Movimiento de población

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Les obligaron a huir, les impulsaron a ayudar

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Nota de prensa

La IFRC advierte: la crisis de Sudán se extiende más allá de las fronteras a medida que se agrava la crisis humanitaria

Juba, Nairobi, Ginebra, 17 de marzo de 2026 – Los efectos del conflicto en curso en Sudán se dejan sentir mucho más allá de sus fronteras. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) advierte que la situación humanitaria regional en Chad, Egipto, Etiopía, Sudán del Sur y Uganda se está deteriorando rápidamente, a medida que se agotan los fondos y las necesidades siguen aumentando. Casi 4,5 millones de personas han huido de Sudán hacia los países vecinos, lo que supone una gran presión para unos sistemas ya de por sí frágiles. Los campamentos superpoblados y la financiación limitada han agravado las necesidades humanitarias de la población refugiada y las comunidades de acogida en toda la región. Pierre Kremer, director regional adjunto para África, afirmó: "La crisis de Sudán no se detiene en sus fronteras. Las personas huyen en busca de seguridad, pero llegan a refugios superpoblados sin suficiente comida ni agua potable, donde las reservas de medicamentos se están agotando peligrosamente. La mayoría de las personas en los campamentos de refugio son mujeres y niñez, y se enfrentan a un alto riesgo de violencia. Las inundaciones, la sequía, el aumento vertiginoso de los precios de los alimentos y los brotes de enfermedades significan que las personas sudanesas refugiadas y las comunidades de acogida se ven afectadas repetidamente en todos los aspectos de sus vidas. Especialmente con la temporada de lluvias a la vuelta de la esquina y el impacto del conflicto en Medio Oriente, la situación se convierte en una pesadilla". Familias que luchan por sobrevivir Más de 450.000 niños y niñas en Sudán del Sur corren el riesgo de sufrir desnutrición aguda grave. Hay brotes de sarampión y malaria en Etiopía y en Chad, y el acceso al agua se ha convertido en una lucha diaria. En el este de Chad, las zonas fronterizas están superpobladas; algunos campamentos de refugio están llenos y ya no pueden recibir a nuevas personas. En Tiné y Adré, miles de personas esperan ser reubicadas. Muchas personas desplazadas viven bajo lonas de plástico o construyen refugios con solo la ropa que pudieron traer consigo desde Sudán. Dos de cada tres niñas y niños refugiados registrados en Chad no están matriculados en la escuela, y muchos otros, tanto en las comunidades de acogida como entre la población refugiada, sufren desnutrición grave. Las raciones de alimentos se han reducido a la mitad debido a la falta de fondos. Un centro de tránsito en Renk, Sudán del Sur, acoge a 8.000 personas que esperan ser reubicadas en campamentos de refugio establecidos. Muchas duermen en tiendas improvisadas, ya que los refugios solo tienen capacidad para 2.000 personas. Los alimentos escasean gravemente y se han encarecido mucho debido al gran número de personas que acoge Renk. La gente recoge leña para venderla, con la esperanza de ganar lo suficiente para alimentar a sus hijos. (Vea el último informe de la IFRC sobre los campamentos de refugio en Chad y Sudán del Sur).La situación sigue empeorandoEl voluntariado de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de Chad, Egipto, Etiopía, Uganda y Sudán del Sur, con el apoyo de la IFRC, trabajan sin descanso para ayudar a la población, proporcionando agua potable, construyendo letrinas, ofreciendo apoyo psicosocial y asistencia en efectivo.La Cruz Roja de Sudán del Sur construyó un centro acogedor para las mujeres en Renk: un espacio seguro y privado donde las mujeres y las niñas pueden reunirse, bailar y hablar en confianza sobre sus experiencias de violencia de género. Con el apoyo de la IFRC, también promueve la independencia económica de las mujeres proporcionándoles materiales para tejer sábanas tradicionales que pueden vender para obtener ingresos.La Cruz Roja de Chad, con el apoyo de la IFRC, gestiona puntos de servicios humanitarios donde las personas voluntarias ayudan a las personas refugiadas recién llegadas. Proporcionan primeros auxilios, apoyo en salud mental y espacios seguros para la niñez. Para aumentar el acceso al agua, un recurso cada vez más escaso en la parte oriental del país, perforan pozos.En Etiopía, la Cruz Roja Etíope apoya a la población repatriada con ayuda financiera para iniciar pequeños negocios. Algunas personas han podido abrir pequeños negocios de productos electrónicos o avícolas. Sin embargo, la magnitud de la crisis sigue superando el apoyo disponible, especialmente con la temporada de lluvias que comenzará en unas semanas.Además de esto, la IFRC ya está experimentando el impacto del conflicto en Medio Oriente. Las interrupciones en las cadenas de suministro están dificultando la entrega de ayuda esencial en el país. Por ejemplo, las tiendas de campaña almacenadas actualmente en Dubái podrían sufrir retrasos, y los envíos de kits de tratamiento contra el cólera a Chad también se han visto afectados."Para muchas familias de Chad, Sudán del Sur o Etiopía, ya parece la peor situación posible. Pero con el aumento de los costos logísticos, la disminución de los fondos y la llegada de la temporada de lluvias, es probable que las condiciones se deterioren aún más. La IFRC está apoyando a las Sociedades Nacionales para ayudar a las personas a sobrevivir hoy, pero necesitamos urgentemente apoyo internacional para ayudar a las familias a reconstruir su futuro. Hacemos un llamado a los gobiernos, las instituciones y los socios privados para que actúen ahora. Sin apoyo internacional urgente, se perderán vidas y la situación empeorará drásticamente", añadió Kremer.Notas para la edición:Visuales: Encuentre acá material audiovisua disponible para descarga y uso.Solicitud de fondos para el Llamamiento de Emergencia de la IFRC para SudánPara más información o para solicitar una entrevista: [email protected] En N’Djamena: Alexis Aubin, +235 3031528En Juba: Daniëlle Brouwer, +316 10222382   En Nairobi: Susan Mbalu, +254 733 827 654En Ginebra: Tommaso Della Longa, +41 79 708 43 67; Scott Craig, +41 76 370 3575

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Página básica

La Plataforma Global sobre Migración y Desplazamiento

La Plataforma Global sobre Migración y Desplazamiento de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) reúne acciones locales y globales para garantizar que las personas en riesgo de desplazamiento, las personas que se desplazan y las comunidades que las acogen vivan con dignidad, seguridad y oportunidades.

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Emergencia

Somalia: Emergencia Compleja

Somalia se enfrenta a una crisis humanitaria cada vez más grave, con más de 2.5 millones de personas en Puntlandia y Somalilandia luchando por sobrevivir en medio de una sequía extrema, el colapso de los sistemas de salud y la grave escasez de alimentos y agua. Las familias han perdido sus medios de subsistencia, los niños y niñas corren el riesgo de sufrir desnutrición y enfermedades, y las mujeres y las niñas se enfrentan a mayores riesgos de protección debido al colapso de los mecanismos de respuesta de la comunidad. La Sociedad de la Media Luna Roja Somalí está sobre el terreno proporcionando agua, alimentos, servicios de salud y asistencia en efectivo para salvar vidas, pero se necesita ayuda urgente para ampliar la escala y llegar a más familias necesitadas.Su donación puede marcar la diferencia: done ahora para ayudar a la Media Luna Roja Somalí a proporcionar asistencia vital.

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Declaración: El ataque al Ocean Viking es muy preocupante y pone en peligro al personal humanitario y a sobrevivientes en el Mediterráneo

Budapest/Ginebra, 12 de septiembre, 2025 –La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ( IFRC) condena firmemente el ataque perpetrado el 24 de agosto contra el buque de búsqueda y rescate Ocean Viking. En el momento del ataque, ocurrido en el Mediterráneo central, había 87 personas rescatadas a bordo, además de cinco miembros del personal de la IFRC y diecinueve de SOS MEDITERRANEE.Aunque todas las personas pudieron desembarcar sanas y salvas, el ataque causó una gran angustia a quienes iban a bordo y provocó daños importantes en el puente del barco y en equipos de rescate esenciales. Como consecuencia, el barco no podrá volver a operar en un futuro próximo. "Esto evidencia no solo los riesgos cada vez mayores a los que se enfrentan quienes realizan rescates para salvar vidas en el Mediterráneo, sino también la peligrosa realidad a la que se enfrenta el personal humanitario en todo el mundo", afirmó Birgitte Bischoff Ebbesen, directora regional de IFRC para Europa."Amenazar a las personas rescatadas y a quienes salvan vidas es inaceptable. Hacemos un llamado a todas las autoridades competentes para que garanticen la rendición de cuentas y hagan todo lo que esté a su alcance para evitar que se repita un incidente de este tipo".Cada año, miles de personas intentan cruzar el Mediterráneo central, una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo. Las operaciones de búsqueda y rescate siguen siendo una necesidad humanitaria, ya que garantizan que las personas en peligro en el mar sean puestas a salvo. Para que estas operaciones sean posibles, el personal humanitario y la población civil nunca deben ser objeto de ataques.Desde 2021, la alianza entre IFRC y SOS MEDITERRANEE a bordo del Ocean Viking ha llevado a cabo 156 misiones de rescate, en las que se ha prestado asistencia inmediata a más de 8.600 personas, incluyendo alimentos, agua, atención médica y apoyo psicosocial. Esta labor de salvamento forma parte de un compromiso más amplio y a largo plazo para proteger y ayudar a las personas que se desplazan a través de una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo.Para más información, escribir al correo:[email protected] Budapest:Corrie Butler +36 704306506Nora Peter+36 70 265 4020En Ginebra:Tommaso Della Longa +41 79 708 43 67

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Declaración de la IFRC sobre el incidente del Ocean Viking

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) está profundamente preocupada por el incidente ocurrido el domingo por la tarde (24 de agosto de 2025), cuando el buque de rescate humanitario Ocean Viking fue alcanzado por múltiples disparos.IFRC está trabajando activamente para apoyar a todas las personas afectadas y para investigar las circunstancias que rodean este acto violento.Hoy en día, el personal humanitario opera en entornos cada vez más peligrosos, a menudo arriesgando sus propias vidas para salvar a otras personas. Su misión debe ser respetada y protegida en todo momento. Las operaciones humanitarias deben ser siempre respetadas y protegidas.

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Población afgana retornada: Una historia de resistencia en medio de la incertidumbre

Fatimah se sienta en silencio, con las manos temblorosas, mientras habla."Tuvimos que abandonar Pakistán, que había sido nuestro hogar durante los últimos cuarenta años, y ahora no tenemos tierras, refugio ni estabilidad", cuenta Fatimah (nombre ficticio), madre soltera de cinco hijos."Solo quiero que mis hijos tengan un lugar seguro donde crecer, un lugar al que puedan llamar hogar. Rezamos por un futuro mejor y por recibir el apoyo del Gobierno y de la comunidad internacional".La historia de Fatimah no es solo suya, sino que también refleja la situación de innumerables personas que están cruzando la frontera entre Pakistán y Afganistán tras la decisión adoptada en marzo de 2025 por el Gobierno pakistaní de reanudar la aplicación de una ley que obliga a la población extranjera a abandonar el país.Esta decisión ha afectado de manera desproporcionada a la población afgana, ya que son muchas las personas titulares de tarjetas de ciudadanía afgana que viven en el país con distintos niveles de estatus legal.Sin embargo, muchas de las personas que regresan han vivido fuera de Afganistán durante mucho tiempo, algunas toda su vida. Muchas nunca han estado en Afganistán y ahora no tienen ni idea de dónde vivirán, cómo alimentarán a sus familias o cómo educarán a sus hijas e hijos.Lo que es peor, las mujeres solteras que son cabeza de familia, como Fatimah, se enfrentan a dificultades aún mayores, ya que deben cuidar de sus hijos e hijas y gestionar las responsabilidades del hogar.Una crisis en crecimientoEl número de personas que comparten la experiencia de Fatimah es abrumador y crece cada día.Desde que se puso en marcha el plan de deportación en 2023, casi un millón de personas afganas (972.400 a fecha de 23 de abril de 2025) han cruzado la frontera con Pakistán a través de los cuatro pasos fronterizos oficiales.Solo en abril de 2025, más de 118.400 personas afganas cruzaron desde Pakistán, 25.600 de las cuales fueron deportadas. De media, entre 4.000 y 6.000 personas cruzan cada día, muchas de ellas mujeres, niñas y niños de hogares encabezados por mujeres.A medida que la situación de quienes regresaban a sus hogares se agravaba, la IFRC asignó rápidamente fondos de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) para apoyar las operaciones iniciales. A continuación, se lanzó un Llamamiento de Emergencia con el objetivo de recaudar 25 millones de francos suizos para prestar apoyo vital durante los dos años siguientes. Esto cubrirá los esfuerzos de recuperación y reintegración, la formación profesional y las iniciativas de dinero por trabajo, sentando las bases para reconstruir vidas y proteger la dignidad.Las campañas de recaudación de fondos han ayudado a la Sociedad de la Media Luna Roja Afgana a proporcionar apoyo vital a miles de personas repatriadas. Sin embargo, se necesita más ayuda para garantizar que las personas que llegan a los campamentos en Afganistán puedan sobrevivir día a día a corto plazo y recuperarse por completo a largo plazo.El primer paso es sencillo: encontrar un lugar seguro donde alojarse.Al llegar a los puestos fronterizos afganos, se les guía a dos campamentos temporales establecidos por la Sociedad de la Media Luna Roja Afgana (ARCS), agencias de las Naciones Unidas y otras organizaciones. El campamento de Omari se encuentra a 6 kilómetros de la frontera de Torkham, en Nangarhar, y el otro está a 60 kilómetros, en Kandahar (Takht-e Pol).La población repatriada tiene que viajar a estos campamentos por sus propios medios, por lo que suelen utilizar camiones y conductores locales disponibles en las fronteras. También hay camiones que ofrecen transporte desde Pakistán hasta Afganistán.En los campamentos temporales establecidos por la ARCS, el personal médico y voluntariado reciben a las personas repatriadas y les proporcionan revisiones médicas, consultas, asesoramiento, comida y mucho más.En los puestos fronterizos, la ARCS también ayuda con la distribución de alimentos, el apoyo para el alojamiento con tiendas de campaña, los servicios de salud, la información sobre toda la ayuda disponible en los campamentos por parte de otras agencias de ayuda, y la asistencia con cualquier otra necesidad urgente.Acceso a servicios básicosUna de las personas que ha llegado recientemente es Sadullah, padre de cinco hijos."Solía ser comerciante en Karachi, donde mi tienda era el sustento de mi familia", afirma. "Ahora nos vemos obligados a regresar a una tierra que nos resulta familiar y extraña a la vez. Estoy aquí, perdido y asustado, sin saber cómo reconstruir lo que hemos perdido".Sus palabras reflejan las dificultades de mucha gente repatriada que se enfrenta a la realidad de haber perdido sus medios de vida y las necesidades básicas para subsistir: comida, refugio y los medios para mantener a sus familias. Para muchas personas, el cuidado de la salud parece un sueño lejano.Otro repatriado, Rahimullah, también comparte una historia desgarradora: "Tengo problemas estomacales y ahora estoy enfermo. Lo dejamos todo atrás por miedo a que nos detuvieran. Mi esposa murió cuando mi bebé solo tenía 10 días y me quedé solo para cuidar de mis tres hijas y mis dos hijos pequeños".Atención primaria de salud en los campamentosEn el campamento de Omari, ARCS (con el apoyo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja) atiende diariamente a unas 700 personas con atención primaria de salud, lo que incluye a aquellas que necesitan servicios de salud maternoinfantil, como asesoramiento médico, medicamentos e inyecciones, y atención prenatal.Fue aquí donde el personal médico y las parteras de ARCS ayudaron a dar a luz a tres recién nacidos, cuyas madres cruzaron la frontera en avanzado estado de gestación."Las parteras son voluntarias de la Media Luna Roja Afgana y proporcionaron cuidados críticos que salvaron la vida de los tres recién nacidos en la tienda", explica uno de los médicos de ARCS en el campamento."También desempeñan un papel fundamental en la prestación de servicios de atención sanitaria a las mujeres embarazadas que cruzan la frontera en condiciones peligrosas. Además, contamos con tres nutricionistas en nuestra sección de nutrición. Hasta ahora, hemos tratado a entre 40 y 50 mujeres".El traslado y la derivación a un hospital local son difíciles, ya que el más cercano se encuentra a más de 100 km de distancia.Por ello, los equipos médicos de la ARCS que se encuentran en los campamentos están formados por médicos y médicas, y hay otros cinco equipos sanitarios móviles de la Media Luna Roja Afgana en las dos fronteras. Además de la atención sanitaria, cientos de personas voluntarias de ARCS también trabajan para distribuir agua, montar tiendas de campaña y prestar servicios médicos."Es increíblemente alentador ver cómo incluso nuestros esfuerzos más pequeños aportan alivio a las familias en momentos tan difíciles", afirma un voluntario del campamento. "Cada acción ayuda a reconstruir la esperanza".

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Nota de prensa

La IFRC pide mayor apoyo internacional ante el incremento del movimiento de población afgana desde Irán

Herat/Kuala Lumpur/Ginebra, 30 de junio de 2025. - El paso fronterizo de Islam Qala, en el oeste de Afganistán, ha recibido desde enero de 2025 a más de 800.000 personas procedentes de Afganistán que regresaban de Irán. Solo en junio, más de 137.000 personas cruzaron Islam Qala, a menudo llegando exhaustas y sin comida, agua o refugio adecuados.Con el aumento de las temperaturas, los recursos limitados y las comunidades de acogida luchando por hacer frente a la situación, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) pide apoyo urgente para satisfacer las necesidades de quienes vienen llegando.Afganistán ya se enfrenta a muchas dificultades tras décadas de conflicto, problemas económicos y desastres como terremotos e inundaciones. Además de las personas que regresan de Irán, más de un millón de personas también han regresado de Pakistán desde finales de 2023, lo que supone una presión adicional para los servicios básicos y las organizaciones humanitarias."Esta situación no ha recibido la atención que merece", destaca Alexander Matheou, director regional para Asia-Pacífico de la IFRC, que visitó la frontera este fin de semana. "Estas personas no son solo estadísticas; son madres, padres, hijos y familias que regresan a un país que ya se enfrenta a importantes dificultades. Es fundamental que les tratemos con la dignidad que merecen y les apoyemos en su esfuerzo por reconstruir sus vidas".Un número significativo de personas que retornan han pasado largos períodos, algunas décadas, en Irán o Pakistán. Su decisión de regresar está influenciada por la evolución del panorama legal que les afecta, las difíciles circunstancias económicas y el aumento de las tensiones regionales que afectan a esos países.En la frontera, las familias soportan temperaturas sofocantes que a menudo superan los 40 °C, armadas con las pocas pertenencias que pudieron llevar consigo. Buscan sombra bajo mantas, mientras que los signos de desnutrición son evidentes en la niñez y muchas madres parecen agotadas y ansiosas.La Sociedad de la Media Luna Roja Afgana (ARCS, por sus siglas en inglés) se encuentra sobre el terreno prestando asistencia vital. Ofrece atención médica, agua potable y alimentos a quienes lo necesitan. Sus clínicas móviles atienden al menos a 500 pacientes al día, incluyendo mujeres embarazadas, niñez y población adulta mayor. Aunque los casos graves se derivan a los hospitales cercanos, la demanda de suministros médicos supera la disponibilidad."Muchas madres con las que hablamos están increíblemente fatigadas, y su principal preocupación es el bienestar de sus hijos e hijas", comparte una enfermera de la ARCS.Una vez registradas, las familias son trasladadas a la ciudad de Herat. Sin embargo, la incertidumbre se cierne sobre su futuro. Las personas jóvenes regresan a una patria que apenas conocen, mientras que sus familias se enfrentan al reto de encontrar vivienda, establecer medios de subsistencia y oportunidades educativas.Las mujeres y las niñas se enfrentan a una mayor vulnerabilidad al regresar a un país donde sus derechos están significativamente restringidos. El acceso a la atención de salud, la educación y la seguridad sigue siendo precario."Dado que cientos de miles de personas regresan sin casi nada —sin hogar, sin trabajo y sin apoyo—, es esencial que los gobiernos, los donantes y las organizaciones de ayuda intensifiquen sus esfuerzos y proporcionen una mayor asistencia", subraya Matheou."Afganistán ya se encuentra bajo una presión considerable. Con el número de personas que regresan aumentando cada día —y con la previsión de que siga aumentando en un futuro próximo—, este es un momento crucial para que la comunidad internacional se una para apoyar a estas familia"."La Sociedad de la Media Luna Roja Afgana y sus socios están haciendo todo lo que está en sus manos, pero las necesidades son inmensas. Se requiere urgentemente un aumento de la financiación, los suministros y el apoyo a largo plazo para ayudar a estas familias a reconstruir sus vidas con dignidad y esperanza. En conjunto, podemos marcar la diferencia en su camino hacia un futuro más seguro y próspero".Hay portavoces en Afganistán y material audiovisual adicional al que se indica a continuación disponibles previa solicitud.Profesionales de los medios de comunicación pueden encontrar una colección de material audiovisual a través de este enlace.Para más información o solicitar una entrevista, por favor escribir al correo: [email protected] Kabul:Nicole van Batenburg, +31 6 38217459En Kuala Lumpur:Afrhill Rances, +60 19 271 3641En Ginebra:Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367 Hannah Copeland, +41 76 236 9109

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Día Mundial de las Personas Refugiadas 2025: Llevar esperanza a las personas forzadas a huir de la mayor crisis de desplazamiento del mundo.

Durante más de dos años, la Media Luna Roja Egipcia ha estado ahí para ayudar a decenas de miles de personas que tuvieron que huir del conflicto devastador en Sudán.Desde que comenzó la crisis en abril de 2023, el voluntariado y el personal de la Media Luna Roja se movilizaron rápidamente, respondiendo en solo dos días con la instalación de puntos de servicio humanitario en los pasos fronterizos de Qustul y Arqeen, en el sur de Egipto.Estos puntos han ofrecido primeros auxilios de emergencia, exámenes médicos, apoyo psicosocial, alimentos, agua y suministros de higiene a miles de familias sudanesas que llegaron a Egipto con poco más que la ropa que llevaban puesta."Actuamos de inmediato", afirmó la Dra. Amal Emam, directora ejecutiva de la Media Luna Roja Egipcia. "En 48 horas, teníamos puntos de servicio humanitario en funcionamiento en los principales pasos fronterizos, ofreciendo no solo ayuda, sino también dignidad y esperanza".Los esfuerzos no han cesado en los últimos dos años, ya que los combates y los desplazamientos en Sudán han obligado a más de 12,3 millones de personas a abandonar sus hogares. La mayoría se han desplazado dentro de Sudán, pero casi un tercio —4 millones de personas— se han refugiado en países vecinos como Chad, Egipto y Sudán del Sur.Para ayudar a satisfacer las necesidades urgentes de las personas desesperadas que buscan seguridad en Egipto, la Media Luna Roja Egipcia ha:Proporcionado atención médica a más de 139 000 personas.Ha entregado asistencia económica a 5000 familias.Ha ofrecido apoyo psicosocial a más de 10 000 personas, incluyendo a la niñez.Ha facilitado 12 940 conexiones telefónicas e internet locales e internacionales para ayudar a las personas a restablecer el contacto con sus seres queridos.Ha distribuido más de 210 000 kits de higiene, 1,3 millones de botellas de agua y 1 millón de comidas listas para consumir.Para multiplicar sus esfuerzos, la Media Luna Roja activó su sucursal de Asuán y formó equipos de respuesta en las regiones fronterizas, garantizando que los servicios estuvieran disponibles no solo en los puntos de cruce, sino también en la ciudad de Asuán, Abu Simbel y centros de tránsito clave como la estación de tren de Asuán.También se ha prestado especial atención a las personas con discapacidad, la población adulta mayor y la niñez, garantizando el acceso inclusivo a la ayuda y la creación de espacios adaptados a los niños y niñas para el apoyo psicológico.Solidaridad internacional, acción rápida y continuaMás allá de las fronteras de Egipto, la Media Luna Roja Egipcia extendió su solidaridad a quienes aún se encontraban en Sudán. En colaboración con el gobierno egipcio, envió tres barcos con más de 1.000 toneladas de suministros vitales de ayuda humanitaria a las comunidades sudanesas que aún luchaban por sobrevivir en el país.Estos esfuerzos no habrían sido posibles sin los cientos de personas voluntarias de la Media Luna Roja Egipcia, que han contribuido con más de 340.000 horas de servicio desde el inicio de la crisis, ofreciendo compasión, valentía y constancia ante una de las emergencias humanitarias más complejas de la región.La respuesta de la Media Luna Roja Egipcia al desplazamiento a gran escala de la población desde Sudán también ha contado con el apoyo de la IFRC a través de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF), que asignó 305.832 francos suizos a la respuesta. Esta financiación permitió a la Media Luna Roja Egipcia proporcionar asistencia inmediata y vital.Para ampliar la respuesta y atender las crecientes necesidades humanitarias en la frontera entre Sudán y Egipto, la IFRC también lanzó un llamamiento de emergencia, que está movilizando recursos adicionales para apoyar a la Media Luna Roja Egipcia en la ampliación de sus operaciones.Más información sobre cómo unirse en solidaridad con las personas refugiadas de todo el mundoAyuda a apoyar a la población refugiada y otras personas desplazadas por los combates en SudánEnfoque de la IFRC sobre la migración y el desplazamientoPrograma Global de Migración por RutasPuntos de servicio humanitarioDía de las Personas Refugiadas 2024: La población Siria en Jordania teje una nueva vida con educación y formación técnica

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Mensaje de la IFRC en el Día Mundial de las Personas Refugiadas: "Estamos con ustedes"

Imagina que tienes 24 años y eres madre de dos hijos. De repente, un conflicto armado en tu país se extiende por tu ciudad y tienes que huir para salvar tu vida. Te vas a pie, con tus hijos y todo lo que puedes llevar contigo.Este es el destino que le tocó vivir a Munana, de 24 años, que tuvo que huir de su hogar en la región de Darfur, en Sudán, con sus hijos en 2024. Al llegar a Adré, Chad, cerca de la frontera con Sudán, su familia recibió inmediatamente ayuda de la Cruz Roja de Chad."El viaje entre Sudán y aquí fue muy difícil", dice. "Cuando llegamos aquí, la Cruz Roja nos recibió. Nos han dado una tienda de campaña, luces, artículos de aseo y agua".Esta es solo una de las miles de historias de personas de todo el mundo que se ven obligadas a huir simplemente para encontrar seguridad para ellas y sus familias. Y es otro ejemplo de las acciones de la Cruz Roja y la Media Luna Roja que le muestran a personas como Munana que no están solas: estamos con ustedes.En el Día Mundial de las Personas Refugiadas 2025, que se celebra el 20 de junio y este año tiene como tema la "solidaridad", la IFRC pide a personas de todo el mundo que expresen su solidaridad con acciones, ayudándonos a generar empatía y comprensión hacia la difícil situación de las personas refugiadas y apoyando nuestra labor transformadora en los lugares donde las personas refugiadas más nos necesitan.Les pedimos que se solidaricen con personas como Abdel, que supervisa a las y los voluntarios que acogieron a Munana en el punto de servicio humanitario (HSP) de la Cruz Roja del Chad en Adré, financiado en este caso por la Cruz Roja Británica.En puntos de servicio humanitario como este, la Cruz Roja apoya a la población refugiada allí donde se encuentra —a lo largo de las rutas, en los campamentos, en las comunidades de acogida— proporcionándoles alimentos, asistencia psicosocial, servicios de protección para los grupos en condiciones más vulnerables, refugios y apoyo para la reubicación.En algunas zonas, la Cruz Roja también proporciona asistencia monetaria, para que las personas puedan elegir lo que más necesitan para ellas y sus familias, conservando al mismo tiempo cierto control y dignidad. Rodeado de tanto sufrimiento, Abdel ve este trabajo como una fuente de consuelo y felicidad. "A menudo la gente pregunta: ¿qué es la felicidad? Para mí, la felicidad es ayudar a otras personas", afirma.Una crisis globalLa solidaridad con las personas refugiadas es más importante que nunca, dado el alcance de los desplazamientos provocados por la violencia en todo el mundo. Incluso algunas de las crisis más graves del mundo no siempre reciben la atención que merecen. Sudán, por ejemplo, está viviendo la mayor crisis de desplazamiento del mundo, con más de 12,3 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares debido al conflicto civil en curso. La mayoría se desplazó dentro de Sudán, pero casi un tercio, 4 millones de personas, se han refugiado en países vecinos como Chad, Egipto y Sudán del Sur. Sin embargo, esta crisis masiva recibe relativamente poca atención de los medios de comunicación internacionales.Lamentablemente, este no es el único conflicto que obliga a las personas a abandonar sus hogares en busca de seguridad en otros lugares. La Agencia de la ONU para los Refugiados estima que más de 123 millones de personas en todo el mundo han sido desplazadas por la fuerza.Entre ellas, 36,8 millones son refugiadas (es decir, personas que han buscado seguridad en un país distinto al suyo) y otros 8,4 millones son solicitantes de asilo (personas que han solicitado protección internacional y reconocimiento como personas refugiadas fuera de su país de origen).Una respuesta globalLa escala de los movimientos migratorios en todo el mundo es una de las razones por las que más de 165 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo están trabajando para apoyar a las personas que se desplazan, incluyendo a ña población migrante y refugiada, allí donde necesitan ayuda.Un total de 115 de esas Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja prestan apoyo a las personas refugiadas y solicitantes de asilo mediante iniciativas de respuesta a emergencias y programas a largo plazo. Este apoyo abarca situaciones de emergencia y crisis, en países como Bangladesh, los países vecinos de Sudán y los países vecinos de Ucrania. Las Sociedades Nacionales también prestan asistencia y protección a las personas migrantes y refugiadas que viajan por peligrosas rutas migratorias en todos los rincones del mundo.Esto incluye a las 63 Sociedades Nacionales que participan en el Programa Global de Migración por Rutas de la IFRC, cuyo objetivo es salvar vidas y mejorar la seguridad y la dignidad de 4,7 millones de personas que se desplazan cada año: población migrante, refugiada, desplazada y comunidades de acogida.Los equipos de la Cruz Roja y la Media Luna Roja están en centros de atención telefónica, conectando a las personas con sus familiares perdidos. Están en aeropuertos, paradas de autobús y estaciones de tren, proporcionando a las personas un espacio seguro para descansar.El apoyo brindado es tan individual como la historia y las experiencias de cada persona en movimiento, y puede incluir atención médica, restablecimiento de vínculos familiares, salud mental y apoyo psicosocial, protección, información, alimentos y otros suministros esenciales. Incluso hay un punto de servicio humanitario en el mar. El buque de rescate Ocean Viking rescata regularmente embarcaciones de migrantes en peligro en el Mediterráneo central.Un viaje continuoLa solidaridad con las personas refugiadas continúa incluso después de que llegan a una nueva comunidad o país. Esto se debe a que, muy a menudo, acaba de comenzar un nuevo viaje lleno de retos.Si bien algunas personas refugiadas logran establecerse con éxito en nuevas comunidades, muchas otras se enfrentan a retos muy difíciles. Corren el riesgo de perder el contacto con sus familias y, a menudo, carecen de acceso a servicios sociales y de salud esenciales. También pueden enfrentarse a la discriminación, la trata de personas, la explotación, obstáculos legales y culturales e incluso la violencia.E incluso cuando las cosas van relativamente bien, no siempre es fácil sentirse como en casa en un nuevo país y una nueva cultura. A menudo, se necesita tiempo para empezar a sentirse como en casa. Esta es una de las razones por las que las Sociedades Nacionales, como la Sociedad de la Media Luna Roja de Tayikistán, trabajan para ayudar a las personas a establecerse y sentirse como en casa.Con el apoyo de la Alianza Programática, financiada por la Unión Europea, por ejemplo, la IFRC ayuda a la Sociedad de la Media Luna Roja de Tayikistán a proporcionar dinero en efectivo, paquetes de alimentos, suministros para la vivienda y kits de higiene, entre otras cosas, a la población refugiada en Tayikistán. El apoyo también ha ayudado a la Media Luna Roja a organizar cursos de formación profesional, incluyendo cursos de cocina, de manejo, belleza y clases de inglés para niños y niñas afganas.Cambiando actitudesExisten numerosos ejemplos de este tipo de trabajo solidario de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en todo el mundo. Varias Sociedades Nacionales en Europa, por ejemplo, ofrecen apoyo psicosocial y de salud mental, así como clases de idiomas, a personas refugiadas de Ucrania.Otras trabajan para promover una mejor comprensión de las personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes. Como parte de su compromiso de larga data con la lucha contra el racismo, por ejemplo, la Cruz Roja Finlandesa desarrolló el Identify and Act Navigator, una herramienta digital diseñada para ayudar a las personas a reconocer sus propios prejuicios y comprender cuándo y cómo intervenir en situaciones racistas.En tres meses, la aplicación Navigator fue vista por aproximadamente 20 000 personas; unas 8000 personas completaron todas las etapas y escenarios presentados en el programa.Más información sobre cómo puede unirse a nosotros en solidaridad con la población refugiada de todo el mundo.Enfoque de la IFRC sobre la migración y el desplazamiento.Programa Global de Migración por Rutas.Puntos de servicio humanitario.

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Superando barreras: Las clases de idiomas de la Cruz Roja ayudan a personas desplazadas de Ucrania a abrir las puertas a una nueva vida.

La inseguridad financiera, el desempleo, el acceso limitado a la atención médica y las barreras lingüísticas son retos cotidianos para millones de personas que huyeron de Ucrania tras la escalada del conflicto.Aunque encontrar un lugar seguro es un primer paso fundamental, el camino más difícil suele comenzar después: reconstruir una vida en un nuevo país, rodeado de un idioma y una cultura desconocidos.Para apoyar este viaje, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de Letonia, Lituania, Hungría y Rumanía han puesto en marcha programas de idiomas que van mucho más allá de la gramática y el vocabulario.Estas clases están ayudando a las personas desplazadas de Ucrania a encontrar su voz, proporcionándoles las herramientas que necesitan para acceder al trabajo, la educación, la salud y, quizás lo más importante, un sentido de pertenencia.El proyecto ha sido posible gracias a la contribución suiza a la Unión Europea en el marco del fondo de respuesta rápida. Esta iniciativa tiene como objetivo reducir las disparidades sociales y económicas dentro de la Unión Europea."A los 57, estoy empezando de nuevo"Una de las personas que participa en las clases es Iryna, que nunca imaginó que a los 57 años estaría aprendiendo un nuevo idioma, ni que empezaría de cero en un nuevo país. Ahora vive en Letonia con su nuera y su nieto, y asiste a cursos de letón impartidos por la Cruz Roja Letona."Me falta práctica oral, así que me inscribí con entusiasmo", afirma. "Tenemos una profesora estupenda".La familia de Iryna huyó de Járkov cuando el conflicto se intensificó y pasó varios días refugiada en el sótano de un pueblo con otras familias antes de subir finalmente a trenes de evacuación abarrotados. Al final, llegaron a Letonia.La vida en un nuevo país no ha sido fácil. En su país, Iryna trabajaba como jefa de contabilidad. Ahora trabaja como limpiadora en un teatro, un trabajo por el que está agradecida, aunque esté lejos de su campo. "Para volver a mi profesión, necesito saber el idioma", explica.Pero encuentra alegría en los pequeños momentos. "En el teatro, puedo ver los espectáculos antes del estreno y charlar con los actores", añade con una sonrisa."Nunca pensé que necesitaría un nuevo idioma"Vadym, de 55 años, originario de Mykolaiv, huyó de Ucrania con su familia tras la escalada del conflicto. Su viaje a Rumanía duró tres días. "Fue difícil", recuerda. "Nunca habíamos salido del país, así que nunca pensé que tendría que aprender otro idioma".Antes de la escalada del conflicto, Vadym trabajaba en el puerto, un trabajo cualificado que sigue teniendo demanda. Pero en Rumanía, la barrera del idioma le impide continuar con su profesión.Ahora asiste a clases de rumano organizadas por la Cruz Roja Rumana. "Es útil. En clase hablamos de diferentes temas y ahora puedo ir a la tienda y explicarme a un nivel básico", afirma."Tenía miedo: ¿cómo explicaría si mi hijo se enfermaba?"Durante casi tres años, Mila y su hijo han estado viviendo en Hungría después de huir de Ucrania. Ella todavía recuerda el miedo y las largas colas en la frontera. Todo parecía incierto, y sin hablar el idioma, incluso las tareas más simples se sentían abrumadoras."Tenía miedo: ¿qué pasaría si mi hijo se enfermaba? ¿Cómo le explicaría las cosas al médico?", recuerda.Cuando Mila se enteró de que la Cruz Roja Húngara ofrecía clases de idioma gratuitas, se inscribió de inmediato."Fui al curso y me gustó mucho", dice. "Conocí a otras personas ucranianas, aprendí muchas cosas útiles y empezamos a hablar más".Poder practicar el húngaro en un entorno acogedor ha supuesto una gran diferencia. "Ahora puedo ir sola a la tienda, a la farmacia o a cualquier oficina, y hacer lo que necesito", afirma.La confianza de Mila crece con cada lección. "Cuando alcance un mejor nivel de idioma, tengo pensado buscar trabajo aquí", afirma, llena de esperanza por un futuro más estable."Encontrar un trabajo bien remunerado sin saber el idioma es imposible"Cuando el conflicto se intensificó, Yuliia abandonó Zaporizhzhia con sus dos hijos, con la esperanza de ofrecerles una vida más segura."Quería que mis hijos crecieran en paz, en un país sin miedo", afirma.Más tarde, su madre se reunió con ellos en Lituania. Ambas mujeres encontraron trabajo como limpiadoras, un trabajo honesto e importante que les ayudó a empezar de nuevo. Pero Yuliia sabe que hablar el idioma es clave para abrir más puertas."Encontrar un trabajo bien remunerado sin saber el idioma es imposible", afirma.Por eso, ella y su madre asisten ahora a clases de lituano impartidas por la Cruz Roja Lituana."Ya puedo hablar con personas que no hablan ruso", cuenta Yuliia. "Todavía me cuesta hablar con soltura, pero lo entiendo".Para Yuliia, Iryna, Vadym y Mila, y para muchas otras personas que participan en estas clases, aprender el idioma local no es solo una cuestión de comunicación. Se trata de recuperar el control, reconstruir la dignidad y dar los primeros pasos hacia un futuro al que puedan dar su propia forma.

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A medida que el cambio climático en África hace que más personas se vean obligadas a abandonar sus hogares, un nuevo informe de la IFRC afirma que la gente puede -y debe- tener más y mejores opciones para su futuro.

A medida que las inundaciones, las sequías, las tormentas y las olas de calor se hacen más frecuentes e intensas, aumenta en África el número de personas desplazadas de sus hogares por desastres relacionados con el clima.Estas presiones climáticas no existen de forma aislada, sino que a menudo se entrecruzan con otros riesgos como los conflictos, la inestabilidad económica y la inseguridad alimentaria, agravando las vulnerabilidades existentes y dificultando aún más la recuperación y reconstrucción de las comunidades.En la mayoría de los casos, a la gente no le queda otra opción. Mientras ven subir las aguas o resquebrajarse la tierra reseca bajo sus pies, les quedan pocas opciones: marcharse ahora y encontrar seguridad en otra parte, o quedarse y arriesgarse a perder la casa, los medios de subsistencia, la salud o, en el peor de los casos, la vida.Sin embargo, un nuevo informe de la IFRC sugiere que hay muchas maneras de trabajar con las personas para que puedan evitar tener que tomar decisiones tan terribles que alteren sus vidas. Y si esa decisión es necesaria, también hay formas de garantizar que las personas y las comunidades estén preparadas para poder trasladarse con seguridad y dignidad, concluye el informe.Titulado "Forzados a huir en un clima cambiante", el informe también subraya la urgente necesidad de que los liderazgos políticos, los responsables políticos, los donantes y las organizaciones internacionales y regionales hagan más para apoyar a los actores locales que trabajan directamente con las comunidades que se enfrentan a estos retos. (Puede consultarse un resumen del informe aquí).“Este informe es un llamado a la acción, para invertir en soluciones locales, empoderar a las comunidades y garantizar que nadie se quede atrás cuando llegue la próxima inundación, sequía o tormenta."Charles Businge, director regional de la IFRC para ÁfricaSin duda, la necesidad de actuar es urgente.En 2024, se registraron 7,8 millones de desplazamientos por desastres en África, según el Observatorio de Desplazamientos Internos. Esto supone 1,8 millones más que los seis millones de desplazamientos por desastres registrados en 2023. (Nota: Estas cifras se refieren a desplazamientos, no a personas, porque algunas personas se vieron obligadas a desplazarse más de una vez)."En los últimos 60 años, la tendencia del calentamiento de África ha superado la media mundial", señala el informe, citando mediciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. "En los últimos años se han registrado olas de calor, lluvias torrenciales, inundaciones, tormentas, ciclones y sequías prolongadas".Se prevé que el aumento de las temperaturas y el incremento de las lluvias extremas, las inundaciones, las olas de calor y las tormentas sigan provocando niveles de desplazamiento aún mayores.Un motivo para la esperanza: acciones concretas en la comunidadSin embargo, el informe también ofrece una amplia gama de herramientas y soluciones prácticas, junto con muchos motivos para la esperanza.El informe presenta 30 estudios de caso de 15 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de África que ya están trabajando en múltiples áreas -identificación y reducción de riesgos y promoción de la adaptación, preparación y actuación temprana para reducir las necesidades, entrega de asistencia y protección, y promoción de una recuperación resiliente- para abordar y reducir los riesgos del desplazamiento climático."La acción colectiva y dirigida a nivel local puede ayudar a las personas a adaptarse, trasladarse a zonas más seguras y recuperar y reconstruir sus vidas con dignidad", concluye el informe."En toda África, demasiadas personas se ven empujadas al límite por el cambio climático, obligadas a huir de sus hogares no porque quieran, sino porque no tienen otra opción", señaló el director regional de la IFRC para África, Charles Businge. "Esto no es inevitable. Con el apoyo adecuado, las comunidades pueden prepararse, adaptarse y tomar decisiones informadas sobre su futuro.""Este informe es un llamado a la acción, para invertir en soluciones locales, empoderar a las comunidades y garantizar que nadie se quede atrás cuando llegue la próxima inundación, sequía o tormenta".Cinco acciones clave para brindar mejores opcionesEstas son cinco maneras en que las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja empoderan a las comunidades y amplían sus opciones frente al cambio climático:1.Identificar los riesgos mediante evaluaciones de riesgos dirigidas por la comunidadLos efectos del cambio climático y los desastres afectan a las personas de forma diferente. Para comprender mejor sus riesgos, incluido el riesgo de desplazamiento, los actores locales están trabajando con las comunidades para mapear los peligros y llevar a cabo evaluaciones de riesgo dirigidas por la comunidad. Esto les permite planificar y prepararse con antelación ante posibles desastres y adaptarse mejor a los efectos de un clima cambiante.La Cruz Roja de Sudáfrica, por ejemplo, ha desempeñado un papel clave en la recopilación de datos locales mediante evaluaciones de necesidades de emergencia antes de que se produzcan posibles inundaciones. Esto les permite evaluar las necesidades prioritarias de las comunidades desplazadas e informar su respuesta.2.Reforzar la adaptación y promover la resiliencia a los efectos del cambio climáticoEl cambio climático está afectando al acceso de la población a los servicios existentes, amenazando sus medios de subsistencia y minando la salud. Los actores locales ayudan a las comunidades a reforzar los ecosistemas y a poner en marcha soluciones basadas en la naturaleza. Las organizaciones locales pueden reforzar el acceso de las personas a los sistemas de protección social y ayudarles a proteger sus bienes de forma inteligente y resiliente al cambio climático. Esto puede ofrecer a las personas más opciones para diversificar sus medios de vida, encontrar nuevas formas de adaptarse y permanecer en sus hogares, si así lo desean.En Níger, por ejemplo, la Cruz Roja ayuda a distribuir semillas resistentes a la sequía y repone los bancos de cereales para reducir las necesidades humanitarias cuando se producen desastres. La Media Luna Roja Somalí lleva a cabo iniciativas microeconómicas para apoyar a los mercados locales frente a las sequías y la inseguridad alimentaria constantes.3.Actuar con prontitud y prepararse antes de los desastresLas alertas tempranas, las acciones tempranas y las medidas de preparación -como el mapeo de refugios y rutas de evacuación- ayudan a las personas que tienen que desplazarse a hacerlo de forma más segura. En Mozambique, la Cruz Roja trabaja en lugares donde viven personas desplazadas para reforzar las alertas tempranas antes de los desastres, incluidas las comunidades con personas ya desplazadas por tormentas o crisis anteriores.Comunidades como éstas suelen ser las más afectadas por los fenómenos climáticos, pero carecen de sistemas suficientes de alerta temprana y preparación para desastres. En Malawi, la Cruz Roja comparte información sobre las opciones de evacuación en tiempo real a nivel comunitario antes de que se produzca el desastre, para que la gente se aleje del peligro y tome decisiones informadas previo a la emergencia.4.Proporcionar asistencia y protección a las personas desplazadasLos desplazamientos no siempre pueden evitarse. Cuando se producen, los actores locales suelen ser los primeros en responder, prestando servicios esenciales a las personas necesitadas, como alimentos, agua, refugio y otros artículos de socorro para atender otras necesidades básicas. Estos actores también trabajan para garantizar que sus respuestas tengan en cuenta la protección. En estos momentos de caos o crisis, aumentan las necesidades específicas de protección de grupos vulnerables como las mujeres, los niños, las personas mayores y las personas con discapacidad.La Cruz Roja de Chad atiende las necesidades humanitarias de las comunidades desplazadas por las inundaciones, trabajando para garantizar que el voluntariado y el personal estén capacitados para fortalecer enfoques inclusivos, seguros y sensibles a la protección. En Gambia, la Cruz Roja ayuda a las personas desplazadas por las inundaciones en entornos urbanos a gestionar y almacenar mejor el exceso de agua.5.Apoyar la recuperación resiliente y la ayuda a largo plazo incluso después de que terminen los desastresCuando las personas se ven obligadas a huir de sus hogares, pueden volver a sus casas originales, permanecer en los lugares donde buscaron seguridad, trasladarse a nuevos lugares para reconstruir o permanecer más tiempo en entornos de desplazamiento porque no tienen otras opciones. En todos estos contextos, los agentes locales están ayudando a las personas a recuperarse e integrarse allí donde pueden. Trabajan para garantizar que en el futuro disminuya el riesgo de desplazamiento, por ejemplo ayudándoles a reconstruir sus hogares de forma que sean más resistentes. Cuando las personas permanecen en campamentos o asentamientos de desplazados, los actores locales trabajan para reducir el riesgo de futuros desplazamientos, incluyéndolos, por ejemplo, en las medidas de reducción de riesgos.La Cruz Roja Etíope proporciona a los hogares desplazados en campamentos, en riesgo de sufrir los efectos de la sequía, servicios esenciales, utilizando clínicas móviles para los servicios de salud, y proporcionando ayuda en efectivo y vales, apoyo para el alojamiento y oportunidades de subsistencia.Para más información:Lea a descargue el informeLea o descargue el resumen del informeMás artículos e informes sobre el desplazamiento climático en África (en inglés):IDMC, Informe global sobre desplazamientos internos: ÁfricaSexto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático: ÁfricaDía Mundial contra el Hambre 2025: La sequía provoca hambre y desesperación en el Cuerno de África

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Nota de prensa

La IFRC lanza un Llamamiento de Emergencia ante la escalada de la crisis de población afgana retornada

Kabul/Kuala Lumpur/Ginebra, 2 de mayo de 2025 – Casi un millón de personas afganas han emprendido el difícil viaje de regreso a Afganistán desde Pakistán en los últimos 18 meses, y sólo este mes han regresado casi 145.000, ocho veces más que en febrero.A su regreso, muchas de estas personas se enfrentan a condiciones terribles, como el hacinamiento en los refugios temporales, donde caben hasta 4 familias en una tienda de campaña. El aumento sin precedentes de personas que regresan en poco tiempo (se calcula que entre 4.000 y 6.000 personas cruzan las fronteras diariamente) está ejerciendo una inmensa presión sobre el ya frágil sistema sanitario, los servicios esenciales y las reservas de alimentos de Afganistán. Inicialmente, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) asignó 750.000 francos suizos de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF, por sus siglas en inglés) para apoyar a la Media Luna Roja Afgana (ARCS, por sus siglas en inglés) en el suministro urgente de refugio, atención de salud de emergencia, alimentos y agua - recursos básicos que ahora escasean. Sin embargo, dada la escala y la gravedad de esta crisis que se agrava y se intensifica, la IFRC lanza ahora un Llamamiento de Emergencia global, con el objetivo de recaudar 25 millones de francos suizos para ofrecer ayuda vital durante los próximos dos años, que abarcará el apoyo a la recuperación y la reintegración, incluyendo actividades de generación de ingresos, formación profesional y oportunidades de trabajo a cambio de dinero en efectivo. Los fondos del llamamiento se destinarán a las personas retornadas más vulnerables y en situación de mayor riesgo, como mujeres embarazadas, niñez no acompañada, población adulta mayor, personas con alguna discapacidad y familias que carecen de vivienda. El objetivo es mitigar amenazas como la violencia de género, la desnutrición y la exclusión social, y garantizar que la ayuda vital llegue a quienes más la necesitan.Los retos humanitarios a los que se enfrenta la población retornada son profundos y desgarradores. Muchas personas han sacrificado sus medios de subsistencia, sus pertenencias y su estabilidad en Pakistán, sólo para enfrentarse a dificultades abrumadoras a su regreso a Afganistán. Los niños y niñas, que ya corren un mayor riesgo, sufren desnutrición y necesitan urgentemente atención especializada y apoyo nutricional. En muchos casos, las familias se han separado durante su viaje migratorio, dejando a las personas desamparadas y desesperadas por reconectar. Salima*, una madre que dio a luz a su bebé en el paso fronterizo de Spin Boldak, en Kandahar, mientras se desplazaba, dijo:"Mis hijos nacieron en Pakistán y no tienen ningún tipo de identificación. No sé cómo ni dónde conseguirles documentos de identidad. Su educación ya se ha retrasado considerablemente, y no sé cómo matricularlos en las escuelas aquí en Afganistán. No tenemos refugio en Kabul ni en Baghlan. No sabemos adónde ir ni cómo cubrir nuestras necesidades diarias".Más allá del socorro inmediato, debemos actuar con decisión para proporcionar un apoyo a largo plazo que capacite a las personas para reconstruir sus vidas, acceder a la educación, asegurar sus medios de subsistencia y reintegrarse en sus comunidades en Afganistán.Mawlawi Sheikh Shahabuddin Delawar, Presidente en funciones de la Media Luna Roja Afgana, hace una sentida petición para que se actúe con rapidez: "Mucha gente ha perdido sus hogares, sus medios de subsistencia y a sus seres queridos durante el viaje. Las mujeres, la niñez, la población adulta mayor y las personas con discapacidad son especialmente vulnerables, y garantizar su seguridad y dignidad debe ser nuestra máxima prioridad. A través de esta respuesta de emergencia, nos dedicamos a suministrar ayuda vital ahora y a proporcionar un apoyo sostenible que respete su dignidad mientras trabajan para reconstruir sus vidas".Ahmed Suliman, Jefe interino de la Delegación de la IFRC en Afganistán, destacó la urgencia de la situación:"Esta crisis está evolucionando a un ritmo alarmante, y su impacto repercutirá en millones de personas ya vulnerables. Nuestro objetivo inmediato es aportar ayuda esencial -alimentos, atención de salud y refugio- a quienes la necesitan desesperadamente. Simultáneamente, nos comprometemos a colaborar estrechamente con la ARCS, los socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otras partes interesadas para crear soluciones a largo plazo que permitan a las personas retornadas restablecer sus vidas y sanar de esta crisis".La IFRC llama urgentemente a la comunidad internacional, los socios y los donantes a unirse en apoyo de la población afgana en esta coyuntura crítica. Su contribución al Llamamiento de Emergencia puede marcar una diferencia que cambie vidas, asegurando que quienes regresan o se desplazan tengan la oportunidad de reconstruir sus vidas en condiciones de seguridad y dignidad. *se ha cambiado el nombre para proteger la identidadPara más información o solicitar una entrevista, escriba al correo:  [email protected]   Puede encontrar imágenes y material audiovisual aquí.En Afganistán:  Sayed Eshaq Muqbel: +93 70 733 6040 En Kuala Lumpur: Afrhill Rances: +60 19 271 3641 En Ginebra: Hannah Copeland: +41 76 236 91 09

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Emergencia

Afganistán: Movimiento de población (retorno)

Desde septiembre de 2023, casi un millón de personas afganas, incluyendo más de 118.400 sólo en abril de 2025, han regresado de Pakistán tras la aplicación del Plan de Repatriación de Extranjeros Ilegales. Se calcula que otro millón y medio de personas se verán afectadas o correrán peligro en los próximos meses. A medida que llegan a comunidades ya de por sí agobiadas por la pobreza, la inseguridad alimentaria y una atención sanitaria limitada, se necesita apoyo urgente para ayudarles a reconstruir sus vidas con seguridad y dignidad.Su donación ayudará a la Media Luna Roja Afgana a prestar asistencia vital a la población retornada y a las comunidades que les reciben.

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Kate Forbes, presidenta de la IFRC, en Rafah: "La lucha ya no es sólo por sobrevivir, sino por conservar la humanidad"

Escrito por Kate Forbes, presidenta de la IFRCMi primera visita fue en febrero del año pasado, cuando la crisis ya había alcanzado niveles insoportables. Esperaba encontrar una situación diferente a mi regreso. Pero cuando llegamos, la realidad era dolorosamente familiar.Durante mi primera visita, lo primero que observé fue la fila de camiones repletos de suministros que la población de Gaza necesitaba desesperadamente pero que sólo podía recibir a cuentagotas.Esta vez, un año después, había menos camiones atascados en la frontera, ya que, durante los primeros días del alto el fuego, la Media Luna Roja Egipcia había conseguido hacer llegar más ayuda a Gaza.La ayuda seguía siendo demasiado escasa para cubrir las enormes necesidades, pero permitió a la Media Luna Roja Palestina entregar suministros y servicios esenciales. Lamentablemente, el 2 de marzo, el paso fronterizo volvió a cerrarse a las entregas de ayuda.Determinación silenciosa, esperanza erosionadaLo segundo de lo que he sido testigo en el paso fronterizo de Rafah es la silenciosa determinación del personal y el voluntariado de la Media Luna Roja Egipcia, que trabajan incansablemente para clasificar, coordinar y hacer llegar tanta ayuda como sea posible.Su trabajo es invisible para mucha gente, pero sin su ayuda la cadena humanitaria colapsaría. Son las manos silenciosas que tratan de unir los pedazos de vidas rotas.Hace doce meses, la situación humanitaria en Gaza ya era desesperada. Era un lugar de movimiento limitado, de bloqueos, de violencia recurrente que estallaba y retrocedía, dejando cicatrices más profundas cada vez. Pero aún quedaba un atisbo de esperanza, la creencia de que las cosas podían cambiar.Esa creencia se ha erosionado. Hoy, la población de Gaza está atrapada, no sólo por fronteras físicas, sino también por limitaciones políticas y geopolíticas. La reciente escalada del conflicto no sólo ha remodelado el paisaje de la destrucción, sino que ha alterado fundamentalmente las vidas en toda la región.En el sur del Líbano, la tensión ha aumentado, convirtiendo la vida cotidiana en una existencia precaria en la que la próxima escalada podría llegar en cualquier momento.En Egipto, la ciudad fronteriza de Rafah se ha convertido en testigo involuntario de uno de los bloqueos humanitarios más prolongados de nuestro tiempo. Además, Egipto se ha convertido en un puerto seguro para quienes huyen de los conflictos, la violencia y otras crisis humanitarias. En la actualidad, acoge a cientos de miles de personas obligadas a huir de sus hogares en busca de seguridad y dignidad: población Palestina de Gaza, sudaneses que escapan de un devastador conflicto armado y personas de Siria desplazadas por más de una década de conflicto.Para la población de Gaza, la lucha ya no consiste sólo en sobrevivir, sino en aferrarse a su humanidad en un mundo que a menudo parece haberles olvidado.¿Qué ha cambiado en 12 meses? La magnitud del sufrimiento ha aumentado. Las esperanzas de paz se han desvanecido aún más. El acceso de la ayuda humanitaria se ha vuelto aún más difícil.Servir a la humanidad contra viento y mareaLo que no ha cambiado es la resistencia de nuestros equipos de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.Frente a estas crisis humanitarias múltiples y superpuestas, nuestro voluntariado y nuestro personal siguen, contra viento y marea, sirviendo y quedándose a las puertas de la crisis, negándose a dar la espalda a quienes lo necesitan. Siguen demostrando un valor, profesionalismo y humanidad extraordinarios.En el sur del Líbano, el personal de la Cruz Roja Libanesa sigue respondiendo a las crecientes necesidades de las comunidades afectadas por el aumento de las tensiones, prestando servicios médicos de urgencia y apoyo a las personas desplazadas.En los territorios palestinos ocupados, nuestros equipos de la Media Luna Roja Palestina siguen trabajando en condiciones inimaginables, prestando asistencia y apoyo vitales a comunidades destrozadas por la violencia y las pérdidas.Al otro lado de la frontera, la Media Luna Roja Egipcia desempeña un papel vital en sostener la respuesta humanitaria. Los dedicados equipos de la Sociedad Nacional coordinan el flujo de ayuda, apoyan a las personas desplazadas y garantizan que la esperanza siga cruzando a Gaza incluso cuando las fronteras están cerradas.Pero nuestras Sociedades Nacionales no han estado solas. La red de la IFRC siempre ha estado a su lado. Desde el inicio de la escalada de las hostilidades, la IFRC ha proporcionado financiación de emergencia y suministros médicos, ha desplegado conocimientos técnicos, ha coordinado la logística y ha velado por que la diplomacia humanitaria amplíe las necesidades de quienes se encuentran en situaciones vulnerables.Hoy nos enfrentamos al reto no sólo de responder a las necesidades inmediatas, sino de mantener nuestro apoyo a lo largo del tiempo, garantizando al mismo tiempo la seguridad de nuestros equipos en Gaza. La fatiga humanitaria es real. Los recursos están al límite. Las crisis se multiplican. Sin embargo, las necesidades crecen día a día.Al volver de estos viajes, no dejo de pensar en las palabras de un miembro del personal de la Media Luna Roja Egipcia: "No tenemos una estrategia de salida. Somos de estas comunidades, y estamos con la gente de nuestras comunidades mientras nos necesiten".Esta es la esencia y el espíritu de nuestras Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, algo de lo que soy testigo en todas mis visitas, algo que hace que nuestra red de la IFRC sea tan singular y tan profundamente humana.

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Nota de prensa

La Cruz Roja pide fondos urgentes para atender las crecientes necesidades humanitarias en la República Democrática del Congo

Kinshasa/Nairobi/Ginebra, 27 de febrero – La crisis humanitaria en la República Democrática del Congo (RDC) sigue agravándose, y muchas personas se enfrentan a desplazamientos, inseguridad alimentaria y riesgos sanitarios. Más de 21 millones de personas necesitan asistencia humanitaria en todo el país, según el Plan de Respuesta Humanitaria 2025 de UN OCHA.En respuesta, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Sociedad de la Cruz Roja de la República Democrática del Congo (Cruz Roja RDC) solicitan apoyo internacional urgente para hacer frente a estas crecientes necesidades humanitarias.El Llamamiento de Emergencia de 50 millones de francos suizos lanzado inicialmente por la IFRC para ayudar a 500.000 personas en Kivu del Norte y Kivu del Sur se está ampliando ahora para prestar asistencia vital inmediata a la población congoleña recientemente desplazada en Burundi. Mientras los combates siguen obligando a la población a abandonar sus hogares a un ritmo alarmante en el este de la RDC, casi 300.000 personas han huido de los campos de personas desplazadas alrededor de Kivu del Norte hacia Burundi. El cierre de los aeropuertos de Goma y Kavumu también está dificultando el acceso de la ayuda humanitaria.Hay una necesidad urgente de alimentos, agua potable, refugio y otras necesidades básicas. También se ha movilizado a personal voluntario de la Cruz Roja para ayudar a proteger a la población de los graves riesgos para la salud que suponen los cadáveres sin sepultar en las zonas de conflicto y para garantizar entierros dignos a quienes han perdido la vida."En los últimos 12 meses, la Cruz Roja de la República Democrática del Congo, con el apoyo de la IFRC, prestó asistencia alimentaria vital a 100.000 personas desplazadas y a sus comunidades de acogida, mientras que más de 370.000 personas recibieron artículos domésticos esenciales y apoyo psicosocial. Agradecemos a nuestro voluntariado, que lleva semanas sin dormir, su compromiso para poner fin al sufrimiento en Kivu del Norte y Kivu del Sur. Sin embargo, la situación humanitaria sigue siendo desesperada", declaró Grégoire Mateso Mbuta, Presidente de la Cruz Roja de la RDC. "Necesitamos apoyo urgente para ampliar nuestra respuesta y proporcionar ayuda vital a quienes la necesitan".Mercy Laker, Jefa de la Delegación de la IFRC en Kinshasa, declaró: "La crisis humanitaria en la República Democrática del Congo está llegando a un punto crítico y el llamamiento de emergencia de la IFRC sigue careciendo de fondos suficientes. Millones de personas necesitan desesperadamente alimentos, refugio y atención médica. Se necesita financiación urgente para evitar peores resultados. Llamamos a los donantes a actuar ahora: cada segundo, cada minuto, cada hora cuenta". La IFRC hace un llamamiento a todas las partes en el conflicto para que respeten el derecho internacional humanitario, garantizando el acceso seguro del personal humanitario y la protección de la población civil. El personal humanitario necesita un acceso seguro a las poblaciones afectadas para prestar ayuda esencial.La IFRC insta a los gobiernos, donantes y socios internacionales a que actúen con rapidez para financiar el Llamamiento de Emergencia y así evitar más catástrofes humanitarias.Notas para la edición:Para más detalles sobre el número de personas atendidas por la Cruz Roja de la RDC, consulte la última actualización.Si desea más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Nairobi: Susan Mbalu, +254 733 827 654En Dakar: Moustapha Diallo, +221 774501004En Ginebra: Tommaso Della Longa +41 79 708 43 67, Scott Craig: +41 76 370 35 75  

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Humanidad en las Américas: Cómo la Cruz Roja apoya a las personas en movimiento

La historia de América Latina y el Caribe está marcada por la migración. Miles de personas se mueven todos los días de norte a sur, de sur a norte, entre países del Caribe y entre el continente y otras regiones del mundo.Las personas en movimiento, y las comunidades que las acogen, no están solas. En los países de origen, tránsito y destino, los equipos locales de la Cruz Roja les ofrecen asistencia y protección.A lo largo de las rutas migratorias, las Sociedades Nacionales miembros de la IFRC en la región operan una red de Puntos de Servicio Humanitario que brindan apoyo esencial en salud, nutrición y apoyo psicosocial a personas en situaciones muy vulnerables, independientemente de su edad, género o creencias, de sus motivos para abandonar su hogar o de la dirección en que viajen.Esto incluye a las personas migrantes que están siendo deportadas a sus países de origen por las autoridades nacionales de migración de otros países.Protección y asistencia para quienes retornanUn ejemplo es la labor que realiza la Cruz Roja en Honduras.En 2024, casi 47.000 personas migrantes hondureñas regresaron a su país, lo que equivale a más de 128 personas al día, según la Organización Internacional para las Migraciones. En enero de 2025, 90 personas hondureñas regresaron diariamente, sumando un total de 2.700.En estrecha coordinación con las autoridades estatales, la Cruz Roja Hondureña gestiona dos albergues públicos que reciben diariamente a personas que no pudieron completar su viaje hacia el Norte, incluyendo niños, niñas y adolescentes no acompañadas.En estos centros, la Cruz Roja proporciona información, asesoría legal y se ocupa de la salud física y mental de las personas. Las personas que retornan suelen tener miedo de volver a sus comunidades, por lo que la Cruz Roja también ofrece apoyo para evaluar los riesgos y ayudar a las personas a encontrar un camino hacia una reintegración segura y satisfactoria.En el 2024, sólo en el Centro de Atención para Niñez y Familias Migrantes de Belén, la Cruz Roja atendió a más de 14.300 personas, de las cuales el 59% eran menores de edad. El año anterior, en 2023, el centro también atendió a miles de migrantes, un gran porcentaje de los cuales eran menores. Las palabras de la mujer que gestiona el centro para la Cruz Roja Hondureña siguen siendo válidas hoy en día."Todos los casos en el centro son difíciles de escuchar, todos”, dijoGabriela Oviedo en aquel momento. “Las personas vienen frustradas, molestas porque no lograron el objetivo de llegar a su destino”Historias similares se están viviendo en otros países latinoamericanos. La Cruz Roja Mexicana, por ejemplo, ha activado su plan nacional de emergencia en respuesta al posible aumento de retornos este año. El plan prevé atención prehospitalaria, primeros auxilios psicológicos, kits de higiene, kits de alimentos y otros artículos de emergencia para quienes los necesiten en los estados de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas.En Colombia, la Cruz Roja Colombianaya ha prestado asistencia en el Aeropuerto El Dorado a más de 200personas que arribaron en los primeros vuelos con personas forzadas a retornar desde Estados Unidos, ofreciendo asistencia en salud, apoyo psicosocial y orientación, con especial atención a niñas, niños y adolescentes.Al mismo tiempo, en Ecuador, los equipos de la Cruz Roja también están coordinando con las autoridades nacionales para prestar asistencia humanitaria en los aeropuertos de Manta y Guayaquil al momento de llegada de los vuelos de deportación.La Cruz Roja Venezolana también ha empezado a brindar asistencia humanitaria a las personas migrantes en su regreso a Venezuela. Sus servicios se centran en la atención primaria de salud y el apoyo psicosocial, en coordinación con las autoridades nacionales.El equipo de 40 personas voluntarias multidisciplinarias, personal médico y socorristas también proporcionaron kits de higiene personal, refrescos y medicamentos a las personas que llegaron en los dos primeros vuelos de personas retornadas que aterrizaron en el aeropuerto internacional Simón Bolívar en Maiquetía, Venezuela.La inclusión social también es claveColombia y Ecuador son también ejemplos de países donde los equipos de la Cruz Roja prestan otro servicio indispensable para el bienestar de las personas migrantes: el apoyo en la inclusión social y económica.En Colombia, por ejemplo, más de 2.8 millones de personas venezolanas se han instalado en el país en los últimos seis años. De ellas, el 52 por ciento son mujeres y casi la mitad de ellas tienen necesidad de protección.En Cundinamarca y Bogotá, la Cruz Roja Colombiana fortalece la resiliencia de esas mujeres a través de casas de acogida donde les ofrece servicios especializados en salud sexual y reproductiva, distribución de kits de protección y capacitación para prevenir la violencia de género. También, promueve iniciativas comunitarias contra la xenofobia y la discriminación.Esta intervención está dirigida a mujeres de todas las edades, incluidas mujeres y niñas desplazadas por la violencia, e incluye además evaluaciones nutricionales, acceso a medicamentos y espacios seguros que promuevan su bienestar emocional."Tenemos un espacio seguro para la niñez, donde pueden jugar, divertirse y atravesar el duelo mientras sus padres asisten a cursos de formación sobre empleabilidad y a talleres de habilidades sociales y para la vida, para que puedan empezar de nuevo", explica Erika Cardona, Directora de Asuntos Humanitarios de la Cruz Roja Colombiana.Si las mujeres migrantes y desplazadas deciden quedarse temporal o permanentemente en la comunidad, este Centro Integral de Atención y Desarrollo las apoya en la búsqueda de empleo y les ofrece espacios para continuar con su proceso de escolarización.En Ecuador, la Cruz Roja trabaja en la inclusión social de las personas migrantes que han decidido establecerse en el país, facilitándoles el acceso a servicios de salud, educación y empleo."Para las personas que han decidido quedarse permanente o temporalmente en el país, hemos creado asociaciones libres y voluntarias", dice Roque Fabián Soria Vasco, presidente de la Cruz Roja Ecuatoriana. "A través de nuestra bolsa de trabajo, pueden acceder a empleos de acuerdo a sus capacidades, por ejemplo panadería, sastrería, belleza, entre otras opciones".Usualmente, quienes acaban de llegar no tienen medios para comprar alimentos, productos básicos o pagar un alquiler. Allí, la Cruz Roja Ecuatoriana proporciona asistencia en efectivo y apoyo a los pequeños negocios de la población migrante y de acogida.Cruz Roja, siempre ahíCada país enfrenta retos únicos alrededor de los flujos migratorios. La prioridad de la IFRC es prestar apoyo a las personas en movimiento que se encuentran en situaciones vulnerables, en función de sus necesidades e independientemente de su estatus migratorio, poniendo en práctica nuestros Principios Fundamentales.En total, son 22 países de América en los que los equipos locales de la Cruz Roja trabajan incansablemente para asegurar que la dignidad y los derechos de las personas migrantes sean respetados y protegidos.Entre los servicios que ofrecen se incluyen:Atención prehospitalaria: Primeros auxilios, monitoreo de salud y asistencia médica.Atención médica básica: Curación de ampollas, suministro de sueros de hidratación y evaluación de signos y síntomas.Suministro de ayuda humanitaria: Entrega de kits de alimentos, higiene personal y otros insumos básicos.Apoyo psicológico básico: Orientación y contención emocional.Restablecimiento del contacto familiar: Se facilitan herramientas y medios de comunicación para promover la reunificación familiar y el contacto con seres queridos.Información sobre servicios disponibles: Se brinda orientación sobre los recursos y servicios disponibles en las diferentes zonas para apoyar la reintegración de las personas forzadas a retornar a su país de origen.Para conocer más, visite la página de programas de migración de la IFRC

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Nota de prensa

"Un punto de quiebre": Las dificultades de la población ucraniana en el extranjero

Kiev, Budapest, Ginebra, 14 de febrero de 2025 –Un nuevo informe de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) destaca que las dificultades financieras están empujando a más personas desplazadas de Ucrania a regresar a sus hogares, incluso a zonas de primera línea donde la devastación y la amenaza de violencia siguen siendo elevadas.El informe describe un panorama desolador de personas llevadas al límite tanto dentro como fuera de Ucrania. Para quienes viven en el extranjero, los sistemas de apoyo se han debilitado y el costo de la vida sigue aumentando. Para muchas personas, especialmente las de más edad, las deudas aumentan, la asistencia de salud es inaccesible y las luchas diarias se están volviendo abrumadoras."La gente está llegando a un punto de quiebre: entre las dificultades del desplazamiento y la incertidumbre de volver a zonas potencialmente peligrosas. Se queden o se vayan, sus necesidades aumentan y requieren un apoyo sostenido", dijo Birgitte Bischoff Ebbesen, Directora Regional de la IFRC para Europa."Una vez que regresan a Ucrania, las necesidades humanitarias son considerables: desde alimentos y artículos de primera necesidad hasta ayuda para encontrar empleo. Aun así, mucha gente regresa para contribuir a los esfuerzos de reconstrucción de Ucrania, a pesar de los inmensos retos que les esperan."Principales conclusiones del informe:Las tensiones económicas empujan a la gente a regresar: Más de la mitad de quienes regresan a Ucrania lo hacen por presiones económicas, y el 23% reduce su ingesta de alimentos por falta de recursos.Regreso a zonas de alto riesgo: El 27% de las personas que retornan se asientan en zonas cercanas al frente, a pesar de los graves riesgos de seguridad. Un escandaloso 79% de las personas que regresan a zonas de primera línea informan de necesidades humanitarias urgentes insatisfechas.Deuda: Una de cada tres personas refugiadas que regresan está endeudada, y el 12% se enfrenta a una deuda agobiante que no puede pagar.La población adulta mayor corre un grave riesgo: el 54% de las personas ucranianas de edad avanzada desplazadas dependen de la ayuda del gobierno, que a menudo es insuficiente. El 32% vive en soledad, lo que aumenta su vulnerabilidad.Disminución de la ayuda: La disminución de la ayuda internacional prevista para 2025 pone en peligro programas humanitarios esenciales. La IFRC se enfrenta actualmente a un déficit de financiación de 280 millones de francos suizos para mantener los servicios esenciales para las personas afectadas.Ante el deterioro de las condiciones de vida de millones de personas Ucranianas, tanto en su país como en los países de acogida, la IFRC insta a los gobiernos, donantes y asociados humanitarios a intensificar el apoyo a las poblaciones desplazadas."Sin una financiación y una acción política urgentes, estamos empujando a la gente a una elección imposible: pobreza en el extranjero o condiciones inseguras en casa. Debemos hacerlo mejor", dijo Ebbesen.La red de la IFRC sigue prestando ayuda esencial, que incluye asistencia monetaria de emergencia, apoyo en salud mental y suministros esenciales para el invierno a las poblaciones vulnerables de Ucrania y de los países de acogida en todo el mundo. Con una de las mayores respuestas humanitarias de la historia, 60 Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están apoyando a las personas afectadas por el conflicto armado internacional entre Rusia y Ucrania en todo el mundo. Sin embargo, para garantizar que la población ucraniana desplazada pueda reconstruir su vida con dignidad, es crucial que se mantengan los compromisos en materia de financiación y políticas.*Este análisis se basa en datos recogidos de 5.400 personas ucranianas desplazadas, retornadas y comunidades afectadas por la crisis dentro y fuera de Ucrania. Abarca seis países de Europa y Ucrania.Para más información:Para toda consulta de los medios de comunicación, póngase en contacto [email protected] Kiev: Anastasiia Shvets, +380 99 408 5860En Budapest:Corrie Butler, +36 70 430 6506; Nora Peter, +36 70 265 4020En Ginebra: Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367; Hannah Copeland, +41 76 236 9109

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Artículo

Migración: Un padre escribe un poema de dolor y pérdida después de que el rescate se convirtiera en tragedia

“En la orilla de la muerte, tu viaje terminó.Tu pequeño corazón, aún inmaduro, no pudo resistir.Estaba lleno de amor, desbordante hasta el último aliento.Te fuiste, hermosa mía, pequeña mía...”Estas son las dolorosas y lúgubres palabras de un padre en duelo, escritas en las horas posteriores a que su hija de siete años sufriera un paro cardíaco, poco después de que fuera rescatada de una embarcación en apuros en medio del mar Mediterráneo. Se llamaba Rahaf y ella y su familia acababan de ser subidas a bordo del buque de búsqueda y rescate Ocean Viking, gestionado por SOS Mediterranee y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC).Poco después del rescate, Rahaf, que padecía una cardiopatía congénita, sufrió un paro cardíaco. Tras recibir reanimación cardiopulmonar por parte del equipo a bordo, fue trasladada por vía aérea a un hospital de Malta. Por desgracia, no sobrevivió al viaje y falleció en el helicóptero.Sumido en el dolor, su padre plasmó su dolor en palabras, que escribió con un bolígrafo en un simple trozo de papel blanco. Luego pidió que este poema y la historia de su hija se compartieran con el mundo, como homenaje a su hija y para llamar la atención sobre la situación a la que se enfrentan las personas que cruzan el Mediterráneo.La familia, de cuatro miembros, formaba parte de un grupo de 92 personas migrantes rescatadas de una embarcación en apuros en el Mediterráneo Central, cerca de Malta.Aquí está la versión completa del poema del padre:“En la orilla de la muerte, tu viaje terminó.Tu pequeño corazón, aún inmaduro, no pudo resistir.Estaba lleno de amor, desbordante hasta el último aliento.Te fuiste, hermosa mía, pequeña mía...Tu suave voz se ha desvanecido para siempreDejando atrás un padre, una madre y una hermana - Perdida, vagando entre el mar y el cielo.¿Cómo pudo tu bondadoso corazón dejar a tus seres queridos de repente?Soportaste las penurias del viaje, la crueldad de las olas, ¿para qué?Por una vida digna. Sí, ahora la has encontrado, Rahaf. Estás en la dicha eterna.Que tu alma descanse en paz, mi amor.”Un océano de sufrimiento humanoPor desgracia, la muerte de Rahaf no es un caso aislado. El Mediterráneo es una de las rutas migratorias más mortales del mundo. Al menos 115 menores perdieron la vida intentando cruzar el Mediterráneo solo en 2024.Desde 2014, más de 31.000 migrantes se han ahogado o han desaparecido durante el peligroso viaje a través del mar Mediterráneo.Detrás de cada cifra hay una persona: un hijo, un padre, una hermana... arriesgándolo todo en busca de seguridad.Para ayudar a evitar más historias trágicas y muertes innecesarias, la IFRC sigue comprometida con los esfuerzos de rescate y trabajando a bordo del Ocean Viking para garantizar que las personas perdidas y en apuros en el vasto Mediterráneo reciban la atención vital que necesitan, así como apoyo psicológico para ayudarles a hacer frente a las tensiones por las que han pasado.Con el apoyo de un llamamiento de emergencia en curso para respaldar sus operaciones en el Mediterráneo, la IFRC opera un Punto de servicio humanitario (HSP, por sus siglas en inglés) en el Ocean Viking. Este HSP flotante y móvil ofrece varios servicios críticos, como atención médica, apoyo psicológico y otros tipos de asesoramiento para ayudar a la población migrante a hacer frente a lo que han vivido y a prepararse para lo que les puede esperar cuando por fin lleguen a un puerto europeo y surjan nuevos retos.

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Emergencia

Siria: Emergencia Compleja

La crisis humanitaria en Siria ha empeorado drásticamente tras la intensificación de las hostilidades desde finales de noviembre de 2024, lo que ha provocado desplazamientos masivos, destrucción de infraestructuras y una grave escasez de servicios básicos. Las donaciones a este urgente llamamiento de emergencia ayudarán a la Media Luna Roja Árabe Siria a prestar asistencia vital, incluyendo alimentos, refugio, servicios de salud y protección a 5 millones de personas en toda Siria.

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Artículo

Líbano: Un antiguo hospital se ha convertido en un lugar de refugio y esperanza

En la zona de Jnah de Beirut, un antiguo hospital que cerró sus puertas hace más de una década se ha transformado en un refugio para familias que se vieron obligadas a abandonar sus hogares debido a la escalada del conflicto en el Líbano.Donde antes había atención médica y recuperación, el edificio alberga ahora a personas que lo han perdido todo, llenando sus pasillos de historias de lucha y supervivencia.Entre quienes viven en el refugio está Ahmed, un chico de catorce años cuya vida ha dado un vuelco a causa del conflicto. Después de verse obligada a mudarse tres veces, la familia de Ahmed llegó finalmente a este refugio, tras haber escapado de su casa de los suburbios de Beirut una noche en que las bombas rompieron la tranquilidad del barrio.“Aquella noche salimos corriendo”, recuerda. Primero se refugiaron en una playa hasta que amaneció, luego se trasladaron a Trípoli, 70 km al norte de Beirut, y finalmente volvieron a Beirut. Ahora, continúa su educación a distancia con lecciones enviadas por correo electrónico, aunque no es lo mismo que estar en la escuela con los amigos. “Echo de menos a mis amigos”, dice en voz baja. A pesar de las dificultades, expresó su gratitud por el apoyo que su familia ha recibido de la Cruz Roja Libanesa, que le ha proporcionado alimentos, colchones y servicios médicos.Otra residente, Zahraa, estudiaba gestión educativa y planeaba dedicarse a la enseñanza. Huyó de su casa de madrugada, cuando los bombardeos hicieron insegura su estancia. Aunque su carrera está en suspenso, agradece el refugio y las pequeñas comodidades que ofrece, como baños privados en cada habitación. “Tenemos suerte de haber encontrado este refugio. Antes era un hospital, así que todas las habitaciones tienen cuarto de baño, lo que facilita un poco las cosas”, afirma Zahraa, que reconoce las dificultades pero mantiene la esperanza de un futuro más estable.Kamal, otro residente, ha sufrido una pérdida especialmente dura: no sólo ha perdido su hogar y su medio de vida, sino también a cuatro miembros de su familia a causa del conflicto. Tras abandonar Nabatieh, en el sur del Líbano, su familia se refugió inicialmente en Ouzai, otro suburbio de Beirut, pero pronto tuvo que marcharse también de allí. Ahora, en el refugio, lucha por reconstruir su vida desde los cimientos. Haber tenido que huir de sus hogares varias veces fue una experiencia común entre las personas que viven en este refugio. Y aunque muchas comparten un profundo deseo de volver a casa, esa esperanza se siente lejana. Las zonas que dejaron atrás siguen siendo peligrosas, y algunas personas ya ni siquiera tienen casas a las que volver. Aun así, las familias desplazadas expresan su agradecimiento por los servicios prestados por la Cruz Roja Libanesa.Reem, voluntaria de la Cruz Roja Libanesa del sur del Líbano, lleva años ayudando a su comunidad. Fue una de las personas que construyeron el centro de la Cruz Roja Libanesa en la ciudad de Nabatieh. Obligada a abandonar su propio hogar, ahora se encuentra en el papel tanto de voluntaria como de residente desplazada. “Es increíblemente duro irse, pero no tenemos elección”, dice mientras se le llenan los ojos de lágrimas.A pesar de las difíciles circunstancias, Reem está decidida a seguir vistiendo el chaleco rojo y a seguir apoyando a las personas necesitadas.El apoyo que prestan Reem y otras personas voluntarias está respaldado por un llamamiento de emergencia mundial, lanzado por la IFRC en noviembre, cuyo objetivo es atender las necesidades urgentes de 600.000 personas.Con el reciente aumento de los ataques aéreos y los atentados, el conflicto ha causado más de 3.500 muertes y 15.000 personas heridas hasta el 28 de octubre de 2024. A través del llamamiento de emergencia, la IFRC apoyará a la Cruz Roja Libanesa proporcionando asistencia sanitaria, alimentos y refugio, así como apoyo en materia de agua, saneamiento e higiene. Este llamamiento también ayudará a ampliar la capacidad de búsqueda y rescate de la Cruz Roja Libanesa.

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Emergencia

Mali: Emergencia Compleja

Mali se enfrenta a una grave crisis humanitaria provocada por inundaciones sin precedentes y un conflicto armado en curso que están provocando el desplazamiento de miles de personas, la destrucción de hogares y la devastación de la economía agrícola. Mientras el país se enfrenta a esta compleja emergencia, millones de personas carecen de necesidades básicas como alimentos y agua potable. Su donación nos ayuda a marcar una diferencia significativa para las 200.000 personas que reciben apoyo de la Cruz Roja Maliense en esta respuesta.

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Emergencia

Mauritania: Movimiento de población

El conflicto interno en Mali se intensificó a lo largo de 2024, lo que provocó un aumento del desplazamiento de civiles hacia Mauritania. Hasta el 30 de septiembre de 2024, 262 000 personas refugiadas cruzaron la frontera hacia Mauritania, mientras que aproximadamente 12 400 personas mauritanas regresaron de Mali. Los servicios en los campos ya son limitados debido al hacinamiento y a la falta de servicios humanitarios, y las personas que viven fuera de los campos tienen un acceso extremadamente limitado a servicios básicos como refugio, agua, saneamiento, alimentos, atención sanitaria, protección y educación. Su donación ayudará a la IFRC a marcar una diferencia significativa para las 61.760 personas que reciben apoyo de la Media Luna Roja de Mauritania en esta respuesta.

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Artículo

Voces de la selva: Historias invisibles del Darién

La selva del Darién encarna una crisis invisible. Bajo el denso follaje de este  bosque que une a Colombia y Panamá, cientos de miles de personas migrantes caminan arriesgando sus vidas en busca de seguridad y mejores oportunidades.Este viaje es uno de los más peligrosos del mundo. Innumerables riesgos aguardan a quienes lo intentan. Y, sin embargo, cientos de miles de personas deciden emprenderlo. Una nueva exposición de fotografías y relatos, producida por la IFRC, con financiación de la Unión Europea, cuenta sus historias, y la de quienes trabajan incansablemente para proporcionar ayuda vital a quienes se desplazan.Voces de la selva presenta fotos tomadas por el fotoperiodista Federico Ríos, que viajó por el Darién en 2022 y 2023 en una misión para el New York Times, así como fotos tomadas por el personal de la IFRC y la Cruz Roja en la región. Aquí presentamos una selección de las fotos de la exposición y las historias que hay detrás de ellas...Dejarlo todo para emprender un viaje dentro de la selvaEl Darién es una zona remota y sin carreteras que abarca territorio en Panamá y Colombia, y que constituye el único paso posible por tierra entre Sudamérica y Centroamérica. La selva del Darién es tan extraordinaria como inhóspita, ya que abarca más de 100 kilómetros entre pantanos, densos bosques tropicales, ríos caudalosos y montañas.¿Por qué alguien decide cruzar el Darién?¿Por qué alguien elegiría intentar un viaje tan peligroso? Colapso económico, inestabilidad política, violencia, conflictos, persecución y vías legales limitadas pueden contribuir a esa decisión. Y a menudo, la acumulación de crisis y desafíos fuerzan a las personas a migrar.Los riesgos en el corazón de la selvaLa cruda realidad de la selva del Darién se manifiesta mientras presenciamos a una mujer cargando el peso de su pequeño hijo, mientras camina por un terreno desafiante. El calor y la humedad sofocante incrementan el agotamiento que sienten las miles de personas que transitan por esta área.Cada gota cuentaCruzar el Darién no es cuestión de horas, puede llevar días o incluso semanas, según la época de año. El acceso a alimentos y agua durante el cruce es inexistente, algo que desafía especialmente a las personas que viajan con mínimos insumos. Al no poder depender del agua de arroyos o ríos debido al riesgo de contaminación, es esencial que cada quien cargue sus propios suministros para sostenerse durante el viaje.Enfrentando diversas amenazasLa selva del Darién presenta varias amenazas para quienes la recorren. Entre cruces de ríos desbordados, serpientes venenosas, senderos marcados sólo por las huellas de quienes estuvieron allí antes o clima extremo que puede cambiar en cuestión de minutos.Luego están las amenazas humanas que, desafortunadamente, no son una excepción: robos, tráfico y trata de personas, violencia física y sexual, entre otras. Entre 2018 y 2023, 258 personas perdieron la vida en el Darién.Las personas que cruzan la selva están expuestas a picaduras de insectos, infecciones, diarrea, deshidratación, fracturas o lesiones en la piel sin acceso a primeros auxilios antes de llegar al pueblo más cercano. Durante las partes más difíciles de su recorrido, su único consuelo es confiar y apoyarse mutuamente.Un viaje entre aguasEl Darién se caracteriza por numerosos ríos, muchos de los cuales atraviesan densas selvas tropicales y terrenos montañosos. Sin embargo, estos representan desafíos significativos para las personas que intentan cruzarlo. Especialmente durante períodos de lluvias intensas y frecuentes entre mayo y diciembre. A medida que los niveles de agua crecen y los ríos se vuelven más poderosos, el riesgo por ahogamiento se vuelve una realidad latente.Al borde de la selva, los mundos se encuentranAunque muchas de las personas que cruzan este recorrido son de Sudamérica, aquí confluyen nacionalidades de todo el mundo. En los últimos años, el número de migrantes que provienen de países como China, India, Bangladés, Afganistán, Camerún y Angola ha incrementado significativamente. Para estas personas, los peligros existentes del Darién se ven agravados por barreras culturales y lingüísticas.Números sin precedentesLa magnitud de la migración a través del Darién en las últimas décadas no tiene precedentes. En una región con una densidad de población relativamente baja, el paso de más de 500,000 personas de diferentes partes del mundo en 2023 ha traído desafíos adicionales a las comunidades locales: esta cifra es siete veces más grande que la población que reside en esta área.Debido a que el Darién es un área remota y protegida, los recursos básicos y la infraestructura, como agua limpia y servicios de recolección de desechos, son escasos. Estas consecuencias medio ambientales afectan diariamente tanto a comunidades locales, como grupos de personas migrantes¿Quiénes son las personas que cruzan el Darién y quiénes están allí para ayudarles?Las razones para viajar a través de esta selva son tan variadas como las propias personas, ya sea que viajen solas, con la familia o con personas que conocen en el camino. A continuación, algunas de sus historias.Los múltiples talentos de ZidaneColombiano de origen, Zidane es una persona polifacética: gestor cultural, productor de cortometrajes, competidor de Red Bull, freestyler, rapero, peluquero y panadero. A pesar de sus vibrantes actividades artísticas, se vio obligado a migrar"Dejamos mi país porque las cosas no iban bien allí, no había dinero, no había nada. Mi fundación [de raperos] había cumplido su ciclo y pensé que era buena idea irnos. Pero como no tenía pasaporte, decidimos viajar por la selva del Darién".El pasaporte de NavilA Navil* le preguntaron cuál era el objeto más preciado que llevaba siempre consigo. Respondió inmediatamente: su pasaporte. Sin él no habría podido salir de la India, su país de origen, para intentar llegar a Estados Unidos.*Nombre ficticioEl motivo de Karen para no rendirseEl hijo de Karen, Dylan, es su motivación para todo lo que hace en la vida, su razón para no rendirse en los momentos difíciles, sobre todo ahora, cuando se ha enfrentado a momentos de peligro y dolor al cruzar la selva."Atravesar el Darién no es fácil. No se lo recomiendo a nadie. Allí el peligro no son los animales, es encontrarte con personas que te hacen daño, que te roban, que abusan tanto de lo poco que llevas, como de tu físico, tu cuerpo."Un signo de esperanzaPara las personas que atraviesan la selva, la Cruz Roja representa un signo de esperanza en medio de un viaje difícil y, a veces, desesperanzador. En Panamá, la IFRC y la Cruz Roja Panameña, con el apoyo de la Unión Europea, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y otros socios, llevan varios años respondiendo a las necesidades de las personas migrantes que cruzan el Darién.Como hemos apoyado hasta ahora: La respuesta de la Cruz Roja en cifrasNuestro apoyo durante uno de esos años, en 2023, ilustra las enormes necesidades y el apoyo muy concreto ofrecido por el personal y el voluntariado de la Cruz Roja. En ese año, la Cruz Roja proporcionó a las personas migrantes más de 29,7 millones de litros de agua potable, ofreció más de 20.0200 consultas de atención básica de salud, 2.000 servicios de primeros auxilios y más de 24.500 servicios de atención maternoinfantil.Además, facilitaron más de 33.000 llamadas internacionales para que la población migrante pudiera comunicarse con sus seres queridos. El personal y el voluntariado también proporcionan información, conexión a Internet para permitir el contacto con los familiares y derivaciones a servicios especializados.Espacios seguros y neutralesUna vez que atraviesan la selva, las personas en movimiento pueden acceder a apoyo en los campamentos, donde reciben servicios de protección e información confiable para que continúen su viaje de la forma más segura posible. Las personas también pueden encontrar asistencia en los Puntos de Servicio Humanitario, gestionados por la Cruz Roja Panameña con el apoyo de la IFRC, la Unión Europea y otros socios.

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"Estaremos allí para apoyarles": En las comunidades más vulnerables a las tormentas, el voluntariado asume el reto.

En los campos de Cox's Bazar, en Bangladesh, donde los ciclones suponen una amenaza constante, un grupo extraordinario de personas se convierte en el héroe anónimo de la Preparación y respuesta ante desastres.Unas 3.300 personas voluntarias de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja son la base de la preparación comunitaria y la intervención de emergencia en los campamentos.Dil Mohammed, de 46 años, es uno de ellos. "La gente sabe que estaremos a su lado si nos necesitan durante cualquier desastre", afirma.Tras recibir formación y preparación de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh y la IFRC, Dil Mohammed y sus compañeros voluntarios desempeñan un papel fundamental en la difusión de información de alerta temprana de ciclones y la facilitación de acciones anticipatorias para reducir las pérdidas y los daños sin precedentes que pueden ocasionar los ciclones.Las temporadas de ciclones en Bangladesh, que abarcan de abril a mayo y de octubre a noviembre, son periodos de máxima alerta. Desde 2018, estas voluntarias han recibido formación sobre preparación ante desastres y sobre el sistema de alerta temprana del campamento, así como material de seguridad y equipos de alerta temprana.Cuando se acercó el ciclón Mocha en mayo de 2023, por ejemplo, entraron en acción. Dil Mohammed recuerda su rápida respuesta: "Cuando se anunció la señal 1 del ciclón, recibimos inmediatamente la noticia y empezamos a enviar mensajes verbales a la gente que vivía en mi campamento. Tras recibir el anuncio de la señal de ciclón 4, izamos la bandera de señal de ciclón y difundimos la información de la señal a través de megáfonos por todo el campamento".Mientras que los hombres voluntarios se centraron en informar a la comunidad en general, sus compañeras desempeñaron un papel vital en la concienciación de las mujeres de la comunidad del campamento."Fuimos de puerta en puerta y tuvimos un impacto tremendo en nuestra comunidad, donde el 52% de la población son mujeres", dice Dil Kayas, una voluntaria del campo 8W.Minara, otra voluntaria del campo 7, afirma que "lo aprendido me ha permitido ayudar a la gente de mi comunidad cuando lo necesita".Junto con otras personas voluntarias, Minara ayuda a facilitar sesiones de concienciación a nivel de bloque, asegurándose de que incluso quienes no pudieron asistir a eventos a gran escala reciban información vital sobre la preparación para el ciclón.Minara también utilizó su formación en primeros auxilios para prestar asistencia inmediata a su sobrino herido, mostrando el impacto en el mundo real de las iniciativas de mejora de la capacidad dentro de los campamentos.Cuando la amenaza del ciclón se intensificó, el voluntariado redobló sus esfuerzos. Dil Mohammed explica: "Cuando oímos que se anunciaba la señal 8, izamos 3 banderas de señalización y empezamos a utilizar sirenas, megáfonos, micrófonos de mezquitas y todas las herramientas de comunicación disponibles para asegurarnos de que cada habitante del campamento supiera del peligro inminente".Reconociendo que las mujeres, la niñez, la población adulta mayor y las personas con discapacidad son los grupos más vulnerables durante los desastres, las personas voluntarias idearon un plan para garantizar su seguridad. Mantenían una lista de hogares con «personas extremadamente vulnerables» y, una vez izada la primera bandera, visitaban cada uno de esos hogares, tranquilizándoles y ofreciéndoles ayuda.En una ocasión, una mujer embarazada se acercó expresando su preocupación por la capacidad de su frágil refugio para resistir el ciclón. Las personas voluntarias, en coordinación con la dirección del lugar, organizaron su traslado al refugio de una familia cercana, dando prioridad a su seguridad y bienestar.Dil Kayas y Dil Mohammed prosiguieron sus esfuerzos, utilizando megáfonos para difundir información sobre las señales. Aconsejaron a los miembros de la comunidad que aseguraran sus refugios y protegieran los documentos importantes en bolsas de plástico.También destacaron la disponibilidad de refugios comunales para casos de emergencia. Como resultado de sus mensajes, la comunidad participó activamente en asegurar sus refugios, con las mujeres desempeñando un papel proactivo.Tras el paso del ciclón, pasaron rápidamente a ocuparse de las responsabilidades posteriores al ciclón, realizando evaluaciones para medir el alcance de los daños en sus respectivos campamentos e identificando a quienes necesitaban ayuda de emergencia. También se dedicaron a la exigente tarea de despejar carreteras y caminos, garantizando el acceso y la comunicación dentro de los campamentos."Tras la llegada a tierra del ciclón Mocha, empezamos a limpiar las carreteras de los bloques de los campamentos", cuenta Mahabu Alam, un joven voluntario del campamento 1W. "Los árboles estaban arrancados y los escombros esparcidos, dificultando la accesibilidad".Historias similares en otros asentamientosCox's Bazar no es el único lugar donde la población desplazada de Myanmar está marcando la diferencia en sus propias comunidades. En algunos casos, entre el voluntariado hay personas cuyas familias llegaron a Bangladesh desde Myanmar en años anteriores.En el asentamiento de Basan Char, Jafor Alam, voluntario de la Media Luna Roja de Bangladesh, lleva una bicicleta llena de herramientas para limpiar los escombros de los canales de agua. Si estos canales se bloquean durante las fuertes lluvias, el resultado puede ser una inundación repentina.Mientras tanto, personas voluntarias como Nur Hossain desempeñan un papel importante para garantizar el mantenimiento y la funcionalidad de la infraestructura esencial de los refugios. Capataz experimentado, Hossain ha trabajado en varios lugares de Chittagong, una de las ciudades más grandes del país.Además de mantener los refugios para garantizar su solidez y seguridad, organiza sesiones de sensibilización y resuelve los problemas que surgen en la comunidad bajo la dirección del equipo de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh.Muchas de estas personas también tienen una gran experiencia en sus campos. Abdul Hamid, que vive con su familia en Bhasan Char, se incorporó a la operación Bhasan Char de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh como voluntario de Agua, Saneamiento e Higiene (WASH) en 2021.Gracias a sus conocimientos técnicos y a su experiencia en iniciativas de biogás, se convirtió en voluntario de apoyo a la gestión del sitio, responsable del mantenimiento de los servicios de biogás en Bhasan Char.De este modo, Abdul Hamid desempeña un papel importante a la hora de garantizar el mantenimiento y la funcionalidad de la infraestructura esencial de biogás, contribuyendo significativamente a los esfuerzos de sostenibilidad de su comunidad.Con sus acciones, todas estas personas voluntarias no sólo protegen a sus vecinos, sino que también capacitan a sus comunidades para afrontar los ciclones y los peligros asociados a ellos con resiliencia y preparación.Historia escrita por Farhan Arafin KarimFotos: Humayra TasnimEditado por Al-Shahriar Rupam y Rachel Punitha