Mensaje de la IFRC en el Día Mundial de las Personas Refugiadas: "Estamos con ustedes"

Una persona del equipo de la Cruz Roja Británica habla con Munana, de 24 años, que tuvo que huir de su hogar en la región sudanesa de Darfur con sus hijos en 2024.

Una persona del equipo de la Cruz Roja Británica habla con Munana, de 24 años, que tuvo que huir de su hogar en la región sudanesa de Darfur con sus hijos en 2024.

Foto: Salomon Dainyoo/Cruz Roja Británica

En el Día Mundial de las Personas Refugiadas, la IFRC hace un llamado a la "solidaridad a través de la acción", prestando apoyo vital donde más se necesita y ayudando a las personas a superar los retos que se les presentan.

Imagina que tienes 24 años y eres madre de dos hijos. De repente, un conflicto armado en tu país se extiende por tu ciudad y tienes que huir para salvar tu vida. Te vas a pie, con tus hijos y todo lo que puedes llevar contigo.

Este es el destino que le tocó vivir a Munana, de 24 años, que tuvo que huir de su hogar en la región de Darfur, en Sudán, con sus hijos en 2024. Al llegar a Adré, Chad, cerca de la frontera con Sudán, su familia recibió inmediatamente  ayuda de la Cruz Roja de Chad.

"El viaje entre Sudán y aquí fue muy difícil", dice. "Cuando llegamos aquí, la Cruz Roja nos recibió. Nos han dado una tienda de campaña, luces, artículos de aseo y agua".

Esta es solo una de las miles de historias de personas de todo el mundo que se ven obligadas a huir simplemente para encontrar seguridad para ellas y sus familias. Y es otro ejemplo de las acciones de la Cruz Roja y la Media Luna Roja que le muestran a personas como Munana que no están solas: estamos con ustedes.

En el Día Mundial de las Personas Refugiadas 2025, que se celebra el 20 de junio y este año tiene como tema la "solidaridad", la IFRC pide a personas de todo el mundo que expresen su solidaridad con acciones, ayudándonos a generar empatía y comprensión hacia la difícil situación de las personas refugiadas y apoyando nuestra labor transformadora en los lugares donde las personas refugiadas más nos necesitan.

Les pedimos que se solidaricen con personas como Abdel, que supervisa a las y los voluntarios que acogieron a Munana en el punto de servicio humanitario (HSP) de la Cruz Roja del Chad en Adré, financiado en este caso por la Cruz Roja Británica.

En puntos de servicio humanitario como este, la Cruz Roja apoya a la población refugiada allí donde se encuentra —a lo largo de las rutas, en los campamentos, en las comunidades de acogida— proporcionándoles alimentos, asistencia psicosocial, servicios de protección para los grupos en condiciones más vulnerables, refugios y apoyo para la reubicación.

En algunas zonas, la Cruz Roja también proporciona asistencia monetaria, para que las personas puedan elegir lo que más necesitan para ellas y sus familias, conservando al mismo tiempo cierto control y dignidad. Rodeado de tanto sufrimiento, Abdel ve este trabajo como una fuente de consuelo y felicidad. "A menudo la gente pregunta: ¿qué es la felicidad? Para mí, la felicidad es ayudar a otras personas", afirma.

Las personas sudanesas que buscaron refugio en Chad tras huir del conflicto en la ciudad de Merowe, Sudán, se reúnen alrededor de tiendas de campaña y refugios improvisados.

Las personas sudanesas que buscaron refugio en Chad tras huir del conflicto en la ciudad de Merowe, Sudán, se reúnen alrededor de tiendas de campaña y refugios improvisados.

Foto: Cruz Roja de Chad

Una crisis global

La solidaridad con las personas refugiadas es más importante que nunca, dado el alcance de los desplazamientos provocados por la violencia en todo el mundo. Incluso algunas de las crisis más graves del mundo no siempre reciben la atención que merecen.  

Sudán, por ejemplo, está viviendo la mayor crisis de desplazamiento del mundo, con más de 12,3 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares debido al conflicto civil en curso. La mayoría se desplazó dentro de Sudán, pero casi un tercio, 4 millones de personas, se han refugiado en países vecinos como Chad, Egipto y Sudán del Sur. Sin embargo, esta crisis masiva recibe relativamente poca atención de los medios de comunicación internacionales.

Lamentablemente, este no es el único conflicto que obliga a las personas a abandonar sus hogares en busca de seguridad en otros lugares. La Agencia de la ONU para los Refugiados estima que más de 123 millones de personas en todo el mundo han sido desplazadas por la fuerza.

Entre ellas, 36,8 millones son refugiadas (es decir, personas que han buscado seguridad en un país distinto al suyo) y otros 8,4 millones son solicitantes de asilo (personas que han solicitado protección internacional y reconocimiento como personas refugiadas fuera de su país de origen).

La sensibilización sobre la violencia sexual y de género y su prevención es una parte fundamental de las operaciones de respuesta de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. En el campo de personas refugiadas de Cox's Bazar, la Media Luna Roja de Bangladesh involucra a mujeres y niñas en debates, formación sobre medios de vida y otras iniciativas para reducir su vulnerabilidad a la explotación.

La sensibilización sobre la violencia sexual y de género y su prevención es una parte fundamental de las operaciones de respuesta de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. En el campo de personas refugiadas de Cox's Bazar, la Media Luna Roja de Bangladesh involucra a mujeres y niñas en debates, formación sobre medios de vida y otras iniciativas para reducir su vulnerabilidad a la explotación.

Foto: IFRC

Una respuesta global

La escala de los movimientos migratorios en todo el mundo es una de las razones por las que más de 165 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo están trabajando para apoyar a las personas que se desplazan, incluyendo a ña población migrante y refugiada, allí donde necesitan ayuda.

Un total de 115 de esas Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja prestan apoyo a las personas refugiadas y solicitantes de asilo mediante iniciativas de respuesta a emergencias y programas a largo plazo. Este apoyo abarca situaciones de emergencia y crisis, en países como Bangladesh, los países vecinos de Sudán y los países vecinos de Ucrania. Las Sociedades Nacionales también prestan asistencia y protección a las personas migrantes y refugiadas que viajan por peligrosas rutas migratorias en todos los rincones del mundo.

Esto incluye a las 63 Sociedades Nacionales que participan en el Programa Global de Migración por Rutas de la IFRC, cuyo objetivo es salvar vidas y mejorar la seguridad y la dignidad de 4,7 millones de personas que se desplazan cada año: población migrante, refugiada, desplazada y comunidades de acogida.

Los equipos de la Cruz Roja y la Media Luna Roja están en centros de atención telefónica, conectando a las personas con sus familiares perdidos. Están en aeropuertos, paradas de autobús y estaciones de tren, proporcionando a las personas un espacio seguro para descansar.

El apoyo brindado es tan individual como la historia y las experiencias de cada persona en movimiento, y puede incluir atención médica, restablecimiento de vínculos familiares, salud mental y apoyo psicosocial, protección, información, alimentos y otros suministros esenciales. Incluso hay un punto de servicio humanitario en el mar. El buque de rescate Ocean Viking rescata regularmente embarcaciones de migrantes en peligro en el Mediterráneo central.

Un voluntario de la Sociedad de la Media Luna Roja de Tayikistán habla con Masoud, que huyó de Afganistán con su familia en 2021.

Un voluntario de la Sociedad de la Media Luna Roja de Tayikistán habla con Masoud, que huyó de Afganistán con su familia en 2021.

Foto: Yulia Bilenko, IFRC

Un viaje continuo

La solidaridad con las personas refugiadas continúa incluso después de que llegan a una nueva comunidad o país. Esto se debe a que, muy a menudo, acaba de comenzar un nuevo viaje lleno de retos.

Si bien algunas personas refugiadas logran establecerse con éxito en nuevas comunidades, muchas otras se enfrentan a retos muy difíciles. Corren el riesgo de perder el contacto con sus familias y, a menudo, carecen de acceso a servicios sociales y de salud esenciales. También pueden enfrentarse a la discriminación, la trata de personas, la explotación, obstáculos legales y culturales e incluso la violencia.

E incluso cuando las cosas van relativamente bien, no siempre es fácil sentirse como en casa en un nuevo país y una nueva cultura. A menudo, se necesita tiempo para empezar a sentirse como en casa. Esta es una de las razones por las que las Sociedades Nacionales, como la Sociedad de la Media Luna Roja de Tayikistán, trabajan para ayudar a las personas a establecerse y sentirse como en casa.

Con el apoyo de la Alianza Programática, financiada por la Unión Europea, por ejemplo, la IFRC ayuda a la Sociedad de la Media Luna Roja de Tayikistán a proporcionar dinero en efectivo, paquetes de alimentos, suministros para la vivienda y kits de higiene, entre otras cosas, a la población refugiada en Tayikistán. El apoyo también ha ayudado a la Media Luna Roja a organizar cursos de formación profesional, incluyendo cursos de cocina, de manejo, belleza y clases de inglés para niños y niñas afganas.

En esta aula, personas que huyeron de la escalada del conflicto en Ucrania escuchan atentamente a su profesora como parte de las clases de húngaro que ofrece la Cruz Roja Húngara.

En esta aula, personas que huyeron de la escalada del conflicto en Ucrania escuchan atentamente a su profesora como parte de las clases de húngaro que ofrece la Cruz Roja Húngara.

Foto: IFRC

Cambiando actitudes

Existen numerosos ejemplos de este tipo de trabajo solidario de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en todo el mundo. Varias Sociedades Nacionales en Europa, por ejemplo, ofrecen apoyo psicosocial y de salud mental, así como clases de idiomas, a personas refugiadas de Ucrania.

Otras trabajan para promover una mejor comprensión de las personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes. Como parte de su compromiso de larga data con la lucha contra el racismo, por ejemplo, la Cruz Roja Finlandesa desarrolló el Identify and Act Navigator, una herramienta digital diseñada para ayudar a las personas a reconocer sus propios prejuicios y comprender cuándo y cómo intervenir en situaciones racistas.

En tres meses, la aplicación Navigator fue vista por aproximadamente 20 000 personas; unas 8000 personas completaron todas las etapas y escenarios presentados en el programa.

Más información sobre cómo puede unirse a nosotros en solidaridad con la población refugiada de todo el mundo.

Enfoque de la IFRC sobre la migración y el desplazamiento.

Programa Global de Migración por Rutas.

Puntos de servicio humanitario.

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