Migración

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La Cruz Roja Colombiana ha acompañado el retorno de más de 5.300 personas en lo que va de 2025, como parte de su Estrategia Nacional de Migración

Hoy, en el Día Internacional de las Personas Migrantes, honramos los viajes, la dignidad y la resiliencia de las personas que se desplazan, así como la humanidad que hay detrás de cada acto de acogida.La Cruz Roja Colombiana vive este compromiso cada semana como parte de su rol auxiliar, cuando su personal y voluntariado acompañan a las personas colombianas que regresan en vuelos humanitarios desde Estados Unidos.Lo que comenzó como una llamada inesperada, se ha convertido en una respuesta estructurada, compasiva y profundamente humana, basada en la protección, escucha, y adaptación.Durante el 2025, hasta el 16 de diciembre, la Cruz Roja Colombiana ha atendido a 5.334 personas que han llegado en 47 vuelos operados por la Fuerza Aeroespacial de Colombiaal Aeropuerto El Dorado, gracias al apoyo del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC-DREF).El primer paso: enfrentarse a lo desconocidoElizabeth Becerra, quien lidera el equipo de migración de la Cruz Roja Colombiana, recuerda aquellas primeras horas caóticas:“La primera vez que recibimos el llamado de la Cancillería, la noche previa a la llegada del vuelo, se activó de inmediato el proceso de alistamiento junto a las diferentes áreas misionales de nuestra Sociedad Nacional”, recuerda Elizabeth. “Aunque nos enfrentábamos a un escenario desconocido, nuestros colaboradores y voluntarios llegaron con una misión clara: asistir a nuestros connacionales con un corazón humano y dispuesto. Mientras algunos acompañaban a niñas y niños, otros brindaban apoyo psicosocial, compartían un alimento caliente o prestaban atención primaria en salud, demostrando, una vez más, el compromiso humanitario que nos caracteriza.”.Esa primera noche fue el comienzo de un viaje de aprendizaje, que ha dado forma a una respuesta basada en los principios de humanidad, imparcialidad y un profundo respeto por los derechos de las personas.A medida que continuaban los vuelos, el apoyo fue incrementando. Las y los voluntarios trajeron colores, plastilina, y corazones abiertos para acompañar a quienes regresaban a casa.Luego, también por pedido de la Cancillería, los equipos empezaron a acompañar su regreso y brindar atención durante el vuelo. Escucharon historias durante más de cinco horas, fueron testigos de catarsis y alivio, y adaptaron cada servicio a lo que las personas realmente necesitaban.“Los niños nos contaban los sucesos que habían vivido meses atrás y para ellos representaba tranquilidad poder estar en un avión que los llevaría de regreso a casa”, explica Elizabeth.El equipo fue adaptando su respuesta a medida que iban conociendo y entendiendo las necesidades y preferencias de las personas migrantes. Una empanada caliente o una ponimalta se convirtieron en más que comida, fueron el gesto de una cálida bienvenida a casa.“Las caras están ahí plasmadas en la memoria de cuando tú le pasas una empanada a alguien y mira la empanada y te mira y llora. Y claro, para ti es como raro, porque es una empanada, pero resulta siendo una empanada psicosocial para alguien que ha pasado por este proceso, es un alimento que los hace sentir que están en casa”, cuenta Fabiana Parra, Oficial de Proyectos de la Cruz Roja Colombiana.Ampliar el alcance: apoyo del IFRC-DREF“Luego empezamos a identificar que no solamente necesitábamos una respuesta en aire sino que también era necesaria una respuesta en tierra. Entonces empezamos la búsqueda de recursos e hicimos un despliegue aún mayor”, explica Elizabeth.Es ahí cuando entra en acción el apoyo de la red de la IFRC. Gracias al Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF), la Cruz Roja Colombiana amplió su asistencia sobre el terreno: hidratación, alimentos, orientación jurídica, apoyo psicosocial, atención personalizada, alojamiento seguro y el sencillo pero poderoso gesto de preguntar: “¿Le apetece un café? ¿Cómo lo toma?”. Porque la dignidad comienza con la elección.“Es imposible no conmoverse al ver sus rostros cuando acceden al servicio de alojamiento. Para muchos, después de tanto tiempo de incertidumbre y cansancio, resulta casi inimaginable poder descansar en una cama limpia, en una habitación tranquila, con privacidad, y elegir qué comer en un desayuno tipo buffet”,relata Elizabeth. “En esos pequeños gestos, sienten que por fin pueden respirar; para ellos, es como tocar el cielo”“Esta respuesta humanitaria ha transformado nuestra manera de comprender el trabajo que realizamos cada día. Hemos sido testigos de abrazos que esperaron años para darse, de padres e hijos que se reencontraron después de largos silencios. Hemos acompañado, con el corazón en la mano, a familias que vuelo tras vuelo llegan al aeropuerto aferradas a la esperanza de tener noticias de quienes aman. Y, en medio de tantas historias, también hemos sentido cómo, a través de una simple llamada telefónica, el amor logra atravesar distancias, devolviendo consuelo, alivio y dignidad a quienes más lo necesitan”.Estrategia Nacional de Migración 2024-2030El trabajo de respuesta inmediata en el Aeropuerto El Dorado es solo una manifestación visible de un compromiso más profundo.En 2024, en línea con la Estrategia Global de Migración del Movimiento, la Cruz Roja Colombiana formalizó su Estrategia Nacional de Migración 2024-2030, un marco a largo plazo basado en los derechos que reconoce la migración como un derecho humano y compromete a la institución a brindar apoyo multisectorial, humano e inclusivo en todo el país.La Estrategia refuerza las vías de protección, amplía el acceso a la salud, integra el apoyo legal y psicosocial, promueve la inclusión social y refuerza la diplomacia humanitaria y la coordinación con las autoridades a nivel local, nacional e internacional.“Desde nuestros directivos, pasando por quienes nos apoyan desde las áreas administrativas, hasta los equipos misionales y cada persona que hace parte de la Estrategia Nacional de Migración, todos se han visto involucrados en este proceso”,explica Elizabeth. “Ha sido profundamente significativo constatar cómo la humanidad que nace incluso desde un escritorio puede transformarse en una respuesta concreta para nuestros connacionales. Eso no tiene precio”.Durante el último año, cada jueves, a medida que llegan los vuelos, los equipos de la Cruz Roja se encuentran con personas agotadas y con una gran carga emocional. Y cada viernes por la mañana, después de descansar, ducharse y tomar una comida caliente, ven rostros renovados, familias reunidas y personas que se sienten nuevamente en casa.

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La Plataforma Global sobre Migración y Desplazamiento

La Plataforma Global sobre Migración y Desplazamiento de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) reúne acciones locales y globales para garantizar que las personas en riesgo de desplazamiento, las personas que se desplazan y las comunidades que las acogen vivan con dignidad, seguridad y oportunidades.

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Declaración: El ataque al Ocean Viking es muy preocupante y pone en peligro al personal humanitario y a sobrevivientes en el Mediterráneo

Budapest/Ginebra, 12 de septiembre, 2025 –La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ( IFRC) condena firmemente el ataque perpetrado el 24 de agosto contra el buque de búsqueda y rescate Ocean Viking. En el momento del ataque, ocurrido en el Mediterráneo central, había 87 personas rescatadas a bordo, además de cinco miembros del personal de la IFRC y diecinueve de SOS MEDITERRANEE.Aunque todas las personas pudieron desembarcar sanas y salvas, el ataque causó una gran angustia a quienes iban a bordo y provocó daños importantes en el puente del barco y en equipos de rescate esenciales. Como consecuencia, el barco no podrá volver a operar en un futuro próximo. "Esto evidencia no solo los riesgos cada vez mayores a los que se enfrentan quienes realizan rescates para salvar vidas en el Mediterráneo, sino también la peligrosa realidad a la que se enfrenta el personal humanitario en todo el mundo", afirmó Birgitte Bischoff Ebbesen, directora regional de IFRC para Europa."Amenazar a las personas rescatadas y a quienes salvan vidas es inaceptable. Hacemos un llamado a todas las autoridades competentes para que garanticen la rendición de cuentas y hagan todo lo que esté a su alcance para evitar que se repita un incidente de este tipo".Cada año, miles de personas intentan cruzar el Mediterráneo central, una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo. Las operaciones de búsqueda y rescate siguen siendo una necesidad humanitaria, ya que garantizan que las personas en peligro en el mar sean puestas a salvo. Para que estas operaciones sean posibles, el personal humanitario y la población civil nunca deben ser objeto de ataques.Desde 2021, la alianza entre IFRC y SOS MEDITERRANEE a bordo del Ocean Viking ha llevado a cabo 156 misiones de rescate, en las que se ha prestado asistencia inmediata a más de 8.600 personas, incluyendo alimentos, agua, atención médica y apoyo psicosocial. Esta labor de salvamento forma parte de un compromiso más amplio y a largo plazo para proteger y ayudar a las personas que se desplazan a través de una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo.Para más información, escribir al correo:[email protected] Budapest:Corrie Butler +36 704306506Nora Peter+36 70 265 4020En Ginebra:Tommaso Della Longa +41 79 708 43 67

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Declaración de la IFRC sobre el incidente del Ocean Viking

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) está profundamente preocupada por el incidente ocurrido el domingo por la tarde (24 de agosto de 2025), cuando el buque de rescate humanitario Ocean Viking fue alcanzado por múltiples disparos.IFRC está trabajando activamente para apoyar a todas las personas afectadas y para investigar las circunstancias que rodean este acto violento.Hoy en día, el personal humanitario opera en entornos cada vez más peligrosos, a menudo arriesgando sus propias vidas para salvar a otras personas. Su misión debe ser respetada y protegida en todo momento. Las operaciones humanitarias deben ser siempre respetadas y protegidas.

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Desastres relacionados con el clima obligan a millones de personas a abandonar sus hogares en Asia-Pacífico, pero las medidas locales ofrecen esperanza

En toda la región de Asia-Pacífico, los desastres y los efectos del cambio climático siguen obligando a millones de personas a abandonar sus hogares. Según el Observatorio de Desplazamiento Interno, solo en 2024 se produjeron 24 millones de desplazamientos por desastres en toda la región, lo que supone más de la mitad del total mundial. Desde inundaciones hasta tormentas extremas, la región de Asia-Pacífico es una de las más afectadas por los desplazamientos provocados por desastres. Sin embargo, un nuevo informe de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) revela no solo cómo la magnitud de la crisis afecta a las comunidades de la región, sino también el poder de la acción local para ayudar a las personas a adaptarse, prepararse y ser más resilientes."Para millones de personas en Asia-Pacífico, esto no es una posibilidad lejana, es una realidad cotidiana", afirma Alexander Matheou, director regional de la IFRC para Asia-Pacífico. "Ya sea en una pequeña isla o en una gran ciudad, las historias son las mismas: los desastres, impulsados y amplificados por el cambio climático, están desplazando vidas y borrando lo familiar". El informe, titulado "Forzados a huir en un clima cambiante", recopila 39 historias de 21 Sociedades Nacionales que están apoyando a las comunidades en todas las etapas del desplazamiento, desde la preparación, la alerta temprana y la evacuación hasta la recuperación y la reconstrucción.Aunque los efectos son devastadores, hay esperanza. "La esperanza se encuentra en la fortaleza de las comunidades y en el trabajo incansable de quienes las apoyan", afirmó Matheou. "Este informe es un llamado a ver lo que está en juego y a reconocer las posibilidades de cambio".Datos claveEn 2024, Asia-Pacífico sufrió más desplazamientos relacionados con desastres que cualquier otra región del mundo. Las amenazas como tormentas, inundaciones, olas de calor y sequías son cada vez más intensas y frecuentes, y las personas se ven obligadas a desplazarse repetidamente.Las personas se ven desplazadas durante períodos más largos, ya que los desastres se superponen con los conflictos, la pobreza y la inseguridad alimentaria, hídrica y de recursos. Los grupos en condiciones más vulnerables, como las mujeres, la niñez, las personas adultas mayores y las personas en situación de pobreza, se ven afectados de manera desproporcionada.¿Cómo estamos abordando estos retos?Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja no solo responden tras los desastres, sino que trabajan con las comunidades antes de que los riesgos empeoren y se produzcan los desastres, ayudando a las personas a adaptarse, prepararse y permanecer en sus hogares o trasladarse de forma segura y digna si deciden hacerlo."Las repercusiones del desplazamiento no terminan con la decisión de trasladarse", afirmó Matheou. "Los riesgos y las incertidumbres acompañan a las personas a lugares nuevos y, a menudo, precarios, poniendo a prueba su capacidad para reconstruir y encontrar estabilidad".Por eso, las formas en que las personas y las comunidades responden adoptan muchas formas. En muchos casos, las personas que han experimentado el desplazamiento están tomando la iniciativa en la preparación y la respuesta, a menudo con el apoyo de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.Entre otras cosas, también están desempeñando un papel fundamental en la mejora de lo pronósticos, las acciones anticipatorias y los sistemas de alerta temprana impulsados por la comunidad.Estos son solo tres de los muchos ejemplos citados en el informe.Preparación para ciclones impulsada por población refugiada - BangladeshEn Cox's Bazar, donde se encuentra el campamento de personas refugiadas más grande del mundo, la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh ha capacitado a más de 3.300 personas voluntarias del campamento para que emitan alertas tempranas y ayuden a sus comunidades a evacuar antes de que se produzcan desastres. El Programa Nacional de Preparación para Ciclones ayuda a garantizar que las medidas tempranas salven vidas, incluso en los entornos más frágiles.Apoyo basado en pronósticos para pescadores y agricultores con el fin de reducir pérdidas: Fiji A través del primer Marco de Acción Anticipatoria del Pacífico, la Sociedad de la Cruz Roja de Fiji proporciona mensajes de alerta temprana, kits para asegurar las embarcaciones y materiales para almacenar los cultivos antes de que lleguen los ciclones. Al activar la asistencia basada en pronósticos, ayudan a las comunidades remotas a proteger sus medios de vida con antelación y a reducir los riesgos de desplazamiento. Apoyo psicosocial a las comunidades de pastores: MongoliaMongolia se enfrenta a inviernos rigurosos, con el dzud —una combinación de sequía en verano y temperaturas invernales extremas— que afecta a las familias de pastores. Para fortalecer la resiliencia y apoyar los medios de vida, los movimientos y las formas de vida tradicionales, la Sociedad de la Cruz Roja de Mongolia proporciona asistencia en efectivo y kits de nutrición para el ganado, construye refugios para animales y promueve medios de vida alternativos. El mensaje central del informe es claro: dado que los desplazamientos relacionados con los desastres y el cambio climático afectan a millones de personas, las comunidades de toda la región de Asia-Pacífico no se quedan de brazos cruzados. Con el apoyo de los equipos nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, se están preparando, adaptando y liderando el camino hacia un futuro más seguro y resiliente.Explore el informe completo: Forced to Flee in a Changing Climate – Displacement in Asia PacificMás información sobre el desplazamiento relacionado con el clima:IFRC report: Forced to flee in a changing climate - AfricaMigración y desplazamiento | IFRC

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Comunidades liderando la acción humanitaria: logros de la alianza por la acción local en Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá y Ecuador

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Población afgana retornada: Una historia de resistencia en medio de la incertidumbre

Fatimah se sienta en silencio, con las manos temblorosas, mientras habla."Tuvimos que abandonar Pakistán, que había sido nuestro hogar durante los últimos cuarenta años, y ahora no tenemos tierras, refugio ni estabilidad", cuenta Fatimah (nombre ficticio), madre soltera de cinco hijos."Solo quiero que mis hijos tengan un lugar seguro donde crecer, un lugar al que puedan llamar hogar. Rezamos por un futuro mejor y por recibir el apoyo del Gobierno y de la comunidad internacional".La historia de Fatimah no es solo suya, sino que también refleja la situación de innumerables personas que están cruzando la frontera entre Pakistán y Afganistán tras la decisión adoptada en marzo de 2025 por el Gobierno pakistaní de reanudar la aplicación de una ley que obliga a la población extranjera a abandonar el país.Esta decisión ha afectado de manera desproporcionada a la población afgana, ya que son muchas las personas titulares de tarjetas de ciudadanía afgana que viven en el país con distintos niveles de estatus legal.Sin embargo, muchas de las personas que regresan han vivido fuera de Afganistán durante mucho tiempo, algunas toda su vida. Muchas nunca han estado en Afganistán y ahora no tienen ni idea de dónde vivirán, cómo alimentarán a sus familias o cómo educarán a sus hijas e hijos.Lo que es peor, las mujeres solteras que son cabeza de familia, como Fatimah, se enfrentan a dificultades aún mayores, ya que deben cuidar de sus hijos e hijas y gestionar las responsabilidades del hogar.Una crisis en crecimientoEl número de personas que comparten la experiencia de Fatimah es abrumador y crece cada día.Desde que se puso en marcha el plan de deportación en 2023, casi un millón de personas afganas (972.400 a fecha de 23 de abril de 2025) han cruzado la frontera con Pakistán a través de los cuatro pasos fronterizos oficiales.Solo en abril de 2025, más de 118.400 personas afganas cruzaron desde Pakistán, 25.600 de las cuales fueron deportadas. De media, entre 4.000 y 6.000 personas cruzan cada día, muchas de ellas mujeres, niñas y niños de hogares encabezados por mujeres.A medida que la situación de quienes regresaban a sus hogares se agravaba, la IFRC asignó rápidamente fondos de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) para apoyar las operaciones iniciales. A continuación, se lanzó un Llamamiento de Emergencia con el objetivo de recaudar 25 millones de francos suizos para prestar apoyo vital durante los dos años siguientes. Esto cubrirá los esfuerzos de recuperación y reintegración, la formación profesional y las iniciativas de dinero por trabajo, sentando las bases para reconstruir vidas y proteger la dignidad.Las campañas de recaudación de fondos han ayudado a la Sociedad de la Media Luna Roja Afgana a proporcionar apoyo vital a miles de personas repatriadas. Sin embargo, se necesita más ayuda para garantizar que las personas que llegan a los campamentos en Afganistán puedan sobrevivir día a día a corto plazo y recuperarse por completo a largo plazo.El primer paso es sencillo: encontrar un lugar seguro donde alojarse.Al llegar a los puestos fronterizos afganos, se les guía a dos campamentos temporales establecidos por la Sociedad de la Media Luna Roja Afgana (ARCS), agencias de las Naciones Unidas y otras organizaciones. El campamento de Omari se encuentra a 6 kilómetros de la frontera de Torkham, en Nangarhar, y el otro está a 60 kilómetros, en Kandahar (Takht-e Pol).La población repatriada tiene que viajar a estos campamentos por sus propios medios, por lo que suelen utilizar camiones y conductores locales disponibles en las fronteras. También hay camiones que ofrecen transporte desde Pakistán hasta Afganistán.En los campamentos temporales establecidos por la ARCS, el personal médico y voluntariado reciben a las personas repatriadas y les proporcionan revisiones médicas, consultas, asesoramiento, comida y mucho más.En los puestos fronterizos, la ARCS también ayuda con la distribución de alimentos, el apoyo para el alojamiento con tiendas de campaña, los servicios de salud, la información sobre toda la ayuda disponible en los campamentos por parte de otras agencias de ayuda, y la asistencia con cualquier otra necesidad urgente.Acceso a servicios básicosUna de las personas que ha llegado recientemente es Sadullah, padre de cinco hijos."Solía ser comerciante en Karachi, donde mi tienda era el sustento de mi familia", afirma. "Ahora nos vemos obligados a regresar a una tierra que nos resulta familiar y extraña a la vez. Estoy aquí, perdido y asustado, sin saber cómo reconstruir lo que hemos perdido".Sus palabras reflejan las dificultades de mucha gente repatriada que se enfrenta a la realidad de haber perdido sus medios de vida y las necesidades básicas para subsistir: comida, refugio y los medios para mantener a sus familias. Para muchas personas, el cuidado de la salud parece un sueño lejano.Otro repatriado, Rahimullah, también comparte una historia desgarradora: "Tengo problemas estomacales y ahora estoy enfermo. Lo dejamos todo atrás por miedo a que nos detuvieran. Mi esposa murió cuando mi bebé solo tenía 10 días y me quedé solo para cuidar de mis tres hijas y mis dos hijos pequeños".Atención primaria de salud en los campamentosEn el campamento de Omari, ARCS (con el apoyo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja) atiende diariamente a unas 700 personas con atención primaria de salud, lo que incluye a aquellas que necesitan servicios de salud maternoinfantil, como asesoramiento médico, medicamentos e inyecciones, y atención prenatal.Fue aquí donde el personal médico y las parteras de ARCS ayudaron a dar a luz a tres recién nacidos, cuyas madres cruzaron la frontera en avanzado estado de gestación."Las parteras son voluntarias de la Media Luna Roja Afgana y proporcionaron cuidados críticos que salvaron la vida de los tres recién nacidos en la tienda", explica uno de los médicos de ARCS en el campamento."También desempeñan un papel fundamental en la prestación de servicios de atención sanitaria a las mujeres embarazadas que cruzan la frontera en condiciones peligrosas. Además, contamos con tres nutricionistas en nuestra sección de nutrición. Hasta ahora, hemos tratado a entre 40 y 50 mujeres".El traslado y la derivación a un hospital local son difíciles, ya que el más cercano se encuentra a más de 100 km de distancia.Por ello, los equipos médicos de la ARCS que se encuentran en los campamentos están formados por médicos y médicas, y hay otros cinco equipos sanitarios móviles de la Media Luna Roja Afgana en las dos fronteras. Además de la atención sanitaria, cientos de personas voluntarias de ARCS también trabajan para distribuir agua, montar tiendas de campaña y prestar servicios médicos."Es increíblemente alentador ver cómo incluso nuestros esfuerzos más pequeños aportan alivio a las familias en momentos tan difíciles", afirma un voluntario del campamento. "Cada acción ayuda a reconstruir la esperanza".

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Día Mundial de las Personas Refugiadas 2025: Llevar esperanza a las personas forzadas a huir de la mayor crisis de desplazamiento del mundo.

Durante más de dos años, la Media Luna Roja Egipcia ha estado ahí para ayudar a decenas de miles de personas que tuvieron que huir del conflicto devastador en Sudán.Desde que comenzó la crisis en abril de 2023, el voluntariado y el personal de la Media Luna Roja se movilizaron rápidamente, respondiendo en solo dos días con la instalación de puntos de servicio humanitario en los pasos fronterizos de Qustul y Arqeen, en el sur de Egipto.Estos puntos han ofrecido primeros auxilios de emergencia, exámenes médicos, apoyo psicosocial, alimentos, agua y suministros de higiene a miles de familias sudanesas que llegaron a Egipto con poco más que la ropa que llevaban puesta."Actuamos de inmediato", afirmó la Dra. Amal Emam, directora ejecutiva de la Media Luna Roja Egipcia. "En 48 horas, teníamos puntos de servicio humanitario en funcionamiento en los principales pasos fronterizos, ofreciendo no solo ayuda, sino también dignidad y esperanza".Los esfuerzos no han cesado en los últimos dos años, ya que los combates y los desplazamientos en Sudán han obligado a más de 12,3 millones de personas a abandonar sus hogares. La mayoría se han desplazado dentro de Sudán, pero casi un tercio —4 millones de personas— se han refugiado en países vecinos como Chad, Egipto y Sudán del Sur.Para ayudar a satisfacer las necesidades urgentes de las personas desesperadas que buscan seguridad en Egipto, la Media Luna Roja Egipcia ha:Proporcionado atención médica a más de 139 000 personas.Ha entregado asistencia económica a 5000 familias.Ha ofrecido apoyo psicosocial a más de 10 000 personas, incluyendo a la niñez.Ha facilitado 12 940 conexiones telefónicas e internet locales e internacionales para ayudar a las personas a restablecer el contacto con sus seres queridos.Ha distribuido más de 210 000 kits de higiene, 1,3 millones de botellas de agua y 1 millón de comidas listas para consumir.Para multiplicar sus esfuerzos, la Media Luna Roja activó su sucursal de Asuán y formó equipos de respuesta en las regiones fronterizas, garantizando que los servicios estuvieran disponibles no solo en los puntos de cruce, sino también en la ciudad de Asuán, Abu Simbel y centros de tránsito clave como la estación de tren de Asuán.También se ha prestado especial atención a las personas con discapacidad, la población adulta mayor y la niñez, garantizando el acceso inclusivo a la ayuda y la creación de espacios adaptados a los niños y niñas para el apoyo psicológico.Solidaridad internacional, acción rápida y continuaMás allá de las fronteras de Egipto, la Media Luna Roja Egipcia extendió su solidaridad a quienes aún se encontraban en Sudán. En colaboración con el gobierno egipcio, envió tres barcos con más de 1.000 toneladas de suministros vitales de ayuda humanitaria a las comunidades sudanesas que aún luchaban por sobrevivir en el país.Estos esfuerzos no habrían sido posibles sin los cientos de personas voluntarias de la Media Luna Roja Egipcia, que han contribuido con más de 340.000 horas de servicio desde el inicio de la crisis, ofreciendo compasión, valentía y constancia ante una de las emergencias humanitarias más complejas de la región.La respuesta de la Media Luna Roja Egipcia al desplazamiento a gran escala de la población desde Sudán también ha contado con el apoyo de la IFRC a través de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF), que asignó 305.832 francos suizos a la respuesta. Esta financiación permitió a la Media Luna Roja Egipcia proporcionar asistencia inmediata y vital.Para ampliar la respuesta y atender las crecientes necesidades humanitarias en la frontera entre Sudán y Egipto, la IFRC también lanzó un llamamiento de emergencia, que está movilizando recursos adicionales para apoyar a la Media Luna Roja Egipcia en la ampliación de sus operaciones.Más información sobre cómo unirse en solidaridad con las personas refugiadas de todo el mundoAyuda a apoyar a la población refugiada y otras personas desplazadas por los combates en SudánEnfoque de la IFRC sobre la migración y el desplazamientoPrograma Global de Migración por RutasPuntos de servicio humanitarioDía de las Personas Refugiadas 2024: La población Siria en Jordania teje una nueva vida con educación y formación técnica

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Mensaje de la IFRC en el Día Mundial de las Personas Refugiadas: "Estamos con ustedes"

Imagina que tienes 24 años y eres madre de dos hijos. De repente, un conflicto armado en tu país se extiende por tu ciudad y tienes que huir para salvar tu vida. Te vas a pie, con tus hijos y todo lo que puedes llevar contigo.Este es el destino que le tocó vivir a Munana, de 24 años, que tuvo que huir de su hogar en la región de Darfur, en Sudán, con sus hijos en 2024. Al llegar a Adré, Chad, cerca de la frontera con Sudán, su familia recibió inmediatamente ayuda de la Cruz Roja de Chad."El viaje entre Sudán y aquí fue muy difícil", dice. "Cuando llegamos aquí, la Cruz Roja nos recibió. Nos han dado una tienda de campaña, luces, artículos de aseo y agua".Esta es solo una de las miles de historias de personas de todo el mundo que se ven obligadas a huir simplemente para encontrar seguridad para ellas y sus familias. Y es otro ejemplo de las acciones de la Cruz Roja y la Media Luna Roja que le muestran a personas como Munana que no están solas: estamos con ustedes.En el Día Mundial de las Personas Refugiadas 2025, que se celebra el 20 de junio y este año tiene como tema la "solidaridad", la IFRC pide a personas de todo el mundo que expresen su solidaridad con acciones, ayudándonos a generar empatía y comprensión hacia la difícil situación de las personas refugiadas y apoyando nuestra labor transformadora en los lugares donde las personas refugiadas más nos necesitan.Les pedimos que se solidaricen con personas como Abdel, que supervisa a las y los voluntarios que acogieron a Munana en el punto de servicio humanitario (HSP) de la Cruz Roja del Chad en Adré, financiado en este caso por la Cruz Roja Británica.En puntos de servicio humanitario como este, la Cruz Roja apoya a la población refugiada allí donde se encuentra —a lo largo de las rutas, en los campamentos, en las comunidades de acogida— proporcionándoles alimentos, asistencia psicosocial, servicios de protección para los grupos en condiciones más vulnerables, refugios y apoyo para la reubicación.En algunas zonas, la Cruz Roja también proporciona asistencia monetaria, para que las personas puedan elegir lo que más necesitan para ellas y sus familias, conservando al mismo tiempo cierto control y dignidad. Rodeado de tanto sufrimiento, Abdel ve este trabajo como una fuente de consuelo y felicidad. "A menudo la gente pregunta: ¿qué es la felicidad? Para mí, la felicidad es ayudar a otras personas", afirma.Una crisis globalLa solidaridad con las personas refugiadas es más importante que nunca, dado el alcance de los desplazamientos provocados por la violencia en todo el mundo. Incluso algunas de las crisis más graves del mundo no siempre reciben la atención que merecen. Sudán, por ejemplo, está viviendo la mayor crisis de desplazamiento del mundo, con más de 12,3 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares debido al conflicto civil en curso. La mayoría se desplazó dentro de Sudán, pero casi un tercio, 4 millones de personas, se han refugiado en países vecinos como Chad, Egipto y Sudán del Sur. Sin embargo, esta crisis masiva recibe relativamente poca atención de los medios de comunicación internacionales.Lamentablemente, este no es el único conflicto que obliga a las personas a abandonar sus hogares en busca de seguridad en otros lugares. La Agencia de la ONU para los Refugiados estima que más de 123 millones de personas en todo el mundo han sido desplazadas por la fuerza.Entre ellas, 36,8 millones son refugiadas (es decir, personas que han buscado seguridad en un país distinto al suyo) y otros 8,4 millones son solicitantes de asilo (personas que han solicitado protección internacional y reconocimiento como personas refugiadas fuera de su país de origen).Una respuesta globalLa escala de los movimientos migratorios en todo el mundo es una de las razones por las que más de 165 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo están trabajando para apoyar a las personas que se desplazan, incluyendo a ña población migrante y refugiada, allí donde necesitan ayuda.Un total de 115 de esas Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja prestan apoyo a las personas refugiadas y solicitantes de asilo mediante iniciativas de respuesta a emergencias y programas a largo plazo. Este apoyo abarca situaciones de emergencia y crisis, en países como Bangladesh, los países vecinos de Sudán y los países vecinos de Ucrania. Las Sociedades Nacionales también prestan asistencia y protección a las personas migrantes y refugiadas que viajan por peligrosas rutas migratorias en todos los rincones del mundo.Esto incluye a las 63 Sociedades Nacionales que participan en el Programa Global de Migración por Rutas de la IFRC, cuyo objetivo es salvar vidas y mejorar la seguridad y la dignidad de 4,7 millones de personas que se desplazan cada año: población migrante, refugiada, desplazada y comunidades de acogida.Los equipos de la Cruz Roja y la Media Luna Roja están en centros de atención telefónica, conectando a las personas con sus familiares perdidos. Están en aeropuertos, paradas de autobús y estaciones de tren, proporcionando a las personas un espacio seguro para descansar.El apoyo brindado es tan individual como la historia y las experiencias de cada persona en movimiento, y puede incluir atención médica, restablecimiento de vínculos familiares, salud mental y apoyo psicosocial, protección, información, alimentos y otros suministros esenciales. Incluso hay un punto de servicio humanitario en el mar. El buque de rescate Ocean Viking rescata regularmente embarcaciones de migrantes en peligro en el Mediterráneo central.Un viaje continuoLa solidaridad con las personas refugiadas continúa incluso después de que llegan a una nueva comunidad o país. Esto se debe a que, muy a menudo, acaba de comenzar un nuevo viaje lleno de retos.Si bien algunas personas refugiadas logran establecerse con éxito en nuevas comunidades, muchas otras se enfrentan a retos muy difíciles. Corren el riesgo de perder el contacto con sus familias y, a menudo, carecen de acceso a servicios sociales y de salud esenciales. También pueden enfrentarse a la discriminación, la trata de personas, la explotación, obstáculos legales y culturales e incluso la violencia.E incluso cuando las cosas van relativamente bien, no siempre es fácil sentirse como en casa en un nuevo país y una nueva cultura. A menudo, se necesita tiempo para empezar a sentirse como en casa. Esta es una de las razones por las que las Sociedades Nacionales, como la Sociedad de la Media Luna Roja de Tayikistán, trabajan para ayudar a las personas a establecerse y sentirse como en casa.Con el apoyo de la Alianza Programática, financiada por la Unión Europea, por ejemplo, la IFRC ayuda a la Sociedad de la Media Luna Roja de Tayikistán a proporcionar dinero en efectivo, paquetes de alimentos, suministros para la vivienda y kits de higiene, entre otras cosas, a la población refugiada en Tayikistán. El apoyo también ha ayudado a la Media Luna Roja a organizar cursos de formación profesional, incluyendo cursos de cocina, de manejo, belleza y clases de inglés para niños y niñas afganas.Cambiando actitudesExisten numerosos ejemplos de este tipo de trabajo solidario de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en todo el mundo. Varias Sociedades Nacionales en Europa, por ejemplo, ofrecen apoyo psicosocial y de salud mental, así como clases de idiomas, a personas refugiadas de Ucrania.Otras trabajan para promover una mejor comprensión de las personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes. Como parte de su compromiso de larga data con la lucha contra el racismo, por ejemplo, la Cruz Roja Finlandesa desarrolló el Identify and Act Navigator, una herramienta digital diseñada para ayudar a las personas a reconocer sus propios prejuicios y comprender cuándo y cómo intervenir en situaciones racistas.En tres meses, la aplicación Navigator fue vista por aproximadamente 20 000 personas; unas 8000 personas completaron todas las etapas y escenarios presentados en el programa.Más información sobre cómo puede unirse a nosotros en solidaridad con la población refugiada de todo el mundo.Enfoque de la IFRC sobre la migración y el desplazamiento.Programa Global de Migración por Rutas.Puntos de servicio humanitario.

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A medida que el cambio climático en África hace que más personas se vean obligadas a abandonar sus hogares, un nuevo informe de la IFRC afirma que la gente puede -y debe- tener más y mejores opciones para su futuro.

A medida que las inundaciones, las sequías, las tormentas y las olas de calor se hacen más frecuentes e intensas, aumenta en África el número de personas desplazadas de sus hogares por desastres relacionados con el clima.Estas presiones climáticas no existen de forma aislada, sino que a menudo se entrecruzan con otros riesgos como los conflictos, la inestabilidad económica y la inseguridad alimentaria, agravando las vulnerabilidades existentes y dificultando aún más la recuperación y reconstrucción de las comunidades.En la mayoría de los casos, a la gente no le queda otra opción. Mientras ven subir las aguas o resquebrajarse la tierra reseca bajo sus pies, les quedan pocas opciones: marcharse ahora y encontrar seguridad en otra parte, o quedarse y arriesgarse a perder la casa, los medios de subsistencia, la salud o, en el peor de los casos, la vida.Sin embargo, un nuevo informe de la IFRC sugiere que hay muchas maneras de trabajar con las personas para que puedan evitar tener que tomar decisiones tan terribles que alteren sus vidas. Y si esa decisión es necesaria, también hay formas de garantizar que las personas y las comunidades estén preparadas para poder trasladarse con seguridad y dignidad, concluye el informe.Titulado "Forzados a huir en un clima cambiante", el informe también subraya la urgente necesidad de que los liderazgos políticos, los responsables políticos, los donantes y las organizaciones internacionales y regionales hagan más para apoyar a los actores locales que trabajan directamente con las comunidades que se enfrentan a estos retos. (Puede consultarse un resumen del informe aquí).“Este informe es un llamado a la acción, para invertir en soluciones locales, empoderar a las comunidades y garantizar que nadie se quede atrás cuando llegue la próxima inundación, sequía o tormenta."Charles Businge, director regional de la IFRC para ÁfricaSin duda, la necesidad de actuar es urgente.En 2024, se registraron 7,8 millones de desplazamientos por desastres en África, según el Observatorio de Desplazamientos Internos. Esto supone 1,8 millones más que los seis millones de desplazamientos por desastres registrados en 2023. (Nota: Estas cifras se refieren a desplazamientos, no a personas, porque algunas personas se vieron obligadas a desplazarse más de una vez)."En los últimos 60 años, la tendencia del calentamiento de África ha superado la media mundial", señala el informe, citando mediciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. "En los últimos años se han registrado olas de calor, lluvias torrenciales, inundaciones, tormentas, ciclones y sequías prolongadas".Se prevé que el aumento de las temperaturas y el incremento de las lluvias extremas, las inundaciones, las olas de calor y las tormentas sigan provocando niveles de desplazamiento aún mayores.Un motivo para la esperanza: acciones concretas en la comunidadSin embargo, el informe también ofrece una amplia gama de herramientas y soluciones prácticas, junto con muchos motivos para la esperanza.El informe presenta 30 estudios de caso de 15 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de África que ya están trabajando en múltiples áreas -identificación y reducción de riesgos y promoción de la adaptación, preparación y actuación temprana para reducir las necesidades, entrega de asistencia y protección, y promoción de una recuperación resiliente- para abordar y reducir los riesgos del desplazamiento climático."La acción colectiva y dirigida a nivel local puede ayudar a las personas a adaptarse, trasladarse a zonas más seguras y recuperar y reconstruir sus vidas con dignidad", concluye el informe."En toda África, demasiadas personas se ven empujadas al límite por el cambio climático, obligadas a huir de sus hogares no porque quieran, sino porque no tienen otra opción", señaló el director regional de la IFRC para África, Charles Businge. "Esto no es inevitable. Con el apoyo adecuado, las comunidades pueden prepararse, adaptarse y tomar decisiones informadas sobre su futuro.""Este informe es un llamado a la acción, para invertir en soluciones locales, empoderar a las comunidades y garantizar que nadie se quede atrás cuando llegue la próxima inundación, sequía o tormenta".Cinco acciones clave para brindar mejores opcionesEstas son cinco maneras en que las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja empoderan a las comunidades y amplían sus opciones frente al cambio climático:1.Identificar los riesgos mediante evaluaciones de riesgos dirigidas por la comunidadLos efectos del cambio climático y los desastres afectan a las personas de forma diferente. Para comprender mejor sus riesgos, incluido el riesgo de desplazamiento, los actores locales están trabajando con las comunidades para mapear los peligros y llevar a cabo evaluaciones de riesgo dirigidas por la comunidad. Esto les permite planificar y prepararse con antelación ante posibles desastres y adaptarse mejor a los efectos de un clima cambiante.La Cruz Roja de Sudáfrica, por ejemplo, ha desempeñado un papel clave en la recopilación de datos locales mediante evaluaciones de necesidades de emergencia antes de que se produzcan posibles inundaciones. Esto les permite evaluar las necesidades prioritarias de las comunidades desplazadas e informar su respuesta.2.Reforzar la adaptación y promover la resiliencia a los efectos del cambio climáticoEl cambio climático está afectando al acceso de la población a los servicios existentes, amenazando sus medios de subsistencia y minando la salud. Los actores locales ayudan a las comunidades a reforzar los ecosistemas y a poner en marcha soluciones basadas en la naturaleza. Las organizaciones locales pueden reforzar el acceso de las personas a los sistemas de protección social y ayudarles a proteger sus bienes de forma inteligente y resiliente al cambio climático. Esto puede ofrecer a las personas más opciones para diversificar sus medios de vida, encontrar nuevas formas de adaptarse y permanecer en sus hogares, si así lo desean.En Níger, por ejemplo, la Cruz Roja ayuda a distribuir semillas resistentes a la sequía y repone los bancos de cereales para reducir las necesidades humanitarias cuando se producen desastres. La Media Luna Roja Somalí lleva a cabo iniciativas microeconómicas para apoyar a los mercados locales frente a las sequías y la inseguridad alimentaria constantes.3.Actuar con prontitud y prepararse antes de los desastresLas alertas tempranas, las acciones tempranas y las medidas de preparación -como el mapeo de refugios y rutas de evacuación- ayudan a las personas que tienen que desplazarse a hacerlo de forma más segura. En Mozambique, la Cruz Roja trabaja en lugares donde viven personas desplazadas para reforzar las alertas tempranas antes de los desastres, incluidas las comunidades con personas ya desplazadas por tormentas o crisis anteriores.Comunidades como éstas suelen ser las más afectadas por los fenómenos climáticos, pero carecen de sistemas suficientes de alerta temprana y preparación para desastres. En Malawi, la Cruz Roja comparte información sobre las opciones de evacuación en tiempo real a nivel comunitario antes de que se produzca el desastre, para que la gente se aleje del peligro y tome decisiones informadas previo a la emergencia.4.Proporcionar asistencia y protección a las personas desplazadasLos desplazamientos no siempre pueden evitarse. Cuando se producen, los actores locales suelen ser los primeros en responder, prestando servicios esenciales a las personas necesitadas, como alimentos, agua, refugio y otros artículos de socorro para atender otras necesidades básicas. Estos actores también trabajan para garantizar que sus respuestas tengan en cuenta la protección. En estos momentos de caos o crisis, aumentan las necesidades específicas de protección de grupos vulnerables como las mujeres, los niños, las personas mayores y las personas con discapacidad.La Cruz Roja de Chad atiende las necesidades humanitarias de las comunidades desplazadas por las inundaciones, trabajando para garantizar que el voluntariado y el personal estén capacitados para fortalecer enfoques inclusivos, seguros y sensibles a la protección. En Gambia, la Cruz Roja ayuda a las personas desplazadas por las inundaciones en entornos urbanos a gestionar y almacenar mejor el exceso de agua.5.Apoyar la recuperación resiliente y la ayuda a largo plazo incluso después de que terminen los desastresCuando las personas se ven obligadas a huir de sus hogares, pueden volver a sus casas originales, permanecer en los lugares donde buscaron seguridad, trasladarse a nuevos lugares para reconstruir o permanecer más tiempo en entornos de desplazamiento porque no tienen otras opciones. En todos estos contextos, los agentes locales están ayudando a las personas a recuperarse e integrarse allí donde pueden. Trabajan para garantizar que en el futuro disminuya el riesgo de desplazamiento, por ejemplo ayudándoles a reconstruir sus hogares de forma que sean más resistentes. Cuando las personas permanecen en campamentos o asentamientos de desplazados, los actores locales trabajan para reducir el riesgo de futuros desplazamientos, incluyéndolos, por ejemplo, en las medidas de reducción de riesgos.La Cruz Roja Etíope proporciona a los hogares desplazados en campamentos, en riesgo de sufrir los efectos de la sequía, servicios esenciales, utilizando clínicas móviles para los servicios de salud, y proporcionando ayuda en efectivo y vales, apoyo para el alojamiento y oportunidades de subsistencia.Para más información:Lea a descargue el informeLea o descargue el resumen del informeMás artículos e informes sobre el desplazamiento climático en África (en inglés):IDMC, Informe global sobre desplazamientos internos: ÁfricaSexto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático: ÁfricaDía Mundial contra el Hambre 2025: La sequía provoca hambre y desesperación en el Cuerno de África

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Muhajira: Una niña nacida en la frontera entre Afganistán y Pakistán

Salima* -madre de tres hijos y embarazada- fue una de los cientos de miles de personas refugiadas afganas que se vieron obligadas a regresar a su país desde Pakistán el mes pasado.En su angustiante viaje de seis días desde Karachi (Pakistán) a Afganistán, dio a luz el 21 de abril en medio del caos de la frontera afgano-pakistaní, por donde actualmente cruzan a diario hasta 6.000 personas desesperadas. "Fue una experiencia muy traumática. Estaba físicamente débil, sufría de hipertensión, y no había nadie con la formación adecuada para asistirme. No había médicos, sólo algunas ancianas que intentaron ayudarme. Después de dar a luz, perdí el conocimiento durante cinco horas. Ni siquiera estoy segura de qué me hizo despertar. Cuando abrí los ojos, mi hija tenía hambre, pero yo no tenía leche para darle porque hacía días que no comía en condiciones. Le di té dulce para que se alimentara. No tenía ropa, así que la envolví en un trozo de tela.Dos días después, llegamos al campo de Takht-e-Pul (campo de Anzaki), en la provincia de Kandahar. En menos de una hora, la Media Luna Roja Afgana nos había traído comida caliente y nos había proporcionado una tienda de campaña para nuestra familia. También nos hicieron un chequeo médico y vacunaron a mi hija. Por primera vez, pude descansar -aunque sólo fuera brevemente- en un lugar seguro".Hablando de su hija recién nacida, dice:"Todavía no he decidido un nombre para ella. Nació en un momento y un lugar increíblemente difíciles, y no hemos tenido la oportunidad de pensar cómo llamarla. Sigue sin nombre. A veces su padre la llama cariñosamente Muhajira (que significa 'la emigrante'), porque nació en el exilio, lejos de nuestra patria".Salima expresa su profunda preocupación por el futuro de su familia."Nuestro futuro es incierto y está lleno de penurias. Dejamos Afganistán por la inseguridad y el colapso económico. He oído que ahora las cosas son más estables, pero sigue sin haber oportunidades de trabajo. No tenemos ahorros ni casa, y no sé cómo volveremos a empezar nuestra vida. Nuestra única esperanza son las organizaciones benéficas y la ayuda humanitaria. No tenemos nada más en lo que confiar".También está profundamente preocupada por el futuro de su familia."Mis hijos nacieron en Pakistán y no tienen ningún tipo de identificación. No sé cómo ni dónde conseguirles documentos de identidad. Su educación se ha retrasado mucho y no sé cómo matricularles en las escuelas de Afganistán. No tenemos refugio en Kabul ni en Baghlan. No sabemos adónde ir ni cómo cubrir nuestras necesidades diarias".Salima huyó originalmente de Afganistán alrededor de 2010 debido a la creciente inseguridad. 2"Somos de la provincia de Baghlan, donde nací. Durante los años 2010 y 2011, la inseguridad en la región se intensificó. Perdí a mi hermano en una explosión en la carretera. Dado el deterioro de la situación de seguridad y nuestras malas condiciones económicas, tanto la familia de mi marido como la mía decidimos marcharnos. Las oportunidades de empleo en Kabul eran muy limitadas o inexistentes. Pakistán, como país vecino, parecía la mejor opción disponible en ese momento"."Mi marido trabajaba en un taller de reparación de coches y ganaba 15.000 rupias paquistaníes al mes. Como estábamos rodeados de familia y mi marido y mi suegro tenían oportunidades de trabajo, conseguimos construir una vida juntos. Fue una vida llena de penurias, pero la soportamos como una familia".Para apoyar a las miles de personas que regresan a Afganistán -como Salima y su familia-, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) asignó 750.000 francos suizos de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) para apoyar a la Media Luna Roja Afgana en la entrega de refugios, atención médica de emergencia, alimentos y agua, recursos básicos que se necesitan con urgencia y que ahora escasean. La IFRC también ha lanzado un Llamamiento de Emergencia global, con el objetivo de recaudar 25 millones de francos suizos para brindar apoyo vital durante los próximos dos años, que incluye actividades de generación de ingresos, formación profesional y oportunidades de trabajo a cambio de dinero en efectivo. *Nombre modificado para proteger la identidad

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La Cruz Roja de Burundi atiende a miles de personas que huyen del conflicto en la República Democrática del Congo

Bujumbura/Kinshasha/Ginebra, 13 de marzo –La Cruz Roja de Burundi ha establecido un punto de servicio humanitario vital en el estadio de Rugombo, a pocos kilómetros de la frontera con la República Democrática del Congo (RDC), para acoger a casi 40.000 personas refugiadas -entre ellas, casi 18.000 niños y niñas- que huyen del conflicto en ese país. Un equipo de 500 personas voluntarias de la Cruz Roja de Burundi ofrece primeros auxilios a las personas que llegan tras días de viaje traumático, además de apoyo en salud mental, fumigación desinfectante para prevenir enfermedades, servicios de saneamiento, como duchas, letrinas y productos de higiene, mosquiteras, asistencia específica para mujeres embarazadas y personas con discapacidad, ropa de cama, agua potable y alimentos.Las ambulancias de la Cruz Roja están preparadas y hasta ahora han evacuado a más de 120 personas que necesitaban tratamiento médico.En medio de la multitud, es posible que la niñez se separe de sus seres queridos, por lo que un equipo especial de la Cruz Roja ha ayudado a reunir a muchas familias en apuros.También hay un equipo de nadadores en el río Rusizi, un peligroso paso fronterizo entre la RDC y Burundi, para reducir el riesgo de que la población desplazada se ahogue en su desesperado viaje hacia un lugar seguro. Hay vocerías expertas disponibles en terreno en Burundi, la RDC y Ginebra.Fotografías y video disponibles aquíPara más información o para solicitar una entrevista, póngase en contacto al correo: [email protected] Nairobi: Susan Mbalu, +254 733 827 654En Ginebra: Tommaso Della Longa +41 79 708 43 67 Hannah Copeland, +41 76 236 9109

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Humanidad en las Américas: Cómo la Cruz Roja apoya a las personas en movimiento

La historia de América Latina y el Caribe está marcada por la migración. Miles de personas se mueven todos los días de norte a sur, de sur a norte, entre países del Caribe y entre el continente y otras regiones del mundo.Las personas en movimiento, y las comunidades que las acogen, no están solas. En los países de origen, tránsito y destino, los equipos locales de la Cruz Roja les ofrecen asistencia y protección.A lo largo de las rutas migratorias, las Sociedades Nacionales miembros de la IFRC en la región operan una red de Puntos de Servicio Humanitario que brindan apoyo esencial en salud, nutrición y apoyo psicosocial a personas en situaciones muy vulnerables, independientemente de su edad, género o creencias, de sus motivos para abandonar su hogar o de la dirección en que viajen.Esto incluye a las personas migrantes que están siendo deportadas a sus países de origen por las autoridades nacionales de migración de otros países.Protección y asistencia para quienes retornanUn ejemplo es la labor que realiza la Cruz Roja en Honduras.En 2024, casi 47.000 personas migrantes hondureñas regresaron a su país, lo que equivale a más de 128 personas al día, según la Organización Internacional para las Migraciones. En enero de 2025, 90 personas hondureñas regresaron diariamente, sumando un total de 2.700.En estrecha coordinación con las autoridades estatales, la Cruz Roja Hondureña gestiona dos albergues públicos que reciben diariamente a personas que no pudieron completar su viaje hacia el Norte, incluyendo niños, niñas y adolescentes no acompañadas.En estos centros, la Cruz Roja proporciona información, asesoría legal y se ocupa de la salud física y mental de las personas. Las personas que retornan suelen tener miedo de volver a sus comunidades, por lo que la Cruz Roja también ofrece apoyo para evaluar los riesgos y ayudar a las personas a encontrar un camino hacia una reintegración segura y satisfactoria.En el 2024, sólo en el Centro de Atención para Niñez y Familias Migrantes de Belén, la Cruz Roja atendió a más de 14.300 personas, de las cuales el 59% eran menores de edad. El año anterior, en 2023, el centro también atendió a miles de migrantes, un gran porcentaje de los cuales eran menores. Las palabras de la mujer que gestiona el centro para la Cruz Roja Hondureña siguen siendo válidas hoy en día."Todos los casos en el centro son difíciles de escuchar, todos”, dijoGabriela Oviedo en aquel momento. “Las personas vienen frustradas, molestas porque no lograron el objetivo de llegar a su destino”Historias similares se están viviendo en otros países latinoamericanos. La Cruz Roja Mexicana, por ejemplo, ha activado su plan nacional de emergencia en respuesta al posible aumento de retornos este año. El plan prevé atención prehospitalaria, primeros auxilios psicológicos, kits de higiene, kits de alimentos y otros artículos de emergencia para quienes los necesiten en los estados de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas.En Colombia, la Cruz Roja Colombianaya ha prestado asistencia en el Aeropuerto El Dorado a más de 200personas que arribaron en los primeros vuelos con personas forzadas a retornar desde Estados Unidos, ofreciendo asistencia en salud, apoyo psicosocial y orientación, con especial atención a niñas, niños y adolescentes.Al mismo tiempo, en Ecuador, los equipos de la Cruz Roja también están coordinando con las autoridades nacionales para prestar asistencia humanitaria en los aeropuertos de Manta y Guayaquil al momento de llegada de los vuelos de deportación.La Cruz Roja Venezolana también ha empezado a brindar asistencia humanitaria a las personas migrantes en su regreso a Venezuela. Sus servicios se centran en la atención primaria de salud y el apoyo psicosocial, en coordinación con las autoridades nacionales.El equipo de 40 personas voluntarias multidisciplinarias, personal médico y socorristas también proporcionaron kits de higiene personal, refrescos y medicamentos a las personas que llegaron en los dos primeros vuelos de personas retornadas que aterrizaron en el aeropuerto internacional Simón Bolívar en Maiquetía, Venezuela.La inclusión social también es claveColombia y Ecuador son también ejemplos de países donde los equipos de la Cruz Roja prestan otro servicio indispensable para el bienestar de las personas migrantes: el apoyo en la inclusión social y económica.En Colombia, por ejemplo, más de 2.8 millones de personas venezolanas se han instalado en el país en los últimos seis años. De ellas, el 52 por ciento son mujeres y casi la mitad de ellas tienen necesidad de protección.En Cundinamarca y Bogotá, la Cruz Roja Colombiana fortalece la resiliencia de esas mujeres a través de casas de acogida donde les ofrece servicios especializados en salud sexual y reproductiva, distribución de kits de protección y capacitación para prevenir la violencia de género. También, promueve iniciativas comunitarias contra la xenofobia y la discriminación.Esta intervención está dirigida a mujeres de todas las edades, incluidas mujeres y niñas desplazadas por la violencia, e incluye además evaluaciones nutricionales, acceso a medicamentos y espacios seguros que promuevan su bienestar emocional."Tenemos un espacio seguro para la niñez, donde pueden jugar, divertirse y atravesar el duelo mientras sus padres asisten a cursos de formación sobre empleabilidad y a talleres de habilidades sociales y para la vida, para que puedan empezar de nuevo", explica Erika Cardona, Directora de Asuntos Humanitarios de la Cruz Roja Colombiana.Si las mujeres migrantes y desplazadas deciden quedarse temporal o permanentemente en la comunidad, este Centro Integral de Atención y Desarrollo las apoya en la búsqueda de empleo y les ofrece espacios para continuar con su proceso de escolarización.En Ecuador, la Cruz Roja trabaja en la inclusión social de las personas migrantes que han decidido establecerse en el país, facilitándoles el acceso a servicios de salud, educación y empleo."Para las personas que han decidido quedarse permanente o temporalmente en el país, hemos creado asociaciones libres y voluntarias", dice Roque Fabián Soria Vasco, presidente de la Cruz Roja Ecuatoriana. "A través de nuestra bolsa de trabajo, pueden acceder a empleos de acuerdo a sus capacidades, por ejemplo panadería, sastrería, belleza, entre otras opciones".Usualmente, quienes acaban de llegar no tienen medios para comprar alimentos, productos básicos o pagar un alquiler. Allí, la Cruz Roja Ecuatoriana proporciona asistencia en efectivo y apoyo a los pequeños negocios de la población migrante y de acogida.Cruz Roja, siempre ahíCada país enfrenta retos únicos alrededor de los flujos migratorios. La prioridad de la IFRC es prestar apoyo a las personas en movimiento que se encuentran en situaciones vulnerables, en función de sus necesidades e independientemente de su estatus migratorio, poniendo en práctica nuestros Principios Fundamentales.En total, son 22 países de América en los que los equipos locales de la Cruz Roja trabajan incansablemente para asegurar que la dignidad y los derechos de las personas migrantes sean respetados y protegidos.Entre los servicios que ofrecen se incluyen:Atención prehospitalaria: Primeros auxilios, monitoreo de salud y asistencia médica.Atención médica básica: Curación de ampollas, suministro de sueros de hidratación y evaluación de signos y síntomas.Suministro de ayuda humanitaria: Entrega de kits de alimentos, higiene personal y otros insumos básicos.Apoyo psicológico básico: Orientación y contención emocional.Restablecimiento del contacto familiar: Se facilitan herramientas y medios de comunicación para promover la reunificación familiar y el contacto con seres queridos.Información sobre servicios disponibles: Se brinda orientación sobre los recursos y servicios disponibles en las diferentes zonas para apoyar la reintegración de las personas forzadas a retornar a su país de origen.Para conocer más, visite la página de programas de migración de la IFRC

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Migración: Un padre escribe un poema de dolor y pérdida después de que el rescate se convirtiera en tragedia

“En la orilla de la muerte, tu viaje terminó.Tu pequeño corazón, aún inmaduro, no pudo resistir.Estaba lleno de amor, desbordante hasta el último aliento.Te fuiste, hermosa mía, pequeña mía...”Estas son las dolorosas y lúgubres palabras de un padre en duelo, escritas en las horas posteriores a que su hija de siete años sufriera un paro cardíaco, poco después de que fuera rescatada de una embarcación en apuros en medio del mar Mediterráneo. Se llamaba Rahaf y ella y su familia acababan de ser subidas a bordo del buque de búsqueda y rescate Ocean Viking, gestionado por SOS Mediterranee y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC).Poco después del rescate, Rahaf, que padecía una cardiopatía congénita, sufrió un paro cardíaco. Tras recibir reanimación cardiopulmonar por parte del equipo a bordo, fue trasladada por vía aérea a un hospital de Malta. Por desgracia, no sobrevivió al viaje y falleció en el helicóptero.Sumido en el dolor, su padre plasmó su dolor en palabras, que escribió con un bolígrafo en un simple trozo de papel blanco. Luego pidió que este poema y la historia de su hija se compartieran con el mundo, como homenaje a su hija y para llamar la atención sobre la situación a la que se enfrentan las personas que cruzan el Mediterráneo.La familia, de cuatro miembros, formaba parte de un grupo de 92 personas migrantes rescatadas de una embarcación en apuros en el Mediterráneo Central, cerca de Malta.Aquí está la versión completa del poema del padre:“En la orilla de la muerte, tu viaje terminó.Tu pequeño corazón, aún inmaduro, no pudo resistir.Estaba lleno de amor, desbordante hasta el último aliento.Te fuiste, hermosa mía, pequeña mía...Tu suave voz se ha desvanecido para siempreDejando atrás un padre, una madre y una hermana - Perdida, vagando entre el mar y el cielo.¿Cómo pudo tu bondadoso corazón dejar a tus seres queridos de repente?Soportaste las penurias del viaje, la crueldad de las olas, ¿para qué?Por una vida digna. Sí, ahora la has encontrado, Rahaf. Estás en la dicha eterna.Que tu alma descanse en paz, mi amor.”Un océano de sufrimiento humanoPor desgracia, la muerte de Rahaf no es un caso aislado. El Mediterráneo es una de las rutas migratorias más mortales del mundo. Al menos 115 menores perdieron la vida intentando cruzar el Mediterráneo solo en 2024.Desde 2014, más de 31.000 migrantes se han ahogado o han desaparecido durante el peligroso viaje a través del mar Mediterráneo.Detrás de cada cifra hay una persona: un hijo, un padre, una hermana... arriesgándolo todo en busca de seguridad.Para ayudar a evitar más historias trágicas y muertes innecesarias, la IFRC sigue comprometida con los esfuerzos de rescate y trabajando a bordo del Ocean Viking para garantizar que las personas perdidas y en apuros en el vasto Mediterráneo reciban la atención vital que necesitan, así como apoyo psicológico para ayudarles a hacer frente a las tensiones por las que han pasado.Con el apoyo de un llamamiento de emergencia en curso para respaldar sus operaciones en el Mediterráneo, la IFRC opera un Punto de servicio humanitario (HSP, por sus siglas en inglés) en el Ocean Viking. Este HSP flotante y móvil ofrece varios servicios críticos, como atención médica, apoyo psicológico y otros tipos de asesoramiento para ayudar a la población migrante a hacer frente a lo que han vivido y a prepararse para lo que les puede esperar cuando por fin lleguen a un puerto europeo y surjan nuevos retos.

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La IFRC sigue al lado de la población siria en una de las crisis más complejas del mundo

Beirut/Ankara/Ginebra, 13 de diciembre -La situación en Siria sigue siendo una de las crisis más graves y complejas del mundo. Muchas personas están ahora en movimiento tras el cambio de gobierno, ya sea regresando a Siria o dentro del mismo país, pero años de conflicto han destrozado vidas, derribado hogares y destruido medios de subsistencia. No está claro con qué se encontrará la gente al regresar. El panorama completo del futuro de Siria aún está por emerger, pero lo que podemos decir sin lugar a dudas es que en un país que ha sufrido tal trauma durante tanto tiempo, la gente necesitará apoyo vital ahora mismo, y en los próximos meses, antes de que pueda iniciarse el camino hacia cualquier tipo de recuperación. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y su red están con el pueblo de Siria y siguen apoyando a la Media Luna Roja Árabe Siria (SARC, por sus siglas en inglés) mientras sus filiales brindan atención médica de emergencia, alimentos, agua potable y suministros básicos a decenas de miles de personas en todo el país. Sabemos que las necesidades aumentarán a medida que la gente empiece a reconstruir las vidas que ha dejado atrás, y estamos dispuestos a acelerar y ampliar nuestro trabajo. Las filiales de la Media Luna Roja Árabe Siria están proporcionando atención sanitaria de emergencia, apoyo psicosocial, alimentos, suministros básicos y agua potable a personas de toda Siria, incluidas las que han estado esperando en la prisión de Sednaya. La SARC también está ayudando a las personas que tratan de localizar a seres queridos de los que se han separado o que han desaparecido a lo largo de los años. La SARC sigue dirigiendo la respuesta del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Siria como organismo nacional de coordinación, especialmente en estos momentos de incertidumbre política y necesidad humanitaria.La Media Luna Roja Turca está proporcionando alimentos y suministros básicos en los pasos fronterizos a las numerosas personas que intentan regresar a Siria. También está respondiendo a las necesidades humanitarias urgentes de la población siria dentro de Siria, en coordinación con la Media Luna Roja Árabe Siria.La Media Luna Roja de Jordania está ayudando a transportar suministros vitales a través de la frontera y logró enviar el primer convoy de camiones el 11 de diciembre. La Media Luna Roja de Qatar también está colaborando con la ayuda humanitaria, suministrando ayuda como material médico, alimentos y material para refugios.La IFRC asignó 1 millón de francos suizos a Siria a través del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) poco después de que comenzara la escalada en el norte y ha preparado sus almacenes y centros logísticos para aumentar las entregas de ayuda al país y apoyar los esfuerzos humanitarios en el nuevo contexto, a medida que evolucione.Para más información o solicitar una entrevista, por favor escriba al correo: [email protected] Londres: Nichola Jones, +44 7715459956En Ankara: Sevil Erkuş, +90 536 644 9122En Ginebra: Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367 Hannah Copeland, +41 76 236 9109

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Hasta siete de cada diez migrantes en América necesitan atención integral en salud

Ciudad de Panamá, 3 de diciembre -La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) advierte sobre las apremiantes necesidades de salud que enfrentan las poblaciones migrantes vulnerables, en particular las mujeres, la niñez, las personas adultas mayores o con discapacidad. Según el estudio de la IFRC publicado hoy,«Migración y Salud en las Américas: evaluación de necesidades y servicios», estos grupos deben sortear barreras crecientes para acceder a los servicios de salud y sufren una falta de atención sanitaria integral en los países de tránsito y destino.El estudio recopila datos de 2021 a 2023 y explora el estado nutricional, las tasas de vacunación, las tasas de enfermedades crónicas e infecciosas, la salud mental y el comportamiento de búsqueda de salud de los migrantes por grupo de edad. Una de las principales conclusiones es que la insuficiencia de los servicios sanitarios y las barreras para acceder a ellos están poniendo vidas en peligro, exacerbando las desigualdades sanitarias y ejerciendo una inmensa presión sobre los ya frágiles sistemas nacionales de salud."El acceso a la asistencia sanitaria es un derecho humano fundamental, y las barreras a las que se enfrentan las personas migrantes -ya sea por su situación irregular, la falta de documentación o el miedo a la deportación- deben ser desmanteladas. Es esencial prestar una asistencia sanitaria integral que responda a sus necesidades, desde la atención médica básica hasta los tratamientos especializados para afecciones crónicas, el apoyo a la salud mental y los servicios para las personas con discapacidad", dijo Pedro Porriño, Coordinador de Salud en Situaciones de Emergencia de la IFRC en América.Independientemente de la edad, la asistencia sanitaria sigue siendo un problema crítico para las personas migrantes, tanto en los países de tránsito como en los de destino. En el caso de las personas migrantes en tránsito, entre el 60 y el 70% necesitan asistencia sanitaria, siendo los servicios médicos generales los más necesarios. La atención sanitaria sexual y reproductiva también es una prioridad, ya que más del 40% de estas personas manifiestan necesitar estos servicios. En los países de destino, hasta el 74% necesita servicios sanitarios, como atención materna y pediátrica, tratamiento de enfermedades crónicas, servicios de salud mental y atención especializada.Estos hallazgos del estudio son confirmados por los equipos de la Cruz Roja que prestan atención a personas migrantes en 22 países de América Latina y El Caribe. En Panamá, los puntos de servicio humanitario de la Cruz Roja han prestado casi 750.000 servicios en los últimos seis años, la mayoría de ellos a migrantes que necesitaban primeros auxilios, medicina general, apoyo de salud mental, acceso a agua potable, vacunas y atención de salud sexual y reproductiva.En Ecuador, El Salvador y Guatemala, el voluntariado de la Cruz Roja ha prestado asistencia humanitaria, principalmente atención primaria de salud (el primer punto de contacto con un sistema sanitario), a casi 200 migrantes al día en los dos últimos años, con un total de 143.438 personas atendidas. En Argentina, Honduras y en la frontera sur de México, los equipos de la Cruz Roja prestaron asistencia médica a más de 6.500 migrantes, sólo en los seis primeros meses de este año."Atender las necesidades de salud de las personas migrantes debe ser una prioridad y reconocer el papel de los equipos locales de la Cruz Roja en la prestación de asistencia, protección y dignidad es una oportunidad para que los gobiernos y los donantes garanticen el derecho de las personas migrantes a la salud. Al asociarse con la Cruz Roja, los países no sólo pueden facilitar la asistencia humanitaria, sino también aliviar la presión sobre sus sistemas de salud pública", dijo Martha Keays, Directora Regional de la IFRC para las Américas.Los puntos de servicio humanitario de la IFRC seguirán prestando asistencia humanitaria en los países de origen, tránsito y destino en los próximos meses, ya que se prevé que el número de personas que se dirigen hacia el norte seguirá siendo uno de los retos humanitarios más grandes y con menos recursos del continente.Nota para la ediciónSegún un estudio de la IFRC, financiado por la Cruz Roja Noruega, éstas son las principales necesidades sanitarias de los migrantes por grupos de edad:Necesidades sanitarias de niñas, niños y adolescentesEntre los más vulnerables se encuentran los niños y niñas migrantes, que se ven afectados de forma desproporcionada por deficiencias nutricionales, con tasas de desnutrición crónica clasificadas entre moderadas y altas. La desnutrición hace que estos jóvenes migrantes sean más susceptibles de sufrir complicaciones de salud a largo plazo, pero las intervenciones siguen siendo inadecuadas. Aunque algunos reciben evaluaciones nutricionales, medicación antiparasitaria o micronutrientes, rara vez se proporcionan tratamientos más completos, como la gestión de la desnutrición aguda.La salud mental de niñas, niños y adolescentes de las comunidades migrantes también es motivo de preocupación. Aunque la prevalencia de la ansiedad y la depresión en este grupo no está totalmente documentada, las necesidades de salud mental no suelen estar cubiertas, lo que les hace vulnerables a traumas psicológicos a largo plazo derivados del proceso migratorio.Necesidades sanitarias de las mujeres migrantes y embarazadasLa tasa de mortalidad materna entre las mujeres migrantes duplica la media nacional en países como Colombia y Brasil. Sólo en Colombia, cada semana se registran 73 casos extremos de morbilidad materna entre la población migrante. Además, se ha documentado violencia obstétrica en varios países, lo que complica aún más la ya precaria situación sanitaria de las mujeres migrantes.El estado nutricional de muchas migrantes embarazadas también es motivo de gran preocupación. Un tercio padece anemia moderada o grave, lo que las deja a ellas y a sus bebés vulnerables a complicaciones de salud a largo plazo, aumentando su susceptibilidad a enfermedades agudas y crónicas.La salud sexual y reproductiva es un problema crítico para las mujeres migrantes. Resulta alarmante que una de cada diez mujeres migrantes venezolanas esté embarazada de una menor de edad, lo que pone de manifiesto un grave problema de salud pública. Muchas mujeres también afirman que sus embarazos no son deseados: dos tercios de las mujeres migrantes embarazadas en Brasil, por ejemplo, no tenían intención de quedarse embarazadas. Además, las infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH, afectan a las mujeres migrantes el doble que a la población general, y sólo el 38% y el 50% reciben tratamiento en Colombia y Perú, respectivamente.Necesidades sanitarias de personas migrantes mayores o con discapacidadEntre el 62 y el 78% de las personas migrantes venezolanas de 60 años o más padecen enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes. Sin embargo, sólo entre el 22% y el 39% de esas personas adultas mayores reciben un tratamiento constante para sus enfermedades.Los problemas de salud mental son frecuentes en este grupo: hasta el 56% sufre ansiedad y depresión de moderada a grave. Sin embargo, carecen de servicios de salud mental, por lo que muchos de ellos tienen que soportar sus luchas en soledad. También corren un mayor riesgo de sufrir violencia, sobre todo durante el tránsito, y muchas viven con discapacidades (hasta el 66%).Las personas migrantes con discapacidad se enfrentan a retos únicos que a menudo no se tienen en cuenta en la respuesta humanitaria. A pesar de la alta prevalencia de la discapacidad entre los migrantes mayores y una proporción menor pero significativa de adultos, hay pocas intervenciones, si es que hay alguna, diseñadas para satisfacer sus necesidades.Para más información y concertar una entrevista, contacte a:[email protected] Panamá -Susana Arroyo Barrantes +50769993199En Ginebra -Tommaso Della Longa +41797084367 Hannah Copeland +41762369109

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Voces de la selva: Historias invisibles del Darién

La selva del Darién encarna una crisis invisible. Bajo el denso follaje de este  bosque que une a Colombia y Panamá, cientos de miles de personas migrantes caminan arriesgando sus vidas en busca de seguridad y mejores oportunidades.Este viaje es uno de los más peligrosos del mundo. Innumerables riesgos aguardan a quienes lo intentan. Y, sin embargo, cientos de miles de personas deciden emprenderlo. Una nueva exposición de fotografías y relatos, producida por la IFRC, con financiación de la Unión Europea, cuenta sus historias, y la de quienes trabajan incansablemente para proporcionar ayuda vital a quienes se desplazan.Voces de la selva presenta fotos tomadas por el fotoperiodista Federico Ríos, que viajó por el Darién en 2022 y 2023 en una misión para el New York Times, así como fotos tomadas por el personal de la IFRC y la Cruz Roja en la región. Aquí presentamos una selección de las fotos de la exposición y las historias que hay detrás de ellas...Dejarlo todo para emprender un viaje dentro de la selvaEl Darién es una zona remota y sin carreteras que abarca territorio en Panamá y Colombia, y que constituye el único paso posible por tierra entre Sudamérica y Centroamérica. La selva del Darién es tan extraordinaria como inhóspita, ya que abarca más de 100 kilómetros entre pantanos, densos bosques tropicales, ríos caudalosos y montañas.¿Por qué alguien decide cruzar el Darién?¿Por qué alguien elegiría intentar un viaje tan peligroso? Colapso económico, inestabilidad política, violencia, conflictos, persecución y vías legales limitadas pueden contribuir a esa decisión. Y a menudo, la acumulación de crisis y desafíos fuerzan a las personas a migrar.Los riesgos en el corazón de la selvaLa cruda realidad de la selva del Darién se manifiesta mientras presenciamos a una mujer cargando el peso de su pequeño hijo, mientras camina por un terreno desafiante. El calor y la humedad sofocante incrementan el agotamiento que sienten las miles de personas que transitan por esta área.Cada gota cuentaCruzar el Darién no es cuestión de horas, puede llevar días o incluso semanas, según la época de año. El acceso a alimentos y agua durante el cruce es inexistente, algo que desafía especialmente a las personas que viajan con mínimos insumos. Al no poder depender del agua de arroyos o ríos debido al riesgo de contaminación, es esencial que cada quien cargue sus propios suministros para sostenerse durante el viaje.Enfrentando diversas amenazasLa selva del Darién presenta varias amenazas para quienes la recorren. Entre cruces de ríos desbordados, serpientes venenosas, senderos marcados sólo por las huellas de quienes estuvieron allí antes o clima extremo que puede cambiar en cuestión de minutos.Luego están las amenazas humanas que, desafortunadamente, no son una excepción: robos, tráfico y trata de personas, violencia física y sexual, entre otras. Entre 2018 y 2023, 258 personas perdieron la vida en el Darién.Las personas que cruzan la selva están expuestas a picaduras de insectos, infecciones, diarrea, deshidratación, fracturas o lesiones en la piel sin acceso a primeros auxilios antes de llegar al pueblo más cercano. Durante las partes más difíciles de su recorrido, su único consuelo es confiar y apoyarse mutuamente.Un viaje entre aguasEl Darién se caracteriza por numerosos ríos, muchos de los cuales atraviesan densas selvas tropicales y terrenos montañosos. Sin embargo, estos representan desafíos significativos para las personas que intentan cruzarlo. Especialmente durante períodos de lluvias intensas y frecuentes entre mayo y diciembre. A medida que los niveles de agua crecen y los ríos se vuelven más poderosos, el riesgo por ahogamiento se vuelve una realidad latente.Al borde de la selva, los mundos se encuentranAunque muchas de las personas que cruzan este recorrido son de Sudamérica, aquí confluyen nacionalidades de todo el mundo. En los últimos años, el número de migrantes que provienen de países como China, India, Bangladés, Afganistán, Camerún y Angola ha incrementado significativamente. Para estas personas, los peligros existentes del Darién se ven agravados por barreras culturales y lingüísticas.Números sin precedentesLa magnitud de la migración a través del Darién en las últimas décadas no tiene precedentes. En una región con una densidad de población relativamente baja, el paso de más de 500,000 personas de diferentes partes del mundo en 2023 ha traído desafíos adicionales a las comunidades locales: esta cifra es siete veces más grande que la población que reside en esta área.Debido a que el Darién es un área remota y protegida, los recursos básicos y la infraestructura, como agua limpia y servicios de recolección de desechos, son escasos. Estas consecuencias medio ambientales afectan diariamente tanto a comunidades locales, como grupos de personas migrantes¿Quiénes son las personas que cruzan el Darién y quiénes están allí para ayudarles?Las razones para viajar a través de esta selva son tan variadas como las propias personas, ya sea que viajen solas, con la familia o con personas que conocen en el camino. A continuación, algunas de sus historias.Los múltiples talentos de ZidaneColombiano de origen, Zidane es una persona polifacética: gestor cultural, productor de cortometrajes, competidor de Red Bull, freestyler, rapero, peluquero y panadero. A pesar de sus vibrantes actividades artísticas, se vio obligado a migrar"Dejamos mi país porque las cosas no iban bien allí, no había dinero, no había nada. Mi fundación [de raperos] había cumplido su ciclo y pensé que era buena idea irnos. Pero como no tenía pasaporte, decidimos viajar por la selva del Darién".El pasaporte de NavilA Navil* le preguntaron cuál era el objeto más preciado que llevaba siempre consigo. Respondió inmediatamente: su pasaporte. Sin él no habría podido salir de la India, su país de origen, para intentar llegar a Estados Unidos.*Nombre ficticioEl motivo de Karen para no rendirseEl hijo de Karen, Dylan, es su motivación para todo lo que hace en la vida, su razón para no rendirse en los momentos difíciles, sobre todo ahora, cuando se ha enfrentado a momentos de peligro y dolor al cruzar la selva."Atravesar el Darién no es fácil. No se lo recomiendo a nadie. Allí el peligro no son los animales, es encontrarte con personas que te hacen daño, que te roban, que abusan tanto de lo poco que llevas, como de tu físico, tu cuerpo."Un signo de esperanzaPara las personas que atraviesan la selva, la Cruz Roja representa un signo de esperanza en medio de un viaje difícil y, a veces, desesperanzador. En Panamá, la IFRC y la Cruz Roja Panameña, con el apoyo de la Unión Europea, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y otros socios, llevan varios años respondiendo a las necesidades de las personas migrantes que cruzan el Darién.Como hemos apoyado hasta ahora: La respuesta de la Cruz Roja en cifrasNuestro apoyo durante uno de esos años, en 2023, ilustra las enormes necesidades y el apoyo muy concreto ofrecido por el personal y el voluntariado de la Cruz Roja. En ese año, la Cruz Roja proporcionó a las personas migrantes más de 29,7 millones de litros de agua potable, ofreció más de 20.0200 consultas de atención básica de salud, 2.000 servicios de primeros auxilios y más de 24.500 servicios de atención maternoinfantil.Además, facilitaron más de 33.000 llamadas internacionales para que la población migrante pudiera comunicarse con sus seres queridos. El personal y el voluntariado también proporcionan información, conexión a Internet para permitir el contacto con los familiares y derivaciones a servicios especializados.Espacios seguros y neutralesUna vez que atraviesan la selva, las personas en movimiento pueden acceder a apoyo en los campamentos, donde reciben servicios de protección e información confiable para que continúen su viaje de la forma más segura posible. Las personas también pueden encontrar asistencia en los Puntos de Servicio Humanitario, gestionados por la Cruz Roja Panameña con el apoyo de la IFRC, la Unión Europea y otros socios.

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Día de las Personas Refugiadas: La experiencia europea de " alojamiento privado" para la población refugiada ucraniana ofrece un nuevo modelo de apoyo a las personas que huyen del conflicto y la violencia

Tras la escalada del conflicto en Ucrania en febrero de 2022, innumerables personas huyeron del país. La mayoría se fue a otros países de Europa y ahora unos 7 millones de personas siguen viviendo en el extranjero.Un porcentaje significativo de la población refugiada recibió el apoyo de las comunidades de acogida, incluidas personas y familias que les acogieron en sus hogares. Esta muestra generalizada de solidaridad proporcionó un salvavidas esencial a numerosas personas de Ucrania."Ella [la anfitriona] ha hecho mucho por mí", dijo uno de los huéspedes ucranianos, hablando de las personas con las que se aloja en Hungría. "Encontré trabajo con su ayuda... Y de alguna manera, poco a poco nos convertimos en una familia... Y empezamos a cuidarnos mutuamente".También fue una experiencia enriquecedora para muchas de las familias de acogida."A veces íbamos de compras juntos o uno compraba una o dos cosas para el otro, compartíamos cosas", dice una mujer de Polonia que acogió a una familia ucraniana. "Juntos nos apoyábamos y ayudábamos".Esta solidaridad no es exclusiva del conflicto de Ucrania. La gente ha acogido a personas refugiadas en sus hogares desde que hay guerras, hambrunas y otras calamidades. Pero el movimiento de personas desde Ucrania que comenzó tras la escalada de las hostilidades en 2022 -y la respuesta de muchos países europeos- marca un momento significativo en la historia reciente.En lugar de cerrar sus puertas a esta población, las comunidades europeas la aceptaron en gran medida. La expresión espontánea de solidaridad hacia las personas refugiadas -por parte de particulares y autoridades gubernamentales- hizo que las personas procedentes de Ucrania tuvieran opciones de alojamiento adicionales a las instalaciones comunes de acogida como centros colectivos o campamentos (como suele ocurrir cuando grandes cantidades de personas huyen de un país a otro).Más bien, las comunidades de toda Europa centraron su apoyo en la idea de alojar a las personas en alojamientos privados dentro de las comunidades de acogida.Las organizaciones humanitarias, las agencias gubernamentales y las empresas que apoyan a las personas necesitadas colaboraron de una forma sin precedentes para aprovechar esta solidaridad. Coordinaron múltiples tipos de ayuda, tanto para las personas refugiadas como para las personas y comunidades que las acogen.Un ejemplo clave es el Programa Hogares Seguros. Financiado por el Fondo de Asilo, Migración e Integración de la Comisión Europea, el programa fue ejecutado por la IFRC junto con las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de nueve países europeos: Bélgica, Francia, Irlanda, Hungría, Países Bajos, Luxemburgo, Polonia, Rumanía y Eslovaquia.Impulsado por la dedicación de particulares, organizaciones y autoridades nacionales, el programa tenía como objetivo proporcionar un hogar seguro a las personas que huían de Ucrania y apoyar su integración en los sistemas nacionales.Un nuevo modeloAunque este enfoque no es nuevo y las Sociedades Nacionales y otras organizaciones han vinculado a personas refugiadas con familias de acogida, nunca antes se había hecho a esta escala. El Programa Hogares Seguros, por tanto, ayudó en las monumentales tareas de buscar, emparejar, salvaguardar y alimentar las relaciones entre anfitriones y huéspedes. También ayudó a las organizaciones implicadas a reflexionar sobre las buenas prácticas y las lecciones aprendidas, de modo que las comunidades, los gobiernos y las comunidades de acogida pudieran estar mejor preparados para situaciones similares en el futuro.Recientemente, el programa publicó un informe exhaustivo titulado "Safe Homes: Key Lessons From Hosting People Displaced from Ukraine in Private Homes", que en muchos sentidos sirve de anteproyecto o modelo para una colaboración masiva similar en torno a la acogida privada."El objetivo es captar el panorama completo de la situación de acogida en estos países, lo que no sólo permite tomar mejores decisiones a corto plazo, sino que también informa las estrategias para posibles iniciativas futuras", dice Denisse Solis, Directora del Programa Hogares Seguros, Oficina Regional para Europa de la IFRC.Nuevas lecciones y nuevas preguntasEsto es especialmente crítico en casos como éste, cuando las posibles soluciones son tan complejas como los retos. Por ejemplo, el tipo de solidaridad mostrada hacia la población refugiada ucraniana se extiende también a todas las personas que necesitan seguridad.No obstante, cabe señalar que el alojamiento privado no es nuevo ni exclusivo de Europa y las personas refugiadas ucranianas.Las Sociedades Nacionales, las organizaciones locales y la población han apoyado ampliamente el alojamiento privado de diversas maneras en todas las regiones a lo largo de las crisis en las que se han producido movimientos de población. La labor de la Cruz Roja Irlandesa ayudando a emparejar a personas refugiadas sirias con familias de acogida es sólo un ejemplo.También existen otras complejidades dentro de las comunidades de acogida. A menudo, también están atravesando tiempos difíciles de diferentes maneras. En el momento de la escalada del conflicto ucraniano, por ejemplo, el mundo seguía lidiando con las secuelas de una pandemia mundial, con las economías y las cadenas de suministro bajo presión, y el dinero para los servicios públicos muy estirado.Una pregunta clave, por tanto, es hasta qué punto es justo confiar demasiado en el alojamiento privado sin una estrategia adecuada sobre lo que ocurrirá después, ya que este tipo de crisis no suele resolverse fácilmente."El Estado ha confiado casi por completo en la solidaridad de su ciudadanía", señaló un representante de las autoridades locales belgas citado en el informe. "Es un problema porque no había perspectivas de solución a largo plazo. Las familias de acogida estaban al límite. Entonces la presión recayó sobre las autoridades locales, que tuvieron que encontrar soluciones".El informe del Programa Hogares Seguros se centra en 15 "Lecciones aprendidas" clave. Lección número uno: "Los programas de acogida deben diseñarse con estrategias de salida claras, establecidas desde el principio, que permitan a sus huéspedes la transición desde los acuerdos de acogida".Esta lección está respaldada por una cita en el informe de un trabajador social ucraniano de la Cruz Roja Irlandesa. "Al principio, la gente pensaba que iba a estar aquí poco tiempo. Todo el mundo estaba en modo temporal", dijo el trabajador social. "La mayoría de la gente estaba sentada sobre sus maletas esperando el día de volver a casa. Pero ahora se notan los cambios en la forma de pensar de la gente. Por fin han empezado a darse cuenta de que eso no va a ocurrir pronto".Todo inicia con un Hogar SeguroEn cada país, las Sociedades de la Cruz Roja implementaron el programa Hogares Seguros de diferentes maneras, en la sección "Hogares Seguros: Estudios de casos" encontrará información detallada de los diferentes esfuerzos, experiencias exitosas, pero también diferentes desafíos. [Véanse también los resúmenes de una página, específicos de cada país, de los estudios de casos]."Uno de los mayores retos ha sido la falta de alojamiento, y esto es especialmente frustrante para los trabajadores sociales porque no tienen ninguna influencia en esta cuestión", afirma un trabajador social de la Cruz Roja de Luxemburgo citado en el informe."Muchos huéspedes se sienten profundamente frustrados porque no quieren volver a las instalaciones de acogida, pero tampoco tienen acceso a una vivienda social".En resumen, las familias de acogida proporcionan un apoyo esencial, pero no pueden sustituir a la financiación y el apoyo públicos a la vivienda. Tampoco se puede esperar que las familias de acogida sustituyan el papel de los trabajadores sociales y las autoridades públicas. En definitiva, se trata de proporcionar un complejo conjunto de ayudas desde diversos ángulos y con distintos socios. Pero todo empieza por un hogar seguro."Todo empieza por el alojamiento", dice un trabajador social de la Cruz Roja Eslovaca citado en el informe. "Lo oímos todo el tiempo de las personas refugiadas. Si no saben dónde van a alojarse, no pueden centrarse en otras cosas, como matricular a los niños en la escuela, encontrar trabajo, etc.".

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En las colinas de la frontera, Lupita lleva agua, primeros auxilios y una gran dosis de humanidad.

Es probable que, en Nogales, Sonora, todo el mundo conozca a Rosa Guadalupe Gonzalez, Bucio, la protagonista de esta historia.Personal de salud, autoridades locales, representantes consulares, organizaciones sociales, comerciantes, todos saben quién es esa mujer lista, resuelta, vestida de rojo, que conduce un racer buggy.“Lupita”, como la llaman de cariño, es técnica en emergencias médicas, punto focal de ayuda humanitaria de la Cruz Roja Mexicana para población migrante vulnerable en Nogales y la responsable de recorrer el desierto que separa México de Estados Unidos en búsqueda de personas perdidas, deshidratadas o que hayan resultado heridas tras intentar escalar el muro que divide a los dos países.Todos los días, Lupita está ahí fuera, en su pequeño buggy de la Cruz Roja, buscando a personas perdidas, deshidratadas o heridas tras intentar escalar el muro que divide los dos países.México es el último paso de la travesía que gente de todo el mundo emprende cada año para llegar a Estados Unidos. Sólo en 2023, se registraron más 2,4 millones de intentos irregulares de cruce de la frontera entre ambos países, que Naciones Unidas calificó como la ruta migratoria terrestre más mortal del mundo.También en 2023, 686 inmigrantes perdieron la vida en ese punto y casi la mitad lo hicieron intentando cruzar desiertos como el de Sonora, ese que recorre Lupita.Historias trágicas en un viaje que no perdona“Todos los días del año salimos en el racer a buscar migrantes que requieran auxilio. Aunque hay zonas aún más áridas, aquí en Nogales durante el verano las temperaturas son extremas y son comunes los golpes de calor, las deshidrataciones y las picaduras de animales…pero en invierno el desierto también es una amenaza mortal”, nos explica.Fue justamente una noche de helada hace 15 años, cuando Lupita vivió una historia que los marcó para siempre. Una mujer que caminaba con su hija pequeña por el desierto se cayó y quedó inmovilizada. El grupo que la acompañaba pidió ayuda al 911 y siguió su camino. Cuando los grupos de rescate estadounidenses y mexicanos dieron con ella, era demasiado tarde.La niña sobrevivió protegida por el abrazo de su mamá, pero como no había albergues para atender este tipo de casos, permaneció en custodia de la Cruz Roja hasta que las autoridades dieron con su familia.Hoy, en Nogales, hay decenas de centros que cada año acogen a miles migrantes y solicitantes de asilo provenientes de países de América, Europa y Asia, y del mismo México.“Llevamos unos 20 años prestando ayuda humanitaria a las personas vulnerables en tránsito y sus historias y sus necesidades me siguen conmoviendo como el primer día”, cuenta Lupita.“No importa de donde vengan, la mayoría huyen de una vida difícil y se enfrentan a un camino incierto, peligroso y sin acceso a servicios esenciales. Por eso, aunque parezca poco, salimos en el racer a buscarlos; por eso, aunque parezca poco, les dejamos agua en los altares que construyen en el desierto.”Y por eso, aunque a veces las necesidades de la población migrante vulnerable parezcan inabarcables, la Cruz Roja Mexicana le ofrece atención médica básica, cuidados prehospitalarios, apoyo psicosocial y servicios para retomar el contacto con sus familiares.Lo hace en todo el territorio, de frontera a frontera, gracias a su red de puntos de servicios humanitarios y a miles de voluntarias y voluntarios que, con su compromiso, mantienen viva la humanidad.En este Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja te damos las gracias, Lupita, y a la Cruz Roja Mexicana por mantener viva a la humanidad.

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La Cruz Roja Libanesa ofrece apoyo y un rayo de esperanza a migrantes que sobrevivieron al naufragio

Cada año, cientos de personas libanesas, sirias y de otras nacionalidades emprenden peligrosísimos viajes por mar en busca desesperada de una vida mejor. Estos viajes suelen acabar en tragedia: en septiembre de 2022, una embarcación con más de 140 personas que migraban desde Líbano naufragó frente a las costas de Tartus (Siria); muchas personas se ahogaron, mientras que otras desaparecieron. En otros casos, las autoridades de los países de destino han hecho retroceder a las embarcaciones que partían del Líbano. Desde 2019, Líbano se enfrenta a una crisis humanitaria compleja en evolución, con una grave inflación, desempleo y deterioro de las condiciones de vida que empujan a la gente a abandonar el país. "Las personas que suelen tomar la decisión de marcharse a menudo nos dicen que no tienen nada que perder, por lo que están dispuestas a arriesgar sus vidas para tener la oportunidad de una vida mejor en otro país", explica Alaa Ammar, jefe de Migración y coordinador de Protección de la Cruz Roja Libanesa. Las personas migrantes que sobreviven a un naufragio por ahogamiento regresan a la orilla agotadas y con necesidad de asistencia médica. A menudo tienen un lugar adonde ir o un pariente con quien quedarse, pero no tienen dinero para el transporte o simplemente para salir adelante.Ofrecer servicios donde más los necesitanConsciente de las necesidades de la población migrante que sufre las consecuencias de las devoluciones desde otros países y de los naufragios, la Cruz Roja Libanesa estableció Puntos de Servicio Humanitario (HSP, por sus siglas en inglés) móviles que cubren diferentes lugares a lo largo de la costa libanesa. Estos HSP son espacios seguros, acogedores y estratégicamente situados donde la población migrante y desplazada puede acceder a un apoyo confiable de las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. "Los HSP móviles de la Cruz Roja Libanesa ofrecen una variedad de servicios basados en la necesidad y la urgencia de la situación", explica Alaa, que también supervisa un programa llamado Restablecimiento del Contacto entre Familiares que ayuda a las personas migrantes a reencontrarse con sus familiares. Otros servicios incluyen asistencia médica de urgencia, refugio, agua, servicios de higiene y saneamiento, artículos de primera necesidad, alimentos, apoyo psicosocial y transporte. Desde su creación, los HSP móviles se han desplegado en más de ocho ocasiones en Líbano; esto incluye respuestas en Beirut, Trípoli y en la frontera siria. El naufragio más reciente tuvo lugar en diciembre de 2023, frente a la costa de la ciudad septentrional de Trípoli, y las autoridades libanesas rescataron a 51 personas, que recibieron asistencia médica de urgencia de un PSH móvil de la Cruz Roja Libanesa. Pero para prestar asistencia que salva vidas, los HSP de la Cruz Roja Libanesa dependen a menudo de la confianza de la gente, que es un componente esencial que permite al movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja operar en contextos locales de todo el mundo. "La confianza que la Cruz Roja Libanesa ha forjado con la población del Líbano a lo largo de los años es muy evidente y lo demuestran las personas que han sobrevivido, que a menudo dicen sentirse aliviadas cuando ven nuestro emblema", añade Alaa. El programa de migración de la Cruz Roja Libanesa, incluidos los HSP, ha contado con el apoyo de la Red de Migración de Oriente Medio y Norte de África (MENA), una red regional integrada por 15 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, dirigida por la oficina regional de la IFRC en colaboración con el CICR y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de otras regiones. "La Red de Migración de Oriente Medio y Norte de África se estableció para fortalecer y compartir conocimientos especializados y experiencias para trabajar con y para las personas migrantes y refugiadas, sus familias y las comunidades de acogida", explica Yasmin Hakim, Oficial de Migración y Desplazamiento de la Oficina Regional de la IFRC para Oriente Medio y Norte de África. "Este año, la red tiene previsto equipar a las Sociedades Nacionales con las capacidades necesarias; y liderar iniciativas de formación para su personal y voluntariado sobre migración y HSP, con el fin de mejorar su disposición y preparación para asistir a la población migrante y desplazada."-- Haga clic aquí para saber más sobre Migración y Desplazamiento. Para una visión general de los programas de migración de la IFRC, haga clic aquí.

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Nota de prensa

IFRC y SOS MEDITERRANEE piden urgentemente un puerto seguro cercano para supervivientes de las tragedias en el Mediterráneo

Marsella, Berlín, Milán, Budapest, Ginebra: 16 de marzo de 2024Dos días después de que más de 60 personas murieran en una balsa en el Mediterráneo Central, sobrevivientes de otros rescates de esta semana permanecen en el limbo, lejos de un puerto seguro aprobado.Los equipos a bordo del Ocean Viking -un buque fletado por SOS MEDITERRANEE y en Alianza con la IFRC- llevaron a cabo cuatro misiones distintas en un periodo de 48 horas esta semana, rescatando a 361 hombres, mujeres, niñas y niños de las peligrosas condiciones en el mar.Uno de los rescates fue el de 25 sobrevivientes de una balsa en la que más de 60 personas murieron antes de que llegara la ayuda. Esas 25 personas ya han sido desembarcadas. Dos fueron evacuadas por razones médicas en helicóptero (a pesar de todos los esfuerzos, una falleció posteriormente). Tras pedir urgentemente permiso para desembarcar en el puerto seguro más cercano, las otras 23 personas supervivientes fueron trasladadas al muelle frente al puerto siciliano de Catania para recibir atención médica urgente.Pero 336 supervivientes de los otros tres rescates permanecen a bordo del Ocean Viking, que ahora se dirige a Ancona, mucho más al norte."Estas personas necesitan atención urgente y eso significa llevarlas a un puerto seguro lo antes posible", dijo Jennifer Vibert, Directora de Operaciones de la IFRC. "La mitad de quienes sobrevivieron son muy jóvenes -niñez o adolescentes- y muchas personas fueron encontradas en un estado físico y mental extremadamente frágil. La mayoría sufría deshidratación grave y alguna gente había recurrido a beber agua de mar. Otras personas sufrieron quemaduras por el combustible y el agua de mar mezclados en la balsa. Los equipos médicos a bordo del Ocean Viking prestaron atención médica urgente y proporcionaron artículos de higiene, alimentos y agua de primera necesidad. Pero estas personas necesitan urgentemente atención en tierra"."Nos duele el corazón al reconocer las vidas perdidas y el sufrimiento padecido. Es esencial comprender lo que ocurrió desde el momento en que el barco zarpó hasta el hallazgo de las personas sobrevivientes para evitar que vuelva a ocurrir una tragedia así", declaró Soazic Dupuy, Directora de Operaciones de SOS MEDITERRANEE.Las tragedias de esta semana subrayan aún más la gravedad de la crisis actual en el Mediterráneo Central, la ruta más mortífera del mundo para las personas que se desplazan. SOS MEDITERRANEE y la IFRC siguen comprometidas con su misión conjunta de salvar vidas en el mar. Las necesidades humanitarias en la región superan con creces la capacidad de respuesta existente, y las restricciones al acceso a la asistencia para salvar vidas van en contra de los principios humanitarios y del derecho marítimo internacional.SOS MEDITERRANEE y la IFRC instan a todos los Estados a dar prioridad al rescate marítimo y a defender el derecho marítimo y los derechos humanos a lo largo de la frontera marítima meridional de Europa.Para más información o agendar una entrevista:IFRC:[email protected] Figanmese: +41 792022033Vusal Safarli: +994 555226716SOS MEDITERRANEE:[email protected]: Alisha Vaya / +33 6 34 10 41 33 /[email protected]: Jean-Christophe Nougaret / +33 6 11 74 10 11 /[email protected]: Francesco Creazzo / +39 3478151131 /[email protected] Salvati/ +393332091366/[email protected]: Carine Fauchs / +41783079718 /[email protected] al editor:Historias/Perspectivas de sobrevivientes:Un hombre le dijo a uno de los miembros de nuestro equipo que había perdido a su esposa y a su bebé. El bebé murió en los primeros días, su madre en el cuarto día.Dos helicópteros habían sobrevolado la zona. Firmaron, con la esperanza de que viniera el rescate, pero no pasó nada. Muchas personas sobrevivientes sufrían múltiples quemaduras de combustible que se infectaron, lo que suponía un riesgo significativo de infección sistémica y sepsis. Dos sobrevivientes requirieron antibióticos intravenosos y una persona mostró signos de advertencia de sepsis, lo que requirió atención hospitalaria.Fotos del rescate con crédito a SOS Mediteranee:https://media.sosmediterranee.org/share/66D76275-4E5D-4063-B57CD8FA1AEDD034/?viewType=gridSobre la IFRCLa IFRC es la mayor red humanitaria del mundo. El secretariado apoya a 191 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, y reúne a 16 millones de personas voluntarias por el bien de la humanidad. La IFRC actúa antes, durante y después de los desastres y emergencias de salud para atender las necesidades y fomentar la resiliencia de las comunidades y las personas más vulnerables.Sobre SOS MEDITERRANEESOS MEDITERRANEE es una organización marítima y humanitaria para el rescate de personas que se encuentran en peligro en el mar. Fue fundada por ciudadanía europea en el 2015 y lanzó las operaciones de rescate en el Mediterráneo Central en febrero del 2016. Desde entonces, la organización ha asistido más de 38 mil personas en el mar. Más de 9mil personas fueron rescatadas del Ocean Viking desde que la embarcación empezó a operar en Agosto del 2019. La organización sin fines de lucro está basada en Francia, Alemania, Italia y Suiza, y se financia principalmente a través de donaciones.

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Nota de prensa

Con la llegada de temperaturas más cálidas, la IFRC se prepara para un nuevo año de peligro en la ruta migratoria del Mediterráneo Central

Ginebra/Roma, 5 de marzo de 2024:A medida que Europa se acerca a la primavera y el verano, la IFRC prevé un aumento del número de migrantes que arriesgan su vida en la peligrosa ruta del mar Mediterráneo Central. Con el trágico balance de 2023, el año más mortífero desde 2017, la IFRC teme que se produzcan más muertes en el mar. Aprovechando la Alianza con donantes, IFRC se dedica a mitigar tantas tragedias como sea posible en los próximos meses. El costo del año pasado, con más de 2500 muertes o desapariciones reportadas a lo largo de esta ruta traicionera - y posiblemente muchos más casos no reportados - ha aumentado significativamente la preocupación por la seguridad de las personas migrantes. La tendencia al aumento de las travesías durante los meses más cálidos indica un riesgo continuado de viajes peligrosos.La desesperación y la falta de alternativas más seguras llevan a numerosas personas a embarcarse en estas peligrosas travesías en naves abarrotadas y no aptas para la navegación, en busca de seguridad o de un futuro mejor. Los datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) revelan que casi 23.000 personas han perdido la vida o han desaparecido en esta ruta desde 2014, y el total en todo el Mediterráneo supera las 29.000. El naufragio frente a las costas de Grecia el 14 de junio del año pasado, en el que se teme que perecieran varios centenares de migrantes al naufragar su pesquero sobrecargado, ejemplifica los terribles riesgos que entraña.No hay otra opciónHacer la vista gorda ante esta situación simplemente no es una opción, y gracias al apoyo de donantes como Muslim World League, IFRC puede salir al mar a bordo del buque de búsqueda y rescate Ocean Viking un año más. Desde 2021, 5.693 personas han sido rescatadas gracias a esta operación. Junto con las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y la organización asociada SOS Mediterranee, la IFRC seguirá apoyando al mayor número posible de personas en peligro con alimentos y agua, necesidades básicas, atención médica y apoyo psicosocial.Jagan Chapagain, Secretario General de la IFRC, a principios de esta semana a bordo del Ocean Viking en Siracusa, Italia, elogió a los donantes y asociados que hacen posible esta operación:"El Ocean Viking ha demostrado ser un faro de esperanza en un mar inmenso e implacable. Es una colaboración que va más allá de salvar vidas; refleja también el compromiso de defender los principios de solidaridad y humanidad. Valoro enormemente nuestra Alianza con la Liga Musulmana Mundial, y con otros actores, que nos brindan la posibilidad de salvar vidas, en conjunto."Enfoque coordinadoLa operación a bordo del Ocean Viking forma parte de un esfuerzo más amplio de la red de la IFRC para apoyar a las personas en movimiento en todo el mundo a lo largo de su viaje. Al proporcionar alimentos, agua, primeros auxilios y otras necesidades básicas en los denominados Puntos de Servicio Humanitario en los países situados a lo largo de las rutas migratorias más populares, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja velan porque las personas puedan encontrar ayuda a lo largo de su viaje. No sólo gestionando un Punto de Servicio Humanitario a bordo del Ocean Viking, sino también, por ejemplo, apoyando a las personas migrantes cuando desembarcan en Europa, nos aseguramos juntos de que las personas encuentren un sentido de humanidad a lo largo de su viaje."A medida que el panorama mundial sigue evolucionando debido a la crisis climática, el aumento de los desastres y las crisis, la inestabilidad política, los conflictos, las pandemias, el aumento de las desigualdades, los avances tecnológicos y los cambios en los espacios económicos y sociales, vemos cómo la migración y el desplazamiento han adquirido nuevas dimensiones. Los retos existentes para la vida y los medios de subsistencia de las personas se están amplificando en todo el mundo y agravando muchas de las razones que les empujan a emigrar", explicó Chapagain en Italia. "Nos comprometemos a garantizar que las personas migrantes, refugiadas y otras personas desplazadas -independientemente de quiénes sean y de su condición- estén a salvo, sean tratadas con dignidad y se respeten sus derechos, incluso a lo largo de las peligrosas y mortíferas rutas migratorias terrestres y marítimas."Para más información, material audiovisual o coordinar una entrevista, póngase en contacto al correo: [email protected] Budapest:Julie Enthoven: +36 70 508 5702En Ginebra:Tommaso Della Longa +41 79 708 4367Mrinalini Santhanam +41 76 381 5006

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Salvar vidas en el mar: "Algo que no se olvida fácilmente"

Cuando las personas ponen un pie a bordo del buque de rescate humanitario Ocean Viking, sus vidas penden de un hilo.Como responsable de operaciones de la IFRC a bordo del Ocean Viking, el trabajo de Sara Mancinelli consiste en garantizar que las personas en apuros reciban la atención y los cuidados críticos que necesitan una vez a bordo.Nos ofrece una visión única en primera persona de la vida cotidiana a bordo de este punto de servicio humanitario flotante en el mar.Nadie puede olvidarlo"No creo que nadie pueda olvidar su primer rescate a bordo del Ocean Viking. En realidad, salvar vidas es algo que no se olvida fácilmente.Cuando ves un barco en apuros, sabes lo que significa para la gente a bordo. A veces llevan días a la deriva en el mar, sin comida, agua potable ni chalecos salvavidas. La mayoría de las embarcaciones están abarrotadas y la gente tiene que agarrarse para salvar su vida. Saben que si caen al agua, lo más probable es que ese sea su final. Y que cada año, miles de personas se ahogan durante el mismo viaje.Cuando el Ocean Viking recoge a personas en tales circunstancias, se siente un inmenso alivio. La mayoría llora al subir al barco, o besa el suelo y cae en nuestros brazos. Otras personas simplemente se quedan muy, muy calladas, sabiendo de lo que acaban de escapar. Lo primero que siempre decimos a la gente es: 'Estás a salvo'.La primera cara amiga en mucho tiempoLa mayoría de las personas que suben a bordo del Ocean Viking han pasado por momentos difíciles. No sólo en sus días en el mar, sino también antes. Algunas han pasado penurias en su país de origen, sobre todo si proceden de zonas afectadas por conflictos.Y han atravesado un peligroso viaje para llegar a las costas del Mediterráneo. Después de un rato a bordo, la gente empieza a contarnos su viaje. Son historias de trata de seres humanos, chantaje, violencia sexual, tortura y a veces incluso esclavitud. Mucha gente nos dice: 'Usted es la primera cara amiga que he visto en mucho tiempo'.Estar ahí para la genteDurante su estancia a bordo, hacemos todo lo posible por ayudar a la gente. En primer lugar, les damos ropa seca, comida y agua. Y les proporcionamos asistencia médica, ya que muchas personas resultaron heridas durante el viaje, o no han tenido acceso a atención médica en meses.Hacemos que la gente esté lo más cómoda posible. Hay un refugio dedicado exclusivamente a mujeres y menores, y otro para hombres. Y hay espacio para relajarse, hablar, rezar y curarse.Y, por supuesto, proporcionamos apoyo psicosocial. Vemos que esto es muy necesario, para la población adulta e infantil. Hay menores que viajan sin sus padres, otros viajan con familiares que están muy traumatizados. Les consolamos en la medida de lo posible con juegos, colores y juguetes.Un largo viaje por delanteDurante su estancia a bordo, la mayoría de sobrevivientes empiezan a darse cuenta de que su viaje no ha terminado. Cuando llegan a Europa, les esperan nuevos retos. Intentamos prepararles para ello. Les informamos sobre lo que pueden esperar cuando lleguen a tierra y dónde encontrar ayuda. Si las personas tienen necesidades específicas, por ejemplo si necesitan protección o atención médica, las remitimos a especialistas y autoridades en tierra para que les hagan un seguimiento.Para las personas migrantes rescatadas en el mar, su estancia en el Ocean Viking es sólo una pequeña parte de un viaje largo y difícil. Pero es un viaje en el que a menudo no se les ve como seres humanos, se les trata como un problema, un número, o incluso como delincuentes. Por eso, durante estos pocos días, estamos haciendo todo lo posible para que la gente se sienta segura, escuchada y vista. Porque, al fin y al cabo, todos somos humanos".

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Estamos #SiempreAhí con las personas migrantes

En todo el mundo, las personas que migran o son desplazadas de sus hogares se enfrentan a riesgos inaceptables. Pero las personas en movimiento no están solas en sus viajes. Ya sea por tierra o por mar, la labor de la Red de la IFRC tiene como fin salvar vidas, reducir los riesgos y facilitar el acceso a los servicios esenciales.

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Colombia, el país refugio

Pensar en personas refugiadas en América Latina es pensar en Colombia. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en 2023, Colombia alberga a más de 2,4 millones de personas refugiadas, principalmente de Venezuela. Esto representa un 3.2% de su población total, convirtiéndolo en el segundo país del mundo en acoger a más población refugiada, solo detrás de Turquía. Esta población, a la que se suman más de 6,8 millones de personas desplazadas por el conflicto armado interno, enfrentan necesidades humanitarias innegables y que requieren una respuesta urgente, coordinada y sostenida. Las evidencias hablan por sí solas: tres de cada 10 personas refugiadas en Colombia tienen necesidades humanitarias severas y requieren agua, refugio, atención médica y saneamiento; mientras que una de cada 10 enfrenta necesidades básicas extremas. La población refugiada también está expuesta a la violencia, la discriminación y la explotación, incluyendo la violencia sexual y de género, al tráfico de personas y a la explotación laboral. Esto obliga a prestarles servicios de protección urgentes y acceso a programas de apoyo psicosocial que eviten que los traumas a los que se exponen tengan un impacto negativo en su salud mental. Garantizarles acceso a educación, capacitación y oportunidades de empleo es otra medida para aliviar su sufrimiento y promover una integración socioeconómica plena y digna. Se trata de un desafío creciente si se tiene en cuenta la existencia de xenofobia y discriminación y el crecimiento generalizado del discurso anti-personas migrantes y refugiadas en la región. Cruz Roja Colombiana en acción Aunque la Cruz Roja Colombiana (CRC) es una organización conocida por su respuesta humanitaria a crisis y desastres, en las últimas dos décadas su papel ha sido -y sigue siendo- fundamental para atender las necesidades de las personas refugiadas y migrantes. El Programa Mariposa Monarca es un buen ejemplo de esto. Desde su nacimiento, en 2017, este programa de la CRC ha brindado asistencia humanitaria a más de 1,5 millones de personas refugiadas, desplazadas y migrantes. En estos seis años, equipos voluntarios y de especialistas han contribuido a mejorar su acceso a la salud, la educación y la protección, proveyéndolas con asistencia humanitaria básica, como alimentos, agua, albergue, atención médica y apoyo psicosocial. Lo han hecho a través de puntos de servicio humanitario, espacios seguros -móviles o fijos- que apoyan a la población a lo largo de las rutas migratorias. Mariposa Monarca también ha impulsado iniciativas de formación y acceso a oportunidades de empleo que favorezcan la integración de las personas migrantes, refugiadas y desplazadas en sus comunidades de acogida. Las acciones también han apoyado a estas últimas, que han participado en programas de educación y sensibilización sobre la migración y la protección de los derechos humanos. Programas como este tienen un impacto positivo en la vida de las comunidades y desde luego, en la de las personas que buscan iniciar un nuevo proyecto de vida en Colombia tras huir de la desigualdad y discriminación, pero también de crisis económicas, políticas y climáticas. Refugiarse de la crisis climática Según el ACNUR, el 70% de las personas refugiadas y desplazadas en Colombia son vulnerables a los efectos de la crisis climática y miles de ellas ya han sido afectadas por eventos concretos. En 2023, las inundaciones en la región del Pacífico colombiano obligaron a más de 20.000 personas a abandonar sus hogares, muchas de ellas desplazados internas o refugiadas. Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, otra amenaza es el actual Fenómeno del Niño, que afectará a más de dos millones de personas en Colombia y podría causar daños en los medios de vida de la población desplazada y migrante, sobre todo entre enero y marzo de 2024. Conscientes de esto, la CRC y la IFRC ya preparan sus mecanismos de preparación y acción temprana para anticipar los efectos que El Niño y la crisis climática podrían tener en el país. Ante necesidades urgentes, respuesta inmediata y colectiva Casos como el de Colombia y la CRC, recuerdan dos aspectos clave: que atener las necesidades de las personas refugiadas es impostergable y que las organizaciones locales ya cuentan con la experiencia y conocimiento para prestar una respuesta humanitaria de calidad. ¿Qué hace falta entonces? Por un lado, mayor inversión en el nivel local de atención, en organizaciones que, como la CRC, tienen una fuerte presencia local, están arraigadas en las comunidades y tienen acceso a zonas remotas, inseguras o de difícil acceso, donde las personas en movimiento, incluidas las refugiadas y desplazadas, buscan apoyo. Por otro, que la población refugiada y migrante participe de forma significativa en los procesos de toma de decisiones. Su pericia, conocimientos y experiencia vivida son indispensables para crear programas y políticas más eficaces, pertinentes y responsables. Confiamos que el Foro Global sobre las Personas Refugiadas será una oportunidad para avanzar en esta dirección. Colombia y el mundo cuentan con la CRC para conseguirlo.