Asia Pacífico

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La IFRC lamenta el fallecimiento del expresidente Tadateru Konoe

Ginebra, 27 de mayo de 2026: La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) lamenta profundamente el fallecimiento del Sr. Tadateru Konoe, expresidente de la IFRC y expresidente de la Sociedad Japonesa de la Cruz Roja, quien falleció el 23 de mayo de 2026 a la edad de 87 años.Con el fallecimiento del Sr. Konoe, hemos perdido a uno de los líderes más dedicados y compasivos, un hombre cuya vida se caracterizó por la humanidad, la humildad y el servicio a las demás personas.Durante más de cinco décadas, el Sr. Konoe dedicó toda su vida a la misión humanitaria de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Tras incorporarse a la Sociedad de la Cruz Roja Japonesa a los 25 años, se dedicó de todo corazón a aliviar el sufrimiento y apoyar a las personas afectadas por desastres, crisis y conflictos en todo el mundo. A lo largo de décadas de servicio tanto en la Sociedad de la Cruz Roja Japonesa como en la IFRC, a menudo sobre el terreno y cerca de las comunidades, desarrolló una profunda convicción en el poder de la humanidad, la solidaridad y la compasión.Como presidente de la Sociedad de la Cruz Roja Japonesa desde 2005, el Sr. Konoe dirigió a la Cruz Roja Japonesa para que prestara con éxito asistencia urgente y eficaz en varias emergencias, entre ellas el Gran Terremoto del Este de Japón y el posterior tsunami y accidente nuclear en Fukushima en 2011.Elegido presidente de la IFRC en 2009 y reelegido en 2013, el Sr. Konoe trabajó incansablemente para fortalecer la cooperación en todo el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, reforzar la resiliencia y la capacidad de las Sociedades Nacionales, y defender la integridad y la rendición de cuentas en la acción humanitaria, encarnando en todo momento el «espíritu de unión». Su larga trayectoria en la defensa de la eliminación de las armas nucleares reflejaba su profunda convicción de que la humanidad no debe volver a sufrir jamás tal dolor.Quienes conocieron y trabajaron junto al Sr. Konoe recordarán no solo su notable liderazgo, sino también su amabilidad, su gentileza y su presencia discreta.En reconocimiento a su extraordinario servicio y su inquebrantable compromiso con la humanidad, el Sr. Konoe fue galardonado con la Medalla Henry Dunant, la más alta distinción del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.La IFRC se une a la Sociedad de la Cruz Roja Japonesa, a la amplia familia de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y a innumerables amistades y colegas de todo el mundo para lamentar su pérdida.Transmitimos nuestro más sincero pésame a su familia, sus seres queridos y a todas aquellas personas cuyas vidas se vieron conmovidas por su extraordinaria humanidad.El legado del Sr. Konoe perdurará en los millones de vidas a las que llegó a través de la labor humanitaria que defendió, y en los valores de humanidad y compasión a los que dedicó su vida.Para más información, póngase en contacto con:[email protected] Ginebra: Tommaso Della Longa +41 79 708 4367

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Nota de prensa

Un año después del terremoto de Myanmar, los equipos de respuesta locales impulsan la recuperación, mientras que la ayuda internacional sigue siendo fundamental

Yangón/Kuala Lumpur/Ginebra, 27 de marzo de 2026 – Un año después de que un devastador terremoto azotara el centro de Myanmar, las comunidades y los equipos de respuesta locales siguen demostrando una fortaleza extraordinaria al reconstruir sus vidas en medio de crisis que se superponen. A pesar de que miles de familias trabajan para recuperarse de la destrucción de sus hogares, escuelas y centros de salud, el conflicto en curso, los desafíos económicos, las inundaciones y el calor extremo han agravado las dificultades de millones de personas en todo el país.Ante estos desafíos, el apoyo de la IFRC ha sido fundamental para ayudar a la Sociedad de la Cruz Roja de Myanmar (MRCS) y a su red de miles de personas voluntarias capacitadas a seguir siendo un salvavidas para las comunidades, llegando a menudo a las familias en condiciones más vulnerables en zonas remotas y de difícil acceso. El apoyo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y 32 Sociedades Nacionales de todo el mundo, así como de otros socios y donantes, ha proporcionado asistencia vital a más de 213.652 personas en 31 municipios.El voluntariado local en el centro de una recuperación impulsada por la comunidadDesde las primeras horas del desastre, el personal y voluntariado de la Cruz Roja de Myanmar se movilizaron para brindar primeros auxilios, atención médica, alimentos y agua potable, artículos de refugio y suministros domésticos esenciales, a menudo viajando desde todos los rincones del país para ayudar a quienes lo necesitaban."Un año después del terremoto de marzo de 2025, las comunidades de Myanmar siguen demostrando una fortaleza y una dignidad extraordinarias", afirmó Nadia Khoury, jefa de delegación de la IFRC en Myanmar."Acabo de visitar los lugares donde se llevan a cabo las actividades en 16 aldeas y distritos diferentes en varias de las zonas afectadas por el terremoto, y me ha impresionado ver cómo la Cruz Roja de Myanmar ha trabajado con los comités comunitarios, con los líderes de las aldeas y a través de las personas voluntarias para abordar realmente las necesidades más acuciantes de las comunidades de una manera inclusiva, participativa y digna", añadió.Asistencia flexible: restablecer la capacidad de elección, la dignidad y una recuperación más rápidaUn pilar fundamental de la respuesta ha sido la ayuda multipropósito, que ha permitido a las familias elegir lo que más les importa al comenzar a reconstruir sus vidas. Tras recibir alojamiento de emergencia, asistencia médica y artículos de primera necesidad, muchas personas utilizaron las subvenciones para reparar sus hogares, comprar alimentos, reemplazar las pertenencias perdidas o pagar gastos médicos.Gracias a las sólidas redes comunitarias de la Cruz Roja de Myanmar, la asistencia multipropósito se ha prestado de manera eficaz, incluso en lugares de difícil acceso. Si bien trabajar en estos lugares puede ser un desafío y requiere una gestión cuidadosa, la Cruz Roja de Myanmar ha establecido sistemas sólidos para garantizar que los fondos se utilicen de manera segura y eficaz. Durante el último año, la IFRC también facilitó el uso de nuevas herramientas digitales para mejorar la transparencia, fortalecer la retroalimentación de la comunidad y garantizar que la asistencia llegue a quienes más la necesitan, cuando la necesitan.Refugios gestionados por la comunidad que permiten una vida más segura y dignaParalelamente, la Cruz Roja de Myanmar ha permitido a cientos de familias construir viviendas seguras y adecuadas al contexto local mediante un enfoque de refugios gestionados por la comunidad, con asistencia técnica y orientación de la Cruz Roja de Myanmar y la IFRC. Gracias a las subvenciones, las familias eligen entre los diseños que prefieren, los cuales cumplen con las normas de seguridad e incorporan técnicas de "Reconstrucción más segura", como la recolección de agua de lluvia, la ventilación, las instalaciones de saneamiento y la energía solar. Estos refugios se construyen con materiales locales y se refuerzan para resistir futuros peligros como terremotos, inundaciones y ciclones.Persisten enormes necesidades a medida que continúa la recuperación"Aún queda mucho por hacer este año y en 2027. Hemos recibido una respuesta extraordinaria de la comunidad internacional. La Cruz Roja de Myanmar ha actuado con profesionalismo y experiencia de manera oportuna, y esperamos seguir trabajando juntos para continuar ayudando a las personas afectadas por el terremoto y a otras personas vulnerables aquí en Myanmar", dijo Jonathan Brass, gerente de operaciones de la Delegación de la IFRC en Myanmar.La IFRC pide apoyo sostenidoEl Llamado de Emergencia de la IFRC para Myanmar solo cuenta con un 29,4 % de financiación, lo que limita la capacidad de ampliar las actividades de recuperación que las comunidades necesitan con urgencia. Las contribuciones adicionales son esenciales para garantizar que las familias puedan seguir reconstruyendo con dignidad y esperanza."La recuperación está lejos de haber concluido. Ahora esperamos con interés la fase de recuperación a través de los medios de subsistencia, el suministro adicional de refugios y saneamiento integrados, y la incorporación de la sostenibilidad y la preparación para desastres en nuestro trabajo comunitario", añadió Nadia Khoury.Notas para la edición:Visuales:FotosyB-roll disponibles.Artículo:One year after the earthquake, rebuilding lives and livelihoodsPara obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con:[email protected] Kuala Lumpur:Afrhill Rances, +60 19 271 3641En Ginebra: Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367

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Nota de prensa

Desde terremotos hasta tifones: Filipinas lucha contra catástrofes devastadoras

Manila/Kuala Lumpur, 10 de noviembre de 2025. Filipinas se enfrenta a una crisis humanitaria sin precedentes, ya que una serie de desastres consecutivos han devastado comunidades que aún luchaban por recuperarse. En poco más de un mes, un terremoto de magnitud 6,9 en Cebú, seguido del tifón Kalmaegi (nombre local Tino), han dejado a millones de personas conmocionadas. El domingo, el supertifón Fungwong (nombre local Uwan) atravesó el país, dejando a su paso una estela de devastación. Ante estos múltiples desastres humanitarios, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento de emergencia revisado, para apoyar a la Cruz Roja de Filipinas, ampliando las operaciones para ayudar a 284.904 personas en varias provincias.El llamamiento solicita 18 millones de francos suizos (frente a los 8 millones anteriores) para proporcionar refugio de emergencia, servicios de salud y agua, saneamiento e higiene, y apoyo a los medios de vida. Sin embargo, la financiación es muy escasa, lo que pone en peligro la capacidad de prestar ayuda vital. "Las necesidades humanitarias están aumentando, pero los recursos están disminuyendo", afirmó Sanjeev Kafley, jefe de la delegación de la IFRC en Filipinas. "Sin ayuda urgente, miles de personas se quedarán sin refugio, agua potable ni alimentos. No podemos permitir que el cansancio ante los desastres eclipse el sufrimiento de millones de personas". "La resiliencia de las comunidades se está poniendo a prueba hasta sus límites absolutos", afirmó la Dra. Gwendolyn Pang, secretaria general de la Cruz Roja de Filipinas. "Ya estábamos prestando apoyo a las familias que lo perdieron todo en el terremoto, y ahora cientos de miles de personas más se han visto desplazadas por las inundaciones y los deslizamientos de tierra. Con otra tormenta acercándose, la situación es grave".El pueblo filipino ha soportado mucho en las últimas semanas. El 30 de septiembre, un terremoto sacudió Cebú, causando la muerte de 79 personas, 559 personas heridas y daños en más de 134.000 viviendas, de las cuales 7.295 quedaron completamente destruidas. Las pérdidas en infraestructuras se estiman en 6.760 millones de pesos filipinos (92,2 millones de francos suizos) y, según cifras del Gobierno, más de 747.000 personas se vieron afectadas. Cuando las familias comenzaban a recomponer sus vidas, el tifón Kalmaegi azotó la misma región y otras zonas, tocando tierra en ocho ocasiones en Visayas y Palawan entre el 4 y el 5 de noviembre. La tormenta afectó a más de 2.4 millones de personas y el número de muertes, heridas y personas desaparecidas sigue aumentando a medida que se recibe más información de las provincias afectadas.Más de 377.000 personas siguen en centros de evacuación abarrotados o refugios temporales días después de que el tifón pasara, mientras que las aguas residuales con fuertes corrientes y grandes cantidades de escombros dificultan las labores de búsqueda y rescate. Las líneas de suministro siguen interrumpidas, con cortes de electricidad en 156 municipios y cortes de agua en siete ciudades, lo que aumenta el riesgo de brotes de enfermedades.Y ahora el país se está recuperando de las secuelas del supertifón Fungwong, el vigésimo primer ciclón tropical de este año. Hasta el 10 de noviembre, Fungwong ha afectado a 230.000 familias en todo el archipiélago y ha causado la muerte de dos personas. Filipinas es un país propenso a los desastres, pero esta sucesión de catástrofes no es habitual: es un claro recordatorio de los crecientes riesgos climáticos y sísmicos a los que se enfrentan las naciones en condiciones más vulnerables. Se necesita ayuda urgente para ampliar las labores de socorro, evitar más pérdidas de vidas humanas y apoyar al país en su recuperación tras este último desastre. Nota para la edición Imágenes: Aquí hay fotos y videos disponibles. Para obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Manila: Ellie van Baaren, +63 960 665 9637En Kuala Lumpur: Afrhill Rances, +60 192 713 641 En Ginebra: Scott Craig, +41 76 370 3575

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Nota de prensa

La Cruz Roja en Kiribati y Vanuatu lanzan una nueva iniciativa de resiliencia climática

Suva, Kuala Lumpur, Ginebra, 15 de septiembre de 2025. En ningún lugar son más tangibles los efectos del cambio climático que en el Pacífico y, en casi ningún otro lugar, la necesidad de adoptar medidas locales es más urgente. En Kiribati y Vanuatu, el cambio climático no es una amenaza lejana, sino una realidad presente en todos los rincones.El aumento del nivel del mar, la intrusión de agua salada y las condiciones meteorológicas extremas ya están alterando la vida, los medios de subsistencia y la forma de vida de la población. Estas naciones insulares contribuyen solo con el 0,02 % de las emisiones mundiales, pero se enfrentan a algunas de las consecuencias más devastadoras. Por este motivo, la Sociedad de la Cruz Roja de Vanuatu y la Sociedad de la Cruz Roja de Kiribati, junto con la IFRC, han puesto en marcha un nuevo proyecto de resiliencia climática, financiado por la Dirección General de Acción por el Clima de la Unión Europea (DG CLIMA), para reforzar la adaptación local al cambio climático. El proyecto se basa en información sobre los riesgos para garantizar que cualquier intervención aborde los retos identificados. El secretario general de la Cruz Roja de Vanuatu, Dickinson Tevi, afirmó: "El proceso de evaluación de riesgos nos guiará hacia la identificación de soluciones basadas en la información sobre los riesgos identificados, para hacer frente a los retos a los que nos enfrentamos".El proyecto aprovecha los conocimientos y la capacidad local existente para apoyar intervenciones lideradas a nivel local que hagan frente a los riesgos cada vez mayores a los que se enfrentan los grupos en condiciones más vulnerables. Es decir, las personas que menos han contribuido a esta crisis, pero que viven cada día su dura realidad."Incluir el contexto y los conocimientos tradicionales en la programación local garantizará que los programas de la Cruz Roja se centren en la sostenibilidad y en el respeto a la cultura, las personas y el lugar", afirmó el Sr. Tevi.Los programas para hacer frente al cambio climático son vitales en el Pacífico."Programas como este, que tienen en cuenta la adaptación basada en los ecosistemas y otras medidas para responder a los efectos del cambio climático, son fundamentales para reducir dichos efectos y garantizar la seguridad de las comunidades, su entorno y su población", afirmó Tiina Tetabea, del Ministerio de Medio Ambiente, Tierras y Desarrollo Agrícola del Gobierno de Kiribati, durante la sesión de participación de las partes interesadas en el taller inicial celebrado en Tarawa (Kiribati).También está previsto ampliar el proyecto a Belice y Guyana, en el Caribe, con el fin de apoyar a las comunidades afectadas por el clima en múltiples regiones.Para obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Suva: Nete Logavatu Tamanitoakula, [email protected] Kuala Lumpur: Afrhill Rances, +60 19 271 3641 En Ginebra: Scott Craig, +41 76 370 35 75

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Nota de prensa

IFRC lanza un Llamamiento de Emergencia para apoyar la recuperación tras el terremoto en Afganistán

Kabul/Kuala Lumpur/Ginebra, 2 de septiembre de 2025. -La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) lanza un Llamamiento de Emergencia para ayudar a las personas afectadas por el potente terremoto de magnitud 6,0 que sacudió el este de Afganistán a última hora del 31 de agosto.El terremoto afectó a partes de las provincias de Kunar, Nangarhar y Laghman, dejando más de 1,3 millones de personas afectadas y cientos de viviendas destruidas o dañadas.En respuesta, la IFRC ha lanzado un Llamamiento de Emergencia con el fin de reunir 25 millones de francos suizos para satisfacer las necesidades humanitarias más urgentes y apoyar a la Sociedad de la Media Luna Roja Afgana (ARCS, por sus siglas en inglés) en las labores de respuesta inmediata y recuperación hasta finales de diciembre de 2027.IFRC y la Media Luna Roja Afgana están poniendo en marcha una respuesta integrada para apoyar a las familias afectadas por el terremoto con refugios de emergencia, asistencia en efectivo para múltiples usos, servicios de atención primaria de salud y agua potable. El apoyo a medio plazo se centrará en refugios de transición y viviendas seguras para que las familias puedan reconstruir sus vidas con dignidad.“Este terremoto no podría haber llegado en peor momento.El desastre no solo provoca un sufrimiento inmediato, sino que también agrava la ya frágil crisis humanitaria de Afganistán. Los próximos días serán cruciales para salvar vidas y atender las necesidades humanitarias inmediatas", afirmó Jagan Chapagain, secretario general de IFRC."A través de este Llamamiento de Emergencia, estamos ampliando la ayuda para llegar al mayor número de personas posible. Ahora, y durante los próximos dos años, la ayuda internacional es y seguirá siendo fundamental para satisfacer la enorme magnitud de las necesidades sobre el terreno".IFRC está coordinando estrechamente con la ARCS, que lidera los esfuerzos de respuesta locales con su voluntariado capacitado y sus sucursales en las zonas afectadas. Se están realizando evaluaciones sobre el terreno y equipos móviles de salud están prestando apoyo a los hospitales desbordados con servicios de primeros auxilios y ambulancias. Con el apoyo de IFRC, la ARCS ha preposicionado reservas de emergencia en Kabul, que incluyen miles de mantas, tiendas de campaña, contenedores de agua y utensilios de cocina, listas para ayudar a miles de familias.IFRC hace un llamado a la comunidad internacional para que mantenga un fuerte apoyo al pueblo afgano, a fin de satisfacer las crecientes necesidades humanitarias y respaldar los esfuerzos de recuperación a largo plazo.Para obtener más información, póngase en contacto con: [email protected] Kuala Lumpur: Afrhill Rances, +60 19 271 3641En Ginebra: Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367 Hannah Copeland, +41 76 236 9109Scott Craig, +41 76 370 35 75

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Emergencia

Afganistán: Terremoto de 2025

El 31 de agosto de 2025, un potente terremoto de magnitud 6,0 sacudió el sureste de Afganistán, causando la muerte de más de 1.100 personas, dejando miles de heridas y destruyendo pueblos enteros en las provincias de Kunar y Nangarhar. Con los hospitales desbordados, las vías de acceso bloqueadas por deslizamientos de tierra, miles de personas desplazadas y réplicas continuas que agravan la devastación, las familias necesitan urgentemente refugio, atención médica y ayuda humanitaria. La Sociedad de la Media Luna Roja Afgana se encuentra sobre el terreno prestando asistencia vital y necesita urgentemente apoyo para llegar a más sobrevivientes. Su donación puede marcar la diferencia: done ahora para ayudar a la Sociedad de la Media Luna Roja Afgana a proporcionar asistencia vital.

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Emergencia

Pakistán: Inundaciones monzónicas de 2025

Las implacables lluvias monzónicas y las inundaciones glaciales han devastado Pakistán, causando la muerte de más de 800 personas, desplazando a decenas de miles y destruyendo viviendas, carreteras, puentes, cultivos y ganado. Las comunidades se enfrentan a una grave escasez de agua potable, alimentos, refugio y atención médica, mientras que el aumento de los brotes de enfermedades agrava la crisis. La Sociedad de la Media Luna Roja de Pakistán, con el apoyo de IFRC, está proporcionando ayuda de emergencia y trabajando para restablecer los medios de vida y reforzar la resiliencia de las comunidades afectadas. Sin embargo, los equipos de respuesta a emergencias necesitan urgentemente más recursos para llegar a las personas en condiciones más vulnerables.Su donación puede marcar la diferencia: done ahora para ayudar a la Sociedad de la Media Luna Roja de Pakistán a proporcionar asistencia vital.

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Desastres relacionados con el clima obligan a millones de personas a abandonar sus hogares en Asia-Pacífico, pero las medidas locales ofrecen esperanza

En toda la región de Asia-Pacífico, los desastres y los efectos del cambio climático siguen obligando a millones de personas a abandonar sus hogares. Según el Observatorio de Desplazamiento Interno, solo en 2024 se produjeron 24 millones de desplazamientos por desastres en toda la región, lo que supone más de la mitad del total mundial. Desde inundaciones hasta tormentas extremas, la región de Asia-Pacífico es una de las más afectadas por los desplazamientos provocados por desastres. Sin embargo, un nuevo informe de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) revela no solo cómo la magnitud de la crisis afecta a las comunidades de la región, sino también el poder de la acción local para ayudar a las personas a adaptarse, prepararse y ser más resilientes."Para millones de personas en Asia-Pacífico, esto no es una posibilidad lejana, es una realidad cotidiana", afirma Alexander Matheou, director regional de la IFRC para Asia-Pacífico. "Ya sea en una pequeña isla o en una gran ciudad, las historias son las mismas: los desastres, impulsados y amplificados por el cambio climático, están desplazando vidas y borrando lo familiar". El informe, titulado "Forzados a huir en un clima cambiante", recopila 39 historias de 21 Sociedades Nacionales que están apoyando a las comunidades en todas las etapas del desplazamiento, desde la preparación, la alerta temprana y la evacuación hasta la recuperación y la reconstrucción.Aunque los efectos son devastadores, hay esperanza. "La esperanza se encuentra en la fortaleza de las comunidades y en el trabajo incansable de quienes las apoyan", afirmó Matheou. "Este informe es un llamado a ver lo que está en juego y a reconocer las posibilidades de cambio".Datos claveEn 2024, Asia-Pacífico sufrió más desplazamientos relacionados con desastres que cualquier otra región del mundo. Las amenazas como tormentas, inundaciones, olas de calor y sequías son cada vez más intensas y frecuentes, y las personas se ven obligadas a desplazarse repetidamente.Las personas se ven desplazadas durante períodos más largos, ya que los desastres se superponen con los conflictos, la pobreza y la inseguridad alimentaria, hídrica y de recursos. Los grupos en condiciones más vulnerables, como las mujeres, la niñez, las personas adultas mayores y las personas en situación de pobreza, se ven afectados de manera desproporcionada.¿Cómo estamos abordando estos retos?Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja no solo responden tras los desastres, sino que trabajan con las comunidades antes de que los riesgos empeoren y se produzcan los desastres, ayudando a las personas a adaptarse, prepararse y permanecer en sus hogares o trasladarse de forma segura y digna si deciden hacerlo."Las repercusiones del desplazamiento no terminan con la decisión de trasladarse", afirmó Matheou. "Los riesgos y las incertidumbres acompañan a las personas a lugares nuevos y, a menudo, precarios, poniendo a prueba su capacidad para reconstruir y encontrar estabilidad".Por eso, las formas en que las personas y las comunidades responden adoptan muchas formas. En muchos casos, las personas que han experimentado el desplazamiento están tomando la iniciativa en la preparación y la respuesta, a menudo con el apoyo de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.Entre otras cosas, también están desempeñando un papel fundamental en la mejora de lo pronósticos, las acciones anticipatorias y los sistemas de alerta temprana impulsados por la comunidad.Estos son solo tres de los muchos ejemplos citados en el informe.Preparación para ciclones impulsada por población refugiada - BangladeshEn Cox's Bazar, donde se encuentra el campamento de personas refugiadas más grande del mundo, la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh ha capacitado a más de 3.300 personas voluntarias del campamento para que emitan alertas tempranas y ayuden a sus comunidades a evacuar antes de que se produzcan desastres. El Programa Nacional de Preparación para Ciclones ayuda a garantizar que las medidas tempranas salven vidas, incluso en los entornos más frágiles.Apoyo basado en pronósticos para pescadores y agricultores con el fin de reducir pérdidas: Fiji A través del primer Marco de Acción Anticipatoria del Pacífico, la Sociedad de la Cruz Roja de Fiji proporciona mensajes de alerta temprana, kits para asegurar las embarcaciones y materiales para almacenar los cultivos antes de que lleguen los ciclones. Al activar la asistencia basada en pronósticos, ayudan a las comunidades remotas a proteger sus medios de vida con antelación y a reducir los riesgos de desplazamiento. Apoyo psicosocial a las comunidades de pastores: MongoliaMongolia se enfrenta a inviernos rigurosos, con el dzud —una combinación de sequía en verano y temperaturas invernales extremas— que afecta a las familias de pastores. Para fortalecer la resiliencia y apoyar los medios de vida, los movimientos y las formas de vida tradicionales, la Sociedad de la Cruz Roja de Mongolia proporciona asistencia en efectivo y kits de nutrición para el ganado, construye refugios para animales y promueve medios de vida alternativos. El mensaje central del informe es claro: dado que los desplazamientos relacionados con los desastres y el cambio climático afectan a millones de personas, las comunidades de toda la región de Asia-Pacífico no se quedan de brazos cruzados. Con el apoyo de los equipos nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, se están preparando, adaptando y liderando el camino hacia un futuro más seguro y resiliente.Explore el informe completo: Forced to Flee in a Changing Climate – Displacement in Asia PacificMás información sobre el desplazamiento relacionado con el clima:IFRC report: Forced to flee in a changing climate - AfricaMigración y desplazamiento | IFRC

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Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025: "Si puedo ayudar a mi madre, también puedo ayudar a mi comunidad"

"Era principios de 2011. Algo extraño comenzó a sucederles a nuestros vecinos: decían que estaban enfermos y empezaron a aparecerles heridas en la piel".Siti Imroatus, enfermera de la aldea de Karangmojo, en Boyolali (Indonesia), comienza así la historia que cambiaría su vida y la de muchos miembros de su comunidad. Ocurrió hace casi 15 años, cuando una misteriosa serie de acontecimientos comenzó a afectar a su pequeña comunidad rural."Sabíamos que tenía algo que ver con sus vacas, que habían sacrificado recientemente para comer y vender".Fue esta experiencia, el efecto que tuvo en su propia familia y el proceso de resolución de este misterio lo que llevó a Siti (conocida por sus amigos y familiares como "Bu Im") a unirse a la Cruz Roja Indonesia (Palang Merah Indonesia). También fue el comienzo de un compromiso decidido y duradero por parte de Bu Im de seguir trabajando para garantizar que este tipo de brotes no volvieran a producirse.En el Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025 (19 de agosto), nos unimos al personal humanitario en todo el mundo bajo el lema #ActuarPorLaHumanidad para honrar el coraje de personas como Siti, que toman la iniciativa de proteger a las demás personas y salvar vidas, incluso cuando ellas también sufren los mismos problemas.Esta es la historia de Siti en sus propias palabras."Las autoridades locales de salud vinieron a investigar y resultó ser ántrax, una enfermedad infecciosa que se transmite a través de los animales y que es causada por la bacteria Bacillus anthracis.Mi madre también enfermó porque había manipulado un trozo de carne que, al parecer, estaba infectado. Le salieron heridas en las manos y la llevé inmediatamente al hospital más cercano para que la trataran.Sabía que tenía que actuar con rapidez, porque cuanto antes la trataran, antes se recuperaría. En aquel momento yo vivía en otro lugar, pero me quedé con mi madre y la cuidé hasta que se recuperó por completo.Pensé que, si podía ayudar a mi madre, también podría ayudar a mi comunidad. Quería motivar a la gente y darles consejos sobre cómo mantenerse sanos para evitar otro brote, ya fuera de ántrax o de cualquier otra enfermedad. Por eso me hice voluntaria de la Cruz Roja"."En 2018 me uní al Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias, que llamamos «CP3». Es un programa que ayuda a comunidades como la mía en Indonesia a prepararse y prevenir brotes de enfermedades, epidemias y pandemias."Cuando me uní, recibí formación en control de epidemias y vigilancia comunitaria para poder asesorar a mi comunidad sobre diferentes enfermedades infecciosas e informar de cualquier cosa inusual"."Es posible que las comunidades no estén muy bien informadas sobre el ántrax. Pero se trata de una enfermedad grave que puede infectar tanto a animales como a seres humanos, y las personas mayores de mi comunidad son especialmente vulnerables.El año pasado hubo un brote de ántrax en Yogyakarta y varias personas fallecieron. Por eso sigo educando a mi pueblo con otras personas voluntarias, porque quiero que mi familia esté sana y quiero que mi comunidad esté sana.Lo mejor de ser voluntaria es ser útil para mi familia y mi comunidad. Sé que si puedo detectar y notificar las enfermedades rápidamente, todas y todos estaremos más seguros".---Las actividades descritas en este artículo se llevaron a cabo como parte del Programa de Preparación Comunitaria ante Epidemias y Pandemias (CP3) multipaís, que se desarrolló entre 2018 y 2025. Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 ayudó a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios a prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades.Para obtener más información sobre el ántrax y otras enfermedades infecciosas, visite la Caja de herramientas para el control de epidemias de la IFRC.Si le ha gustado esta historia y desea obtener más información, suscríbase al boletín informativo sobre preparación para epidemias y pandemias de la IFRC.En este Día Mundial de la Acción Humanitaria, descubra cómo apoyar a quienes #ActúanporlaHumanidad:Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025: Un llamado urgente a honrar, respetar y proteger a quienes actúan por la humanidad | IFRCÚnase a nosotros para proteger a la humanidadHonrar a quienes fallecieron: visita la página En Memoria de la IFRCApoyar al Fondo Rojo para las Familias.Donar al Fondo Rojo para las Familias.

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Nota de prensa

De la crisis a la resiliencia: Apoyo a las familias de pastores en Mongolia un año después

Ulán Bator/Pekín/Kuala Lumpur, 14 de julio de 2025 —Un año después del invierno más duro que ha vivido Mongolia en casi medio siglo, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Sociedad de la Cruz Roja de Mongolia celebran el fin de una importante operación humanitaria respaldada por un llamamiento internacional de emergencia de la IFRC.La operación no solo ha proporcionado asistencia vital a más de 25.000 personas en 21 provincias, sino que también ha ayudado a la comunidad a desarrollar una resiliencia a largo plazo frente a los crecientes retos relacionados con el clima.El invierno que comenzó a finales de 2023 trajo consigo un devastador dzud, una condición climática severa y de inicio lento en la que la nieve y el hielo cubren el suelo, impidiendo que los animales accedan a los pastos y provocando la muerte generalizada de animales.En junio de 2024, más de ocho millones de cabezas de ganado habían perecido, lo que supone alrededor del 12,5 % del ganado del país según cifras oficiales, lo que amenazaba no solo la fuente de alimento de los pastores, sino también la principal fuente de ingresos de miles de familias.Ayuda vital en pleno inviernoUransaikhan, de 68 años, y su marido, de 70, residentes en la provincia de Sukhbaatar, han soportado los duros inviernos de Mongolia desde la década de 1990, pero el dzud del año pasado les puso a prueba como nunca antes. Ella recuerda la ansiedad y la desesperación que sentía cada mañana al ir a ver cómo estaban sus animales."Nuestros animales se morían de hambre, les daba té hervido porque no teníamos nada más". En un momento dado, la nieve selló su ger —la casa tradicional mongola— y su marido tuvo que levantarla por el techo para que pudiera excavar y sacarlos. Para la primavera, habían perdido más de dos tercios de su ganado.Desde los primeros indicios de la crisis en diciembre de 2023, la Sociedad de la Cruz Roja de Mongolia movilizó a más de 900 personas voluntarias capacitadas para llegar a más de 5.000 hogares de pastores en 21 provincias.Gracias al llamamiento de emergencia de 2,7 millones de francos suizos que la IFRC lanzó junto con la Cruz Roja de Mongolia, los kits para el cuidado de los animales permitieron a las familias de pastores proteger el ganado que les quedaba y, con el dinero en efectivo para fines múltiples, compraron alimentos, combustible, y heno y forraje para los animales.Dado que el desastre tuvo un profundo costo psicosocial para las personas afectadas, la operación también proporcionó apoyo psicosocial y de salud mental, que llegó a 11.350 personas y permitió la creación de 12 centros permanentes de asesoramiento en este tema, junto con la formación esencial para el personal y el voluntariado de la Cruz Roja de Mongolia.Las encuestas mostraron que la mayoría de los hogares estaban satisfechos con la asistencia general. "El dinero en efectivo y los artículos fueron de gran ayuda. No se imaginan lo agradecida que estoy", dijo Uransaikhan. Gracias al programa de dinero en efectivo y a los kits para el cuidado de los animales, las familias de pastores, incluida Uransaikhan, pudieron comprar combustible y alimentos para sobrevivir a las peores semanas y proteger a los animales que les quedaban.Además, la IFRC movilizó a siete especialistas en situaciones de emergencia para prestar apoyo técnico a la Cruz Roja de Mongolia con el fin de garantizar la alta calidad de las intervenciones previstas y profundizar en los campos más afectados para ayudar a reforzar la capacidad de los equipos de la Cruz Roja para responder al desastre.De la recuperación a la adaptación a largo plazo: construyendo un futuro resiliente al clima"El dzud es un desastre que afecta a todos los aspectos de la vida de las familias de pastores", afirmó Bolormaa Nordov, secretaria general de la Cruz Roja de Mongolia. "Hemos sido testigos de cómo el dzud ha pasado de producirse una vez cada diez años a hacerlo cada dos o tres años. Nuestro objetivo era proporcionar ayuda de emergencia para ayudar a las familias a sobrevivir a este desastre, recuperar sus medios de vida y fortalecer su resiliencia y adaptación a largo plazo".A medida que el clima cambiaba, esta operación continuó centrándose en la recuperación y el fortalecimiento de la resiliencia de las familias de pastores. Para la primavera de 2025, se construyeron 30 refugios invernales para animales junto con instalaciones sanitarias, lo que ayudó a 126 pastores a proteger mejor su ganado. A través de la diversificación de ingresos y subvenciones para pequeñas empresas, la IFRC y la Cruz Roja de Mongolia ayudaron a la gente a generar diferentes fuentes de ingresos.Aunque la operación ha concluido, el compromiso con la recuperación a largo plazo y la preparación para el clima sigue siendo firme. El dzud de 2023-2024 evidenció los graves retos que plantea el cambio climático.De cara al futuro, la Cruz Roja de Mongolia, con el apoyo de la IFRC, está trabajando en un Marco Estratégico de Resiliencia Climática 2025-2032 para reducir de forma proactiva los riesgos climáticos y fortalecer la capacidad de adaptación y respuesta liderada por la comunidad."Incluso en los paisajes más inhóspitos, vimos una inmensa generosidad, fortaleza y espíritu de apoyo mutuo, a pesar de que la gente había sufrido tantas pérdidas", afirmó Olga Dzhumaeva, jefa de la Delegación de la IFRC en Asia Oriental. "Nos centraremos en la adaptación climática a largo plazo mediante sistemas de alerta temprana, medios de vida diversificados y resilientes, y soluciones innovadoras y climáticamente inteligentes. En colaboración con la Cruz Roja de Mongolia, seguiremos fortaleciendo la resiliencia de las comunidades y garantizando un futuro sostenible".Para más información y solicitar una entrevista, póngase en contacto al correo:[email protected] Beijing:Kexuan Tong,+86 13147812269En Kuala Lumpur:Afrhill Rances,+60 19 271 3641En Ginebra:Scott Craig: +41 76 370 3575

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Enraizarse en la resiliencia: la Cruz Roja de Camboya une a las comunidades para restaurar los manglares

En la provincia de Kampot, al sur de Camboya, una reciente iniciativa de plantación de manglares reunió a personas voluntarias de la Cruz Roja y residentes locales —jóvenes y mayores— junto con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) para restaurar zonas costeras degradadas mediante la plantación de manglares."Lo especial de hoy es ver cómo se unen personas de todos los ámbitos de la vida", afirma Norm Teat, voluntario de 76 años de la Cruz Roja de Camboya (CRC)."Plantar manglares no es solo plantar árboles, es proteger nuestro futuro", añade. "Estos árboles ayudan a prevenir la erosión costera, sustentan la vida marina e incluso absorben el carbono nocivo de la atmósfera".Reconociendo también la importancia vital de los bosques de manglares costeros para proteger las costas durante las tormentas severas, la Cruz Roja de Camboya está trabajando en colaboración con la IFRC, las comunidades locales y otras partes interesadas para plantar manglares y promover la gestión medioambiental a largo plazo. Estos esfuerzos comunitarios forman parte de una campaña más amplia para crear conciencia y aumentar la resiliencia ante desastres relacionados con el clima, como las inundaciones costeras y las tormentas."En la provincia de Kampot hay más de 800 personas voluntarias de la Cruz Roja y más de 1.000 jóvenes de la Cruz Roja", afirma Men Neary Sopheak, primer secretario general adjunto de la Cruz Roja de Camboya."En la provincia de Kampot hay más de 800 personas voluntarias de la Cruz Roja y más de 1000 jóvenes de la Cruz Roja", afirmó Men Neary Sopheak, primer secretario general adjunto de la Cruz Roja de Camboya."La iniciativa de la Cruz Roja sobre los manglares forma parte de nuestro compromiso más amplio de crear comunidades saludables y resilientes al clima en Camboya. Al restaurar y conservar los bosques de manglares, ayudamos a proteger la biodiversidad, mejorar la calidad del agua y apoyar los medios de vida de las personas que viven a lo largo de la costa".¿Por qué los bosques de manglares son tan resistentes ante las condiciones climáticas adversas? Una de las razones es que algunos árboles de manglar pueden respirar a través de raíces aéreas que se elevan por encima del suelo fangoso como tubos de buceo. Esto les permite sobrevivir en suelos pantanosos.El enfoque de la CRC va más allá de la plantación. A través de la formación de la comunidad en el cuidado de los manglares, la preparación para desastres y la protección del medio ambiente, la Cruz Roja está empoderando a la población local para que se convierta en guardiana de su propio entorno."El clima está cambiando y debemos ayudar a las comunidades a adaptarse, especialmente por el bien de las generaciones futuras", afirmó Kathryn Clarkson, jefa de la delegación de la IFRC para Tailandia, Camboya, Laos y Vietnam. "He participado muchas veces en actividades de plantación de manglares con la Cruz Roja de Camboya, y cada vez más me doy cuenta de lo importantes que son los manglares, no solo como sistema de defensa natural, sino también como absorbentes de carbono de la atmósfera y como símbolo de resiliencia".Para Norm Teat, de 76 años, la campaña tiene un profundo significado personal. "Soy voluntario de la Cruz Roja de Camboya desde 2014", afirma. "A lo largo de los años, he aprendido mucho sobre salud, preparación para desastres, cultivo de hortalizas y protección del medio ambiente, y comparto estos conocimientos con mi familia y mi comunidad". A medida que los manglares se enfrentan a amenazas cada vez mayores debido al desarrollo y al cambio climático, iniciativas como estas demuestran la fuerza de las acciones lideradas por la comunidad. En reconocimiento al Día Mundial de los Manglares, que se celebra este mes, rendimos homenaje a las comunidades que trabajan para proteger estos ecosistemas únicos, con el fin de lograr un futuro más verde, seguro y resiliente. Escrito por Kwanta Norkum, oficial de comunicación e información de la IFRC.Más información sobre la Reducción del riesgo de desastres con soluciones climáticamente inteligentes en la IFRCMás información sobre la resiliencia climática en la IFRC

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En una pequeña escuela de la región de Sagaing, en Myanmar, la gente encuentra un lugar seguro tras un devastador terremoto.

Cuando Khin Su Wai, de 26 años, camina por los terrenos destrozados de la escuela del monasterio de monjas Yadana Theingi, en la región de Sagaing, los recuerdos son dolorosos, pero su dedicación a su trabajo como profesora sigue intacta."Lo perdí todo: mis dos hijos, mi marido y mi suegra", dice en voz baja.El 28 de marzo de 2025, un potente terremoto de magnitud 7,2 sacudió el centro de Myanmar, destruyendo hogares y reduciendo a escombros comunidades enteras. La escuela del monasterio de monjas Yadana Theingi fue una de las más afectadas en Sagaing.Dieciséis personas perdieron la vida en la escuela, entre ellas los seres queridos de Khin. Khin ha sido profesora voluntaria en esta escuela durante más de siete años."No podía comer ni dormir. Ni siquiera me reconocía a mí misma en aquellos primeros días", recuerda.Yadana Theingi no es una escuela religiosa cualquiera. Es un lugar donde se acogía a personas desplazadas internas de todo Myanmar incluso antes de que se produjera el terremoto. Es un refugio para más de 100 estudiantes (de entre 5 y 18 años), entre los que se encuentran aprendices de monjes, monjas y niños y niñas de diversos orígenes étnicos, como chin, paluang, shan, birmanos y pa-o (del este del país).Todo cambióDespués del terremoto, todo cambió. Los niños y niñas que antes se sentaban en los pupitres de las aulas, ahora estudian en el suelo, compartiendo una sola pizarra. Cuando se derrumbó el edificio principal, los espacios seguros para dormir también se volvieron limitados."No hay suficientes lugares para que los niños y niñas duerman", explica Khin. "Hacemos lo que podemos, pero es muy difícil".Inmediatamente después del terremoto, las personas voluntarias de la Cruz Roja de Myanmar, muchas de ellas procedentes de comunidades muy afectadas por el terremoto, se pusieron manos a la obra.En respuesta a las peticiones de la comunidad, instalaron tiendas de campaña proporcionadas a la IFRC por la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) con financiación del Gobierno de la República de Corea. Estas tiendas de campaña ofrecieron un lugar seguro temporal y fundamental para las personas mientras trabajan para reconstruir sus medios de vida, sus hogares y sus comunidades.El voluntariado de la Cruz Roja también instaló tiendas de campaña en lugares cercanos, como mezquitas y zonas comunitarias en el barrio de Poe Tan, en Sagaing.La respuesta integral entra en una fase críticaPero esto es solo una pequeña parte del apoyo prestado por la Cruz Roja de Myanmar. En cinco estados y regiones afectados por el terremoto (Sagaing, Mandalay, Naypyitaw, la parte sur de Shan y la parte este de Bago), las y los voluntarios de la Cruz Roja proporcionaron lonas, kits de refugio, asistencia en efectivo, atención de la salud, apoyo psicosocial y de salud mental, agua potable, servicios de saneamiento e higiene, y muchas otras formas de ayuda. Con el apoyo del Llamamiento de Emergencia de la IFRC y otros socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, así como otros donantes, la Cruz Roja de Myanmar ha llegado hasta ahora a cerca de 200.000 personas con refugios de emergencia, atención sanitaria, agua potable y asistencia en efectivo. Esto incluye más de 23.000 kits de refugio, 6.000 tiendas de campaña familiares y más de 13.000 personas atendidas con asistencia de salud, incluso a través de clínicas móviles.Al cumplirse 100 días desde el terremoto, la IFRC rinde homenaje a la dedicación del voluntariado de la Cruz Roja de Myanmar, así como a profesoras voluntarias como Khin Su Wai, que han dado tanto para ayudar a sus comunidades a hacer frente a estos trágicos acontecimientos.La IFRC también pide un apoyo mucho mayor para su Llamamiento de Emergencia por el terremoto en Myanmar, con el fin de que la Cruz Roja de Myanmar pueda ayudar a más personas a reconstruir sus hogares, restablecer sus medios de vida y restaurar sus comunidades.Los próximos 100 días serán una fase especialmente crítica, dado que la reconstrucción de refugios transitorios seguros y medios de vida sostenibles requiere más tiempo e inversión que la fase inicial de respuesta a la emergencia. Al mismo tiempo, la Cruz Roja de Myanmar ayudará a estas comunidades a prepararse para posibles crisis futuras.Lamentablemente, hasta ahora, el Llamamiento de Emergencia de la IFRC para el terremoto de Myanmar solo ha recaudado el 22% de los fondos que se necesitarían para ayudar a la Cruz Roja a alcanzar estos objetivos.Reviviendo sueños desplazadosEn la escuela del monasterio Yadana Theingi Nun, el deseo de reconstruir es fuerte, ya que muchas personas anhelan superar la ayuda humanitaria y comenzar a perseguir sus verdaderos sueños en la vida."Quiero ayudar a la gente a reconstruir los edificios de forma más segura", dice Khaw Gay Shwe, un monje aprendiz de 16 años que estudia en la escuela. Khaw fue desplazado debido a los disturbios civiles en el estado de Chin. Su asignatura favorita es inglés y sueña con estudiar en el extranjero para convertirse en ingeniero civil.Otro joven monje de 12 años, Aung Khant, quiere ser profesor como Khin. Al igual que muchos de los estudiantes, Aung Khant ha estado ayudando a limpiar los escombros del edificio derrumbado fuera del horario escolar.Mientras tanto, los jóvenes monjes duermen seguros por la noche dentro de las tiendas de campaña. "A los aprendices les encantan las tiendas", dice Khin con una sonrisa poco habitual. "No se les obliga a dormir allí, lo hacen porque quieren. Les parece divertido".Durante el día, los niños no permanecen en las tiendas porque están expuestos a un calor abrasador de 40 grados centígrados. Pero al caer la noche, las tiendas se convierten en lugares de descanso y comodidad.Para Khin, no hay vuelta atrás a su antigua vida. "Tengo pensado ser voluntaria en esta escuela durante el resto de mi vida", afirma. "No tengo ningún otro sitio al que ir. Aunque sea doloroso, haré todo lo posible por seguir adelante.Estoy muy agradecida con las personas voluntarias y donantes que proporcionaron tiendas de campaña a nuestra escuela como refugio temporal. Todavía hay muchas necesidades urgentes, desde reconstruir la escuela hasta conseguir material didáctico y alimentos. Pero, paso a paso, lo reconstruiremos".Más información sobre el llamamiento de emergencia de la IFRC por el terremoto de Myanmar.Otros artículos sobre el terremoto de MyanmarTras el terremoto de Myanmar, una madre encuentra fuerzas en ayudar a otras personas | IFRCUna historia de dos emociones: En Myanmar, visitando a personas cuyas vidas se vieron sacudidas por el terremoto del 28 de marzo, me debato entre la esperanza y el miedo. | IFRCDe las aulas a la primera línea: Tras la crisis, "la profesora Honey" ha pasado de educar a responder a emergencias. | IFRCUn mes tras el terremoto de Myanmar: las necesidades siguen siendo inmensas | IFRCUna semana después: La IFRC amplía la respuesta al terremoto de Myanmar en medio de masivas necesidades humanitarias | IFRCLa Cruz Roja de Myanmar corre contrarreloj para salvar vidas tras el terremoto | IFRCUn fuerte terremoto sacude el centro de Myanmar: La Cruz Roja responde | IFRC

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Tras el terremoto de Myanmar, una madre encuentra fuerzas en ayudar a otras personas

Yadanar Yu Hlaing Kyuu, una madre soltera de 30 años con un hijo, recuerda vívidamente lo ocurrido el 28 de marzo de 2025. Ella y su familia estaban almorzando en la cocina al aire libre con techo de palma junto a su casa en la aldea de Shwe Lunn, Mandalay, cuando comenzaron los temblores.Al principio, pareció un temblor leve. Pero pronto, el suelo comenzó a sacudirse violentamente. Yadanar instintivamente escondió a su hijo debajo de una mesa en la cocina y lo protegió con su cuerpo. Momentos después, los edificios de hormigón dentro de su recinto comenzaron a derrumbarse y su casa se derrumbó.Yadanar, su hijo y otros miembros de la familia tuvieron la suerte de sobrevivir sin lesiones.Tras el desastre, se unió a sus vecinos en la búsqueda de sobrevivientes. Al mismo tiempo, intentó desesperadamente comunicarse con sus compañeros de trabajo en una popular cafetería de Mandalay para saber si estaban bien.Una vez que se restablecieron las líneas telefónicas y pudo hablar con uno de sus compañeros de trabajo, Yadanar se enteró de que la cafetería se había derrumbado. Aunque tuvo la suerte de sobrevivir, se dio cuenta de que había perdido tanto su hogar como su trabajo.Cien días después de este desastre que cambió sus vidas, los recuerdos siguen vivos para muchas personas como Yadanar, que perdieron sus hogares, sus medios de subsistencia y a sus seres queridos a causa del terremoto. Pero muchas personas aquí también recuerdan la valentía y la solidaridad de personas como Yadanar, que se unieron inmediatamente a sus vecinos en la búsqueda de sobrevivientes y ayudaron a la gente a superar esos primeros días terribles.El apoyo de la Cruz Roja de Myanmar y la red de la IFRC (que lanzó un Llamamiento de Emergencia y asignó 2 millones de francos suizos del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres) también ha ayudado a la población a satisfacer sus necesidades básicas de nutrición, salud, agua y refugio desde el terremoto (véanse más abajo las estadísticas sobre la ayuda ya prestada).De cara a los próximos 100 días, será fundamental que continúe la solidaridad local, nacional e internacional, para que la Cruz Roja de Myanmar pueda ayudar a más personas como Yadanar a reconstruir sus hogares y medios de vida, a mantener a sus familias y a prepararse para posibles crisis futuras.Por esta razón, la IFRC está pidiendo un apoyo aún mayor para su Llamamiento de Emergencia por el Terremoto en Myanmar. Ayudar a las personas a regresar a refugios resistentes a los terremotos y reconstruir sus medios de vida requiere más tiempo y una mayor inversión que proporcionar ayuda inmediata después de un desastre. Aún así, el Llamamiento Internacional de Emergencia de la IFRC solo ha recibido el 22 % de los fondos necesarios para ayudar a la Cruz Roja de Myanmar a cumplir sus objetivos de respuesta al terremoto.De sobreviviente a voluntariaMientras tanto, en la comunidad de Yadanar, la solidaridad entre el vecindario es lo que les ha ayudado a sobrevivir día a día. Todo comenzó en el momento en que cesaron las sacudidas.Tan pronto como la tierra dejó de temblar, recuerda Yadanar, su familia pidió ayuda y un vecino acudió y los guió a un lugar seguro. Al mirar atrás, vieron que su casa había quedado completamente destruida.Temiendo más temblores, la madre de Yadanar instó a todos a correr hacia un campo cercano. Mientras corrían, se produjo un segundo terremoto de gran intensidad. Los templos y los edificios cercanos se derrumbaron ante sus ojos.En medio del caos, Yadanar no dudó en ayudar. Se unió a los esfuerzos para rescatar a los niños y niñas atrapadas bajo los escombros, utilizando sus propias manos para mover pesados ladrillos y escombros. Con las carreteras bloqueadas y los vehículos de emergencia incapaces de llegar hasta donde estaban, las personas heridas tuvieron que ser trasladadas a los hospitales en motocicletas.Durante casi 15 días, las familias durmieron al aire libre, demasiado asustadas para volver a sus casas dañadas mientras continuaban las réplicas.Cuando el voluntariado de la Cruz Roja llegó para evaluar los daños, visitaron cada hogar y añadieron la casa destruida de Yadanar a su lista. Luego, regresaron con ayuda muy necesaria: lonas para refugiarse, agua potable y kits básicos de herramientas para refugios.Impacto con dignidadPara Yadanar, el kit de dignidad proporcionado por la Cruz Roja de Myanmar fue especialmente significativo. En ese momento, ella y su familia ni siquiera tenían ropa de repuesto. El kit de dignidad incluía artículos esenciales para mujeres, lo que le proporcionó consuelo y un sentido de dignidad durante un momento muy difícil."Los artículos personales y los materiales para refugios nos ayudaron a protegernos mientras no teníamos una casa adecuada", dijo. "Nos alegramos mucho de recibir estas cosas, sobre todo porque no es fácil salir a comprar nada después de un desastre como este".Yadanar dice que está profundamente agradecida con el equipo de la Cruz Roja de Myanmar y con los donantes que apoyaron su recuperación. Recuerda cómo las personas voluntarias iban de casa en casa bajo el sol abrasador para asegurarse de que familias como la suya no fueran olvidadas."Su apoyo marcó una gran diferencia en nuestras vidas", dijo. "Rezo para que todas las familias donantes se mantengan sanas y nunca tengan que enfrentarse a algo así".Justo un año antes del terremoto, Yadanar atravesó una crisis personal e incluso intentó quitarse la vida. Fue su padre quien la salvó. Sobrevivir al terremoto y ver a su hijo y a su familia a salvo le dio un nuevo sentido a su vida y le dio fuerzas.Hoy en día, Yadanar es líder voluntaria del comité del campamento de ayuda para las personas afectadas por el terremoto, donde actualmente se alojan 126 familias cerca de su casa. Ayuda a recopilar los nombres de las personas con necesidades, organiza listas de viviendas que requieren reconstrucción y colabora en la distribución de artículos de ayuda.El comité del campamento da prioridad a las familias muy pobres o que no pueden reconstruir por sí mismas. También contribuye a la construcción de refugios temporales. Aunque no puede dar dinero, dedica su tiempo y energía a ayudar a quienes lo necesitan."Si puedo ayudar a otra gente en esta vida, tal vez en la próxima vida estaré en un lugar mejor", afirma. "Espero que mi hijo crezca en una familia feliz, con una madre y un padre".La mayor esperanza de Yadanar ahora es construir una pequeña casa de madera resistente a los terremotos, un lugar seguro donde su familia pueda volver a vivir junta.Mientras tanto, su hijo es su mayor fuente de fortaleza. Después de un largo día de voluntariado, él corre hacia ella y le grita: "¡Mamá!". Su amor y orgullo la impulsan a seguir adelante. Su madre también la anima."Mi madre dice que está orgullosa de mí", dice Yadanar. "Y la gente le dice a mi madre: ‘Tu hija es increíble’, y eso significa mucho... Y a mi hijo le dicen: ‘Tu madre está ayudando a las demás personas’. Quiero que él esté orgulloso de mí".Más información sobre la respuesta de la IFRC y la Cruz Roja de Myanmar:Hasta el 30 de junio de 2025, con el apoyo del Llamamiento de Emergencia de la IFRC y otros socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, así como otros donantes, la Sociedad de la Cruz Roja de Myanmar ha llegado a casi 200.000 personas. Esto incluye:Más de 86.000 personas han recibido atención en salud.Se han distribuido más de 1.3 millones de litros de agua potable.Los servicios de saneamiento e higiene han beneficiado a miles de personas mediante la construcción de letrinas, la distribución de kits de higiene y la sensibilización sobre la higiene.Más de 156.000 personas han recibido artículos para el hogar, como kits de refugio, mosquiteras y utensilios de cocina.Más de 100.000 personas han recibido ayuda económica complementaria.Se ha llegado a 19.000 personas con artículos específicos para cada género y edad, como kits de dignidad, kits para bebés y kits para partos.Hacer una donación al Llamamiento de Emergencia por el terremoto en Myanmar.

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Comunidades remotas de las montañas de Nepal: la fuente clave para soluciones sostenibles en la iniciativa hídrica tras el terremoto

El devastador terremoto que sacudió Nepal en noviembre de 2023 no solo dañó o destruyó más de 75.000 viviendas e interrumpió los medios de subsistencia de miles de personas, sino que también causó graves daños a fuentes de agua fundamentales de las que dependen las comunidades para su sobrevivencia diaria.En muchos lugares, el terremoto de Karnali, como se le conoce aquí, alteró la geología local lo suficiente como para interrumpir los canales de agua subterráneos que existían desde hacía mucho tiempo. En muchos casos, los manantiales y pozos se secaron o se desplazaron cuesta abajo a otra ubicación, debido al desplazamiento del terreno causado por el terremoto.Además, el terremoto dañó gravemente la infraestructura que llevaba el agua a los hogares y comunidades. Para muchas comunidades, esto ha supuesto disponer de mucha menos agua para lavar, cocinar y regar.Para abordar el origen del problema, la Cruz Roja Nepalesa acudió directamente a las comunidades afectadas. Como parte de su operación de respuesta y recuperación tras el terremoto de Karnali, la Cruz Roja Nepalesa ha estado trabajando en estrecha colaboración con comunidades rurales remotas de las montañas para crear nuevas fuentes y sistemas de agua.Desde el principio, la construcción de fuentes de agua potable seguras implicó amplias consultas con los comités locales de uso del agua, creados para dirigir el proceso y garantizar que el diseño del sistema se basara en un conocimiento profundo de cómo y dónde las comunidades necesitan que se les suministre el agua.Dado que la mayoría de las personas que hacen un uso intensivo del agua en los hogares son mujeres, la participación femenina fue significativa y entusiasta, y las mujeres asumieron funciones importantes en los comités del agua. Una de esas mujeres es Mani Kumari Khatri, que trabajó junto con sus vecinos y la Cruz Roja Nepalesa durante la construcción del sistema de abastecimiento de agua."Ahora tenemos agua en el grifo de nuestra casa, incluso después del invierno seco de este año", dice Mani Kumari Khatri, residente local de Rukum West. "Este sistema de abastecimiento de agua también nos ha brindado oportunidades adicionales para cultivar hortalizas en nuestros huertos, que pueden servirnos de alimento o generarnos algunos ingresos al venderlas en el mercado local"."La Cruz Roja reconoció nuestra necesidad de agua y apoyó la construcción completa del sistema de abastecimiento de agua en nuestra comunidad", añade. "Trabajaron junto con la comunidad para completar el sistema, que ahora beneficia a veinticuatro hogares".Con el apoyo de la red IFRC, la Cruz Roja Nepalesa ayudó a varias comunidades con sistemas de agua potable, además de colaborar en las reparaciones y el mantenimiento en los tres distritos afectados por el terremoto de la provincia de Karnali (Jajarkot, Rukum West y Salyan). En total, esta operación ha dado lugar hasta ahora a:La construcción de 23 proyectos de abastecimiento de agua, de los cuales 16 fueron de reparación y mantenimiento de los sistemas existentes y 7 fueron de nueva construcción.Un total de 951 hogares (322 en Jajarkot, 397 en Rukum Oeste y 232 en Salyan) se beneficiaron de estos planes.Estas iniciativas tienen como objetivo complementar la aplicación a nivel nacional por parte del Gobierno de Nepal de su política "Una casa, un grifo", así como los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) para el acceso universal al agua potable para 2030.Involucrarse en la construcción de un sistema de abastecimiento de aguaHajari Oli es otra de las muchas personas que han contribuido activamente a la construcción del sistema de abastecimiento de agua. Como miembro del comité que se formó, Hajari fue nombrada tesorera. Además de gestionar los gastos financieros del sistema de abastecimiento de agua, aportó regularmente ideas muy necesarias para la construcción del sistema, incluyendo mucho trabajo práctico en muchos aspectos del proceso de construcción."Nuestra aldea se encuentra en la cima de una colina y es muy seca, por lo que nosotros, especialmente las mujeres, tenemos que hacer un largo viaje para recoger y traer agua para beber y para otros usos domésticos", explica Hajari Oli.Ahora, con el apoyo de la Cruz Roja Nepalesa, la comunidad está construyendo dos depósitos de agua y pronto habrá agua potable disponible en los hogares. "Estamos muy contentas y emocionadas con este apoyo de la Cruz Roja. Cuando esté terminado, utilizaremos el agua tanto para beber como para el riego", añade.Las mujeres locales también ayudaron a recolectar y gestionar los materiales obtenidos en la zona, y participaron en el tendido de tuberías, la excavación del terreno y el liderazgo activo en el comité de personas usuarias del agua."Formamos un grupo y dividimos las responsabilidades según nuestras capacidades", explica Bhadi Kumari, miembro del comité. "Toda la comunidad, incluidas muchas personas adultas mayores, se unieron para contribuir con gran entusiasmo".Mucha gente de la comunidad también pudo aportar sus propios conocimientos técnicos y experiencia. Karna, fontanero de profesión, cuenta con más de 30 años de experiencia en sistemas de abastecimiento de agua y ha participado en la construcción de más de 250 sistemas de agua y depósitos de almacenamiento.Por este motivo, la comunidad le encargó que ayudara en la construcción de los dos sistemas de abastecimiento de agua en el distrito de Rukum West, especialmente en la construcción de depósitos de agua y las obras de fontanería."Hace mucho tiempo recibí formación sobre la construcción de sistemas de abastecimiento de agua", afirma Karna. "Desde entonces, he trabajado continuamente en la construcción de sistemas de abastecimiento de agua en muchas comunidades, incluso en los distritos vecinos".Los técnicos experimentados como Karna no fueron los únicos que participaron en la construcción del sistema de abastecimiento de agua, sino que también se brindaron oportunidades a jóvenes estudiantes con aspiraciones como Bibek para que pudieran adquirir habilidades prácticas y experiencia."Tuve la oportunidad de trabajar como voluntario técnico para la Cruz Roja y fue un privilegio poder servir a mi comunidad", afirma Bibek, técnico de Jajarkot. "Además, adquirí experiencia práctica que amplió mis conocimientos y mi confianza".El Plan de Seguridad del Agua incluye la provisión de un fondo de mantenimiento, un conserje/fontanero y el cobro de una tarifa mensual acordada a las y los usuarios, basada en el consumo de agua medido por el contador.Desde el principio, quedó claro que las comunidades locales compartían el objetivo de la Cruz Roja Nepalesa de crear soluciones duraderas."Estoy liderando voluntariamente la construcción del sistema de abastecimiento de agua en mi comunidad", afirma Ram Karki, presidente del Comité de Usuarios del Agua de Jajarkot. "Quiero que este sistema funcione durante generaciones, ya que antes hemos tenido que enfrentarnos a muchos retos para conseguir agua potable segura. Hemos instalado una tubería de agua de más de 8 km en un terreno difícil en busca de una fuente de calidad y duradera para este sistema".Transparencia y rendición de cuentasEn la operación de recuperación tras el terremoto de Karnali, toda la construcción de los sistemas se llevó a cabo bajo el liderazgo de los comités de usuarios de agua. Desde el inicio de las obras, la Cruz Roja Nepalesa compartió el importe de la contribución de la organización y de la comunidad.La Cruz Roja Nepalesa organizó auditorías públicas en presencia de miembros de la comunidad y las partes interesadas locales antes de entregar los proyectos a las comunidades. Durante estas auditorías públicas, se compartieron informes detallados de gastos. También se colocaron paneles informativos con presupuestos detallados en las obras para una mayor difusión de la información y transparencia.

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De las aulas a la primera línea: Tras la crisis, "la profesora Honey" ha pasado de educar a responder a emergencias.

Durante 13 años, Honey Thin, conocida cariñosamente por sus estudiantes y colegas como "la profesora Honey", ha dedicado su vida a la educación.Como vicedirectora y jefa del departamento de inglés de la Sunflower Myanmar International School de Mandalay, ha desempeñado un papel crucial en la formación de las mentes jóvenes, enseñando inglés en el marco del programa del Certificado General Internacional de Educación Secundaria (IGCSE, por sus siglas en inglés).Pero cuando un devastador terremoto sacudió Mandalay, su ciudad natal, la vocación de la profesora Honey se extendió más allá de las aulas. Recuerda vívidamente el día en que se produjo el terremoto, el 28 de marzo de 2025."Estaba en la escuela después de la pausa para comer, a punto de volver a clase, cuando el suelo empezó a temblar", recuerda.Honey tranquilizó rápidamente a dos compañeros con los que estaba para que mantuvieran la calma, pensando que era sólo un pequeño temblor como los que había experimentado antes.Sin embargo, el temblor se intensificó rápidamente, así que ella y su equipo se refugiaron bajo sus pupitres para protegerse.Cuando los temblores disminuyeron, un compañero abrió la puerta e instó a todos a evacuar inmediatamente sin detenerse a recoger ninguna pertenencia. Juntos, condujeron a más de 400 estudiantes, con edades entre los cinco y los quince años, hacia abajo desde el tercer piso. Afortunadamente, todos salieron sanos y salvos sin lesiones.Esta no era la primera experiencia de Honey en labores de emergencia. En septiembre de 2024, ella y el equipo de su escuela coordinaron con la Cruz Roja de Myanmar la distribución de suministros básicos de primera necesidad a las familias afectadas por las inundaciones en la región de Mandalay cuando se produjo el tifón Yagi.Esta colaboración anterior, que fue también su primer contacto con la Cruz Roja de Myanmar, le causó una fuerte impresión y consolidó su decisión de asumir un papel más activo cuando se produjo el terremoto."Antes del terremoto, mis días transcurrían entre la enseñanza, el estudio, la gestión del personal docente y la comunicación con los padres", explica Honey. Sin embargo, al ver la magnitud de la devastación tras el terremoto, sintió un profundo deseo de hacer más.Apenas diez días después del desastre, se unió a la Cruz Roja de Myanmar como voluntaria, deseosa de apoyar las labores de socorro y recuperación de su comunidad."Soy una persona común. Al principio, me sentí perdida y frustrada durante el terremoto, insegura de si quedarme o escapar. Pero me tranquilicé y encontré resistencia. Me di cuenta de que la comunidad nos necesitaba y decidí ayudar en todo lo que pudiera. Por eso elegí ser voluntaria de la Cruz Roja".Hoy, la maestra Honey compagina su papel en la educación con su compromiso con la labor humanitaria. Apoya los esfuerzos de respuesta al terremoto rociando pesticidas para prevenir enfermedades, ayudando en clínicas móviles, distribuyendo agua potable purificada y realizando evaluaciones comunitarias para identificar necesidades urgentes.A través de todas estas experiencias, ha sido testigo de una amplia gama de retos humanitarios más allá de su aula."En sólo seis días he trabajado en seis lugares distintos y he asumido seis tareas diferentes. Estoy emocionada y orgullosa de mí misma", reflexiona Honey.Después del terremoto, la profesora Honey sigue enseñando a sus estudiantes en línea, asegurándose de que su aprendizaje no se interrumpe.A pesar de los continuos problemas causados por el terremoto, la docente Honey ha mantenido su compromiso con la educación a través de la enseñanza en línea. A través de plataformas digitales, se conecta con sus estudiantes, asegurándose de que su aprendizaje no se interrumpe incluso después del desastre.Para la profesora Honey, la educación no se limita a las clases en un aula, sino que es un medio de proporcionar estabilidad, esperanza y habilidades para la vida, incluso en tiempos de crisis. Este enfoque se alinea con los principios de RED Education, una iniciativa mundial que reúne los esfuerzos de la red de la IFRC para apoyar la educación en espacios formales y no formales para la n ñezay la juventud antes, durante y después de desastres o crisis. El enfoque promueve la resiliencia comunitaria, el intercambio de conocimientos y el empoderamiento de la comunidad."Antes, mi mundo se limitaba sobre todo al aula, un espacio pequeño. Ahora, veo el impacto más amplio que podemos tener, incluso entre edificios rotos y vidas interrumpidas".

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Emergencia

Myanmar: Terremoto

Un devastador terremoto de magnitud 7,7 sacudió el centro de Myanmar el 28 de marzo a las 13:10 hora local, con epicentro a sólo 17 kilómetros de Mandalay. Le siguió una potente réplica de magnitud 6,4, que intensificó la destrucción. Edificios enteros se han derrumbado, infraestructuras clave han sufrido graves daños y las comunicaciones siguen cortadas en muchas zonas. La Cruz Roja de Myanmar ha activado sus Centros de Operaciones de Emergencia y desplegado personal voluntario para las labores de búsqueda y rescate. El desastre aún no ha alcanzado toda su magnitud, pero los primeros informes indican que las necesidades humanitarias son considerables. Su contribución apoyará a la Cruz Roja de Myanmar en sus esfuerzos por rescatar a quienes han sobrevivido, prestar atención urgente y ayudar a las personas a recuperarse.

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"Estaremos allí para apoyarles": En las comunidades más vulnerables a las tormentas, el voluntariado asume el reto.

En los campos de Cox's Bazar, en Bangladesh, donde los ciclones suponen una amenaza constante, un grupo extraordinario de personas se convierte en el héroe anónimo de la Preparación y respuesta ante desastres.Unas 3.300 personas voluntarias de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja son la base de la preparación comunitaria y la intervención de emergencia en los campamentos.Dil Mohammed, de 46 años, es uno de ellos. "La gente sabe que estaremos a su lado si nos necesitan durante cualquier desastre", afirma.Tras recibir formación y preparación de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh y la IFRC, Dil Mohammed y sus compañeros voluntarios desempeñan un papel fundamental en la difusión de información de alerta temprana de ciclones y la facilitación de acciones anticipatorias para reducir las pérdidas y los daños sin precedentes que pueden ocasionar los ciclones.Las temporadas de ciclones en Bangladesh, que abarcan de abril a mayo y de octubre a noviembre, son periodos de máxima alerta. Desde 2018, estas voluntarias han recibido formación sobre preparación ante desastres y sobre el sistema de alerta temprana del campamento, así como material de seguridad y equipos de alerta temprana.Cuando se acercó el ciclón Mocha en mayo de 2023, por ejemplo, entraron en acción. Dil Mohammed recuerda su rápida respuesta: "Cuando se anunció la señal 1 del ciclón, recibimos inmediatamente la noticia y empezamos a enviar mensajes verbales a la gente que vivía en mi campamento. Tras recibir el anuncio de la señal de ciclón 4, izamos la bandera de señal de ciclón y difundimos la información de la señal a través de megáfonos por todo el campamento".Mientras que los hombres voluntarios se centraron en informar a la comunidad en general, sus compañeras desempeñaron un papel vital en la concienciación de las mujeres de la comunidad del campamento."Fuimos de puerta en puerta y tuvimos un impacto tremendo en nuestra comunidad, donde el 52% de la población son mujeres", dice Dil Kayas, una voluntaria del campo 8W.Minara, otra voluntaria del campo 7, afirma que "lo aprendido me ha permitido ayudar a la gente de mi comunidad cuando lo necesita".Junto con otras personas voluntarias, Minara ayuda a facilitar sesiones de concienciación a nivel de bloque, asegurándose de que incluso quienes no pudieron asistir a eventos a gran escala reciban información vital sobre la preparación para el ciclón.Minara también utilizó su formación en primeros auxilios para prestar asistencia inmediata a su sobrino herido, mostrando el impacto en el mundo real de las iniciativas de mejora de la capacidad dentro de los campamentos.Cuando la amenaza del ciclón se intensificó, el voluntariado redobló sus esfuerzos. Dil Mohammed explica: "Cuando oímos que se anunciaba la señal 8, izamos 3 banderas de señalización y empezamos a utilizar sirenas, megáfonos, micrófonos de mezquitas y todas las herramientas de comunicación disponibles para asegurarnos de que cada habitante del campamento supiera del peligro inminente".Reconociendo que las mujeres, la niñez, la población adulta mayor y las personas con discapacidad son los grupos más vulnerables durante los desastres, las personas voluntarias idearon un plan para garantizar su seguridad. Mantenían una lista de hogares con «personas extremadamente vulnerables» y, una vez izada la primera bandera, visitaban cada uno de esos hogares, tranquilizándoles y ofreciéndoles ayuda.En una ocasión, una mujer embarazada se acercó expresando su preocupación por la capacidad de su frágil refugio para resistir el ciclón. Las personas voluntarias, en coordinación con la dirección del lugar, organizaron su traslado al refugio de una familia cercana, dando prioridad a su seguridad y bienestar.Dil Kayas y Dil Mohammed prosiguieron sus esfuerzos, utilizando megáfonos para difundir información sobre las señales. Aconsejaron a los miembros de la comunidad que aseguraran sus refugios y protegieran los documentos importantes en bolsas de plástico.También destacaron la disponibilidad de refugios comunales para casos de emergencia. Como resultado de sus mensajes, la comunidad participó activamente en asegurar sus refugios, con las mujeres desempeñando un papel proactivo.Tras el paso del ciclón, pasaron rápidamente a ocuparse de las responsabilidades posteriores al ciclón, realizando evaluaciones para medir el alcance de los daños en sus respectivos campamentos e identificando a quienes necesitaban ayuda de emergencia. También se dedicaron a la exigente tarea de despejar carreteras y caminos, garantizando el acceso y la comunicación dentro de los campamentos."Tras la llegada a tierra del ciclón Mocha, empezamos a limpiar las carreteras de los bloques de los campamentos", cuenta Mahabu Alam, un joven voluntario del campamento 1W. "Los árboles estaban arrancados y los escombros esparcidos, dificultando la accesibilidad".Historias similares en otros asentamientosCox's Bazar no es el único lugar donde la población desplazada de Myanmar está marcando la diferencia en sus propias comunidades. En algunos casos, entre el voluntariado hay personas cuyas familias llegaron a Bangladesh desde Myanmar en años anteriores.En el asentamiento de Basan Char, Jafor Alam, voluntario de la Media Luna Roja de Bangladesh, lleva una bicicleta llena de herramientas para limpiar los escombros de los canales de agua. Si estos canales se bloquean durante las fuertes lluvias, el resultado puede ser una inundación repentina.Mientras tanto, personas voluntarias como Nur Hossain desempeñan un papel importante para garantizar el mantenimiento y la funcionalidad de la infraestructura esencial de los refugios. Capataz experimentado, Hossain ha trabajado en varios lugares de Chittagong, una de las ciudades más grandes del país.Además de mantener los refugios para garantizar su solidez y seguridad, organiza sesiones de sensibilización y resuelve los problemas que surgen en la comunidad bajo la dirección del equipo de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh.Muchas de estas personas también tienen una gran experiencia en sus campos. Abdul Hamid, que vive con su familia en Bhasan Char, se incorporó a la operación Bhasan Char de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh como voluntario de Agua, Saneamiento e Higiene (WASH) en 2021.Gracias a sus conocimientos técnicos y a su experiencia en iniciativas de biogás, se convirtió en voluntario de apoyo a la gestión del sitio, responsable del mantenimiento de los servicios de biogás en Bhasan Char.De este modo, Abdul Hamid desempeña un papel importante a la hora de garantizar el mantenimiento y la funcionalidad de la infraestructura esencial de biogás, contribuyendo significativamente a los esfuerzos de sostenibilidad de su comunidad.Con sus acciones, todas estas personas voluntarias no sólo protegen a sus vecinos, sino que también capacitan a sus comunidades para afrontar los ciclones y los peligros asociados a ellos con resiliencia y preparación.Historia escrita por Farhan Arafin KarimFotos: Humayra TasnimEditado por Al-Shahriar Rupam y Rachel Punitha

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Artículo

Voluntarias recorren largas distancias para llevar agua y salud a comunidades remotas en las montañas nepalíes

Primera parte de una serie de reportajes con motivo del Día Mundial del Agua: Viernes 22 de marzo.Por Shriluna Shrestha y Rachel PunithaPara Muna, voluntaria de la Cruz Roja Nepalesa, los senderos empinados y sinuosos de las zonas rurales de Nepal se han convertido en una especie de viaje habitual. Camina hasta zonas remotas para educar a las comunidades, en particular a mujeres y niñez, sobre prácticas de higiene y saneamiento que pueden mantenerles a salvo de enfermedades transmisibles."Aunque tardo entre cuatro y cinco horas en llegar a la escuela, en lo alto de la colina, no me preocupa", dice. "Todo mi cansancio se desvanece cuando por fin me encuentro con las niñas y los niños y con la comunidad".Las sesiones de salud e higiene de Muna para escolares, adolescentes y grupos de madres se centran en el lavado de manos, la higiene personal y menstrual, y el saneamiento comunitario.Amplía su impacto formando a voluntarias sanitarias de la comunidad, nombradas por el gobierno, que luego desempeñan un papel crucial impartiendo sesiones de salud e higiene en sus propias comunidades.Una de esas voluntarias de salud comunitaria es Indira."En la sesión, educamos a las madres en prácticas de salud e higiene y hablamos a fondo de sus problemas de salud", dice Indira. "Sienten curiosidad y practican lo que han aprendido"."La formación me ayudó a mejorar mis habilidades y aprendí a impartir la sesión a grupos diversos", añade.En las primeras fases del proyecto, Muna y el equipo de la Cruz Roja Nepalesa se enfrentaron a importantes retos. Costó mucho trabajo convencer a la población local de que modificara sus prácticas de higiene y saneamiento.Pero el equipo de la Cruz Roja se esforzó continuamente por generar confianza. Reclutaron a las autoridades locales, formaron comités comunitarios y organizaron actividades para involucrar a la gente y obtener su opinión.Sus esfuerzos han dado resultados positivos. Las comunidades, antes reacias, se han convertido ahora en entusiastas partidarias."Disfruto participando en las sesiones comunitarias y sanitarias organizadas en el marco de esta iniciativa", afirma Nirmaya, una de las participantes. "Estas reuniones reúnen a las mujeres y ofrecen una plataforma para compartir experiencias y aprender mutuamente"."Para nosotras, estas sesiones son como un respiro de las responsabilidades domésticas. Nos permiten entablar debates profundos sobre diversos temas de salud e higiene.""Un simple cambio en los hábitos de salud puede conducir a una vida sana. Ese es mi mayor aprendizaje de las sesiones".Una casa, un grifoMientras Muna y su equipo se centran en la higiene y los cambios de comportamiento, el equipo de agua, saneamiento e higiene (WASH) de la Cruz Roja Nepalesa se encarga de otro componente vital del programa: garantizar el acceso al agua potable a todos los hogares del distrito.En línea con la campaña gubernamental "Ek dhara, ek ghar" -que se traduce como "una casa, un grifo"-, la Cruz Roja Nepalesa, la IFRC, la Cruz Roja Británica, la Cruz Roja Finlandesa y la Cruz Roja de Hong Kong desempeñan un papel de apoyo a la iniciativa.En pocas palabras, así es como funciona. La Cruz Roja Nepalesa trabaja con las autoridades locales y la comunidad mediante un enfoque de cofinanciación. La IFRC aporta el 60 por ciento de la inversión en materiales como tuberías, grifos y cemento, y ofrece asistencia técnica y formación para mejorar las competencias necesarias para completar el proyecto.El 20% restante de la ayuda financiera procede de las autoridades locales, mientras que el 20% restante proviene de las comunidades a través de contribuciones de mano de obra y esfuerzos de mantenimiento.En la actualidad, más de 250 hogares del distrito de Okhaldhunga disponen de grifos al aire libre, lo que evita que las mujeres y menores tengan que hacer largas caminatas para buscar agua.Un impacto en crecimientoEstos proyectos de agua, saneamiento e higiene en Nepal se han ejecutado en tres distritos -Okhaldhunga, Ramechhap y Sindhuli- del este del país. Estos son los resultados obtenidos hasta la fecha:- Más de 9.000 personas de los distritos se benefician de sesiones de salud e higiene.- Más de 700 hogares tienen ahora acceso a agua potable.- Seis escuelas, dos puestos de salud y una oficina de la autoridad local tienen estaciones de agua en sus locales.- 37 personas, entre ellas ocho mujeres, han recibido formación en fontanería y mantenimiento."El fácil acceso al agua ha mejorado nuestra vida cotidiana, ya que nos ahorra el tiempo que antes dedicábamos a buscar agua", dice Jeena, miembro de la comunidad que construyó uno de los grifos con el apoyo de la Cruz Roja Nepalesa. "Ahora, podemos utilizar eficientemente el agua para cultivar hortalizas en nuestro patio trasero y mantener un entorno más limpio y una mejor higiene".

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Nota de prensa

COVID-19: La Cruz Roja y la Media Luna Roja recurren a la animación para impulsar el esfuerzo mundial de vacunación

La animación tiene el formato de un documental sobre la naturaleza que examina cómo la humanidad está haciendo frente a la pandemia mundial y por qué las vacunas son fundamentales para controlar el COVID-19. "Hasta que la mayoría de los humanos se vacunen, el virus seguirá propagándose y mutando, creando nuevas variantes que podrían eludir por completo la vacuna", explica en la animación de 90 segundos una voz resonante que recuerda a David Attenborough. "La única esperanza de los humanos es compartir la vacuna entre ellos". Un nuevo análisis de la IFRC revela que casi mil millones de personas en Asia y el Pacífico aún no han recibido una sola dosis de la vacuna COVID -19. A nivel mundial, menos del 20 por ciento de la población ha recibido una sola dosis en los países de bajos ingresos, según el informe "Our World in Data" de la Universidad de Oxford. John Fleming, Jefe de Salud para Asia y el Pacífico de la IFRC, dijo: "La vacuna COVID ha salvado millones de vidas, pero todavía hay demasiadas personas que viven en peligro. Si queremos acabar con esta pandemia de una vez por todas, tenemos que abordar urgentemente las dudas en todos los países, reforzar la distribución local para que las dosis lleguen a los brazos y transferir la tecnología de las vacunas y los medicamentos antivirales a los fabricantes de las naciones de bajos ingresos." "Ha habido una notable cooperación entre países de todo el mundo, pero esta pandemia no ha terminado, y se necesita una acción mucho mayor por parte de los líderes de los países más ricos y de las empresas farmacéuticas para permitir un acceso igualitario a las vacunas para la gente de todo el mundo." El vídeo de animación subraya la necesidad de distribuir las vacunas entre las naciones más pobres con la máxima urgencia. El vídeo puede descargarse aquí. La IFRC pide a la gente que simplemente haga clic en "compartir este vídeo" hasta que llegue a los responsables políticos, las empresas farmacéuticas y las autoridades gubernamentales. Su mensaje es sencillo: la gente de todo el mundo puede actuar para vacunar a todas las personas en todos los rincones del planeta pidiendo ayuda a sus gobiernos. La ayuda es necesaria para garantizar el suministro de vacunas a las naciones de bajos ingresos, así como para que esas vacunas lleguen de la pista a los brazos de la gente. Cuanto más rápido lo hagamos, más seguro estará todo el mundo. Para más información o concertar entrevistas, por favor, contacten con: En Bangkok: Preeti Abraham, +66 61 412 3910, [email protected] En Kuala Lumpur: Rachel Punitha, +60 19 791 3830, [email protected]

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Nota de prensa

COVID-19: Nearly 1 billion still without any vaccination in Asia Pacific

Globally, less than 20 percent of the population have received a single dose in low-income countries, according to Oxford University’s Our World in Data. The IFRC is calling for all governments and pharmaceutical companies to act now to achieve greater vaccine equity. John Fleming, IFRC’s Asia Pacific Head of Health, said: “The COVID vaccine has been one of the most remarkable feats of modern science and it is saving millions of lives but too many people are still living in danger. “It is critical for humanity and for economies that people have access to COVID-19 vaccines in all countries. Vaccine equity is the key to winning the race against new variants.” “We urge richer nations to urgently step up and enable equitable access to lifesaving COVID vaccines for everyone in lower income countries.” “Unless we prioritise protection of the most vulnerable in every country, the administration of multiple booster doses in richer countries is like applying a bandaid to a festering wound.” Globally, slightly over 5 million COVID-19 doses are now administered every day. While some high-income countries including Canada and Australia have purchased around 10 COVID vaccine doses per person, others such as Bangladesh, Indonesia, and Myanmar have purchased less than two vaccinations per person, according to Duke University’s Launch and Scale Speedometer. More than 6 million deaths are recorded globally, however the World Health Organization estimates that 14.9 million lives have been lost due to the pandemic. COVID infections are rising in almost 70 countries in all regions according to the WHO. “If we want to end this pandemic once and for all, we need to urgently address hesitancy in every country, strengthen local delivery to get doses into arms and transfer vaccine and anti-viral drugs technology to manufacturers in low-income nations,” said Mr Fleming. “There has been remarkable cooperation between countries around the world but this pandemic is not over and much greater action is needed by leaders in richer countries and pharmaceutical companies to enable equal access to vaccines for people everywhere.” Coinciding with the IFRC calls for greater action on vaccine equity, a new animation video has been released highlighting the urgent need to get vaccines to everyone in all corners of every country. The video can be viewed and downloaded here. Globally, Red Cross and Red Crescent National Societies have supported more than 400 million people to access COVID-19 vaccines. The network continues to deliver vaccines, tests and treatments to the most vulnerable and is helping to rebuild stronger health systems. For more information or to arrange an interview, contact: In Bangkok: Preeti Abraham, +66 61 412 3910, [email protected] In Kuala Lumpur: Rachel Punitha, +60 19 791 3830, [email protected]

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Nota de prensa

La ASEAN y la IFRC se asocian para reforzar la resiliencia de las comunidades en el Sudeste Asiático

Yakarta, 25 de mayo de 2022 - La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) han acordado promover y desarrollar su compromiso en la gestión de desastres con la firma del Memorando de Entendimiento (MOU) entre la ASEAN y la IFRC sobre el fortalecimiento de la resiliencia comunitaria en el Sudeste Asiático. El Memorando de Entendimiento describe el alcance y las áreas de cooperación entre la IFRC y la ASEAN para fortalecer la resiliencia comunitaria a nivel regional, nacional y local en la región de la ASEAN, incluso en áreas como la gestión de desastres, la reducción del riesgo de desastres, la legislación sobre desastres, la salud en situaciones de emergencia, el socorro en casos de desastre y la respuesta de emergencia, el género, la juventud y el cambio climático. Este acuerdo también marca un hito importante en la larga cooperación de la ASEAN con la IFRC, que ha apoyado al Comité de Gestión de Desastres de la ASEAN (ACDM) en la aplicación del Acuerdo de la ASEAN sobre Gestión de Desastres y Respuesta de Emergencia (AADMER) y sus programas de trabajo. El Memorando de Entendimiento fue firmado por el Secretario General de la ASEAN, S.E. Dato Lim Jock Hoi, y el Secretario General de la IFRC, Sr. Jagan Chapagain, en el contexto de la Plataforma Global para la Reducción del Riesgo de Desastres (GPDRR) en Bali, Indonesia, en presencia de los representantes del ACDM y de los representantes de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. En la ceremonia de firma, los dos líderes expresaron su aprecio por el progreso de la cooperación entre la ASEAN y la IFRC. Reconociendo el papel mutuamente beneficioso de la ASEAN y la IFRC en el fortalecimiento de la adaptación al clima y la resiliencia a los desastres en las comunidades vulnerables del sudeste asiático, tanto la ASEAN como la IFRC esperan con interés la aplicación del Memorando de Entendimiento a través de proyectos de colaboración en el Programa de Trabajo AADMER 2021-2025. En su intervención, Dato Lim destacó que "ante la creciente frecuencia e intensidad de las catástrofes relacionadas con el clima debido al cambio climático, en una de las regiones más propensas a las catástrofes del mundo, junto con un panorama humanitario cada vez más complejo, debemos crear asociaciones estratégicas para mejorar nuestra capacidad de recuperación como una sola comunidad de la ASEAN". En su discurso, el Sr. Chapagain reiteró que "a través de esta asociación, nuestro objetivo común es situar a las comunidades del sudeste asiático en el centro, creando capacidades individuales y comunitarias que ayuden a reducir las necesidades humanitarias y a evitar las pérdidas y los daños causados por la crisis climática". Los países de la ASEAN están situados en una de las regiones más propensas a las catástrofes del mundo, que van desde terremotos, inundaciones, corrimientos de tierra y tifones. La amplia extensión geográfica de las incidencias y la creciente frecuencia e intensidad de las catástrofes debidas al cambio climático exigen que la ASEAN mejore la preparación y la capacidad de respuesta a las emergencias de la región. -- Para más información, por favor, envíen un correo [email protected]

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Sociedad nacional

Oficina Regional Asia Pacífico

La Oficina Regional de Asia Pacífico de la Federación Internacional trabaja en apoyo de 38 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. A través de sus equipos de apoyo a grupos de países y sus oficinas en los países, proporciona coordinación, apoyo financiero y técnico para operaciones de desastre y programas de desarrollo a más largo plazo en toda la región. Vea los planes regionales, de clúster y de país actuales para Asia Pacífico.