Jamaica

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Nota de prensa

Seis meses después del huracán Melissa, la recuperación liderada a nivel local determinará cómo las comunidades enfrentarán futuras crisis

Kingston, Ciudad de Panamá, Ginebra, 21 de abril de 2026 — Seis meses después del huracán Melissa, Jamaica está entrando en una fase crítica en la que los esfuerzos de recuperación deben seguir siendo una prioridad o se corre el riesgo de agravar la vulnerabilidad a largo plazo, afirmaron hoy la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Cruz Roja de Jamaica, al presentar la estrategia de recuperación del país durante la Conferencia sobre la Recuperación tras el Huracán Melissa celebrada en Kingston.El huracán de categoría 5 afectó a 1,6 millones de personas —más de la mitad de la población del país— y causó daños estimados en 8.800 millones de dólares, equivalentes al 56 por ciento del PIB de Jamaica, lo que ejerció una presión significativa sobre las finanzas públicas, ralentizó la recuperación económica y dejó impactos duraderos en los medios de vida, la vivienda y los servicios esenciales. Las pérdidas en sectores clave como el turismo y la agricultura siguen afectando los ingresos y la estabilidad, particularmente en las comunidades rurales y costeras.Al mismo tiempo, el aumento de los costos a nivel mundial —incluidos los del combustible y los insumos agrícolas— está incrementando la carga que supone la recuperación, lo que encarece la reconstrucción para las familias y la recuperación de los sistemas.Si bien las iniciativas de respuesta de emergencia ayudaron a estabilizar la situación inmediatamente después del desastre, miles de familias siguen desplazadas o viviendo en hogares dañados, con medios limitados para reconstruir."Seis meses después de un desastre, la recuperación se vuelve decisiva. Si aprovechamos bien este momento, podemos reducir los riesgos futuros. Si no lo hacemos, las vulnerabilidades se agravan", afirmó Jagan Chapagain, Secretario General de la IFRC. "La recuperación consiste en fortalecer la capacidad de las comunidades, los sistemas y las instituciones para resistir el próximo impacto. Eso significa invertir desde el principio, trabajar en coordinación con las autoridades nacionales y confiar en que los actores locales asuman el liderazgo, en particular las Sociedades Nacionales como la Cruz Roja de Jamaica, cuya función auxiliar las posiciona para apoyar y fortalecer los esfuerzos nacionales de recuperación".Con la llegada de una nueva temporada de huracanes y unas necesidades humanitarias que siguen siendo acuciantes, la Cruz Roja de Jamaica ha desarrollado una estrategia de recuperación centrada en cinco áreas críticas: refugio, medios de vida, salud —incluida la salud mental—, higiene y resiliencia comunitaria. La estrategia se basa en la participación de la comunidad, evaluaciones basadas en datos y una estrecha coordinación con las autoridades nacionales, lo que garantiza que los esfuerzos de recuperación estén alineados con las prioridades nacionales y se adapten a las necesidades de las personas afectadas."Esta estrategia está alineada con el marco nacional de recuperación y se basa en lo que ya se ha logrado en la respuesta, al tiempo que apoya a las comunidades para que se recuperen de manera segura y sostenible", dijo Allasandra Chung, presidenta de la Cruz Roja de Jamaica. "Reconoce que cada familia y cada comunidad se recupera a un ritmo diferente y requiere soluciones adaptadas a sus necesidades específicas. Basada en el diálogo con las personas afectadas y las autoridades nacionales, y aprovechando nuestra experiencia en la recuperación tras el huracán Beryl y otras crisis, va más allá de reconstruir lo que se perdió: ayuda a las comunidades a reconstruir un futuro más seguro, más resiliente y mejor preparado para lo que está por venir".La Cruz Roja de Jamaica, con el apoyo de la red de la IFRC, ha desempeñado un papel central en la respuesta y sigue apoyando a las comunidades a medida que avanza la recuperación. Hasta la fecha, más de 45.000 personas han recibido asistencia humanitaria, incluidos materiales para refugios, artículos de higiene, alimentos y apoyo en efectivo. Más de 6.000 hogares han recibido ayuda en efectivo para satisfacer necesidades urgentes y comenzar la reconstrucción, mientras que el apoyo en salud mental y psicosocial ha llegado a más de 2.100 personas.El enfoque de recuperación de la Cruz Roja de Jamaica se centra en el liderazgo local, fortaleciendo las capacidades de las comunidades y asegurando que las personas participen activamente en la configuración de su propia recuperación. A través de la capacitación, la divulgación y la participación, se está apoyando a las comunidades para que reconstruyan hogares más seguros, restablezcan sus medios de vida y reduzcan los riesgos futuros.La estrategia de recuperación forma parte del Llamamiento de Emergencia de la IFRC por 19 millones de francos suizos para apoyar a 180.000 personas durante 24 meses. Sin embargo, el llamado solo cuenta actualmente con un 56 % de financiación, lo que limita la capacidad de ampliar los esfuerzos de recuperación al ritmo necesario.Materiales audiovisuales disponibles aquí.Descargue la estrategia de recuperación aquí.Para obtener más información y concertar entrevistas, póngase en contacto con: [email protected] JamaicaEsther Pinnock +1 (876) 836-5049En PanamáSusana Arroyo +507 69993199En GinebraTommaso Della Longa +41 79 708 4367Paolo Cravero +41 79 894 83 96

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Nota de prensa

De la respuesta a la recuperación: la presidenta de la IFRC rinde homenaje al voluntariado y juventud de la Cruz Roja de Jamaica

St. Catherine, Jamaica, 21 de enero, 2026 - La semana pasada, la Cruz Roja de Jamaica recibió a la presidenta de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), Kate Forbes, cuya visita destacó la recuperación, la resiliencia y los esfuerzos de las personas voluntarias que impulsan la respuesta humanitaria en Jamaica, tres meses después de que el huracán Melissa azotara el país.En la sede nacional de la Cruz Roja de Jamaica, en St. Catherine, el voluntarido y juventud de la Cruz Roja llenaron la sala con canciones, poesía y mensajes de unidad, valentía y humanidad, un reflejo vibrante de la compasión que ha sostenido a las comunidades a través de la pérdida y la reconstrucción. Se reconoció formalmente a las y los por su extraordinaria dedicación tras el huracán, incluso cuando muchos de ellos se vieron personalmente afectados."La recuperación es a menudo la fase más ignorada de un desastre, pero es en ella donde se restaura la dignidad y se reconstruye el futuro", afirmó la presidenta de la IFRC, Kate Forbes. "Lo que he visto en Jamaica es el verdadero corazón de la acción humanitaria: voluntariado local, especialmente jóvenes, que lideran con valentía, creatividad y cuidado a sus comunidades". La Cruz Roja de Jamaica ya estaba activa en las comunidades antes de que el huracán Melissa tocara tierra, con acciones tempranas, apoyando las alertas y evacuaciones, y posicionando la ayuda para las familias en condiciones más vulnerables. Desde que el huracán Melissa azotó la isla, la Cruz Roja de Jamaica ha prestado apoyo a más de 28.000 personas con materiales para refugios, agua potable, servicios de salud, apoyo psicosocial y asistencia en efectivo para satisfacer sus necesidades más urgentes.Durante su visita, la presidenta Forbes visitó las clínicas móviles de Darliston y Savanna-la-Mar, que han sido posibles gracias al liderazgo de las personas voluntarias y el personal de la Cruz Roja de Jamaica, en colaboración con el Ministerio de Salud y Bienestar; y la Cruz Roja Canadiense. Estas clínicas móviles están reforzando el acceso a la atención primaria de salud en comunidades que aún se encuentran en el largo camino hacia la recuperación. La presidenta de la Cruz Roja de Jamaica, Allasandra Chung, subrayó la importancia de la visita y el homenaje que supone para el voluntariado. "Esta visita confirma que la recuperación no consiste solo en reconstruir estructuras, sino en devolver la esperanza", afirmó Chung. "El servicio de nuestras personas voluntarias no tiene precio, y este reconocimiento pertenece a quienes eligieron la humanidad frente a las dificultades".La visita de la presidenta Forbes refuerza el compromiso a largo plazo de la IFRC, de apoyar la recuperación de Jamaica tras el huracán Melissa, así como el papel fundamental de las y los voluntarios en la reconstrucción de comunidades más fuertes y resilientes.Para obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Jamaica: Chloe Govindasamy, [email protected] Ginebra: India Roberts-Smillie, +41 763 726 251

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La IFRC advierte del creciente impacto psicológico en la niñez y las familias un mes después del huracán Melissa

Kingston/Panamá/Ginebra. 28 de noviembre de 2025. Un mes después del huracán Melissa, la población sigue reportando importantes repercusiones psicológicas, entre ellas altos niveles de estrés, ansiedad, miedo persistente, trastornos del sueño y dolor por la pérdida de sus hogares, medios de vida y seres queridos. Miles de personas en las regiones afectadas buscan apoyo psicosocial, y la demanda aumenta a medida que las familias se enfrentan al impacto emocional a largo plazo del desastre, informa la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC).En Jamaica, la niñez muestra una amplia gama de reacciones emocionales, como miedo a la oscuridad y mayor sensibilidad a la lluvia o al viento. Algunos se han vuelto inusualmente callados o irritables, mientras que otros son más dependientes, temerosos de la separación o notablemente hiperactivos, al tratar de lidiar con la continua sensación de inseguridad."Si bien las heridas físicas pueden sanar y las casas pueden reconstruirse con el tiempo, las heridas emocionales pueden perdurar mucho después de que la crisis haya terminado. Los programas de salud mental y apoyo psicosocial se encuentran entre las intervenciones menos costosas de la respuesta humanitaria, pero su impacto no tiene precio", afirmó Dorothy Francis, jefa de operaciones de la IFRC en Jamaica. "Es fundamental garantizar los recursos necesarios no solo para los primeros auxilios psicológicos, sino también para la psicoeducación, las actividades adaptadas a los niños y las sesiones grupales adaptadas a las necesidades de la comunidad".La IFRC ha lanzado un llamamiento de emergencia por un valor de 19 millones de francos suizos (aproximadamente 23 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a 180 000 personas afectadas por el huracán Melissa en Jamaica, y otro llamamiento por un valor de 15 millones de francos suizos (18 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a la Cruz Roja Cubana a prestar asistencia a 100 000 personas. Esta financiación reforzará las intervenciones de salud mental en todas las actividades de respuesta, garantizando que las comunidades reciban apoyo práctico, emocional y psicológico durante todo el proceso de recuperación.El voluntariado y especialistas de la Cruz Roja están proporcionando apoyo esencial en materia de salud mental y apoyo psicosocial (MHPSS) a personas adultas y niñez afectadas por el huracán. Esto incluye primeros auxilios psicológicos, sesiones de apoyo comunitario, actividades adaptadas a los niños y derivaciones a atención especializada cuando es necesario.Actividades como juegos, dibujo, narración de cuentos, música, movimiento y ejercicios de respiración favorecen la expresión emocional y la reducción del estrés. Para las personas más afectadas, las sesiones grupales específicas ofrecen técnicas de estabilización, ejercicios de relajación, psicoeducación sobre reacciones comunes al estrés y espacios seguros para compartir estrategias de afrontamiento y recuperar la sensación de control. Los padres también reciben orientación para comprender las necesidades emocionales de sus hijos y apoyarles en un afrontamiento saludable. El objetivo de todas estas acciones es restablecer la seguridad, la sensación de normalidad y una conexión significativa dentro de la comunidad.En Cuba, los equipos de la Cruz Roja también están distribuyendo kits contra los mosquitos, una intervención que va más allá de la prevención de enfermedades. Al proteger a las familias de las picaduras de mosquitos y crear un entorno más seguro para dormir, los kits ayudan a mejorar la higiene del sueño, que es esencial para el bienestar emocional y la recuperación después de un evento traumático.Julio Martínez, jefe de apoyo psicosocial de la Cruz Roja Cubana, ha estado dirigiendo sesiones con niños en la comunidad de El Aguacate. Describe cómo actividades sencillas, como colorear, ayudan a los niños a expresar sus emociones y a comenzar a sanar. "Los colores reflejan lo que el niño siente en ese momento. Los niños se expresan de manera abierta y clara, y sus dibujos a menudo revelan lo que está sucediendo dentro de la familia", dijo.Las acciones de salud mental también son fundamental para reconstruir con más fuerza. "Después de la tormenta, las personas se enfrentan a decisiones difíciles: cómo reconstruir, volver al trabajo y mantener a sus hijos», añade Martínez. «La resiliencia se vuelve esencial, y el apoyo psicosocial es clave para ayudar a las comunidades a recuperarse y reconstruir esa fuerza. Nadie sale indemne; todos se ven afectados psicológicamente, por lo que no se puede pasar por alto la salud mental".En Cuba, Yaricel Martínez González experimentó de primera mano los efectos del huracán Melissa. Antes de la tormenta, formaba parte de una comunidad de pescadores."Ver cómo todo lo que habíamos logrado tras años de esfuerzo y sacrificio se derrumbaba en solo unas horas fue profundamente devastador para nosotros", menciona Yaricel. "Mi propia madre empezaba a llorar todos los días a las dos de la madrugada, y yo sentía un nudo en la garganta, como si no pudiera respirar. Cuando ocurre algo tan drástico, piensas que nunca volverás a dormir, que nunca te recuperarás. Pero somos la prueba viviente de que las técnicas que nos enseñó la Cruz Roja realmente ayudan. Nos enseñaron formas de respirar mejor, aliviar el estrés y dormir más tranquilos. Incluso los niños se beneficiaron, utilizando dibujos para expresar la tristeza que sentían por el paso de Melissa".Nota para la edición:Imágenes: Fotos y videos adicionales disponibles aquí: LINKEntrevistas disponiblesPara obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Panamá:María Victoria Langman, +507 6550-1090Susana Arroyo Barrantes, +507 6999-3199En Ginebra:Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367 Nora Peter, +36 70 953 7709 

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"No se puede capturar en imágenes": el huracán Melissa deja un rastro de destrucción en el oeste de Jamaica.

En una zona residencial de Westmoreland, una parroquia situada en el extremo occidental de Jamaica, Maceo Sibbles se encuentra en medio de una zona franja de ramas rotas y árboles caídos. Detrás de él, los árboles que aún se mantienen en pie están doblados, retorcidos y despojados de sus hojas y ramas."Los daños han sido catastróficos", afirma Sibbles, director de la delegación de Westmoreland de la Cruz Roja de Jamaica. El huracán Melissa, el más fuerte que ha azotado Jamaica y la tercera tormenta más grande jamás registrada en el Caribe, ha causado una destrucción generalizada en todo el oeste del país."No se puede captar en fotos, ni siquiera en videos, hay que verlo con tus propios ojos", dice. "Es realmente horrible".Hay algunas zonas de Westmoreland que siguen siendo completamente inaccesibles, diez días después de que el huracán tocara tierra. La gente necesita desesperadamente los servicios más básicos, ya que sus vidas han quedado destrozadas, arrasadas por el viento."Hay zonas en las que lo único que queda en pie es el baño, el baño de concreto que construyó la persona. Si no es de concreto, no está ahí, todo lo demás está destruido".Maceo Sibbles, director de la filial de Westmoreland de la Cruz Roja de Jamaica."Hay zonas en las que las casas están construidas principalmente con tablas y zinc, y la mayoría de ellas están completamente devastadas", dice Maceo. "Estamos haciendo todo lo posible por llegar a las comunidades, pero aún no hemos podido acceder a las colinas. Nos están llegando informes de que muchas personas han fallecido a causa de la tormenta"."Todo el mundo está sufriendo"El personal y el voluntariado de la Cruz Roja de Jamaica se enfrentan actualmente a enormes dificultades para llegar a las zonas afectadas debido a la caída de líneas eléctricas, las inundaciones y las carreteras intransitables. Algunas personas voluntarias tardaron varios días en llegar a la sucursal local de la Cruz Roja para ayudar en la distribución de ayuda humanitaria, porque las zonas que rodeaban sus hogares estaban muy dañadas."Muchas personas voluntarias tardaron días en salir de donde estaban, atravesando árboles y cables eléctricos caídos en las carreteras", dice Maceo. "No se puede salir en carro, hay que salir a pie y entonces te encuentras con agua que te llega al pecho o a la cintura"."Hay personas que están aisladas. No podemos llegar hasta ellas debido a la distancia que nos separa del punto más cercano al que se puede llegar en coche, y es difícil llegar hasta allí y pasar por delante de todas las personas que no pueden salir por sí mismas".Vea esta entrevista con Dwayne Francis, sobreviviente del huracán:Las necesidades son enormes: se activan los fondos de emergencia y se lanzan llamamientosA pesar de las dificultades, los equipos de la Cruz Roja han comenzado a distribuir artículos a las comunidades afectadas, entre ellos paquetes de alimentos, agua y artículos como lonas, kits de refugio, kits de higiene, kits de limpieza y bidones.Las necesidades son tan grandes que es imposible llegar a todas las personas que necesitan ayuda en este momento, por lo que Maceo y su equipo se están centrando en las personas y comunidades en condiciones más vulnerables."Hemos comenzado a distribuir a las personas mayores, a las personas con niñas y niños pequeños y a las personas con discapacidades, dificultades físicas o mentales", dice. "También hemos distribuido desde un lugar en Savanna La Mar para las personas que pueden llegar allí, para que obtengan algunos de sus suministros".Para apoyar la respuesta al huracán Melissa en Jamaica, la IFRC ha lanzado un llamamiento de emergencia que busca reunir 19 millones de francos suizos y ha asignado 80.000 francos suizos de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) antes de la llegada de la tormenta, con el fin de apoyar la preparación para la emergencia.Trabajar en conjuntoLa magnitud de esta catástrofe requiere una respuesta coordinada, con los numerosos actores que se encuentran sobre el terreno. Las agencias deben asegurarse de que trabajan juntas y ponen en común sus recursos para actuar de la forma más eficiente y eficaz posible.«No se trata solo de la Cruz Roja, ni solo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social», añade Maceo. «Hemos contado con World Central Kitchen, que nos ha proporcionado comidas calientes, pero todo el mundo está contribuyendo poco a poco.Sé que algunas personas se están impacientando y no podemos pedirles que tengan paciencia; simplemente tenemos que llegar a ellas lo antes posible. Y eso es lo que estamos tratando de hacer, día a día. Vamos a seguir esforzándonos».En total, se activaron 881 refugios en toda la isla, que prestaron apoyo a más de 7.200 personas. Estos refugios han sido en su mayoría salones comunitarios, escuelas e iglesias, edificios que lograron resistir la fuerza del huracán. En la actualidad, siguen activos unos 88 de estos refugios, ocho de los cuales están gestionados por la Cruz Roja de Jamaica.Resiliencia comunitariaMuchas personas voluntarias del equipo de Maceo que trabajan sin descanso cada día para proporcionar alimentos, suministros y otras formas de ayuda, también se han visto gravemente afectadas. A pesar de su agotamiento y sus pérdidas personales, siguen apoyando a sus vecinos."Sé que algunas de las personas voluntarias han estado trabajando desde las 6 de la mañana hasta las 12 de la noche y están agotadas", dice Maceo. "Estamos tratando de rotar lo más posible, para que no se agoten, pero sobre el terreno estamos trabajando tan duro como podemos para llegar a las personas que necesitan ayuda".“Hay personas voluntarias que ahora mismo no tienen hogar. Están con alguien que puede haber sufrido daños y les ha cedido parte de su casa para alojarles”.Maceo Sibbles, director de la filial de Westmoreland de la Cruz Roja de Jamaica."Mucha gente del voluntariado, cuando regresan a casa, se encuentran con oscuridad, sin agua, con barro, y tienen que atravesar varios metros de agua solo para llegar a casa. Nuestro voluntariado se esfuerzan, trabajan duro, son personas voluntarias de corazón".Mientras los equipos voluntarios de la Cruz Roja de Jamaica brindan apoyo psicológico a las personas que aún viven una experiencia traumática, ellas y ellos mismos también necesitan apoyo psicosocial."Vamos a acompañar con mucha ayuda psicosocial de primera emergencia, porque este huracán ha conmocionado a mucha gente", afirma Maceo. "Yo lo viví en primera persona. Fue aterrador. Yo no soy de los que se asustan, pero sé que mi hija estaba asustada. Nunca había visto nada igual".Otro de los retos a los que se enfrentan las comunidades más afectadas por el huracán es la interrupción de las telecomunicaciones. Hay muchas zonas del país que estarán sin electricidad durante semanas, por lo que ha comenzado a surgir una red de dispositivos de comunicación por satélite que abarca todo el país. La filial de la Cruz Roja de Westmoreland se ha convertido en el centro de uno de estos dispositivos, llamado Starlink."Llevamos dos días con el Starlink aquí", explica Maceo. "La comunidad lo está utilizando. Lo hacemos funcionar con el generador. Tiene algunos problemas, pero estamos muy agradecidos por ello. Con el Starlink, la gente puede comunicarse con sus familiares, pero también entretenerse, porque, como saben, el apoyo psicosocial y el bienestar de las personas son importantes. La gente necesita tiempo para relajarse y respirar, para recuperar algo parecido a una vida normal. Es realmente importante".Esperanzas y temoresHay muchas barreras que superar y habrá obstáculos en el camino hacia la recuperación. Aún se está determinando el verdadero alcance de los daños y los riesgos secundarios. Una de las áreas que preocupan a Maceo es la gestión de residuos y los problemas de saneamiento."Me preocupa la eliminación de residuos", afirma. "Ya teníamos un problema con la recogida de basura antes de Melissa, pero ahora hay desechos humanos y corporales, ya que la gente está utilizando los espacios públicos porque no tiene otra opción"."Una de mis mayores preocupaciones es que esto pueda convertirse en algún tipo de enfermedad contagiosa. Creo que necesitamos educar a la población sobre este tema y encontrar una forma de ayudar a estas personas a mejorar sus prácticas de higiene.En este momento, la gente solo está sobreviviendo, y no se puede mirar a una persona que está sobreviviendo y decirle que tiene que hacer algo diferente. Tenemos que encontrar una opción mejor".En cuanto a sus esperanzas, Maceo tiene fe en que su país se recuperará. La gente jamaiquina es resiliente y, si conseguimos suficiente apoyo de la comunidad internacional, habrá una luz al final del túnel, afirma."Mi esperanza es que podamos construir algo mejor, que podamos hacer lo que hay que hacer, para que todos reciban la ayuda que necesitan. Creo que podemos hacerlo, pero necesitamos mucho apoyo", afirma.

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15 días de acción: Antes de que el huracán Melissa tocara tierra, la Cruz Roja estaba ayudando a la gente a prepararse. Ahora, está en el centro de la respuesta

Para las personas que vivieron el huracán Melissa, fue una tormenta como ninguna otra que hubieran experimentado antes. Melissa tocó tierra en el suroeste de Jamaica el 28 de octubre como huracán de categoría 5, con vientos que superaban los 257 km/h, lo que la convirtió en la tormenta más severa que ha golpeado la isla en la historia conocida. Luego se desplazó hacia el este, en dirección a Cuba, donde volvió a golpeardoce horas más tarde como huracán de categoría 3. Afortunadamente, la gravedad del huracán no era del todo inesperada. Gracias a los pronósticos, la red de la Cruz Roja en la región ya había comenzado a prepararse para la tormenta. Una semana antes de tocar tierra, cuando las primeras previsiones meteorológicas mostraron la formación del huracán Melissa y sus posibles trayectorias en el Caribe central, la Cruz Roja ya estaba activa, coordinándose con grupos y organismos locales, advirtiendo a la población y ayudándola a prepararse, y colocando suministros esenciales en los lugares donde era más probable que se necesitaran. Los equipos locales de la Cruz Roja en Cuba, Jamaica, República Dominicana y Haití activaron sus planes de contingencia y comenzaron a preparar a las comunidades para lo que se convertiría en uno de los huracanes más poderosos jamás registrados en el Atlántico. Los daños en Jamaica fueron devastadoresEl gobierno estima que las pérdidas ascienden a alrededor del 30 % del PIB nacional. Las inundaciones destruyeron carreteras y dañaron cultivos, más del 50 % de la población aún no tieneelectricidad. Alrededor de 7.200 personas buscaron refugio en los 881albergues que se abrieron en todo el país, ocho de los cuales siguen siendo gestionados por la Cruz Roja de Jamaica. “Fue muy traumático. Perdí mi almacén, mi cobertizo, y el agua del barranco seguía subiendo. Cuando miré por la ventana y vi la brisa que acompañaba a la lluvia, fue muy traumático", dice el Sr. Lawrence, médico y ex presidente de Emergencias de la filial de la Cruz Roja en St. Elizabeth. “Como pueden ver, todos mis árboles frutales han muerto. Los peces a los que alimento cada mañana se dieron la vuelta y se alejaron nadando.”En Cuba, los vientos de hasta 195 km/h y las fuertes lluvias provocaron el desbordamiento de los ríos y deslizamientos de tierra, lo que interrumpió los servicios básicos. Se estima que cerca de 2.2 millones de personas han sido severamente impactadas.“No pudimos llegar a Santiago porque la carretera está bloqueada por el agua”, explica Nicolás Segura, coordinador de respuesta a desastres de laIFRC para el Caribe latino. “Pudimos ver muchos daños, mucha devastación, muchos animales muertos en la carretera y también un par de accidentes de tráfico y gente tratando de llegar a sus casas, tratando de recuperar algo”.Las acciones anticipatorias salvan vidasEn Jamaica, la Cruz Roja implementó medidas preventivas en ocho parroquias de alto riesgo, con el apoyo del Fondo de Emergencias para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF). Los equipos voluntarios visitaron comunidades en riesgo para difundir mensajes de alerta temprana, prepararon albergues y distribuyeron artículos de primera necesidad. Gracias a estas medidas, más de 300 personas y cinco instituciones recibieron artículos de emergencia y apoyo para la preparación días antes de que la tormenta tocara tierra. Mientras tanto, la Cruz Roja Cubana activó su plan de contingencia para eventos hidrometeorológicos, desplegando personal y voluntariado en las zonas vulnerables. Reforzaron las comunicaciones comunitarias, revisaron los centros de evacuación y preposicionaron kits de ayuda humanitaria y equipo de rescate en provincias como Granma, Santiago de Cuba y Holguín. Esta preparación previa significó que, cuando Melissa finalmente tocó tierra, ambas Sociedades Nacionales estaban listas para responder de inmediato sin perder tiempo crítico. Desde el primer día, los equipos de ambas islas han estado trabajando sin descanso. La Cruz Roja de Jamaica movilizó a 400 personas voluntarias y distribuyó de inmediato 750 mantas, 250 kits de limpieza, 250 kits de higiene, 250 kits de herramientas para alberguesy 500 lonas. En Cuba, brigadas especializadas han apoyadopersonas y proporcionado apoyo psicosocial a las familias en crisis.Llamamientos internacionales para apoyar la recuperaciónLa magnitud del desastre ha llevado a laIFRC a lanzar dos llamamientos de emergencia para reforzar las operaciones en ambos países.El llamamiento de emergencia en Jamaica tiene como objetivo recaudar 19 millones de francos suizos (23 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a 180.000 personas durante los próximos dos años. La operación proporcionará albergues, apoyo a los medios de subsistencia y asistencia en efectivo, ayudando a las familias a reconstruir sus vidas de forma segura y a recuperarse con autonomía. Se prestará especial atención a los hogares uniparentales, las familias con niños y niñas pequeños o con población adulta mayor y las personas con discapacidad. Todas las intervenciones se guiarán por la protección, la inclusión de género y la participación comunitaria y la rendición de cuentas, garantizando que la asistencia sea justa y transparente, y ayudando a las comunidades a prepararse para futuras crisis climáticas. En Cuba, el llamamiento de emergencia tiene como objetivo recaudar 15 millones de francos suizos (18 millones de dólares) para ayudar a 100 000 personas en las provincias más afectadas. La operación combina ayuda de emergencia, recuperación temprana y resiliencia a largo plazo, ayudando a las familias a reconstruir sus hogares, restablecer el suministro de agua potable y recuperar su salud y sus medios de subsistencia. Este llamamiento de dos años de duración invierte en una reconstrucción resistente al clima. Las familias recibirán kits para techos, herramientas y capacitación en técnicas de construcción seguras y sostenibles, junto con sistemas de agua alimentados con energía solar para garantizar el suministro de agua limpia incluso cuando falte la electricidad. El objetivo: ayudar a las comunidades a recuperarse hoy y disponer de lo necesario para resistir a las tormentas del mañana. Red global activa En los siete días posteriores a la tormenta, la red global de la Cruz Roja entregó más de 180 toneladas de suministros humanitarios al Caribe. Entre ellos se encontraban kits de albergue, kits de limpieza, utensilios de cocina, kits de higiene, bidones, cubetas y mantas. El domingo 2 de noviembre, un vuelo fletado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja aterrizó en Santiago de Cuba con las primeras 20 toneladas de ayuda humanitaria para las familias más afectadas por el huracán Melissa. “Estamos en los almácenes donde tenemos nuestra carga de 20 toneladas de ayuda humanitaria que llegó recientemente, con el objetivo de ir chequeando e ir haciendo pautasde distribución”, dijo Luis Enrique Calderón Rodríguez, jefe de Operaciones y Rescate de la Cruz Roja Cubana. “Ya hemos chequeado que las cargas están bien estibadas y que ya hoy podemos comenzar el proceso de entrega a las familias”.Este envío permite a la Cruz Roja Cubana proporcionar asistencia humanitaria urgente a 1.500 personas en las zonas más afectadas, incluyendo kits de cocina, kits de higiene, ropa de cama, mantas, mosquiteros, lámparas solares, kits de herramientas para albergues y láminas de plástico. En Jamaica, 160 toneladas de ayuda humanitaria de la Cruz Roja arribaron en los siete días siguientes a la llegada de Melissa. Los envíos refuerzan la distribución local, lo que permite a miles de familias recibir artículos de higiene, limpieza y cocina en los primeros días de la emergencia. Estas acciones fueron posibles gracias a la solidaridad internacional. La Cruz Roja Canadiense, la Plataforma de Intervención Regional de las Américas y el Caribe (PIRAC) de la Cruz Roja Francesa y el Centro Logístico Regional de la IFRC en Panamá coordinaron el envío de suministros por aire y por mar para garantizar que la ayuda llegara rápidamente a los más necesitados. Mientras tanto, el voluntariado de de la Cruz Roja de Cuba y de Jamaica continúa con su labor humanitaria, realizando evaluaciones de daños ynecesidades, distribuyendo artículos de emergencia, limpiando y brindando apoyo emocional. Acompañar a las personas a sobrellevar el impacto y la pérdidaNo todo el apoyo que se presta es en especie. Existe una necesidad fuerte y generalizada de apoyo psicosocial en las comunidades más afectadas, incluso entre los miembros de la Cruz Roja. Las y los voluntarios, y el personal han estado trabajando sin descanso durante días. Muchas personas voluntarias han visto sus hogares completamente destruidos. “Reconocemos que existe una necesidad muy real y fuerte de servicios de salud, atención médica y apoyo psicosocial”, declaró Ruth Howard a la BBC el 31 de octubre. Howard es la vicepresidenta de Relaciones Públicas de la Cruz Roja de Jamaica. “El apoyo psicosocial es esencial, porque este ha sido uno de los acontecimientos más traumáticos que muchos de nuestros ciudadanos han vivido en su vida”, continuó. Aún así, siguen prestando apoyo a quienes más lo necesitan, demostrando que el corazón deCruz Roja está enlas comunidades. Cada kit entregado, cada evacuación segura y cada abrazo de apoyo son posibles gracias a la dedicación decada voluntario y voluntaria. El huracán Melissa nos recordó una vez más que la preparación salva vidas. Las acciones anticipatorias aplicadas antes de que la tormenta tocara tierra demostraron su eficacia, marcando la diferencia entre la devastación total y la resiliencia. Durante los próximos meses, la IFRC y las Sociedades Nacionales de Jamaica y Cuba seguirán colaborando para reforzar la resiliencia de las comunidades ante futuros fenómenos climáticos.

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Emergencia

Jamaica: Huracán Melissa 

El huracán Melissa, la tormenta más fuerte en la historia de Jamaica, ha devastado comunidades en toda la isla, con vientos de hasta 280 km/h, lluvias torrenciales y marejadas ciclónicas que han destruido viviendas, bloqueado carreteras y desplazado a miles de personas. Casi 1.9 millones de personas se han visto afectadas, y muchas familias siguen atrapadas o viviendo en refugios improvisados debido a las continuas inundaciones y deslizamientos de tierra. La Cruz Roja de Jamaica, con el apoyo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, está proporcionando refugio de emergencia, alimentos, agua potable y asistencia en efectivo, pero se necesita ayuda urgente para llegar a más personas y ampliar los esfuerzos de recuperación. Su donación puede marcar la diferencia: done ahora para ayudar a las Sociedades de la Cruz Roja que están respondiendo a proporcionar asistencia vital.

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Nota de prensa

Jamaica: La IFRC lanza un llamamiento de emergencia en respuesta al huracán Melissa. La distribución de ayuda ya está en marcha

Ginebra/Ciudad de Panamá/Kingston, 30 de octubre de 2025. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento de emergencia con el fin de reunir 19 millones de francos suizos (23 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a 180.000 personas afectadas por el huracán Melissa en Jamaica durante los próximos 24 meses.La tormenta tocó tierra en el suroeste de Jamaica, cerca de New Hope, el 28 de octubre como huracán de categoría 5, el tercero más fuerte que se ha registrado en el océano Atlántico. En toda Jamaica, más del 77 % de la población se encuentra sin electricidad y alrededor de 6.000 personas permanecen en refugios de emergencia, muchas de las cuales han perdido sus hogares o sus medios de vida."El huracán Melissa ha dejado a su paso una devastación inmensa; la situación es más que catastrófica. Se han perdido vidas, se han destruido hogares y se han dañado infraestructuras esenciales. Aún no conocemos el alcance total de los daños, pero nuestros equipos sobre el terreno ya están observando una necesidad enorme de refugio, alimentos, agua y servicios de salud, incluidas donaciones de sangre y primeros auxilios psicológicos", afirmó Jagan Chapagain, secretario general de la IFRC. Durante los próximos dos años, los fondos recaudados a través del Llamamiento de Emergencia de la IFRC permitirán brindar asistencia humanitaria en diez de las parroquias más afectadas, combinando la ayuda inmediata con la recuperación a largo plazo y el fortalecimiento de la resiliencia. La reparación y reconstrucción de viviendas, la recuperación de los medios de subsistencia y el asistencia en efectivo o en especie también ayudarán a las familias a recuperar la estabilidad y la seguridad."Nuestros equipos llevan más de una semana trabajando para prepararse para la llegada de Melissa: instalando refugios, colocando artículos de emergencia cerca de las zonas de alto riesgo y ayudando a las comunidades a prepararse para la tormenta", afirmó Yvonne Clarke, directora general de la Cruz Roja de Jamaica. "Ahora es el momento de responder y garantizar que las personas más afectadas tengan lo que necesitan para empezar a reconstruir sus vidas, al mismo tiempo que se asegura que las comunidades estén mejor preparadas para futuras tormentas".Las intervenciones de salud y agua garantizarán el acceso a agua potable, suministros de higiene y atención médica a miles de personas. Al mismo tiempo, se acompañará con apoyo psicosocial y de salud mental a las familias y al personal de respuesta que se enfrentan a pérdidas y traumas. La rehabilitación de las instalaciones sanitarias dañadas y las campañas de limpieza ayudarán a restablecer los servicios esenciales y a reforzar la capacidad local para hacer frente a futuras crisis.En el momento de lanzar este llamamiento, la ayuda humanitaria ya está en marcha. La Cruz Roja de Jamaica ha movilizado a 400 personas voluntarias y ha distribuido reservas preposicionadas de mantas, kits de limpieza e higiene, kits de herramientas para refugios y lonas para apoyar a las familias más afectadas.Ya están listos para su distribución artículos de emergencia adicionales de la IFRC para 2.300 personas, incluidos kits de limpieza para más de 800 hogares, y un vuelo chárter de 28 toneladas desde el centro humanitario de la IFRC en Panamá está listo para partir con utensilios de cocina, mantas, bidones y artículos de higiene para 1.800 familias.Melissa azotó solo 16 meses después del huracán Beryl, lo que dejó a las comunidades con poco tiempo para recuperarse de las pérdidas anteriores. El Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) ya había asignado 80.000 francos suizos antes de la llegada de Melissa para permitir una acción temprana, incluyendo el posicionamiento previo de suministros y la preparación de refugios. Este enfoque anticipatorio ayudó a reducir el impacto humanitario de la tormenta, demostrando una vez más que actuar temprano salva vidas."La fuerza de esta respuesta reside en la propia Jamaica, en el profundo vínculo entre la Cruz Roja y las comunidades a las que presta servicio", afirmó Loyce Pace, directora regional de la IFRC para las Américas. "Nuestro llamamiento tiene como fin complementar los esfuerzos locales, reconociendo que la reconstrucción de la resiliencia requiere el esfuerzo de toda la comunidad, especialmente en tiempos de crisis climática"."Estaremos aquí durante el largo camino que nos queda por delante, prestando asistencia vital y sentando las bases para la recuperación a largo plazo, actuando a nivel local y asegurándonos de que el mundo no olvide lo que necesitan las comunidades afectadas".Para más información o solicitar una entrevista, contáctese al correo: [email protected] En Panamá: Susana Arroyo Barrantes, +507 6999-3199   María Victoria Langman, +507 6550-1090  En Ginebra: Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367Nora Peter, +36 70 953 7709

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Huracán Melissa

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Jamaica: A pocas horas de que Melissa toque tierra, la única opción es prepararse

Se espera que el huracán Melissa toque tierra en Jamaica como un huracán de categoría 4 o 5, la primera tormenta de esta magnitud que azota Jamaica en la historia conocida. "Esperamos condiciones de huracán a partir de mañana, a última hora de esta noche y parte de mañana", afirma Esther Pinnock, oficial de comunicación de la Cruz Roja de Jamaica. "Se producirán fuertes lluvias".Pinnock hizo estas declaraciones el domingo 26 de octubre, un día antes de la fecha prevista para la llegada de la tormenta. Especialistas en meteorología esperan que Melissa toque tierra el lunes 27 de octubre o el martes 28 de octubre."Algunas zonas de la isla ya están sufriendo estas lluvias y ráfagas de viento», continuó Pinnock. "Basándonos en la trayectoria y las previsiones del huracán, sabemos que ya hay algunas zonas, en las que ya habríamos intervenido, como Portland Cottage, Rocky Point y algunas zonas de Saint Catherine, que son vulnerables".Melissa tocará tierra en Jamaica mientras las comunidades aún se están recuperando del huracán Beryl. Se prevé que esta tormenta afecte al país solo 16 meses después de que el huracán Beryl devastara las comunidades agrícolas y pesqueras y causara daños por un valor de 204 millones de dólares estadounidenses. Los hogares costeros aún se están recuperando económicamente y carecen de los recursos necesarios para prepararse para otra tormenta.Se prevé que las inundaciones sean peores que las causadas por Beryl, debido al lento avance de Melissa y a la humedad acumulada por el mal tiempo de las últimas semanas. Las zonas bajas siguen siendo muy vulnerables a las marejadas ciclónicas y las inundaciones, mientras que los asentamientos informales de Kingston corren un riesgo importante de sufrir daños por el viento.Los equipos locales de la Cruz Roja en toda Jamaica ya están sobre el terreno, tomando medidas tempranas, apoyando las alertas y evacuaciones, y posicionando la ayuda para las familias más vulnerables.La Cruz Roja de Jamaica está coordinando y recibiendo datos del Servicio de Información de Jamaica sobre las zonas vulnerables conocidas, y los equipos locales prevén que se producirán fenómenos graves a los que la Cruz Roja tendrá que responder.El personal y voluntariado están preparados para reponer inmediatamente los suministros distribuidos y complementar las reservas de emergencia, realizar evaluaciones de los daños y las necesidades para identificar las necesidades críticas, gestionar los refugios de emergencia para las poblaciones desplazadas y establecer mecanismos de retroalimentación y queja para garantizar la rendición de cuentas ante las comunidades afectadas."También recopilaremos información sobre las personas que puedan quedar aisladas y estableceremos contacto con las entidades necesarias a medida que recibamos esos informes", añade Pinnock. "Quiero destacar ante la opinión pública que, una vez pase la tormenta, hablaremos de nuestro servicio de restablecimiento de vínculos familiares y de cómo se puede acceder a él".Gracias a las previsiones y a la actuación temprana, la Cruz Roja de Jamaica se ha movilizado una semana antes de la llegada de Melissa. Con 165 000 personas potencialmente en riesgo en las parroquias de Saint Elizabeth, Manchester, Clarendon, Saint Catherine, Saint Andrew, Kingston, Saint Thomas y Portland, el Fondo de Emergencias para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) ha asignado 80.000 francos suizos para medidas inmediatas. Estos fondos han permitido a los equipos locales movilizar al voluntariado, preposicionar suministros de socorro y apoyar las alertas y evacuaciones. En escuelas, centros comunitarios y templos de las ocho parroquias afectadas, la Cruz Roja ha apoyado la preparación de refugios de emergencia en los días y horas previos a la llegada prevista de Melissa. Los equipos locales de la Cruz Roja también han preposicionado suministros de emergencia —entre ellos, 250 kits de refugio, 250 kits de higiene, 250 kits de limpieza, lonas, agua potable y otros artículos esenciales— en las sucursales locales y los refugios designados antes de la llegada de la tormenta.Además, se ha desplegado a personal voluntario capacitado con el equipo de comunicación, el transporte, el equipo de seguridad y los artículos de visibilidad necesarios.A medida que las tormentas y los huracanes como Melissa se intensifican más rápidamente y el tiempo de respuesta se reduce, invertir en la anticipación salva vidas y recursos. Actuar antes de que se produzca el desastre hace que cada dólar y cada minuto cuenten.

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Equipos locales de Cruz Roja se activan ante el paso inminente del huracán Melissa por el Caribe

Las lluvias torrenciales y vientos intensos delhuracán Melissa amenazan a cientos de miles de personas en el Caribe central. Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja en Cuba, Haití, Jamaica y República Dominicana se encuentran plenamente activas, apoyando a las comunidades en mayor riesgocon acciones de preparación y respuesta temprana.En Cuba, la Cruz Roja Cubana apoya las evacuaciones preventivas, brinda asistencia psicosocial y facilita el restablecimiento del contacto entre familiares. El apoyo psicológico ante la amenaza de un huracán es esencial para la gestión de desastres. Al proporcionar calma, control y conexión, se ayuda a la población a transitar del miedo paralizante a una preparación activa y una mentalidad resiliente, salvando vidas y favoreciendo una mejor recuperación psicológica a largo plazo.En Haití, la Cruz Roja de Haití ha activado el Centro de Operaciones de Emergencia de Jérémie, coordinando junto a autoridades locales las medidas de preparación. Voluntarias y voluntarios difunden mensajes preventivos para que las familias sepan cómo protegerse antes de los posibles impactos.En Jamaica, con más de 165 000 personas en riesgo, el Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) ha asignado 80 000 francos suizos para anticipar acciones: preposicionar suministros vitales, preparar refugios y fortalecer la capacidad de respuesta comunitaria.En la República Dominicana, el voluntariado de la filial San Pedro ha realizado rescates y evacuaciones preventivas en comunidades afectadas por inundaciones, además de apoyar el traslado de pacientes del hospital local hacia centros médicos seguros.La preparación y la acción temprana son claves en una región altamente vulnerable a los impactos de tormentas y huracanes. La intensificación rápida de estos fenómenos —agravada por el cambio climático— reduce el tiempo para reaccionar y aumenta el riesgo de pérdidas humanas y materiales.El cambio climático y los desastres y peligros relacionados con el clima pueden afectar a cualquiera, pero sus efectos no se sienten por igual entre las personas afectadas. En América del Norte, América Central y el Caribe, los grupos en condiciones más vulnerables, como las mujeres, la niñez, las personas en movimiento, las comunidades indígenas y las personas afectadas por la violencia, la pobreza y la discriminación, corren el mayor riesgo de sufrir los efectos de los huracanes y las tormentas.Por ello, la IFRC y su red de Sociedades Nacionales trabajan para actuar antes de los desastres, combinando pronósticos meteorológicos con análisis de riesgo, fortaleciendo los sistemas de alerta temprana y colocando ayuda humanitaria en lugares estratégicos.En preparación a la temporada de huracanes 2025, en más de 28 países la red de la Cruz Roja continúa reforzando la resiliencia comunitaria, integrando la ciencia, el conocimiento local y la solidaridad para proteger a las comunidades ante los crecientes riesgos climáticos.

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Los Estados deben abordar el impacto humanitario de la pérdida de biodiversidad reduciendo el riesgo de desastres y fortaleciendo la resiliencia

Bogotá, Ginebra - 21 de octubre de 2024.Al inicio de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP16), la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) exhorta a los Estados parte del Convenio a abordar la interrelación entre la degradación ambiental, el cambio climático, los desastres y los impactos que éstos causan en las personas, la naturaleza y el patrimonio cultural. Todo ello contribuirá a alcanzar los objetivos del Marco Global de Biodiversidad (MGB)."La pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la contaminación deben ser entendidas también como crisis humanitarias. Estas tres crisis aumentan el riesgo de escasez de agua y alimentos, epidemias y pandemias, desastres más frecuentes e intensos, así como la migración y el desplazamiento forzado” dijo Martha Keays, Directora Regional de la IFRC para América. “Llamamos a los gobiernos locales y nacionales, a la sociedad civil y a todos los participantes en la COP16 para que se incrementen los compromisos técnicos y financieros en la reducción del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático.”Dos metas específicas del MGB son fundamentales para evitar una situación en la que, para 2050, 200 millones de personas requieran ayuda humanitaria internacional cada año como resultado de una combinación de desastres relacionados con el clima, la degradación del medio ambiente y los impactos socioeconómicos resultantes. La «meta 8» pretende aumentar la resiliencia climática de los ecosistemas y los medios de vida mediante la mitigación, la adaptación y la reducción del riesgo de catástrofes, o soluciones basadas en la naturaleza. La "meta 11" pretende restaurar, conservar y mejorar la contribución de la naturaleza al bienestar humano."Es crucial acelerar la acción conjunta para salvar la naturaleza y salvar vidas. La experiencia de la Cruz Roja y su rol clave en la reducción del riesgo de desastres, la adaptación y el fortalecimiento de la resiliencia de las comunidades puede apoyar directamente los esfuerzos para proteger, restaurar y utilizar de manera sostenible la biodiversidad”, explicó Keays.Los equipos locales de la Cruz Roja en toda América ya están aplicando medidas como la protección de los manglares para reducir el impacto de las inundaciones, la restauración de los arrecifes de coral, la reforestación de bosques y cuencas hidrográficas y la protección de las fuentes de agua. Estas soluciones basadas en la naturaleza se complementan con sistemas de acción temprana, anticipación basada en pronósticos y protocolos de acción temprana que permiten a la red de la IFRC proteger a las personas y la naturaleza antes de que se produzcan los desastres. Los ejemplos de este trabajo incluyen: El trabajo de la Cruz Roja Argentina en apoyo a la restauración de más de 25.000 hectáreas de vegetación natural tras los destructivos incendios de la provincia de Corrientes en 2022.El desarrollo por parte de la Cruz Roja Mexicana de una medición participativa y localizada de la resiliencia que considera y destaca la interconexión entre sistemas y sectores, facilitando el análisis y la acción colectiva a través de los capitales físico, humano, social, financiero y natural.El apoyo de la Cruz Roja Canadiense a varias organizaciones indígenas en la restauración de sus tierras tras los desastres para aumentar la resiliencia.La colaboración de cruzrojistas canadienses con la Cruz Roja de Belice para apoyar a comunidades locales en la restauración de su cultura y sus bosques y en el aumento de la resiliencia al cambio climático mediante la plantación de árboles de Nuez Maya.El trabajo de la Cruz Roja Hondureña y la Cruz Roja Suiza para ayudar a reducir los riesgos de desastres combinando la bioingeniería del suelo y la reforestación para reducir el riesgo de deslizamientos con actividades de agroecología para ayudar a recuperar zonas productivas, aumentar la seguridad alimentaria y ofrecer oportunidades económicas.En Colombia, República Dominicana, Jamaica y Granada, la acción de la Cruz Roja para promover la gestión sostenible y la restauración de los ecosistemas de manglares para reforzar la resiliencia ante inundaciones, reduciendo los riesgos de desastre y contribuyendo a la vez a conservar la biodiversidad.“Instamos a los Estados a integrar las estrategias de conservación de la biodiversidad y las iniciativas de desarrollo sostenible en la reducción del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático”, dijo la Dra. Judith Carvajal de Álvarez, Presidente Nacional de la Cruz Roja Colombiana."Como auxiliares de los poderes públicos la Cruz Roja puede apoyar a fortalecer la resiliencia de las comunidades, promoviendo el dialogo de saberes entre las comunidades biodiversas, y el conocimiento científico."La COP16 tendrá lugar en Cali, Colombia, del 21 de octubre al 1 de noviembre de 2024.Para mayor información por favor contacte a: [email protected] Colombia – Rafael Payares +573135644837 / Angie Rodríguez +573204314860En Panamá - Susana Arroyo Barrantes +50769993199En Ginebra – Tommaso Della Longa +41797084367 / Hannah Copeland +41762369109Nota al editor:En la actualidad, la IFRC está ampliando su trabajo sobre la adaptación dirigida a nivel local, la reducción del riesgo de desastres y el cambio climático en el marco de su Plataforma Global de Resiliencia Climática, apoyada por la ruta hacia la acción climática de la IFRC, que tiende un puente entre la financiación y el apoyo climático, humanitario, de desarrollo, privado e innovador para fortalecer la resiliencia de las comunidades y adaptarse a los riesgos relacionados con el clima. En las Américas, esta iniciativa incluye enfoques sobre Programación Climáticamente Inteligente, Sistemas de Alerta Temprana, Acción Anticipatoria y Soluciones Basadas en la Naturaleza en comunidades en condiciones de vulnerabilidad debido a los impactos del cambio climático. Este trabajo cuenta con el apoyo de la Cooperación Española, IRISH AID, USAID, y donantes del sector privado como la Fundación Z Zurich.Como líderes de la Carta sobre el Clima y el Medio Ambiente para las Organizaciones Humanitarias, la IFRC también se ha comprometido a reducir la huella medioambiental de sus operaciones y programas.

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Huracán Beryl: Para las islas más afectadas, la preparación dio sus frutos con una rápida respuesta. Pero la recuperación se complica por los daños generalizados.

Mucho antes de que el huracán Beryl tocara tierra en las islas caribeñas de Jamaica, Granada y San Vicente y las Granadinas, el voluntariado de la Cruz Roja, las autoridades locales y la población habían trabajado duro para prepararse para lo peor.Anticipándose a los bloqueos de carreteras, los cortes de electricidad y la escasez de agua potable y alimentos, los equipos de la Cruz Roja estaban preparando paquetes de socorro y trasladando suministros lo más cerca posible de los lugares con más probabilidades de necesitarlos después de la tormenta.Cuando el huracán Beryl tocó tierra en Granada, San Vicente y las Granadinas y Barbados, estaba clasificado como huracán de categoría 4. Los fuertes vientos derribaron árboles y tendidos eléctricos. Los fuertes vientos derribaron árboles y tendidos eléctricos, arrancaron tejados enteros de las casas y, en algunos casos, volaron edificios completamente de sus cimientos.En las islas de Carriacou y Petite Martinique, más del 95% de las viviendas resultaron dañadas o destruidas, según las estimaciones oficiales. Las fotos aéreas mostraron grandes franjas de destrucción donde antes había barrios. La tormenta tampoco perdonó a las instalaciones sanitarias, los edificios aeroportuarios, las escuelas o las gasolineras.Cuando el huracán Beryl llegó a Jamaica, causó grandes daños en toda la isla. Las carreteras quedaron bloqueadas por árboles caídos, tendidos eléctricos derribados y deslizamientos de tierra, mientras que los cortes de electricidad y los daños estructurales en importantes instalaciones públicas dificultaron los esfuerzos de respuesta."Este es el huracán más fuerte que ha azotado Jamaica en casi 17 años, desde el huracán Dean en 2007", dijo Rhea Pierre, responsable de desastres de la IFRC para el Caribe de habla inglesa y neerlandesa.En todas las islas, las labores de socorro y rescate se complicaron por la persistencia del mal tiempo, los cortes de electricidad, los bloqueos de carreteras y los daños en las infraestructuras. En muchos casos, las zonas más afectadas también quedaron aisladas de los servicios básicos.Gracias a las alertas de tormenta, miles de personas se refugiaron en lugares seguros. Pero la tormenta también se cobró vidas. Las autoridades han confirmado hasta ahora al menos 15 muertes: cinco en Granada, cinco en San Vicente y las Granadinas, dos en Jamaica y tres en Venezuela. Pero la cifra podría aumentar a medida que continúe la evaluación.La preparación dio frutosA pesar de los daños, el trabajo previo dio sus frutos. Tras el paso del huracán, los equipos de personas voluntarias estaban listos para actuar, visitando las comunidades más afectadas y evaluando detalladamente las necesidades de la gente. Repartieron suministros, ofrecieron primeros auxilios y escucharon a las personas que se enfrentaban a sus pérdidas."Estamos distribuyendo lonas y bidones, así como cintas de limpieza y alimentos para las familias afectadas por el huracán", explica Zoyer John, voluntaria de la Cruz Roja de Granada, frente a una casa gravemente dañada."La mayor parte de los daños en nuestro estado triinsular se produjeron en las islas de Carriacou y Petite Martinique. Pero aquí en la isla principal, en el norte de la isla, mucha gente también se vio afectada".En Jamaica, el personal voluntario de la Cruz Roja también estuvo sobre el terreno realizando evaluaciones rápidas y distribuyendo suministros que habían preparado al principio de la temporada de huracanes. A medida que se acercaba el huracán, esas reservas se trasladaron a almacenes seguros cerca de los lugares donde se preveía que el impacto sería más fuerte.Todo este trabajo anticipado se vio reforzado por una asignación de 1,7 millones de francos suizos del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF), basada en las necesidades previstas de las personas en la trayectoria de la tormenta. Este desembolso anticipado significó que las comunidades podían contar con ayuda de emergencia sin tener que esperar a la recaudación de fondos después de la tormenta.En los días posteriores al huracán, la IFRC también lanzó un llamamiento de emergencia de 4 millones de francos suizos para prestar asistencia humanitaria inmediata, protección y apoyo a la recuperación de las familias más afectadas. La operación prestará apoyo a 25.000 personas (5.000 hogares) durante un año.En los primeros días, la atención se centrará en la distribución de artículos de socorro y soluciones de refugio a corto plazo que cubran las necesidades inmediatas de las personas. Con el tiempo, sin embargo, el plan es llevar a cabo también intervenciones que ayuden a las personas a garantizar el acceso a un refugio digno y seguro -centrándose en reconstruir mejor-, así como el suministro de asistencia en efectivo y cupones para bienes específicos.También se prestarán distintos apoyos para restablecer los medios de subsistencia. Debido al impacto de la tormenta en las infraestructuras, muchas personas de las islas se han quedado sin ingresos. En Barbados, la industria pesquera y los pequeños empresarios de las costas meridionales se vieron muy afectados por las marejadas de la tormenta, que causaron daños generalizados.También se prevén intervenciones sanitarias para prevenir la transmisión de enfermedades infecciosas. Las Sociedades Nacionales se centrarán en apoyar las necesidades de higiene de la población, así como de agua potable, principalmente mediante la entrega de equipos domésticos para el tratamiento del agua.Más tormentas por venirEn las mentes de todas las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de la región está el hecho de que la temporada de huracanes acaba de comenzar. Esta es una de las razones por las que el llamamiento de emergencia también apoya intervenciones destinadas a reducir la vulnerabilidad de las personas a futuros desastres y a mejorar la respuesta comunitaria a los desastres.Una semana después del paso del huracán Beryl, la población local debe intentar rehacer su vida y, al mismo tiempo, prepararse para lo que pueda venir después.Esta es la nueva realidad a la que se enfrentan las pequeñas naciones insulares del Caribe, ya que las temperaturas del agua más altas de lo normal en el sur del Atlántico y el Caribe actúan como combustible para las tormentas, haciendo que se intensifiquen rápidamente hasta convertirse en grandes huracanes. Esto da a las comunidades menos tiempo entre tormentas para recuperarse y prepararse."Este tipo de eventos ya no se producen una sola vez y esto demuestra la necesidad de que los actores locales lideren la preparación y la acción anticipatoria", añadió Rhea Pierre, responsable de desastres de la IFRC para el Caribe de habla inglesa y neerlandesa. "Estamos viendo ese tipo de preparación en acción ahora mismo".

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Emergencia

Islas del Caribe: Huracán Beryl

El huracán Beryl tocó tierra en Granada y San Vicente y las Granadinas el 1 de julio como huracán de categoría 4 y desde entonces ha dejado un rastro de devastación en todo el Caribe. A través de este llamamiento de emergencia, la IFRC y sus miembros se proponen apoyar a las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de San Vicente y las Granadinas, Granada, Barbados y Jamaica en su respuesta al huracán mediante la prestación de asistencia humanitaria inmediata, protección y apoyo para la recuperación de las familias más afectadas. La IFRC y sus miembros prestarán apoyo a 25.000 personas (5.000 hogares) durante un período de 12 meses.

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Nota de prensa

Aumentan las necesidades humanitarias tras el paso de Beryl, un huracán sin precedentes que abre una nueva realidad para el Caribe.

Ciudad de Panamá, Ginebra, 4 de julio de 2024 - El huracán Beryl, el más temprano en alcanzar la intensidad de categoría cinco en el Océano Atlántico, ha causado una devastación sin precedentes en todo el Caribe, haciendo su destructiva trayectoria a través de San Vicente y las Granadinas, Granada, Dominica, Barbados y Jamaica.Este huracán sin precedentes de principios de temporada muestra la nueva realidad de la crisis climática a la que se enfrentan las pequeñas naciones insulares del Caribe: es más probable que las tormentas se intensifiquen rápidamente y se hagan más fuertes, causando graves destrozos y dando a las comunidades menos tiempo para recuperarse entre choque y choque. Las temperaturas del agua más cálidas de lo normal en el sur del Atlántico y el Caribe están actuando como combustible para las tormentas, haciendo que se intensifiquen muy rápidamente y se conviertan en huracanes de gran intensidad -categoría tres o superior.En Jamaica, la Cruz Roja ya ha preposicionado suministros en todas sus filiales en previsión de una posible respuesta humanitaria. En San Vicente y las Granadinas, Granada, Dominica y Barbados, los equipos locales de la Cruz Roja ya están sobre el terreno prestando asistencia vital a pesar de las importantes dificultades para acceder a las zonas afectadas, la mayoría de las cuales están dispersas y aisladas."Ya se han enviado a las islas más afectadas kits de higiene, de limpieza, de herramientas, de cocina, lonas, mantas y mosquiteras para cubrir las necesidades inmediatas de la población afectada. En los próximos días tendremos una idea más clara del impacto total de Beryl en la salud física y mental de la población y en sus medios de subsistencia. No obstante, la rápida evaluación de los daños muestra que la devastación es masiva", señala Rhea Pierre, Directora de Desastres de la IFRC para el Caribe de habla inglesa y neerlandesa.La tormenta impactó primero en Barbados, causando graves daños en la costa sur y afectando significativamente a la industria pesquera, con más de 200 barcos pesqueros dañados o destruidos. En San Vicente y las Granadinas, el 90% de las infraestructuras han resultado dañadas, incluidas viviendas, carreteras y la terminal del aeropuerto de Union Island. Las comunicaciones con el sur de las Granadinas siguen interrumpidas y el acceso a los servicios básicos sigue siendo limitado.Mientras estaba en Granada, Beryl tocó tierra en Carriacou como huracán de categoría 4, dañando el 95% de las viviendas de Carriacou y Petite Martinique. Sigue vigente el estado de emergencia, con 3.000 personas en refugios. La Cruz Roja de Granada está distribuyendo artículos de primera necesidad y coordinando con las autoridades el restablecimiento de los servicios de comunicación y electricidad. En Dominica, la población necesita refugio tras verse obligada a trasladarse. La Cruz Roja de Dominica ha distribuido suministros de emergencia a las personas más afectadas, especialmente en la zona de Baytown."Gracias al despliegue de equipos comunitarios de respuesta a desastres y al posicionamiento previo de suministros, hemos podido responder rápidamente, pero sólo estamos en el segundo día de las secuelas de Beryl, y se necesitará más apoyo en las próximas semanas y meses. A partir de ahora, afrontaremos dos retos a la vez: responder a la operación y preparar a las comunidades para la próxima sacudida, ya que la temporada de huracanes no ha hecho más que empezar", añade Pierre.La IFRC seguirá apoyando a los equipos locales de la Cruz Roja en todo el Caribe y hace un llamamiento a los gobiernos, donantes y partes interesadas para que respalden sus esfuerzos de respuesta y acción temprana, ya que las necesidades humanitarias siguen aumentando y se prevé que la temporada de tormentas sea una de las más activas de las que se tiene registro.Para más información o para solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Panamá:Susana Arroyo Barrantes: +507 6999-3199En Ginebra:Mrinalini Santhanam: +41 76 381 50 06Tommaso Della Longa: +41 79 708 43 67

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Alianza innovadora entre IFRC y The Nature Conservancy equipa a las comunidades caribeñas para combatir la crisis climática

Ginebra/Panamá, 21 de febrero de 2024: La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y The Nature Conservancy (TNC) han preparado con éxito a más de 3.000 personas en la República Dominicana, Granada y Jamaica para adaptarse a la crisis climática. Aprovechando los hábitats costeros para reducir el riesgo, esta iniciativa fusiona la ciencia de la conservación de última generación con la preparación ante desastres.Un elemento central de este éxito es el Proyecto Resilient Islands (Islas Resilientes), una colaboración entre la IFRC y TNC que redefine la resiliencia comunitaria, utilizando el poder protector de la naturaleza contra la crisis climática. Este enfoque es fundamental en el Caribe, donde la proximidad del 70% de la población a la costa subraya su vulnerabilidad.En Granada, el proyecto ha diseñado una instalación para pescadores, con inteligencia desde el punto de vista climático. Cuenta con veintiún compartimentos, y capacidad para recoger agua de lluvia y energía solar para la generación de electricidad. Otras ventajas son: un muelle para facilitar el acceso a las embarcaciones de pescadores; y la siembra de vegetación costera para mejorar el hábitat cercano a la costa, reducir la erosión y filtrar el agua de la corriente. Estas soluciones hacen que la pesca artesanal sea más segura y sostenible.Eddy Silva, Gerente de Proyecto de The Nature Conservancy, subraya las implicaciones más amplias:"Las lecciones aprendidas de Resilient Islands aumentarán la conciencia sobre la resiliencia climática y ayudarán a ampliar los esfuerzos a nivel local y nacional en todas las pequeñas islas en desarrollo del Caribe. En un momento en que los peligros relacionados con el clima y el aumento de la temperatura de los océanos son cada vez más extremos y destructivos, este programa ha demostrado que los manglares, los arrecifes de coral y la reforestación pueden salvar vidas y medios de subsistencia."Proteger, gestionar y restaurar estos ecosistemas es clave para limitar la exposición y vulnerabilidad de las personas a los peligros. La IFRC y TNC muestran que esto debe hacerse mediante leyes, políticas y planes de desarrollo resilientes al clima que promuevan la toma de decisiones con base científica, mejoren los sistemas de alerta temprana y anticipen los desastres relacionados con el clima. En Jamaica, el programa Resilient Islands ha mejorado el actual índice nacional de clasificación de la vulnerabilidad incluyendo indicadores de los ecosistemas. Esto permite a los organismos supervisar y medir no sólo los niveles de vulnerabilidad de las comunidades, sino también la capacidad de los hábitats para proteger a las personas y los medios de subsistencia.Las comunidades y organizaciones locales también han desempeñado un papel fundamental a la hora de garantizar que las soluciones al cambio climático respondan a las necesidades locales y sean inclusivas y sostenibles. Martha Keays, Directora Regional de la IFRC para las Américas, destaca el papel indispensable de la participación local:"Una importante lección aprendida por el programa Resilient Islands es que no hay resiliencia sin localización. Las soluciones basadas en la naturaleza son soluciones basadas en la comunidad, y los actores locales, incluidas las personas voluntarias de la Cruz Roja, deben estar en el centro de su diseño e implementación. También hemos aprendido que el cambio es más probable cuando organizaciones complementarias trabajan juntas. La alianza entre la IFRC y TNC es un modelo de la innovación, generosidad y visión que el mundo necesita para abordar la crisis climática, posiblemente el mayor reto de nuestro tiempo."El Dr. Rob Brumbaugh, Director Ejecutivo de The Nature Conservancy Caribbean, reflexiona sobre la sinergia única de la Alianza:"El proyecto es un enfoque modelo para reunir a organizaciones con capacidades muy diferentes pero muy complementarias. TNC, con experiencia en la avanzada ciencia de la conservación, datos y técnicas de conservación, y la IFRC, líder mundial en planificación y respuesta a desastres."El Proyecto Resilient Islands es una iniciativa de cinco años ejecutada en conjunto por la IFRC y TNC con el apoyo de la Iniciativa Internacional sobre el Clima (IKI) del Gobierno de Alemania. El programa finalizó oficialmente con una ceremonia de clausura y revisión del proyecto en Ciudad de Panamá el 20 de febrero de 2024.Para solicitar una entrevista u obtener más información, póngase en contacto con:The Nature Conservancy - Claudia Lievano [email protected] - [email protected]

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Jamaica: Estudiantes con discapacidad auditiva aprovechan el poder de la agricultura climáticamente inteligente con el apoyo de la Cruz Roja

Plantar, regar, deshierbar, cosechar y alimentar a los animales forman parte de la vida del Centro Cristiano Caribeño para Personas Sordas (CCCD) de Manchester (Jamaica) desde hace mucho tiempo. Un día cualquiera, el personal y estudiantes del campus Knockpatrick de la escuela pueden estar cosechando frijoles, calabazas y vegetales como parte del programa educativo nutricional y de subsistencia.Pero cuando las consecuencias económicas de la pandemia de Covid-19 hicieron que disminuyeran los ingresos de las empresas y las donaciones a la escuela, la administración se centró aún más en utilizar sus tierras para ayudar a producir parte de sus demandas internas de alimentos. Mientras tanto, había otros retos: la sequía persistente significaba que simplemente no había suficiente agua para regar adecuadamente el invernadero del campus y los cultivos de campo abierto.Fue entonces cuando la escuela recurrió a la agricultura "climáticamente inteligente". Con el apoyo de la Cruz Roja de Jamaica (CRJ), el campus de Knockpatrick utiliza ahora bombas alimentadas con energía solar para ayudar a cosechar y almacenar agua para su invernadero y granja. El CCCD ya había instalado un sistema de captación de agua en los años sesenta, pero el sistema estaba en mal estado.Tyreke Lewis, uno de los 130 estudiantes que viven en el campus de Knockpatrick, de 130 hectáreas, afirma que las modificaciones han cambiado las cosas para mejor. "La escuela también podrá producir más bienes para vender a la comunidad y a otras partes interesadas", afirma. "Los ingresos adicionales nos ayudarán a pagar nuestras facturas y otros gastos. Nos permitirá desarrollar nuestras capacidades para ser más autosuficientes en el futuro".Una isla que se está secandoEl Campus Knockpatrick no es el único que se enfrenta a los impactos del cambio climático. Según los Servicios Meteorológicos de Jamaica, todas las zonas recibieron precipitaciones por debajo de lo normal en diciembre de 2022.En combinación con el COVID-19, los cambios en el clima han tenido importantes consecuencias humanitarias, y las personas más pobres y vulnerables son las que más sufren sus efectos a través de la pérdida de vidas, los contratiempos económicos y la pérdida de medios de subsistencia.Como parte de sus planes para ayudar a las personas afectadas por la crisis climática y los efectos socioeconómicos del COVID-19, la CRJ se puso en contacto con el CCCD a través de la Autoridad de Desarrollo Agrícola Rural (RADA)."En nuestras conversaciones con el CCCD, nos dimos cuenta de que la sequía y la escasez de agua existentes, unidas a la menor generación de ingresos debido al COVID-19, agravaban la crisis alimentaria, empujándoles a producir más para sí mismos", explica Leiska Powell, Project Manager de la CRJ. "Pero, para ello, necesitaban ayuda para gestionar el agua con el fin de mejorar y aumentar la producción. Queríamos encontrar la forma de ayudarles a conseguirlo".Agricultura climáticamente inteligentePara conseguirlo, la CRJ contrató a una empresa local que ofrece soluciones energéticas alternativas para instalar la bomba de agua solar; y proporcionó cuatro depósitos de agua de 1.000 galones para facilitar el almacenamiento de agua adicional.La iniciativa consistió en construir una rampa para albergar los cuatro depósitos de agua e instalar una bomba de agua solar para trasladar el agua del actual depósito de captación a los nuevos bidones de almacenamiento, para abastecer de agua al invernadero.John Meeks, responsable de empresas sociales del CCCD, señaló que esta alianza con la Cruz Roja marca el primer paso en su apuesta estratégica por desarrollar un programa agrícola resistente al clima y climáticamente inteligente."Sin riego, no podemos plantar ni criar animales", afirma. "Esta iniciativa, por tanto, supone un paso clave en la dirección correcta y nos permitirá ampliar nuestra producción de cultivos de 2-3 hectáreas a hasta 10 hectáreas, porque ahora contamos con el sistema de riego".En la siguiente fase de la iniciativa, la CRJ colaborará con RADA para ofrecer formación sobre agricultura climáticamente inteligente a estudiantes y al personal del CCCD, con el fin de reforzar su capacidad en agricultura sostenible y gestión del agua. También hay planes para ampliar la iniciativa de agricultura climáticamente inteligente a otros campus del CCCD, una vez que se consiga financiación adicional."La alianza ahora también forma parte central de las actividades emprendidas a través de la iniciativa de recuperación de medios de subsistencia climáticamente inteligentes COVID-19, llevada a cabo por la CRJ y apoyada por la IFRC", añadió Keisha Sandy, Oficial Técnica de Sostenibilidad Climática y Ambiental de la IFRC para el Caribe."La red de la Cruz Roja está comprometida a ayudar a las personas en las comunidades a hacer la transición de la recuperación inmediata de los impactos socioeconómicos del COVID-19, a soluciones de medios de subsistencia climáticamente inteligentes a largo plazo; orientadas a aumentar la resiliencia sostenida de las comunidades a las que servimos", dice Keisha.

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Nota de prensa

“Necesitamos hacerlo mejor”: un informe de la Federación Internacional revela brechas en la protección infantil durante desastres relacionados con el clima

Kingston, Jamaica - 19 de noviembre de 2021. La abrumadora mayoría de los adolescentes sienten que no tienen la información necesaria para estar a salvo de posibles actos de violencia, abuso y explotación en desastres relacionados con el clima. Este es uno de los principales hallazgos de “Necesitamos hacerlo mejor: desastres relacionados con el clima, protección infantil y acción de localización en el Caribe”, un estudio reciente realizado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC). El informe ha revelado que, aunque los desastres relacionados con el clima afectan a todas las personas de la región, los niños están particularmente en riesgo. Constituyen una gran parte de la población del Caribe y son más vulnerables a la violencia, el abuso y la explotación en situaciones de desastre, mientras que los sistemas para protegerlos no siempre funcionan. El estudio también destaca que no existen leyes específicas para proteger a los niños de la violencia, el abuso y la explotación cuando ocurren desastres. Gurvinder Singh, Asesor Principal de Protección Infantil de la Federación Internacional y uno de los autores del informe, dijo: “Si bien los niños tienen potencialmente una gran capacidad de liderazgo e innovación, desafortunadamente, sus voces rara vez se buscan o se escuchan. Además, existe un enorme déficit de oportunidades significativas para que los niños participen en las decisiones que les afectan. Esto es especialmente importante en las etapas de preparación y respuesta a desastres. Los adolescentes creen que incluso si participan, es posible que los adultos no tomen en serio sus opiniones”. Al poner las voces, perspectivas e ideas de los niños al frente, el informe busca comprender las relaciones generalmente inexploradas entre los desastres relacionados con el clima y las preocupaciones de los niños en torno a la violencia, el abuso, la explotación y los desafíos de salud mental. También envía una advertencia a los gobiernos y organizaciones cívicas para que desempeñen un papel más activo en la promoción y el respeto de los derechos del niño, especialmente en lo que respecta al tema del abuso infantil y la necesidad de programas de prevención urgentes y eficaces. Ariel Kestens, jefe de delegación de la Federación Internacional para el Caribe de habla holandesa e inglesa, dijo: “Es fundamental que los gobiernos mejoren las leyes nacionales, inviertan en sistemas de protección infantil, mejoren la coordinación local, capaciten al personal de respuesta local, incluyan la protección y el cambio climático en el plan de estudios escolar y recopilen datos desglosados ​​por sexo, edad y discapacidad en las respuestas a desastres. La Red de la Federación Internacional en todo el Caribe está lista para apoyarlos para que continúen esforzándose por satisfacer el interés superior de cada niño afectado por desastres climáticos cada vez más frecuentes y destructivos ". El informe también recomienda acciones prácticas para el sector humanitario, como el diseño de comunicaciones adaptadas a los niños, la implementación de mecanismos de retroalimentación de la comunidad, incluida la protección infantil en la acción anticipatoria, la integración de la protección infantil en la preparación, las evaluaciones y la planificación, y la creación de espacios para que los niños y adultos participen, se apoyen mutuamente y encuentren soluciones viables a los riesgos de protección. El estudio se basó en discusiones y una encuesta en línea con 198 adolescentes de 14 a 17 años en las Bahamas, Jamaica y Trinidad y Tobago; entrevistas con 30 adultos de diferentes agencias de protección infantil y de desastres, e investigación de antecedentes. Es parte de la campaña "Necesitamos hacerlo mejor" de la Federación Internacional para mejorar la protección de los niños en desastres relacionados con el clima. El informe completo está accesibleaquí. El resumen del informe para adolescentes estáaquí. Para más información pueden contactar con: En Jamaica: Trevesa DaSilva | +876 818-8575 | [email protected] En Panamá: Susana Arroyo Barrantes | + 506 8416 1771 | [email protected]

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Nota de prensa

La Federación Internacional y TNC instan a los gobiernos a invertir en medidas de adaptación al cambio climático para abordar la crisis climática

Kingston, Jamaica - 15 de noviembre de 2021.La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y The Nature Conservancy (TNC) piden a los gobiernos que inviertan urgentemente en medidas de adaptación al cambio climático para abordar la creciente crisis climática en el Caribe. La convocatoria sigue a dos eventos climáticos clave: la 26ª Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP26) y la 7ª Plataforma Regional para la Reducción del Riesgo de Desastres en las Américas y el Caribe (RP21). En el Caribe, las tormentas representan un promedio anual de pérdidas de US $ 7 mil millones (o US $ 135 mil millones entre 1990 y 2008). Las investigaciones indican que el 70% de la población del Caribe vive cerca de la costa, donde la vulnerabilidad al cambio climático es mayor. Los estudios también han demostrado que los impactos del cambio climático se ponderan de manera desigual contra las personas más desatendidas: las que son las más pobres, las más expuestas y tienen menos recursos para resistir los impactos y las tensiones climáticas. Además, los datos del Informe Mundial sobre Desastres 2020 de la Federación Internacional revelan que las finanzas internacionales para la reducción del riesgo de desastres y el clima no están a la altura de las necesidades de adaptación climática en los países de bajos ingresos, y los países con el riesgo más alto y las capacidades de adaptación más bajas no están siendo priorizados. De hecho, se puso a disposición menos de 1 dólar estadounidense por persona para la financiación de la adaptación climática en países de alta vulnerabilidad. “La prioridad y el enfoque deben ser las comunidades que están más expuestas y vulnerables a los riesgos climáticos y la región del Caribe ha demostrado ser una de las más susceptibles a los desastres relacionados con el clima. Por lo tanto, los gobiernos deben garantizar que todos los esfuerzos y acciones para abordar el cambio climático deben priorizar, y no dejar atrás, a los más propensos a sus impactos”, dijo Velda Ferguson Dewsbury, Gerente de Proyectos de la Federación Internacional para las Islas Resilientes por Diseño (RI) imitativo en el Caribe. Las sociedades de la Cruz Roja están a la vanguardia en ayudar a las comunidades a prepararse, responder y recuperarse de desastres relacionados con el clima y ver, todos los días, los crecientes riesgos para las personas vulnerables. A través de proyectos como las Islas Resilientes, la Federación Internacional, en asociación con TNC, ha estado trabajando con las comunidades para ayudarlas a encontrar medidas de adaptación y reducción de riesgos innovadoras, de bajo costo y sostenibles basadas en la naturaleza. “El cambio climático no es una amenaza lejana, está sucediendo ahora. Todos hemos visto los impactos visibles del cambio climático ante nuestros ojos, como el clima más extremo y los desastres naturales, la sequía crónica y la inestabilidad económica. Si bien nuestro trabajo con la Cruz Roja ayuda a las comunidades en riesgo en todo el Caribe a adaptarse al cambio climático, con el poder de la naturaleza, necesitamos más inversiones en estas y otras comunidades y necesitamos acciones conjuntas de todas las partes interesadas relevantes”, dijo Eddy. Silva, Gerente de Proyectos de TNC RI. La Federación Internacional y TNC están trabajando con comunidades en la República Dominicana, Granada y Jamaica ayudándolas a proteger y restaurar hábitats naturales, como los manglares, que ayudan a reducir el impacto de tormentas e inundaciones severas. Los estudios indican que hasta un 65% del aumento de las pérdidas económicas proyectadas debido al cambio climático podría evitarse mediante una adaptación oportuna al cambio climático. Además, las soluciones basadas en la naturaleza para minimizar el cambio climático pueden reducir el 37% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030. Las Islas Resilientes incorporan medidas de reducción del riesgo de desastres basadas en ecosistemas (Eco-RRD), que aprovechan los sistemas naturales para prevenir y reducir los peligros naturales y los impactos del cambio climático. Por ejemplo, protegiendo y apoyando el crecimiento de los arrecifes de coral que proporcionan barreras naturales rentables, protegiendo nuestras costas de olas, tormentas e inundaciones, o plantando más árboles de mangle, que desarrollan raíces que mitigan la erosión costera, brindan alimentos y otros servicios. y sirven como viveros para una diversidad de especies de peces. Estas acciones ayudan a las comunidades a reducir su exposición a las amenazas identificando y disminuyendo sus vulnerabilidades y, al mismo tiempo, mejorando sus fuentes de sustento, así como desarrollando sus capacidades y resiliencia para prepararse y responder a emergencias. La iniciativa de RI tiene como objetivo proteger a los caribeños contra los impactos del cambio climático no solo promoviendo el uso de hábitats costeros y marinos naturales para reducir los riesgos, sino también ayudando a los gobiernos, socios y comunidades a implementar planes de desarrollo sostenible que prioricen la naturaleza. Resilient Islands es parte de la Iniciativa Climática Internacional (IKI). El Ministerio Federal de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) apoya esta iniciativa sobre la base de una decisión adoptada por la Cámara Baja del Parlamento alemán. Para más información, contacten con: En Jamaica: Trevesa DaSilva | +876 818-8575 | [email protected] En Panamá: Susana Arroyo Barrantes | + 506 8416 1771 | [email protected] En Washington, D.C.: Claudia Lievano | +1 786 230-6144 | [email protected] En Ginebra: Marie Claudet | +33 7 86 89 50 89 | [email protected]

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Sociedad nacional

Cruz Roja de Jamaica

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Artículo

Fortalecimiento de la preparación regional: el Caribe se prepara para la temporada de huracanes de 2019

♪ Water come inna mi roomHuh huh!Mi sweep out some with mi broomDi likkle dog laugh to see such funAnd di dish run away with the spoon ♪Fue pegadiza, fue graciosa, fue disfrutada por personas hasta Nicaragua, sin embargo, habló de un tema muy serio. Era una canción sobre el huracán Gilbert y la devastación causada en Jamaica en 1988. No hay canciones populares sobre los huracanes Irma y María, tal vez porque Lovindeer no escribió una o tal vez porque, en este caso, los dos huracanes llegaron uno detrás del otro y causaron tanta destrucción en 2017 que fue difícil encontrar humor en la situación.En preparación para la temporada de huracanes de 2019, cinco organizaciones internacionales, con sede en el Caribe, están trabajando con las oficinas nacionales de desastres y las comunidades para fortalecer la preparación para desastres. Santa Lucía, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, así como la República Dominicana, mejorarán la preparación durante la temporada de huracanes a través de mejoras de sistemas localizados de alerta temprana. La asistencia financiera fue proporcionada por la Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea (ECHO).El proyecto tiene un enfoque de cuatro frentes que incluye mejorar la coordinación de las organizaciones de ayuda. Después de Gilbert, muchas agencias de ayuda internacional enviaron zinc a Jamaica porque miles de hogares habían perdido sus techos. Sin embargo, como especialista técnica de alerta temprana comunitaria de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), Nicole Williams recuerda que “no había madera sobre la cual colocar el zinc o ningún clavo para sujetarlo a las casas. "Esta desafortunada circunstancia tuvo un resultado positivo: condujo a la formación de organizaciones regionales como la Agencia de Manejo de Emergencias y Desastres del Caribe (CDEMA). Sin embargo, la respuesta al huracán María en Dominica demostró que todavía hay margen de mejora. CDEMA y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (UNOCHA) han estado trabajando juntos para mejorar el Mecanismo de Respuesta Regional.Como parte del proyecto, hubo una formación de formadores en Dominica, donde los miembros de la Cruz Roja de Dominica recibieron entrenamiento sobre cómo implementar sistemas de alerta temprana con las comunidades. Los sistemas de alerta temprana son un aspecto importante de la preparación porque permiten una acción temprana para salvar vidas y proteger activos. La alerta temprana nacional a menudo no es específica de una comunidad en riesgo. Se prefieren las nuevas herramientas de comunicación a los mensajes tradicionales de radio y televisión. Comprender por que medios las personas reciben mensajes y sus necesidades es esencial. Las necesidades de grupos vulnerables como mujeres o personas con capacidades diferentes se consideran más en el diseño de los mensajes de alerta. Karen Lawrence, quien forma parte del Servicio Meteorológico de Dominica, describió la capacitación como "empoderamiento, intercambio de conocimientos, creación de redes, tanto que la gente estará tan informada que podrá tomar las decisiones correctas en el momento adecuado, y por lo tanto, mitigando el impacto de los desastres".El objetivo de esta alianza internacional es trabajar con las oficinas nacionales de desastres y las comunidades para mejorar la preparación. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lidera el equipo en este proyecto y trabaja con las oficinas nacionales de desastres para mejorar las comunicaciones, los planes de prueba a través de simulaciones y apoyar la concientización pública y la educación. Las comunidades desarrollarán una mejor comprensión del riesgo potencial que animará a sus miembros a tomar medidas de protección.Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja en los cinco países, junto con la Federación Internacional, apoyan otras acciones a nivel local. Diez comunidades implementarán sistemas locales de alerta temprana y también se les proporcionará la tecnología necesaria para mitigar el riesgo. Tecnología de alerta temprana que incluye pluviómetros, indicadores de inundación y señales de calentamiento. La tecnología no se limita al equipo sino que implica la capacitación de los Equipos Comunitarios de Respuesta a Desastres (CDRT, por sus siglas en inglés) y la actualización de los planes de respuesta a desastres que se prueban mediante ejercicios de simulación.Se prevén entre 9 y 15 tormentas para la temporada de huracanes de 2019, con la probabilidad de entre 4 y 8 huracanes. Existe la posibilidad de que 2-4 de esos huracanes sean mayores. Como se vio con Irma y María en 2017, dos huracanes importantes pueden tener un impacto severo en el Caribe, por lo que el equipo internacional se reunió recientemente en la Conferencia de Entendimiento sobre Riesgos del Banco Mundial en Barbados, para compartir el progreso y planificar los próximos pasos. Esperemos que no haya necesidad de que se canten canciones ingeniosas después de la temporada de huracanes de 2019, ¡pero ha llegado, ¡así que a prepararse!