Salud

Displaying 1 - 25 of 65
|
Artículo

Alianza por la Amazonía: por un futuro resiliente y sostenible

|
Nota de prensa

Las crisis humanitarias silenciosas se profundizan en Líbano e Irán

Beirut/Teherán/Ginebra, 26 de mayo de 2026 — Tres meses después de la escalada de las hostilidades en el Líbano e Irán, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) advierte que múltiples crisis humanitarias silenciosas se están agravando en toda la región, con consecuencias a largo plazo para los sistemas de salud, la seguridad alimentaria, los desplazamientos y la resiliencia de las comunidades.Mientras la atención internacional se ha desplazado a otros lugares, millones de personas siguen enfrentándose al desplazamiento, a sistemas de salud dañados, a medios de vida interrumpidos y a crecientes dificultades para acceder a servicios esenciales. Las tensiones geopolíticas en curso y las restricciones que afectan a las rutas de transporte regionales, incluidas las que atraviesan el estrecho de Ormuz, siguen obstaculizando las cadenas de suministro humanitarias y aumentando el costo de la entrega de ayuda. "Detrás de los titulares, múltiples crisis silenciosas se están agravando con consecuencias que perdurarán durante años", afirmó Cristhian Cardoza, director regional adjunto para Medio Oriente y el Norte de África (MENA) de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC). "Las familias se ven empujadas más allá del límite: luchan por poder permitirse alimentos, medicinas, combustible y refugio, mientras que los sistemas de salud dañados, los desplazamientos y la presión económica siguen aumentando las necesidades humanitarias cada día".Sistemas de salud bajo severa presión en Irán En Irán, las consecuencias humanitarias de la escalada continúan mucho después del alto el fuego. El conflicto ha perturbado gravemente la prestación de asistencia sanitaria en todo el país, incluidos 56 centros de la Sociedad de la Media Luna Roja Iraní (IRCS, por sus siglas en inglés) repartidos por todo el territorio. Para pacientes con enfermedades crónicas, las interrupciones en la atención sanitaria y las cadenas de suministro médico se están convirtiendo en una amenaza para la vida. Las restricciones que afectan a las rutas de transporte siguen complicando el acceso a medicamentos y equipos esenciales.A pesar de las presiones, los equipos de la IRCS han continuado con operaciones humanitarias a gran escala en todo el país, incluyendo búsqueda y rescate, atención médica de emergencia y servicios de apoyo psicosocial.La inseguridad alimentaria se agrava en todo el LíbanoEstá surgiendo rápidamente otra tendencia alarmante: se prevé que casi una de cada cuatro personas en el Líbano —alrededor de 1,24 millones de personas— se enfrente a una inseguridad alimentaria aguda entre abril y agosto de 2026, según el análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC). El deterioro se debe a las continuas hostilidades, el desplazamiento prolongado, el colapso económico y el aumento vertiginoso de los precios del combustible. Los precios del combustible en el Líbano han subido drásticamente desde la escalada del conflicto, con un incremento del diesel de más del 65 %, de acuerdo con el Programa Mundial de Alimentos. Al mismo tiempo, el ministro de Agricultura ha advertido que aproximadamente el 22 % de las tierras agrícolas en las zonas afectadas han sufrido daños, lo que socava aún más la producción de alimentos y los medios de subsistencia. Más de un millón de personas en el país se encuentran actualmente desplazadas, y muchas de ellas, especialmente las del sur, no pueden regresar a sus hogares debido a las hostilidades en curso y a la infraestructura destruida, por lo que ahora viven en tiendas de campaña tras las intensas hostilidades recientes. Las preocupaciones en materia de protección y el déficit de financiación amenazan la respuesta humanitariaLa IFRC también reiteró su profunda preocupación por los ataques que afectan al personal de salud, las ambulancias y las y los trabajadores humanitarios. En Irán y el Líbano juntos, seis personas voluntarias de la Cruz Roja y la Media Luna Roja han perdido la vida mientras realizaban labores humanitarias desde la reciente escalada. "Nuestros equipos sobre el terreno lo tienen claro: lo que necesitan por encima de todo es protección", afirmó el Sr. Cardoza. "Este valiente personal y estas personas voluntarias no deberían tener que temer por sus vidas cuando reciben una llamada de emergencia y se desplazan en sus ambulancias. Los hospitales, las ambulancias, el personal médico y humanitario deben ser respetados y protegidos".La IFRC advirtió que la grave falta de fondos está amenazando la continuidad de las operaciones humanitarias en toda la región."Detrás de estas cifras hay consecuencias reales", continuó el Sr. Cardoza. "Es posible que haya que reducir las operaciones, retrasar o recortar los suministros, y habrá personas a las que no podamos llegar".El Llamamiento de Emergencia de la IFRC para Irán solo cuenta actualmente con un 4 % de financiación, mientras que el llamamiento para el Líbano sigue por debajo del 14 %.La IFRC hizo un llamado a los donantes y a la comunidad internacional para que proporcionen financiación sostenida y flexible con el fin de apoyar las operaciones de emergencia, los esfuerzos de recuperación y las necesidades humanitarias a largo plazo en toda la región.Hay portavoces disponibles en Beirut, Teherán y Ginebra.Para obtener más información o concertar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Ginebra:Tommaso DellaLonga,+41 79 708 4367Matthew Carter, +44 7557 802463En Beirut:Mey El Sayegh, +961 03 229 352

|
Emergencia

África: Brote de enfermedad por el virus del Ébola 2026

El brote de Ébola en la República Democrática del Congo se está agravando rápidamente, con un número de casos y fallecimientos en constante aumento a medida que el virus se propaga por varias provincias y llega a la vecina Uganda. Las familias y las comunidades necesitan urgentemente acceso a información confiable sobre salud, detección temprana, entierros seguros y apoyo en materia de salud pública que salve vidas, con el fin de prevenir una mayor transmisión y proteger los sistemas de salud, que se encuentran desbordados.Dona hoy mismo para ayudar a las Sociedades de la Cruz Roja de la República Democrática del Congo y Uganda a prestar asistencia vital.

|
Artículo

Paraguay: la Cruz Roja fortalece la atención neonatal para proteger a madres y recién nacidos

Cada año, los 16 días de activismo contra la violencia de género nos recuerdan que la protección y el bienestar de las mujeres y las infancias deben ser una prioridad en todos los entornos. Esto incluye el derecho a acceder a sistemas de salud accesibles, seguros y de calidad durante el embarazo, el parto y el periodo neonatal.En Paraguay, la labor histórica del Hospital Reina Sofía de la Cruz Roja se ha convertido en un ejemplo concreto de cómo la inversión en salud materna y neonatal también es una forma de prevenir la violencia de género.El hospital Reina Sofía es un referente histórico en salud materno-infantil en Paraguay, fue el primer centro de atención prematura del país y el primero en contar con terapia intensiva neonatal. El hospital recibe a mujeres embarazadas de todo el país yatiende alrededor de 2.200 nacimientos anuales, de los cuales entre el 8% y el 10% son prematuros.Sin embargo, desde hace algún tiempo launidad neonatal trabajaba con equipamiento mínimo y aparatos obsoletos.Por eso, con el fin de mejorar la infraestructura y tecnología, la Cruz Roja Paraguaya accedió este año al Fondo de Desarrollo de Capacidades de la IFRC, que permitió la remodelación total de las salas de internación y la adquisición de dos nuevos ecógrafos para el área diagnóstica.Estas acciones fortalecerán la atención de mujeres embarazadas, recién nacidos y prematuros, reduciendo riesgos, garantizando entornos seguros y de protección.Yenny Benítez, presidenta de la Cruz Roja Paraguaya, resume el impacto:“Para la Cruz Roja Paraguaya es un orgullo poder decir que estamos elevando los estándares de nuestro hospital para atender cada vez mejor a las madres, a sus hijos e hijas”.Para prevenir la violencia de género también hay que proteger a las madresEl acceso a una atención obstétrica segura y respetuosa es un componente esencial para prevenir la violencia de género, especialmente la violencia obstétrica.Además, gracias a un convenio firmado con el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social de Paraguay, las salas de terapia neonatal fueron equipadascon nuevos respiradores, luminoterapias, incubadoras,que permiten responder de forma adecuada a emergencias neonatales y proteger la vida de madres y recién nacidos, especialmente en casos de parto prematuro o complicaciones respiratorias.Con casi 30 años de servicio en la institución, la Jefa de Neonatología Dra Marta Bareiro recuerda la historia del hospital:“Este es un hospital que tiene mucha trayectoria materna y neonatal principalmente. Anteriormente era una sala de prematuros, fue el primer centro de prematuros del Paraguay. Después fue también el primer lugar que consiguió terapia intensiva neonatal y fuimos también el primer hospital certificado como amigo de la madre y del niño”.El centro tiene sala de cuidados intensivos e intermedios, alojamiento conjunto para fortalecer el vínculo madre-infante, consultorio para niños y niñas sanas y seguimiento especializado para prematuros. Además, promueve conocimientos de primeros auxilios comunitarios a través del voluntariado capacitado de la Cruz Roja Paraguaya.Testimonios de protecciónLas experiencias de las mujeres que han pasado por el Hospital Reina Sofía muestran cómo un entorno seguro y una atención de calidad contribuye a la protección emocional y física de madres y recién nacidos.Mirtha Alfonso, quien dio a luz en 1986, recuerda con emoción la historia de cómo nació su hijo:“Él nació el 16 de agosto de 1986, acá en la Cruz Roja, iba a tener un parto normal, pero no se pudo y tuve que ir a cesárea. Entonces pasó a terapia intensiva. No fue tan simple porque las terapias estaban llenas. Pero gracias a Dios, uno de los niños pasó a terapia intermedia, entonces quedó libre una cunita”.Mirtha incluso llegó a donar leche materna para otros bebés cuyas madres no podían amamantar.“Cuando mi bebé pasó a terapia intermedia ahí recién yo le pude alzar y le pude dar de mamar en vivo y en directo”, recuerdaMirtha con emoción. “Y recuerdo y me emociono otra vez porque era la primera vez que yo le alzaba a mi bebé y yo lloraba de la emoción, de la alegría”.Liz Marlene Ayala, madre de dos hijos nacidos en el hospital, relata que eligió la Cruz Roja Paraguaya siendo una adolescente embarazada porque allí recibió comprensión y trato digno:“Yo era muy joven y una de las cosas que hizo que yo siga mi tratamiento acá fue el trato. Yo tenía 16 años en el año 2000 y vine a ser mi consulta acá por el trato que tenía para con los adolescentes”.Hoy, tras volver más de 15 años después, reconoce las mejoras en la infraestructura y tecnología, de la mano con el respeto y la cercanía del equipo de salud que se mantiene con los años.Además, el personal del hospital y de la Cruz Roja Paraguaya trabaja en coordinación con el Ministerio de Salud en campañas sobre salud sexual y reproductiva, prevención del cáncer en mujeres, adicciones, epidemias, y promoción de la donación voluntaria de sangre.Atender con empatía, escuchar, acompañar y garantizar tecnología adecuada son formas de proteger a mujeres, niñas y recién nacidos.En Paraguay y en todo el mundo, la red de la IFRC seguirá promoviendo entornos de salud seguros y libres de violencia, para que cada madre y cada bebé reciban el cuidado que merecen desde el primer día.

|
Nota de prensa

La IFRC advierte del creciente impacto psicológico en la niñez y las familias un mes después del huracán Melissa

Kingston/Panamá/Ginebra. 28 de noviembre de 2025. Un mes después del huracán Melissa, la población sigue reportando importantes repercusiones psicológicas, entre ellas altos niveles de estrés, ansiedad, miedo persistente, trastornos del sueño y dolor por la pérdida de sus hogares, medios de vida y seres queridos. Miles de personas en las regiones afectadas buscan apoyo psicosocial, y la demanda aumenta a medida que las familias se enfrentan al impacto emocional a largo plazo del desastre, informa la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC).En Jamaica, la niñez muestra una amplia gama de reacciones emocionales, como miedo a la oscuridad y mayor sensibilidad a la lluvia o al viento. Algunos se han vuelto inusualmente callados o irritables, mientras que otros son más dependientes, temerosos de la separación o notablemente hiperactivos, al tratar de lidiar con la continua sensación de inseguridad."Si bien las heridas físicas pueden sanar y las casas pueden reconstruirse con el tiempo, las heridas emocionales pueden perdurar mucho después de que la crisis haya terminado. Los programas de salud mental y apoyo psicosocial se encuentran entre las intervenciones menos costosas de la respuesta humanitaria, pero su impacto no tiene precio", afirmó Dorothy Francis, jefa de operaciones de la IFRC en Jamaica. "Es fundamental garantizar los recursos necesarios no solo para los primeros auxilios psicológicos, sino también para la psicoeducación, las actividades adaptadas a los niños y las sesiones grupales adaptadas a las necesidades de la comunidad".La IFRC ha lanzado un llamamiento de emergencia por un valor de 19 millones de francos suizos (aproximadamente 23 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a 180 000 personas afectadas por el huracán Melissa en Jamaica, y otro llamamiento por un valor de 15 millones de francos suizos (18 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a la Cruz Roja Cubana a prestar asistencia a 100 000 personas. Esta financiación reforzará las intervenciones de salud mental en todas las actividades de respuesta, garantizando que las comunidades reciban apoyo práctico, emocional y psicológico durante todo el proceso de recuperación.El voluntariado y especialistas de la Cruz Roja están proporcionando apoyo esencial en materia de salud mental y apoyo psicosocial (MHPSS) a personas adultas y niñez afectadas por el huracán. Esto incluye primeros auxilios psicológicos, sesiones de apoyo comunitario, actividades adaptadas a los niños y derivaciones a atención especializada cuando es necesario.Actividades como juegos, dibujo, narración de cuentos, música, movimiento y ejercicios de respiración favorecen la expresión emocional y la reducción del estrés. Para las personas más afectadas, las sesiones grupales específicas ofrecen técnicas de estabilización, ejercicios de relajación, psicoeducación sobre reacciones comunes al estrés y espacios seguros para compartir estrategias de afrontamiento y recuperar la sensación de control. Los padres también reciben orientación para comprender las necesidades emocionales de sus hijos y apoyarles en un afrontamiento saludable. El objetivo de todas estas acciones es restablecer la seguridad, la sensación de normalidad y una conexión significativa dentro de la comunidad.En Cuba, los equipos de la Cruz Roja también están distribuyendo kits contra los mosquitos, una intervención que va más allá de la prevención de enfermedades. Al proteger a las familias de las picaduras de mosquitos y crear un entorno más seguro para dormir, los kits ayudan a mejorar la higiene del sueño, que es esencial para el bienestar emocional y la recuperación después de un evento traumático.Julio Martínez, jefe de apoyo psicosocial de la Cruz Roja Cubana, ha estado dirigiendo sesiones con niños en la comunidad de El Aguacate. Describe cómo actividades sencillas, como colorear, ayudan a los niños a expresar sus emociones y a comenzar a sanar. "Los colores reflejan lo que el niño siente en ese momento. Los niños se expresan de manera abierta y clara, y sus dibujos a menudo revelan lo que está sucediendo dentro de la familia", dijo.Las acciones de salud mental también son fundamental para reconstruir con más fuerza. "Después de la tormenta, las personas se enfrentan a decisiones difíciles: cómo reconstruir, volver al trabajo y mantener a sus hijos», añade Martínez. «La resiliencia se vuelve esencial, y el apoyo psicosocial es clave para ayudar a las comunidades a recuperarse y reconstruir esa fuerza. Nadie sale indemne; todos se ven afectados psicológicamente, por lo que no se puede pasar por alto la salud mental".En Cuba, Yaricel Martínez González experimentó de primera mano los efectos del huracán Melissa. Antes de la tormenta, formaba parte de una comunidad de pescadores."Ver cómo todo lo que habíamos logrado tras años de esfuerzo y sacrificio se derrumbaba en solo unas horas fue profundamente devastador para nosotros", menciona Yaricel. "Mi propia madre empezaba a llorar todos los días a las dos de la madrugada, y yo sentía un nudo en la garganta, como si no pudiera respirar. Cuando ocurre algo tan drástico, piensas que nunca volverás a dormir, que nunca te recuperarás. Pero somos la prueba viviente de que las técnicas que nos enseñó la Cruz Roja realmente ayudan. Nos enseñaron formas de respirar mejor, aliviar el estrés y dormir más tranquilos. Incluso los niños se beneficiaron, utilizando dibujos para expresar la tristeza que sentían por el paso de Melissa".Nota para la edición:Imágenes: Fotos y videos adicionales disponibles aquí: LINKEntrevistas disponiblesPara obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Panamá:María Victoria Langman, +507 6550-1090Susana Arroyo Barrantes, +507 6999-3199En Ginebra:Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367 Nora Peter, +36 70 953 7709 

|
Nota de prensa

Limitado apoyo internacional compromete la recuperación de la población afectada por el huracán Melissa en Cuba

Santiago de Cuba/Panamá/Ginebra, 21 de noviembre de 2025 - La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (IFRC) advirtió que las necesidades humanitarias de la población afectada por el huracán Melissa en el oriente de Cuba crecen a un ritmo mayor del que lo hace el apoyo internacional requerido para prestar asistencia humanitaria a corto y mediano plazo.A tres semanas de que Melissa tocara tierra en Cuba, los datos de la Defensa Civil y el Sistema de Naciones Unidas señalan que más de 2,2 millones de personas resultaron afectadas, sobre todo en las provincias de Santiago de Cuba, Granma y Holguín. Además, la pérdida de más de 150.000 hectáreas de cultivos amenaza la seguridad alimentaria, y los daños en más de 155.000 viviendas exponen a la población a la epidemia de dengue, oropouche y chikungunya declarada en el país. A esto se suma que los cortes de energía limitan el funcionamiento de plantas de agua y servicios de salud, especialmente en Santiago de Cuba, donde 500.000 personas siguen sin acceso a la electricidad.“Son incontables las familias que lo han perdido todo: techos, colchones, comida, animales, artículos indispensables para sobrevivir con bienestar y dignidad”, dijo Carlos Pérez Díaz, presidente ejecutivo de la Cruz Roja Cubana. “Desde el minuto uno, los equipos de la Cruz Roja Cubana han recorrido las zonas más afectadas por Melissa distribuyendo ayuda y ofreciendo apoyo psicosocial, pero nuestros esfuerzos se quedan cortos ante la magnitud de las necesidades que encontramos, sobre todo en las zonas rurales y en el área costera donde Melissa tocó tierra”.Las primeras 20 toneladas de ayuda de la IFRC, que llegaron a Cuba vía aérea el 2 de noviembre, ya fueron distribuidas en su totalidad por voluntarias y voluntarios de la Cruz Roja Cubana. Este envío incluía kits de cocina, de higiene y descanso, frazadas, mosquiteros, lámparas solares, lonas plásticas y kits de herramientas. Estos artículos se entregaron a familias cuyas viviendas fueron destruidas, a personas adultas mayores que viven solas, a personas con discapacidad y a mujeres embarazadas o con niñas, niños o personas dependientes a su cargo.“El preposicionamiento de suministros humanitarios en nuestro hub logístico en Panamá nos permitió despachar ayuda vital en las primeras 72 horas tras el paso del huracán Melissa, y la capacidad organizativa y de coordinación de la Cruz Roja Cubana nos permitió distribuirla en tiempo récord”, dijo Cristian Torres Bermeo, director adjunto de la IFRC para América. “Contamos con la experiencia, capacidad operativa y presencia local necesarias para llegar a las zonas más necesitadas, pero requerimos más apoyo financiero para alcanzar a los miles de familias que aún requieren asistencia urgente y, en cuanto se den las condiciones, transitar a la fase de recuperación temprana.”El pasado 31 de octubre, la IFRC lanzó un llamamiento de emergencia solicitando 15 millones de francos suizos (18 millones de USD) para asistir durante dos años a 100.000 personas con ayuda de emergencia, recuperación temprana y resiliencia a largo plazo. Las contribuciones recibidas por la organización sólo alcanzan el 16.3% del monto requerido, mientras las necesidades en la isla siguen al alza.El llamamiento internacional de la IFRC permanecerá abierto durante los próximos 24 meses. Gobiernos, empresas, fundaciones e incluso individuos pueden colaborar con recursos que permitirán a las comunidades reconstruir sus viviendas, protegerse de las enfermedades transmitidas por mosquitos, cuidar de su salud mental, recuperar sus actividades productivas, contar con energía solar para hacer frente a los cortes de electricidad y prepararse para la próxima temporada ciclónica.La IFRC tiene una sólida trayectoria en la implementación de operaciones humanitarias en Cuba. De la mano con la Cruz Roja Cubana -y su red de más de 35 mil personas voluntarias- y en coordinación con los poderes públicos y actores humanitarios nacionales e internacionales, ha respondido a decenas de huracanes y tormentas, entre ellas Ian, Oscar, Rafael, Matthew, Irma y Sandy; siempre de la mano de sus principios fundamentales y con intervenciones basadas en la evaluación de necesidades y procesos de diálogo con las comunidades afectadas.Para mayor información o entrevistas escriba por favor a [email protected] o contacte a:En Santiago de CubaSusana Arroyo Barrantes, +507 69993199En PanamáMaría Victoria Langman, +507 65501090En GinebraNora Peter +36 70 953 7709

|
Nota de prensa

Alianza por la Amazonía: la IFRC y TNC presentan un compromiso de 10 años para fortalecer la resiliencia de las comunidades y la adaptación al clima

Belém do Pará/Ciudad de Panamá/Ginebra, 15 de noviembre. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y The Nature Conservancy (TNC) presentaron el programa decenal (2025-2035) de la Alianza para la Amazonía, centrado en la reducción del riesgo de desastres y la resiliencia climática mediante la implementación de soluciones basadas en la naturaleza en toda la selva amazónica.Durante un evento conjunto en la COP30 en Brasil, las dos organizaciones hicieron un llamado para recaudar los primeros 10 millones de francos suizos (aproximadamente 12 millones de dólares estadounidenses) para poner en marcha la fase inicial de este programa, cuyo objetivo es fortalecer la resiliencia de las comunidades amazónicas amenazadas por incendios forestales, sequías, inundaciones, temperaturas extremas, complejidades socioeconómicas y desplazamientos, combinando la acción humanitaria y la ciencia medioambiental para proteger tanto a las personas como a la naturaleza.Creada hace casi un año, la Alianza por la Amazonía es un esfuerzo colectivo a largo plazo que reúne a comunidades, pueblos indígenas, gobiernos y organizaciones comprometidos con la protección de la Amazonía. Convocada por la IFRC como una red arraigada en la presencia local y el liderazgo regional, la Alianza une conocimientos, recursos y alianzas para construir una Amazonía más resiliente, sostenible e inclusiva, fomentando especialmente las alianzas entre el sectores humanitario, medioambiental y de desarrollo.Durante el último año, la IFRC ha liderado una serie de Diálogos de Sistemas de Conocimiento Amazónico en Bolivia y Colombia, que han reunido a cientos de liderazgos comunitarios, científicos y equipos de la Cruz Roja para diseñar conjuntamente soluciones lideradas a nivel local. Estos diálogos, junto con los análisis conjuntos realizados con organizaciones expertas, como TNC, han servido de base para un nuevo marco de programas regionales y proyectos piloto centrados en la restauración de los ecosistemas, la agricultura climáticamente inteligente y la salud comunitaria."La Alianza para la Amazonía encarna el espíritu de humanidad, confianza y localización de la Cruz Roja", afirmó Loyce Pace, directora regional de la IFRC para las Américas. "Junto con nuestros socios, nos estamos movilizando para proteger a las comunidades que se enfrentan a incendios forestales, sequías, inundaciones y desplazamientos climáticos. Nuestro objetivo no es solo anticiparnos y responder a los desastres y las crisis de salud, sino también ayudar a las personas a prosperar en medio de un clima cambiante".La Alianza por la Amazonía se estructura en torno a tres pilares estratégicos que guían su acción a largo plazo e incorporan la adaptación dirigida localmente. El primero se centra en la gestión de riesgos y la acción climática anticipatoria, haciendo hincapié en la preparación local, la gobernanza local inclusiva y los sistemas de alerta temprana eficaces. El segundo se centra en los medios de vida sostenibles y resilientes, apoyando las soluciones basadas en la naturaleza, las economías verdes y la soberanía alimentaria. El tercer pilar promueve la salud integral y el bienestar de la comunidad, conectando la salud física, mental y espiritual con la gestión ambiental."Esta alianza reúne lo mejor de la acción humanitaria y de desarrollo con la ciencia ambiental para apoyar a quienes protegen la Amazonía cada día", afirmó Clare Shakya, directora general de Clima Global de The Nature Conservancy (TNC). "Mediante la restauración de los ecosistemas, el fortalecimiento del liderazgo comunitario, la inversión en soluciones basadas en la naturaleza y la lucha contra las desigualdades estructurales en los sistemas de financiación de la adaptación, la Alianza puede ayudar a las comunidades amazónicas a adaptarse y prosperar, al tiempo que protege su biodiversidad y los sistemas climáticos de los que todos dependemos".Se invita a las organizaciones, gobiernos, empresas y pueblos y comunidades indígenas interesados en contribuir a esta iniciativa a unirse a la Alianza y colaborar en la promoción de la resiliencia climática y las acciones humanitarias y de desarrollo en toda la Amazonía.Con la participación activa de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de los nueve países amazónicos, en colaboración con TNC y otros actores que trabajan en áreas clave de la cuenca, la Alianza busca llegar a 4 millones de personas durante la próxima década. Su enfoque se centra en el liderazgo local, el diálogo intercultural y las alianzas a largo plazo, ingredientes clave para abordar uno de los retos humanitarios y medioambientales más complejos de nuestro tiempo.Para obtener más información y concertar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Panamá: María Victoria Langman, +507 6550 1090En Ginebra: Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367

|
Artículo

15 días de acción: Antes de que el huracán Melissa tocara tierra, la Cruz Roja estaba ayudando a la gente a prepararse. Ahora, está en el centro de la respuesta

Para las personas que vivieron el huracán Melissa, fue una tormenta como ninguna otra que hubieran experimentado antes. Melissa tocó tierra en el suroeste de Jamaica el 28 de octubre como huracán de categoría 5, con vientos que superaban los 257 km/h, lo que la convirtió en la tormenta más severa que ha golpeado la isla en la historia conocida. Luego se desplazó hacia el este, en dirección a Cuba, donde volvió a golpeardoce horas más tarde como huracán de categoría 3. Afortunadamente, la gravedad del huracán no era del todo inesperada. Gracias a los pronósticos, la red de la Cruz Roja en la región ya había comenzado a prepararse para la tormenta. Una semana antes de tocar tierra, cuando las primeras previsiones meteorológicas mostraron la formación del huracán Melissa y sus posibles trayectorias en el Caribe central, la Cruz Roja ya estaba activa, coordinándose con grupos y organismos locales, advirtiendo a la población y ayudándola a prepararse, y colocando suministros esenciales en los lugares donde era más probable que se necesitaran. Los equipos locales de la Cruz Roja en Cuba, Jamaica, República Dominicana y Haití activaron sus planes de contingencia y comenzaron a preparar a las comunidades para lo que se convertiría en uno de los huracanes más poderosos jamás registrados en el Atlántico. Los daños en Jamaica fueron devastadoresEl gobierno estima que las pérdidas ascienden a alrededor del 30 % del PIB nacional. Las inundaciones destruyeron carreteras y dañaron cultivos, más del 50 % de la población aún no tieneelectricidad. Alrededor de 7.200 personas buscaron refugio en los 881albergues que se abrieron en todo el país, ocho de los cuales siguen siendo gestionados por la Cruz Roja de Jamaica. “Fue muy traumático. Perdí mi almacén, mi cobertizo, y el agua del barranco seguía subiendo. Cuando miré por la ventana y vi la brisa que acompañaba a la lluvia, fue muy traumático", dice el Sr. Lawrence, médico y ex presidente de Emergencias de la filial de la Cruz Roja en St. Elizabeth. “Como pueden ver, todos mis árboles frutales han muerto. Los peces a los que alimento cada mañana se dieron la vuelta y se alejaron nadando.”En Cuba, los vientos de hasta 195 km/h y las fuertes lluvias provocaron el desbordamiento de los ríos y deslizamientos de tierra, lo que interrumpió los servicios básicos. Se estima que cerca de 2.2 millones de personas han sido severamente impactadas.“No pudimos llegar a Santiago porque la carretera está bloqueada por el agua”, explica Nicolás Segura, coordinador de respuesta a desastres de laIFRC para el Caribe latino. “Pudimos ver muchos daños, mucha devastación, muchos animales muertos en la carretera y también un par de accidentes de tráfico y gente tratando de llegar a sus casas, tratando de recuperar algo”.Las acciones anticipatorias salvan vidasEn Jamaica, la Cruz Roja implementó medidas preventivas en ocho parroquias de alto riesgo, con el apoyo del Fondo de Emergencias para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF). Los equipos voluntarios visitaron comunidades en riesgo para difundir mensajes de alerta temprana, prepararon albergues y distribuyeron artículos de primera necesidad. Gracias a estas medidas, más de 300 personas y cinco instituciones recibieron artículos de emergencia y apoyo para la preparación días antes de que la tormenta tocara tierra. Mientras tanto, la Cruz Roja Cubana activó su plan de contingencia para eventos hidrometeorológicos, desplegando personal y voluntariado en las zonas vulnerables. Reforzaron las comunicaciones comunitarias, revisaron los centros de evacuación y preposicionaron kits de ayuda humanitaria y equipo de rescate en provincias como Granma, Santiago de Cuba y Holguín. Esta preparación previa significó que, cuando Melissa finalmente tocó tierra, ambas Sociedades Nacionales estaban listas para responder de inmediato sin perder tiempo crítico. Desde el primer día, los equipos de ambas islas han estado trabajando sin descanso. La Cruz Roja de Jamaica movilizó a 400 personas voluntarias y distribuyó de inmediato 750 mantas, 250 kits de limpieza, 250 kits de higiene, 250 kits de herramientas para alberguesy 500 lonas. En Cuba, brigadas especializadas han apoyadopersonas y proporcionado apoyo psicosocial a las familias en crisis.Llamamientos internacionales para apoyar la recuperaciónLa magnitud del desastre ha llevado a laIFRC a lanzar dos llamamientos de emergencia para reforzar las operaciones en ambos países.El llamamiento de emergencia en Jamaica tiene como objetivo recaudar 19 millones de francos suizos (23 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a 180.000 personas durante los próximos dos años. La operación proporcionará albergues, apoyo a los medios de subsistencia y asistencia en efectivo, ayudando a las familias a reconstruir sus vidas de forma segura y a recuperarse con autonomía. Se prestará especial atención a los hogares uniparentales, las familias con niños y niñas pequeños o con población adulta mayor y las personas con discapacidad. Todas las intervenciones se guiarán por la protección, la inclusión de género y la participación comunitaria y la rendición de cuentas, garantizando que la asistencia sea justa y transparente, y ayudando a las comunidades a prepararse para futuras crisis climáticas. En Cuba, el llamamiento de emergencia tiene como objetivo recaudar 15 millones de francos suizos (18 millones de dólares) para ayudar a 100 000 personas en las provincias más afectadas. La operación combina ayuda de emergencia, recuperación temprana y resiliencia a largo plazo, ayudando a las familias a reconstruir sus hogares, restablecer el suministro de agua potable y recuperar su salud y sus medios de subsistencia. Este llamamiento de dos años de duración invierte en una reconstrucción resistente al clima. Las familias recibirán kits para techos, herramientas y capacitación en técnicas de construcción seguras y sostenibles, junto con sistemas de agua alimentados con energía solar para garantizar el suministro de agua limpia incluso cuando falte la electricidad. El objetivo: ayudar a las comunidades a recuperarse hoy y disponer de lo necesario para resistir a las tormentas del mañana. Red global activa En los siete días posteriores a la tormenta, la red global de la Cruz Roja entregó más de 180 toneladas de suministros humanitarios al Caribe. Entre ellos se encontraban kits de albergue, kits de limpieza, utensilios de cocina, kits de higiene, bidones, cubetas y mantas. El domingo 2 de noviembre, un vuelo fletado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja aterrizó en Santiago de Cuba con las primeras 20 toneladas de ayuda humanitaria para las familias más afectadas por el huracán Melissa. “Estamos en los almácenes donde tenemos nuestra carga de 20 toneladas de ayuda humanitaria que llegó recientemente, con el objetivo de ir chequeando e ir haciendo pautasde distribución”, dijo Luis Enrique Calderón Rodríguez, jefe de Operaciones y Rescate de la Cruz Roja Cubana. “Ya hemos chequeado que las cargas están bien estibadas y que ya hoy podemos comenzar el proceso de entrega a las familias”.Este envío permite a la Cruz Roja Cubana proporcionar asistencia humanitaria urgente a 1.500 personas en las zonas más afectadas, incluyendo kits de cocina, kits de higiene, ropa de cama, mantas, mosquiteros, lámparas solares, kits de herramientas para albergues y láminas de plástico. En Jamaica, 160 toneladas de ayuda humanitaria de la Cruz Roja arribaron en los siete días siguientes a la llegada de Melissa. Los envíos refuerzan la distribución local, lo que permite a miles de familias recibir artículos de higiene, limpieza y cocina en los primeros días de la emergencia. Estas acciones fueron posibles gracias a la solidaridad internacional. La Cruz Roja Canadiense, la Plataforma de Intervención Regional de las Américas y el Caribe (PIRAC) de la Cruz Roja Francesa y el Centro Logístico Regional de la IFRC en Panamá coordinaron el envío de suministros por aire y por mar para garantizar que la ayuda llegara rápidamente a los más necesitados. Mientras tanto, el voluntariado de de la Cruz Roja de Cuba y de Jamaica continúa con su labor humanitaria, realizando evaluaciones de daños ynecesidades, distribuyendo artículos de emergencia, limpiando y brindando apoyo emocional. Acompañar a las personas a sobrellevar el impacto y la pérdidaNo todo el apoyo que se presta es en especie. Existe una necesidad fuerte y generalizada de apoyo psicosocial en las comunidades más afectadas, incluso entre los miembros de la Cruz Roja. Las y los voluntarios, y el personal han estado trabajando sin descanso durante días. Muchas personas voluntarias han visto sus hogares completamente destruidos. “Reconocemos que existe una necesidad muy real y fuerte de servicios de salud, atención médica y apoyo psicosocial”, declaró Ruth Howard a la BBC el 31 de octubre. Howard es la vicepresidenta de Relaciones Públicas de la Cruz Roja de Jamaica. “El apoyo psicosocial es esencial, porque este ha sido uno de los acontecimientos más traumáticos que muchos de nuestros ciudadanos han vivido en su vida”, continuó. Aún así, siguen prestando apoyo a quienes más lo necesitan, demostrando que el corazón deCruz Roja está enlas comunidades. Cada kit entregado, cada evacuación segura y cada abrazo de apoyo son posibles gracias a la dedicación decada voluntario y voluntaria. El huracán Melissa nos recordó una vez más que la preparación salva vidas. Las acciones anticipatorias aplicadas antes de que la tormenta tocara tierra demostraron su eficacia, marcando la diferencia entre la devastación total y la resiliencia. Durante los próximos meses, la IFRC y las Sociedades Nacionales de Jamaica y Cuba seguirán colaborando para reforzar la resiliencia de las comunidades ante futuros fenómenos climáticos.

|
Emergencia

Somalia: Emergencia Compleja

Somalia se enfrenta a una crisis humanitaria cada vez más grave, con más de 2.5 millones de personas en Puntlandia y Somalilandia luchando por sobrevivir en medio de una sequía extrema, el colapso de los sistemas de salud y la grave escasez de alimentos y agua. Las familias han perdido sus medios de subsistencia, los niños y niñas corren el riesgo de sufrir desnutrición y enfermedades, y las mujeres y las niñas se enfrentan a mayores riesgos de protección debido al colapso de los mecanismos de respuesta de la comunidad. La Sociedad de la Media Luna Roja Somalí está sobre el terreno proporcionando agua, alimentos, servicios de salud y asistencia en efectivo para salvar vidas, pero se necesita ayuda urgente para ampliar la escala y llegar a más familias necesitadas.Su donación puede marcar la diferencia: done ahora para ayudar a la Media Luna Roja Somalí a proporcionar asistencia vital.

|
Artículo

El Hospital de la Media Luna Roja de Jordania lleva esperanza, seguridad y una nueva vida a la niñez de Gaza

En la primera planta del Hospital de la Media Luna Roja de Jordania en Ammán, las tímidas sonrisas de la niñez de Gaza —que tuvieron que evacuar por motivos médicos el pasado mes de septiembre de la Franja de Gaza— se cruzan con un dolor superior a su edad.Sus tímidas sonrisas ocultan los recuerdos de un brutal conflicto que dura ya dos años y que les ha dejado heridas invisibles e inolvidables. La pérdida, el hambre, los bombardeos y los repetidos desplazamientos han convertido la infancia en un sueño aplazado, e incluso el derecho más simple a la educación en un lujo poco común.El dolor no es solo una historia del pasado, sino una realidad cotidiana para estos niños y niñas, que sufren lesiones en la columna vertebral, pérdida de la vista, discapacidades físicas y enfermedades crónicas que pesan sobre sus pequeños cuerpos que apenas han comenzado a crecer."Recibimos a varios niños y niñas de Gaza que sufrían lesiones graves en la médula espinal y la columna vertebral", explica el Dr. Qasim Sallam, médico generalista del Hospital de la Media Luna Roja de Jordania. "Les realizamos los exámenes necesarios bajo la supervisión de especialistas y también proporcionamos atención social a sus acompañantes"."Una vez que las niñeces sienten que están en un lugar seguro, su estado psicológico comienza a mejorar. Notamos una gran diferencia entre el momento en que llegan y hoy".Asmaa Abu Ghosh, el responsable de apoyo psicosocial del Hospital de la Media Luna Roja de Jordania.Historias de heridas, recuperación y resilienciaYahya, un niño de 9 años, es uno de los 13 niños que han sido ingresados en el Hospital de la Media Luna Roja de Jordania para recibir tratamiento tras su evacuación médica desde Gaza. Su madre, Norhan, relata que la lesión se produjo durante la segunda tregua, el 27 de febrero de 2025, mientras jugaba frente a su casa. Fue alcanzado por metralla, que le afectó la médula espinal."Yahya comenzó su tratamiento en el Hospital Europeo y luego recibió dos meses de fisioterapia en Jan Yunis, en el Hospital de la Media Luna Roja Palestina", explica.Aunque el personal médico asegura que es posible que vuelva a caminar con la ayuda de un dispositivo de asistencia, Yahya sigue sufriendo dolor en el diafragma, que casi le provoca asfixia, además de problemas intestinales y estomacales.Hassan es otro niño que resultó herido el 8 de junio de 2025 mientras jugaba frente a su casa en una zona considerada segura. Perdió la vista debido a la metralla de un bombardeo. Se sometió a dos cirugías abdominales, durante las cuales le extirparon una parte de los intestinos. La metralla también le lesionó los dedos de los pies."Hassan estudiaba en primer grado cuando estalló el conflicto y, al comienzo del segundo grado, las escuelas cerraron", dice su abuela, que hoy lo acompaña al Hospital de la Media Luna Roja de Jordania."Nos mudamos de Sheikh Radwan, en Gaza, a Rafah, y luego a Al-Mawasi, en Jan Yunis. Pensábamos que volveríamos en dos días, pero acabamos pasando un año y medio desplazados en tiendas de campaña en condiciones indescriptibles".La abuela recuerda las penurias: "Volvimos a casa durante la primera tregua, pero había sido bombardeada y nos habían robado algunas pertenencias, mientras que otras habían quedado en la calle. Durante la segunda escalada, nos quedamos a pesar del miedo y el hambre. Unos días antes de salir de Gaza hacia Jordania, nos preparamos para trasladarnos de nuevo al sur; alquilamos un terreno, donde montamos una tienda de campaña".Sobre la vida cotidiana en Gaza, dice: "El hambre es mortal. Un kilo de harina costaba 180 shekels (55 dólares estadounidenses), así que ¿cómo puede vivir una familia de siete personas sin ingresos? Los cirujanos amputaban extremidades sin anestesia debido a la falta de recursos".Expresa su pesar por que el padre de Hassan no haya podido acompañarlo a Jordania. Él sigue en Gaza, con la esperanza de que a sus padres se les permita reunirse con ella, ya que Hassan necesita un tratamiento avanzado que se ofrece en un hospital de Gran Bretaña.Sufrimiento agravado y lucha por la supervivenciaLas historias de necesidades médicas complejas y separación familiar continúan. Khadija también llegó a Jordania con dos de sus hijos, uno de los cuales padece problemas pulmonares, cardíacos y renales que comenzaron durante el conflicto que estalló en 2008, mientras que sus otros cuatro hijos permanecen en Gaza."No quiero que mi hija pierda su futuro», afirma. «Quiero que continúe su educación en mejores condiciones". También pide que se le dé la oportunidad de traer a su otro hijo a Jordania para que reciba un tratamiento que no está disponible en Gaza.Un lugar seguro para la recuperación psicológicaLa función del Hospital de la Media Luna Roja de Jordania no se limita a proporcionar tratamiento médico a las niñas y niños enfermos de Gaza y a sus acompañantes, también se extiende al apoyo psicosocial, intentando reparar lo que el conflicto ha destrozado en su interior.Asmaa Abu Ghosh, responsable de apoyo psicosocial del hospital, afirma: "Una vez que las niñeces sienten que están en un lugar seguro, su estado psicológico comienza a mejorar. Notamos una gran diferencia entre el momento en que llegan y hoy".Pero la atención que se brinda aquí va más allá de los aspectos terapéuticos y de apoyo psicosocial, y llega a tocar los corazones con una humanidad poco común. El personal médico, de enfermería y el voluntariado trabajan para devolverles las características de la infancia que les ha robado el conflicto. Lo hacen creando momentos de alegría, celebrando los cumpleaños, organizando sesiones de entretenimiento y otras actividades, como peluquería, que llenan sus días vacíos y les dan espacio para reír y jugar.A finales de septiembre, el personal de la Media Luna Roja de Jordania celebró los cumpleaños de dos niñas, Tala y Alma. Alma tenía un deseo de cumpleaños muy particular:"Quiero ser doctora... para tratar a las personas como lo hacen los doctores del Hospital de la Media Luna Roja de Jordania".El apuro de las madres y el camino hacia la seguridadLas madres también sufren el agravante de la desnutrición, las complicaciones del embarazo, el duro desplazamiento y la ansiedad constante por sus hijos e hijas. Este es especialmente el caso de las familias divididas entre Gaza y Jordania, donde algunos niños y niñas evacuaron para recibir tratamiento en el marco de la iniciativa del rey Abdullah de atender a unos 2.000 niños y niñas.«Estoy embarazada y necesito una cesárea», dice una madre. "Dejé a mis dos hijos pequeños con su padre y su abuelo discapacitado en Deir al-Balah. Dependemos de la bondad de la gente de allí".Continúa llorando: "Destruyeron nuestra casa y nos mudamos de Al-Baraka a Deir al-Balah. No hay comida, ni vitaminas, solo lentejas y frijoles. No he probado huevos ni fruta en meses. Dejo pan para mis hijos mientras la anemia y la desnutrición me consumen".A pesar de la depresión y las presiones psicológicas, afirma que el personal médico del Hospital de la Media Luna Roja de Jordania no la descuidó y le proporcionó cuidados «como si fuera de la familia».Otra mujer de Jan Yunis relata su lucha con las enfermedades de sus hijas, una de las cuales sufre convulsiones neurológicas desde la infancia, con una condición estable antes de deteriorarse debido al conflicto, y la otra incapaz de mantener el equilibrio y que se cae al caminar o sentarse.Las familias relatan las dificultades para acceder a la atención médica debido a los recortes en el transporte y los altos costos. Una mujer describe cómo su hija se desmayó antes de ser evacuada y recibió ayuda urgente de la Media Luna Roja Palestina.Otra madre, que se encuentra en Jordania con sus cuatro hijos, busca un tratamiento avanzado para la enfermedad hepática de su hijo y está instando a las autoridades a que dejen que su hijo de 15 años, que aún se encuentra en Gaza, se reúna con ellos."Pasamos un año y nueve meses en una tienda de campaña, viviendo de la ayuda humanitaria en medio del sufrimiento diario", dice. "Un plato caliente de lentejas cayó sobre la espalda de Amir mientras intentaba conseguir comida en los centros de ayuda humanitaria, que no cumplen con los estándares humanitarios, y se quemó. Los niños competían por llenar agua y comida en medio del caos y la violencia bajo los bombardeos continuos. Algunos días, ni siquiera teníamos una barra de pan".Su hijo, Odai, añade: "Soy feliz en Jordania, pero extraño a mi hermano Amir. Fui testigo de escenas de tensión y miedo en los centros de distribución, donde el hacinamiento y la escasez creaban condiciones extremadamente inseguras". Espera someterse a una cirugía láser ocular para mejorar su visión, ya que lleva gafas desde que resultó herido en el conflicto de 2008.A pesar de las dolorosas experiencias que han vivido, las niñas y niños y sus madres no pierden el sentimiento de gratitud por haber salido de Gaza y haber iniciado un viaje de tratamiento que les da un rayo de esperanza. Mientras algunas familias sueñan con reunirse después de haberlo perdido todo, otras siguen exigiendo que se salve a quienes siguen bajo los bombardeos y el hambre.Sobre esta ardua misión, Zeina Al-Masri, jefa de la unidad de Protección de los Vínculos Familiares de la Media Luna Roja de Jordania, dice: "Lo que siempre me impacta es la alegría en los ojos de las infancias en el momento en que entran en territorio jordano. Las luces eléctricas los sorprenden; no las han visto en mucho tiempo y sus cuerpos están agotados por el hambre. Cuando les distribuimos comida y bebidas ligeras, siento como si algo del cielo hubiera descendido sobre ellos".Un llamado a seguir brindando apoyoLa labor de la Media Luna Roja de Jordania, que salva vidas y cambia existencias, cuenta con el apoyo parcial de un llamamiento internacional de emergencia de la IFRC para la crisis actual en Oriente Medio. Entre otras muchas cosas, su objetivo es apoyar a las personas evacuadas por motivos médicos de Gaza a Jordania, junto con sus acompañantes, como parte de los esfuerzos de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja por salvar vidas y preservar la dignidad de las personas enfermas y heridas, en cooperación con la Media Luna Roja de Jordania.Estos esfuerzos van más allá de la recepción de pacientes; la Media Luna Roja de Jordania sigue proporcionando revisiones médicas esenciales a la población de Gaza y Palestina de diversas nacionalidades en el marco de un programa de reunificación familiar, coordinado con 18 embajadas acreditadas en Jordania. La Media Luna Roja de Jordania también envía ayuda humanitaria —alimentos y medicamentos— a Gaza cada vez que se abren los pasos fronterizos.El Dr. Sallam concluye subrayando la "necesidad de un mayor apoyo financiero que nos permita proporcionar la asistencia sanitaria y psicosocial necesaria para la niñez y sus acompañantes", ante la expectativa de recibir pronto nuevos grupos.Historia escrita por Mey Al Sayegh, Jefa de Comunicaciones de IFRC para la región de Oriente Medio y Norte de África

|
Artículo

Cruz Roja Costarricense y la Universidad de Costa Rica refuerzan la respuesta ante las mordeduras de serpientes en zonas rurales

En los ecosistemas tropicales de Costa Rica habitan 23 especies de serpientes venenosas. Cuando una de ellas muerde a alguien, ya sea a un niño, niña o a una persona que trabaja en el campo, cada minuto cuenta. En una emergencia como esta, la distancia hasta el centro médico más cercano puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.La Cruz Roja Costarricense lleva décadas atendiendo a personas afectadas por mordeduras de serpientes venenosas, especialmente en las zonas donde el acceso a centros médicos es limitado. Su rol ha sido fundamental en primera respuesta para estabilizar pacientes y organizar traslados urgentes a hospitales.Solo en lo que va de 2025, 46 personas han sido trasladadas en condición crítica por la Cruz Roja Costarricense tras sufrir accidentes ofídicos. Y cada año, alrededor de 600 personas sufren mordeduras de serpiente en Costa Rica.Pero la Cruz Roja no es la única institución que responde a los accidentes ofídicos, el Instituto Clodomiro Picado (ICP) de la Universidad de Costa Rica (UCR) también ha estado ahí desde 1970.El Instituto Clodomiro Picado es el único productor de sueros antiofídicos en Centroamérica y Panamá. Desde que se fundó, su misión ha sido producir el antiveneno para colaborar con el tratamiento de pacientes que sufren envenenamiento por mordeduras de serpientes en Costa Rica y en otros países en desarrollo.Hasta la fecha, el laboratorio produce cerca de 120.000 frascos de antiveneno por año, salvando vidas no solo en Costa Rica, sino también en Centroamérica, Sudamérica y África.Un acuerdo de esperanzaEl pasado 8 de setiembre de 2025, la Cruz Roja Costarricense y el ICP firmaron un convenio para fortalecer la respuesta extrahospitalaria ante mordeduras de serpiente. Las dos instituciones decidieron unir sus conocimientos y experiencias para acercar el suero antiofídico liofilizado a las comunidades más alejadas del país.El instituto donará a la Cruz Roja Costarricense 30 frascos anuales de este suero. Su formulación en polvo que no requiere refrigeración, facilita el traslado y almacenamiento en lugares estratégicos, permitiendo al voluntariado y al personal de la Cruz Roja prestar asistencia vital incluso en comunidades de difícil acceso.La firma de este acuerdo se enmarca en el “Protocolo Nacional para la Atención del Envenenamiento Ofídico y el Manejo del Suero Antiofídico en Escenario Extrahospitalario”, oficializado por el Ministerio de Salud.Dyanne Marenco González, presidenta de la Cruz Roja Costarricense, afirmó: “Gracias al trabajo conjunto de la Cruz Roja con el Ministerio de Salud y la Universidad de Costa Rica, en este caso específico a través del Instituto Clodomiro Picado, fortaleceremos la atención prehospitalaria para dar respuesta oportuna ante accidentes ofídicos y salvar vidas en comunidades de difícil acceso, donde la atención inmediata puede marcar la diferencia”.“Este convenio reafirma el compromiso humanitario de la Cruz Roja Costarricense de estar presente en los lugares más remotos del país”.Según los términos del acuerdo, la Cruz Roja podrá administrar el antídoto en el lugar del accidente, en lugar de esperar a que la persona afectada llegue al hospital, lo que reducirá las complicaciones graves e incluso las muertes.Además, la UCR capacitará al personal de Cruz Roja para administrar el suero, y fortalecerá las campañas de prevención en comunidades con mayor riesgo debido a sus labores cotidianas y su ubicación geográfica.Al poner la ciencia, la cooperación y la solidaridad al servicio de las personas en condiciones de mayor riesgo, la Cruz Roja Costarricense y el Instituto Clodomiro Picado reafirman que la atención de las personas que sufren mordeduras de serpiente no debe depender de la distancia o la falta de recursos.Para las familias que se dedican a la agricultura y viven en el campo, saber que la ayuda y el antiveneno pueden llegar hasta su comunidad significa un futuro más seguro. El acceso temprano al suero salva más vidas, reduce los problemas de salud a largo plazo y aporta más esperanza a las comunidades rurales.

|
Artículo

Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025: "Si puedo ayudar a mi madre, también puedo ayudar a mi comunidad"

"Era principios de 2011. Algo extraño comenzó a sucederles a nuestros vecinos: decían que estaban enfermos y empezaron a aparecerles heridas en la piel".Siti Imroatus, enfermera de la aldea de Karangmojo, en Boyolali (Indonesia), comienza así la historia que cambiaría su vida y la de muchos miembros de su comunidad. Ocurrió hace casi 15 años, cuando una misteriosa serie de acontecimientos comenzó a afectar a su pequeña comunidad rural."Sabíamos que tenía algo que ver con sus vacas, que habían sacrificado recientemente para comer y vender".Fue esta experiencia, el efecto que tuvo en su propia familia y el proceso de resolución de este misterio lo que llevó a Siti (conocida por sus amigos y familiares como "Bu Im") a unirse a la Cruz Roja Indonesia (Palang Merah Indonesia). También fue el comienzo de un compromiso decidido y duradero por parte de Bu Im de seguir trabajando para garantizar que este tipo de brotes no volvieran a producirse.En el Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025 (19 de agosto), nos unimos al personal humanitario en todo el mundo bajo el lema #ActuarPorLaHumanidad para honrar el coraje de personas como Siti, que toman la iniciativa de proteger a las demás personas y salvar vidas, incluso cuando ellas también sufren los mismos problemas.Esta es la historia de Siti en sus propias palabras."Las autoridades locales de salud vinieron a investigar y resultó ser ántrax, una enfermedad infecciosa que se transmite a través de los animales y que es causada por la bacteria Bacillus anthracis.Mi madre también enfermó porque había manipulado un trozo de carne que, al parecer, estaba infectado. Le salieron heridas en las manos y la llevé inmediatamente al hospital más cercano para que la trataran.Sabía que tenía que actuar con rapidez, porque cuanto antes la trataran, antes se recuperaría. En aquel momento yo vivía en otro lugar, pero me quedé con mi madre y la cuidé hasta que se recuperó por completo.Pensé que, si podía ayudar a mi madre, también podría ayudar a mi comunidad. Quería motivar a la gente y darles consejos sobre cómo mantenerse sanos para evitar otro brote, ya fuera de ántrax o de cualquier otra enfermedad. Por eso me hice voluntaria de la Cruz Roja"."En 2018 me uní al Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias, que llamamos «CP3». Es un programa que ayuda a comunidades como la mía en Indonesia a prepararse y prevenir brotes de enfermedades, epidemias y pandemias."Cuando me uní, recibí formación en control de epidemias y vigilancia comunitaria para poder asesorar a mi comunidad sobre diferentes enfermedades infecciosas e informar de cualquier cosa inusual"."Es posible que las comunidades no estén muy bien informadas sobre el ántrax. Pero se trata de una enfermedad grave que puede infectar tanto a animales como a seres humanos, y las personas mayores de mi comunidad son especialmente vulnerables.El año pasado hubo un brote de ántrax en Yogyakarta y varias personas fallecieron. Por eso sigo educando a mi pueblo con otras personas voluntarias, porque quiero que mi familia esté sana y quiero que mi comunidad esté sana.Lo mejor de ser voluntaria es ser útil para mi familia y mi comunidad. Sé que si puedo detectar y notificar las enfermedades rápidamente, todas y todos estaremos más seguros".---Las actividades descritas en este artículo se llevaron a cabo como parte del Programa de Preparación Comunitaria ante Epidemias y Pandemias (CP3) multipaís, que se desarrolló entre 2018 y 2025. Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 ayudó a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios a prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades.Para obtener más información sobre el ántrax y otras enfermedades infecciosas, visite la Caja de herramientas para el control de epidemias de la IFRC.Si le ha gustado esta historia y desea obtener más información, suscríbase al boletín informativo sobre preparación para epidemias y pandemias de la IFRC.En este Día Mundial de la Acción Humanitaria, descubra cómo apoyar a quienes #ActúanporlaHumanidad:Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025: Un llamado urgente a honrar, respetar y proteger a quienes actúan por la humanidad | IFRCÚnase a nosotros para proteger a la humanidadHonrar a quienes fallecieron: visita la página En Memoria de la IFRCApoyar al Fondo Rojo para las Familias.Donar al Fondo Rojo para las Familias.

|
Artículo

Guinea: La comunidad se une para reducir los riesgos de enfermedades y desastres

Desde que tienen memoria, la población de Dalafilani, una pequeña aldea rural de 2.000 personas situada en el centro de Guinea, se ha enfrentado a un problema recurrente y grave: las inundaciones.Cada vez que llovía intensamente, el agua inundaba la aldea, dañando las viviendas y dejando grandes charcos de agua estancada y contaminada, el caldo de cultivo perfecto para las enfermedades transmitidas por el agua y los mosquitos.Las inundaciones no solo ponían en peligro las viviendas y la salud de las personas, también causaban presiones económicas. La población local solía tener que comprar con frecuencia medicamentos para tratar a los familiares que enfermaban a causa de enfermedades relacionadas con las inundaciones, lo que desviaba ingresos que eran esenciales para otras necesidades diarias.Así que cuando el voluntariado local de la Cruz Roja de Guinea reunió a la comunidad para debatir posibles soluciones, la gente decidió que harían todo lo necesario para mantener a raya las inundaciones y las enfermedades.Un diagnóstico comunitario en el centro del cambioA través del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3), personas voluntarias de la Cruz Roja de Guinea que se han capacitado, guiaron a la comunidad a través de una evaluación participativa de riesgos para comprender el problema, debatir las necesidades y los recursos de la comunidad y encontrar una solución viable."Como miembros de esta comunidad, trabajamos en ocnjunto para identificar los problemas prioritarios. Durante un diagnóstico comunitario, las personas vecinas reconocieron que las inundaciones y las aguas residuales eran una fuente importante de enfermedades y que su entorno tenía un impacto directo en su salud, seguridad y medios de vida", explica Sekou Oularé, voluntario de la Cruz Roja de Guinea."En grupo se nos ocurrió la idea de construir un sistema de canales a través de la comunidad para evacuar las inundaciones y las aguas residuales. La Cruz Roja facilitó este proceso, proporcionando herramientas y apoyo logístico", añade.Tomar medidas colectivasUna vez acordado el plan de acción, las y los habitantes de Dalafilani se pusieron rápidamente manos a la obra para convertir su idea en realidad."Decidimos movilizar a toda la comunidad. Hombres y mujeres trabajaron mano a mano para construir los canales. Fabricamos ladrillos, cavamos zanjas y transportamos materiales. Este trabajo nos ha permitido crear un sistema de drenaje funcional que aleja el agua de lluvia y las aguas residuales domésticas de nuestra aldea", explica Fanta Bö Kourouma, presidenta del grupo juvenil de Dalafilani.Las personas voluntarias de la Cruz Roja de Guinea estuvieron presentes durante todo el proceso, ayudando a construir los canales, trazando el recorrido más eficaz para evacuar el agua del pueblo; y adquiriendo los materiales necesarios.Una comunidad más saludable y segura a largo plazoTras la construcción de los canales, la comunidad no tardó en notar un cambio positivo. El pueblo está más limpio, ya no hay charcos de agua estancada después de las lluvias y las familias están aliviadas al ver que sus hijas e hijos gozan de mejor salud."Antes teníamos problemas de enfermedades, especialmente entre la niñez. Solían jugar en el agua sucia y eso les enfermaba. Era una carga muy pesada para nuestras finanzas debido al costo de los medicamentos. Hoy, gracias al sistema de drenaje, hay menos mosquitos y menos niños enferman", afirma Gbè Traoré, residente de Dalafilani.Las autoridades locales de salud también han informado de una disminución de las enfermedades, y el jefe del puesto de salud de Dalafilani, Bernard Camara, ha registrado un número significativamente menor de consultas médicas relacionadas con la malaria y las enfermedades transmitidas por el agua.El voluntariado de la Cruz Roja de Guinea sigue prestando apoyo a la población de Dalafilani, organizando reuniones comunitarias periódicas para informar sobre los riesgos de epidemias y reforzar las medidas de higiene.El jefe de la aldea de Dalafilani, Fodé Oularé, se siente aliviado al ver las mejoras en la salud de su comunidad y comprende que deben seguir trabajando para mantener a raya los riesgos de enfermedades a largo plazo."Antes, el agua de lluvia se escurría en todas direcciones, creando charcos de agua estancada. Ahora, con el sistema que hemos construido, el agua se drena y tenemos un entorno más limpio. La Cruz Roja ha estado trabajando con nosotros para crear conciencia y mantener este progreso, pero depende de nosotros, las y los residentes, mantener las cosas limpias para prevenir enfermedades", explica.--Las actividades descritas en este artículo se llevaron a cabo como parte del Programa de Preparación Comunitaria ante Epidemias y Pandemias (CP3), un programa multinacional que se desarrolló entre 2018 y 2025. Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 prestó apoyo a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios para prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades. Si le ha gustado esta historia y desea obtener más información, suscríbase al boletín informativo sobre preparación para epidemias y pandemias de la IFRC (disponible en inglés).

|
Artículo

La detección temprana y la actuación rápida detienen un brote de sarampión en Camerún

"Tenía tos. Se me enrojecían los ojos y me goteaba la nariz. Tenía erupciones en la piel".Djoubeda, de 7 años, del pueblo de Mayo-Oulo, en la región norte de Camerún, estaba en casa con su abuela cuando empezó a mostrar síntomas preocupantes de sarampión.El sarampión, una infección viral muy contagiosa, se propaga fácilmente entre las personas no vacunadas, siendo los niños y niñas pequeñas quienes corren mayor riesgo. Es una enfermedad grave que puede requerir hospitalización, causar discapacidad permanente e incluso la muerte si no se trata adecuadamente. Pero, afortunadamente, la ayuda no tardó en llegar. Ramatou, voluntaria de la Cruz Roja de Camerún y conocida cariñosamente en la aldea como "tía Ramatou", fue llamada para que acudiera inmediatamente a ver a la pequeña Djoubeda.Ramatou había recibido previamente formación sobre cómo reconocer y prevenir brotes de enfermedades, y cómo informar rápidamente a las autoridades de cualquier incidente sanitario inusual, a través del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3). "Recibí formación sobre cómo detectar enfermedades en la población. Cuando visité a Djoubeda, deduje que sus síntomas se parecían a los del sarampión y que la inacción podría propagarlo", explica.Sin dudarlo, Ramatou notificó a las autoridades sanitarias locales el caso sospechoso de sarampión utilizando una herramienta digital de vigilancia comunitaria creada a través del programa CP3, y luego llevó a Djoubeda directamente al centro de salud más cercano.En tres días, las pruebas confirmaron que Djoubeda efectivamente tenía sarampión. Durante ese tiempo, Ramatou y otras personas voluntarias del CP3 se pusieron manos a la obra para educar a la comunidad de Mayo-Oulo sobre los signos y síntomas del sarampión, cómo prevenir su propagación y cómo informar si notaban algo extraño.Tras confirmarse el sarampión, las autoridades locales de salud pusieron en marcha inmediatamente una campaña de vacunación masiva en la aldea y sus alrededores, y pidieron ayuda al voluntariado de la Cruz Roja de Camerún para difundir información sanitaria confiable sobre las vacunas y animar a las familias a llevar a sus hijos e hijas a vacunarse."Son ustedes, la Cruz Roja, quienes van por ahí sensibilizándonos. Gracias a que la gente ha ido por el pueblo hablando de la vacunación, he traído a mi hijo", explica Maya Sylvie, una madre del pueblo de Mayo-Oulo que recibió el apoyo de la Cruz Roja de Camerún para vacunar a su bebé.Para lograr la inmunidad colectiva contra el sarampión y prevenir brotes recurrentes, al menos el 95 % de la población debe estar completamente vacunada. Por lo tanto, esta campaña de vacunación fue un enorme esfuerzo conjunto entre las autoridades locales de salud y las personas voluntarias de la Cruz Roja de Camerún, que movilizaron al mayor número posible de miembros de la comunidad para que llevaran a sus hijas e hijos a vacunarse. Afortunadamente, desde este brote, las autoridades locales de salud no han registrado más casos de sarampión."Vacunamos a casi 500 niños y niñas. ¿Qué habría pasado si no se hubiera detenido esta epidemia? El sarampión es mortal. Podríamos haber registrado muchas muertes. Después de que el Ministerio vacunara a toda la población infantil, no hemos tenido más casos de sarampión", explica la Dra. Laboulaye, directora del Centro de Salud de Mayo-Oulo."Quiero decirle a la Cruz Roja: gracias. Gracias por su apoyo, por todas sus actividades de prevención de enfermedades y por su ayuda en la respuesta", añade.Para Ramatou, aprender las habilidades necesarias para detectar y notificar rápidamente los brotes en Mayo-Oulo fue precisamente la razón por la que quiso ser voluntaria:"Llevo más de 30 años viviendo aquí, desde que tenía 6 años. Me convertí en voluntaria del CP3 para ayudar a mi comunidad. Como voluntaria, mi motivación es salvar vidas, aliviar el dolor, ayudar a las personas enfermas y prevenir la propagación de enfermedades. Lo que me complace es que la gente escucha, las y los voluntarios trabajan bien, las enfermedades del pasado han desaparecido y la comunidad valora y aprecia nuestros esfuerzos".En cuanto a la pequeña Djoubeda, se recuperó completamente del sarampión y está agradecida a Ramatou por estar ahí cuando estaba enferma."Me pusieron una inyección y me dieron medicina. Me recuperé y volví a casa. La tía Ramatou, que lleva el uniforme, hace bien su trabajo", dice.---Las actividades que se describen en este artículo se llevaron a cabo en el marco del Programa de Preparación Comunitaria para Epidemias y Pandemias (CP3), que se desarrolló entre 2018 y 2025 en varios países. Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 ayudó a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios a prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades. Si le ha gustado esta historia y desea obtener más información, suscríbase al boletín informativo sobre preparación para epidemias y pandemias de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

|
Artículo

Día Mundial del Medio Ambiente: Tras el derrame de petróleo, la Cruz Roja Ecuatoriana ayuda a mantener la salud de las comunidades, proporcionando agua y concienciando sobre cómo conservar y proteger los valiosos recursos hídricos.

Ángela y Narcisa han vivido toda su vida junto al río Esmeraldas. Para ellas, el río no era solo agua: era pesca, baño, cocina. Era vida.Su situación dio un giro hace poco menos de tres meses, cuando un derrame de petróleo contaminó los ríos Caple, Viche y Esmeraldas, dejando a miles de hogares sin acceso a agua limpia.“Lo que más me dolió fue ver a mis nietos sin agua limpia,”cuenta Narcisa, de la comunidad de Tabiazo. Antes podíamos hervirla o filtrarla, pero con ese olor, ya ni eso servía. No podíamos bañarnos bien, ni cocinar tranquilos.”La contaminación por hidrocarburos puso en peligro miles de vidas y las actividades económicas de la población local.“Hay personas que no tienen cómo salir a trabajar,”comenta Ángela Tenorio, vecina de la comunidad El Treinta.“Algunos son vaqueros y no tienen cómo darles agua a las vacas. Aquí vivimos del campo, de la agricultura, del río, de la pesca. Ahora las plantas que viven en el agua se están muriendo, entonces no se puede consumir el pescado porque está contaminado”.Pero la emergencia no fue solo ambiental, con el desastre también se originó una crisis de información.Comunicar también es cuidarPara hacer frente a la incertidumbre y a las múltiples dudas que pueden surgir en un desastre como este, la Cruz Roja Ecuatoriana ha incluido en su respuesta la educación comunitaria sobre el uso seguro y la protección del agua, así como la prevención de riesgos y enfermedades.La participación de las personas voluntarias locales, que conocen los territorios y a la gente, ha sido clave en la difusión de información. En el corazón de la respuesta estuvieron personas como Evelyn Angulo, voluntaria de filial de la Cruz Roja en Esmeraldas.“Cada vez que llevamos agua, llevamos también un mensaje”, explica Evelyn. “Les enseñamos a las personas cómo almacenarla, cómo evitar enfermedades. Hay mucho miedo, porque no saben si el agua está realmente limpia.Nuestro trabajo es dar confianza, acompañar”.El trabajo de voluntarios como Evelyn significa que personas comoNarcisa y su familia recibieron no solo agua potable, sino también algo mucho más valioso: conocimiento. Aprendieron a cuidar el agua, que ya no podían dar por sentado.“Antes no sabíamos cómo cuidar el agua o cómo purificarla bien”,dice Narcisa. “Con lo que nos han enseñado ahora, ya sé cómo proteger a mi familia. La información fue tan importante como el agua. Porque sin saber cómo usarla, igual podíamos enfermarnos.”Agua limpia, mensajes que empoderanDesde los primeros días de la emergencia, la Cruz Roja Ecuatoriana activó sus equipos locales en Esmeraldas para brindar una respuesta rápida, coordinada y adaptada a las necesidades de las comunidades afectadas.La IFRC activó unLlamamiento de Emergenciainternacional, con el objetivo de reunir 4 millones de francos suizos para ampliar la respuesta de la Cruz Roja Ecuatoriana, y para proteger la salud y los medios de subsistencia de 176.200 personas afectadas por el derrame de petróleo y las inundaciones en las provincias de Esmeraldas, El Oro, Guayas y Manabí durante los próximos 12 meses. Las acciones principales se han centrado en asegurar el acceso a agua limpia, brindar apoyo psicosocial y promover la higiene en las comunidades afectadas.Además, la Cruz Rojaha distribuido millones de litros de aguay también ha aportado certezas: cómo usar un filtro, cómo detectar si el agua es segura, cómo protegerse de enfermedades.En la provincia de Esmeraldas, sin embargo, la respuesta al derrame no se mide solo en litros de agua. Se mide en confianza, aprendizaje y humanidad, en vidas humanas salvadas y sufrimiento evitado gracias al poder de la información oportuna, precisa y útil. Porque la información también salva vidas.

|
Artículo

"Estas vacas son nuestra esperanza": Detener un brote de fiebre aftosa en Indonesia

"El dinero que obtengo de la venta de ganado lo suelo utilizar para las necesidades diarias, las matrículas escolares de mis hijos y otros gastos. Sin ganado, no hay nada más, incluyendo mi casa, que quedaría descuidada si no se pudiera vender el ganado".Conoce a Najamuddin, agricultor de una pequeña aldea de Sulawesi del Sur (Indonesia) llamada Tallasa Baru. Se encuentra en lo alto de las montañas, accesible sólo por un camino empinado y rocoso desde la ciudad más cercana de Maros, con una vegetación exuberante y tierras de cultivo que se extienden hasta donde alcanza la vista. En Tallasa Baru, Najamuddin y sus vecinos llevan una vida tranquila y apartada, basada principalmente en la agricultura y la ganadería. Aquí las vacas se consideran un bien preciado. Los lugareños compran terneros en el mercado, los crían y esperan venderlos más caros. Una vaca grande puede alcanzar los 8 millones de rupias (unos 500 dólares), una suma de dinero que cambia la vida.Por eso, a finales de octubre de 2022, cuando Najamuddin observó síntomas preocupantes en dos de sus vacas, temió lo peor."Mi ganado había contraído la fiebre aftosa, algo que yo desconocía en ese momento. Goteaba saliva, el ganado temblaba y sus ojos lloraban. Estaba preocupado y conmocionado hasta que informé al jefe de la aldea, Irwan. No sabía qué estaba pasando ni si tenía que llamar a un veterinario", explica.Afortunadamente, el jefe de Tallasa Baru, Irwan -que también es voluntario de la Cruz Roja Indonesia-, estaba allí para ayudar. Tras haber recibido recientemente formación en detección y reporte de diversas enfermedades humanas y animales a través del Programa Comunitario de Preparación ante Epidemias y Pandemias (CP3), sabía exactamente qué hacer.¿Qué es la fiebre aftosa?La fiebre aftosa es una enfermedad viral muy contagiosa que afecta a los animales con pezuñas hendidas, como el ganado vacuno, ovino y porcino. Los síntomas son fiebre, babeo, llagas alrededor de la boca y las pezuñas, y cojera. Si no se atiende rápidamente a los animales infectados, pueden desarrollar problemas de salud a largo plazo o morir, lo que supone enormes pérdidas económicas para sus propietarios.El voluntariado comunitario entra en acciónGracias a su formación en control de epidemias y vigilancia comunitaria, Irwan, voluntario de la Cruz Roja Indonesia y Jefe de Aldea, y Syarif, Supervisor del CP3, comprendieron la gravedad de la situación. Tras acudir rápidamente a comprobar por sí mismos los síntomas de las vacas de Najamuddin, alertaron al Centro de Salud Animal local de Maros de un probable brote de fiebre aftosa, lo que desencadenó una respuesta rápida."Al día siguiente respondimos inmediatamente. Se trata de una enfermedad que se propaga muy rápidamente, por lo que la respuesta debe ser rápida para reducir la incidencia de la enfermedad. Suministramos vitaminas y suplementos minerales, y seguimos respondiendo y haciendo observaciones para comprobar que los animales estaban sanos. Luego, varias semanas después, se procedió a la vacunación", explica el Dr. Ujistina, Jefe del Centro de Sanidad Animal de Maros.El voluntariado de la Cruz Roja Indonesia fue fundamental en la respuesta a este brote de fiebre aftosa. Rápidamente informaron a la población de Tallasa Baru sobre los riesgos de la fiebre aftosa, animándola a comprobar si había síntomas y a aislar a su ganado hasta que la situación estuviera bajo control.Las personas voluntarias enseñaron a la gente a construir pequeños corrales para contener a sus vacas durante las inyecciones y llevaron a cabo actividades de desinfección en la aldea para evitar una mayor propagación de la enfermedad. Y cuando se organizó la campaña de vacunación del ganado, transportaron a los equipos veterinarios y los suministros por la larga y accidentada carretera hasta la aldea para asegurarse de que todos llegaban sanos y salvos.Gracias a la rápida actuación del personal voluntario de la Cruz Roja Indonesia y a su apoyo a las autoridades de sanidad animal, el brote de fiebre aftosa se contuvo rápidamente en Tallasa Baru. El ganado de Najamuddin se salvó y se recuperó completamente, protegiendo sus ingresos para que pueda seguir manteniéndose a sí mismo y a su familia."Me siento orgulloso y agradecido porque el CP3 me ha explicado esta enfermedad y ahora la entiendo mejor. Gracias a Dios, desde que vino el CP3, desde que vacunaron e inyectaron a mi ganado, todos se han mantenido sanos. No ha habido más brotes de enfermedades", explica.Ayudar a la comunidad a adoptar comportamientos más saludablesEnseñar a la comunidad de Tallasa Baru sobre la fiebre aftosa y otras amenazas de enfermedades, y animarla a tomar medidas para reducir sus riesgos, requiere el compromiso paciente y sostenido de las personas voluntarias locales y de confianza de la Cruz Roja Indonesia, como Irwan."A través del CP3 puedo educar a la gente que quizá no entiende bien las enfermedades que pueden infectar a personas y animales. Cuando empezamos, a mucha gente no le importaba. Tuvimos que explicarles repetidamente las enfermedades y lo que ocurriría si no las tratábamos, y entonces empezaron a aceptar", explica."Yo ya he perdido ganado antes. Nadie debería pasar nunca por lo que yo he pasado. Porque estas vacas son nuestra esperanza", añade.Hay pruebas de que este compromiso está dando sus frutos. Mansyur, residente de Tallasa Baru, solía criticar duramente las vacunas e iba por el pueblo diciendo a la gente que harían enfermar a sus animales. Pero el apoyo de la Cruz Roja le ha hecho cambiar de opinión."Antes siempre nos negábamos. No vacunen a mis vacas, no queremos arriesgarnos si es un veneno. Porque no entendíamos que la vacunación es buena. Después de que llegara el CP3 entendimos que la vacuna es buena porque sin la vacunación muchas reses habrían muerto ya. Ahora queremos vacunar a nuestro ganado", dice Mansyur.A pesar de su remota ubicación y de las dificultades de acceso, Tallasa Baru es ahora más segura y saludable gracias a la presencia constante del voluntariado capacitado de la Cruz Roja Indonesia. Su vigilancia constante garantiza que ningún brote de enfermedad pase desapercibido. Y al dotar a su comunidad de los conocimientos necesarios para reconocer y notificar enfermedades, se aseguran de que su salud esté protegida, tanto ahora como en el futuro.--Las actividades que se presentan en este artículo formaron parte del Programa Comunitario de Preparación frente a Epidemias y Pandemias (CP3). Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 ayudó a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios a prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades.Si te ha gustado este artículo y quieres saber más, suscríbete al Boletín de preparación para epidemias y pandemias de la IFRC. 

|
Nota de prensa

La IFRC lanza un Llamamiento de Emergencia ante la escalada de la crisis de población afgana retornada

Kabul/Kuala Lumpur/Ginebra, 2 de mayo de 2025 – Casi un millón de personas afganas han emprendido el difícil viaje de regreso a Afganistán desde Pakistán en los últimos 18 meses, y sólo este mes han regresado casi 145.000, ocho veces más que en febrero.A su regreso, muchas de estas personas se enfrentan a condiciones terribles, como el hacinamiento en los refugios temporales, donde caben hasta 4 familias en una tienda de campaña. El aumento sin precedentes de personas que regresan en poco tiempo (se calcula que entre 4.000 y 6.000 personas cruzan las fronteras diariamente) está ejerciendo una inmensa presión sobre el ya frágil sistema sanitario, los servicios esenciales y las reservas de alimentos de Afganistán. Inicialmente, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) asignó 750.000 francos suizos de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF, por sus siglas en inglés) para apoyar a la Media Luna Roja Afgana (ARCS, por sus siglas en inglés) en el suministro urgente de refugio, atención de salud de emergencia, alimentos y agua - recursos básicos que ahora escasean. Sin embargo, dada la escala y la gravedad de esta crisis que se agrava y se intensifica, la IFRC lanza ahora un Llamamiento de Emergencia global, con el objetivo de recaudar 25 millones de francos suizos para ofrecer ayuda vital durante los próximos dos años, que abarcará el apoyo a la recuperación y la reintegración, incluyendo actividades de generación de ingresos, formación profesional y oportunidades de trabajo a cambio de dinero en efectivo. Los fondos del llamamiento se destinarán a las personas retornadas más vulnerables y en situación de mayor riesgo, como mujeres embarazadas, niñez no acompañada, población adulta mayor, personas con alguna discapacidad y familias que carecen de vivienda. El objetivo es mitigar amenazas como la violencia de género, la desnutrición y la exclusión social, y garantizar que la ayuda vital llegue a quienes más la necesitan.Los retos humanitarios a los que se enfrenta la población retornada son profundos y desgarradores. Muchas personas han sacrificado sus medios de subsistencia, sus pertenencias y su estabilidad en Pakistán, sólo para enfrentarse a dificultades abrumadoras a su regreso a Afganistán. Los niños y niñas, que ya corren un mayor riesgo, sufren desnutrición y necesitan urgentemente atención especializada y apoyo nutricional. En muchos casos, las familias se han separado durante su viaje migratorio, dejando a las personas desamparadas y desesperadas por reconectar. Salima*, una madre que dio a luz a su bebé en el paso fronterizo de Spin Boldak, en Kandahar, mientras se desplazaba, dijo:"Mis hijos nacieron en Pakistán y no tienen ningún tipo de identificación. No sé cómo ni dónde conseguirles documentos de identidad. Su educación ya se ha retrasado considerablemente, y no sé cómo matricularlos en las escuelas aquí en Afganistán. No tenemos refugio en Kabul ni en Baghlan. No sabemos adónde ir ni cómo cubrir nuestras necesidades diarias".Más allá del socorro inmediato, debemos actuar con decisión para proporcionar un apoyo a largo plazo que capacite a las personas para reconstruir sus vidas, acceder a la educación, asegurar sus medios de subsistencia y reintegrarse en sus comunidades en Afganistán.Mawlawi Sheikh Shahabuddin Delawar, Presidente en funciones de la Media Luna Roja Afgana, hace una sentida petición para que se actúe con rapidez: "Mucha gente ha perdido sus hogares, sus medios de subsistencia y a sus seres queridos durante el viaje. Las mujeres, la niñez, la población adulta mayor y las personas con discapacidad son especialmente vulnerables, y garantizar su seguridad y dignidad debe ser nuestra máxima prioridad. A través de esta respuesta de emergencia, nos dedicamos a suministrar ayuda vital ahora y a proporcionar un apoyo sostenible que respete su dignidad mientras trabajan para reconstruir sus vidas".Ahmed Suliman, Jefe interino de la Delegación de la IFRC en Afganistán, destacó la urgencia de la situación:"Esta crisis está evolucionando a un ritmo alarmante, y su impacto repercutirá en millones de personas ya vulnerables. Nuestro objetivo inmediato es aportar ayuda esencial -alimentos, atención de salud y refugio- a quienes la necesitan desesperadamente. Simultáneamente, nos comprometemos a colaborar estrechamente con la ARCS, los socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otras partes interesadas para crear soluciones a largo plazo que permitan a las personas retornadas restablecer sus vidas y sanar de esta crisis".La IFRC llama urgentemente a la comunidad internacional, los socios y los donantes a unirse en apoyo de la población afgana en esta coyuntura crítica. Su contribución al Llamamiento de Emergencia puede marcar una diferencia que cambie vidas, asegurando que quienes regresan o se desplazan tengan la oportunidad de reconstruir sus vidas en condiciones de seguridad y dignidad. *se ha cambiado el nombre para proteger la identidadPara más información o solicitar una entrevista, escriba al correo:  [email protected]   Puede encontrar imágenes y material audiovisual aquí.En Afganistán:  Sayed Eshaq Muqbel: +93 70 733 6040 En Kuala Lumpur: Afrhill Rances: +60 19 271 3641 En Ginebra: Hannah Copeland: +41 76 236 91 09

|
Emergencia

Afganistán: Movimiento de población (retorno)

Desde septiembre de 2023, casi un millón de personas afganas, incluyendo más de 118.400 sólo en abril de 2025, han regresado de Pakistán tras la aplicación del Plan de Repatriación de Extranjeros Ilegales. Se calcula que otro millón y medio de personas se verán afectadas o correrán peligro en los próximos meses. A medida que llegan a comunidades ya de por sí agobiadas por la pobreza, la inseguridad alimentaria y una atención sanitaria limitada, se necesita apoyo urgente para ayudarles a reconstruir sus vidas con seguridad y dignidad.Su donación ayudará a la Media Luna Roja Afgana a prestar asistencia vital a la población retornada y a las comunidades que les reciben.

|
Nota de prensa

Un mes tras el vertido de petróleo en Ecuador: Cruz Roja distribuye más de un millón de litros de agua y llama a incrementar la ayuda humanitaria

Quito / Ciudad de Panamá / Ginebra, miércoles 16 de abril - Un mes después de que un devastador vertido de petróleo en Ecuador afectara a más de 300.000 personas, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Cruz Roja Ecuatoriana han distribuido más de 1.8 millones de litros de agua potable a las comunidades cuyas fuentes de agua estaban contaminadas o en las que se suspendió el servicio de agua corriente.En Esmeraldas, la provincia más afectada por el derrame de petróleo, se han entregado alrededor de 1.2 millones litros de agua. Otros 622.000 litros han ayudado a las comunidades afectadas por las lluvias torrenciales y las inundaciones. La estación lluviosa ha dejado ya a más de 139.000 personas con necesidad urgente de ayuda, especialmente en las provincias de El Oro, Guayas y Manabí.“El agua potable sigue siendo una de las necesidades más urgentes en las comunidades afectadas por el derrame de petróleo y las inundaciones”, dijo el presidente de la Cruz Roja Ecuatoriana, Dr. Roque Soria. “Nuestra prioridad es garantizar que las familias tengan acceso a agua en cantidad y calidad suficientes para beber, cocinar, asearse y mantener vivos a los animales y los cultivos, especialmente en las zonas rurales”.Para ampliar la distribución de agua, ha llegado a Ecuador un sistema M15 de purificación de gran capacidad, que forma parte de la Unidad global de Respuesta a Emergencias (ERU) y fue movilizado por la Cruz Roja Hondureña y otros socios de la Cruz Roja. Se espera que esta sofisticada planta de tratamiento produzca agua potable para más de 15.000 personas al día en las comunidades más afectadas de Esmeraldas. También se ha desplegado un especialista hondureño en agua, saneamiento e higiene para apoyar su instalación y funcionamiento.Este esfuerzo forma parte de una respuesta internacional más amplia coordinada por la IFRC, que ha lanzado un Llamamiento de Emergencia con el fin de recaudar 4,5 millones de francos suizos para ayudar a más de 176.000 personas durante los próximos 12 meses. A la fecha, sólo se ha reunido el 11% de este dinero. Este llamamiento busca proteger la salud y medios de subsistencia en 14 provincias donde el impacto combinado del derrame de petróleo y las graves inundaciones sigue perjudicando la vida cotidiana.Desde los primeros días de la emergencia, el voluntariado de la Cruz Roja Ecuatoriana ha ofrecido atención médica y apoyo psicosocial y ha distribuido alimentos, kits de cocina, artículos de higiene esenciales y herramientas para limpiar viviendas y propiedades dañadas por las inundaciones, llegando a más de 14.000 personas.“La respuesta al derrame de petróleo y a las inundaciones requiere un esfuerzo sostenido y coordinado”, dijo Loyce Pace, directora regional de la IFRC para América. “Estamos trabajando estrechamente con la Cruz Roja Ecuatoriana, Cruces Rojas hermanas y nuestros socios y aliados para asegurar que nadie se quede atrás, pero un mayor apoyo internacional es fundamental para satisfacer las crecientes necesidades humanitarias y ayudar a las comunidades a recuperarse con dignidad y resiliencia”.Para mayor información o agendar entrevistas, por favor escriba a: [email protected]  En Panamá - Susana Arroyo Barrantes +50769993199 En Ginebra – Tommaso Della Longa +41797084367                      Hannah Copeland +41762369109  

|
Artículo

Cómo el vertido de petróleo en Ecuador está afectando la salud, el agua y los medios de subsistencia

Los derrames de petróleo no son sólo desastres ambientales; también provocan graves riesgos para la salud y los medios de subsistencia. Más aún cuando los manantiales contaminados son la principal fuente de agua potable de la población local. Es el caso de la región costera del norte de Ecuador, donde, el 13 de marzo de 2025, una ruptura en el sistema de tuberías de petróleo de Ecuador causó un derrame catastrófico en la provincia de Esmeraldas; contaminando los ríos Caple, Viche y Esmeraldas. El 22 de marzo, un segundo vertido agravó la situación. La crisis ha afectado a 300.000 personas, obligando a las autoridades a cortar el suministro de agua potable y a recurrir a la distribución de agua de emergencia. Sin una intervención urgente, esta crisis seguirá agravándose, poniendo en peligro a un mayor número de personas. Para entender el impacto de un derrame de petróleo como este, hablamos con el Dr. Pedro Porrino, Coordinador de Salud en Emergencias de la oficina de la IFRC en América, quien divide el impacto en tres niveles principales:1. Riesgos directos para la saludEl petróleo es una sustancia tóxica tanto por contacto directo como por los gases que emite. El contacto con la piel puede provocar reacciones dermatológicas que van desde una irritación leve hasta reacciones alérgicas graves que pueden suponer una seria amenaza para la vida. Además, la inhalación de gases tóxicos supone un riesgo importante, ya que no requiere contacto directo con la sustancia. Cualquier persona que se encuentre en la zona contaminada puede sufrir problemas respiratorios, desde molestias leves hasta inflamaciones graves de las vías respiratorias que pueden dificultar o imposibilitar la respiración. Esto es especialmente peligroso para las personas con enfermedades respiratorias preexistentes, como asma o bronquitis crónica, así como para las infancias, la población adulta mayor y las mujeres embarazadas, que corren un mayor riesgo. El desastre también tiene importantes consecuencias para la salud mental. La incertidumbre, la pérdida de recursos y la alteración de la vida cotidiana generan altos niveles de estrés y ansiedad. Las familias afectadas sufren angustia emocional debido al desplazamiento, los problemas de salud y la inestabilidad económica.2. Contaminación del agua y riesgos para la salud públicaEl vertido ha contaminado ríos y arroyos de los que dependen las poblaciones locales, lo que impide que el agua sea apta para el consumo y otros usos. Dependiendo de la zona afectada, los acuíferos subterráneos -otra fuente crucial de agua- también pueden estar contaminados. Esta situación conduce a una crisis en el acceso al agua potable que, en casos de vertidos de petróleo, puede prolongarse por largos periodos. El uso de fuentes de agua inseguras puede provocar enfermedades gastrointestinales y brotes de infecciones transmitidas por el agua, lo que complica aún más la emergencia. Además, la falta de agua afecta a la higiene y el saneamiento, aumentando los riesgos para la salud. También es fundamental garantizar el suministro de agua potable a los centros de salud para mantener los servicios médicos esenciales.3. Alteración de los medios de subsistenciaMás allá de los riesgos para la salud, el derrame de petróleo ha afectado a la agricultura, la ganadería y la pesca, fuentes fundamentales de ingresos para muchas comunidades. La contaminación puede afectar a la seguridad alimentaria, ya que las toxinas pueden entrar en la cadena de alimentos a través del agua o por exposición directa. Además, la interrupción de actividades económicas vitales para muchas comunidades empeora las condiciones socioeconómicas. Los efectos de los vertidos de petróleo pueden persistir durante largos periodos, aumentando la pobreza y la precariedad de las condiciones de vida, que son importantes factores de riesgo para la salud.Respuesta de la Cruz RojaDesde que inició la crisis, el voluntariado de la Cruz Roja Ecuatoriana ha estado sobre el terreno, proporcionando asistencia esencial y apoyo a las familias afectadas. Sus esfuerzos han incluido: Distribución de suministros de agua de emergencia: Más de 1.1 millones de litros de agua potable han sido tratados y entregados a 22 comunidades.Suministro de kits de higiene y utensilios de limpieza: Para ayudar a prevenir la propagación de enfermedades. Asistencia médica: Primeros auxilios y atención de emergencia a las personas que sufren problemas de salud relacionados con la exposición. Evaluación y restauración de plantas de tratamiento de agua: Expertos de la Cruz Roja Ecuatoriana, junto con especialistas de la IFRC, están asegurando el estado operativo de las plantas de tratamiento de agua en Esmeraldas, y distribuyendo hipoclorito de sodio para purificar las fuentes de agua. La IFRC ha lanzado un Llamamiento de Emergencia por un valor de 4 millones de francos suizos para apoyar a 176.200 personas en las provincias de Esmeraldas, El Oro, Guayas y Manabí durante los próximos 12 meses. La operación se centrará en el suministro de agua potable, asistencia de salud y apoyo a la salud mental, ayuda para la construcción de refugios, artículos de higiene y transferencias monetarias para las familias más afectadas. Como parte de este Llamamiento de Emergencia, la Cruz Roja Hondureña movilizó a Ecuador un sofisticado sistema de purificación masiva de agua, con el que se espera distribuir agua potable a más de 15.000 personas al día en las comunidades más afectadas. Este envío va acompañado del despliegue de dos especialistas en agua, saneamiento e higiene de la Cruz Roja Hondureña. La Cruz Roja Hondureña envía estos recursos como líder del Wash Hub, un centro de equipamiento y conocimiento formado por las Sociedades de la Cruz Roja de Centroamérica y la IFRC.La Cruz Roja Ecuatoriana está al frente de los esfuerzos de respuesta, pero necesita apoyo internacional para mantener y ampliar sus operaciones humanitarias. Al actuar ahora, se pueden proteger las vidas, los medios de subsistencia y la dignidad de las personas afectadas por este desastre.

|
Artículo

Dos años después, una sobreviviente del terremoto de Turquía-Siria ve un futuro mejor, más seguro y más sano.

Los devastadores terremotos que asolaron el sur de Turquía en 2023 afectaron millones de vidas, dejando destrucción y penurias a su paso. Entre quienes sobrevivieron se encuentra Canan, madre de cuatro hijos que, junto con su familia, reside en una ciudad de contenedores en Hatay.La historia de Canan es una historia de perseverancia a pesar de las cicatrices físicas y emocionales. "Durante el terremoto, una pared se derrumbó sobre mi cara y mi espalda", recuerda. "Resulté gravemente herida. Ese periodo fue increíblemente doloroso. Durante un tiempo estuve postrada en cama. Me sometí a largos tratamientos. Ahora puedo andar sin andador".Aunque Canan recuperó la movilidad tras su prolongado tratamiento, también perdió la visión en un ojo debido a los restos que le cayeron en la cara. Lo que más le afectó fue la pérdida del párpado, que la dejó incapaz de cerrar uno de los ojos."No soportaba mirarme al espejo. Siempre me sentía mal al verme así y no quería salir a la calle", dijo, reflexionando sobre el costo emocional que le causó la experiencia.No está solaAfortunadamente, Canan no tuvo que afrontar sola este enorme reto vital. En el camino, su recuperación psicológica ha contado con el apoyo de la Media Luna Roja Turca, que proporcionó asesoramiento traumatológico a las personas que sobrevivieron al terremoto. El proyecto se llevó a cabo en colaboración con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), que lanzó un llamamiento mundial de emergencia pocos días después del terremoto inicial.También recibió ayuda crucial a través de otro programa de colaboración de la Media Luna Roja Turca y la IFRC, cuyo objetivo es garantizar la seguridad y la protección de las personas que suelen ser especialmente vulnerables tras un desastre de gran magnitud: mujeres, niñez, población adulta mayor y personas con discapacidad.Estos esfuerzos incluyen ayuda financiera que puede proporcionar a las personas mayor estabilidad e independencia, al tiempo que les ayuda a cubrir otras necesidades urgentes como asistencia en salud, acceso a medicamentos, oportunidades de educación, ayuda legal o apoyo psicológico.Estos servicios reducen en gran medida las posibilidades de que las personas en situación de vulnerabilidad sufran más daños, abusos o explotación, y aumentan enormemente las posibilidades de una recuperación plena y digna.En el caso de Canan, el programa le permitió acceder a servicios de salud para recibir fisioterapia y tratamiento para recuperar la función de sus párpados.Aunque todavía no puede ver con un ojo, Canan siente un inmenso alivio y gratitud por la oportunidad de recuperar la confianza en sí misma."Me apoyaron mucho", dice sobre la Media Luna Roja. "No quería mostrar mi cara a nadie. Ya lo he superado. Ahora tengo mucha confianza. Soy normal. Tengo un ojo ciego, pero sigo teniendo muchas amistades y seres queridos".Comodidad y confianzaOtro impacto significativo de los terremotos fue su intenso miedo a entrar en edificios, una reacción común entre las personas afectadas. "Antes no podía entrar en edificios de hormigón. Estaba aterrorizada. Pero después de recibir apoyo psicológico semanal de la Media Luna Roja Turca durante varios meses, empecé a superarlo".Ahora Canan puede entrar en los edificios, incluso en los de gran altura."Por primera vez después del terremoto, incluso fui al apartamento de mi hermana, en el piso 12º. Antes del apoyo psicológico, ni siquiera salía a la calle. Ahora me siento más cómoda, más segura. Me siento mucho mejor", explicó.Los terremotos dejaron a millones de personas sin hogar ni medios de subsistencia, y los grupos vulnerables se han visto especialmente afectados. Para personas como Canan, que se enfrentaron a retos tanto físicos como psicológicos, estos mecanismos de apoyo ofrecen un salvavidas crucial que les permite recuperar su dignidad y reconstruir sus vidas.Una mejor vida por delanteUna encuesta reciente demostró que el programa de asistencia en efectivo está teniendo un impacto concreto y medible. Según el estudio, el 88% de las personas que participaron en el proyecto declararon haber mejorado sus condiciones de vida.La evaluación de seguimiento del programa, conocida como monitoreo post-distribución, revela que el 51% de quienes participaron utilizaron la ayuda proporcionada para reducir o eliminar los riesgos de protección relacionados con la salud.El 95% de las personas también declararon haber mejorado la comunicación y las relaciones en el hogar, lo que refuerza los beneficios sociales más amplios de la asistencia.Escrito por Sevil ErkuşOficial Senior de Comunicación, Delegación de la IFRC en Turquía

|
Artículo

Centroamérica: Cruz Roja responde al mayor brote de dengue con educación y prevención.

El dengue ha sido una de las principales amenazas para la salud pública en América Latina durante décadas, con epidemias que se producen de forma cíclica cada tres a cinco años.Transmitido por las hembras del mosquito Aedes aegypti, este virus afecta a millones de personas cada año, pero nunca como ahora.En lo que va del año, se han reportado más de 12,7 millones de casos sospechosos de dengue en la Región de las Américas, una cifra récord en la historia de la enfermedad.En Centroamérica y México, sólo en la última semana de noviembre se notificaron más de 17.000 nuevos casos sospechosos de dengue. Esto equivale a 100 casos cada hora, un aumento del 198% respecto a la media de los últimos cinco años.Este aumento en la propagación del dengue es un reto para los sistemas de salud en una región que enfrenta condiciones climáticas y sanitarias complejas.Los efectos de la crisis climática, las temperaturas extremas y los fenómenos meteorológicos más intensos – como los huracanes Eta e Iota en 2020, las olas de calor históricas de inicios de este año, o la reciente tormenta tropical Sara - están transformando los hábitos de miles de familias centroamericanas que viven en condiciones de riesgo y vulnerabilidad.El aumento de la pobreza y la desigualdad, sumado a servicios de agua y saneamiento insuficientes e inadecuados, empujan a la población a almacenar la poca agua a la que tienen acceso. Muchas veces el agua se almacena de forma incorrecta, por falta de información o por falta de insumos adecuados para almacenarla de forma segura.Esta y otras prácticas como la deficiente gestión de residuos sólidos, pueden facilitar la creación de criaderos de mosquitos en objetos como contenedores de agua sin tapa, neumáticos, macetas, pilas y canales.En medio de este desafío multifactorial, la Cruz Roja se ha destacado por su respuesta integral, que abarca diversas estrategias centradas en la prevención y la educación.Durante el 2023 y el 2024, nuestros equipos locales han implementado seis operaciones de respuesta al dengue en Centroamérica, con apoyo del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la Federación (IFRC-DREF).Este año, también se han realizado acciones contra el dengue en las operaciones de respuesta al incendio en el hospital de Roatán, en Honduras; y a las inundaciones en junio en El Salvador.Gracias a estas ocho operaciones del IFRC-DREF, llegaremos a más de 182.000 personas en Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá con acciones de respuesta, pero también de prevención para futuros brotes.Prevención y educación comunitariaUna de las principales iniciativas de la Cruz Roja ha sido la sensibilización de las comunidades sobre los peligros del dengue y la importancia de eliminar los criaderos de mosquitos.Las personas voluntarias trabajan directamente en las comunidades, encoordinación con los entes reguladores de salud realizan intervenciones comunitarias orientadas hacia la prevención y el control vectorial.Las principales acciones incluyen charlas educativas, identificación y eliminación de criaderos de mosquitos, aplicación de larvicidas en pilas y contenedores de agua, la ejecución de campañas de fumigación y limpieza, y visitas domiciliarias.Durante estas acciones, la población aprende cómo prevenir la acumulación de agua estancada, cuáles con los sitios preferidos de los mosquitos para poner huevos; y cómo promover medidas prácticas y efectivas como la inversión de recipientes y la limpieza regular de sistemas de drenaje.Además, la respuesta incluye la distribución de contenedores para el almacenamiento seguro de agua y kits de limpieza para hogares, así como filtros de agua, repelentes y mosquiteros para grupos en riesgo de salud como mujeres embarazadas, niños y niñas menores de 5 años, población adulta mayor, personas con discapacidad y/o con movilidad reducida.Comunidades fuertes y preparadasLa Cruz Roja también trabaja con la mirada puesta en el largo plazo, en la capacitación del personal local para fortalecer las capacidades comunitarias en la lucha contra el dengue.A través de talleres y entrenamientos, las personas voluntarias aprenden cómo identificar los síntomas del dengue, cómo evitar los brotes de manera eficaz y cómo implementar programas sostenibles de control de mosquitos.Además, el personal voluntario ha contribuido a la creación y capacitación de Comités Comunitarios de Salud, para promover la vigilancia epidemiológica a nivel comunitario.En distintos lugares, la capacitación también se extiende al personal local de salud, quienes reciben formación en el manejo clínico de pacientes con dengueA través de su enfoque integral de educación y prevención, la Cruz Roja ha desempeñado un papel clave en la lucha contra el dengue en Centroamérica, una región altamente vulnerable debido a factores climáticos, sociales y sanitarios.Las acciones llevadas a cabo por el voluntariado y el personal capacitado no sólo han permitido responder a emergencias, sino también preparar a las comunidades para futuros brotes.Desde la eliminación de criaderos y la distribución de suministros hasta la formación en gestión clínica y estrategias sostenibles de control de vectores, estas intervenciones han fomentado la resiliencia de las comunidades. En algunos lugares, las acciones de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja en apoyo a los ministerios de salud de la región han permitido reducir los casos de dengue.En Panamá, por ejemplo, se ha registrado una reducción de los casos de dengue en las últimas semanas, que podría estar vinculada a los esfuerzos de varios actores, entre ellos el Ministerio de Salud, la Cruz Roja Panameña, otros organismos internacionales y las propias comunidades.Algunas comunidades también han proporcionado testimonios que sugieren que los esfuerzos de educación y disminución del dengue están marcando la diferencia.A pesar de los avances, el dengue sigue siendo un desafío, lo que subraya la importancia de continuar adaptando nuestras estrategias de respuesta a los cambios climáticos y sociales que afectan la salud pública en la región.

|
Nota de prensa

Hasta siete de cada diez migrantes en América necesitan atención integral en salud

Ciudad de Panamá, 3 de diciembre -La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) advierte sobre las apremiantes necesidades de salud que enfrentan las poblaciones migrantes vulnerables, en particular las mujeres, la niñez, las personas adultas mayores o con discapacidad. Según el estudio de la IFRC publicado hoy,«Migración y Salud en las Américas: evaluación de necesidades y servicios», estos grupos deben sortear barreras crecientes para acceder a los servicios de salud y sufren una falta de atención sanitaria integral en los países de tránsito y destino.El estudio recopila datos de 2021 a 2023 y explora el estado nutricional, las tasas de vacunación, las tasas de enfermedades crónicas e infecciosas, la salud mental y el comportamiento de búsqueda de salud de los migrantes por grupo de edad. Una de las principales conclusiones es que la insuficiencia de los servicios sanitarios y las barreras para acceder a ellos están poniendo vidas en peligro, exacerbando las desigualdades sanitarias y ejerciendo una inmensa presión sobre los ya frágiles sistemas nacionales de salud."El acceso a la asistencia sanitaria es un derecho humano fundamental, y las barreras a las que se enfrentan las personas migrantes -ya sea por su situación irregular, la falta de documentación o el miedo a la deportación- deben ser desmanteladas. Es esencial prestar una asistencia sanitaria integral que responda a sus necesidades, desde la atención médica básica hasta los tratamientos especializados para afecciones crónicas, el apoyo a la salud mental y los servicios para las personas con discapacidad", dijo Pedro Porriño, Coordinador de Salud en Situaciones de Emergencia de la IFRC en América.Independientemente de la edad, la asistencia sanitaria sigue siendo un problema crítico para las personas migrantes, tanto en los países de tránsito como en los de destino. En el caso de las personas migrantes en tránsito, entre el 60 y el 70% necesitan asistencia sanitaria, siendo los servicios médicos generales los más necesarios. La atención sanitaria sexual y reproductiva también es una prioridad, ya que más del 40% de estas personas manifiestan necesitar estos servicios. En los países de destino, hasta el 74% necesita servicios sanitarios, como atención materna y pediátrica, tratamiento de enfermedades crónicas, servicios de salud mental y atención especializada.Estos hallazgos del estudio son confirmados por los equipos de la Cruz Roja que prestan atención a personas migrantes en 22 países de América Latina y El Caribe. En Panamá, los puntos de servicio humanitario de la Cruz Roja han prestado casi 750.000 servicios en los últimos seis años, la mayoría de ellos a migrantes que necesitaban primeros auxilios, medicina general, apoyo de salud mental, acceso a agua potable, vacunas y atención de salud sexual y reproductiva.En Ecuador, El Salvador y Guatemala, el voluntariado de la Cruz Roja ha prestado asistencia humanitaria, principalmente atención primaria de salud (el primer punto de contacto con un sistema sanitario), a casi 200 migrantes al día en los dos últimos años, con un total de 143.438 personas atendidas. En Argentina, Honduras y en la frontera sur de México, los equipos de la Cruz Roja prestaron asistencia médica a más de 6.500 migrantes, sólo en los seis primeros meses de este año."Atender las necesidades de salud de las personas migrantes debe ser una prioridad y reconocer el papel de los equipos locales de la Cruz Roja en la prestación de asistencia, protección y dignidad es una oportunidad para que los gobiernos y los donantes garanticen el derecho de las personas migrantes a la salud. Al asociarse con la Cruz Roja, los países no sólo pueden facilitar la asistencia humanitaria, sino también aliviar la presión sobre sus sistemas de salud pública", dijo Martha Keays, Directora Regional de la IFRC para las Américas.Los puntos de servicio humanitario de la IFRC seguirán prestando asistencia humanitaria en los países de origen, tránsito y destino en los próximos meses, ya que se prevé que el número de personas que se dirigen hacia el norte seguirá siendo uno de los retos humanitarios más grandes y con menos recursos del continente.Nota para la ediciónSegún un estudio de la IFRC, financiado por la Cruz Roja Noruega, éstas son las principales necesidades sanitarias de los migrantes por grupos de edad:Necesidades sanitarias de niñas, niños y adolescentesEntre los más vulnerables se encuentran los niños y niñas migrantes, que se ven afectados de forma desproporcionada por deficiencias nutricionales, con tasas de desnutrición crónica clasificadas entre moderadas y altas. La desnutrición hace que estos jóvenes migrantes sean más susceptibles de sufrir complicaciones de salud a largo plazo, pero las intervenciones siguen siendo inadecuadas. Aunque algunos reciben evaluaciones nutricionales, medicación antiparasitaria o micronutrientes, rara vez se proporcionan tratamientos más completos, como la gestión de la desnutrición aguda.La salud mental de niñas, niños y adolescentes de las comunidades migrantes también es motivo de preocupación. Aunque la prevalencia de la ansiedad y la depresión en este grupo no está totalmente documentada, las necesidades de salud mental no suelen estar cubiertas, lo que les hace vulnerables a traumas psicológicos a largo plazo derivados del proceso migratorio.Necesidades sanitarias de las mujeres migrantes y embarazadasLa tasa de mortalidad materna entre las mujeres migrantes duplica la media nacional en países como Colombia y Brasil. Sólo en Colombia, cada semana se registran 73 casos extremos de morbilidad materna entre la población migrante. Además, se ha documentado violencia obstétrica en varios países, lo que complica aún más la ya precaria situación sanitaria de las mujeres migrantes.El estado nutricional de muchas migrantes embarazadas también es motivo de gran preocupación. Un tercio padece anemia moderada o grave, lo que las deja a ellas y a sus bebés vulnerables a complicaciones de salud a largo plazo, aumentando su susceptibilidad a enfermedades agudas y crónicas.La salud sexual y reproductiva es un problema crítico para las mujeres migrantes. Resulta alarmante que una de cada diez mujeres migrantes venezolanas esté embarazada de una menor de edad, lo que pone de manifiesto un grave problema de salud pública. Muchas mujeres también afirman que sus embarazos no son deseados: dos tercios de las mujeres migrantes embarazadas en Brasil, por ejemplo, no tenían intención de quedarse embarazadas. Además, las infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH, afectan a las mujeres migrantes el doble que a la población general, y sólo el 38% y el 50% reciben tratamiento en Colombia y Perú, respectivamente.Necesidades sanitarias de personas migrantes mayores o con discapacidadEntre el 62 y el 78% de las personas migrantes venezolanas de 60 años o más padecen enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes. Sin embargo, sólo entre el 22% y el 39% de esas personas adultas mayores reciben un tratamiento constante para sus enfermedades.Los problemas de salud mental son frecuentes en este grupo: hasta el 56% sufre ansiedad y depresión de moderada a grave. Sin embargo, carecen de servicios de salud mental, por lo que muchos de ellos tienen que soportar sus luchas en soledad. También corren un mayor riesgo de sufrir violencia, sobre todo durante el tránsito, y muchas viven con discapacidades (hasta el 66%).Las personas migrantes con discapacidad se enfrentan a retos únicos que a menudo no se tienen en cuenta en la respuesta humanitaria. A pesar de la alta prevalencia de la discapacidad entre los migrantes mayores y una proporción menor pero significativa de adultos, hay pocas intervenciones, si es que hay alguna, diseñadas para satisfacer sus necesidades.Para más información y concertar una entrevista, contacte a:[email protected] Panamá -Susana Arroyo Barrantes +50769993199En Ginebra -Tommaso Della Longa +41797084367 Hannah Copeland +41762369109

|
Artículo

IFRC en la COP29: Invertir cuándo y dónde más importa – de forma temprana, en la salud de las personas más afectadas

Calor extremo y olas de calor prolongadas. Inundaciones y tormentas nunca antes registradas en todos los rincones del planeta. Sequías y tormentas fuera de lo común.Estas son algunas de las formas en que el cambio climático está teniendo repercusiones profundas y muchas veces devastadoras en la salud de las personas y las comunidades de todo el mundo. Mientras líderes mundiales se reúnen en la cumbre climática COP29 que se celebra en Bakú, Azerbaiyán (11-22 de noviembre), la IFRC vuelve a señalar lo que se ve todos los días en las respuestas de emergencia a inundaciones repentinas, olas de calor extremas, sequías prolongadas, crisis económicas y hambre. No sólo hay personas que mueren, pierden sus hogares y sus medios de subsistencia, sino que la crisis climática tiene efectos duraderos en la salud y el bienestar de la población. Las olas de calor extremas, las inundaciones y las tormentas están exponiendo a cada vez más personas al riesgo de contraer enfermedades infecciosas y desnutrición, al tiempo que reducen su acceso a la atención sanitaria."Los impactos de la crisis climática están teniendo un efecto masivo en la salud de las personas", dijo el Secretario General de la IFRC, Jagan Chapagain, durante el primer día de la Conferencia COP29. "Así que debemos abordar los impactos en la salud de una manera muy integral".Igual de importante es cómo y cuándo se abordan esas cuestiones, añade. La financiación y la inversión en salud comunitaria y preparación no sólo deben aumentar, sino que deben dirigirse a las comunidades locales donde más se necesitan."La inversión tiene que ser del nivel adecuado y llegar al lugar adecuado", afirma Chapagain. "Por el momento, no hay suficiente inversión y esa inversión no llega al nivel comunitario. Menos del diez por ciento de la financiación para el clima llega a las comunidades". "Tenemos que apoyar la acción comunitaria sobre el terreno, allí donde la gente vive y se enfrenta a las consecuencias cada día".Esa inversión no puede esperar hasta después de que se produzca el desastre. "También es importante cómo y cuándo se hace esa inversión", añadió. "Si se hace la inversión pronto -con sistemas de alerta temprana o acciones anticipatorias- se salvan vidas, medios de subsistencia y dólares".Un problema en llamasUn ejemplo es la creciente amenaza del calor extremo. En los últimos años se ha llegado a récords mundiales de temperatura mes tras mes, a medida que el cambio climático hace más extremas las olas de calor, un asesino silencioso y mortal. Cada año, el calor mata a casi medio millón de personas en todo el mundo.Sin embargo, sólo el 0,5% de la financiación multilateral para la adaptación al clima se destina a medidas sanitarias que podrían reducir drásticamente esa cifra. Esas medidas sanitarias también podrían mejorar el bienestar de las personas y ahorrar dinero a largo plazo. Para 2030, especialistas prevén entre 2.000 y 4.000 millones de dólares de costos adicionales en salud si no se toman medidas de adaptación ahora.Las soluciones pasan por una serie de acciones, desde la construcción de ciudades y sistemas sanitarios resistentes al clima, hasta el desarrollo de planes nacionales de acción contra el calor y protocolos de alerta temprana. Otras acciones garantizarían que los sistemas de protección social y de salud respondan a las perturbaciones relacionadas con el clima, mientras que las soluciones basadas en la naturaleza podrían aprovechar el poder protector natural de los ecosistemas para proteger a las comunidades del calor extremo o las mareas de tempestad.“A medida que se intensifican los impactos climáticos, los sistemas de salud deben adaptarse para proteger a las personas más vulnerables”, dijo Petra Khoury, Directora del Departamento de Salud y Cuidadosde la IFRC, en un evento especial de la COP29 organizado por la Alianza para la Acción Transformadora sobre el Clima y la Salud, un programa organizado por la OMS.“La red de la IFRC está en primera línea, construyendo sistemas de salud resilientes al clima a través de la movilización comunitaria”, dijo. “Las soluciones que abordan el triple nexo entre salud, clima y migración deben centrarse en la comunidad”.“Incorporar tanto a las comunidades de acogida como a las desplazadas en el proceso de toma de decisiones y en las soluciones es clave para mitigar el impacto de este nexo”.Entre otras cosas, la IFRC está trabajando para ampliar la vigilancia comunitaria de las enfermedades relacionadas con el clima, profundizar sus actuales esfuerzos de participación comunitaria y ampliar el alcance de su trabajo mediante el enfoque de "una salud".El enfoque "una salud" es una forma holística de mejorar la salud humana teniendo en cuenta la salud del entorno en el que viven las personas. Por ejemplo, si el ganado se vuelve vulnerable a las enfermedades por el calor o la falta de alimentos o agua, esto repercute en la salud humana. Hasta el 75% de las enfermedades infecciosas emergentes que afectan a la especie humana, tienen su origen en los animales. La IFRC también está muy implicada en la vigilancia calle por calle, casa por casa, de enfermedades como el dengue, la malaria y el cólera, entre muchas otras. Pero el cambio climático exige mayores esfuerzos en la participación de la comunidad en el seguimiento, la prevención y la respuesta a las enfermedades.Para hacer todo esto, hay que invertir en todos los niveles, desde los presupuestos de los gobiernos nacionales hasta los bancos multilaterales de desarrollo, los fondos multilaterales para el clima, las instituciones de financiación de la salud, las agencias bilaterales de desarrollo y los actores del sector privado.Poner esto en práctica también significa integrar la acción por la salud y el calor como parte de un enfoque holístico de la acción de adaptación en los planes climáticos nacionales, así como mejorar la coordinación entre los gobiernos con las autoridades locales, los actores y las comunidades. Ya se han visto signos de progreso. En la COP28, el Marco de los EAU para la Resiliencia Climática Mundial reforzó las medidas de adaptación, mientras que 151 países firmaron la primera Declaración de la COP sobre el Clima y la Salud. Y cada vez hay más conciencia de la urgencia de abordar los efectos de las olas de calor en la salud. La IFRC siguió haciendo sonar la alarma organizando la primera Cumbre Mundial sobre el Calor Extremo y nuestro Día de Acción contra el Calor anual el 2 de junio. Los recientes y graves huracanes -a veces denominados "tormentas monstruosas"-, junto con una racha de graves inundaciones en amplias zonas de Europa, África occidental y central, las Américas y el Sudeste Asiático y Oceanía, también están poniendo de manifiesto la urgente necesidad de este tipo de inversión local. Estas inundaciones están desplazando a millones de personas, dejándolas sin acceso a agua potable y saneamiento. A menudo, las comunidades más afectadas también se enfrentan a un acceso limitado al agua potable, el saneamiento, la nutrición, la atención de la salud y la educación. Que la COP29 se considere finalmente un éxito dependerá de si se asumen compromisos para revertir estas realidades con inversiones reales en salud, preparación y alerta temprana que lleguen al ámbito local. «Si en la COP29 logramos avanzar en estos ámbitos, yo lo consideraría un éxito», concluyó Chapagain.Más información:Enfoque de la IFRC en materia de salud y cuidadoEnfoque de la IFRC ante la crisis climáticaIniciativa Alerta Temprana para Todos de la Organización Meteorológica MundialPágina de Alertas tempranas para todas las personas de la IFRC

|
Emergencia

Líbano: Emergencia Compleja

Tras la escalada de las hostilidades a principios de 2026, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha revisado su llamamiento de emergencia para llegar a 1,2 millones de personas en todo el Líbano con servicios vitales, como atención médica de emergencia, alimentos, refugio y agua potable. La Cruz Roja Libanesa trabaja sobre el terreno las 24 horas del día —gestionando ambulancias, equipos de búsqueda y rescate y distribuciones de ayuda—, pero las necesidades crecen más rápido de lo que permiten los recursos actuales. Dona ahora para ayudar a la Cruz Roja Libanesa a ampliar su respuesta vital.