Desastres y Crisis de la IFRC para las Américas. “A solo tres días del paso del huracán Melissa, la ayuda humanitaria ya estaban lista para su envío y ahora será distribuida con humanidad y compromiso a quien más lo necesita”.Este envío de ayuda en tiempo récord es posible gracias a la ayuda humanitaria preposicionada por la IFRC en su Hub Humanitario, ubicado en Panamá. Allí, la organización almacena suficientes artículos de primera necesidad para asistir a 20.000 personas en un plazo de 48 a 72 horas tras un desastre.Estas primeras 20 toneladas forman parte de los esfuerzos de la IFRC para garantizar una respuesta humanitaria rápida y de calidad. A ello se suma el lanzamiento de un llamamiento de emergencia para recaudar 15 millones de francos suizos (aproximadamente 18 millones de dólares estadounidenses), con el objetivo de asistir a 100.000 personas durante los próximos dos años en Cuba.Esta operación humanitaria combina la respuesta inmediata —como la distribución de artículos esenciales y las acciones de búsqueda y rescate— con la recuperación temprana y la resiliencia a largo plazo, ayudando a las familias a reconstruir sus hogares, restablecer el acceso a agua potable y recuperar su salud y medios de vida.Fotos del cargo disponibles aquí: https://shared.ifrc.org/collections/~df43f74ef9Para mayor información, por favor contacte: [email protected] En Panamá: Susana Arroyo Barrantes, +507 6999-3199 María Victoria Langman, +507 6550-1090 En Ginebra: Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367Nora Peter, +36 70 953 7709
Cuba: la IFRC lanza un llamamiento de emergencia en apoyo a 100.000 personas afectadas por el huracán Melissa y ante un posible aumento del brote de arbovirus
Ginebra/Ciudad de Panamá/La Habana, 30 de octubre de 2025 – La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento de emergencia para recaudar 15 millones de francos suizos (USD18 millones) y reforzar las acciones de la Cruz Roja Cubana en la asistencia a 100.000 personas afectadas por el huracán Melissa y el actual brote de arbovirus.El llamamiento de la IFRC se implementará durante dos años y combinará tres ejes: respuesta humanitaria inmediata, recuperación temprana y resiliencia a largo plazo. El huracán Melissa, uno de los tres más intensos en la historia meteorológica de Cuba, tocó tierra en el sureste del país el 28 de octubre, afectando a más de 2,7 millones de personas en ocho provincias y agravando una emergencia de salud pública existente vinculada al brote de arbovirus.“Nuestros voluntarios estuvieron en primera línea desde antes del paso del huracán, apoyando evacuaciones preventivas, campañas de sensibilización y servicios de apoyo psicosocial; han rescatado a personas atrapadas por la crecida de los ríos y continúan auxiliando a quienes lo perdieron todo”, afirmó Carlos Pérez Díaz, presidente ejecutivo de la Cruz Roja Cubana. “Ahora, nos concentraremos en la entrega de artículos de higiene y limpieza, y en la prestación de servicios de salud y apoyo psicosocial para las familias afectadas”.“Este llamamiento de emergencia es esencial para recaudar los fondos necesarios para ayudar al pueblo cubano” dijo Jagan Chapagain, Secretario General de la IFRC. “El huracán Melissa dejó una devastación inmensa a su paso. Tomará meses, quizá años, que las personas reconstruyan sus vidas”.Antes de la llegada del huracán, la Cruz Roja Cubana había preposicionado y enviado desde La Habana 1.000 kits familiares de emergencia a almacenes en el oriente del país, para asegurar que la ayuda estuviera cerca de las comunidades más propensas a ser afectadas. Estos kits —que incluyen artículos esenciales como suministros de higiene, frazadas y utensilios de cocina— están listos para su rápida distribución entre las familias afectadas, tan pronto como las condiciones lo permitan.El llamamiento de emergencia de la IFRC apoyará a 100.000 mediante una respuesta que combine auxilio inmediato y recuperación temprana. A las familias cuyas viviendas fueron dañadas o destruidas se les proporcionarán kits de herramientas, colchones, frazadas, utensilios de cocina y lámparas solares para mejorar sus condiciones de vida.Con los recursos recaudados, la Cruz Roja también buscará prevenir y reducir la transmisión de enfermedades asociadas al impacto del huracán y al brote de arbovirus que enfrenta simultáneamente el país y que incluye los virus del dengue, oropouche y chikungunya.La Cruz Roja trabajará estrechamente con el Ministerio de Salud Pública para fortalecer la vigilancia epidemiológica, garantizar el acceso a agua y saneamiento seguros, y restablecer servicios esenciales de salud mediante unidades móviles y auxiliares. Las medidas de salud ambiental —como la eliminación de desechos, la limpieza de sistemas de agua y las campañas de control vectorial— contribuirán a reducir los impactos secundarios y a proteger a las comunidades.La Cruz Roja también priorizará el tratamiento del agua a nivel doméstico y la promoción de la higiene, así como la distribución de kits de potabilización y de suministros de higiene, y la rehabilitación de sistemas comunitarios de agua. La instalación de bombas de agua solares o por gravedad garantizará el acceso continuo a agua segura en zonas donde el suministro eléctrico sigue siendo inestable.A medida que las condiciones lo permitan, la operación pasará a una fase de reconstrucción y recuperación resiliente al clima, apoyando la reparación y reconstrucción de viviendas mediante kits de techado, herramientas y capacitación en técnicas de construcción seguras y sostenibles.El huracán Melissa ha golpeado comunidades que se recuperaban de paso del huracán Oscar en 2024, que afectó gravemente muchas de las mismas provincias ahora golpeadas por Melissa. Las viviendas e infraestructuras aún estaban en reparación cuando este nuevo desastre las volvió a impactar, dejando a las familias con poco tiempo para recuperarse.“Durante décadas, la IFRC ha trabajado de la mano con la Cruz Roja Cubana y su calificada red de voluntarios, respondiendo con efectividad a huracanes como Ian, Sandy y Óscar —y ahora Melissa—, siempre protegiendo vidas y medios de subsistencia, con la misma comunidad”, afirmó Loyce Pace, directora regional de la IFRC para las Américas. “Nuestro llamamiento se basa en esa experiencia compartida, en una asociación cimentada en la confianza, la humanidad y la determinación de ayudar donde más se necesita”.Para más información o solicitudes de entrevista, contactar: [email protected] Panamá:Susana Arroyo Barrantes, +507 6999-3199María Victoria Langman, +507 6550-1090En Ginebra:Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367Nora Peter, +36 70 953 7709
Cuba: Huracán Melissa
Cuba: Huracán Melissa
El huracán Melissa, una de las tormentas más poderosas jamás registradas en el Caribe, ha devastado el este de Cuba con lluvias torrenciales, inundaciones masivas y vientos de hasta 295 km/h. Se han derrumbado viviendas, hay comunidades aisladas y cientos de miles de personas han perdido el acceso al agua potable y la electricidad. Mientras tanto, un brote de arbovirus agrava los riesgos para la salud. La Cruz Roja Cubana está proporcionando refugio de emergencia, agua potable, atención en salud y apoyo psicosocial, al mismo tiempo que trabaja para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas. Se necesita ayuda urgente para llegar a más familias. Done ahora para ayudar a la Cruz Roja Cubana a proporcionar asistencia vital.
Equipos locales de Cruz Roja se activan ante el paso inminente del huracán Melissa por el Caribe
Las lluvias torrenciales y vientos intensos delhuracán Melissa amenazan a cientos de miles de personas en el Caribe central. Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja en Cuba, Haití, Jamaica y República Dominicana se encuentran plenamente activas, apoyando a las comunidades en mayor riesgocon acciones de preparación y respuesta temprana.En Cuba, la Cruz Roja Cubana apoya las evacuaciones preventivas, brinda asistencia psicosocial y facilita el restablecimiento del contacto entre familiares. El apoyo psicológico ante la amenaza de un huracán es esencial para la gestión de desastres. Al proporcionar calma, control y conexión, se ayuda a la población a transitar del miedo paralizante a una preparación activa y una mentalidad resiliente, salvando vidas y favoreciendo una mejor recuperación psicológica a largo plazo.En Haití, la Cruz Roja de Haití ha activado el Centro de Operaciones de Emergencia de Jérémie, coordinando junto a autoridades locales las medidas de preparación. Voluntarias y voluntarios difunden mensajes preventivos para que las familias sepan cómo protegerse antes de los posibles impactos.En Jamaica, con más de 165 000 personas en riesgo, el Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) ha asignado 80 000 francos suizos para anticipar acciones: preposicionar suministros vitales, preparar refugios y fortalecer la capacidad de respuesta comunitaria.En la República Dominicana, el voluntariado de la filial San Pedro ha realizado rescates y evacuaciones preventivas en comunidades afectadas por inundaciones, además de apoyar el traslado de pacientes del hospital local hacia centros médicos seguros.La preparación y la acción temprana son claves en una región altamente vulnerable a los impactos de tormentas y huracanes. La intensificación rápida de estos fenómenos —agravada por el cambio climático— reduce el tiempo para reaccionar y aumenta el riesgo de pérdidas humanas y materiales.El cambio climático y los desastres y peligros relacionados con el clima pueden afectar a cualquiera, pero sus efectos no se sienten por igual entre las personas afectadas. En América del Norte, América Central y el Caribe, los grupos en condiciones más vulnerables, como las mujeres, la niñez, las personas en movimiento, las comunidades indígenas y las personas afectadas por la violencia, la pobreza y la discriminación, corren el mayor riesgo de sufrir los efectos de los huracanes y las tormentas.Por ello, la IFRC y su red de Sociedades Nacionales trabajan para actuar antes de los desastres, combinando pronósticos meteorológicos con análisis de riesgo, fortaleciendo los sistemas de alerta temprana y colocando ayuda humanitaria en lugares estratégicos.En preparación a la temporada de huracanes 2025, en más de 28 países la red de la Cruz Roja continúa reforzando la resiliencia comunitaria, integrando la ciencia, el conocimiento local y la solidaridad para proteger a las comunidades ante los crecientes riesgos climáticos.
De las playas a las calles: 16 mil cruzrojistas salvan vidas en Cuba con primeros auxilios y rescate
La isla de Cuba tiene una larga trayectoria en materia de prevención ante emergencias como terremotos y el creciente número de tormentas tropicales severas, como el huracán Ian en septiembre de 2022 u Oscar en octubre de 2024. El programa de salvavidas de la Cruz Roja Cubana se creó en 1959, año en que se crearon las primeras escuelas de salvavidas en Guanabo y Varadero con el objetivo de evitar accidentes por ahogamiento. “Nuestros especialistas reciben formación en atención a la víctima, para poder salvarle la vida a la persona durante los primeros diez minutos”, explica Luis Enrique Calderón Rodríguez, coordinador de operaciones y socorro de la Cruz Roja Cubana. “Todas estas personas deben completar un curso de primeros auxilios especializado para poder acudir ante los desastres, inundaciones, accidentes acuáticos y que realmente puedandar una atención adecuada a las posibles víctimasen todo el país”, añade Calderón.De las 39 mil personas voluntarias de la Cruz Roja Cubana, alrededor de 16 mil se dedican a labores de rescate y salvamento. Una de sus principales tareas es prevenir los ahogamientos en las playas, donde cada año miles de visitantes locales y turistas disfrutan del mar en su tiempo libre.Una niña que salva vidasLas niñas y niños tambiéndesempeñan un papel activo en la prevención. Muchas de las personas que hoy son rescatistas, empiezan su labor de voluntariado desde muy corta edad.AngelinaGonzález es una de las niñas que promueven los primeros auxilios en Varadero. Desde hace tres años, ella participa en el Círculo de Interés de la Cruz Roja Cubana en la escuela primaria Martín Klein Schiller. A sus 11 años, Angelina domina la técnica de las compresiones abdominales, también conocida como maniobra de Heimlich, y sabe cómo trasladar a una persona herida en camilla. También conoce las medidas de protección ante terremotos o tormentas eléctricas.“Estos conocimientos nos han ayudado a informar a familiares o amigos que no saben de primeros auxilios”, comenta Angelina. Acciones tan sencillas como aprenderse los números de emergencia, dar la dirección exacta y esperar a que el operador cuelgue cuando se hace una llamada de emergencia, forman parte de lo que las niñas y los niños practican en el círculo de interés.“En caso de ahogamientos en las playas debemos prestar atención a las medidas de seguridad, como las banderas”, explica la niña cruzrojista. “La bandera roja indica prohibición absoluta del baño, ya que puede ser peligroso. La bandera amarilla indica que te puedes meter pero siempre con precaución, ya que no se sabe si la playa puede empeorar de inmediato. Y la bandera verde, que te puedes bañar con plenitud ya que la playa va a estar serena y tranquila”.Habilidades salvavidas para toda la comunidadEl esfuerzo de la Cruz Roja Cubana se extiende a toda la comunidad. La enseñanza de primeros auxilios en Cuba no solo busca formar al voluntariado de la Cruz Roja, sino dotar a todas las personas de herramientas para protegerse y ayudar a otras personas cuando sea necesario.Una de las herramientas más poderosas es la información confiable. Boletines, difusión de materiales por WhatsApp, charlas en círculos infantiles y talleres en instituciones locales son parte de esta red educativa que lleva consejos prácticos a familias, escuelas y empresas de turismo.“Con el apoyo de la emisora local Radio Varadero, cada día se transmiten mensajes informativos y de prevención en programas radiales como Sonido Azul”, cuenta Yania Pérez Ballesté, profesora del círculo de interés. “Especialmente en los meses de verano, cuando aumenta el turismo, y con él, el riesgo de accidentes en playas y centros recreativos”, añade.Las autoridades locales reconocen a la Cruz Roja Cubana como un aliado clave.“Incluso la presidenta del Consejo de Poder Popular de aquí de Varadero,dice jocosamente que la Cruz Roja es su asesora, porque cada vez que hay un tema de salud, de higiene, pues lo consulta con nosotros”, comenta Pérez.La profesora también destaca la creación de una brigada para restablecer el contacto familiar y buscar a personas en centros de evacuación en caso de ciclón o cualquier otra crisis o desastre.El trabajo de primeros auxilios de la Cruz Roja Cubana en Varadero se traduce en una red viva que incorpora a:Niños y niñas que comparten comparten lo aprendido con personas cercanas.Personal educativo que facilita la difusión de información y la coordinación de charlas y talleres.Radios y redes sociales que difunden mensajes preventivos.Equipos de rescate preparados para actuar en segundos.Desde el entusiasmo de Angelina al explicar cómo interpretar las banderas de la playa, hasta la rápida actuación del salvavidas que realiza una maniobra vital, cada acción, por pequeña que sea, contribuye a crear una comunidad más segura y resiliente ante los efectos del cambio climático.Conocer de primeros auxilios y las técnicas básicas de salvamento acuático es cada vez más importante ante fenómenos climáticos cada vez menos predecibles, tormentas más frecuentes y severas, y marejadas ciclónicas más intensas.