Notificaciones

Las últimas notificaciones de contenido basadas en sus preferencias.

Alianza por la Amazonía: por un futuro resiliente y sostenible

Alianza por la Amazonía

Por un futuro resiliente y sostenible

Más de 40 millones de personas, incluyendo 2,2 millones de indígenas de más de 300 etnias, viven en el territorio amazónico. Este ecosistema único en el mundo, es hogar del 10% de todas las especies conocidas y responsable de generar el 20% del oxígeno que respiramos.  

Pero la crisis climática está acercando al pulmón del mundo a un punto de inflexión.

Los incendios forestales, inundaciones y sequías -cada vez más prolongadas, recurrentes e intensas- ponen en riesgo la sobrevivencia de este ecosistema y décadas de avances en materia de desarrollo humano y resiliencia comunitaria.

En la Amazonía de Guayana, muchas comunidades enfrentan grandes distancias para acceder a la atención de salud y viven aisladas. Aun así, muestran una profunda voluntad de mejorar sus condiciones y proteger su entorno frente al cambio climático y la deforestación. Es clave trabajar junto a ellas para fortalecer su resiliencia y construir soluciones sostenibles basadas en la confianza y el conocimiento compartido. Dorothy Fraser, directora general de la Cruz Roja de Guayana

En respuesta a las crecientes amenazas que plantea la crisis climática para la salud, los medios de vida y la resiliencia de las comunidades amazónicas, nació nuestra Alianza por la Amazonía.

Esta iniciativa une a los equipos de la Cruz Roja de los nueve países amazónicos: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Guyana Francesa, Perú, Suriname y Venezuela, y pone la voz y el conocimiento de los pueblos indígenas en el centro de todas sus acciones.

Estamos apostando por trabajar con las comunidades indígenas, fortalecer su resiliencia y sus conocimientos, sin imponernos. Nuestra forma de trabajo pasa por fortalecer nuestra conexión con su territorio y su cultura. Contar con voluntarios y voluntarias que son indígenas y habitan la Amazonía nos ayuda a entender mejor las necesidades y desafíos locales”. Karina Sanz, directora de gestión de riesgo de desastres de la Cruz Roja Venezolana

Proteger la Amazonía es proteger la vida

La salud del bosque, del agua, de la tierra y del clima está íntimamente ligada a la dignidad, la salud y los medios de vida de millones de personas. 

En la IFRC y en las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de los países amazónicos, vemos cada día que los desastres ambientales no son solo pérdidas materiales: son heridas sociales, culturales y espirituales

Por eso, esta Alianza busca sanar: sanar la tierra, sanar los lazos entre las personas y sanar nuestra relación con la naturaleza. 

En el corazón de esta alianza está la convergencia del conocimiento indígena, la experiencia de la Cruz Roja y los avances tecnológicos y de investigación.

Esta fórmula, implementada en estrecha coordinación con los Estados, los pueblos indígenas y otros socios clave, maximizará los esfuerzos para fortalecer la resiliencia de las comunidades y anticipar y responder a las crisis que afectan a las poblaciones amazónicas.

Una solución integral y colaborativa

La Alianza por la Amazonía une a comunidades indígenas, gobiernos, organizaciones no gubernamentales, instituciones científicas y actores internacionales para abordar la crisis mediante tres pilares:

1. Resiliencia climática y gestión del riesgo:

La deforestación, los incendios forestales y la sobreexplotación de recursos aumentan el riesgo de desastres como inundaciones y sequías.

Implementaremos acciones basadas en pronósticos, sistemas de alerta temprana comunitarios y prácticas de reducción del riesgo de desastres para mitigar estos riesgos y adaptarnos al cambio climático.

Algo que los equipos de la Cruz Roja podemos constatar en todos los países amazónicos es que la resiliencia comunitaria ya existe. Está ahí. No se trata de crearla sino de aprender de ella, de fortalecer lo que ya funciona para que los pueblos y comunidades indígenas puedan hacer frente a los desafíos que trae la crisis climática. Maureen Pandek, integrante de la Junta Directiva de la Cruz Roja de Suriname

2. Medios de vida sostenibles y seguridad alimentaria:

Fomentaremos prácticas agrícolas sostenibles, diversificaremos las fuentes de ingresos y protegeremos los recursos naturales. Además, integraremos soluciones basadas en la naturaleza, como la restauración de ecosistemas y la reforestación, para generar beneficios ecológicos y económicos duraderos.

Ecuador es el tercer exportador de cacao fino de aroma del mundo, pero este cultivo se ve amenazado por los efectos del cambio climático, entre ellos la aparición de plagas. Para proteger los ingresos de las familias que viven del cacao, dos voluntarias de la Cruz Roja combinaron conocimiento, imaginación y ciencia para diseñar un sistema de alerta temprana que ayuda a anticipar riesgos y prevenir daños.

3. Salud y bienestar comunitario:

La salud de estas comunidades está directamente afectada por la degradación ambiental y su ubicación remota. Problemas como la contaminación del agua, la pérdida de biodiversidad y el aumento de enfermedades requieren atención urgente.

Y en el centro de todo, el liderazgo de las mujeres, de la juventud y de los pueblos indígenas. 

Armonizar, maximizar y racionalizar el trabajo de la Cruz Roja en estas áreas ayudará a anticipar y reducir el impacto de crisis y emergencias que podrían agudizarse en los próximos años, afectando el presente y el futuro de la Amazonía.

Una problemática grave en la Amazonía de Ecuador es la prevalencia de enfermedades transmitidas por mosquitos, como la fiebre amarilla y el dengue, que se incrementan con la crisis climática. Estamos trabajando en un protocolo de acción temprana para prevenir el dengue y coordinando con el ministerio de salud y las comunidades para impulsar campañas informativas y de inmunización”. Verónica Andrade, técnica nacional de adaptación al cambio climático de la Cruz Roja Ecuatoriana

Esta labor se sustenta en nuestra relación única con los Estados. Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja son reconocidas por leyes o decretos como auxiliares de los poderes públicos en el ámbito humanitario, no como ONG o entidades de caridad. 

Este estatus nacional, reafirmado en las Conferencias Internacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja —donde participan los Estados parte de los Convenios de Ginebra—, nos convierte en aliados estratégicos para avanzar una agenda climática con enfoque resiliente y humano

La Cruz Roja: un actor clave para la resiliencia en la Amazonía

Esta iniciativa nace de una sólida experiencia. Las Sociedades de la Cruz Roja de los países amazónicos ya implementaron en el pasado un programa en cinco países de la cuenca, en el que colaboraron con más de 53 comunidades amazónicas para promover la salud comunitaria y reducir el riesgo de desastres.

El 60% de Brasil es bioma amazónico, un territorio inmenso que resulta desafiante de abarcar. Allí, la presencia local es clave para actuar con rapidez y eficiencia. En Pará, más de ocho mil personas voluntarias de la Cruz Roja han llegado a las zonas más remotas para responder a crisis como la pandemia por COVID-19,  e impulsar programas de salud  y educación ambiental. Seguiremos ampliando nuestra presencia para llegar donde más nos necesitan”. Mauro Renan Consejero Estadual de la Cruz Roja Brasileña Filial Pará

Nuestra presencia local y el alcance global nos hacen un socio clave para la protección de las comunidades y los ecosistemas amazónicos.

Con filiales y personal voluntario en los nueve países amazónicos, combinamos un profundo conocimiento del territorio con experiencia en reducción de riesgos, resiliencia climática y respuesta a desastres.

Mapa interactivo de la Alianza por la Amazonía

Explora este mapa interactivo para conocer las acciones, alianzas y comunidades que conforman la Alianza por la Amazonía. A través de esta herramienta podrás navegar por los países miembros, descubrir iniciativas locales y comprender cómo se articulan los esfuerzos regionales para proteger los ecosistemas y fortalecer la resiliencia comunitaria.

Nos guían las voces de las comunidades de la Amazonía

La Amazonía tiene voz y escucharla es la única vía hacia un futuro resiliente. Por eso nuestra alianza tiene en su centro los Diálogos de Sistemas de Conocimiento, una apuesta para acercar diversas formas de entender al territorio y todos los seres que lo habitan.

Estos espacios tienen como objetivo intercambiar conocimiento indígena, perspectiva humanitaria y acción colectiva para incorporarlos en diferentes temáticas cómo gestión del riesgo, salud e inseguridad alimentaria en la región amazónica, lo que permitirá mejorar la comprensión y respuesta al impacto de los desastres y la crisis climática, y así promover prácticas sostenibles y resilientes.

El I Diálogo de Sistemas de Conocimiento de nuestra alianza se celebró en Leticia, en la Amazonía colombiana.

Lo que sucedió en el diálogo de sistemas de conocimiento que celebró la Alianza por la Amazonía en Leticia, Colombia, es maravilloso: una explosión de conocimiento y revelaciones sobre cómo abordar los impactos del cambio climático y cómo enriquecer nuestras intervenciones integrando miradas que nos ayuden a proteger al bioma amazónico, su gente y, por tanto, al mundo”. Marilyn Bonfante, directora de la unidad desarrollo social y humanitario de la Cruz Roja Colombiana.

Estos encuentros tienen como propósito unir a pueblos y comunidades indígenas, Estados, ONGs, instituciones científicas y otros actores clave para fortalecer la resiliencia frente a los riesgos climáticos, mejorar la salud y el bienestar de la población; y proteger sus medios de subsistencia.

La Chiquitanía boliviana fue sede del II Diálogo de Sistemas de Conocimiento de la Amazonía. Esa región enfrenta inundaciones, incendios, sequías y temperaturas extremas que afectan todas las dimensiones de la vida de su gente: su dieta, su salud física y mental, su gestión agrícola e incluso su economía, cultura y arraigo en el territorio.

El diálogo de sistemas de conocimiento de la Alianza por la Amazonía que organizamos en la Chiquitanía de Bolivia, nos permite trabajar de manera articulada con otras instituciones y desarrollar estrategias y soluciones junto a las comunidades. Esto es clave para construir un futuro resiliente para la Amazonía, sobre todo para sus niños, niñas, adolescentes, mujeres y adultos mayores. Edgar J. Butrón Ledezma, director ejecutivo de la Cruz Roja Boliviana

Concluimos esta primera fase de trabajo con un tercer encuentro de Diálogos de Sistemas de Conocimiento en Ecuador.

En esta jornada se confirmó que el cuidado de la salud, entendida como el bienestar integral físico, mental y espiritual es una prioridad, particularmente para las mujeres, que son las más afectadas por fenómenos como el suicidio.

A diferencia de los otros dos díalogos, encontramos que las sequías e incendios no son la principal amenaza en esta zona de la selva amazónica, sino las inundaciones, temperaturas extremas, y la contaminación como consecuencia de las actividades extractivas. 

Trabajamos para que las alertas tempranas se conviertan en acciones concretas: proteger fuentes de agua, restaurar ecosistemas, fortalecer la gobernanza local y preparar a las comunidades para enfrentar incendios, inundaciones y olas de calor. 

La Alianza no es solo un programa. Es una promesa compartida: que nadie quede atrás en la defensa del mayor pulmón del planeta. 

Porque al cuidar la Amazonía, cuidamos también nuestra humanidad. 

Al proteger la naturaleza, protegemos el futuro de todas las personas.

Noticias relacionadas