Preparación para epidemias y pandemias

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Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025: "Si puedo ayudar a mi madre, también puedo ayudar a mi comunidad"

"Era principios de 2011. Algo extraño comenzó a sucederles a nuestros vecinos: decían que estaban enfermos y empezaron a aparecerles heridas en la piel".Siti Imroatus, enfermera de la aldea de Karangmojo, en Boyolali (Indonesia), comienza así la historia que cambiaría su vida y la de muchos miembros de su comunidad. Ocurrió hace casi 15 años, cuando una misteriosa serie de acontecimientos comenzó a afectar a su pequeña comunidad rural."Sabíamos que tenía algo que ver con sus vacas, que habían sacrificado recientemente para comer y vender".Fue esta experiencia, el efecto que tuvo en su propia familia y el proceso de resolución de este misterio lo que llevó a Siti (conocida por sus amigos y familiares como "Bu Im") a unirse a la Cruz Roja Indonesia (Palang Merah Indonesia). También fue el comienzo de un compromiso decidido y duradero por parte de Bu Im de seguir trabajando para garantizar que este tipo de brotes no volvieran a producirse.En el Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025 (19 de agosto), nos unimos al personal humanitario en todo el mundo bajo el lema #ActuarPorLaHumanidad para honrar el coraje de personas como Siti, que toman la iniciativa de proteger a las demás personas y salvar vidas, incluso cuando ellas también sufren los mismos problemas.Esta es la historia de Siti en sus propias palabras."Las autoridades locales de salud vinieron a investigar y resultó ser ántrax, una enfermedad infecciosa que se transmite a través de los animales y que es causada por la bacteria Bacillus anthracis.Mi madre también enfermó porque había manipulado un trozo de carne que, al parecer, estaba infectado. Le salieron heridas en las manos y la llevé inmediatamente al hospital más cercano para que la trataran.Sabía que tenía que actuar con rapidez, porque cuanto antes la trataran, antes se recuperaría. En aquel momento yo vivía en otro lugar, pero me quedé con mi madre y la cuidé hasta que se recuperó por completo.Pensé que, si podía ayudar a mi madre, también podría ayudar a mi comunidad. Quería motivar a la gente y darles consejos sobre cómo mantenerse sanos para evitar otro brote, ya fuera de ántrax o de cualquier otra enfermedad. Por eso me hice voluntaria de la Cruz Roja"."En 2018 me uní al Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias, que llamamos «CP3». Es un programa que ayuda a comunidades como la mía en Indonesia a prepararse y prevenir brotes de enfermedades, epidemias y pandemias."Cuando me uní, recibí formación en control de epidemias y vigilancia comunitaria para poder asesorar a mi comunidad sobre diferentes enfermedades infecciosas e informar de cualquier cosa inusual"."Es posible que las comunidades no estén muy bien informadas sobre el ántrax. Pero se trata de una enfermedad grave que puede infectar tanto a animales como a seres humanos, y las personas mayores de mi comunidad son especialmente vulnerables.El año pasado hubo un brote de ántrax en Yogyakarta y varias personas fallecieron. Por eso sigo educando a mi pueblo con otras personas voluntarias, porque quiero que mi familia esté sana y quiero que mi comunidad esté sana.Lo mejor de ser voluntaria es ser útil para mi familia y mi comunidad. Sé que si puedo detectar y notificar las enfermedades rápidamente, todas y todos estaremos más seguros".---Las actividades descritas en este artículo se llevaron a cabo como parte del Programa de Preparación Comunitaria ante Epidemias y Pandemias (CP3) multipaís, que se desarrolló entre 2018 y 2025. Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 ayudó a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios a prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades.Para obtener más información sobre el ántrax y otras enfermedades infecciosas, visite la Caja de herramientas para el control de epidemias de la IFRC.Si le ha gustado esta historia y desea obtener más información, suscríbase al boletín informativo sobre preparación para epidemias y pandemias de la IFRC.En este Día Mundial de la Acción Humanitaria, descubra cómo apoyar a quienes #ActúanporlaHumanidad:Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025: Un llamado urgente a honrar, respetar y proteger a quienes actúan por la humanidad | IFRCÚnase a nosotros para proteger a la humanidadHonrar a quienes fallecieron: visita la página En Memoria de la IFRCApoyar al Fondo Rojo para las Familias.Donar al Fondo Rojo para las Familias.

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Comunidades liderando la acción humanitaria: logros de la alianza por la acción local en Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá y Ecuador

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Guinea: La comunidad se une para reducir los riesgos de enfermedades y desastres

Desde que tienen memoria, la población de Dalafilani, una pequeña aldea rural de 2.000 personas situada en el centro de Guinea, se ha enfrentado a un problema recurrente y grave: las inundaciones.Cada vez que llovía intensamente, el agua inundaba la aldea, dañando las viviendas y dejando grandes charcos de agua estancada y contaminada, el caldo de cultivo perfecto para las enfermedades transmitidas por el agua y los mosquitos.Las inundaciones no solo ponían en peligro las viviendas y la salud de las personas, también causaban presiones económicas. La población local solía tener que comprar con frecuencia medicamentos para tratar a los familiares que enfermaban a causa de enfermedades relacionadas con las inundaciones, lo que desviaba ingresos que eran esenciales para otras necesidades diarias.Así que cuando el voluntariado local de la Cruz Roja de Guinea reunió a la comunidad para debatir posibles soluciones, la gente decidió que harían todo lo necesario para mantener a raya las inundaciones y las enfermedades.Un diagnóstico comunitario en el centro del cambioA través del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3), personas voluntarias de la Cruz Roja de Guinea que se han capacitado, guiaron a la comunidad a través de una evaluación participativa de riesgos para comprender el problema, debatir las necesidades y los recursos de la comunidad y encontrar una solución viable."Como miembros de esta comunidad, trabajamos en ocnjunto para identificar los problemas prioritarios. Durante un diagnóstico comunitario, las personas vecinas reconocieron que las inundaciones y las aguas residuales eran una fuente importante de enfermedades y que su entorno tenía un impacto directo en su salud, seguridad y medios de vida", explica Sekou Oularé, voluntario de la Cruz Roja de Guinea."En grupo se nos ocurrió la idea de construir un sistema de canales a través de la comunidad para evacuar las inundaciones y las aguas residuales. La Cruz Roja facilitó este proceso, proporcionando herramientas y apoyo logístico", añade.Tomar medidas colectivasUna vez acordado el plan de acción, las y los habitantes de Dalafilani se pusieron rápidamente manos a la obra para convertir su idea en realidad."Decidimos movilizar a toda la comunidad. Hombres y mujeres trabajaron mano a mano para construir los canales. Fabricamos ladrillos, cavamos zanjas y transportamos materiales. Este trabajo nos ha permitido crear un sistema de drenaje funcional que aleja el agua de lluvia y las aguas residuales domésticas de nuestra aldea", explica Fanta Bö Kourouma, presidenta del grupo juvenil de Dalafilani.Las personas voluntarias de la Cruz Roja de Guinea estuvieron presentes durante todo el proceso, ayudando a construir los canales, trazando el recorrido más eficaz para evacuar el agua del pueblo; y adquiriendo los materiales necesarios.Una comunidad más saludable y segura a largo plazoTras la construcción de los canales, la comunidad no tardó en notar un cambio positivo. El pueblo está más limpio, ya no hay charcos de agua estancada después de las lluvias y las familias están aliviadas al ver que sus hijas e hijos gozan de mejor salud."Antes teníamos problemas de enfermedades, especialmente entre la niñez. Solían jugar en el agua sucia y eso les enfermaba. Era una carga muy pesada para nuestras finanzas debido al costo de los medicamentos. Hoy, gracias al sistema de drenaje, hay menos mosquitos y menos niños enferman", afirma Gbè Traoré, residente de Dalafilani.Las autoridades locales de salud también han informado de una disminución de las enfermedades, y el jefe del puesto de salud de Dalafilani, Bernard Camara, ha registrado un número significativamente menor de consultas médicas relacionadas con la malaria y las enfermedades transmitidas por el agua.El voluntariado de la Cruz Roja de Guinea sigue prestando apoyo a la población de Dalafilani, organizando reuniones comunitarias periódicas para informar sobre los riesgos de epidemias y reforzar las medidas de higiene.El jefe de la aldea de Dalafilani, Fodé Oularé, se siente aliviado al ver las mejoras en la salud de su comunidad y comprende que deben seguir trabajando para mantener a raya los riesgos de enfermedades a largo plazo."Antes, el agua de lluvia se escurría en todas direcciones, creando charcos de agua estancada. Ahora, con el sistema que hemos construido, el agua se drena y tenemos un entorno más limpio. La Cruz Roja ha estado trabajando con nosotros para crear conciencia y mantener este progreso, pero depende de nosotros, las y los residentes, mantener las cosas limpias para prevenir enfermedades", explica.--Las actividades descritas en este artículo se llevaron a cabo como parte del Programa de Preparación Comunitaria ante Epidemias y Pandemias (CP3), un programa multinacional que se desarrolló entre 2018 y 2025. Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 prestó apoyo a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios para prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades. Si le ha gustado esta historia y desea obtener más información, suscríbase al boletín informativo sobre preparación para epidemias y pandemias de la IFRC (disponible en inglés).

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Gambia: Al comenzar la temporada de malaria, una infusión de medicamentos salva vidas

Escrito por Moustapha DialloEn una tarde calurosa y húmeda de jueves, el patio del Almacén Médico Central de Gambia está repleto de gente. A pesar del calor sofocante, decenas de personas se reúnen bajo una gran carpa.De vez en cuando, aparecen nubes que luego se disipan, mientras que los pequeños charcos que dejó una ligera lluvia el día anterior recuerdan el inicio de la temporada de lluvias, un período conocido por provocar un aumento de los casos de malaria.En este contexto, la Sociedad de la Cruz Roja de Gambia (GRCS) entregó oficialmente al Ministerio de Salud un suministro vital de medicamentos contra la malaria para apoyar la próxima campaña de quimioprevención estacional de la malaria (SMC).Esta donación, que salvará vidas, forma parte del proyecto "Acelerar la eliminación de la malaria en Gambia", financiado por la Agencia China de Cooperación Internacional para el Desarrollo (CIDCA) a través de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC)."Esta entrega llega en el momento adecuado", afirmó Lamine Dampha, secretario permanente del Ministerio de Salud, durante la ceremonia de entrega. "La temporada de lluvias, comúnmente conocida como la "temporada de la malaria", acaba de comenzar. Estos medicamentos nos permitirán proteger a decenas de miles de personas, especialmente a los niños y niñas menores de cinco años, que siguen siendo el grupo más afectado por la malaria en todo el país".En su intervención en la ceremonia de entrega, Charles Businge, director regional de la IFRC para África, destacó que estos medicamentos llegan en un momento crucial, en el que la financiación mundial para la lucha contra la malaria está disminuyendo.En este contexto, Ibou Fye Njie, secretario general de la Cruz Roja de Gambia, afirma que estos medicamentos cobran aún mayor importancia."La entrega de estos medicamentos supone un hito significativo en nuestros esfuerzos colectivos por lograr una Gambia libre de malaria, mientras enfatiza que el proyecto financiará los costos operativos para la implementación de cuatro ciclos de SMC durante la temporada de malaria de 2025 en el distrito de Kombo Norte", afirmó.Apoyo a una campaña nacional de distribución de mosquiterosCon un valor superior a 108.000 dólares estadounidenses (sin incluir los gastos de transporte, estimados en 35.000 dólares), la entrega de medicamentos se produce tras una campaña a gran escala de distribución de mosquiteros, que se llevó a cabo en colaboración con las autoridades senegalesas, como parte de un esfuerzo transfronterizo coordinado para controlar la malaria.Se distribuyeron gratuitamente más de 1.5 millones de mosquiteros tratados con insecticida a hogares de toda Gambia.Para apoyar esta iniciativa nacional, se movilizó a 280 personas voluntarias de la Cruz Roja en todas las regiones para dar información sobre la prevención de la malaria. Fueron puerta por puerta educando a las familias sobre el uso adecuado de los mosquiteros, proporcionaron información sobre dónde recogerlos y ayudaron al personal del Ministerio de Salud a registrar a las familias que recibirían la asistencia."Estoy muy agradecida por haber recibido un mosquitero", dijo una madre de tres hijos de la región del río Central. "Este año, sé que mis hijos y yo estaremos protegidos contra la malaria".La malaria: una grave amenaza para la salud públicaLa malaria es una de las diez principales causas de muerte en Gambia, y toda la población del país está expuesta al riesgo de contraer la enfermedad. También sigue siendo una de las principales causas de mortalidad y morbilidad infantil en Gambia, donde la tasa de mortalidad de menores de cinco años sigue siendo elevada, con 56 muertes por cada 1.000 nacimientos.A pesar de los importantes avances logrados en los últimos años, la financiación mundial para la lucha contra la malaria es insuficiente para mantener los servicios esenciales para una población en crecimiento y hacer frente a las amenazas biológicas y no biológicas.En nombre de Liu Jin, embajador de la República Popular China en Gambia, el Sr. Zhan Tong, consejero de la embajada china, reafirmó el compromiso de China:"Estamos seguros de que, con el firme apoyo del gobierno chino y de la comunidad internacional, muy pronto veremos avances tangibles", afirmó.El proyecto "Aceleración de la eliminación de la malaria en Gambia", puesto en marcha en septiembre de 2024, se prolongará hasta septiembre de 2026, con un presupuesto total de 1.978.879 dólares estadounidenses.

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La detección temprana y la actuación rápida detienen un brote de sarampión en Camerún

"Tenía tos. Se me enrojecían los ojos y me goteaba la nariz. Tenía erupciones en la piel".Djoubeda, de 7 años, del pueblo de Mayo-Oulo, en la región norte de Camerún, estaba en casa con su abuela cuando empezó a mostrar síntomas preocupantes de sarampión.El sarampión, una infección viral muy contagiosa, se propaga fácilmente entre las personas no vacunadas, siendo los niños y niñas pequeñas quienes corren mayor riesgo. Es una enfermedad grave que puede requerir hospitalización, causar discapacidad permanente e incluso la muerte si no se trata adecuadamente. Pero, afortunadamente, la ayuda no tardó en llegar. Ramatou, voluntaria de la Cruz Roja de Camerún y conocida cariñosamente en la aldea como "tía Ramatou", fue llamada para que acudiera inmediatamente a ver a la pequeña Djoubeda.Ramatou había recibido previamente formación sobre cómo reconocer y prevenir brotes de enfermedades, y cómo informar rápidamente a las autoridades de cualquier incidente sanitario inusual, a través del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3). "Recibí formación sobre cómo detectar enfermedades en la población. Cuando visité a Djoubeda, deduje que sus síntomas se parecían a los del sarampión y que la inacción podría propagarlo", explica.Sin dudarlo, Ramatou notificó a las autoridades sanitarias locales el caso sospechoso de sarampión utilizando una herramienta digital de vigilancia comunitaria creada a través del programa CP3, y luego llevó a Djoubeda directamente al centro de salud más cercano.En tres días, las pruebas confirmaron que Djoubeda efectivamente tenía sarampión. Durante ese tiempo, Ramatou y otras personas voluntarias del CP3 se pusieron manos a la obra para educar a la comunidad de Mayo-Oulo sobre los signos y síntomas del sarampión, cómo prevenir su propagación y cómo informar si notaban algo extraño.Tras confirmarse el sarampión, las autoridades locales de salud pusieron en marcha inmediatamente una campaña de vacunación masiva en la aldea y sus alrededores, y pidieron ayuda al voluntariado de la Cruz Roja de Camerún para difundir información sanitaria confiable sobre las vacunas y animar a las familias a llevar a sus hijos e hijas a vacunarse."Son ustedes, la Cruz Roja, quienes van por ahí sensibilizándonos. Gracias a que la gente ha ido por el pueblo hablando de la vacunación, he traído a mi hijo", explica Maya Sylvie, una madre del pueblo de Mayo-Oulo que recibió el apoyo de la Cruz Roja de Camerún para vacunar a su bebé.Para lograr la inmunidad colectiva contra el sarampión y prevenir brotes recurrentes, al menos el 95 % de la población debe estar completamente vacunada. Por lo tanto, esta campaña de vacunación fue un enorme esfuerzo conjunto entre las autoridades locales de salud y las personas voluntarias de la Cruz Roja de Camerún, que movilizaron al mayor número posible de miembros de la comunidad para que llevaran a sus hijas e hijos a vacunarse. Afortunadamente, desde este brote, las autoridades locales de salud no han registrado más casos de sarampión."Vacunamos a casi 500 niños y niñas. ¿Qué habría pasado si no se hubiera detenido esta epidemia? El sarampión es mortal. Podríamos haber registrado muchas muertes. Después de que el Ministerio vacunara a toda la población infantil, no hemos tenido más casos de sarampión", explica la Dra. Laboulaye, directora del Centro de Salud de Mayo-Oulo."Quiero decirle a la Cruz Roja: gracias. Gracias por su apoyo, por todas sus actividades de prevención de enfermedades y por su ayuda en la respuesta", añade.Para Ramatou, aprender las habilidades necesarias para detectar y notificar rápidamente los brotes en Mayo-Oulo fue precisamente la razón por la que quiso ser voluntaria:"Llevo más de 30 años viviendo aquí, desde que tenía 6 años. Me convertí en voluntaria del CP3 para ayudar a mi comunidad. Como voluntaria, mi motivación es salvar vidas, aliviar el dolor, ayudar a las personas enfermas y prevenir la propagación de enfermedades. Lo que me complace es que la gente escucha, las y los voluntarios trabajan bien, las enfermedades del pasado han desaparecido y la comunidad valora y aprecia nuestros esfuerzos".En cuanto a la pequeña Djoubeda, se recuperó completamente del sarampión y está agradecida a Ramatou por estar ahí cuando estaba enferma."Me pusieron una inyección y me dieron medicina. Me recuperé y volví a casa. La tía Ramatou, que lleva el uniforme, hace bien su trabajo", dice.---Las actividades que se describen en este artículo se llevaron a cabo en el marco del Programa de Preparación Comunitaria para Epidemias y Pandemias (CP3), que se desarrolló entre 2018 y 2025 en varios países. Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 ayudó a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios a prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades. Si le ha gustado esta historia y desea obtener más información, suscríbase al boletín informativo sobre preparación para epidemias y pandemias de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

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Más fuerte, más rápido, más seguro: historias de éxito en la preparación ante epidemias de la Alianza Programática

Desde 2022, 24 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo han estado trabajando para mantener a las comunidades sanas y a salvo de epidemias y pandemias.Lo han hecho a través de la Alianza Programática, una innovadora iniciativa plurianual financiada por la Unión Europea y con asistencia técnica, apoyo en materia de promoción y coordinación de la IFRC y Sociedades Nacionales europeas.Las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están en una posición privilegiada para prevenir, detectar y responder a los brotes de enfermedades y otros riesgos para la salud gracias a su rol auxiliar único hacia las autoridades y porque su voluntariado está cerca de las comunidades, goza de su confianza y puede actuar con rapidez.A través de la Alianza Programática, estas 24 Sociedades Nacionales han dotado a innumerables comunidades de conocimientos y herramientas para detener la propagación de enfermedades. Han formado a personas voluntarias y establecido sistemas para que las comunidades puedan informar rápidamente de los brotes, lo que permite una respuesta rápida por parte de las autoridades locales.Y han trabajado duro para desarrollar su propia capacidad de preparación ante epidemias, de modo que puedan responder con mayor rapidez y eficacia cuando se produce una emergencia de salud.Siete historias de esperanza y humanidadEn este nuevo folleto (disponible en inglés), podrá leer siete inspiradoras historias sobre el trabajo de preparación ante epidemias que realizan las Sociedades Nacionales:En Camerún, el personal voluntario formado por la Sociedad de la Cruz Roja de Camerún detectó y respondió rápidamente a un brote de cólera, lo que permitió detener la propagación de la enfermedad y minimizar los daños en la comunidad.En Bangladesh, las y los voluntarios de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh detectaron rápidamente un brote de fiebre aftosa y lo notificaron a las autoridades locales, lo que permitió tomar medidas rápidas para proteger los medios de vida de la población.En Burkina Faso, el voluntariado de la Cruz Roja Burkinabe trabajó sin descanso para localizar a los niños y niñas que no habían recibido las vacunas sistemáticas debido al conflicto y los desplazamientos internos, y se aseguró de que recibieran las vacunas necesarias para protegerse de las enfermedades.En Yemen, los equipos de la Sociedad de la Media Luna Roja de Yemen han proporcionado a las comunidades instalaciones de agua, saneamiento e higiene (WASH) e información co fiable sobre salud para que puedan protegerse de las amenazas de enfermedades.En Somalia, personas voluntarias capacitadas de la Media Luna Roja Somalí detectaron rápidamente un brote de dengue en una comunidad rural y respondieron con prontitud, salvando vidas y ayudando a frenar el brote.En Centroamérica, las Sociedades de la Cruz Roja han creado y formado comités de salud comunitarios que ahora están tomando medidas locales para reducir los riesgos de brotes de enfermedades.En Chad, la Cruz Roja de Chad ha estado utilizando una innovadora herramienta radiofónica para transmitir información vital y confiable sobre salud, a través de las ondas a comunidades aisladas, para que sepan cómo protegerse de las amenazas de enfermedades.Lea el nuevo folleto "Historias de éxito en materia de preparación y respuesta ante epidemias de la Alianza Programática" (en inglés) para obtener más información.--Las actividades descritas anteriormente han sido posibles gracias a la Alianza Programática, una innovadora colaboración plurianual entre la IFRC, las Sociedades Nacionales miembros y la Unión Europea para ayudar a las comunidades de todo el mundo a reducir sus riesgos y estar mejor preparadas ante desastres y emergencias sanitarias.

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"Estas vacas son nuestra esperanza": Detener un brote de fiebre aftosa en Indonesia

"El dinero que obtengo de la venta de ganado lo suelo utilizar para las necesidades diarias, las matrículas escolares de mis hijos y otros gastos. Sin ganado, no hay nada más, incluyendo mi casa, que quedaría descuidada si no se pudiera vender el ganado".Conoce a Najamuddin, agricultor de una pequeña aldea de Sulawesi del Sur (Indonesia) llamada Tallasa Baru. Se encuentra en lo alto de las montañas, accesible sólo por un camino empinado y rocoso desde la ciudad más cercana de Maros, con una vegetación exuberante y tierras de cultivo que se extienden hasta donde alcanza la vista. En Tallasa Baru, Najamuddin y sus vecinos llevan una vida tranquila y apartada, basada principalmente en la agricultura y la ganadería. Aquí las vacas se consideran un bien preciado. Los lugareños compran terneros en el mercado, los crían y esperan venderlos más caros. Una vaca grande puede alcanzar los 8 millones de rupias (unos 500 dólares), una suma de dinero que cambia la vida.Por eso, a finales de octubre de 2022, cuando Najamuddin observó síntomas preocupantes en dos de sus vacas, temió lo peor."Mi ganado había contraído la fiebre aftosa, algo que yo desconocía en ese momento. Goteaba saliva, el ganado temblaba y sus ojos lloraban. Estaba preocupado y conmocionado hasta que informé al jefe de la aldea, Irwan. No sabía qué estaba pasando ni si tenía que llamar a un veterinario", explica.Afortunadamente, el jefe de Tallasa Baru, Irwan -que también es voluntario de la Cruz Roja Indonesia-, estaba allí para ayudar. Tras haber recibido recientemente formación en detección y reporte de diversas enfermedades humanas y animales a través del Programa Comunitario de Preparación ante Epidemias y Pandemias (CP3), sabía exactamente qué hacer.¿Qué es la fiebre aftosa?La fiebre aftosa es una enfermedad viral muy contagiosa que afecta a los animales con pezuñas hendidas, como el ganado vacuno, ovino y porcino. Los síntomas son fiebre, babeo, llagas alrededor de la boca y las pezuñas, y cojera. Si no se atiende rápidamente a los animales infectados, pueden desarrollar problemas de salud a largo plazo o morir, lo que supone enormes pérdidas económicas para sus propietarios.El voluntariado comunitario entra en acciónGracias a su formación en control de epidemias y vigilancia comunitaria, Irwan, voluntario de la Cruz Roja Indonesia y Jefe de Aldea, y Syarif, Supervisor del CP3, comprendieron la gravedad de la situación. Tras acudir rápidamente a comprobar por sí mismos los síntomas de las vacas de Najamuddin, alertaron al Centro de Salud Animal local de Maros de un probable brote de fiebre aftosa, lo que desencadenó una respuesta rápida."Al día siguiente respondimos inmediatamente. Se trata de una enfermedad que se propaga muy rápidamente, por lo que la respuesta debe ser rápida para reducir la incidencia de la enfermedad. Suministramos vitaminas y suplementos minerales, y seguimos respondiendo y haciendo observaciones para comprobar que los animales estaban sanos. Luego, varias semanas después, se procedió a la vacunación", explica el Dr. Ujistina, Jefe del Centro de Sanidad Animal de Maros.El voluntariado de la Cruz Roja Indonesia fue fundamental en la respuesta a este brote de fiebre aftosa. Rápidamente informaron a la población de Tallasa Baru sobre los riesgos de la fiebre aftosa, animándola a comprobar si había síntomas y a aislar a su ganado hasta que la situación estuviera bajo control.Las personas voluntarias enseñaron a la gente a construir pequeños corrales para contener a sus vacas durante las inyecciones y llevaron a cabo actividades de desinfección en la aldea para evitar una mayor propagación de la enfermedad. Y cuando se organizó la campaña de vacunación del ganado, transportaron a los equipos veterinarios y los suministros por la larga y accidentada carretera hasta la aldea para asegurarse de que todos llegaban sanos y salvos.Gracias a la rápida actuación del personal voluntario de la Cruz Roja Indonesia y a su apoyo a las autoridades de sanidad animal, el brote de fiebre aftosa se contuvo rápidamente en Tallasa Baru. El ganado de Najamuddin se salvó y se recuperó completamente, protegiendo sus ingresos para que pueda seguir manteniéndose a sí mismo y a su familia."Me siento orgulloso y agradecido porque el CP3 me ha explicado esta enfermedad y ahora la entiendo mejor. Gracias a Dios, desde que vino el CP3, desde que vacunaron e inyectaron a mi ganado, todos se han mantenido sanos. No ha habido más brotes de enfermedades", explica.Ayudar a la comunidad a adoptar comportamientos más saludablesEnseñar a la comunidad de Tallasa Baru sobre la fiebre aftosa y otras amenazas de enfermedades, y animarla a tomar medidas para reducir sus riesgos, requiere el compromiso paciente y sostenido de las personas voluntarias locales y de confianza de la Cruz Roja Indonesia, como Irwan."A través del CP3 puedo educar a la gente que quizá no entiende bien las enfermedades que pueden infectar a personas y animales. Cuando empezamos, a mucha gente no le importaba. Tuvimos que explicarles repetidamente las enfermedades y lo que ocurriría si no las tratábamos, y entonces empezaron a aceptar", explica."Yo ya he perdido ganado antes. Nadie debería pasar nunca por lo que yo he pasado. Porque estas vacas son nuestra esperanza", añade.Hay pruebas de que este compromiso está dando sus frutos. Mansyur, residente de Tallasa Baru, solía criticar duramente las vacunas e iba por el pueblo diciendo a la gente que harían enfermar a sus animales. Pero el apoyo de la Cruz Roja le ha hecho cambiar de opinión."Antes siempre nos negábamos. No vacunen a mis vacas, no queremos arriesgarnos si es un veneno. Porque no entendíamos que la vacunación es buena. Después de que llegara el CP3 entendimos que la vacuna es buena porque sin la vacunación muchas reses habrían muerto ya. Ahora queremos vacunar a nuestro ganado", dice Mansyur.A pesar de su remota ubicación y de las dificultades de acceso, Tallasa Baru es ahora más segura y saludable gracias a la presencia constante del voluntariado capacitado de la Cruz Roja Indonesia. Su vigilancia constante garantiza que ningún brote de enfermedad pase desapercibido. Y al dotar a su comunidad de los conocimientos necesarios para reconocer y notificar enfermedades, se aseguran de que su salud esté protegida, tanto ahora como en el futuro.--Las actividades que se presentan en este artículo formaron parte del Programa Comunitario de Preparación frente a Epidemias y Pandemias (CP3). Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 ayudó a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios a prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades.Si te ha gustado este artículo y quieres saber más, suscríbete al Boletín de preparación para epidemias y pandemias de la IFRC. 

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Día mundial del agua 2025: El agua limpia es sinónimo de seguridad, salud y mucho más

Para Alif Aqabat, una niña de primer grado de la ciudad yemení de Dhamar, la escuela debería haber sido un lugar de aprendizaje y crecimiento. En cambio, se convirtió en una lucha diaria."No podía ir al baño ni beber agua", recuerda. "Le dije a mi madre que no podía quedarme porque no estaba limpio".Alif no estaba sola. La escuela Asmaa para niñas de Dhamar se enfrentaba a una grave crisis de higiene. Los baños estaban en mal estado y el agua potable no era segura. Profesoras como Afrah Al-Ashwal, que llevaba 15 años educando allí a las alumnas, vieron de primera mano cómo esto afectaba a las niñas."Teníamos muchos problemas, sobre todo las estudiantes que contraían enfermedades", explicó.Pero el cambio estaba llegando. Gracias a un proyecto dedicado al abastecimiento de agua y saneamiento que puso en marcha la Media Luna Roja de Yemen, la escuela se sometió a una renovación muy necesaria. Se instalaron nuevos grifos de agua y cañerías adecuadas en los baños.La renovación fue una de las diversas iniciativas de la Media Luna Roja de Yemen para mejorar o instalar nuevos servicios de agua potable y saneamiento en las comunidades donde las necesidades son más urgentes. Las obras se financian a través de una iniciativa conjunta de la Unión Europea y la IFRC conocida como Alianza Programática.En la escuela Asmaa para niñas, la transformación fue inmediata."El proyecto ha resuelto muchos problemas de la escuela, especialmente en lo que respecta a la salud de las alumnas", afirma la directora Ghada El Shazmi. "Ha contribuido a crear un entorno atractivo y saludable para el aprendizaje".Para Alif, el cambio significó una cosa: por fin podía volver a la escuela."Un día me enteré de que habían instalado grifos de agua limpia y arreglado los baños", cuenta. "Así que le dije a mi madre que quería volver".Ahora, Alif ha vuelto a la escuela, aprende, crece y sueña con un futuro brillante. Un simple cambio -agua limpia- marcó la diferencia.De la sequía a la esperanza: llevar agua potable a Al Souq Al Jadid, en YemenEn otra comunidad yemení se está desarrollando una historia similar.Durante años, las mujeres de Al Souq Al Jadid, en el distrito yemení de Kharif, siguieron una rutina diaria agotadora y frustrante. Con recipientes de agua en la cabeza, caminaban largas distancias hasta los pozos, sólo para encontrarlos secos. A veces, tenían que caminar aún más lejos en busca de otra fuente de agua, sus esfuerzos a menudo se encontraban con la decepción.Lavar la ropa era otra lucha. Las mujeres llevaban pesados bultos de ropa hasta los pozos, con la esperanza de limpiar la ropa de sus familias, sólo para descubrir que no había agua. Cuando eso ocurría, su única opción era desplazarse casi un kilómetro hasta tres estanques de agua de lluvia.Allí pasaban la mitad del día lavando mantas, utensilios y ropa, una ardua tarea que se complicaba aún más por la distancia y el tiempo invertidos.El agua era una necesidad, no sólo para beber sino para todos los aspectos de la vida: limpiar la casa, fregar los platos, lavar la ropa e incluso mantener hidratados a los animales.Sin embargo, el acceso al agua potable nunca estaba garantizado. Por la tarde, las reservas de agua solían escasear, lo que obligaba a ir de nuevo al pozo. La alternativa era beber de un depósito de agua contaminado por el óxido, lo que convertía cada sorbo en un riesgo para la salud.Las consecuencias de beber de fuentes contaminadas pueden ser graves, incluso mortales. Las fuentes de agua contaminada en Yemen han provocado brotes de enfermedades como el cólera, y otros problemas de salud como problemas renales y otras infecciones bacterianas.Esta es una de las razones por las que la Media Luna Roja de Yemen y la Alianza Programática se embarcaron en un ambicioso proyecto para ayudar a aliviar la situación en Al Souq Al Jadid.Durante cinco meses, la Media Luna Roja de Yemen supervisó la instalación de un sistema fiable de distribución de agua que ahora lleva agua limpia directamente a los hogares. En la actualidad, más de 8.000 personas - 1.200 familias en 900 hogares - se benefician del proyecto.Atrás quedaron los días en que había que esperar a los camiones cisterna sin saber cuándo llegaría el siguiente suministro. Ahora, el agua se bombea a un depósito de recogida en Al-Birr y luego se distribuye directamente a los hogares de Al Souq Al Jadid.Este proyecto ha cambiado la vida de la comunidad. Se acabaron las dificultades para recoger agua de pozos lejanos. Las mujeres ya no pasan horas en la carretera o en las balsas de agua de lluvia. Y lo que es más importante, ahora las familias tienen agua limpia y segura para beber."Estamos muy agradecidos porque ya no vamos a los pozos", dice un vecino. "Hoy bebemos agua limpia, y todo el mundo sabe que es mucho mejor que la que teníamos antes".Lo que antes era una penuria cotidiana es ahora un recuerdo lejano. El agua limpia no sólo ha calmado la sed en esta comunidad, sino que ha transformado vidas.Más información:Lea más sobre el Día Mundial del Agua y el enfoque de la IFRC en materia de agua, saneamiento e higieneLea más sobre la Alianza Programática.

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Día Internacional de las Mujeres: En la región del extremo norte de Camerún, los clubes de madres ofrecen un modelo para construir un futuro más sano y próspero.

En una región donde enfermedades como el cólera y la malaria siguen siendo un riesgo importante para la vida, los clubes de madres proporcionan a las comunidades información esencial sobre salud e higiene, al mismo tiempo que están atentas a los signos de posibles problemas de salud o brotes epidémicos."En el pasado, muchas mujeres no comprendían la importancia de la vacunación, la higiene menstrual o las consultas prenatales", afirma Tchinabi Thérèse, presidenta del club de madres de Kodek y madre de seis hijos."Hoy, gracias a la formación impartida por la Cruz Roja, sabemos cómo explicar estos temas a nuestra comunidad y convencerla de que adopte buenas prácticas".El trabajo de los clubes de madres va más allá de las cuestiones de salud. Colaboran con los padres locales, por ejemplo, para que las niñas puedan permanecer en la escuela y apoyan una amplia gama de proyectos generadores de ingresos que proporcionan a las mujeres fuentes confiables de ingresos.Los proyectos incluyen una granja comunitaria que cultiva mijo y caupí, un proyecto en el que los miembros producen aceites artesanales (sésamo, balanites, moringa), una granja que cría ovejas y muchas otras iniciativas.Las actividades cuentan con el apoyo de la llamada Alianza Programática, una colaboración plurianual entre la IFRC, las Sociedades Nacionales miembros y la Unión Europea para ayudar a las comunidades de todo el mundo a estar mejor preparadas para los desastres y las emergencias sanitarias.Impulsar comunidades seguras y sanasEn el extremo norte de Camerún, los resultados son tangibles: las autoridades locales de salud informan que ahora más mujeres visitan regularmente su centro de salud local, los partos en hospitales han aumentado y las prácticas de higiene adecuadas se están generalizando."Esta iniciativa ha ayudado mucho en la zona de salud de Kodek", explica Manasse Kouchakbe, comadrona y responsable interina del centro de salud de Kodek. "Los clubes de madres han sido muy útiles para sensibilizar a los hogares y también nos ayudan a identificar enfermedades con potencial epidémico en las comunidades"."Por ejemplo, el paludismo: gracias a la sensibilización, las personas voluntarias han logrado que los miembros de la comunidad utilicen más los mosquiteros tratados con insecticida. Ahora, el número de casos de paludismo ha descendido significativamente".En situaciones de emergencias de salud, los clubes de madres también se movilizan."Cuando un niño fue mordido por un perro, alertamos inmediatamente a la Cruz Roja y aconsejamos a la madre sobre las medidas necesarias», cuenta Aïssatou Dahirou, presidenta del club de madres de Dougoï. «Gracias a esta rápida intervención, el niño recibió atención médica a tiempo".Con el apoyo de la Cruz Roja, estas mujeres no son simples receptoras de ayuda humanitaria, sino que se han convertido en defensoras de la salud pública dentro de sus propias comunidades.Promover la equidad, la educación y la autonomíaMás allá de su papel a la hora de abordar cuestiones de salud e higiene, los clubes de madres también están ayudando a empoderar a las mujeres -especialmente a las jóvenes y a las niñas- para que tengan más control sobre su futuro y su bienestar.Uno de los mayores retos, por ejemplo, es la práctica continuada del matrimonio infantil, en el que las niñas se casan antes de terminar la escuela. Para ayudar a cambiar estas prácticas, la Cruz Roja y los clubes de madres colaboran activamente para cambiar las actitudes de la comunidad y convencer a las familias de que permitan a las niñas terminar su educación. "En el pasado, las niñas se casaban a los 12 o 13 años", explica Aïssatou Dahirou, presidenta del club de madres de Dougoï. "Hoy, gracias a los esfuerzos de sensibilización, cada vez más familias permiten a sus hijas continuar su educación".Con el apoyo de la Cruz Roja, los clubes de madres organizan sesiones de sensibilización en escuelas y barrios para animar a los padres a mantener a sus hijas en la escuela. Su mensaje: una niña con estudios puede ayudar a toda su familia a salir de la pobreza.Soureya, una de esas madres, cambió de opinión tras visitar el club de madres de Kodek."Tuve que dejar la escuela en mi primer año de primaria", dice. "Hoy quiero que mis hijas lleguen más lejos que yo. Gracias a la Cruz Roja, he comprendido la importancia de la educación, y hago todo lo que puedo para que mis hijas sigan yendo a la escuela".Apoyo al empoderamiento económico de las mujeresLa Cruz Roja de Camerún y los clubes de madres también apoyan el empoderamiento económico de las mujeres a través de un programa de apoyo a las actividades generadoras de ingresos (AGI), que permite a los clubes de madres desarrollar iniciativas económicas locales.En Kodek, las mujeres cultivan en una granja comunitaria mijo y caupís, lo que les garantiza una fuente estable de ingresos.En Dougoï, han establecido una producción de aceites artesanales (sésamo, balanites, moringa).También han puesto en marcha un proyecto de cría de ovejas, posible gracias a una financiación de 600.000 FCFA proporcionada por la Cruz Roja."Empezamos con cinco ovejas, y hoy hemos conseguido ampliar nuestro rebaño. Después de la fiesta del Sacrificio, venderemos nuestros animales y generaremos beneficios", explica Aïssatou Dahirou.Sin embargo, siguen existiendo dificultades, la alimentación de los animales es costosa y las mujeres aún carecen de equipos suficientes para reforzar sus actividades. A pesar de estos obstáculos, siguen decididas a ampliar sus AGIs y garantizar su autonomía financiera.Con el apoyo de la Cruz Roja, no sólo se están volviendo económicamente independientes, sino que también están reforzando su papel en la toma de decisiones dentro de sus hogares y comunidades.

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Nota de prensa

La Cruz Roja lanza un llamamiento para responder al octavo brote de ébola en Uganda 

Nairobi/Ginebra, 25 de febrero de 2025 - La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento de emergencia por un valor de 6 millones de francos suizos para ayudar a contener el octavo brote de ébola en Uganda desde el año 2000, causado por la enfermedad por el virus del ébola de Sudán, que ya ha dado lugar a nueve casos confirmados, y una muerte. Desde que se declaró el brote, el 30 de enero de 2025, la Cruz Roja de Uganda, con el apoyo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), ha estado al frente de la respuesta, trabajando junto con el Ministerio de Salud y otros socios para frenar la propagación de la enfermedad.El primer caso, una enfermera de 32 años, recibió tratamiento en varios centros de salud antes de sucumbir a la enfermedad en el Hospital Nacional de Referencia de Mulago el 29 de enero, en Kampala, la capital de Uganda. Diez distritos, entre ellos Kampala, Wakiso, Mukono, Luwero, la ciudad de Mbale, el distrito de Mbale, Iganga, la ciudad de Jinja, el distrito de Jinja y Kakumiro, han sido identificados como zonas de alto riesgo. La Cruz Roja de Uganda, aprovechando su experiencia en brotes anteriores, apoya al Ministerio de Salud a través de la vigilancia comunitaria, el rastreo de contactos, la comunicación de riesgos y la participación comunitaria, las derivaciones en ambulancia y los entierros seguros y dignos, entre otras medidas clave de respuesta.Robert Kwesiga, Secretario General de la Cruz Roja de Uganda, declaró: "Dada la alta densidad de población de Kampala y los frecuentes desplazamientos y viajes dentro de las principales ciudades de Uganda, se requieren medidas rápidas y eficaces para prevenir una mayor propagación de la enfermedad. Hemos movilizado a nuestros equipos voluntarios en las zonas afectadas y de alto riesgo para que proporcionen información vital a las comunidades, al tiempo que intensificamos la vigilancia y el rastreo de contactos. También hemos puesto a disposición servicios de ambulancia para ayudar a recoger cualquier caso sospechoso de las comunidades y llevarlo a los centros de tratamiento". A través del llamamiento de emergencia, la red mundial de la IFRC reforzará estos esfuerzos críticos y mucho más, para fortalecer las capacidades de las Sociedades Nacionales y salvar al país de la pérdida de vidas. Los fondos recibidos se utilizarán para apoyar a 520.000 personas con una serie de servicios que incluyen la participación comunitaria, la vigilancia basada en la comunidad y el rastreo de contactos, entierros seguros y dignos, medidas de prevención y control de infecciones, entre ellas el agua, el saneamiento y la higiene comunitaria, y el suministro de equipos de protección personal adecuados al personal sanitario. Se ha liberado un millón de francos suizos del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF) para apoyar los esfuerzos iniciales. Mohamed Babiker, Jefe de Delegación de la IFRC para Uganda, Tanzania y Sudán del Sur, ha declarado: "Es una carrera contrarreloj e instamos a todos nuestros socios a actuar con rapidez antes de que el brote se agrave aún más. A menos que los recursos se movilicen rápidamente, el riesgo de un brote mayor no es improbable. Para nosotros, el tiempo es esencial".Notas al editor:Uganda ha tenido ocho brotes de ébola en un lapso de 25 años. El brote más reciente se produjo en septiembre de 2022, y Uganda fue declarada libre de ébola el 11 de enero de 2023, 114 días después de que se declarara el primer caso.A lo largo de los años, la Cruz Roja de Uganda ha adquirido experiencia en el manejo de la enfermedad, con el apoyo del Moivmiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, bajo el paraguas de la IFRC.Las operaciones del IFRC-DREF se activan para ayudar a las Sociedades Nacionales a acelerar los esfuerzos de respuesta, en un intento por salvar vidas. Los llamamientos se lanzan para ampliar la base de recursos, con el fin de permitir intervenciones a mayor plazo, esenciales para las situaciones emergentes en los respectivos países.Se dispone de portavoces en Uganda, Nairobi, Dakar y Ginebra.Si desea más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Kampala: Irene Nakasiita, +256 755000695En Nairobi: Susan Mbalu, +254 733 827 654En Dakar: Moustapha Diallo, +221 774501004In Ginebra: Tommaso Della Longa +41 79 708 43 67 Scott Craig: +41 76 370 35 75

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Centroamérica: Cruz Roja responde al mayor brote de dengue con educación y prevención.

El dengue ha sido una de las principales amenazas para la salud pública en América Latina durante décadas, con epidemias que se producen de forma cíclica cada tres a cinco años.Transmitido por las hembras del mosquito Aedes aegypti, este virus afecta a millones de personas cada año, pero nunca como ahora.En lo que va del año, se han reportado más de 12,7 millones de casos sospechosos de dengue en la Región de las Américas, una cifra récord en la historia de la enfermedad.En Centroamérica y México, sólo en la última semana de noviembre se notificaron más de 17.000 nuevos casos sospechosos de dengue. Esto equivale a 100 casos cada hora, un aumento del 198% respecto a la media de los últimos cinco años.Este aumento en la propagación del dengue es un reto para los sistemas de salud en una región que enfrenta condiciones climáticas y sanitarias complejas.Los efectos de la crisis climática, las temperaturas extremas y los fenómenos meteorológicos más intensos – como los huracanes Eta e Iota en 2020, las olas de calor históricas de inicios de este año, o la reciente tormenta tropical Sara - están transformando los hábitos de miles de familias centroamericanas que viven en condiciones de riesgo y vulnerabilidad.El aumento de la pobreza y la desigualdad, sumado a servicios de agua y saneamiento insuficientes e inadecuados, empujan a la población a almacenar la poca agua a la que tienen acceso. Muchas veces el agua se almacena de forma incorrecta, por falta de información o por falta de insumos adecuados para almacenarla de forma segura.Esta y otras prácticas como la deficiente gestión de residuos sólidos, pueden facilitar la creación de criaderos de mosquitos en objetos como contenedores de agua sin tapa, neumáticos, macetas, pilas y canales.En medio de este desafío multifactorial, la Cruz Roja se ha destacado por su respuesta integral, que abarca diversas estrategias centradas en la prevención y la educación.Durante el 2023 y el 2024, nuestros equipos locales han implementado seis operaciones de respuesta al dengue en Centroamérica, con apoyo del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la Federación (IFRC-DREF).Este año, también se han realizado acciones contra el dengue en las operaciones de respuesta al incendio en el hospital de Roatán, en Honduras; y a las inundaciones en junio en El Salvador.Gracias a estas ocho operaciones del IFRC-DREF, llegaremos a más de 182.000 personas en Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá con acciones de respuesta, pero también de prevención para futuros brotes.Prevención y educación comunitariaUna de las principales iniciativas de la Cruz Roja ha sido la sensibilización de las comunidades sobre los peligros del dengue y la importancia de eliminar los criaderos de mosquitos.Las personas voluntarias trabajan directamente en las comunidades, encoordinación con los entes reguladores de salud realizan intervenciones comunitarias orientadas hacia la prevención y el control vectorial.Las principales acciones incluyen charlas educativas, identificación y eliminación de criaderos de mosquitos, aplicación de larvicidas en pilas y contenedores de agua, la ejecución de campañas de fumigación y limpieza, y visitas domiciliarias.Durante estas acciones, la población aprende cómo prevenir la acumulación de agua estancada, cuáles con los sitios preferidos de los mosquitos para poner huevos; y cómo promover medidas prácticas y efectivas como la inversión de recipientes y la limpieza regular de sistemas de drenaje.Además, la respuesta incluye la distribución de contenedores para el almacenamiento seguro de agua y kits de limpieza para hogares, así como filtros de agua, repelentes y mosquiteros para grupos en riesgo de salud como mujeres embarazadas, niños y niñas menores de 5 años, población adulta mayor, personas con discapacidad y/o con movilidad reducida.Comunidades fuertes y preparadasLa Cruz Roja también trabaja con la mirada puesta en el largo plazo, en la capacitación del personal local para fortalecer las capacidades comunitarias en la lucha contra el dengue.A través de talleres y entrenamientos, las personas voluntarias aprenden cómo identificar los síntomas del dengue, cómo evitar los brotes de manera eficaz y cómo implementar programas sostenibles de control de mosquitos.Además, el personal voluntario ha contribuido a la creación y capacitación de Comités Comunitarios de Salud, para promover la vigilancia epidemiológica a nivel comunitario.En distintos lugares, la capacitación también se extiende al personal local de salud, quienes reciben formación en el manejo clínico de pacientes con dengueA través de su enfoque integral de educación y prevención, la Cruz Roja ha desempeñado un papel clave en la lucha contra el dengue en Centroamérica, una región altamente vulnerable debido a factores climáticos, sociales y sanitarios.Las acciones llevadas a cabo por el voluntariado y el personal capacitado no sólo han permitido responder a emergencias, sino también preparar a las comunidades para futuros brotes.Desde la eliminación de criaderos y la distribución de suministros hasta la formación en gestión clínica y estrategias sostenibles de control de vectores, estas intervenciones han fomentado la resiliencia de las comunidades. En algunos lugares, las acciones de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja en apoyo a los ministerios de salud de la región han permitido reducir los casos de dengue.En Panamá, por ejemplo, se ha registrado una reducción de los casos de dengue en las últimas semanas, que podría estar vinculada a los esfuerzos de varios actores, entre ellos el Ministerio de Salud, la Cruz Roja Panameña, otros organismos internacionales y las propias comunidades.Algunas comunidades también han proporcionado testimonios que sugieren que los esfuerzos de educación y disminución del dengue están marcando la diferencia.A pesar de los avances, el dengue sigue siendo un desafío, lo que subraya la importancia de continuar adaptando nuestras estrategias de respuesta a los cambios climáticos y sociales que afectan la salud pública en la región.

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¿Qué es la viruela símica (mpox)? Respondemos sus preguntas.

La viruela símica (mpox) no es la próxima pandemia mundial, como la COVID-19, según las autoridades sanitarias. Pero la propagación de esta enfermedad está alarmando a las autoridades sanitarias a medida que se extiende a más países de África oriental. La epidemia de mpox debe abordarse con rapidez y eficacia para evitar una mayor propagación mundial.Con más de 17.000 casos sospechosos o confirmados y más de 500 muertes en al menos 12 países de África, la epidemia ya ha superado los brotes de viruela símica de años anteriores. Pero el mpox puede contenerse mediante una combinación de educación, medidas de protección, atención médica rápida y una acción coordinada de las organizaciones locales, nacionales e internacionales. Aquí hay algunas respuestas a preguntas frecuentes sobre el mpox.¿Qué es la viruela símica y cómo se propaga?La viruela símica es una enfermedad viral causada por un virus del género Orthopoxvirus, emparentado con la viruela pero menos grave. Anteriormente conocida como "viruela del mono", la OMS cambió el nombre a mpox a finales de 2022 debido al estigma asociado a su nombre anterior.La viruela símica no es nueva. El primer caso en personas se registró en 1970 y la enfermedad se considera endémica en África Occidental y Central. Históricamente ha habido dos grandes variaciones o «clados» del mpox:Clado 1: la forma más antigua del virus, esta variante suele causar enfermedades más graves y la muerte, y es endémica en África Central. Se propaga por contacto con animales salvajes infectados y por contacto humano estrecho. La niñez parece estar más expuesta.Clado 2: Este clado causó un brote mundial de mpox en 2022. Las infecciones tienden a ser menos graves. Los casos notificados desde 2022 son principalmente, pero no exclusivamente, entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y sus contactos cercanos. Este clado es endémico en África Occidental. En septiembre de 2023, surgió un nuevo clado, el clado 1b, que se ha propagado rápidamente en personas adultas a través del contacto sexual y en la población infantil a través del contacto doméstico, y es una de las principales razones por las que el mpox ha sido declarado Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional.El clado 1b ya se ha extendido a países en los que no se habían registrado casos de viruela símica: Burundi, Kenia, Ruanda y Uganda. Un elevado número de casos del clado 1b en la RDC y Burundi se da en menores, lo que demuestra que la enfermedad no sólo se propaga por contacto sexual.¿Cuáles son los síntomas de la viruela símica?Los síntomas clínicos más comunes son erupción cutánea, malestar, dolor de garganta, fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos, lesiones cutáneas y falta de apetito.En muchos casos se trata de una única lesión o llaga en la boca o en los genitales, que puede confundirse con herpes, sífilis, infección por estafilococos o acné.Aunque la erupción por mpox suele concentrarse más en la cara, el tronco, las palmas de las manos y las plantas de los pies, las lesiones en la boca o la mucosa oral se encuentran hasta en el 70% de los casos.¿Qué grado de mortalidad tiene la viruela símica?"La mayoría de las personas se recuperan totalmente de la viruela símica, pero algunas enferman gravemente", explica Gwen Eamer, Oficial Superior de Salud Pública en Emergencias de la IFRC."Las personas que presentan síntomas deben acudir al médico, ya que la atención y el tratamiento médicos pueden reducir drásticamente la gravedad de la infección"."El mpox puede ser una enfermedad estigmatizante debido a su aspecto físico, pero debemos mantener la calma y ser parte de la solución trabajando en equipo para hacer llegar los recursos y la ayuda necesaria a las personas que más lo necesitan."¿Quién corre más riesgo de enfermar gravemente de mpox?Las personas con el sistema inmunológico debilitado, las niñas y niños, las personas adultas jóvenes que no han recibido la vacuna contra la viruela y las mujeres embarazadas son las que corren mayor riesgo de contraer una enfermedad grave por viruela.¿Cómo puedo protegerme de la viruela símica?Para reducir sus riesgos, infórmese y manténgase al día sobre los signos y síntomas de la viruela símica, cómo se propaga y qué hacer si enferma. También debe vigilar el nivel de riesgo en su zona.El mpox puede prevenirse evitando el contacto estrecho, incluido el sexual, con personas y animales infectados.Si sospecha que tiene viruela símica, acuda al médico lo antes posible.Si se confirma que tiene viruela símica:Siga las recomendaciones médicas, incluida la medicación que le hayan recetado.Informe a las personas con las que haya estado en contacto o siga las directrices de rastreo de contactos de las autoridades sanitarias de su país.Quédese en casa y evite el contacto físico con otras personas hasta que se caigan todas las costras y se forme piel nueva debajo.Cubra las lesiones y utilice una mascarilla bien ajustada cuando esté con otras personas.Vea este breve vídeo explicativo sobre la Mpox en YouTube (en inglés):¿Qué tan grave es este brote de mpox?A mediados de agosto, la OMS determinó que el resurgimiento del mpox en la República Democrática del Congo (RDC) y en un número creciente de países de África es una "emergencia de salud pública de importancia internacional", que requiere una respuesta internacional coordinada."Eso no significa que vaya a ser una pandemia como la de COVID-19", añade Eamer. "Pero es una llamada a la acción para dedicar los recursos que tenemos en todo el mundo a detener esto donde está ahora".La situación es alarmante por la rápida propagación entre las nuevas poblaciones de riesgo, y a zonas y países que nunca antes habían experimentado el mpox. La tasa de letalidad también es mayor en comparación con la pandemia de 2022 y podría aumentar si se infectan más niñas y niños y otras poblaciones de alto riesgo, pero disminuye con el acceso temprano al tratamiento de apoyo y la vacunación.¿Qué está haciendo la IFRC para responder al brote de viruela símica?La IFRC está intensificando sus esfuerzos de respuesta ante el aumento de casos de viruela símica en África. La IFRC tiene una amplia experiencia en la gestión de brotes de enfermedades anteriores, como el ébola y el COVID-19.Con una vasta red de más de 4 millones de personas voluntarias y 14.000 miembros del personal en todo el continente, la red de Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de la IFRC presta un apoyo fundamental a los gobiernos, que incluye la vigilancia comunitaria, la comunicación de riesgos y la participación comunitaria, así como servicios de salud mental. La IFRC también ha lanzado un llamamiento regional de emergencia por un valor de 40 millones de francos suizos (CHF) para reforzar la Preparación y respuesta al mpox en toda África, con 5 millones de CHF proporcionados a través del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF) como préstamo a este llamamiento regional de emergencia. Esta financiación nos ayudará a llegar a 30 millones de personas en países con un brote activo, incluida la RDC y los países vecinos con alto riesgo de que el virus se propague aún más.En la República Democrática del Congo, el país que registra el mayor número de casos de mpox, ¿cómo está respondiendo la Cruz Roja de la RDC?En la República Democrática del Congo, la Cruz Roja ha estado apoyando la respuesta del gobierno compartiendo información sanitaria fiable y precisa con las comunidades, llevando a cabo una vigilancia comunitaria para detectar y notificar casos sospechosos, prestando apoyo psicosocial a las personas afectadas y apoyando con medidas de promoción de la salud y la higiene basadas en la comunidad.A través del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3) y la Alianza Programática, la Cruz Roja de la RDC (con el apoyo técnico de la IFRC y la Cruz Roja Francesa) lleva muchos años reforzando la resiliencia en salud de las comunidades de todo el país, dotándolas de los conocimientos y las herramientas necesarias para detectar, prevenir y responder rápidamente a los brotes de enfermedades. USAID también ha proporcionado financiación adicional desde abril para apoyar la respuesta de la Cruz Roja de la RDC al mpox.¿Qué están haciendo las Sociedades de la Cruz Roja de los países vecinos de la RDC para controlar el brote?Las Sociedades Nacionales de los países vecinos ya están respondiendo a los primeros casos de viruela símica y están ampliando rápidamente el apoyo a las comunidades. Están trabajando para ayudar a detectar y responder a nuevos casos para reducir la enfermedad y las muertes y limitar la propagación del virus.La Cruz Roja de Burundi está ayudando al Ministerio de Salud a responder al rápido aumento de los casos de viruela con el apoyo del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (DREF) de la IFRC. Pertenezco a una Sociedad Nacional de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja, ¿qué recursos sobre el mpox puedo utilizar en mi comunidad o país?La Caja de Herramientas para el Control de Epidemias de la IFRC ofrecen orientación sobre métodos basados en pruebas para prevenir y controlar la propagación de epidemias a nivel comunitario, así como orientación sobre la derivación adecuada y la atención básica de las personas enfermas.Las orientaciones sobre el mpox para el voluntariado comunitario y para quienes gestionan la respuesta se han actualizado recientemente y están disponibles en varios idiomas.Además, aquí tiene otros recursos útiles:IFRC: Community-based surveillance resourcesEl manejo clínico y la prevención y el control de la infección de la viruela símica: guía provisional de respuesta rápida, junio 2022)Centers for Disease Control (CDC): Reducing stigma in mpox communication and community engagementCaja de Herramientas de Participación Comunitaria y Rendición de Cuentas (CEA)

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Agua: Un elemento clave para la estabilidad y la salud de las comunidades que se enfrentan a un mundo inseguro y cambiante

Desde hace más de una década, el pueblo de Sudán del Sur se enfrenta a enormes dificultades causadas por el conflicto interno en curso, los desplazamientos masivos y una serie de desastres relacionados con el clima que, paradójicamente, han traído tanto sequías prolongadas como lluvias intensas. "En 2019, un tercio del país estaba bajo el agua, con todas las consecuencias que ello conlleva", explica Bonface Okotch, experto en agua y saneamiento de la Cruz Roja Neerlandesa en Sudán del Sur. Desde entonces, comunidades de amplias franjas del país se han visto inundadas por completo y han sido desplazadas periódicamente, con sus cosechas y medios de vida arruinados.El condado de Aweil Sur, en el norte de Sudán del Sur, es una de las zonas más afectadas por las inundaciones cíclicas y la violencia, así como por el flujo de personas refugiadas que huyen de la violencia a través de la frontera norte del país con Sudán.Al mismo tiempo, la cobertura de agua y saneamiento en el país es baja: menos del 10% tiene acceso a saneamiento mejorado y el 42% no tiene acceso a fuentes de agua confiables, seguras y sostenibles.Esto no sólo deja a la población vulnerable a enfermedades infecciosas, sino que significa que la gente pasa una cantidad excesiva de tiempo obteniendo agua de fuentes lejanas. Esto resta tiempo a otros elementos esenciales como la educación, los medios de subsistencia y la producción de alimentos que aportan salud y estabilidad a las familias y las comunidades.Un futuro pacífico y sostenibleUn proyecto en curso aborda esta dinámica. En alianza con la Unión Europea (UE), la IFRC, la Cruz Roja de Sudán del Sur y la Cruz Roja Neerlandesa han podido reducir el impacto de las inundaciones y las sequías, a la vez que fomentan la resiliencia para que la población pueda seguir recuperándose de futuros contratiempos.Como parte del proyecto, conocido como Alianza Programática, la Cruz Roja de Sudán del Sur ha desempeñado un papel central en la rehabilitación de las instalaciones de agua y en la construcción de otras nuevas diseñadas para ser sostenibles a largo plazo, explica Abdallah Bennet, experto en agua, saneamiento e higiene (WASH) de la Cruz Roja de Sudán del Sur."En algunas zonas, las comunidades se enfrentan a problemas de acceso limitado al agua potable, especialmente durante las inundaciones", explica. "La mejora de las bombas manuales a sistemas solares es un aspecto clave de nuestro trabajo. A través de la Alianza Programática abordamos estos problemas con soluciones sostenibles.Capacitamos a las comunidades locales formando a mecánicos de bombas y comités de uso del agua, asegurándonos de que puedan gestionar y mantener por sí mismos los puntos de agua de forma eficaz», añade. «El agua es vida. Es fundamental para la vida misma. Sin ella, nada sigue adelante".La Cruz Roja de Sudán del Sur también ha formado a personas voluntarias en la promoción de la higiene (lavado de manos, manipulación segura del agua y los alimentos, construcción y uso de retretes, habilidades de comunicación, entre otras cosas) para que puedan realizar visitas casa por casa para promover la higiene.Pero eso no es todo. "La gente de las comunidades recibe formación para evaluar los riesgos meteorológicos, controlar los niveles de agua y tomar medidas rápidas si la comunidad está en peligro", dice Bonface. "Durante las emergencias, refuerzan los diques, limpian los canales de desagüe y prestan asistencia a los grupos vulnerables".El trabajo que se realiza en Aweil es sólo un ejemplo de cómo el acceso al agua potable -junto con otros esfuerzos coordinados para minimizar los riesgos- desempeña un papel fundamental en la estabilización de la salud de las comunidades que se enfrentan a múltiples amenazas.Mientras el mundo humanitario celebra la Semana Mundial del Agua, que este año promueve el tema de Unir fronteras: Agua para un futuro pacífico y sostenible, este proyecto ofrece un ejemplo de los esfuerzos de colaboración necesarios para que las comunidades vulnerables puedan disfrutar de un futuro pacífico y sostenible.Tras la instalación de las plantas de agua en Aweil del Sur, por ejemplo, la comunidad ha experimentado una mejora significativa en el bienestar y la salud de la comunidad, según la Cruz Roja de Sudán del Sur."Estoy muy contento de que la Cruz Roja haya instalado el patio de agua en nuestra comunidad", dice Abu Adub, residente local de la aldea de Gakrol, en Aweil Sur. "La gente lo utiliza mucho. Cerca de la bomba manual siempre hay mucha gente. Esto ha hecho que disminuyan enfermedades como la diarrea, sobre todo entre en la niñez y y la población adulta mayor".La proximidad a las fuentes de agua potable permite disponer de más tiempo para otras tareas domésticas, como las tareas de cuidado."Antes, cuando no teníamos patio de agua, bebíamos del pozo y no era bueno para nuestra salud", continúa Abu. "Cuando no teníamos agua, nuestros hijos e hijas solían bañarse (en el pozo) a altas horas de la noche. Íbamos a por agua al pozo de allí y también al río. Tardábamos mucho en traer el agua. Al menos dos horas.Desde que la Cruz Roja nos ayudó con la bomba manual, las niñas y niños pueden bañarse antes y luego volver a casa".Adut Wek, que vive en Gakrol, en la región de Aweil, compartió una historia similar. "Antes, cuando bebíamos agua del río, nos dolía el estómago", dice Adut. "Desde que tenemos el patio de agua, ya no tenemos enfermedades transmitidas por el agua. El principal problema ahora es que algunas personas viven lejos y aún no tienen agua". Más información sobre la Alianza Programática y la labor de la IFRC en el suministro de agua potable:El apoyo en materia de salud, agua, saneamiento e higiene (WASH) disponible en Aweil cuenta con el respaldo de la Alianza Programática entre la red de la IFRC y la Unión Europea. La alianza proporciona financiación estratégica, flexible, previsible y a largo plazo, para que las Sociedades Nacionales puedan actuar antes de que se produzca una crisis o una emergencia sanitaria. Se está aplicando en 24 países de todo el mundo. Programa de Agua, Saneamiento e Higiene de la IFRCDía Mundial del Agua 2024

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Nota de prensa

La IFRC lanza un llamamiento por 40 millones de francos suizos ante el aumento de los casos de viruela símica en África

Kinshasa/Nairobi/Ginebra – 23 Agosto 2024 – La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento regional de emergencia por un valor de 40 millones de francos suizos para reforzar la preparación y respuesta al mpox en toda África. Esta financiación nos ayudará a llegar a 30 millones de personas en países con un brote activo, incluida la República Democrática del Congo (RDC) y los países vecinos con alto riesgo de propagación del virus. Mohammed Omer Mukhier, Director Regional de la IFRC dice:"Es una situación grave que podría extenderse como la pólvora por todo el continente y más allá, si no actuamos con rapidez. Ya hemos intensificado nuestra respuesta al mpox en la RDC, que se está llevando la peor parte de este brote de mpox y está poniendo en alto riesgo a sus vecinos".La RDC se ha convertido en el epicentro de una epidemia de viruela símica que va en rápido aumento. El virus ya está presente en las 26 provincias del país, con diferentes variantes ("clados") que se propagan simultáneamente. Resulta alarmante el aumento de la transmisión transfronteriza desde las regiones orientales de la RDC, especialmente Kivu del Norte y Kivu del Sur, que afecta a países no endémicos como Burundi, Ruanda, Uganda y Kenia. Mientras tanto, los brotes en países endémicos como Nigeria, República Centroafricana, Sudáfrica y Costa de Marfil están reapareciendo o intensificándose. Es la primera vez que se notifica una transmisión sostenida de múltiples variantes simultáneamente en regiones endémicas y no endémicas de África. La Dra. Irene Kiiza, Directora para África de Salud y Asistencia en Desastres y Crisis Climáticas de la IFRC, afirma:"Estamos desplegando rápidamente los recursos disponibles para centrarnos en puntos conflictivos como la RDC y Burundi, pero necesitamos más para garantizar la contención del virus. Nuestra prioridad es frenar la propagación del virus mediante la vigilancia basada en la comunidad, el rastreo de contactos, el apoyo a la salud mental e intervenciones específicas en colaboración con las autoridades sanitarias locales y las comunidades".En respuesta a esta crisis, la Cruz Roja de la RDC ha intensificado sus esfuerzos. Aprovechando las competencias y estrategias perfeccionadas a través del Programa Comunitario de Preparación ante Epidemias y Pandemias (CP3) con USAID y la Alianza Programática con la Unión Europea, el voluntariado de la Cruz Roja de la RDC participa activamente en la difusión de información sanitaria, la vigilancia comunitaria y la prestación de apoyo psicosocial. USAID también proporcionó financiación adicional desde abril de 2024 para apoyar la respuesta de la Cruz Roja de la RDC al mpox en Equateur, una de las provincias más afectadas.Mercy Laker, Jefa de la Delegación de la IFRC en Kinshasa: "Hemos estado trabajando en la respuesta al mpox, así como en otros brotes de enfermedades como el Ébola y el COVID-19. Nuestro equipo, incluidos el personal y el voluntariado, está sobre el terreno, ayudando a mantener la seguridad de las comunidades en estos tiempos difíciles. La financiación del llamamiento ayudará a impulsar nuestras operaciones en la RDC y Burundi". En Burundi, el gobierno tiene un plan de respuesta integral para hacer frente a la actual crisis sanitaria. Con más de 100 casos activos, el Ministerio de Salud de Burundi se centra en reforzar la capacidad de los centros de salud y los laboratorios de todo el país, mientras que la Cruz Roja de Burundi presta apoyo directo a las comunidades afectadas para asegurarse de que son conscientes de los riesgos y pueden acceder a la asistencia disponible. A través de este llamamiento, la IFRC reforzará la capacidad de las Sociedades Nacionales africanas para desempeñar su función auxiliar y apoyar a los gobiernos nacionales en la mejora de la vigilancia de la enfermedad, la educación sanitaria de la comunidad, la atención y el apoyo a las personas afectadas por el mpox y la prestación de apoyo psicosocial. La respuesta será escalonada, con intervenciones específicas adaptadas al nivel del brote en cada país, incluida la importación de casos de alto riesgo, los casos importados y la transmisión establecida de la viruela símica. Más informaciónPuede encontrar más información sobre el llamamiento de emergencia en esta página.Para solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected]  En Ginebra: Tommaso Della Longa: +41 79 708 43 67 Andrew Thomas: +41 76 367 65 87 En Nairobi: Susan Nzisa Mbalu: +254 733 827 654En Goma:Gracia Dunia: +243 813 274 794

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Nota de prensa

La IFRC amplía la respuesta a la viruela símica en África al declararse una emergencia sanitaria mundial

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) está intensificando los esfuerzos de respuesta ante el aumento de casos de viruela símica (mpox) en África. En los últimos tres días, la OMS y el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades han declarado la epidemia emergencia de salud pública de importancia internacional y continental. Con más de 17.000 casos sospechosos o confirmados y un devastador costo de 500 muertes en al menos 12 países, la epidemia ha superado la escala de años anteriores. La tasa de letalidad es del 3,2%. La situación es alarmante debido a la rápida propagación entre las nuevas poblaciones de riesgo y a la propagación internacional a zonas que nunca habían padecido la enfermedad. Mohammed Omer Mukhier, Director Regional de la IFRC dice:"El fuerte aumento de los casos de viruela símica en África es muy preocupante y constituye un grave problema de salud pública. No se trata sólo de un problema local; es una amenaza continental que exige una acción inmediata y coordinada. En la República Democrática del Congo (RDC), desde el año pasado, junto con los equipos de la Cruz Roja del país, hemos estado apoyando a las comunidades afectadas, pero es necesario hacer más, en estrecha colaboración con los Ministerios de Salud movilizados, ya que la situación evoluciona y se expande rápidamente por toda África".La República Democrática del Congo ha registrado el 92% de los casos de esta creciente epidemia, pero la rápida propagación en otros países está poniendo en peligro a nuevas comunidades. Una nueva variante del clado 1b, sobre la que aún estamos aprendiendo, ha surgido en la RDC y se está extendiendo a países vecinos como Burundi, Kenia, Ruanda y Uganda. Otras naciones africanas están notificando casos sospechosos junto con el resurgimiento de brotes anteriores de mpox. A diferencia de los brotes anteriores, las epidemias asociadas tanto a los tipos nuevos como a los preexistentes del virus mpox están creciendo y afectando a nuevas comunidades. La nueva variante, aunque vinculada al contacto sexual, está afectando a personas de todas las edades y procedencias.Bronwyn Nichol, Oficial Superior de Salud Pública en Emergencias de la IFRC, afirma:"La epidemia de mpox nos recuerda crudamente que los virus no conocen fronteras. La escasez de pruebas, tratamientos y vacunas exige una respuesta mundial coordinada, que incluya un mayor acceso a las reservas de vacunas en África. Un esfuerzo unificado es esencial para proteger a las poblaciones vulnerables y evitar sufrimientos y muertes innecesarias".En la RDC, la Cruz Roja local ha estado apoyando la respuesta del gobierno compartiendo información sanitaria fiable y precisa con las comunidades, llevando a cabo una vigilancia basada en la comunidad para detectar y notificar casos sospechosos, prestando apoyo psicosocial a las personas afectadas y apoyando con medidas de promoción de la higiene basadas en la comunidad. Un enfoque basado en la comunidad apoyará a las víctimas contra la estigmatización. Las personas que muestren signos y síntomas recibirán apoyo precoz antes de que se produzca una mayor transmisión.Grégoire Mateso, Presidente de la Cruz Roja de la RDC, afirma:"El año pasado fue difícil. La aparición de una variante nueva y potencialmente más transmisible del mpox como la Clade 1b afecta gravemente a la contención. Hemos visto de primera mano cómo la escasez de pruebas, vacunas y kits de tratamiento puede obstaculizar los esfuerzos para contener la enfermedad. También es necesaria una mayor concienciación pública para gestionar el estigma, la detección precoz y el aislamiento de los casos".La Cruz Roja de la RDC está ampliando su respuesta al brote de mpox, aprovechando muchos años de trabajo comunitario de preparación ante epidemias. A través del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3) y la Alianza Programática, la Cruz Roja de la RDC, con el apoyo técnico de la IFRC y la Cruz Roja Francesa, ha estado fortaleciendo la resiliencia sanitaria en comunidades de todo el país, dotándolas de los conocimientos y las herramientas para detectar, prevenir y responder rápidamente a brotes de enfermedades. Las Sociedades de la Cruz Roja de los países vecinos que están respondiendo a los primeros casos de viruela símica están ampliando rápidamente el apoyo a las comunidades, para ayudar a detectar y responder a nuevos casos a fin de reducir la enfermedad y las muertes y limitar la propagación del virus. La Cruz Roja de Burundi está ayudando al Ministerio de Salud a responder al rápido aumento de los casos de viruela con el apoyo del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF). La IFRC está a la vanguardia de la respuesta al brote de mpox en África, con una amplia experiencia en la gestión de brotes de enfermedades anteriores, como el Ébola y el COVID-19. Con una vasta red de más de 4 millones de personas voluntarias y 14.000 miembros del personal en todo el continente, la red de la IFRC está prestando un apoyo fundamental a los gobiernos, que incluye la vigilancia basada en la comunidad, la comunicación de riesgos y la participación de la comunidad, así como servicios de salud mental. A medida que la epidemia de viruela símica sigue propagándose, la IFRC pide un mayor apoyo mundial para contener la crisis mediante un mayor acceso a las pruebas, el tratamiento y las vacunas para las poblaciones de riesgo en todo el continente, junto con una acción sostenida basada en la comunidad, que mejore la eficacia de las acciones de respuesta a la epidemia.Más informaciónPara solicitar una entrevista, contacte a: [email protected]  En Ginebra: Tommaso Della Longa: +41 79 708 43 67 Andrew Thomas: +41 76 367 65 87 En Nairobi: Susan Nzisa Mbalu: +254 733 827 654

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Mpox en la RDC: "No tengo más remedio que ir e intentar salvar vidas", explica una voluntaria de la Cruz Roja

"Me llamo Hélène Mula. Soy voluntaria desde 2018. Hacía tiempo que conocía la Cruz Roja, pero al principio tenía miedo de unirme porque solo sabía de su trabajo realizando entierros [durante el ébola]. Pensaba que eso era todo lo que hacían. Así que tenía miedo.Pero cuando llegué aquí, a Mbandaka, un amigo de mi hijo vino a visitarle. Llevaba una camiseta de la Cruz Roja. Le hice algunas preguntas sobre el tema, diciéndole que me encantaba la Cruz Roja pero que tenía miedo. Me tranquilizó. Cada día dedico unas cuatro horas a sensibilizar sobre temas de salud. Lo hago en la comunidad donde vivo con miembros de mi comunidad y mi familia. Me conocen muy bien. Cuando me ven me dicen: 'Ay, mamá Cruz Roja, ¿cómo estás? Entonces me acerco y hablo con ellos. Es un trabajo que hacemos con el corazón. Si pasa algo, me lo cuentan. El mpox está aquí. Supe del mpox a través de la Cruz Roja, que hay una epidemia. Antes no conocía la enfermedad. Recibí formación sobre el mpox a través del CP3 [Programa Comunitario de Preparación ante Epidemias y Pandemias]. Ahora soy capaz de hablar de la enfermedad en la comunidad. Explico cuáles son los síntomas, cómo se propaga, cómo evitarla y cómo la gente puede protegerse a sí misma y a la comunidad. Al principio me daba miedo ir a las comunidades a hablar de la viruela y de los riesgos. Porque sé que puede contagiarse de una persona a otra. Pero está bien tener miedo. Soy voluntaria, no tengo más remedio que ir e intentar salvar vidas.Ha sido difícil porque antes de que empezáramos a sensibilizar a la comunidad, algunas personas no creían en el mpox. Otras creían que existía, pero pensaban que era una especie de maldición. Alguna gente pensaba que el Ministerio de Salud había hecho una maldición para venir a pedir dinero a la comunidad.Pero con el tiempo, cuando empezaron a ver que cada vez moría más gente, empezaron a llamarnos diciendo 'venid, venid, aquí hay un problema'. Yo llamaba a mi supervisor y hacíamos un seguimiento para ver si había casos. El hecho de que la gente me llame ahora me tranquiliza porque estoy haciendo un buen trabajo.En mi barrio, la gente ha empezado a proteger a sus hijos e hijas, a lavarse las manos con regularidad y a limitar el contacto con personas enfermas o sospechosas de estarlo. Ahora llevan al hospital a las personas que presentan síntomas. Antes se quedaban en casa con las personas enfermas. Pero ahora, cuando ven síntomas, entienden que no pueden dejarles en casa, que hay riesgo de que la enfermedad se propague".--Hélène Mula es una voluntaria de la Cruz Roja de la RDC con base en Mbandaka, Equateur - una de las provincias más afectadas por el brote de mpox. Este testimonio fue captado a mediados de julio de 2024.Hélène forma parte del Programa Comunitario de Preparación ante Epidemias y Pandemias (CP3), un programa multinacional financiado por USAID que apoya a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios en la preparación, prevención, detección y respuesta ante amenazas de enfermedades. El programa CP3 ha estado activo en la RDC desde 2018. Obtenga más información aquí.

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Brote de Mpox: La red de la IFRC intensifica la preparación y respuesta en toda África

Declaración de Mohammed Omer Mukhier, Director de la IFRC para la Región de ÁfricaLa Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) se suma al Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para expresar su profunda preocupación por la reciente evolución del brote de mpox en todo el continente africano. Con más de 17.000 casos sospechosos y 500 muertes en 13 países en 2024, el brote actual representa un fuerte aumento del 160% en el número de casos en comparación con el mismo período en 2023, con un alto número previsto de casos no notificados. La tasa de letalidad del 3,2% también es alarmantemente más alta en África, en comparación con brotes mundiales anteriores. La República Democrática del Congo (RDC) representa el 92% de todos los casos de este año. Sin embargo, la transmisión sostenida del nuevo clado 1b ha cruzado ya las fronteras hacia Burundi, Kenia, Ruanda y Uganda. Otros países de la región africana también han notificado casos sospechosos y brotes reemergentes. Esta nueva variante está afectando a una amplia gama demográfica, con una transmisión comunitaria en curso que ocurre sin exposición zoonótica, a diferencia de los brotes anteriores en 2022 y 2023. Mientras los gobiernos de toda África toman medidas para controlar los brotes potenciales o en curso, la IFRC reafirma su compromiso inquebrantable de apoyar los esfuerzos de Preparación y respuesta contra el mpox en el marco de los planes gubernamentales.En la RDC, la Cruz Roja ya está apoyando la respuesta del gobierno en la provincia de Equateur a través de la comunicación de riesgos y el compromiso de la comunidad, la vigilancia basada en la comunidad y el apoyo psicosocial a las familias afectadas. Dado el perfil de alto riesgo del Clade 1b en el este de la RDC y los países vecinos, la IFRC y la Cruz Roja de la RDC están ultimando un plan de ampliación a estas zonas.La red de la IFRC, a través de sus 49 Sociedades Nacionales, 18.000 filiales, 14.000 miembros del personal y 4 millones de personas voluntarias de la comunidad en toda África, aprovechará su alcance sin precedentes para apoyar a los gobiernos como socio auxiliar. Esto incluye la vigilancia basada en la comunidad, la comunicación de riesgos y la participación de la comunidad, la prevención y el control de infecciones, el saneamiento del agua y la promoción de la higiene, la salud mental y el apoyo psicosocial, así como la promoción y la participación directa en los programas de vacunación. Con una amplia aceptación y acceso por parte de la comunidad, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja pueden desempeñar un papel crucial en la contención de la propagación de la enfermedad, incluso en las zonas de difícil acceso donde la necesidad es mayor. Elogiamos a África CDC por su oportuna alianza para garantizar la disponibilidad de la vacuna y abogamos por su adopción. Hacemos un llamamiento a todos los socios para que apoyen un aumento sostenido y rápido de los recursos necesarios para contener esta epidemia que preocupa a todo el continente.

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Mantener viva la humanidad ayudando a las comunidades a protegerse de las enfermedades infecciosas

En una zona residencial repleta de niñez y animales -y bajo un calor abrasador diario-, el voluntariado organiza actividades con la comunidad para ayudar a prevenir y controlar la propagación de enfermedades infecciosas. La comunidad carece de la infraestructura necesaria para suministrar agua potable o verter sus aguas residuales. Y como las fuentes públicas utilizadas para recoger agua no se mantienen rigurosamente, el riesgo de infección aquí es alto.La falta de sistemas de saneamiento hace que otras prácticas de riesgo, como la defecación al aire libre, planteen importantes riesgos higiénicos y epidemiológicos.Por esta razón, las personas voluntarias están informando a la población sobre las formas en que pueden protegerse de la infección, por ejemplo mediante la limpieza y el saneamiento adecuados de las fuentes de agua, además de las prácticas que deben evitarse. "Las actividades aumentaron realmente la conciencia entre la comunidad", dice Catherine, una voluntaria de 26 años de la Cruz Roja de Chad y residente local. "Notamos en particular que el centro de vacunación está mucho más concurrido".Catherine, técnica farmacéutica, es voluntaria de la Cruz Roja del Chad desde hace más de un año. Se encarga de divulgar los peligros de defecar al aire libre.Las personas voluntarias de la Cruz Roja y miembros de la comunidad se movilizan tres veces por semana para limpiar las zonas de mayor riesgo y sensibilizar sobre las buenas prácticas. "El proyecto seguirá viviendo por sí solo sobre el principio de que la comunidad transmita [esta información] a la comunidad", añade Catherine.A Catherine le apasiona su trabajo para aumentar los conocimientos y la resiliencia de su comunidad, y evitar que las enfermedades se propaguen. "El objetivo", explica, "es luchar contra el sarampión, la fiebre amarilla, la polio, el gusano de Guinea y el COVID-19".Las personas voluntarias de la Cruz Roja utilizan métodos comunitarios de vigilancia de enfermedades para mantener a salvo a la población: registran datos sanitarios sobre cuestiones específicas o la incidencia de enfermedades que afectan a la comunidad, y animan a la gente a notificar los casos sospechosos. Marie-Claire, enfermera diplomada y residente en Bongor, quien dirige un centro de salud dirigido por mujeres en la ciudad, opina que los esfuerzos de la Cruz Roja son eficaces porque han generado confianza en la comunidad."La Cruz Roja es un intermediario de confianza entre la población y el centro de salud", afirma. "La Cruz Roja lleva a cabo la vigilancia de las enfermedades y envía a las mujeres embarazadas o con sospecha de enfermedad a consultas [con el centro de salud]".La labor de prevención de enfermedades que realizan las personas voluntarias en varios barrios de Bongor cuenta con el apoyo de la Alianza Programática entre la red de la IFRC y la Unión Europea. La alianza proporciona financiación estratégica, flexible, previsible y a largo plazo, para que las Sociedades Nacionales puedan actuar antes de que se produzca una crisis o una emergencia sanitaria. Se está aplicando en 24 países de todo el mundo.

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La vacunación es un asunto serio. Pero ¿quién dice que no puede ser divertida?

A nadie le gusta que le pinchen con una aguja. Especialmente a las niñas y niños a quienes les ponen inyecciones por primera vez. Al igual que muchas Sociedades Nacionales de todo el mundo, la Media Luna Roja de la República de Kirguistán (MLRK) hace todo lo posible para que ponerse una inyección sea un poco más fácil.Su enfoque a menudo adquiere una dimensión colorida, animada e incluso divertida, ya que el voluntariado hace todo lo posible por entretener a quienes podrían mostrarse resistencia. Dadas las consecuencias potencialmente mortales de no vacunarse ante los recientes brotes de sarampión, este enfoque está teniendo un impacto muy serio y positivo en el aumento de las tasas de inmunización."Cuando me enteré de los cientos de menores que enfermaban de sarampión cada semana, como madre de dos niños pequeños, supe que tenía que actuar", dice Kyzy Minagul, voluntaria de la Media Luna Roja de la República de Kirguistán."Cuando nuestra filial nos asignó trabajar en el centro de vacunación local para ayudar en la gestión de multitudes, los centros estaban llenos de niñas y niños llorando y gritando mientras recibían sus vacunas. Pensé: 'no me extraña que los madre y padres eviten llevar a sus hijas e hijos a los centros de vacunación"."Hablé con otras personas voluntarias sobre cómo podíamos hacer que la experiencia de la vacunación fuera menos estresante. Nos disfrazamos de personajes populares de dibujos animados y saludamos a las familias cuando acuden a los centros de vacunación. Aunque no podemos eliminar la parte de la inyección en el brazo, intentamos que el entorno fuera más acogedor para la niñez".En primera líneaLa Media Luna Roja de Kirguistán ha estado al frente de la respuesta nacional a la epidemia de sarampión en el país durante todo el año pasado y este año. Con el apoyo del Fondo de Emergencia para Desastres de la IFRC (IFRC-DREF), la Sociedad Nacional ha estado respondiendo activamente a la epidemia actual entre agosto de 2023 y marzo de 2024. En total, el IFRC-DREF ha asignado 187.979 francos suizos para reforzar los esfuerzos de la Media Luna Roja de la República de Kirguistán para frenar el brote, con el objetivo de llegar a 120.000 personas en las regiones y ciudades más afectadas.Se ha movilizado a unas 325 personas voluntarias en todo el país para apoyar la campaña de inmunización contra el sarampión y la rubéola. En estas actividades, la Media Luna Roja presta especial atención a las personas menores no vacunadas y subinmunizadas.Una de las personas a las que se ha llegado es Nurgul, una joven madre de tres hijos que vive en Kara-Balta, una pequeña ciudad a una hora y media en coche de Bishkek, la capital. Nurgul había decidido no vacunar a ninguno de sus hijos. Cuando el voluntariado de la Media Luna Roja se puso en contacto con ella, al principio se mostró escéptica sobre la vacunación, ya que había oído muchas historias y rumores sobre la seguridad de las vacunas.El grupo voluntario se reunió con Nurgul y le habló detenidamente de las ventajas de la vacunación, respaldando sus argumentos con datos sobre la seguridad y eficacia de las vacunas. Tras una serie de conversaciones y su propia investigación, Nurgul decidió vacunar a sus hijos contra el sarampión."El voluntariado desempeñó un papel indispensable en la educación de los padres sobre la vacunación contra el sarampión y la rubéola durante este brote", declaró la Dra. Gulbara Ishenapysova, directora del Centro Republicano de Inmunoprofilaxis, principal organismo técnico responsable del programa nacional de inmunización dependiente del Ministerio de Sanidad."Hacen falta organizaciones como la Media Luna Roja, que cuenta con una amplia red en todo el país, para movilizar rápidamente a un número tan elevado de personas voluntarias formadas; y aumentar la confianza de las comunidades en las campañas de vacunación organizadas por nosotros, el personal sanitario."A pesar de las campañas de vacunación en las principales ciudades y en las regiones más afectadas, la epidemia continúa hasta el día de hoy y la Media Luna Roja de Kirguistán tiene previsto apoyar la próxima campaña de inmunización contra el sarampión, prevista para mayo de 2024.

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Declaración conjunta: Millones de personas en peligro de contraer cólera por falta de agua potable, jabón e inodoros, y escasez de vacunas contra el cólera

Ginebra/Nueva York, 20 de marzo de 2024 - Según el Grupo Internacional de Coordinación sobre el Suministro de Vacunas (ICG, por sus siglas en inglés), es necesario actuar de inmediato para frenar el aumento sin precedentes de los casos de cólera en todo el mundo. Las acciones incluyen invertir en el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, realizar pruebas y detectar brotes rápidamente, mejorar la calidad de la atención sanitaria y el acceso a ella, y acelerar la producción adicional de dosis accesibles de la vacuna oral contra el cólera para prevenir mejor los casos.El ICG gestiona las reservas mundiales de vacunas contra el cólera. El grupo incluye a la IFRC, Médicos Sin Fronteras, UNICEF y la OMS. Gavi, la Alianza para las Vacunas, financia la reserva de vacunas y el suministro de vacunas contra el cólera. Los miembros del ICG hacen un llamado a los gobiernos, donantes, fabricantes de vacunas, socios y comunidades para que se unan en un esfuerzo urgente para detener e invertir el aumento del cólera.El cólera ha ido en aumento en todo el mundo desde 2021, con los 473 000 casos notificados a la OMS en 2022, más del doble de los notificados en 2021. Los datos preliminares del 2023 revelan nuevos aumentos, con más de 700 000 casos notificados. Varios de los brotes presentan altas tasas de letalidad, que superan el umbral del 1% utilizado como indicador para el tratamiento temprano y adecuado de las personas enfermas de cólera. Estas tendencias son trágicas, dado que el cólera es una enfermedad prevenible y tratable; y que los casos habían disminuido en años anteriores. El cólera es una infección intestinal aguda que se propaga a través de alimentos y agua contaminados con heces que contienen la bacteria Vibrio cholerae. El aumento del cólera se debe a las persistentes deficiencias en el acceso al agua potable y el saneamiento. Aunque en algunos lugares se están haciendo esfuerzos para reducir estas deficiencias, en muchos otros estas están aumentando, impulsadas por factores relacionados con el clima, la inseguridad económica, los conflictos y los desplazamientos de población. El agua y el saneamiento gestionados de forma segura son requisitos previos para detener la transmisión del cólera.En la actualidad, los países más afectados son la República Democrática del Congo, Etiopía, Haití, Somalia, Sudán, Siria, Zambia y Zimbabue.Ahora más que nunca, los países deben adoptar una respuesta multisectorial para luchar contra el cólera. Los miembros del ICG hacen un llamado a los países actual y potencialmente afectados para que tomen medidas urgentes que garanticen el acceso de sus poblaciones al agua potable, a los servicios de higiene y saneamiento; y a la información crítica para prevenir la propagación del cólera. El establecimiento de estos servicios requiere voluntad política e inversión a nivel nacional. Esto incluye la creación de capacidad para la detección y respuesta tempranas, la mejora de la detección de la enfermedad, el acceso rápido al tratamiento y la atención, y el trabajo en estrecha colaboración con las comunidades, incluyendo la comunicación de riesgos y la participación de la comunidad. La grave brecha en el número de dosis de vacunas disponibles, en comparación con el nivel de necesidad actual, ejerce una presión sin precedentes sobre las reservas mundiales de vacunas. Entre 2021 y 2023, se solicitaron más dosis para la respuesta a brotes que en toda la década anterior.En octubre de 2022, la actual escasez de vacunas obligó al Comité Internacional de la Cruz Roja a recomendar una sola dosis de vacuna, frente al régimen anterior de dos dosis que se venía aplicando desde hacía tiempo. El año pasado se produjeron aproximadamente 36 millones de dosis, mientras que 14 países afectados registraron una necesidad de 72 millones de dosis para una estrategia reactiva de una sola dosis. Estas solicitudes subestiman la necesidad real. Las campañas de vacunación preventiva han tenido que retrasarse para preservar dosis para los esfuerzos de control de brotes de emergencia, creando un círculo vicioso. El cambio de estrategia permitió que las vacunas disponibles protegieran a más personas y respondieran a más brotes de cólera en medio de la actual escasez de suministros, pero la vuelta a un régimen de dos dosis y la reanudación de la vacunación preventiva proporcionarían una protección más prolongada.Se prevé que la capacidad de producción mundial en 2024 sea de 37-50 millones de dosis, pero probablemente seguirá siendo insuficiente para atender las necesidades de millones de personas directamente afectadas por el cólera. Sólo un fabricante, EuBiologics, produce actualmente la vacuna; aunque la empresa está haciendo todo lo posible para maximizar la producción, se necesitan más dosis. En la actualidad, no se espera que nuevos fabricantes se incorporen al mercado antes de 2025; hay que acelerar su llegada. La misma urgencia e innovación que vimos para COVID-19 debe aplicarse al cólera.Los fabricantes adicionales que planean entrar en el mercado deben acelerar sus esfuerzos y hacer que las dosis estén disponibles a precios accesibles.Hacemos un llamamiento a los fabricantes de vacunas, gobiernos, donantes y socios para que den prioridad a un aumento urgente de la producción de vacunas, e inviertan en todos los esfuerzos necesarios para prevenir y controlar el cólera.Sobre el ICGNota de prensa sobre la estrategia de dosificaciónGrupo de trabajo mundial para el control del cólera IFRC sobre el cóleraUNICEF: el cólera pone en peligro a la niñez de todo el mundoInformes mensuales de la OMS sobre el recrudecimiento del cóleraContacto para mediosIFRC Email: [email protected]: Lukas Nef,Teléfono: +41792400790Email: [email protected]: Sarah Al Hattab, UNICEF in New YorkTeléfono: +1 917-957-6536Email: [email protected] de medios OMSEmail: [email protected]

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Cólera: El brote silencia una ciudad antes vibrante del suroeste de Zimbabue

Donde normalmente habría niñas y niños jugando, ahora reina el silencio en las calles de Mapanza, un pequeño pueblo del suroeste de Zimbabue. Las reuniones comunales para comer han cesado, las risas están ausentes y la ropa cotidiana ha sido sustituida por botas de lluvia y trajes protectores.El pueblo se enfrenta a un incesante brote de cólera, lo que pone de manifiesto la gravedad de la enfermedad.En un día reciente de fuertes lluvias, los charcos rodean las tres grandes tiendas de campaña situadas en el centro del pueblo. Personal médico con mascarillas y guantes entra y sale de las tiendas. Llevan goteros a la tienda donde se encuentran las personas en estado más crítico.En las otras dos tiendas, el personal sanitario atiende a pacientes cuyo estado se ha estabilizado. De vez en cuando, una niña curiosa se asoma desde la tienda. Parece tener unos cinco años.Mientras nos adentramos en el pueblo, nos encontramos con Alec. "Probablemente empezó en un servicio religioso donde se reunió mucha gente", dice Alec, un hombre amable y enérgico que vive en el pueblo y que experimentó personalmente lo rápido que el cólera puede golpear sin piedad. "Poco después, la gente empezó a enfermar".Fuentes de contaminaciónAdemás, la comunidad comparte una fuente de agua, que se contaminó. Como el cólera se propaga fácilmente a través del agua, se calcula que casi la mitad del pueblo enfermó. No hay centros sanitarios en la zona, lo que agravó la situación hasta un nivel crítico en cuestión de horas.Las personas estaban tiradas en el suelo sin ningún sitio adonde ir, recuerda Alec. "La gente empezó a sufrir diarreas graves y a vomitar de forma abundante", explica. "Casi la mitad de la población del recinto estaba en el suelo, y una pareja local intentó trasladar a tanta gente como pudo al hospital de Chiredzi, pero era abrumador. Las personas más afectadas fueron la niñez y las mujeres; también murió gente". Alec también tuvo que luchar por su vida. Tras caer enfermo, su mujer esperó ansiosa noticias sobre su marido. No podía estar con él y desconocía su estado. Fue un periodo de angustia.Una respuesta inmediataHoy, cuando visitan el pueblo, es difícil imaginar que esta pesadilla ocurrió hace sólo unas semanas. Aunque los acontecimientos aún se extienden sobre la comunidad, y las cosas siguen lejos de la normalidad, cada vez enferma menos gente y muy pocas personas mueren, gracias a quienes se movilizaron para ayudar.Las personas voluntarias de la Cruz Roja de Zimbabue apoyaron inmediatamente al Ministerio de Salud y Atención a la Infancia, llevando tiendas de campaña, suministros médicos y "soluciones de rehidratación oral" para que la gente pudiera ser tratada de forma segura y no tuviera que seguir tumbada en el suelo. Junto con el Ministerio de Salud, pudieron controlar el brote.Incluso ahora, hay personal voluntario por todas partes en el pueblo. Muchas de estas personas, como la esposa de Alec, son miembros de la comunidad que se ofrecieron como voluntarias después de experimentar lo que el cólera hizo a sus seres queridos. Ahora participa en campañas puerta a puerta, informando a la gente sobre cómo protegerse para que no vuelva a producirse un brote de esta magnitud.Desde el comienzo del brote, el voluntariado y el personal de la Cruz Roja de Zimbabue han estado actuando para combatir la propagación del cólera y prestar asistencia a la población afectada. La Cruz Roja también ha apoyado al Ministerio de Salud en la creación de un centro de tratamiento del cólera para que las personas con síntomas de la enfermedad tengan acceso a una atención adecuada.Las personas voluntarias también han visitado las comunidades para informar a la población sobre cómo protegerse y proteger a sus seres queridos, así como sobre qué hacer si enferman.Para poner en marcha la respuesta inicial, el Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF) asignó 500.000 francos suizos y, poco después, la IFRC hizo un llamamiento de emergencia por un valor de 3 millones de francos suizos para prestar asistencia vital a más de 550.000 personas y ayudar a contener el brote.

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Día Mundial de la Radio: Cómo ayuda la radio a mantener sanas y seguras a las comunidades

Aunque vivimos en un mundo cada vez más digital, la radio sigue siendo una importante fuente de información, entretenimiento y conexión en países de todo el mundo.Esto es especialmente cierto entre las comunidades rurales, para las que la radio es a menudo la fuente más confiable -o a veces la única- de noticias e información en kilómetros a la redonda.Imagina que vives en una de estas comunidades, lejos del centro de salud más cercano. Te das cuenta de que la gente enferma y no sabes por qué. En busca de respuestas, sintonizas la emisora de radio local.El locutor habla de la "enfermedad misteriosa" con pánico, diciendo lo espantosos que son los síntomas, cuánta gente ha muerto y cómo hay que evitar a toda costa a las personas infectadas. Ha oído que la enfermedad podría ser una especie de maldición y que, al parecer, beber agua salada puede protegerte.Al escuchar este informe, y sin ninguna otra fuente a la que recurrir, probablemente sentirías miedo e inseguridad sobre qué hacer.Pero imagina que sintonizas y escuchas un programa totalmente distinto. El presentador ofrece con calma información práctica sobre la enfermedad: su nombre, sus síntomas, cómo se propaga y las medidas que puede tomar para protegerse. Entrevista a un médico local que conoces y en el que confías, y que responde a las preguntas y preocupaciones más comunes.De seguro sentirías confianza y tendrías la información que necesitas para mantenerte a ti y a tu familia a salvo.En varios países, la IFRC y nuestras Sociedades Nacionales se asocian con los medios de comunicación locales para hacer exactamente esto: proporcionar información que salva vidas antes, durante y después de los brotes de salud.En el marco del Programa Comunitario de Preparación frente a Epidemias y Pandemias (CP3), hemos estado trabajando con la organización benéfica BBC Media Action para formar a periodistas y Sociedades de la Cruz Roja de siete países en Programación Lifeline: programación especial de los medios de comunicación que proporciona información precisa, práctica y oportuna en una crisis sanitaria o humanitaria.Las Sociedades Nacionales se asocian regularmente con los medios de comunicación para difundir información útil que mantiene a las comunidades sanas y a salvo de una amplia gama de enfermedades. Veamos algunos ejemplos.KeniaEn los condados de Bomet y Tharaka Nithi, la Cruz Roja de Kenia trabaja en equipo con emisoras de radio locales y servicios de salud del condado, llegando a cientos de miles de personas con mensajes sanitarios útiles sobre cómo prevenir enfermedades como el ántrax, la rabia y el cólera. La información se transmite en un lenguaje sencillo. Y quienes escuchan pueden llamar para hacer preguntas o sugerir temas de salud para debatir."Al principio, los medios de comunicación eran conocidos por informar sobre dos cosas, quizá: política y cosas malas que han ocurrido en la sociedad. Pero la Cruz Roja nos ayudó [...] a utilizar los medios para educar a la gente sobre las enfermedades", explica Sylvester Rono, periodista de Kass FM con formación en la programación de Lifeline."Ahora estoy orgulloso de decir que esto ha ayudado realmente a nuestras comunidades. Nuestra gente sabe ahora por qué debemos vacunar a nuestras mascotas, por qué debemos ir al hospital cuando tenemos una mordedura, por qué debemos informar de cualquier incidente [sanitario], y cuando ves cualquier signo de enfermedad, ya sea rabia, ántrax, cólera [...] la importancia de informar antes", añade.CamerúnA finales de 2021, un brote de cólera amenazó la vida de las comunidades de la región norte de Camerún, una zona rural del país donde las comunidades están muy dispersas.Como parte de su respuesta, la Cruz Roja de Camerún se asoció con emisoras de radio locales y lanzó una serie de programas de radio comunitarios para compartir información sobre cómo protegerse, a qué síntomas prestar atención y dónde obtener ayuda en caso de enfermar.Los temas de los programas se seleccionaron en un trabajo conjunto con liderazgos de la comunidad. Y tras la emisión de los programas, el personal voluntario de la Cruz Roja se dirige a sus comunidades para reforzar los mensajes difundidos en antena mediante visitas puerta a puerta."El programa de radio es muy bueno, porque me ha dado información práctica. Tuve un caso de cólera en mi familia, pero gracias a las medidas que escuché en la radio, pude salvar al hijo enfermo de mi hermana", explicó Talaga Joseph, un oyente que llamó a FM Bénoué, una de las emisoras participantes.República Democrática del Congo (RDC)En la RDC, los rumores nocivos y la desinformación sobre la vacuna COVID-19 y otras enfermedades se han extendido por todo el país en los últimos años. Por ejemplo, algunas personas creían que la vacuna COVID-19 era una fuente de ingresos para el gobierno y no tenía ningún beneficio para la sociedad, mientras que otras creían que la vacuna contra el sarampión era menos eficaz que los remedios tradicionales a base de hojas de mandioca.Para hacer frente a estos rumores, las personas voluntarias de la Cruz Roja de la RDC fueron de puerta en puerta para recoger las opiniones de la comunidad y registrar los mitos y conceptos erróneos más comunes. Tras analizar la información, el personal de la Cruz Roja de la RDC lanzó programas de radio interactivos para abordar y desmentir directamente la desinformación sobre la salud y ofrecer consejos fiables. Por ejemplo, en la provincia de Kongo Central, la Cruz Roja de la RDC colabora con Radio Bangu para producir un programa llamado "Escuela de la Cruz Roja". Las personas que escuchan el programa llaman para consultar información sobre diferentes enfermedades, hacer preguntas y descubrir a qué tipo de apoyo pueden acceder a través de la Cruz Roja."La colaboración con la Cruz Roja es muy buena y ha permitido a la audiencia conocer mejor sus actividades y cómo pueden prevenir distintas enfermedades y epidemias. Las emisiones de la Cruz Roja son tan populares que han aumentado nuestro número total de oyentes en la zona que cubrimos", afirma Rigobert Malalako, Director de la emisora de Radio Bangu.--Las actividades con la radio local que aparecen en este artículo son sólo algunos ejemplos de las alianzas con los medios de comunicación desarrolladas a través del Programa Comunitario de Preparación frente a Epidemias y Pandemias (CP3). Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 apoya a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios para prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades.Si te ha gustado este artículo y quieres saber más, suscríbete al Boletín de preparación para epidemias y pandemias de la IFRC. También puedes acceder a los siguientes recursos: Guía de BBC Media Action para los medios de comunicación sobre la comunicación en emergencias de salud pública (disponible en varios idiomas)Sitio web de programación Lifeline de BBC Media ActionCaja de herramientas de Control de Epidemias de la IFRC

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Nota de prensa

Estudio mundial de la IFRC sobre COVID-19: el banco de vacunas es un "elemento esencial" para la próxima respuesta a una pandemia

Ginebra/Ciudad de Panamá/Buenos Aires - 31 de enero de 2024Los gobiernos deben prepararse para la próxima pandemia creando un "banco de vacunas" internacional que garantice la disponibilidad y distribución de vacunas de forma equitativa en todas las regiones del mundo.Esa es la recomendación central de un nuevo informe elaborado tras un enorme estudio sobre el impacto del COVID-19 y las reacciones de las autoridades ante la pandemia. El informe se publica exactamente cuatro años después del primer llamamiento mundial de emergencia de la IFRC, el 31 de enero de 2020.La Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) encargó a investigadores del Observatorio Humanitario, un Centro de Referencia de la IFRC gestionado por la Cruz Roja Argentina, la realización de un importante proyecto de investigación. Para ello, realizaron entrevistas a 16.027 personas, en colaboración con 90 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.Se preguntó a personas de distintos sectores sobre sus experiencias durante la pandemia de COVID-19. También colaboraron en la realización de las encuestas socios estratégicos del sector privado y sindicatos. Las personas participantes fueron elegidas para representar a quienes trabajan o forman parte de seis sectores sociales: salud, academia/educación, transporte, organizaciones no gubernamentales (ONG), sector empresarial y medios de comunicación. El estudio buscaba tanto tendencias comunes como contrastes entre geografías y sectores. Su objetivo era elaborar recomendaciones para que la próxima pandemia pueda afrontarse mejor que la anterior.El estudio - "Insights Gained by Strategic Sectors During the Pandemic"- constató:Casi el 70% de las personas de todos los sectores y regiones tenían un elevado temor a contraer el virus COVID-19. Las personas de las Américas y/o que trabajaban en el sector sanitario tenían el mayor temor.Más de la mitad de las personas encuestadas afirmaron que sus finanzas personales se habían visto afectadas por la pandemia. El 54% de las personas participantes dijo que su gobierno manejó bien la pandemia. El porcentaje fue mayor en África y menor en América. Casi la mitad de participantes que trabajaban en la atención sanitaria y los medios de comunicación sintieron "discriminación" por el papel que desempeñaron durante la pandemia. La gran mayoría de personas afirmaron que no se les dio prioridad en la vacunación a pesar del importante papel que desempeñaron durante la pandemia. Las principales recomendaciones del informe incluyenCrear un banco mundial de vacunas y antídotos para garantizar la disponibilidad y distribución de suministros de forma equitativa en todas las regiones.Establecer prioridades para la vacunación o la entrega de medicamentos a quienes permiten a la ciudadanía mundial recibir alimentos, atención médica, noticias y educación.Llevar a cabo una campaña de comunicación desde un organismo supranacional que valore las acciones de los sectores esenciales para legitimar sus tareas y reconocer su labor.En palabras de José Scioli, Director del Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina:"Algunas de las respuestas a los principales desafíos requieren establecer procesos eficientes a escala global. Por eso es tan central tomar estas lecciones globales para asegurarnos de que todas las personas -como humanidad en su conjunto- podamos aprender de nuestra experiencia y fortalecernos. Estamos convencidos de que somos capaces de aprender de nuestro pasado para mejorar el presente y el futuro. Con las enseñanzas del estudio del Observatorio Humanitario, podemos promover el intercambio de información para mejorar nuestras sociedades".Xavier Castellanos, Secretario General Adjunto de la IFRC, declaró:"La pandemia de COVID-19 provocó la mayor perturbación mundial de la vida normal en una generación. Pero sus repercusiones fueron desproporcionadas. A menudo, por ejemplo, las vacunas se distribuyeron en función del dinero, no de las necesidades. Quienes más contribuyeron a ayudar a las personas más vulnerables durante la pandemia, recibieron con demasiada frecuencia el peor trato. Este importante estudio ofrece una vía para gestionar mejor la próxima pandemia. Por su ambición y escala, sus recomendaciones tienen peso. "El informe completo puede descargarse en inglés aquí, y desde aquí a través del enlace "Descargar Informe" en español, francés y árabe.Hay gráficos y animaciones descargables para añadir a la cobertura aquíPara más información o solicitar una entrevista: [email protected] Ginebra: Andrew Thomas +41 76 367 65 87En Buenos Aires: Jose Scioli +54 911 64551193En Panamá: Susana Arroyo Barrantes +507 6999 3199

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Crisis del hambre: "Ahora puedo cuidar de mi propia familia"

En la región de Lubombo (Eswatini), cerca de la ciudad de Big Bend, Bongani Masuku, de 39 años, observa su campo de maíz. Acaba de cosechar una parte la semana pasada. "Pero aún queda trabajo por hacer", dice Bongani y empieza a trabajar la tierra. Lubombo es una de las zonas más calurosas de Eswatini. Mientras Bongani deshierba su campo, la temperatura ya ha subido a más de 34 grados. "Elimino las malas hierbas para que mi maíz crezca bien", dice. "Si dejara que las malas hierbas se apoderaran de todo, las siembras crecerían muy delgadas y no ofrecerían una buena cosecha". A principios de la temporada, Bongani asistió a un curso de formación agrícola, tras el cual recibió asistencia en efectivo de unos 70 euros aproximadamente. Invirtió el dinero en semillas de maíz más resistentes a la sequía, ya que el cambio climático ha hecho que las lluvias sean más irregulares y ha aumentado la sequía. Alrededor del 70% de la población de Eswatini depende directamente de la agricultura para su subsistencia. Por eso las cambiantes condiciones meteorológicas son extremadamente preocupantes. "Las recientes olas de calor han dificultado mucho la agricultura. El maíz no debe recibir demasiada luz solar cuando está floreciendo. La lluvia es importante en esa fase. La última vez que el maíz floreció no llovió nada, así que mi cosecha fue menor de lo que esperaba". El campo de maíz tiene un gran significado para Bongani. "Me permite alimentar a mi familia, pero también vender parte de la cosecha y conseguir dinero", añade. "Este dinero me ayuda a darle educación a mis hijos. Tengo cinco hijos con mi querida esposa. Ahora puedo comprarles libros de texto y otro material escolar, como bolígrafos. Si gano suficiente dinero, también puedo comprarles zapatos para que vayan a la escuela". Inseguridad alimentaria prolongada Como en otros lugares del sur de África, la población de Eswatini sufre una grave y prolongada crisis de seguridad alimentaria que comenzó en 2015. La sequía provocada por el fenómeno de El Niño, reforzada aún más por el cambio climático y la irregularidad de las lluvias e inundaciones desde entonces, han dañado las cosechas año tras año. Bongani es una de las 25.500 personas incluidas en el proyecto de tres años financiado por la Unión Europea para mejorar la seguridad alimentaria mediante asistencia en efectivo. Además de la Cruz Roja Finlandesa, el proyecto incluye a la Cruz Roja de Baphalali Eswatini y a la Cruz Roja Belga de Flandes. Para las personas destinatarias de la asistencia en efectivo, como Winile Masuku, el dinero ha significado la posibilidad de comprar alimentos como arroz, harina de maíz y aceite de cocina en un momento en que las fuentes habituales de alimentos son mucho menos abundantes y más caras. "Antes de recibir la asistencia en efectivo, dependíamos de nuestros vecinos", explica Winile sentada frente a su casa, cuyas paredes están hechas de intrincados tejidos de ramas y piedra. "Ahora puedo cuidar de mi propia familia". Jardinería para el cambio Aunque no todo el mundo se dedica a la agricultura, muchas personas en Eswatini cultivan una parte de su sustento diario en huertos comunitarios locales. Esta es una de las razones por las que este proyecto de resiliencia climática también pretende revivir la tradición de los huertos comunitarios. Parte de ese esfuerzo incluye cursos de formación del Ministerio de Agricultura sobre la forma más eficaz de cuidar los huertos comunitarios ante condiciones climáticas más extremas. Después de cada formación, quienes participan reciben asistencia en efectivo de unos 35 euros para comprar semillas de plantas, por ejemplo. Se anima a estas personas a utilizar variedades de cultivos que requieran menos agua. "El huerto ofrece estabilidad a mi familia, ya que me empleo en esto y cuido de mi familia", dice Sibongile, una de las participantes. "La cosecha del huerto me permite alimentar a mi familia, y también puedo vender algunas cosechas para conseguir dinero para la educación de mis hijos". Salud en el campo También es importante garantizar la salud de la población, ya que la sequía y el calor pueden crear condiciones que agraven la propagación de enfermedades y síntomas como la deshidratación. Por esta razón, el proyecto financiado por la UE también apoya a la comunidad en la preparación ante epidemias y pandemias. La Cruz Roja de Baphalali Eswatini gestiona tres clínicas en el país, y el proyecto apoya su capacidad para responder a diferentes epidemias, como las enfermedades diarreicas, la tuberculosis y el VIH. "Todas las mañanas ofrecemos asesoramiento sanitario, lo que significa que informamos a las personas atendidas de las epidemias que hay actualmente", explica Phumlile Gina, enfermera de la clínica de Hosea Inkhundla, en la región de Shiselweni. "Ahora mismo les informamos de las vacunas, sobre todo contra el coronavirus y la tuberculosis. También hacemos hincapié en la higiene adecuada: explicamos lo importante que es lavarse las manos y también recordamos a la gente que lave sus recipientes de agua de vez en cuando." "Algunas de las personas que atendemos aquí en el campo son muy pobres", añade. "Pueden venir a la clínica por alguna razón completamente distinta, por una gripe, por ejemplo. Pero entonces podemos darnos cuenta de que el crecimiento del hijo del paciente está claramente atrofiado y hay motivos para sospechar malnutrición." "También podemos ocuparnos de esas situaciones y vigilar el estado de las personas. Me siento muy bien cuando un paciente vuelve a la clínica al cabo de seis meses y dice que su hijo está muy bien y juega como los demás niños y niñas." La Alianza Programática entre la red de la IFRC y la Unión Europea proporciona financiación estratégica, flexible, previsible y a largo plazo, para que las Sociedades Nacionales puedan actuar antes de que se produzca una emergencia. Se está aplicando en todo el mundo, incluyendo 13 países de África.

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Uganda: El Club de Salud Escolar ayuda a estudiantes y a las comunidades a protegerse de las enfermedades

"El Club de Salud Escolar nos ha enseñado a cuidar nuestra salud. También llevo a mi casa los conocimientos que aprendo en el club, y mis padres llevan esos mensajes a la comunidad en general". Son palabras de Kikanshemeza, alumna de la escuela primaria de Mwisi, en el suroeste de Uganda, y orgullosa miembro de su Club de Salud Escolar. Creado por la Cruz Roja de Uganda, el Club de Salud Escolar ayuda a estudiantes de primaria y secundaria a comprender cómo protegerse de diversas amenazas de enfermedad, mantenerse saludables y compartir sus nuevos conocimientos con sus pares, familias y comunidades en general. Se trata de una de las muchas actividades diferentes del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3), un programa multinacional dirigido por la IFRC y siete Sociedades Nacionales de la Cruz Roja para ayudar a las comunidades, que son las primeras en responder, y a otros socios a prepararse, detectar, prevenir y responder a los riesgos sanitarios. Desde que se unió a su Club de Salud Escolar, Kikanshemeza ha construido en su casa un "tippy tap" -una sencilla instalación de bajo costo para lavarse las manos que puede ayudar a reducir hasta el 50% de las infecciones evitables-, ha apoyado a su familia para que lo use regular y adecuadamente, y ha compartido información sobre diferentes enfermedades que puede salvar vidas. "Nos dijo que no comiéramos carne de animales muertos y que nos aseguráramos de enterrarlos correctamente, y también que los murciélagos son una causa potencial del ébola y que los monos también pueden transmitirlo", explica Annet, la madre de Kikanshemeza. El conocimiento es poder Kikanshemeza es una de los 30 personas del Club de Salud Escolar de la escuela primaria de Mwisi. El club se reúne una vez a la semana en sesiones especiales dirigidas por Akampurira, un facilitador de la Cruz Roja de Uganda, que les enseña todo sobre distintas enfermedades, incluido cómo reconocer los signos y síntomas, qué personas pueden estar más expuestas y qué medidas pueden tomar las y los estudiantes para evitar que las enfermedades se propaguen. Después, el club se encarga del mantenimiento de las instalaciones de lavado de manos de la escuela, se aseguran de que la población estudiantil siga unas prácticas higiénicas adecuadas; y comparten lo que han aprendido con sus clases, a menudo mediante grandes representaciones teatrales en el vestíbulo de la escuela. Las y los estudiantes presentan escenas informativas y animadas: desde un paciente que pide ayuda a un médico tras notar síntomas de paludismo, hasta una persona a la que muerde un perro en la calle y se apresura a vacunarse. Abordar temas sanitarios serios de esta forma más divertida y desenfadada ayuda a desmenuzar temas complejos, mantiene el compromiso y les ayuda a retener los conocimientos por si los necesitan en el futuro. ¿Por qué implicar a estudiantes en la preparación ante epidemias? La IFRC y nuestras Sociedades Nacionales miembros se han centrado desde hace mucho tiempo en ayudar a las personas a prepararse, responder y recuperarse de las epidemias. Sabemos por experiencia que una preparación eficaz ante las epidemias debe implicar a las propias comunidades, a las personas que intervienen en primera instancia y a socios de todos los ámbitos de la sociedad, como las escuelas. "Los clubes escolares de salud han cambiado las reglas del juego de la comunicación sobre riesgos sanitarios, ya que la población estudiantil comprometida han sido excelentes educadores entre iguales en la escuela, y también agentes de cambio en el hogar", explica Henry Musembi, Delegado del Programa CP3 para Uganda y Kenia. "Los clubes son una gran plataforma para formar a la próxima generación de personas defensoras y de respuesta a las emergencias epidémicas en las comunidades destinatarias", añade. Ver el cambio positivo Kushaba, otro miembro del Club de Salud Escolar cuyo hermano había padecido paludismo anteriormente, dice que ha aprendido mucho del club y que ha notado un cambio positivo en su comunidad: "Aprendimos cómo podemos controlar el paludismo cortando los compuestos, drenando toda el agua estancada para destruir el hábitat de los mosquitos, y cómo se puede usar un mosquitero tratado". "Antes de la introducción del Club de Salud Escolar, no teníamos grifos de punta, no sabíamos cómo usar los retretes, ni siquiera cómo podemos limpiar nuestra escuela. Las y los estudiantes sufrían enfermedades como el paludismo o el cólera, pero ahora, gracias al Club de Salud Escolar, están bien", añade. -- El Club de Salud Escolar de Mwisi es uno de los varios creados en Uganda y otros países a través del Programa Comunitario de Preparación ante Epidemias y Pandemias (CP3). Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el programa se ejecuta en siete países y apoya a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios para prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades. Si le ha gustado esta historia y desea saber más: Visite nuestra página web Preparación ante epidemias y pandemias Suscríbase al boletín de preparación para epidemias y pandemias de la IFRC