"Estas vacas son nuestra esperanza": Detener un brote de fiebre aftosa en Indonesia

Najamuddin, de la aldea de Tallasa Baru, en Maros (Indonesia), sonríe orgulloso junto a una de sus vacas, que está sana gracias al apoyo de la Cruz Roja Indonesia.

Najamuddin, de la aldea de Tallasa Baru, en Maros (Indonesia), sonríe orgulloso junto a una de sus vacas, que está sana gracias al apoyo de la Cruz Roja Indonesia.

Foto: Paul Wu/IFRC

Cuando un brote de fiebre aftosa en Tallasa Baru, Indonesia, amenazó con acabar con los medios de subsistencia de la población, la rápida intervención de personal voluntario capacitado de la Cruz Roja Indonesia y de las autoridades locales detuvo la propagación de la enfermedad y allanó el camino hacia una comunidad más sana y resiliente.

"El dinero que obtengo de la venta de ganado lo suelo utilizar para las necesidades diarias, las matrículas escolares de mis hijos y otros gastos. Sin ganado, no hay nada más, incluyendo mi casa, que quedaría descuidada si no se pudiera vender el ganado".

Conoce a Najamuddin, agricultor de una pequeña aldea de Sulawesi del Sur (Indonesia) llamada Tallasa Baru. Se encuentra en lo alto de las montañas, accesible sólo por un camino empinado y rocoso desde la ciudad más cercana de Maros, con una vegetación exuberante y tierras de cultivo que se extienden hasta donde alcanza la vista.  

Vacas vagando libremente en la apartada y rural aldea de Tallasa Baru en Sulawesi del Sur, Indonesia.

Vacas vagando libremente en la apartada y rural aldea de Tallasa Baru en Sulawesi del Sur, Indonesia.

Foto: Rebecca Cole/IFRC

En Tallasa Baru, Najamuddin y sus vecinos llevan una vida tranquila y apartada, basada principalmente en la agricultura y la ganadería. Aquí las vacas se consideran un bien preciado. Los lugareños compran terneros en el mercado, los crían y esperan venderlos más caros. Una vaca grande puede alcanzar los 8 millones de rupias (unos 500 dólares), una suma de dinero que cambia la vida.

Por eso, a finales de octubre de 2022, cuando Najamuddin observó síntomas preocupantes en dos de sus vacas, temió lo peor.

"Mi ganado había contraído la fiebre aftosa, algo que yo desconocía en ese momento. Goteaba saliva, el ganado temblaba y sus ojos lloraban. Estaba preocupado y conmocionado hasta que informé al jefe de la aldea, Irwan. No sabía qué estaba pasando ni si tenía que llamar a un veterinario", explica.

Afortunadamente, el jefe de Tallasa Baru, Irwan -que también es voluntario de la Cruz Roja Indonesia-, estaba allí para ayudar. Tras haber recibido recientemente formación en detección y reporte de diversas enfermedades humanas y animales a través del Programa Comunitario de Preparación ante Epidemias y Pandemias (CP3), sabía exactamente qué hacer. 

¿Qué es la fiebre aftosa? 

La fiebre aftosa es una enfermedad viral muy contagiosa que afecta a los animales con pezuñas hendidas, como el ganado vacuno, ovino y porcino. Los síntomas son fiebre, babeo, llagas alrededor de la boca y las pezuñas, y cojera. Si no se atiende rápidamente a los animales infectados, pueden desarrollar problemas de salud a largo plazo o morir, lo que supone enormes pérdidas económicas para sus propietarios. 

El voluntariado comunitario entra en acción 
El supervisor de CP3, Syarif, ayuda a un vecino de Tallasa Baru a construir un pequeño corral para las vacas antes de una campaña de vacunación contra la fiebre aftosa organizada por las autoridades veterinarias locales.

El supervisor de CP3, Syarif, ayuda a un vecino de Tallasa Baru a construir un pequeño corral para las vacas antes de una campaña de vacunación contra la fiebre aftosa organizada por las autoridades veterinarias locales.

Foto: Paul Wu/IFRC

Gracias a su formación en control de epidemias y vigilancia comunitaria, Irwan, voluntario de la Cruz Roja Indonesia y Jefe de Aldea, y Syarif, Supervisor del CP3, comprendieron la gravedad de la situación. Tras acudir rápidamente a comprobar por sí mismos los síntomas de las vacas de Najamuddin, alertaron al Centro de Salud Animal local de Maros de un probable brote de fiebre aftosa, lo que desencadenó una respuesta rápida.

"Al día siguiente respondimos inmediatamente. Se trata de una enfermedad que se propaga muy rápidamente, por lo que la respuesta debe ser rápida para reducir la incidencia de la enfermedad. Suministramos vitaminas y suplementos minerales, y seguimos respondiendo y haciendo observaciones para comprobar que los animales estaban sanos. Luego, varias semanas después, se procedió a la vacunación", explica el Dr. Ujistina, Jefe del Centro de Sanidad Animal de Maros. 

Irwan, voluntario del CP3, observa cómo el ganado de Najamuddin recibe vitaminas y suplementos minerales para ayudarle a recuperar la salud.

Irwan, voluntario del CP3, observa cómo el ganado de Najamuddin recibe vitaminas y suplementos minerales para ayudarle a recuperar la salud.

Foto: Paul Wu/IFRC

El voluntariado de la Cruz Roja Indonesia fue fundamental en la respuesta a este brote de fiebre aftosa. Rápidamente informaron a la población de Tallasa Baru sobre los riesgos de la fiebre aftosa, animándola a comprobar si había síntomas y a aislar a su ganado hasta que la situación estuviera bajo control.

Las personas voluntarias enseñaron a la gente a construir pequeños corrales para contener a sus vacas durante las inyecciones y llevaron a cabo actividades de desinfección en la aldea para evitar una mayor propagación de la enfermedad. Y cuando se organizó la campaña de vacunación del ganado, transportaron a los equipos veterinarios y los suministros por la larga y accidentada carretera hasta la aldea para asegurarse de que todos llegaban sanos y salvos. 

El personal del Centro de Salud Animal de Maros carga vacunas contra la fiebre aftosa en un camión de la Cruz Roja Indoensia para transportarlas por la larga y accidentada carretera hasta Tallasa Baru.

El personal del Centro de Salud Animal de Maros carga vacunas contra la fiebre aftosa en un camión de la Cruz Roja Indoensia para transportarlas por la larga y accidentada carretera hasta Tallasa Baru.

Foto: Paul Wu/IFRC

Gracias a la rápida actuación del personal voluntario de la Cruz Roja Indonesia y a su apoyo a las autoridades de sanidad animal, el brote de fiebre aftosa se contuvo rápidamente en Tallasa Baru. El ganado de Najamuddin se salvó y se recuperó completamente, protegiendo sus ingresos para que pueda seguir manteniéndose a sí mismo y a su familia.

"Me siento orgulloso y agradecido porque el CP3 me ha explicado esta enfermedad y ahora la entiendo mejor. Gracias a Dios, desde que vino el CP3, desde que vacunaron e inyectaron a mi ganado, todos se han mantenido sanos. No ha habido más brotes de enfermedades", explica. 

Najamuddin se sienta con su sobrina y su sobrino, a los que cuida. Tener ganado sano significa que puede seguir cubriendo sus necesidades diarias y su educación.

Najamuddin se sienta con su sobrina y su sobrino, a los que cuida. Tener ganado sano significa que puede seguir cubriendo sus necesidades diarias y su educación.

Foto: Paul Wu/IFRC

Ayudar a la comunidad a adoptar comportamientos más saludables 

Enseñar a la comunidad de Tallasa Baru sobre la fiebre aftosa y otras amenazas de enfermedades, y animarla a tomar medidas para reducir sus riesgos, requiere el compromiso paciente y sostenido de las personas voluntarias locales y de confianza de la Cruz Roja Indonesia, como Irwan.

"A través del CP3 puedo educar a la gente que quizá no entiende bien las enfermedades que pueden infectar a personas y animales. Cuando empezamos, a mucha gente no le importaba. Tuvimos que explicarles repetidamente las enfermedades y lo que ocurriría si no las tratábamos, y entonces empezaron a aceptar", explica.

"Yo ya he perdido ganado antes. Nadie debería pasar nunca por lo que yo he pasado. Porque estas vacas son nuestra esperanza", añade. 

Irwan, voluntario del CP3 y jefe de la aldea de Tallasa Baru, habla con un miembro de la comunidad sobre cómo identificar los diferentes riesgos para la salud animal y cómo puede proteger a su ganado y a otros animales para que no enfermen.

Irwan, voluntario del CP3 y jefe de la aldea de Tallasa Baru, habla con un miembro de la comunidad sobre cómo identificar los diferentes riesgos para la salud animal y cómo puede proteger a su ganado y a otros animales para que no enfermen.

Foto: Paul Wu/IFRC

Hay pruebas de que este compromiso está dando sus frutos. Mansyur, residente de Tallasa Baru, solía criticar duramente las vacunas e iba por el pueblo diciendo a la gente que harían enfermar a sus animales. Pero el apoyo de la Cruz Roja le ha hecho cambiar de opinión.

"Antes siempre nos negábamos. No vacunen a mis vacas, no queremos arriesgarnos si es un veneno. Porque no entendíamos que la vacunación es buena. Después de que llegara el CP3 entendimos que la vacuna es buena porque sin la vacunación muchas reses habrían muerto ya. Ahora queremos vacunar a nuestro ganado", dice Mansyur. 

Mansyur, de Tallasa Baru, solía resistirse a vacunar a su ganado y disuadía activamente a sus compañeros de hacerlo, hasta que miembros de la Cruz Roja Indonesia le convencieron de los beneficios para la salud de sus vacas. Ahora es un defensor de la vacunación animal en su comunidad.

Mansyur, de Tallasa Baru, solía resistirse a vacunar a su ganado y disuadía activamente a sus compañeros de hacerlo, hasta que miembros de la Cruz Roja Indonesia le convencieron de los beneficios para la salud de sus vacas. Ahora es un defensor de la vacunación animal en su comunidad.

Foto: Paul Wu/IFRC

A pesar de su remota ubicación y de las dificultades de acceso, Tallasa Baru es ahora más segura y saludable gracias a la presencia constante del voluntariado capacitado de la Cruz Roja Indonesia. Su vigilancia constante garantiza que ningún brote de enfermedad pase desapercibido. Y al dotar a su comunidad de los conocimientos necesarios para reconocer y notificar enfermedades, se aseguran de que su salud esté protegida, tanto ahora como en el futuro. 

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Las actividades que se presentan en este artículo formaron parte del Programa Comunitario de Preparación frente a Epidemias y Pandemias (CP3).  

Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 ayudó a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios a prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades.

Si te ha gustado este artículo y quieres saber más, suscríbete al Boletín de preparación para epidemias y pandemias de la IFRC.  

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