Hace sesenta años, los principios fundamentales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (Movimiento) fueron adoptados ante el profundo sufrimiento humano.
Surgieron de la convicción de que la acción humanitaria debe trascender la política, las fronteras y las d visiones, cimentada en la humanidad, la imparcialidad, la neutralidad, la independencia, el voluntariado, la unidad y la universalidad.
Para las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (Sociedades
Nacionales), estos principios no son ideales abstractos. Constituyen el fundamento de su labor cotidiana en comunidades de todo el mundo, pues les permiten intervenir a raíz de desastres, conflictos y crisis sanitarias, así como también ante los retos que plantean la migración y los desplazamientos, con compasión y equidad, independientemente de quiénes sean las personas afectadas.
Hoy en día, en un mundo que afronta crisis sin precedentes, estos principios se
mantienen como la brújula más infalible. Permiten que las Sociedades Nacionales actúen rápidamente cuando se producen terremotos, inundaciones devastadoras, sequías que destruyen medios de vida y pandemias que trastornan vidas.
Estos principios velan por que su voluntariado y personal puedan ayudar sin discriminación alguna, y por que cada persona sea considerada un ser humano que tiene dignidad, derechos y aspiraciones.
Con todo, los principios por sí solos no bastan. Para vivir conforme a ellos se requiere
valor, humildad y determinación. Las Sociedades Nacionales necesitan un entorno propicio donde puedan desempeñar su función en calidad de auxiliares de los poderes públicos en el ámbito humanitario, en un marco de pleno reconocimiento, respeto y apoyo.
Por ello, en calidad de miembros de la Junta de Gobierno de la Federación Internacional
de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), en consonancia con las resoluciones aprobadas en 2024 por el Consejo de Delegados del Movimiento y por la XXXIV Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, instamos a todos los gobiernos y asociados a que:
• velen por el reconocimiento jurídico de las Sociedades Nacionales y por su
capacidad para actuar de conformidad con los principios fundamentales;
• respeten su independencia, imparcialidad y neutralidad en todo momento;
• faciliten su misión humanitaria y garanticen su acceso seguro e irrestricto a las
personas que más lo necesitan.
En este sexagésimo aniversario, honramos no solo la visión que dio origen a estos principios, sino también el valor cotidiano de las millones de personas voluntarias y miembros del personal de las organizaciones de la Cruz Roja y la Media Luna Roja que los encarnan.
Los principios fundamentales no son reliquias del pasado, sino compromisos vigentes. Nuestra responsabilidad compartida consiste en velar por que persistan como nuestra guía en las próximas décadas.