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Alianza por la Amazonía: por un futuro resiliente y sostenible

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Ante las olas de calor e inundaciones, la Cruz Roja Mexicana y la Alianza Zurich para la Resiliencia Climática promueven soluciones locales para medir y fortalecer la resiliencia comunitaria

Esta es una adaptación del artículo original escrito por Brenda Ávila Flores, Francisco Gabriel Reyes Gil, Jessica Rosales, Karla Hernandez, y Daniela Aguilar, publicado el 15 de diciembre, 2025.México es susceptible a diferentes riesgos climáticos, como sequías en la zona desértica del norte, heladas en el noroeste y noreste, lluvias torrenciales en el sur y ciclones tropicales a lo largo de la costa.Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres, alrededor del 80 % de los costos relacionados con desastres en México entre 2000 y 2022 estuvieron relacionados con fenómenos hidrometeorológicos.Las inundaciones en esta región provocan constantemente daños en las infraestructuras, pérdidas de vidas humanas, desplazamientos de comunidades y pérdidas económicas.Las olas de calor también son un fenómeno común en México durante los meses de verano; sin embargo, según la Comisión Nacional del Agua, la mayor parte del país ha experimentado temperaturas superiores a la media debido al cambio climático.Dos ejemplos de este contraste son Mexicali y Veracruz (Sotavento). Estas localidades difieren ampliamente en geografía, amenazas, vulnerabilidades y capacidades.Mexicali es un centro urbano en la frontera norte, donde la gente se dedica a la agricultura, la industria y los servicios, pero enfrenta calor extremo, lluvias escasas y opciones limitadas de enfriamiento.Por otro lado, las comunidades periurbanas y rurales de la región del Sotavento dependen de la agricultura, y presentan abundantes lluvias y sistemas fluviales, con una exposición constante a inundaciones y ciclones tropicales.Medición de la Resiliencia Climática para ComunidadesEn los últimos meses, la Cruz Roja Mexicana ha utilizado el marco de Medición de la Resiliencia Climática para las Comunidades (CRMC) para guiar un proceso holístico y participativo. La CRMC es un proceso basado en datos que ayuda a las comunidades a evaluar y medir su resiliencia ante los peligros climáticos. A partir de los resultados, pueden identificar y aplicar intervenciones para fortalecer la resiliencia y realizar mediciones adicionales para hacer un seguimiento de las mejoras.Este proceso de medición incluyó las preocupaciones de la población sobre las inundaciones en las comunidades de Veracruz, así como las implicaciones para la salud de las enfermedades transmitidas por vectores relacionadas con el calor en Mexicali.Este marco permite obtener información específica de cada contexto sobre la resiliencia climática. Al vincular los conocimientos locales con la acción regional, la Cruz Roja Mexicana y sus socios no solo están abordando los riesgos inmediatos de calor extremo e inundaciones, sino que también le están dando forma a soluciones sistémicas para el futuro de México.El programa trabaja con las poblaciones locales para fortalecer la resiliencia ante las inundaciones a nivel doméstico y comunitario, implementando intervenciones como la formación de brigadas comunitarias, el desarrollo de planes de emergencia familiares y la sensibilización sobre los riesgos a través de ferias comunitarias sobre resiliencia.Tanto en contextos rurales como urbanos, la Cruz Roja Mexicana facilita la integración y la colaboración con diversos sectores, entre ellos la salud, la educación, las universidades y la protección civil. Los conocimientos y la experiencia adquiridos se comparten con las comunidades, los profesionales y los liderazgos políticos, y se utilizan como base para promover mejores leyes, políticas y planes.Olas de calorEn los últimos años, Mexicali ha enfrentado temperaturas récord durante el verano y olas de calor cada vez más frecuentes. Solo en 2024, se reportaron 47 muertes directamente relacionadas con el calor extremo, lo que representa un aumento significativo en comparación con años anteriores. Esta tendencia subraya que el calor extremo es un problema crítico de salud pública.Las familias y trabajadores en Mexicali dependen de infraestructura mejorada y de equipos de protección como aire acondicionado, edificios con aislamiento térmico y centros públicos de enfriamiento, no solo para salvaguardar su salud, sino también para mantener sus medios de vida y actividades económicas.Sin embargo, el aire acondicionado está lejos de ser accesible para todas las personas y las comunidades marginadas suelen enfrentar fallas en el suministro eléctrico, lo que incrementa su vulnerabilidad. Esto destacó la necesidad de explorar soluciones alternativas de enfriamiento que sean asequibles y accesibles, garantizando protección ante el calor para quienes corren más riesgo.La evaluación realizada a través de la CRMC permitió identificar oportunidades para mejorar la comprensión y la implementación de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN), las cuales protegen, gestionan y restauran ecosistemas para enfrentar los desafíos climáticos."No existe un enfoque único para incrementar la resiliencia climática".Equipo del Programa de Resiliencia de la Cruz Roja MexicanaHuracanes y tormentasEn Veracruz, los municipios de la región de Sotavento son afectados regularmente por huracanes y ciclones tropicales. Estos eventos traen consigo lluvias intensas que provocan inundaciones tanto en la cuenca como en zonas bajas.Una fortaleza clave de resiliencia en la región es la presencia de brigadas comunitarias, grupos locales capacitados para liderar la preparación y respuesta ante desastres. El análisis de la CRMC identificó una oportunidad para fortalecer estas brigadas mediante la capacitación y coordinación, además de vincularlas con los Sistemas de Alerta Temprana (SAT) —que actualmente tienen un alcance limitado a nivel local— para asegurar que los grupos en condiciones más vulnerables reciban información oportuna que impulse acciones que salvan vidas y reduzcan pérdidas y daños.“Aunque cada comunidad presenta un contexto único, los resultados de la CRMC en múltiples comunidades revelan tendencias sobre cómo las inundaciones y el calor extremo afectan las estructuras sociales y económicas".Equipo del Programa de Resiliencia de la Cruz Roja MexicanaUn enfoque colaborativoLa información localizada y actualizada generada por el proceso de la CRMC proporciona una comprensión valiosa tanto de brechas como de oportunidades.La Cruz Roja Mexicana aprovecha estos hallazgos para diseñar e implementar acciones de resiliencia que respondan a necesidades reales mientras se fortalecen las capacidades existentes. Guiándose por los objetivos del programa, trabaja en la integración de la resiliencia climática con la gestión del riesgo de desastres y la ampliación del acceso a SAT para inundaciones y calor entre las poblaciones en condiciones más vulnerables.Estos hallazgos destacan el valor de impulsar acciones de resiliencia específicas para cada contexto, al mismo tiempo que se influye en actores locales o regionales para buscar soluciones ante los desafíos compartidos.Para la implementación de la CRMC, la Cruz Roja Mexicana adoptó un enfoque innovador de recolección de datos, adaptado a contextos urbanos y diseñado para proteger al personal y al voluntariado en entornos complejos. En lugar de realizar encuestas casa por casa, se organizaron ferias de resiliencia en Mexicali y Veracruz. Estos espacios reunieron a miembros de la comunidad para participar activamente en la medición de la CRMC y en actividades interactivas de sensibilización sobre los riesgos en sus territorios. De forma complementaria, se recopilaron datos a través de grupos focales y entrevistas con actores clave. Entre ellos, líderes comunitarios y autoridades gubernamentales de distintos niveles de protección civil.Esta vinculación oportuna permitió involucrar desde el inicio a actores críticos y posibles socios, generando confianza y credibilidad. Hoy, esta vinculación continúa mientras la Cruz Roja Mexicana comunica los principales resultados de la CRMC a tomadores de decisiones y comunidades para fortalecer la responsabilidad compartida, empoderar a actores locales para liderar los esfuerzos de resiliencia y asegurar que las acciones sean reapropiadas por quienes se ven más afectados.En complemento a las acciones de la Cruz Roja Mexicana a nivel local, la IFRC trabajará para que los aprendizajes obtenidos de esta iniciativa puedan ser reconocidos, adoptados y replicados a nivel internacional, en distintos espacios estratégicos.

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Local, en todas partes

Arraigada en las comunidades, presente en 191 países y respaldada por una coordinación e influencia globales. Estos son los elementos esenciales que definen a la Red de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y a sus 17 millones de personas voluntarias a nivel comunitario. Rostros locales de confianza que prestan apoyo vital antes, durante y después de las crisis, en todos los rincones del mundo. En un momento en que el sector humanitario está siendo objeto de escrutinio, demostramos cada día que nuestra presencia local en todas partes tiene un impacto que salva y cambia vidas.

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Cruz Roja Ecuatoriana: innovación, ciencia y alerta temprana para proteger el cacao amazónico

En la Amazonía ecuatoriana, donde la selva atraviesala vida y la cultura, el cacao no es solo un cultivo: es sustento y tradición. Ecuador es el tercer exportador de cacao fino de aroma a nivel mundial, un producto que no solo endulza nuestropaladar, sino que también impulsa la economía local y sostiene a miles de familias en el territorio amazónico de Zamora Chinchipe, cerca de la frontera con Perú.Sin embargo, los cultivos de cacao se están viendo amenazados por los efectos del cambio climático yfenómenos como El Niño. En los principales países exportadores de cacao, comoGhana y Costa de Marfil, las lluvias extremas y las sequías prolongadas han propiciadola aparición de plagas que han arrasadocon plantaciones enteras.Cuando las plantaciones se pierden, no solo disminuye la producción de chocolate, tambiénaumenta la pobreza y se compromete la seguridad alimentaria. Ante este escenario multiamenaza, la información oportuna y la anticipación pueden marcar la diferencia entre perder o salvar una cosecha.Por eso, con el fin de proteger el cacao en la selva amazónica, dos jóvenes voluntarias de la filialde la Cruz Roja Ecuatoriana en Zamora Chinchipe combinaron ciencia, innovación y conocimiento local para diseñar un Sistema de Alerta Tempranaque ayude a las familias cacaoterasa anticipar riesgos y planificar acciones preventivas.Unade las dos jóvenes que impulsó esta iniciativa esJosselyn Balcázar. Ella tiene muy claro cuál es la problemática a la que se enfrentan las comunidades productoras de cacao: “El problema que identificamos esla vulnerabilidad de losproductores de cacao debido al manejo empírico que ellos le dan alas plantaciones de cacao, sin tomar en cuenta la medición de las variablesmeteorológicas frente a los impactos del cambio climático”, explica.Tecnología al rescate del cacaoEste Sistema de Alerta Temprana lleva por nombre SATHEOBROMA (que hace referencia a theobroma, nombre dela especie de la planta de cacao). El proyecto nació en 2023 gracias al programa Limitless, de la Academia Solferino.“Se trata de una miniestación meteorológica que va registrando todos los días los índices de precipitación, temperatura, humedad y otras variables, que van a ayudar a los productores a entender el momento en el que se va a presentar la plaga y tomar las medidas adecuadas para no perder sus cultivos”, explica Verónica Andrade, técnica nacional de adaptación al cambio climático de Cruz Roja Ecuatoriana.Esta información se analiza para detectar condiciones que favorecen la proliferación de plagas, como la conocida monilla, que puede acabar con plantaciones enteras. La iniciativa no detiene las lluvias ni evita las sequías, pero permite actuar antes de que el problema se vuelva desastre. Así, los productores reciben alertas para actuar de forma rápida y evitar que las pérdidas se extiendan.“Me parece muyimportante poder llevar estatecnología al campo, porque si no hay información en el campo, nosotros no tenemos cómo prevenir”, afirma Oswaldo Castillo, técnico shuar del cacao.“Esta es una iniciativa muy importante para que podamos tomar medidas a tiempo y evitar bajas producciones”, dice Bolívar Flores, productor local.El piloto de este sistema se instalóen una finca para mostrar su funcionamiento, después se expandió a dos fincas más, y el plan a futuro que proyectala Cruz Roja Ecuatoriana esescalarlo para beneficiar a más comunidades productoras de cacao.“La idea de nosotros es que a futuro se pueda tener un Sistema de Alerta Temprana que se replique en todas las fincas productoras de cacao del país y que ayude justamente a que este rubro que es tan nuestro puedacrecer sin complicaciones de plagas”, explica Verónica Andrade.La iniciativa incluso ha capturado el interés de las institucioneslocales:“Con el apoyo de latecnología yel apoyo técnico, tenemos que prepararnos para quecuando se den los efectos, podamosmitigarlos y contrarrestarlos”, dijo Karla Reátegui, prefecta de Zamora Chinchipe.“Desde la prefecturatambién ratificamos nuestra voluntad para articular acciones que nos permitanseguir ampliando el beneficio a más fincas y a más productores”, concluyó.El cambio climático seguirá siendo un desafío, pero con herramientas como SATHEOBROMA, las familias que se dedican a la agriculturano están solas. En un mundo donde los eventos climáticos son cada vez más impredecibles, los Sistemas de Alerta Temprana son aliados imprescindibles para la seguridad alimentaria y la adaptación comunitaria. Iniciativas como esta siguen demostrando que dar a las comunidades un papel protagonista nos permite identificar y planificar medidas preventivas, prepararnos y responder eficazmente a múltiples crisis y desastres; promover la toma de decisiones basada en datos empíricos; y garantizar que los recursos se dirijan a quienes más los necesitan. 

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Comunidades remotas de las montañas de Nepal: la fuente clave para soluciones sostenibles en la iniciativa hídrica tras el terremoto

El devastador terremoto que sacudió Nepal en noviembre de 2023 no solo dañó o destruyó más de 75.000 viviendas e interrumpió los medios de subsistencia de miles de personas, sino que también causó graves daños a fuentes de agua fundamentales de las que dependen las comunidades para su sobrevivencia diaria.En muchos lugares, el terremoto de Karnali, como se le conoce aquí, alteró la geología local lo suficiente como para interrumpir los canales de agua subterráneos que existían desde hacía mucho tiempo. En muchos casos, los manantiales y pozos se secaron o se desplazaron cuesta abajo a otra ubicación, debido al desplazamiento del terreno causado por el terremoto.Además, el terremoto dañó gravemente la infraestructura que llevaba el agua a los hogares y comunidades. Para muchas comunidades, esto ha supuesto disponer de mucha menos agua para lavar, cocinar y regar.Para abordar el origen del problema, la Cruz Roja Nepalesa acudió directamente a las comunidades afectadas. Como parte de su operación de respuesta y recuperación tras el terremoto de Karnali, la Cruz Roja Nepalesa ha estado trabajando en estrecha colaboración con comunidades rurales remotas de las montañas para crear nuevas fuentes y sistemas de agua.Desde el principio, la construcción de fuentes de agua potable seguras implicó amplias consultas con los comités locales de uso del agua, creados para dirigir el proceso y garantizar que el diseño del sistema se basara en un conocimiento profundo de cómo y dónde las comunidades necesitan que se les suministre el agua.Dado que la mayoría de las personas que hacen un uso intensivo del agua en los hogares son mujeres, la participación femenina fue significativa y entusiasta, y las mujeres asumieron funciones importantes en los comités del agua. Una de esas mujeres es Mani Kumari Khatri, que trabajó junto con sus vecinos y la Cruz Roja Nepalesa durante la construcción del sistema de abastecimiento de agua."Ahora tenemos agua en el grifo de nuestra casa, incluso después del invierno seco de este año", dice Mani Kumari Khatri, residente local de Rukum West. "Este sistema de abastecimiento de agua también nos ha brindado oportunidades adicionales para cultivar hortalizas en nuestros huertos, que pueden servirnos de alimento o generarnos algunos ingresos al venderlas en el mercado local"."La Cruz Roja reconoció nuestra necesidad de agua y apoyó la construcción completa del sistema de abastecimiento de agua en nuestra comunidad", añade. "Trabajaron junto con la comunidad para completar el sistema, que ahora beneficia a veinticuatro hogares".Con el apoyo de la red IFRC, la Cruz Roja Nepalesa ayudó a varias comunidades con sistemas de agua potable, además de colaborar en las reparaciones y el mantenimiento en los tres distritos afectados por el terremoto de la provincia de Karnali (Jajarkot, Rukum West y Salyan). En total, esta operación ha dado lugar hasta ahora a:La construcción de 23 proyectos de abastecimiento de agua, de los cuales 16 fueron de reparación y mantenimiento de los sistemas existentes y 7 fueron de nueva construcción.Un total de 951 hogares (322 en Jajarkot, 397 en Rukum Oeste y 232 en Salyan) se beneficiaron de estos planes.Estas iniciativas tienen como objetivo complementar la aplicación a nivel nacional por parte del Gobierno de Nepal de su política "Una casa, un grifo", así como los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) para el acceso universal al agua potable para 2030.Involucrarse en la construcción de un sistema de abastecimiento de aguaHajari Oli es otra de las muchas personas que han contribuido activamente a la construcción del sistema de abastecimiento de agua. Como miembro del comité que se formó, Hajari fue nombrada tesorera. Además de gestionar los gastos financieros del sistema de abastecimiento de agua, aportó regularmente ideas muy necesarias para la construcción del sistema, incluyendo mucho trabajo práctico en muchos aspectos del proceso de construcción."Nuestra aldea se encuentra en la cima de una colina y es muy seca, por lo que nosotros, especialmente las mujeres, tenemos que hacer un largo viaje para recoger y traer agua para beber y para otros usos domésticos", explica Hajari Oli.Ahora, con el apoyo de la Cruz Roja Nepalesa, la comunidad está construyendo dos depósitos de agua y pronto habrá agua potable disponible en los hogares. "Estamos muy contentas y emocionadas con este apoyo de la Cruz Roja. Cuando esté terminado, utilizaremos el agua tanto para beber como para el riego", añade.Las mujeres locales también ayudaron a recolectar y gestionar los materiales obtenidos en la zona, y participaron en el tendido de tuberías, la excavación del terreno y el liderazgo activo en el comité de personas usuarias del agua."Formamos un grupo y dividimos las responsabilidades según nuestras capacidades", explica Bhadi Kumari, miembro del comité. "Toda la comunidad, incluidas muchas personas adultas mayores, se unieron para contribuir con gran entusiasmo".Mucha gente de la comunidad también pudo aportar sus propios conocimientos técnicos y experiencia. Karna, fontanero de profesión, cuenta con más de 30 años de experiencia en sistemas de abastecimiento de agua y ha participado en la construcción de más de 250 sistemas de agua y depósitos de almacenamiento.Por este motivo, la comunidad le encargó que ayudara en la construcción de los dos sistemas de abastecimiento de agua en el distrito de Rukum West, especialmente en la construcción de depósitos de agua y las obras de fontanería."Hace mucho tiempo recibí formación sobre la construcción de sistemas de abastecimiento de agua", afirma Karna. "Desde entonces, he trabajado continuamente en la construcción de sistemas de abastecimiento de agua en muchas comunidades, incluso en los distritos vecinos".Los técnicos experimentados como Karna no fueron los únicos que participaron en la construcción del sistema de abastecimiento de agua, sino que también se brindaron oportunidades a jóvenes estudiantes con aspiraciones como Bibek para que pudieran adquirir habilidades prácticas y experiencia."Tuve la oportunidad de trabajar como voluntario técnico para la Cruz Roja y fue un privilegio poder servir a mi comunidad", afirma Bibek, técnico de Jajarkot. "Además, adquirí experiencia práctica que amplió mis conocimientos y mi confianza".El Plan de Seguridad del Agua incluye la provisión de un fondo de mantenimiento, un conserje/fontanero y el cobro de una tarifa mensual acordada a las y los usuarios, basada en el consumo de agua medido por el contador.Desde el principio, quedó claro que las comunidades locales compartían el objetivo de la Cruz Roja Nepalesa de crear soluciones duraderas."Estoy liderando voluntariamente la construcción del sistema de abastecimiento de agua en mi comunidad", afirma Ram Karki, presidente del Comité de Usuarios del Agua de Jajarkot. "Quiero que este sistema funcione durante generaciones, ya que antes hemos tenido que enfrentarnos a muchos retos para conseguir agua potable segura. Hemos instalado una tubería de agua de más de 8 km en un terreno difícil en busca de una fuente de calidad y duradera para este sistema".Transparencia y rendición de cuentasEn la operación de recuperación tras el terremoto de Karnali, toda la construcción de los sistemas se llevó a cabo bajo el liderazgo de los comités de usuarios de agua. Desde el inicio de las obras, la Cruz Roja Nepalesa compartió el importe de la contribución de la organización y de la comunidad.La Cruz Roja Nepalesa organizó auditorías públicas en presencia de miembros de la comunidad y las partes interesadas locales antes de entregar los proyectos a las comunidades. Durante estas auditorías públicas, se compartieron informes detallados de gastos. También se colocaron paneles informativos con presupuestos detallados en las obras para una mayor difusión de la información y transparencia.

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El Secretario General de la IFRC en las Naciones Unidas: El "reinicio" humanitario requiere que el sector sea "tan local como sea posible, tan internacional como sea necesario".

Se debatió sobre qué debería hacer el sector humanitario para reformarse en un momento de profundos recortes en la financiación humanitaria y de crecientes necesidades. Puede verse un vídeo de la sesión aquí, con las declaraciones del secretario general de la IFRC a partir del minuto 1:30."Gracias, señora vicepresidenta. Gracias, Tom [Fletcher, subsecretario general de Asuntos Humanitarios y coordinador de Ayuda de Emergencia de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas], por esa magnífica presentación y por su maravilloso discurso de hace un momento.En cuanto a su pregunta [del moderador: "¿Cuáles espera que sean los elementos clave del enfoque del trabajo humanitario tras el reinicio?"], por supuesto, han oído mucho sobre el tipo de reinicio colectivo del que Tom ha estado hablando esta mañana y hace un momento. Me gustaría compartir la perspectiva de la IFRC.EscucharYa a finales del año pasado, habíamos iniciado el proceso de escuchar incluso antes de que la actual crisis de financiación se hiciera tan patente. Porque creemos que es extremadamente importante que las organizaciones tengan esa humildad de forma habitual, que comprueben si estamos al día o no. No se trata de ser buenos o malos.Creo que, como Cruz Roja, siempre hemos sido muy buenos, pero siempre hay oportunidades para mejorar la eficiencia, la rentabilidad y el alcance de nuestro programa.Y como parte de ese proceso, escuchamos más de 2.000 opiniones, más de la mitad de ellas procedentes de las comunidades locales. Y están surgiendo algunas ideas que encajan muy bien con el proceso de reinicio que hemos estado debatiendo, en términos más generales, como sector humanitario.Profundizar en la localización y la rendición de cuentas.Una de las primeras conclusiones que se extrajeron fue que el sistema humanitario tras el reinicio sería muy local, pero local con rendición de cuentas, y la rendición de cuentas no en el sentido de trasladar los riesgos a los actores locales para compartir el riesgo, sino de actuar de manera responsable.Se trata realmente de la toma de decisiones a nivel local. Y creo que la colega de Afganistán [una ponente anterior] dijo que no es necesario empujarnos desde el extranjero. Ya estamos allí. Y, de alguna manera, tenemos la idea de que debemos poner al actor local al frente. Pero no, ellos ya están allí. Tenemos que seguirlos. Y creo que debemos tener el valor de seguir a los actores locales que ya están allí.Además, como IFRC, hemos defendido la localización, pero también creemos que la solidaridad global es necesaria en muchos lugares. Sin embargo, cuando ponemos en práctica esa solidaridad global, creo que es muy, muy importante que ahora prediquemos con el ejemplo: tanto la comunidad de donantes como nosotros, como organización internacional.Nosotros [los donantes y las agencias del Gran Pacto] nos comprometimos a destinar el 25 % de los fondos movilizados a nivel internacional a los actores locales, pero solo hemos recibido el 2 % en conjunto.Eso no debe ser suficiente para nosotros. De lo contrario, la conversación continuará. Está en nuestras manos cambiar eso, nadie nos impide hacerlo realidad. Así que hagámoslo realidad. Y solo para compartir con ustedes, colegas, en la IFRC vamos a aumentar ese objetivo al 75%. No nos conformaremos con el 25%. Ese es el impulso que queremos dar.Afianzar el enfoque humanitario y la colaboraciónAhora bien, el segundo mensaje que se desprende es que el sistema humanitario y, como organización, debemos colaborar más, tal y como has dicho, Tom: sin silos, sin egos.Pero, al mismo tiempo, también debemos ser mucho más conscientes de nuestras propias desviaciones de la misión. A veces establecemos mecanismos de coordinación demasiado complicados. Y tal vez esos mecanismos de coordinación no serían necesarios si no nos desviáramos de nuestra misión.Nos desviamos y se complica. Nos solapamos unos a otros y luego creamos un mecanismo complicado para decir: «Oh, en realidad no deberíamos desviarnos de nuestra misión».Así que creo que necesitamos ese enfoque humanitario. Un enfoque humanitario y una gran disciplina para que el rol de Tom sea muy fácil e incluso que deje de ser necesario. Creo que si logramos que el trabajo de Tom sea redundante, habremos tenido éxito. Y necesitamos diversificar nuestros enfoques y modelos de financiación. Creo que en la IFRC estamos adoptando modalidades de financiación innovadoras, pero tenemos que ampliarlas.Redoblar los esfuerzos de diplomacia humanitaria para influir en las causas humanitariasLa tercera cuestión clave de la diplomacia de gestión es la siguiente: ¿cómo preservamos nuestro espacio médico, cómo protegemos a nuestro personal humanitario y cómo defendemos nuestros principios y las normas internacionales? Y creo que, una vez más, tenemos que presionar colectivamente para conseguirlo. Por lo tanto, nuestro llamado al gobierno y a los Estados es que realmente deben exigir responsabilidades a sus amigos, tanto como lo hacen con sus enemigos.En el sistema actual, el sistema se apresura a exigir responsabilidades a sus enemigos, pero no siempre a sus amigos. Y, para mí, hasta que no seamos capaces de exigir responsabilidades a nuestros amigos, no superaremos la sensación de impunidad que vemos en todo el mundo. Y creo que la disciplina que necesitamos del personal humanitario es que no debemos pretender asumir la responsabilidad de los Estados.La mayoría de las crisis que estamos viendo ahora y la presión sobre las organizaciones humanitarias están aumentando porque no se han encontrado muchas soluciones políticas para muchas de las crisis a las que nos enfrentamos. Hasta que no haya soluciones políticas para estas crisis, las y los trabajadores humanitarios, aunque consigamos 200.000 millones, no podremos abordar esos problemas. Es necesario encontrar soluciones políticas.Acelerar la transformación digital y la adopción ética de la IAAhora bien, en cuarto lugar, también vivimos en la era digital. Por lo tanto, creo que como organización, como sistema humanitario, también debemos adaptarnos a la digitalización y a la adopción ética de la inteligencia artificial. Y esto me lo pidió mi hijo, que es estudiante de inteligencia artificial.Una organización que ofrece resultados de forma más eficaz y eficiente con una cultura de transformaciónY, por último... Por último, creo que es extremadamente importante que, como organización, tengamos la capacidad y la cultura de transformación. Los días de los planes quinquenales y decenales han quedado atrás. Las cosas cambian tan rápidamente que incluso los planes anuales han dejado de ser relevantes.Hay que actualizar el plan cada menos de seis meses. Y solo podemos abordar eso porque el sistema humanitario reiniciado tiene tanto la cultura como la capacidad de transformación, y esa humildad de la que hablaba antes. Cambiar o aceptar la debilidad no es algo malo. No es debilidad, es fortaleza. Solo las personas fuertes, las organizaciones fuertes, tienen la capacidad de hacerlo.El verdadero reinicio = LocalAsí pues, colegas, estamos aquí con diferentes normas, experiencias y perspectivas, pero con un único interés común.Tom, te lo repito: cómo podemos trabajar juntos para servir mejor a nuestra humanidad. Si nos tomamos en serio la transformación de la respuesta humanitaria, entonces debemos tomarnos en serio el traspaso del poder, los recursos y la responsabilidad, acercándolos a las personas a las que pretendemos servir. Eso significa local.Local. Local y local.Pero local con solidaridad global. Tan local como sea posible, tan internacional como sea necesario. Por lo tanto, un verdadero reinicio humanitario, desde la perspectiva de la IFRC, tiene tres vertientes: liderar con humanidad, actuar con previsión y actuar con responsabilidad. Todo ello se consigue mejor con lo local como eje central. Muchas gracias".

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Benín y Togo: Quemar menos, plantar más y combatir el cambio climático en cada plato: damos la bienvenida al "Club de las Madres"

En los remotos rincones de Benín y Togo se está produciendo una transformación.Con el apoyo de las Sociedades de la Cruz Roja de Benín y Togo, grupos de madres han unido sus fuerzas para llevar a cabo intervenciones que cambian la vida y mitigan los efectos del cambio climático, combaten la deforestación, mejoran la nutrición y la salud de las personas.Les damos la bienvenida a los Clubes de Madres de Benín y Togo, donde las mujeres están uniendo fuerzas con el voluntariado local, jóvenes estudiantes, profesores y otras personas para reducir el consumo de combustible, plantar árboles y sembrar cultivos adaptados a temporadas de crecimiento más cortas,Uno de los proyectos clave tiene que ver con la forma en que se preparan los alimentos en muchas comunidades rurales.Las mujeres de los Clubes de Madres, por ejemplo, están recibiendo formación para fabricar y utilizar cocinas mejoradas, que reducen el consumo de leña y el humo nocivo. Esta innovación no sólo alivia su lucha diaria, sino que también frena la deforestación y la contaminación del aire."Antes usábamos estufas hechas de piedras, que nos causaban muchos problemas", dice Dgniri Ouseni, de la comunidad de Kara (Togo). "Esas estufas consumían mucha leña, y la leña empezaba a escasear"."Con estas nuevas cocinas de bajo consumo, un trozo de leña basta para cocinar una comida. Nuestras luchas se han reducido".Más allá de las estufas mejoradas, la formación en preparación para desastres, el cultivo de semillas de ciclo corto y la reforestación han capacitado a las comunidades para hacer frente a los retos climáticos.Los Clubes de Madres no son exclusivos de Togo y Benín. Creados por mujeres de las comunidades locales con el apoyo de la Cruz Roja, responden a los retos específicos a los que se enfrentan sus comunidades.En Nigeria, los Clubes de Madres abordan la desnutrición aguda enseñando a las nuevas madres la importancia de la lactancia materna y mejores formas de utilizar los cereales locales. Las integrantes de los Clubes de Madres también se convierten en voluntarias de la Cruz Roja y suelen contar con un coordinador de la Cruz Roja que apoya sus actividades.En Benín, también apoyaron los esfuerzos para plantar más de 21.000 árboles en escuelas, pueblos y zonas comunales. Estos árboles son verdaderos multiusos: Combaten la erosión del suelo y aportan beneficios nutricionales y económicos, son símbolos de esperanza."Acogieron muy bien la iniciativa. El día que empezamos a plantar los árboles, no podíamos con las prisas, todo el mundo quería participar, incluso el personal docente", recuerda Fagnihou Kokouvi, subdirector del CEG de Abomey.Los beneficios de los árboles van más allá del presente."El impacto en las generaciones futuras es evidente", señala Frabrice Soutin, Presidenta local de la Cruz Roja en Abomey. "Dentro de dos o tres años, la niñez de este campo se beneficiará de la sombra de estos árboles para protegerse del sol".En ambos países, el personal voluntario y los liderazgos comunitarios han recibido formación sobre preparación para desastres, resiliencia climática y gestión de los recursos naturales.En Togo, la Cruz Roja Togolesa apoyó a 920 miembros de Clubes de Madres y Comités de Hombres, fomentando la sensibilización medioambiental y las prácticas sostenibles."Los Clubes de Madres recibieron formación sobre técnicas para fabricar cocinas mejoradas y sobre cómo evitar la tala innecesaria de árboles", explica Addom Aklesso, gestor de proyectos de la Cruz Roja Togolesa. "También han aprendido a vigilar los indicadores locales que señalan inundaciones, para poder preparar sus aldeas".Además de estas intervenciones centradas en el clima, los hogares de personas desplazadas y las familias vulnerables del norte de Benín recibieron ayuda vital, como kits de alimentos, utensilios de cocina y mosquiteros.La formación en semillas de ciclo corto como el maíz y los tomates -que producen frutos con relativa rapidez- ha mejorado la seguridad alimentaria, a pesar de los patrones climáticos cada vez más impredecibles que han acortado la temporada de cultivo habitual.Con financiación de la Oficina de Asuntos Humanitarios (BHA) de USAID y apoyo de la IFRC, estos proyectos han llegado a miles de personas, desde personas voluntarias y Clubes de Madres hasta escolares y familias desplazadas.Para Aklesso Quentin Adom, que dirige el proyecto para la Cruz Roja Togolesa en el norte de Togo, los progresos realizados hasta ahora le dan esperanzas."Si todas estas plantas se mantienen y alcanzan la madurez, esto nos permitirá tener buenas precipitaciones en la localidad, en la región", afirma. "Más allá de eso, las comunidades serán más resistentes, la pobreza se reducirá porque a nivel de los Clubes de Madres y los Comités de Hombres, identificaremos las actividades que generan ingresos para que cada miembro pueda participar en las necesidades del hogar. Este es el impacto a largo plazo que todas estas intervenciones tendrán en las comunidades locales".

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Declaración de la IFRC en la Reunión de Alto Nivel sobre la Financiación para Sudán y la Región

Excelencias, La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha estado trabajando estrechamente con la Media Luna Roja Sudanesa, en estrecha coordinación con otros asociados del Movimiento, antes y desde el inicio de este conflicto. La Media Luna Roja Sudanesa es la mayor organización humanitaria del país. Cuenta con más de 40.000 voluntarios capacitados. Tiene acceso y alcance en los 18 Estados y en ambas partes del conflicto para prestar asistencia que salva vidas. La IFRC ha lanzado llamamientos de emergencia para ampliar la respuesta en apoyo de la Media Luna Roja Sudanesa y las Sociedades Nacionales de los países vecinos a fin de prestar asistencia digna y segura a las personas que se desplazan. Excelencias, hoy hago un llamamiento a la comunidad internacional para que asuma los siguientes compromisos: Primero - Garantizar la protección: La IFRC hace un llamamiento a todas las partes en el conflicto para que tomen todas las precauciones necesarias a fin de evitar lesiones y pérdidas de vidas de civiles, y garanticen la protección de las infraestructuras civiles esenciales. Segundo - Garantizar el acceso: La Media Luna Roja Sudanesa y otros actores socorristas deben disponer del espacio humanitario necesario para llevar a cabo su labor de salvar vidas. La IFRC está profundamente preocupada por los informes sobre el aumento de los casos de violencia que afectan a la población civil y los informes sobre el aumento de los casos de violencia sexual y de género. Tercero - Garantizar los recursos: Instamos a los líderes mundiales a que aumenten urgentemente su financiación para que las organizaciones locales, incluida la Media Luna Roja Sudanesa, dispongan de recursos suficientes para salvar vidas. El pueblo de Sudán necesita nuestro apoyo hoy y en las próximas semanas y meses. Sus vidas están en juego. El mundo no puede permitirse mirar hacia otro lado. Muchas gracias.

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Declaración en el Debate Abierto Ministerial del Consejo de Seguridad de la ONU sobre cambio climático, paz y seguridad

En nombre de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y de nuestras 191 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja miembros, me complace dirigirme al Debate Abierto Ministerial del Consejo de Seguridad. Las personas voluntarias de nuestras Sociedades Nacionales en las comunidades locales nos dicen que la crisis climática es la crisis humanitaria número uno a la que se enfrentan en todo el mundo, y que amenaza la seguridad humana. Actualmente, el 90% de todos los desastres están relacionados con el clima y la meteorología, lo que ha provocado la muerte de más de 410.000 personas en la última década y ha afectado a 1.700 millones de personas. Los efectos de la crisis climática están agravando otras crisis -inseguridad alimentaria, brotes de enfermedades, escasez de agua y grandes desplazamientos de población-, invirtiendo los avances en materia de desarrollo y afectando así a la paz y la seguridad mundiales. Aunque la crisis climática nos afecta de forma global, la ciencia y los datos demuestran que no nos afecta a toda la gente por igual. Debemos centrarnos en las comunidades más afectadas y en mayor riesgo, especialmente las que se encuentran en entornos frágiles. Sra/Sr Presidente, Aunque sabemos que no existe una solución única para reducir los riesgos climáticos, la IFRC propone tres cambios importantes para abordar la magnitud de la crisis climática que tenemos ante nosotros: Es esencial invertir en la reducción del riesgo de desastres, la mitigación del cambio climático y la adaptación a gran escala, a nivel comunitario, donde más se necesita y donde tiene el mayor impacto potencial. Las organizaciones locales son fundamentales para diseñar e implementar la acción climática y canalizar la financiación climática a los lugares adecuados, a los más necesitados. Deben impulsar el cambio. Subsanar los déficits de financiación - Unos 30 de los países más vulnerables al clima -la mayoría de los cuales son contextos frágiles- reciben sólo un dólar por persona al año en financiación para la adaptación al clima. Debemos cambiar la forma de financiar la acción por el clima. Debe haber un enfoque más integrado de la financiación humanitaria, del desarrollo, del clima y de la paz, poniendo en el centro las necesidades de las comunidades. La financiación debe llegar al ámbito local para crear y potenciar las capacidades y soluciones institucionales y de respuesta locales. Las comunidades locales empoderadas constituyen la base de las sociedades pacíficas. Previsión y acción anticipatoria - Debemos ampliar los sistemas de alerta temprana y acción anticipatoria que proporcionen a las comunidades información y financiación para actuar antes de que los fenómenos climáticos se conviertan en catástrofes. Esto significa dar a las organizaciones locales un acceso más directo a la financiación y a los procesos de toma de decisiones a través de mecanismos como el Fondo de Reserva para la Respuesta a Desastres (DREF) de la IFRC, que proporciona financiación directa a las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que desempeñan un papel clave en la protección de las personas frente a los impactos del cambio climático. Todas y todos, ya sea que pertenezcamos a los sectores humanitario, del desarrollo, del clima o de la paz- debemos trabajar en conjunto para abordar tanto las necesidades inmediatas como reforzar la resiliencia a largo plazo para prevenir y aliviar el sufrimiento humano y contribuir así al mantenimiento de la dignidad humana y la paz en el mundo. Muchas gracias.

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El Fondo de la Emperatriz Shôken anuncia los proyectos elegidos para 2023

El Fondo de la Emperatriz Shôken (FSE) lleva el nombre de Su Majestad la Emperatriz Shôken de Japón, quien -en la IX Conferencia Internacional de la Cruz Roja- propuso la creación de un fondo internacional para promover las labores de socorro en tiempos de paz. El fondo está administrado por la Comisión Mixta de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que mantiene un estrecho contacto con la Misión Permanente de Japón en Ginebra, la Sociedad Japonesa de la Cruz Roja y el Instituto de Investigación Intercultural Meiji Jingu de Japón. La familia imperial, el gobierno japonés, la Cruz Roja Japonesa y el pueblo japonés veneran la memoria de Su Majestad la Emperatriz Shôken, y su perdurable consideración por el Fondo queda patente en la regularidad de sus contribuciones al mismo. El Fondo tiene un valor total de más de 14 millones de francos suizos y apoya proyectos dirigidos por las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que benefician a las comunidades a las que sirven de muchas maneras diferentes. La primera subvención se concedió en 1921 para ayudar a cinco Sociedades Nacionales europeas a luchar contra la propagación de la tuberculosis. Desde entonces, se han concedido más de 15 millones de francos suizos a 171 Sociedades Nacionales. Las subvenciones se anuncian cada año el 11 de abril, aniversario de la muerte de Su Majestad la Emperatriz Shôken. Cada vez más, el Fondo fomenta enfoques nuevos e innovadores con el potencial de generar conocimientos que beneficiarán a nuestro Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Proceso de Selección 2023 El Fondo recibió 51 solicitudes en 2022 para la 102ª distribución de ingresos, que abarcaban una amplia gama de proyectos humanitarios gestionados por Sociedades Nacionales de todo el mundo. Las solicitudes presentadas incluían más propuestas innovadoras que en años anteriores, lo que confirma una vez más la necesidad de que el FSE apoye la innovación y la experimentación en las Sociedades Nacionales. Este año, la Comisión Mixta acordó asignar un total de 367.187 francos suizos a 13 proyectos en Albania, Bélgica, Burundi, Eswatini, Fiyi, Guinea, Honduras, Indonesia, Paraguay, Sudán, Siria, Tailandia y Uruguay. Las actuales crisis mundiales han repercutido en el rendimiento del fondo, y los miembros de la Comisión Mixta del FSE han ajustado el proceso en consecuencia. Este año, los proyectos seleccionados abarcan diversos temas, como primeros auxilios y rescate, juventud, preparación para desastres, salud y Desarrollo de las Sociedades Nacionales. Las subvenciones de 2023 por tema El Fondo sigue alentando enfoques nuevos e innovadores, lo que se refleja claramente en la selección de las propuestas que recibirán financiación. Algunas Sociedades Nacionales están incubando y poniendo a prueba sus soluciones innovadoras y experimentando con multitud de ideas y enfoques. Con su metodología piloto, podrían potencialmente ampliar y aplicar sus iniciativas con el apoyo de otras fuentes de financiación. En esta categoría, los beneficiarios seleccionados son los siguientes: Metodología piloto La Cruz Roja Hondureña ha adoptado un enfoque innovador para el empoderamiento y la participación del personalvoluntario. El objetivo de su proyecto es establecer un fondo que apoye microproyectos innovadores desarrollados y dirigidos por equipos voluntarios locales. Esto ayudará a forjar vínculos más fuertes entre la Sociedad Nacional y las comunidades a las que sirve. Ha diseñado un proyecto piloto con 12 microproyectos, respondiendo a una necesidad identificada de aumentar la actividad a nivel de filial. La Cruz Roja Uruguaya está centrando sus esfuerzos en mejorar la resiliencia de las personas jóvenes en materia de salud mental impartiendo formación en las escuelas, creando mecanismos de apoyo psicosocial y formando brigadas juveniles. Hay una creciente necesidad de apoyo a la salud mental de la poblaciónjoven, y este proyecto piloto en dos escuelas dará al equipo la oportunidad de aprender y adaptar su enfoque. La Cruz Roja Indonesia pondrá a prueba un enfoque comunitario de sensibilización medioambiental y seguridad alimentaria. Se utilizará un centro de aprendizaje comunitario renovado para poner en marcha el proyecto piloto, en el que participarán más de 100 cónyuges que se quedan en casa y 30 niñas y niños. El proyecto pretende abordar cuestiones emergentes, como el cambio climático, al tiempo que fortalece los vínculos comunitarios. Muchas Sociedades Nacionales han dado prioridad a soluciones innovadoras para combatir los retos del cambio climático. En esta categoría, los proyectosseleccionados, además de la Cruz Roja Indonesia, son los siguientes. Cambio climático Las inundaciones son uno de los riesgos naturales más devastadores. La Cruz Roja Belga animará a las personasjóvenes afectadas por las inundaciones a expresar y compartir sus sentimientos sobre el cambio climático mediante la narración digital de historias. Esta iniciativa, fácil de replicar y escalable, tiene el potencial de darnos una enorme perspectiva y permitir que se compartan mensajes poderosos. Para hacer frente a los retos del cambio climático, la Cruz Roja de Burundi llevará a cabo actividades como la plantación de árboles y la promoción de una mejor gestión de los residuos urbanos. El proyecto es una iniciativa dirigida por jóvenes que hacen voluntariado, y esperan quereducirá el desempleo juvenil. Este enfoque integral dará lugar a importantes oportunidades de aprendizaje. La Cruz Roja Paraguaya desarrollará una aplicación móvil que servirá como sistema de alerta temprana y educará a las comunidades sobre cómo pueden responder a las inundaciones en siete distritos comunitarios. Esta solución es escalable, innovadora y un enfoque sostenible para abordar las necesidades de la comunidad. Finalmente, el último grupo de beneficiarios utilizará sus subvenciones para abordar cuestiones relacionadas con la preparación ante catástrofes, la salud y la juventud. En esta categoría, los beneficiarios seleccionados son los siguientes. Preparación para Desastres La Cruz Roja de Eswatini mejorará los procesos de gestión de datos para una toma de decisiones eficaz durante las emergencias en Eswatini para 2025. La idea principal es integrar y generalizar un tablero de aplicaciones para teléfonos móviles en el actual sistema de gestión de la información de la Sociedad Nacional y aumentar la participación de la comunidad (comunidades afectadas) en el intercambio y la gestión de la información. Tailandia es un país propenso a los riesgos naturales, que a menudo causan daños devastadores y pérdidas de vidas humanas. Por ello, la Cruz Roja Tailandesa pretende mejorar la preparación para desastres, principalmente para terremotos, formando a niños y jóvenes mediante simulación de realidad virtual. La Media Luna Roja Sudanesa utilizará los fondos para apoyar a las mujeres afectadas por las inundaciones, proporcionándoles dinero en efectivo, subvenciones y herramientas de subsistencia que les permitan poner en marcha su propio negocio. El objetivo es crear resiliencia y contextos de recuperación a más largo plazo para las crisis actuales y futuras, empoderando a las comunidades más vulnerables para laautosuficiencia. Health The Red Cross Society of Guinea will focus on developing a mobile health app to comprehensively improve the quality of basic emergency obstetric and neonatal care, especially for complex deliveries, with a view to reducing maternal and newborn mortality. Juventudes Según las cifras sobre trata de seres humanos, Albania es uno de los principales países de origen y el segundo país europeo no perteneciente a la UE con mayor número de víctimas. Para hacer frente a esta amenaza, la Cruz Roja Albanesa utilizará la subvención para formar a personal y voluntariado, con vistas a activar la prevención entre iguales en los institutos. La Sociedad Nacional se pondrá en contacto con otras Sociedades Nacionales hermanas para crear una sólida red de personas formadorascon certificación,que sensibilicen a través de actividades entre iguales. La Cruz Roja de Fiyi se propone revisar su actual programa de voluntariado, utilizando la subvención para aplicar la digitalización de extremo a extremo a fin de mejorar la experiencia de incorporación y aumentar la calidad y la rentabilidad de la gestión del personal voluntario. La idea es incluir también formación a nivel comunitario que genere un aprendizaje significativo y sea fácilmente replicable en otros lugares. En la actualidad, la Media Luna Roja Árabe Siria cuenta con más de 18.000 personas entre personal y voluntariado,en sus filiales locales queapoyan el desempeño de su misión humanitaria. Con miras a ampliar el desarrollo de las filiales complementando otras iniciativas, la Sociedad Nacional utilizará la subvención para digitalizar sus políticas de cursos en línea a los que se pueda acceder libremente en cualquier momento, haciendo que la formación sea más cómoda para su red de personal y voluntariado. Fondo Social Europeo (FSE) y aprendizaje El Fondo se esfuerza constantemente por extraer enseñanzas de los proyectos ejecutados en beneficio de todo el Movimiento y por diversificar su material didáctico. A finales de este año, el Fondo se unirá a las partes interesadas de los otros mecanismos de financiación del Desarrollo de las Sociedades Nacionales (DSN), a saber, el Fondo de Creación de Capacidades y la Alianza para la Inversión en las Sociedades Nacionales, para celebrar un evento de aprendizaje, con el objetivo de compartir las lecciones aprendidas y las experiencias de los beneficiarios de los diferentes fondos. Es importante reconocer la diversidad de las Sociedades Nacionales dentro de la red y la amplia gama de apoyo al DSN que se necesita. El FSE y los demás mecanismos de financiación (que se centran más en el DSN) funcionan de forma complementaria y juntos tienen la capacidad de satisfacer esta gama de necesidades de DSN y aprendizaje y apoyar una transformación más amplia en nuestra red.

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Cruz Roja Hondureña: la humanidad brilla en las comunidades locales

Son las 8 de la mañana de un apacible domingo en Copán Ruinas, una pequeña y pintoresca localidad del oeste de Honduras que fue una de las ciudades más poderosas del Imperio maya. Los comerciantes empiezan a abrir sus puertas. Un puñado de mujeres y niños juegan en la plaza principal. Y muchos habitantes, con sus característicos sombreros de vaquero, salen a dar sus paseos matutinos. Pero un hombre destaca con su chaleco y su gorra de color rojo vivo. Un gran emblema de la Cruz Roja y las palabras Cruz Roja Hondureña lucen orgullosos en la espalda. Observo un momento cómo charla con la gente del pueblo, que parece saludarle cordialmente con un apretón de manos o un choque de puños. Lo alcanzo, le saludo amistosamente "¡Hola, amigo!" y me entero de que se llama Stanley. Es voluntario de la Cruz Roja desde hace más de 22 años y se dirige a una reunión con otras personas voluntarias y miembros del personal de toda la región. Me invita a visitar la filial local esa misma tarde para informarme de lo que hacen. Y así lo hice. Y la bienvenida no pudo ser más cálida. Durante el almuerzo supe que se habían reunido procedentes de toda la región para compartir sus historias, conocimientos y experiencias de apoyo a sus comunidades locales a través de diversas crisis y retos cotidianos. Permítanme hablarles de tres de las personas que conocí: Mirian, Napoleón y Loany. Mirian Mirian es la orgullosa presidenta de la Cruz Roja local de Copán y lleva más de 10 años como voluntaria. Su filial gestiona las dos únicas ambulancias de toda la ciudad, lo que significa que cuando alguien tiene problemas, es su equipo el que responde a la llamada. Sin embargo, supervisa mucho más que los servicios sanitarios de urgencia. Su sección hace mucho por ayudar a la población local, incluidos los grupos indígenas que viven en las colinas de los alrededores y los escolares, para que estén preparados ante crisis, como huracanes e inundaciones. Su filial también brinda asistencia al creciente número de personas migrantes que pasan por Honduras en su camino hacia el norte, entre otras cosas, a través de los Puntos de Servicio Humanitario, espacios estratégicamente situados donde las personas que migran pueden acceder a un apoyo seguro y fiable durante sus travesías. "Me motiva el humanitarismo, ver cómo la Cruz Roja es una organización llena de amor por los demás. Que somos personas dispuestas a darlo todo. Para mí, es lo mejor que me ha pasado: ser miembro de la familia de la Cruz Roja", dice Mirian. Napoleón Napoleón vive en San Pedro Sula, la segunda ciudad más grande de Honduras. Es un antiguo cámara que lleva cinco años trabajando como conductor voluntario para la Cruz Roja Hondureña. Hace un par de años, Napoleón fue uno de los muchos voluntarios de la Cruz Roja Hondureña que respondieron a los devastadores huracanes Eta e Iota que asolaron la región. Describe cómo condujo un gran camión de rescate a través de aguas tan profundas que el vehículo estuvo a punto de desaparecer. A pesar de las traicioneras condiciones, pudo llegar y ayudar a rescatar a muchas personas varadas, sus pertenencias y mascotas. También colaboró en las enormes tareas de recuperación y reconstrucción, ayudando a rehacer las vidas y los hogares de la gente. Napoleón lleva el orgullo del voluntariado escrito en la cara. Su sonrisa se dibuja de oreja a oreja cuando habla de apoyar a sus compañeros voluntarios y unirlos durante una crisis. "Me gusta ser voluntario porque donas parte de tu vida y compartes sentimientos al ayudar a la humanidad. Te hace sentir bien, sentirte satisfecho, el hecho de poder ayudar", dice Napoleón. Loany Loany también trabaja en San Pedro Sula, pero su función es un poco diferente. No es voluntaria, sino empleada de la Cruz Roja Hondureña para ayudar a los voluntarios. Trabaja con las filiales locales, como la de Copán, para mejorar su gobernanza, gestión financiera y movilización de recursos, de modo que sus voluntarios puedan prestar mejor atención y apoyo a sus comunidades. Aunque no suene tan impresionante como vadear las aguas de una inundación para rescatar supervivientes, el trabajo de Loany no es menos importante. Unas filiales locales fuertes son la base de la red de la IFRC. Sin ellas, no podemos prestar el apoyo rápido, eficaz y local que las comunidades en crisis realmente necesitan. Con un año de experiencia, Loany es relativamente nueva en la familia de la Cruz Roja. Le pregunté qué significa para ella trabajar en la Cruz Roja y si piensa seguir haciéndolo: "Para mí significa amor, porque querer hacer las cosas bien, querer ayudar a otras personas vulnerables o en riesgo, nos hace dar lo mejor de nosotros mismos como personas. Entramos al mundo de la Cruz Roja y luego no queremos salir!", afirma. Al final de la reunión de voluntariado, el grupo se disuelve y se despide afectuosamente. Emprendo el camino de vuelta a la plaza principal de Copán, pensando en una palabra que utilizamos a menudo en el sector humanitario: ‘localización’. Es un término de jerga. Pero, ¿qué significa realmente? Me doy cuenta de que, para mí, significa Mirian, Napoleón y Loany: tres personas que trabajan duro dentro de sus comunidades locales para hacer que la vida sea mejor, más segura y más brillante para quienes les rodean. Y significa Stanley: un hombre que lleva años recorriendo las mismas calles de su ciudad natal con su chaleco de la Cruz Roja. Un hombre conocido, de confianza y respetado por su comunidad local, y que está a su lado, en los buenos y en los malos momentos.

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El Secretario General de la IFRC habla del año que empieza: "Esperanza en medio de la desesperanza"

Es fácil sentir desesperanza en estos días: crisis climáticas, personas al borde de la inanición en algunas partes de África, múltiples guerras, conflictos prolongados, personas que tienen que abandonar sus hogares por desesperación, casos vergonzosos de exclusión en muchas partes del mundo, crisis crecientes de salud mental, personas que no tienen acceso básico a agua y saneamiento. La lista es interminable. Aunque estas crisis afectan a todos, las comunidades marginadas, excluidas y de 'última milla' se llevan la peor parte de forma desproporcionada. Hace unos 43 años, me inscribí como joven voluntario de la Cruz Roja Nepalesa. Me apunté sin saber cómo se desarrollaría mi vida ni adónde me llevaría. Entonces no entendía del todo, pero ahora sí, la misión y el mandato de nuestra red de la IFRC, y los principios fundamentales que guían nuestro trabajo con una visión muy simple: marcar una diferencia positiva en la vida de las personas. Hace tres años, no conocíamos la magnitud del impacto de una pandemia mundial, de un conflicto armado internacional en medio de Europa y de todas las demás crisis mundiales a las que hemos estado respondiendo. En este contexto, permítanme compartir algunas de mis reflexiones sobre la situación actual. Reflexión sobre el mandato y la pertinencia de la IFRC A medida que el mundo se enfrenta a la "policrisis", nuestro mandato adquiere más relevancia que nunca, si no más. La IFRC está a la vanguardia de los esfuerzos humanitarios en tiempos de desastres, crisis y otras emergencias. Al prestar asistencia inmediata y programas de desarrollo sostenible a largo plazo, la red de la IFRC sitúa a las personas en el centro de una asistencia vital que salva vidas. Trabajamos para fortalecer la resiliencia de las comunidades en entornos vulnerables, asegurando que estén mejor preparadas y sean más capaces de hacer frente a nuestro mundo cambiante. En una época de grandes disparidades globales en cuanto al acceso a los servicios, nosotros tendemos puentes. El papel de las organizaciones verdaderamente locales, como nuestras Sociedades Nacionales miembros, es fundamental para llegar a los sectores más desfavorecidos de las sociedades. La localización es fundamental a medida que crecen las crisis; pero los recursos no van a su ritmo. Lo de siempre no va a funcionar. El verdadero empoderamiento de las organizaciones comunitarias y la descolonización de la ayuda serán fundamentales en 2023 y más allá. Reflexión sobre nuestros principios fundamentales, en particular el principio de neutralidad La amenaza a nuestros principios, en particular al principio de neutralidad, reside en el hecho de que el conflicto armado internacional en Ucrania ha adquirido una dimensión política mucho mayor. Esto ha ejercido una gran presión sobre el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Debemos mantener una postura neutral y llevar a cabo operaciones de ayuda imparciales, para garantizar el cumplimiento de nuestro principio de neutralidad. Aunque seguimos siendo sensibles a los retos que plantea el conflicto y haremos todo lo que esté en nuestra mano para cumplir nuestro mandato, es esencial que nuestros principios fundamentales sigan siendo la base de nuestras acciones. No hacerlo dañará irreparablemente la noción de una acción humanitaria neutral e independiente. En medio de los rápidos cambios que se producen en el panorama humanitario mundial, hay algo que permanece constante: nuestros principios fundamentales. Nuestros valores y principios trascienden todas las divisiones que existen en el mundo. Reflexión sobre las tendencias actuales Seguimos de cerca las tendencias mundiales que repercuten en nuestro trabajo. Las crisis climática y medioambiental han estado en primera línea. Cuestiones sociales como la erosión de la confianza, la migración y los desplazamientos, la desigualdad, la salud mundial y las crisis alimentarias están directamente relacionadas con nuestro mandato. Cuestiones económicas como la crisis del coste de la vida y las crisis energéticas repercutirán en nuestro trabajo. Habrá que tener en cuenta cuestiones tecnológicas, como la oportunidad creada por la digitalización, así como los riesgos derivados de la brecha digital y los relacionados con la seguridad de los datos humanitarios. También debemos ser conscientes del panorama político mundial y de la actual falta de liderazgo político mundial capaz de hacer frente a múltiples crisis. El conflicto armado internacional en Ucrania tendrá un impacto significativo en el panorama geopolítico y agravará la situación humanitaria en todo el mundo. Debemos ser lo suficientemente humildes como para reconocer que no existe una solución humanitaria para la mayoría de estas crisis. Debe haber una solución política y debemos apoyar y abogar por ella. Reflexión sobre nuestras ambiciones Nuestras ambiciones son sencillas al abordar estas tendencias. Seguiremos siendo audaces en nuestro apoyo a los miembros, tanto en la acción humanitaria como en el fomento de la resiliencia. Nos esforzaremos más por establecer una relación de confianza con nuestros miembros y nuestra estructura de gobierno. Invertiremos más en las transformaciones de las Sociedades Nacionales aprovechando el poder de los jóvenes y los voluntarios. Avanzar en materia de género e inclusión exigirá un impulso constante. Debemos esforzarnos más por ser una organización que aprende y evoluciona continuamente. En el seno de la familia, seguiremos construyendo una cooperación de movimientos mutuamente respetuosa. Ampliaremos nuestros esfuerzos de diplomacia humanitaria y seguiremos reforzando nuestra asociación altamente profesional con todos los socios. Sobre la base del nuevo modelo operativo y la nueva arquitectura de recursos, desarrollaremos enfoques más inclusivos en toda la IFRC. Aceleraremos nuestro proceso de digitalización. Seguiremos reforzando la agilidad y la rendición de cuentas. Se abordarán de manera proactiva y decisiva los problemas de fraude y corrupción, explotación sexual, abuso y acoso, racismo y discriminación. El mundo está lleno de retos de enormes proporciones. Pero también está lleno de personas y organizaciones comprometidas a afrontarlos y a trabajar juntas para lograr un cambio positivo. Nosotros somos una de esas organizaciones. Lideraremos desde el frente, trabajando con nuestros miembros y sus voluntarios. Actuaremos con audacia, pero con calma y serenidad. Por supuesto, habrá retos en el camino, pero siempre avanzaremos con integridad. Tendremos que dar lo mejor de nosotros mismos cuando los retos sean mayores. Y tendremos que aportar siempre esperanza en medio de la desesperanza.

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Nota de prensa

Los líderes humanitarios de la Cruz Roja y la Media Luna Roja acuerdan una hoja de ruta para aliviar el sufrimiento en Oriente Medio y África del Norte

El Cairo, 1 de marzo de 2022 - La primera Conferencia de Líderes Humanitarios de Oriente Medio y el Norte de África concluirá hoy con una serie de recomendaciones para hacer frente a los crecientes desafíos humanitarios en la región. La conferencia, celebrada bajo el patrocinio del Primer Ministro de Egipto, reunió a los actores humanitarios para abordar los principales problemas humanitarios de la región, donde se producen algunas de las peores crisis prolongadas del mundo. La conferencia, de dos días de duración, organizada por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Sociedad Egipcia de la Media Luna Roja (ERCS), debatió cómo mejorar la colaboración para aliviar el sufrimiento humano y apoyar a los afectados por el cambio climático y los desastres, conflictos y emergencias sanitarias relacionados con él.Entre los participantes se encontraban representantes del Gobierno egipcio, la Organización Mundial de la Salud, el Banco Mundial, el Comité Internacional de la Cruz Roja y las sociedades nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. El Dr. Nivine Al Qabbage, Ministro de Solidaridad Social y Vicepresidente de la Media Luna Roja egipcia, dijo "Nosotros, como sociedades nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, somos los primeros en responder a las crisis humanitarias en nuestros respectivos países. Nos reunimos hoy aquí con otros actores humanitarios para garantizar que los mecanismos internacionales de coordinación humanitaria estén alineados y sean pertinentes, así como para desarrollar asociaciones innovadoras que movilicen recursos para seguir apoyando a nuestras comunidades." Los países de Oriente Medio y el Norte de África siguen sufriendo décadas de condiciones climáticas extremas, como calor intenso, limitación de las aguas subterráneas y las precipitaciones y escasez de tierras agrícolas y cultivables, lo que los hace especialmente vulnerables a los efectos del cambio climático. Se calcula que 70 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en la región. Los jóvenes, en particular, siguen pagando el precio de las crisis y catástrofes prolongadas. La región tiene las tasas de desempleo juvenil más altas del mundo y la pandemia del COVID-19 ha agravado la situación, lo que ha provocado que una media de hasta el 40% de las mujeres jóvenes estén sin trabajo. El Dr. Hossam Elsharkawi, Director Regional de la IFRC, dijo: "Incluso después de dos años, la pandemia del COVID-19 sigue amplificando las desigualdades en la región. Es imperativo que todos los actores humanitarios se unan para asistir mejor a los más vulnerables, que con demasiada frecuencia quedan al margen. Esto sólo puede ocurrir cuando cambiamos el liderazgo hacia esfuerzos humanitarios verdaderamente dirigidos a nivel local y nos comprometemos a establecer asociaciones respetuosas centradas en las prioridades locales". Al final de la conferencia, los participantes acordarán un llamamiento a la acción que dará forma a sus operaciones conjuntas de respuesta humanitaria durante las emergencias sanitarias, los desastres relacionados con el clima, la migración y las asociaciones. Los participantes acordaron: Trabajar codo con codo con la naturaleza, utilizar soluciones basadas en la naturaleza para mejorar y/o aumentar la resiliencia. Participar en el desarrollo de Planes Nacionales de Adaptación, ya que las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja son auxiliares de sus gobiernos y pueden liderar la acción climática desde el nivel local. Empoderar a los jóvenes como agentes de cambio para que cambien la mentalidad de los líderes y aboguen por el cambio y aborden las crisis climáticas y medioambientales. Trabajar de forma proactiva para formalizar y poner en marcha asociaciones intersectoriales y multiinstitucionales que incluyan a los principales organismos y autoridades gubernamentales para ampliar la preparación y la respuesta humanitaria centrada en las comunidades vulnerables, las personas que se desplazan, las crisis prolongadas, las epidemias/pandemias y los desastres naturales. Apoyar a la IFRC en la dirección del flujo de trabajo de localización, supervisando la implementación de los esfuerzos destinados a hacer que la acción humanitaria sea "tan local como sea posible y tan internacional como sea necesario". Continuar con el enfoque estratégico de la IFRC para el desarrollo de las Sociedades Nacionales, que aspira a fortalecer las Sociedades Nacionales y sus filiales en lo que respecta a la calidad del liderazgo, la transparencia de la gestión financiera, la relación con las autoridades y el compromiso y la participación de la comunidad. Llevar a cabo esfuerzos de diplomacia humanitaria para que se reconozca mejor el valor añadido de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja a través de nuestro papel de auxiliares de los poderes públicos y del acceso a las bases a través de los voluntarios. Para más información o concertar entrevistas: Silvia Simon, Media Luna Egipcia, [email protected], 00201227404477 Rana Cassou, IFRC MENA, [email protected], 0033675945515

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Localización

Los actores humanitarios locales son los primeros en responder cuando ocurren desastres y, a menudo, tienen acceso a áreas que los actores internacionales no tienen. Su presencia dentro de las comunidades antes, durante y después de las crisis significa que, en general, están en la mejor posición para vincular los esfuerzos de respuesta inmediata con la creación de resiliencia, la preparación y la recuperación a más largo plazo.

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Preparación para Desastres

El número de desastres y crisis sigue aumentando cada década, aumentando el impacto en las vidas y los medios de subsistencia de las personas afectadas. Las crisis humanitarias son cada vez más prolongadas, impredecibles y complejas, lo que obliga a la comunidad humanitaria en general, y a la Cruz Roja y la Media Luna Roja en particular, a ajustar sus prácticas y herramientas para ofrecer una respuesta más eficaz y temprana a quienes la necesitan.

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8 de mayo – Importancia crucial de los agentes locales para salvar vidas

En este momento, en Mozambique, las organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja prestan atención a comunidades en contextos de difícil acceso a raíz del ciclón Idai. En Venezuela, aportan suministros vitales para la atención en hospitales e instalaciones sanitarias. En Siria, invierten denodados esfuerzos para satisfacer las crecientes necesidades en el país. En las islas del Pacífico y la zona del Caribe, fomentan la preparación preventiva de las comunidades locales ante las consecuencias humanitarias del cambio climático. En Italia y en España, fortalecen su labor en beneficio de las personas más vulnerables con el fin de atender a las comunidades al margen de la sociedad, además de proseguir con las actividades en favor de las personas migrantes con el fin de salvar vidas, proteger la dignidad humana y favorecer la integración. En Afganistán, intensifican sus actividades de apoyo a la población afectada por sequías e inundaciones.Se trata de unos cuantos ejemplos de las actividades que llevan a cabo las organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja alrededor del mundo. Podría, así, citar como mínimo 191 ejemplos de 191 Sociedades Nacionales. En el día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, deseo agradecer, en primer lugar, a los voluntarios y miembros del personal que con denuedo y sin descanso se esfuerzan por atender a las personas necesitadas y mitigar su sufrimiento. Son quienes recorren ese último tramo del camino para aportar ayuda humanitaria en todo lugar del mundo y constituyen la prueba viviente de la importancia crucial de los agentes locales para salvar vidas, preparar a las comunidades, y favorecer la intervención ágil y eficiente ante todas y cada una de las crisis en el mundo.Enfrentamos desafíos humanitarios sin precedentes. Las crisis se agudizan y con frecuencia se prolongan durante muchos años. Los desastres naturales y el cambio climático exponen a riesgos a millones de personas y suscitan nuevos movimientos de población. Las sequías y el hambre generalizadas afectan a una creciente cantidad de países y comunidades. En las zonas de guerra, es frecuente la inobservancia de las normas establecidas y las poblaciones civiles  suelen verse atrapadas en medio de conflictos y utilizadas como medio bélico, mientras que por su parte, los voluntarios y miembros del personal son blanco de ataques. En este día, deseo honrar la memoria de los voluntarios y miembros del personal perecidos en el cumplimiento de su deber: nunca los olvidaremos y permanecerán a nuestro lado día tras día, como fuente de inspiración de nuestras acciones y actividades. Por mi parte, en todo lugar, en toda conferencia y en toda reunión, no dejaré de abogar por la seguridad de nuestros colaboradores sobre el terreno e insistir en que no deben ser blanco de ataques, pues todo ataque contra cualquier agente humanitario constituye un ataque contra la humanidad, contra comunidades vulnerables enteras, además de  un crimen de guerra.Un cierto sentido de frustración nos invade ante las noticias y el panorama actual. Si bien todos tenemos nuestras historias, trayectorias, experiencias y vidas personales, aunamos esfuerzos en calidad de agentes humanitarios motivados por el servicio a la humanidad y fieles a los principios humanitarios. Así, hemos de perseverar con optimismo y esperanza al servicio de la humanidad pues esta necesita de manera imprescindible de la familia de organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.Por ello debemos también hacer que se escuche nuestra voz en defensa de la protección y de la dignidad de quienes atraviesan situaciones de gran adversidad, con el fin de ejercer influencia, sin por ello ser influenciados, y para ser capaces de identificar las vulnerabilidades que podrían afectar a las comunidades de nuestros países.Reitero mi agradecimiento a todos y cada uno de ustedes. En calidad de voluntario, me enorgullece y honra representar y pertenecer la familia de organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y sus catorce millones de voluntarios.Gracias por el apoyo que cotidianamente aportan a la humanidad y por su empeño en forjar un mundo mejor.Atentamente,Francesco Rocca