La IFRC advierte: la crisis de Sudán se extiende más allá de las fronteras a medida que se agrava la crisis humanitaria

Camp Zero is an informal settlement in Renk, home to around 1,000 people. People live in small makeshift tents that are not prepared for the rainy season. Many tents are sparsely furnished; some have beds, but many families have been sleeping on mats on the ground since 2023. Food and water are scarce, and daily life is a struggle. The South Sudan Red Cross supports the community.

Camp Zero es un asentamiento informal en Renk, donde viven unas 1.000 personas. La gente vive en pequeñas tiendas de campaña improvisadas que no están preparadas para la temporada de lluvias. Muchas tiendas están escasamente amuebladas; algunas tienen camas, pero muchas familias han estado durmiendo en esteras en el suelo desde 2023. La comida y el agua son escasas, y la vida cotidiana es una lucha. La Cruz Roja de Sudán del Sur apoya a la comunidad.

Foto: John Dor, Cruz Roja Sudanesa/IFRC

Juba, Nairobi, Ginebra, 17 de marzo de 2026  Los efectos del conflicto en curso en Sudán se dejan sentir mucho más allá de sus fronteras. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) advierte que la situación humanitaria regional en Chad, Egipto, Etiopía, Sudán del Sur y Uganda se está deteriorando rápidamente, a medida que se agotan los fondos y las necesidades siguen aumentando.  

Casi 4,5 millones de personas han huido de Sudán hacia los países vecinos, lo que supone una gran presión para unos sistemas ya de por sí frágiles. Los campamentos superpoblados y la financiación limitada han agravado las necesidades humanitarias de la población refugiada y las comunidades de acogida en toda la región.  

Pierre Kremer, director regional adjunto para África, afirmó: "La crisis de Sudán no se detiene en sus fronteras. Las personas huyen en busca de seguridad, pero llegan a refugios superpoblados sin suficiente comida ni agua potable, donde las reservas de medicamentos se están agotando peligrosamente. La mayoría de las personas en los campamentos de refugio son mujeres y niñez, y se enfrentan a un alto riesgo de violencia. Las inundaciones, la sequía, el aumento vertiginoso de los precios de los alimentos y los brotes de enfermedades significan que las personas sudanesas refugiadas y las comunidades de acogida se ven afectadas repetidamente en todos los aspectos de sus vidas. Especialmente con la temporada de lluvias a la vuelta de la esquina y el impacto del conflicto en Medio Oriente, la situación se convierte en una pesadilla".  

Familias que luchan por sobrevivir   

Más de 450.000 niños y niñas en Sudán del Sur corren el riesgo de sufrir desnutrición aguda grave. Hay brotes de sarampión y malaria en Etiopía y en Chad, y el acceso al agua se ha convertido en una lucha diaria.  

En el este de Chad, las zonas fronterizas están superpobladas; algunos campamentos de refugio están llenos y ya no pueden recibir a nuevas personas. En Tiné y Adré, miles de personas esperan ser reubicadas. Muchas personas desplazadas viven bajo lonas de plástico o construyen refugios con solo la ropa que pudieron traer consigo desde Sudán. Dos de cada tres niñas y niños refugiados registrados en Chad no están matriculados en la escuela, y muchos otros, tanto en las comunidades de acogida como entre la población refugiada, sufren desnutrición grave. Las raciones de alimentos se han reducido a la mitad debido a la falta de fondos.  

Un centro de tránsito en Renk, Sudán del Sur, acoge a 8.000 personas que esperan ser reubicadas en campamentos de refugio establecidos. Muchas duermen en tiendas improvisadas, ya que los refugios solo tienen capacidad para 2.000 personas. Los alimentos escasean gravemente y se han encarecido mucho debido al gran número de personas que acoge Renk. La gente recoge leña para venderla, con la esperanza de ganar lo suficiente para alimentar a sus hijos.  

(Vea el último informe de la IFRC sobre los campamentos de refugio en Chad y Sudán del Sur).

La situación sigue empeorando 

El voluntariado de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de Chad, Egipto, Etiopía, Uganda y Sudán del Sur, con el apoyo de la IFRC, trabajan sin descanso para ayudar a la población, proporcionando agua potable, construyendo letrinas, ofreciendo apoyo psicosocial y asistencia en efectivo.

La Cruz Roja de Sudán del Sur construyó un centro acogedor para las mujeres en Renk: un espacio seguro y privado donde las mujeres y las niñas pueden reunirse, bailar y hablar en confianza sobre sus experiencias de violencia de género. Con el apoyo de la IFRC, también promueve la independencia económica de las mujeres proporcionándoles materiales para tejer sábanas tradicionales que pueden vender para obtener ingresos.

La Cruz Roja de Chad, con el apoyo de la IFRC, gestiona puntos de servicios humanitarios donde las personas voluntarias ayudan a las personas refugiadas recién llegadas. Proporcionan primeros auxilios, apoyo en salud mental y espacios seguros para la niñez. Para aumentar el acceso al agua, un recurso cada vez más escaso en la parte oriental del país, perforan pozos.

En Etiopía, la Cruz Roja Etíope apoya a la población repatriada con ayuda financiera para iniciar pequeños negocios. Algunas personas han podido abrir pequeños negocios de productos electrónicos o avícolas. Sin embargo, la magnitud de la crisis sigue superando el apoyo disponible, especialmente con la temporada de lluvias que comenzará en unas semanas.

Además de esto, la IFRC ya está experimentando el impacto del conflicto en Medio Oriente. Las interrupciones en las cadenas de suministro están dificultando la entrega de ayuda esencial en el país. Por ejemplo, las tiendas de campaña almacenadas actualmente en Dubái podrían sufrir retrasos, y los envíos de kits de tratamiento contra el cólera a Chad también se han visto afectados.

"Para muchas familias de Chad, Sudán del Sur o Etiopía, ya parece la peor situación posible. Pero con el aumento de los costos logísticos, la disminución de los fondos y la llegada de la temporada de lluvias, es probable que las condiciones se deterioren aún más. La IFRC está apoyando a las Sociedades Nacionales para ayudar a las personas a sobrevivir hoy, pero necesitamos urgentemente apoyo internacional para ayudar a las familias a reconstruir su futuro. Hacemos un llamado a los gobiernos, las instituciones y los socios privados para que actúen ahora. Sin apoyo internacional urgente, se perderán vidas y la situación empeorará drásticamente", añadió Kremer. 

Notas para la edición:   

Para más información o para solicitar una entrevista: [email protected]  

En N’Djamena: Alexis Aubin, +235 3031528 
En Juba: Daniëlle Brouwer, +316 10222382    
En Nairobi: Susan Mbalu, +254 733 827 654 
En Ginebra: Tommaso Della Longa, +41 79 708 43 67; Scott Craig, +41 76 370 3575 

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