En toda la región de Asia-Pacífico, los desastres y los efectos del cambio climático siguen obligando a millones de personas a abandonar sus hogares. Según el Observatorio de Desplazamiento Interno, solo en 2024 se produjeron 24 millones de desplazamientos por desastres en toda la región, lo que supone más de la mitad del total mundial.
Desde inundaciones hasta tormentas extremas, la región de Asia-Pacífico es una de las más afectadas por los desplazamientos provocados por desastres. Sin embargo, un nuevo informe de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) revela no solo cómo la magnitud de la crisis afecta a las comunidades de la región, sino también el poder de la acción local para ayudar a las personas a adaptarse, prepararse y ser más resilientes.
"Para millones de personas en Asia-Pacífico, esto no es una posibilidad lejana, es una realidad cotidiana", afirma Alexander Matheou, director regional de la IFRC para Asia-Pacífico. "Ya sea en una pequeña isla o en una gran ciudad, las historias son las mismas: los desastres, impulsados y amplificados por el cambio climático, están desplazando vidas y borrando lo familiar".
El informe, titulado "Forzados a huir en un clima cambiante", recopila 39 historias de 21 Sociedades Nacionales que están apoyando a las comunidades en todas las etapas del desplazamiento, desde la preparación, la alerta temprana y la evacuación hasta la recuperación y la reconstrucción.
Aunque los efectos son devastadores, hay esperanza. "La esperanza se encuentra en la fortaleza de las comunidades y en el trabajo incansable de quienes las apoyan", afirmó Matheou. "Este informe es un llamado a ver lo que está en juego y a reconocer las posibilidades de cambio".
Datos clave
- En 2024, Asia-Pacífico sufrió más desplazamientos relacionados con desastres que cualquier otra región del mundo.
- Las amenazas como tormentas, inundaciones, olas de calor y sequías son cada vez más intensas y frecuentes, y las personas se ven obligadas a desplazarse repetidamente.
- Las personas se ven desplazadas durante períodos más largos, ya que los desastres se superponen con los conflictos, la pobreza y la inseguridad alimentaria, hídrica y de recursos.
- Los grupos en condiciones más vulnerables, como las mujeres, la niñez, las personas adultas mayores y las personas en situación de pobreza, se ven afectados de manera desproporcionada.
La Cruz Roja de Mongolia realiza un chequeo médico a un anciano ganadero afectado por las fuertes olas de frío. Las olas de frío han devastado los rebaños ganaderos y han obligado a muchas personas a abandonar sus hogares en las zonas rurales para buscar trabajo en los centros urbanos o en otros lugares.
Foto: IFRC
¿Cómo estamos abordando estos retos?
Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja no solo responden tras los desastres, sino que trabajan con las comunidades antes de que los riesgos empeoren y se produzcan los desastres, ayudando a las personas a adaptarse, prepararse y permanecer en sus hogares o trasladarse de forma segura y digna si deciden hacerlo.
"Las repercusiones del desplazamiento no terminan con la decisión de trasladarse", afirmó Matheou. "Los riesgos y las incertidumbres acompañan a las personas a lugares nuevos y, a menudo, precarios, poniendo a prueba su capacidad para reconstruir y encontrar estabilidad".
Por eso, las formas en que las personas y las comunidades responden adoptan muchas formas. En muchos casos, las personas que han experimentado el desplazamiento están tomando la iniciativa en la preparación y la respuesta, a menudo con el apoyo de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
Entre otras cosas, también están desempeñando un papel fundamental en la mejora de lo pronósticos, las acciones anticipatorias y los sistemas de alerta temprana impulsados por la comunidad.
En los extensos campamentos de personas refugiadas de Cox's Bazar, en Bangladesh, voluntarios como estos, pertenecientes a la comunidad del campamento, se encargan de preparar y alertar a la población ante la llegada de tormentas y otras posibles emergencias.
Foto: Brad Zerivitz/Cruz Roja Americana
Estos son solo tres de los muchos ejemplos citados en el informe.
- Preparación para ciclones impulsada por población refugiada - Bangladesh
En Cox's Bazar, donde se encuentra el campamento de personas refugiadas más grande del mundo, la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh ha capacitado a más de 3.300 personas voluntarias del campamento para que emitan alertas tempranas y ayuden a sus comunidades a evacuar antes de que se produzcan desastres. El Programa Nacional de Preparación para Ciclones ayuda a garantizar que las medidas tempranas salven vidas, incluso en los entornos más frágiles.
- Apoyo basado en pronósticos para pescadores y agricultores con el fin de reducir pérdidas: Fiji
A través del primer Marco de Acción Anticipatoria del Pacífico, la Sociedad de la Cruz Roja de Fiji proporciona mensajes de alerta temprana, kits para asegurar las embarcaciones y materiales para almacenar los cultivos antes de que lleguen los ciclones. Al activar la asistencia basada en pronósticos, ayudan a las comunidades remotas a proteger sus medios de vida con antelación y a reducir los riesgos de desplazamiento.
- Apoyo psicosocial a las comunidades de pastores: Mongolia
Mongolia se enfrenta a inviernos rigurosos, con el dzud —una combinación de sequía en verano y temperaturas invernales extremas— que afecta a las familias de pastores.
Para fortalecer la resiliencia y apoyar los medios de vida, los movimientos y las formas de vida tradicionales, la Sociedad de la Cruz Roja de Mongolia proporciona asistencia en efectivo y kits de nutrición para el ganado, construye refugios para animales y promueve medios de vida alternativos.
Jorina Begum, de 60 años, revisa su casa dañada por las inundaciones en Sirajganj, Bangladesh, después de que las graves inundaciones de 2020 obligaran a su familia a refugiarse al borde de la carretera durante dos meses.
Foto: AJ Ghani
El mensaje central del informe es claro: dado que los desplazamientos relacionados con los desastres y el cambio climático afectan a millones de personas, las comunidades de toda la región de Asia-Pacífico no se quedan de brazos cruzados. Con el apoyo de los equipos nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, se están preparando, adaptando y liderando el camino hacia un futuro más seguro y resiliente.
Explore el informe completo: Forced to Flee in a Changing Climate – Displacement in Asia Pacific