Día de Acción contra el Calor 2026: los peligros del calor en los espacios cerrados
El tema del Día de Acción contra el Calor de este año (2 de junio de 2026) aborda la amenaza que supone el calor extremo para las personas que trabajan, viven o estudian en espacios cerrados.En una escuela de la isla de Unguja, que forma parte del archipiélago tanzano conocido como Zanzíbar, el voluntariado de la Cruz Roja de Tanzania explica a una clase llena de alumnos cómo protegerse de los peligros del calor extremo.La labor de las y los voluntarios formaba parte de una campaña más amplia de sensibilización sobre las olas de calor llevada a cabo a principios de 2026, dirigida por la Cruz Roja de Tanzania, que ha llegado a más de 4.000 personas en escuelas, madrasas, mercados y comunidades de toda la isla.Esta es solo una de las muchas formas en que las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo trabajan habitualmente para proteger a las personas de los peligros del calor extremo, incluidos los peligros muy particulares del calor en interiores.¿Por qué enfocarse en el calor en interiores?Cuando se piensa en las olas de calor o se prepara para ellas, a menudo se piensa en días abrasadores al aire libre bajo el sol. Sin embargo, las personas que viven o trabajan en interiores, en espacios sin aire acondicionado o mal ventilados, pueden correr a veces un riesgo aún mayor de sufrir un golpe de calor, deshidratación y otros riesgos relacionados con el calor.Los más susceptibles al aumento de la temperatura corporal —la niñez y las personas mayores— son especialmente vulnerables y, a menudo, deben pasar largos periodos del día en el interior.Estas son algunas de las razones por las que el Día de Acción contra el Calor 2026 se centra en el «calor en interiores», poniendo el foco en los riesgos para la salud a los que se enfrentan las personas dentro de sus hogares, escuelas, lugares de trabajo, centros de atención, centros de transporte, prisiones e incluso en vehículos públicos como autobuses y taxis. (Más información sobre cómo participar en el Día de Acción contra el Calor 2026).Esta amenaza no es nada nuevo para las personas voluntarias de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, que a menudo van de puerta en puerta durante las olas de calor, visitando a personas que viven en barrios urbanos densamente poblados, trabajan en zonas industriales mal aisladas o viven en campamentos para personas desplazadas por emergencias.Muy a menudo, estas instalaciones o refugios temporales carecen de aislamiento o de acceso a fuentes de energía o agua que puedan ayudar a mantener a las personas frescas. Los materiales de construcción, las características de diseño y el efecto de isla de calor urbano influyen en la determinación de las temperaturas interiores.Riesgos crecientesSin un respiro ni acceso a sistemas de refrigeración, las altas temperaturas en el interior, tanto diurnas como nocturnas, plantean riesgos significativos para la salud, especialmente para las personas mayores y aquellas con enfermedades preexistentes. Más allá del golpe de calor, las altas temperaturas pueden tener una amplia gama de efectos sobre la salud.Según un estudio de 2020, por ejemplo, las altas temperaturas en interiores afectan a múltiples aspectos de la salud humana, siendo las pruebas más sólidas las relacionadas con la salud respiratoria, el control de la diabetes y los síntomas principales de la esquizofrenia y la demencia.Otros estudios muestran que la exposición prolongada a altas temperaturas en interiores también es responsable de trastornos del sueño, deterioro cognitivo en los trabajadores, menor capacidad de aprendizaje en los estudiantes y violencia doméstica.Sin embargo, es necesario realizar más investigaciones para comprender mejor cómo reducir el calor urbano extremo. Al mismo tiempo, es urgente actualizar las normas de construcción y las políticas sobre la temperatura interior. En muchos lugares, no existen normas sobre la temperatura interior, o bien pasan por alto a las poblaciones vulnerables y las proyecciones climáticas.La buena noticia es que es posible mejorar la forma en que se diseñan y construyen los edificios y los espacios públicos para proteger mejor a las personas que viven y trabajan en interiores. Mientras tanto, cada vez más gobiernos, organismos y comunidades están tomando medidas. Por ejemplo: pintar los tejados de blanco, mantener las ventanas cubiertas durante las horas más calurosas del día y utilizar la refrigeración pasiva por la noche, cuando las temperaturas exteriores bajan.También hay muchas medidas de bajo costo que se pueden tomar para refrescar el cuerpo: darse una ducha fría, sumergir los pies en agua fría, rociarse con agua, utilizar un enfriador por evaporación o un ventilador con nebulizador, beber agua fría, llevar ropa de fibras naturales y dormir con una sábana mojada, entre otras medidas.Como parte de su campaña del Día de Acción contra el Calor 2026, la IFRC también anima a la población a tender la mano de forma proactiva para apoyar a las personas mayores ycon enfermedades crónicas durante los periodos de calor extremo, especialmente a las personas con movilidad reducida que puedan necesitar ayuda para llegar a un lugar más fresco.¿Cómo puedes participar en el Día de Acción contra el Calor?Como organización creadora del Día de Acción contra el Calor, la IFRC fomenta cada año la realización de más y más actividades para sensibilizar a la población y animarla a tomar medidas concretas para prevenir las enfermedades y las muertes relacionadas con el calor.Ya sea compartiendo consejos que salvan vidas en las redes sociales u organizando un evento comunitario, hay muchas formas de participar y ayudar a derrotar el calor. Obtén más información aquí y regístrate para participar y crear tu propio evento o actividad del Día de Acción contra el Calor.