Venezuela

Displaying 1 - 22 of 22
|
Artículo

La humanidad es una: de Solferino a La Guaira, el eco del 24 de junio

Ocho años después de unirse a la Cruz Roja Venezolana como estudiante de enfermería, Albani Rojas encontró en los terremotos que sacudieron al país una coincidencia que no se le quita de la cabeza: la fecha en que nació la idea que dio origen al Movimiento Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja es la misma en la que su país necesitó su ayuda.Albani Rojas lleva ocho años como voluntaria de la Cruz Roja Venezolana. Como tantas historias dentro del Movimiento, la suya empezó por casualidad: cursaba la carrera de enfermería cuando vio la invitación a un curso de primeros auxilios organizado por la Cruz Roja y el Colegio de Enfermería."Me interesó; pensé que podía unir esta carrera que estaba empezando con esa labor", recuerda. Se inscribió como aspirante en el área de socorros y se formó durante dos años. Después, la vida la llevó por otros caminos dentro de la institución, pero nunca se alejó del todo: siguió como voluntaria en distintas áreas y asegura que fue ahí donde afianzó su vocación por la enfermería y el servicio.A lo largo de su trayectoria, en formaciones y jornadas de difusión, Albani escuchó una y otra vez hablar de los siete Principios Fundamentales, del nacimiento del Movimiento y del valor de brindar asistencia humanitaria imparcial, neutral e independiente. Pero este año, esas enseñanzas dejaron de ser teoría: "las viví en carne propia".Una fecha que se repiteEl 24 de junio de 1859, en los campos de Solferino, en el norte de Italia, se enfrentaron los ejércitos franco-sardo y austríaco en una de las batallas más sangrientas de la época. Esa misma tarde llegó al lugar un comerciante suizo, Henry Dunant, que buscaba audiencia con Napoleón III. En su lugar, encontró miles de heridos abandonados a su suerte. Horrorizado, organizó a la población civil, sobre todo a mujeres y niñas de la cercana Castiglione delle Stiviere, para socorrer a todos por igual, sin importar el uniforme que llevaran puesto.La consigna que ellas mismas acuñaron quedó para la historia: tutti fratelli, todas y todos somos hermanos. De esa experiencia nacería, cuatro años después, lo que somos hoy: la red humanitaria más grande del mundo.Esa es la historia que Rojas llevaba años escuchando cuando, también un 24 de junio, pero de 2026, dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron la costa central de Venezuela con apenas segundos de diferencia.La fuerza de los sismos fue tal que se sintieron hasta en Colombia, Trinidad y Tobago, Aruba, Curazao y en el norte de Brasil. El estado La Guaira fue el más golpeado, con barrios enteros de Catia La Mar, Caraballeda y Playa Grande convertidos en escombros. Fue el terremoto más letal que ha vivido Venezuela en más de un siglo, muy por encima del de Caracas de 1967.Semanas después, con la fase de búsqueda y rescate llegando a su fin y el país volcado en la recuperación, el balance oficial superaba los cinco mil fallecidos y los dieciséis mil heridos, cifras que las autoridades advirtieron podrían seguir aumentando."¡Qué casualidad!", eso pensó ella al notar que la fecha del nuevo desastre coincidía con el nacimiento de la organización de la que hoy forma parte y desde la que acompaña la recuperación de miles de personas afectadas.Países hermanosUno de los primeros recuerdos de Albani tras la tragedia fue la llegada de ayuda de "países hermanos". La memoria no le falla. En las cuatro semanas tras el terremoto, llegaron a Venezuela equipos de rescate de más de treinta países, incluidas las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja de Aruba, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Alemania, Grecia, Italia, México, Qatar, España, Suiza y Türkiye. Y el apoyo también se sentía a la distancia: dieciséis Sociedades Nacionales lanzaron campañas en solidaridad con la población afectada.Solo horas después del sismo, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) desembolsó dos millones de francos suizos de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres, lanzó un llamamiento de emergencia y envió desde Panamá las primeras toneladas de ayuda humanitaria. Mientras tanto, la Cruz Roja Venezolana ofreció primeros auxilios, apoyó la búsqueda y el rescate e instaló un hospital de campaña en La Guaira, hoy ampliado gracias a la clínica de emergencia facilitada por la Federación Internacional y la Cruz Roja Española.Para Rojas, esa reacción internacional, con países que se acercaron motivados únicamente por razones humanitarias, tiene algo de la misma escena que protagonizaron las mujeres de Castiglione hace 167 años, a otra escala. "No sé, evidentemente no era la forma en que uno querría que nuestros hermanos nos conocieran", reflexiona, pero esa empatía le resuena todos los días desde entonces, cada vez que viaja de Caracas a La Guaira y ve lo que aún queda por reconstruir.Lo que vieneCasi un mes después del desastre, cuando conversamos con Albani, ella cree que la necesidad más urgente ya no es solo material. "Lo que se va a necesitar es ayuda psicológica", dice. "Todos estamos conectados con esta situación: niños, niñas, personas mayores, jóvenes. Tanto quien ayuda como quien está siendo ayudado necesitan apoyo".Su observación coincide con las evaluaciones de CRV y IFRC, que señalan necesidades crecientes en salud primaria, salud mental y acceso al agua potable. Sí, el desastre está lejos de acabar.Preguntada por lo que espera en el futuro cercano, Rojas confía en que la recuperación será posible gracias a la ayuda recibida y al carácter de sus compatriotas: "adelante siempre, con el carisma, haciendo de tripas corazón". Su esperanza es que la empatía y la solidaridad que ha visto crecer estas semanas no se apaguen, que la gente no olvide que la humanidad es una, que ningún dolor es ajeno y que las personas afectadas por el terremoto aún tienen un largo camino de recuperación por delante.

|
Artículo

Tras un mes de los terremotos en Venezuela, la Cruz Roja sigue en el terreno acompañando a las personas afectadas 

|
Nota de prensa

IFRC: Un mes después de los terremotos de Venezuela, la atención en salud, el apoyo psicosocial y el acceso a agua potable son prioridad urgente

Caracas, Ciudad de Panama, Ginebra, 23 de julio de 2026 — Un mes después de los dos terremotos que sacudieron el centro-norte de Venezuela, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Cruz Roja Venezolana (CRV) han identificado tres áreas críticas para la asistencia humanitaria en el corto y mediano plazo: la atención primaria en salud, el cuidado de la salud mental y el acceso a agua potable.La IFRC y la CRV concentran ahora sus esfuerzos en la distribución de ayuda humanitaria, la prestación de servicios de salud y la realización de nuevas evaluaciones de necesidades. Sus hallazgos señalan que muchas familias todavía dependen del agua embotellada para beber, asearse y cocinar. El acceso al saneamiento también sigue siendo limitado, lo que eleva el riesgo de brotes de enfermedades en las zonas donde se aloja la población desplazada. Miles de personas con enfermedades crónicas no han recuperado del todo la continuidad de su tratamiento, una interrupción que amenaza su bienestar y puede añadir presión al sistema de salud. Los sobrevivientes conviven también con ansiedad, miedo, tristeza e insomnio mientras atraviesan el duelo por la pérdida de sus seres queridos, sus trabajos y sus medios de vida.“A un mes de los devastadores terremotos que sacudieron nuestro país, reafirmamos nuestro compromiso con los venezolanos. Hemos activado todos los mecanismos de cooperación del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja para fortalecer y complementar nuestra respuesta, y seguiremos aquí para quienes más lo necesitan”. Dijo el presidente de la Cruz Roja Venezolana, Luis Manuel Farías Villanueva. “Apuntamos a una operación de 24 meses para seguir acompañando a la población; las necesidades han ido cambiando y nuestra respuesta se ha ajustado para servir más y mejor.”Desde el minuto uno, los equipos locales de la Cruz Roja han estado al lado de las personas afectadas: primero instalando un hospital de campaña, acompañando el rescate de sobrevivientes y reconectando a familias que habían perdido el rastro de sus seres queridos; y ahora, con la distribución de ayuda humanitaria y el refuerzo de la atención primaria en salud a través de una clínica de emergencia en La Guaira.Esta clínica, instalada por la IFRC y gestionada por la Cruz Roja Española, refuerza el hospital de campaña de la Cruz Roja Venezolana. Operará durante cuatro meses y ya presta servicios de salud y apoyo psicosocial que beneficiarán a cerca de 30.000 personas. Una de ellas es Gabriel Cipriani, quien perdió a familiares cercanos cuando su edificio colapsó y vive con una condición neurológica que requiere medicación constante. Para él, que la Cruz Roja siga ahí es la diferencia entre continuar su tratamiento o interrumpirlo: "Saber que puedo contar con una doctora de la Cruz Roja me hizo sentir que no estoy solo, que hay una mano que está conmigo. Eso te da seguridad, te da confianza".En las próximas semanas y meses, la prioridad de la IFRC y la CRV será sostener esa atención de salud y ampliar el acceso a agua segura mientras se sientan las bases de la recuperación: reforzar la vigilancia epidemiológica para prevenir brotes, mantener el apoyo psicosocial y el tratamiento de enfermedades crónicas, y empezar a acompañar a las familias en la recuperación de sus medios de vida. La asistencia se ajustará a medida que las necesidades cambien, con especial atención a quienes corren mayor riesgo: la niñez, las personas mayores, las mujeres embarazadas y lactantes, y las personas con enfermedades crónicas o discapacidad."El desastre está lejos de terminar. Continuar con las distribuciones de artículos esenciales y cuidar del bienestar de la población y de la salud pública es y seguirá siendo una prioridad en el mediano plazo; pero más adelante también lo será garantizar que las personas recuperen sus medios de vida y sus actividades de generación de ingresos", dijo la directora regional de la IFRC para las Américas, Loyce Pace. "Un desastre como este exige una asistencia multisectorial, integral y de largo aliento. La IFRC está comprometida con la Cruz Roja Venezolana y con la población venezolana para hacerlo posible, y por eso abogamos por un financiamiento sostenido y flexible, capaz de acompañar a las familias durante todo su proceso de recuperación".El financiamiento tiene una cifra concreta. La IFRC lanzó un llamamiento de emergencia para recaudar 50 millones de francos suizos para asistir a 300.000 personas durante dos años. A un mes del desastre, cuenta con un 25,19 por ciento de cobertura. A medida que las necesidades de la población incrementan y se hacen más complejas, los recursos deberían crecer al mismo ritmo.Notas para la ediciónGalería de video actualizadaGalería de foto actualizadaPara más información o concertar entrevistas con nuestros portavoces en terreno: [email protected] CaracasJohannes Chinchilla IFRC +584222550278En Ciudad de PanamáSusana Arroyo Barrantes, Panamá +507 6999-3199En GinebraTommaso Della Longa +41 (0) 79 708 4367 | Scott Craig +41 (0) 79 76 370 3575

|
Nota de prensa

Terremotos en Venezuela: la IFRC envía un hospital de campaña de emergencia y colabora con la Cruz Roja Venezolana en la distribución de kits de ayuda humanitaria

Caracas / Ciudad de Panamá / Ginebra 06 de julio de 2026 – La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) continúa escalando su respuesta a los recientes terremotos en Venezuela y apoyando a la Cruz Roja Venezolana en la entrega de ayuda humanitaria a las personas afectadas por esta catástrofe sin precedentes.La IFRC envió un hospital de campaña de emergencia a La Guaira durante el fin de semana (5 de julio), en colaboración con la Cruz Roja Española, que también aportó personal médico y sanitario. El hospital de campaña de emergencia puede prestar atención primaria en salud a 30.000 personas y estará plenamente operativo en los próximos días. También puede ofrecer atención materno-infantil, vacunas, vigilancia epidemiológica y nutricional, así como apoyo mental y psicosocial, y tiene capacidad para alojar hasta 20 pacientes en observación nocturna. Asimismo, comenzarán a funcionar clínicas móviles para llegar a las personas afectadas y ayudar a garantizar el acceso a la asistencia sanitaria de las comunidades a las que prestamos servicio.Este hospital de campaña de emergencia complementará al hospital de campaña ya existente de la Cruz Roja Venezolana, que lleva en funcionamiento desde que comenzó la crisis. Este hospital de campaña ya ha atendido cientos de casos de traumatismos en los días posteriores a los dos terremotos y, actualmente, presta cada vez más atención primaria y apoyo psicosocial a las personas afectadas.Además de estos servicios de salud, la Cruz Roja Venezolana, con el apoyo de la IFRC, está distribuyendo artículos de socorro en las zonas afectadas, como la parroquia de San Martín en Caracas, en una escuela donde se han refugiado familias tras sufrir daños en sus viviendas a causa de los terremotos. Entre los artículos de emergencia se incluyen kits de higiene, de limpieza y para dormir, así como filtros de agua y bidones. Todo ello forma parte de las 36 toneladas de ayuda humanitaria enviadas a Venezuela desde los centros humanitarios de la IFRC en Panamá y Argentina.La ampliación de los servicios sanitarios y la distribución de ayuda se produce a medida que las actividades de búsqueda y rescate van disminuyendo. Conforme evoluciona la crisis, también lo hacen las necesidades sanitarias de las comunidades afectadas. En los primeros días tras los terremotos, la atención se centró en la asistencia de emergencia. La evaluación actual identifica el apoyo mental y psicosocial, la salud primaria y materna, la prevención y el agua potable y el saneamiento como elementos clave en esta fase de transición de la respuesta humanitaria.La IFRC hace un llamado a la comunidad internacional, a los donantes y a los socios para que apoyen el llamamiento de emergencia, de modo que las comunidades afectadas en Venezuela puedan recibir toda la asistencia vital que necesitan con urgencia.Portavoces de la IFRC están disponibles para entrevistas desde Caracas y pueden facilitar la cobertura mediática de la respuesta en Caracas y La Guaira, incluyendo la situación humanitaria, las labores de socorro, las necesidades humanitarias y la necesidad de un apoyo internacional continuo en las próximas semanas. Para más información o para concertar una entrevista: [email protected] En Venezuela:Paolo Cravero, +41 79 894 8396 En Panamá: Susana Arroyo Barrantes, +507 6999-3199 En Ginebra: Scott Craig, +41 76 370 3575 

|
Artículo

“Estamos poniendo nuestro corazón fuerte para seguir brindando apoyo”

|
Nota de prensa

Terremotos en Venezuela: la IFRC lanza un llamamiento de emergencia para ayudar a 300.000 personas y envía las primeras 17 toneladas de ayuda humanitaria

Caracas / Ciudad de Panamá / Ginebra, 26 de junio de 2026 — Menos de cuarenta y ocho horas después de que dos fuertes terremotos sacudieran Venezuela, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento de emergencia por un valor de 50 millones de francos suizos. Los fondos recaudados servirán para apoyar a la Cruz Roja Venezolana en la asistencia a 300.000 personas gravemente afectadas. La atención se centrará inicialmente en La Guaira y la Gran Caracas, donde la destrucción es más grave."Estos terremotos han sido devastadores para la población de Venezuela", afirmó Jagan Chapagain, secretario general de la IFRC. "Las vidas de decenas de miles de personas han cambiado para siempre. Los equipos de la IFRC y de la Cruz Roja Venezolana respondieron de inmediato; ya ha quedado clara la importancia de contar con equipos locales permanentemente sobre el terreno. Pero un desastre de esta magnitud no puede recaer únicamente sobre los hombros de la población local. Hacemos un llamado a la comunidad internacional para que respalde nuestro llamamiento de emergencia, prestando apoyo en los próximos días y durante el largo camino que queda por delante".Esta mañana, las primeras 17 toneladas de suministros humanitarios salen del centro humanitario regional de la IFRC en Panamá, a través del Aeropuerto Internacional de Tocumen, con destino a Venezuela. El cargamento incluye utensilios de cocina, kits de higiene, mosquiteras y otros artículos esenciales.La Cruz Roja Venezolana ha estado trabajando sin descanso —llevando a cabo operaciones de búsqueda y rescate, prestando primeros auxilios físicos y psicológicos, restableciendo los contactos familiares y evaluando los daños—, a pesar de que sus propias personas voluntarias se encuentran entre los afectadas. Su sede nacional ha sufrido daños graves y algunas personas voluntarios han perdido sus hogares. La red nacional de hospitales, clínicas y servicios de ambulancia de la Cruz Roja Venezolana está ayudando a dar apoyo a un sistema sanitario desbordado.La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) destinó dos millones de francos suizos de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) pocas horas después del desastre. Este llamamiento de emergencia de la IFRC busca recursos adicionales para que la Cruz Roja Venezolana pueda proporcionar alojamiento de emergencia y atención sanitaria, incluida la instalación de hospitales de campo en las zonas más afectadas. También permitirá ofrecer apoyo psicosocial y de salud mental, servicios de agua potable y saneamiento, la distribución de artículos de socorro esenciales y ayuda en efectivo, así como el restablecimiento de los vínculos familiares y los servicios de protección.Dada la interrupción de las comunicaciones y la separación de muchas familias, y dado que hay grandes comunidades venezolanas que viven en toda la región, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de diez países (Ecuador, Colombia, Bolivia, Guatemala, México, Costa Rica, Honduras, Uruguay, Paraguay y Argentina) han activado los servicios de restablecimiento de vínculos familiares para ayudar a las personas a obtener noticias de sus familiares.Para más información o para solicitar entrevistas, contacte a: [email protected] PanamáSusana Arroyo +507 69993199En GinebraTommaso Della Longa +41 79 708 4367 | Paolo Cravero +41 79 894 83 96

|
Donation link

Venezuela: Terremotos 2026

|
Emergencia

Venezuela: Terremotos 2026

Dos fuertes terremotos han sacudido Venezuela, afectando gravemente a la Gran Caracas y a La Guaira, y causando una destrucción generalizada en la capital y sus alrededores. La Cruz Roja Venezolana se encuentra en el lugar, llevando a cabo operaciones de búsqueda y rescate, atendiendo a las personas heridas y evaluando las necesidades urgentes y crecientes.La IFRC ha lanzado un llamamiento de emergencia para apoyar los esfuerzos de respuesta de la Cruz Roja Venezolana. Las donaciones se hacen a la IFRC, que canalizará los recursos a su Sociedad Nacional miembro y garantizará la rendición de cuentas sobre su uso.Dona hoy para ayudar a la IFRC y a la Cruz Roja Venezolana a ampliar su respuesta y brindar asistencia vital a quienes más la necesitan.

|
Nota de prensa

Venezuela: Cruz Roja responde a las necesidades que emergen tras dos devastadores terremotos consecutivos

Caracas/Panamá/Ginebra, 25 de junio de 2026 — Dos potentes terremotos sacudieron el centro-norte de Venezuela la noche del 24 de junio, con menos de un minuto de diferencia: un sismo precursor de magnitud 7.2 a eso de las 6:04 p. m., hora local, seguido 39 segundos después por un sismo principal de magnitud 7.5, con epicentros en la región de Yaracuy, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).Los terremotos provocaron colapsos estructurales y daños en viviendas y comercios en Caracas y en varios estados, con afectaciones particularmente graves en La Guaira y la Gran Caracas. Las autoridades nacionales declararon estado de emergencia, suspendieron las clases y las actividades no esenciales, ordenaron evacuaciones preventivas, activaron operaciones de búsqueda y rescate y habilitaron centros de recepción para las personas afectadas, mientras los hospitales atienden a quienes resultaron heridas.El suministro eléctrico, las telecomunicaciones y el transporte se han visto interrumpidos, y se han reportado daños críticos en infraestructura esencial de salud y transporte, lo que deja los servicios públicos intermitentes o interrumpidos en algunas zonas. Las evaluaciones de daños siguen siendo preliminares y aún no se conoce el impacto humano total, mientras fuertes réplicas suponen riesgos adicionales para las comunidades afectadas y para los equipos que responden.La Cruz Roja Venezolana está operativa y respondiendo. Su red nacional de hospitales y centros de salud se mantiene activa y continúa prestando atención. La Sociedad Nacional activó equipos de rescate para apoyar las labores de evacuación y búsqueda, y desplegó durante la noche cuatro equipos de evaluación para realizar valoraciones rápidas en las zonas más afectadas, al tiempo que moviliza suministros de socorro preposicionados. Aunque ha reportado daños críticos en su propia Sede Nacional, la Cruz Roja Venezolana verifica la seguridad de su personal y su voluntariado, activa protocolos de seguridad y difunde recomendaciones de seguridad ante sismos entre las comunidades, incluso mientras muchas de sus personas voluntarias responden enfrentando esta emergencia en sus propios barrios.Mientras continúan las evaluaciones, las necesidades más urgentes que se anticipan son la búsqueda y el rescate, el albergue de emergencia para las familias cuyas viviendas resultaron dañadas o destruidas, y la atención médica de urgencia, incluida la atención de trauma y el apoyo psicosocial. También se prevé que el agua segura y el saneamiento, así como los artículos esenciales para el hogar, sean prioridades en las próximas horas y días. Con las comunicaciones interrumpidas y muchas familias separadas, las Sociedades de la Cruz Roja de Ecuador, Colombia, México, Costa Rica, Argentina, Chile, Panamá, Paraguay y Uruguay —países que albergan a numerosas comunidades venezolanas— ya activaron sus servicios de restablecimiento del contacto entre familiares, para ayudar a las personas a buscar noticias de sus seres queridos.La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja está activando sus mecanismos de respuesta, incluido su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) a medida que se dispone de más información.Material disponible sobre la respuesta de la Cruz Roja Venezolana:Colección de fotos: https://shared.ifrc.org/collections/~965823c921Video: https://x.com/CruzRojaVe/status/2070015232089420141?s=20 Para más información o concertar entrevistas: [email protected] PanamáSusana Arroyo +507 69993199En GinebraTommaso Della Longa +41 79 708 4367 | Paolo Cravero +41 79 894 83 96

|
Artículo

La Alianza para la Inversión en las Sociedades Nacionales anuncia subvenciones a 14 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Tras un riguroso proceso de revisión, la Alianza para la Inversión de las Sociedades Nacionales (NSIA, por sus siglas en inglés) ha asignado aproximadamente 3,1 millones de francos suizos en 2025 para apoyar el desarrollo sostenible de 14 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que operan en situaciones de emergencia complejas, crisis prolongadas y contextos frágiles.La NSIA, un fondo común conjunto de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), proporciona financiación flexible y plurianual para apoyar el desarrollo sostenible de las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que llevan a cabo una labor humanitaria fundamental en entornos extremadamente difíciles.La NSIA concede subvenciones en dos categorías de financiación principales: Puede asignar hasta 750.000 francos suizos de financiación «aceleradora» a las Sociedades Nacionales durante un máximo de cinco años, y también concede «subvenciones puente» de hasta 50.000 francos suizos durante 12 meses con el objetivo de ayudar a las Sociedades Nacionales a sentar las bases para futuras inversiones de la NSIA o de otras iniciativas de desarrollo de las Sociedades Nacionales (NSD).En 2025, la oficina de la NSIA recibió 32 propuestas elegibles, 17 para financiación aceleradora y 15 para subvenciones puente. Las Sociedades Nacionales seleccionadas para la financiación aceleradora en 2025 son las siguientes:Cruz Roja ColombianaMedia Luna Roja de JordaniaMedia Luna Roja de PakistánCruz Roja SalvadoreñaMedia Luna Roja Somalí SomaliCruz Roja de Sudán del SurEstas Sociedades Nacionales recibirán financiamiento estratégico para apoyar su camino hacia la sostenibilidad y el impacto organizativo a largo plazo. Las seis Sociedades Nacionales han recibido anteriormente subvenciones de la NSIA.La Cruz Roja Colombiana reforzará la eficiencia institucional y el impacto humanitario mediante un sistema nacional de gestión digital, unificando los datos y las herramientas de gobernanza para mejorar la transparencia, la coordinación, la rendición de cuentas y la confianza de los donantes.La Media Luna Roja de Jordania ampliará sus servicios de primeros auxilios comerciales mediante la creación de un nuevo centro de capacitación, lo que generará ingresos sostenibles y empoderará a las comunidades, especialmente a la población refugiada, las mujeres y jóvenes, para que se preparen y respondan a las emergencias.La Media Luna Roja de Pakistán ampliará el acceso equitativo a servicios seguros de transfusión de sangre y diagnóstico mediante la modernización de los laboratorios y la puesta en marcha de nuevas unidades móviles, lo que en última instancia mejorará el acceso a la atención médica de las comunidades desatendidas.La Cruz Roja Salvadoreña establecerá un nuevo laboratorio clínico y centro de diagnóstico por imagen, lo que traducirá el apoyo previo de la NSIA en un servicio de salud autosostenible que ampliará el acceso a diagnósticos asequibles y reforzará la autonomía financiera de la Sociedad Nacional.La Cruz Roja de Sudán del Sur impulsará su transformación digital mediante la implantación de nuevos sistemas de gestión, la formación del personal y el voluntariado y el fortalecimiento de la infraestructura de tecnologías de información y comunicación para mejorar la eficiencia, la rendición de cuentas y la preparación en la respuesta humanitaria.Subvenciones puente concedidas a ocho Sociedades NacionalesAdemás de las subvenciones aceleradoras, la NSIA ha concedido subvenciones puente a ocho Sociedades Nacionales: la Cruz Roja de Belice, la Cruz Roja Boliviana, la Cruz Roja Guatemalteca, la Cruz Roja Hondureña, la Cruz Roja de Lesoto, la Cruz Roja de Tanzania, la Cruz Roja de Timor Oriental y la Cruz Roja Venezolana.Las iniciativas puente para 2025 siguen fortaleciendo los cimientos de las Sociedades Nacionales y sentando las bases para inversiones más importantes, mediante la mejora de la sostenibilidad financiera, la gobernanza y los sistemas institucionales.Varias iniciativas, como las de Venezuela, Bolivia, Lesoto y Guatemala, se centrarán en restaurar la capacidad operativa y desarrollar estrategias integrales de movilización de recursos para garantizar la generación de ingresos a largo plazo y la confianza de los donantes.Otras, como las de Timor Oriental y Honduras, prevén la modernización de los servicios comerciales de primeros auxilios y los sistemas de recursos humanos, mejorando la eficiencia y la transparencia, así como la sostenibilidad financiera.La Cruz Roja de Belice está redefiniendo su orientación estratégica mediante una nueva estrategia y un nuevo plan de negocios, mientras que la Cruz Roja de Tanzania está invirtiendo en modelos de empresas sociales y estructuras educativas para mejorar la resiliencia financiera y la participación de los jóvenes.En conjunto, estas iniciativas refuerzan la estructura institucional de las Sociedades Nacionales y las preparan para futuras inversiones estratégicas, lo que permite una acción humanitaria más sostenible, responsable y dirigida a nivel local.La NSIA sigue siendo un instrumento vital para que las Sociedades Nacionales puedan fortalecer sus instituciones sostenibles y llevar a cabo una acción humanitaria eficaz dirigida a nivel local, en un momento en que las necesidades humanitarias aumentan y la financiación disminuye.Como se destaca en el Informe Anual de la NSIA de 2024, los efectos emergentes muestran que las inversiones bien orientadas, incluso las de pequeña cantidad, pueden generar importantes beneficios, por ejemplo, mejorando la gobernanza, la sostenibilidad financiera y la prestación de servicios humanitarios en contextos de crisis frágiles y prolongados.En última instancia, las inversiones del NSIA ofrecen una oportunidad transformadora a las Sociedades Nacionales que operan en los contextos más complejos para avanzar en sus prioridades estratégicas, fortalecer las instituciones y, en última instancia, contribuir a la resiliencia de las comunidades y a un impacto humanitario duradero.Para obtener más información, haga clic aquí para visitar la página web del NSIA.

|
Artículo

Día de los Pueblos Indígenas: primer diálogo de sistemas de conocimiento sobre resiliencia comunitaria de la Alianza de la Cruz Roja por la Amazonía

La Amazonía se acerca a un punto de inflexión. La deforestación, los incendios forestales y las actividades extractivas, agravadas por fenómenos climáticos extremos como inundaciones, incendios y sequías prolongadas, amenazan la vida y los medios de subsistencia de más de 40 millones de personas, incluidos 350 grupos de pueblos indígenas.Por eso, los equipos de la Cruz Roja de siete países que comparten territorio amazónico (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Suriname y Venezuela) se reunieron en Leticia, Colombia, para vivir el primer Diálogo de Sistemas de Conocimiento de la Alianza de la Cruz Roja por la Amazonía. Este primer encuentro, celebrado en la Amazonía colombiana a finales de junio, marca el inicio de una serie de diálogos que celebraremos en otros países Amazónicos a lo largo de 2025.Esta serie de actividades tienen el propósito de unir a pueblos y comunidades indígenas, Estados, ONGs, instituciones científicas y otros actores clave para fortalecer la resiliencia frente a los riesgos climáticos, mejorar la salud y el bienestar de la población; y proteger sus medios de subsistencia.¿De qué se trata la iniciativa?Los diálogos de sistemas de conocimiento son espacios inclusivos y plurales donde pueblos indígenas, Cruz Roja y otras instituciones intercambian propuestas sobre cómo abordar desde el territorio las presiones que impone la crisis climática y ambiental.Durante el diálogo en Leticia, exploramos los impactos que la crisis climática y ambiental ha tenido a lo largo del tiempo en el territorio amazónico y los seres que lo habitan.También, en sus ciclos anuales de siembra, cosecha, gestión del agua y manejo de sequías, inundaciones, incendios y otras amenazas.En la Amazonía colombiana, exploramos también los efectos de la crisis climática y ambiental en la dieta y la disponibilidad de agua y alimento. Así como en el cuerpo y los ciclos vitales: nacimientos, desarrollo, embarazos y muerte.Conversamos sobre cómo el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y otras presiones sobre el territorio impactan la salud mental y la espiritualidad, influyen sobre los movimientos de población y marcan la forma en la que se anticipan y atienden los riesgos de desastres.La escucha activa y la conversación abierta, plural y multidisciplinaria fueron la forma de cruzar la mirada ancestral, científica y humanitaria, reafirmando que solo a través de la colaboración local y regional es posible fortalecer y potenciar la resiliencia que ya existe en la Amazonía.

|
Artículo

Humanidad en las Américas: Cómo la Cruz Roja apoya a las personas en movimiento

La historia de América Latina y el Caribe está marcada por la migración. Miles de personas se mueven todos los días de norte a sur, de sur a norte, entre países del Caribe y entre el continente y otras regiones del mundo.Las personas en movimiento, y las comunidades que las acogen, no están solas. En los países de origen, tránsito y destino, los equipos locales de la Cruz Roja les ofrecen asistencia y protección.A lo largo de las rutas migratorias, las Sociedades Nacionales miembros de la IFRC en la región operan una red de Puntos de Servicio Humanitario que brindan apoyo esencial en salud, nutrición y apoyo psicosocial a personas en situaciones muy vulnerables, independientemente de su edad, género o creencias, de sus motivos para abandonar su hogar o de la dirección en que viajen.Esto incluye a las personas migrantes que están siendo deportadas a sus países de origen por las autoridades nacionales de migración de otros países.Protección y asistencia para quienes retornanUn ejemplo es la labor que realiza la Cruz Roja en Honduras.En 2024, casi 47.000 personas migrantes hondureñas regresaron a su país, lo que equivale a más de 128 personas al día, según la Organización Internacional para las Migraciones. En enero de 2025, 90 personas hondureñas regresaron diariamente, sumando un total de 2.700.En estrecha coordinación con las autoridades estatales, la Cruz Roja Hondureña gestiona dos albergues públicos que reciben diariamente a personas que no pudieron completar su viaje hacia el Norte, incluyendo niños, niñas y adolescentes no acompañadas.En estos centros, la Cruz Roja proporciona información, asesoría legal y se ocupa de la salud física y mental de las personas. Las personas que retornan suelen tener miedo de volver a sus comunidades, por lo que la Cruz Roja también ofrece apoyo para evaluar los riesgos y ayudar a las personas a encontrar un camino hacia una reintegración segura y satisfactoria.En el 2024, sólo en el Centro de Atención para Niñez y Familias Migrantes de Belén, la Cruz Roja atendió a más de 14.300 personas, de las cuales el 59% eran menores de edad. El año anterior, en 2023, el centro también atendió a miles de migrantes, un gran porcentaje de los cuales eran menores. Las palabras de la mujer que gestiona el centro para la Cruz Roja Hondureña siguen siendo válidas hoy en día."Todos los casos en el centro son difíciles de escuchar, todos”, dijoGabriela Oviedo en aquel momento. “Las personas vienen frustradas, molestas porque no lograron el objetivo de llegar a su destino”Historias similares se están viviendo en otros países latinoamericanos. La Cruz Roja Mexicana, por ejemplo, ha activado su plan nacional de emergencia en respuesta al posible aumento de retornos este año. El plan prevé atención prehospitalaria, primeros auxilios psicológicos, kits de higiene, kits de alimentos y otros artículos de emergencia para quienes los necesiten en los estados de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas.En Colombia, la Cruz Roja Colombianaya ha prestado asistencia en el Aeropuerto El Dorado a más de 200personas que arribaron en los primeros vuelos con personas forzadas a retornar desde Estados Unidos, ofreciendo asistencia en salud, apoyo psicosocial y orientación, con especial atención a niñas, niños y adolescentes.Al mismo tiempo, en Ecuador, los equipos de la Cruz Roja también están coordinando con las autoridades nacionales para prestar asistencia humanitaria en los aeropuertos de Manta y Guayaquil al momento de llegada de los vuelos de deportación.La Cruz Roja Venezolana también ha empezado a brindar asistencia humanitaria a las personas migrantes en su regreso a Venezuela. Sus servicios se centran en la atención primaria de salud y el apoyo psicosocial, en coordinación con las autoridades nacionales.El equipo de 40 personas voluntarias multidisciplinarias, personal médico y socorristas también proporcionaron kits de higiene personal, refrescos y medicamentos a las personas que llegaron en los dos primeros vuelos de personas retornadas que aterrizaron en el aeropuerto internacional Simón Bolívar en Maiquetía, Venezuela.La inclusión social también es claveColombia y Ecuador son también ejemplos de países donde los equipos de la Cruz Roja prestan otro servicio indispensable para el bienestar de las personas migrantes: el apoyo en la inclusión social y económica.En Colombia, por ejemplo, más de 2.8 millones de personas venezolanas se han instalado en el país en los últimos seis años. De ellas, el 52 por ciento son mujeres y casi la mitad de ellas tienen necesidad de protección.En Cundinamarca y Bogotá, la Cruz Roja Colombiana fortalece la resiliencia de esas mujeres a través de casas de acogida donde les ofrece servicios especializados en salud sexual y reproductiva, distribución de kits de protección y capacitación para prevenir la violencia de género. También, promueve iniciativas comunitarias contra la xenofobia y la discriminación.Esta intervención está dirigida a mujeres de todas las edades, incluidas mujeres y niñas desplazadas por la violencia, e incluye además evaluaciones nutricionales, acceso a medicamentos y espacios seguros que promuevan su bienestar emocional."Tenemos un espacio seguro para la niñez, donde pueden jugar, divertirse y atravesar el duelo mientras sus padres asisten a cursos de formación sobre empleabilidad y a talleres de habilidades sociales y para la vida, para que puedan empezar de nuevo", explica Erika Cardona, Directora de Asuntos Humanitarios de la Cruz Roja Colombiana.Si las mujeres migrantes y desplazadas deciden quedarse temporal o permanentemente en la comunidad, este Centro Integral de Atención y Desarrollo las apoya en la búsqueda de empleo y les ofrece espacios para continuar con su proceso de escolarización.En Ecuador, la Cruz Roja trabaja en la inclusión social de las personas migrantes que han decidido establecerse en el país, facilitándoles el acceso a servicios de salud, educación y empleo."Para las personas que han decidido quedarse permanente o temporalmente en el país, hemos creado asociaciones libres y voluntarias", dice Roque Fabián Soria Vasco, presidente de la Cruz Roja Ecuatoriana. "A través de nuestra bolsa de trabajo, pueden acceder a empleos de acuerdo a sus capacidades, por ejemplo panadería, sastrería, belleza, entre otras opciones".Usualmente, quienes acaban de llegar no tienen medios para comprar alimentos, productos básicos o pagar un alquiler. Allí, la Cruz Roja Ecuatoriana proporciona asistencia en efectivo y apoyo a los pequeños negocios de la población migrante y de acogida.Cruz Roja, siempre ahíCada país enfrenta retos únicos alrededor de los flujos migratorios. La prioridad de la IFRC es prestar apoyo a las personas en movimiento que se encuentran en situaciones vulnerables, en función de sus necesidades e independientemente de su estatus migratorio, poniendo en práctica nuestros Principios Fundamentales.En total, son 22 países de América en los que los equipos locales de la Cruz Roja trabajan incansablemente para asegurar que la dignidad y los derechos de las personas migrantes sean respetados y protegidos.Entre los servicios que ofrecen se incluyen:Atención prehospitalaria: Primeros auxilios, monitoreo de salud y asistencia médica.Atención médica básica: Curación de ampollas, suministro de sueros de hidratación y evaluación de signos y síntomas.Suministro de ayuda humanitaria: Entrega de kits de alimentos, higiene personal y otros insumos básicos.Apoyo psicológico básico: Orientación y contención emocional.Restablecimiento del contacto familiar: Se facilitan herramientas y medios de comunicación para promover la reunificación familiar y el contacto con seres queridos.Información sobre servicios disponibles: Se brinda orientación sobre los recursos y servicios disponibles en las diferentes zonas para apoyar la reintegración de las personas forzadas a retornar a su país de origen.Para conocer más, visite la página de programas de migración de la IFRC

|
Nota de prensa

La Alianza por la Amazonía de la Cruz Roja tiene como fin salvaguardar vidas y reforzar la resiliencia comunitaria

Panamá/Ginebra, 16 de diciembre - En respuesta a las crecientes amenazas que plantean la crisis climática, el aumento de los desastres y la pérdida de biodiversidad, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha anunciado la reactivación de su programa por la Amazonía, la Alianza de la Cruz Roja por la Amazonía. Esta iniciativa, que une inicialmente a las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Venezuela, tiene como objetivo mejorar la resiliencia de las comunidades y apoyar a las personas afectadas por los impactos climáticos en la selva del Amazonas.La presencia local y el alcance mundial de la Cruz Roja la convierten en un socio clave para la protección de las comunidades y los ecosistemas amazónicos. Con filiales y personal voluntario en los nueve países amazónicos, la Cruz Roja combina un profundo conocimiento local con experiencia en reducción de riesgos, resiliencia climática y operaciones humanitarias para hacer frente a las crecientes necesidades de la región. La Amazonía, hogar del 10% de todas las especies conocidas y responsable de generar el 20% del oxígeno del mundo, se acerca a un punto de inflexión. La deforestación, los incendios forestales y las actividades extractivas, agravadas por fenómenos climáticos extremos como inundaciones, incendios y sequías prolongadas, amenazan la vida y los medios de subsistencia de más de 40 millones de personas, incluidos 350 grupos de pueblos indígenas. “En el corazón de nuestra propuesta está la convergencia del conocimiento indígena, la experiencia de la Cruz Roja y los avances tecnológicos y de investigación. Esta fórmula, implementada en estrecha coordinación con los Estados, los pueblos indígenas y otras partes interesadas, maximizará los esfuerzos para fortalecer la resiliencia de las comunidades y anticipar y responder a las crisis que afectan a las poblaciones amazónicas”, dijo Xavier Castellanos, Secretario General Adjunto de la IFRC, Desarrollo de Sociedades Nacionales y Coordinación de Operaciones. La Alianza de la Cruz Roja por la Amazonía se centra en la gestión del riesgo de desastres y la resiliencia climática, la salud comunitaria, los medios de vida sostenibles y la respuesta a los desastres y el desplazamiento climático. Armonizar, maximizar y racionalizar el trabajo de la Cruz Roja en estas áreas ayudará a anticipar y reducir el impacto de los peligros que podrían verse exacerbados por la crisis climática en los próximos años. Sólo entre enero y agosto de este año, los incendios destruyeron 62.268 kilómetros cuadrados de la Amazonía, una superficie doce veces mayor que la ciudad de Londres. Esta devastación, agravada por una sequía histórica, ha afectado gravemente al acceso a la salud y a la alimentación y ha aumentado el riesgo de desplazamientos inducidos por el clima. Ante estos escenarios de crisis múltiples, la Cruz Roja ya está trabajando en varias comunidades en el Amazonas. En Ecuador, el voluntariado trabaja con los pueblos indígenas en la aplicación de técnicas agrícolas que reducen el riesgo de sequías, contribuyendo a la diversificación de los ingresos y a la restauración de los ecosistemas para mejorar la seguridad alimentaria y económica. En Colombia, la Cruz Roja proporciona asistencia de salud y acceso a medicamentos en zonas remotas y de difícil acceso. La Alianza de la Cruz Roja por la Amazonía se basa en una sólida experiencia. Las Sociedades de la Cruz Roja de los países amazónicos han colaborado con más de 53 comunidades amazónicas para promover la salud comunitaria y reducir el riesgo de desastres. Este nuevo esfuerzo busca ampliar estos éxitos al mismo tiempo que se alinea con la experiencia global de la IFRC en resiliencia climática y gestión de desastres. Para más información y para solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected]   En Panamá: Susana Arroyo Barrantes +50769993199  En Ginebra: Tommaso Della Longa +41797084367                       Hannah Copeland +41762369109 

|
Artículo

Huracán Beryl: Para las islas más afectadas, la preparación dio sus frutos con una rápida respuesta. Pero la recuperación se complica por los daños generalizados.

Mucho antes de que el huracán Beryl tocara tierra en las islas caribeñas de Jamaica, Granada y San Vicente y las Granadinas, el voluntariado de la Cruz Roja, las autoridades locales y la población habían trabajado duro para prepararse para lo peor.Anticipándose a los bloqueos de carreteras, los cortes de electricidad y la escasez de agua potable y alimentos, los equipos de la Cruz Roja estaban preparando paquetes de socorro y trasladando suministros lo más cerca posible de los lugares con más probabilidades de necesitarlos después de la tormenta.Cuando el huracán Beryl tocó tierra en Granada, San Vicente y las Granadinas y Barbados, estaba clasificado como huracán de categoría 4. Los fuertes vientos derribaron árboles y tendidos eléctricos. Los fuertes vientos derribaron árboles y tendidos eléctricos, arrancaron tejados enteros de las casas y, en algunos casos, volaron edificios completamente de sus cimientos.En las islas de Carriacou y Petite Martinique, más del 95% de las viviendas resultaron dañadas o destruidas, según las estimaciones oficiales. Las fotos aéreas mostraron grandes franjas de destrucción donde antes había barrios. La tormenta tampoco perdonó a las instalaciones sanitarias, los edificios aeroportuarios, las escuelas o las gasolineras.Cuando el huracán Beryl llegó a Jamaica, causó grandes daños en toda la isla. Las carreteras quedaron bloqueadas por árboles caídos, tendidos eléctricos derribados y deslizamientos de tierra, mientras que los cortes de electricidad y los daños estructurales en importantes instalaciones públicas dificultaron los esfuerzos de respuesta."Este es el huracán más fuerte que ha azotado Jamaica en casi 17 años, desde el huracán Dean en 2007", dijo Rhea Pierre, responsable de desastres de la IFRC para el Caribe de habla inglesa y neerlandesa.En todas las islas, las labores de socorro y rescate se complicaron por la persistencia del mal tiempo, los cortes de electricidad, los bloqueos de carreteras y los daños en las infraestructuras. En muchos casos, las zonas más afectadas también quedaron aisladas de los servicios básicos.Gracias a las alertas de tormenta, miles de personas se refugiaron en lugares seguros. Pero la tormenta también se cobró vidas. Las autoridades han confirmado hasta ahora al menos 15 muertes: cinco en Granada, cinco en San Vicente y las Granadinas, dos en Jamaica y tres en Venezuela. Pero la cifra podría aumentar a medida que continúe la evaluación.La preparación dio frutosA pesar de los daños, el trabajo previo dio sus frutos. Tras el paso del huracán, los equipos de personas voluntarias estaban listos para actuar, visitando las comunidades más afectadas y evaluando detalladamente las necesidades de la gente. Repartieron suministros, ofrecieron primeros auxilios y escucharon a las personas que se enfrentaban a sus pérdidas."Estamos distribuyendo lonas y bidones, así como cintas de limpieza y alimentos para las familias afectadas por el huracán", explica Zoyer John, voluntaria de la Cruz Roja de Granada, frente a una casa gravemente dañada."La mayor parte de los daños en nuestro estado triinsular se produjeron en las islas de Carriacou y Petite Martinique. Pero aquí en la isla principal, en el norte de la isla, mucha gente también se vio afectada".En Jamaica, el personal voluntario de la Cruz Roja también estuvo sobre el terreno realizando evaluaciones rápidas y distribuyendo suministros que habían preparado al principio de la temporada de huracanes. A medida que se acercaba el huracán, esas reservas se trasladaron a almacenes seguros cerca de los lugares donde se preveía que el impacto sería más fuerte.Todo este trabajo anticipado se vio reforzado por una asignación de 1,7 millones de francos suizos del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF), basada en las necesidades previstas de las personas en la trayectoria de la tormenta. Este desembolso anticipado significó que las comunidades podían contar con ayuda de emergencia sin tener que esperar a la recaudación de fondos después de la tormenta.En los días posteriores al huracán, la IFRC también lanzó un llamamiento de emergencia de 4 millones de francos suizos para prestar asistencia humanitaria inmediata, protección y apoyo a la recuperación de las familias más afectadas. La operación prestará apoyo a 25.000 personas (5.000 hogares) durante un año.En los primeros días, la atención se centrará en la distribución de artículos de socorro y soluciones de refugio a corto plazo que cubran las necesidades inmediatas de las personas. Con el tiempo, sin embargo, el plan es llevar a cabo también intervenciones que ayuden a las personas a garantizar el acceso a un refugio digno y seguro -centrándose en reconstruir mejor-, así como el suministro de asistencia en efectivo y cupones para bienes específicos.También se prestarán distintos apoyos para restablecer los medios de subsistencia. Debido al impacto de la tormenta en las infraestructuras, muchas personas de las islas se han quedado sin ingresos. En Barbados, la industria pesquera y los pequeños empresarios de las costas meridionales se vieron muy afectados por las marejadas de la tormenta, que causaron daños generalizados.También se prevén intervenciones sanitarias para prevenir la transmisión de enfermedades infecciosas. Las Sociedades Nacionales se centrarán en apoyar las necesidades de higiene de la población, así como de agua potable, principalmente mediante la entrega de equipos domésticos para el tratamiento del agua.Más tormentas por venirEn las mentes de todas las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de la región está el hecho de que la temporada de huracanes acaba de comenzar. Esta es una de las razones por las que el llamamiento de emergencia también apoya intervenciones destinadas a reducir la vulnerabilidad de las personas a futuros desastres y a mejorar la respuesta comunitaria a los desastres.Una semana después del paso del huracán Beryl, la población local debe intentar rehacer su vida y, al mismo tiempo, prepararse para lo que pueda venir después.Esta es la nueva realidad a la que se enfrentan las pequeñas naciones insulares del Caribe, ya que las temperaturas del agua más altas de lo normal en el sur del Atlántico y el Caribe actúan como combustible para las tormentas, haciendo que se intensifiquen rápidamente hasta convertirse en grandes huracanes. Esto da a las comunidades menos tiempo entre tormentas para recuperarse y prepararse."Este tipo de eventos ya no se producen una sola vez y esto demuestra la necesidad de que los actores locales lideren la preparación y la acción anticipatoria", añadió Rhea Pierre, responsable de desastres de la IFRC para el Caribe de habla inglesa y neerlandesa. "Estamos viendo ese tipo de preparación en acción ahora mismo".

|
Artículo

Actualización sobre Cruz Roja Venezolana

La IFRC está al tanto de la decisión de la Corte Suprema de Justicia de Venezuela sobre la reorganización de la dirección y la junta directiva de la Cruz Roja Venezolana, entre otros asuntos. La IFRC envió esta semana funcionarios de alto nivel a Caracas para, junto a nuestra delegación permanente en el país, abordar los acontecimientos en curso. El objetivo es comprender mejor el alcance de los riesgos y la viabilidad para seguir prestando servicios humanitarios neutrales, imparciales e independientes, así como los términos de una futura participación del Estado, de darse el caso. Nuestra prioridad es proteger el papel fundamental de la Cruz Roja Venezolana y de su voluntariado y personal en el país: su acción humanitaria neutral, imparcial e independiente es esencial para salvar vidas. Seguiremos monitoreando de cerca la situación, evaluando el mejor camino a seguir, e informaremos sobre nuestros próximos pasos con base en ese análisis. Cualquier intervención estatal en nuestras Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja suscita serias preocupaciones sobre su independencia y labor humanitaria basada en losPrincipios Fundamentales, y será tratada con la máxima importancia. La IFRC cuenta con mecanismos para gestionar situaciones en las que podría considerarse que una Sociedad Nacional miembro infringe nuestros Principios Fundamentales; y alentamos a los estados a que faciliten su implementación para hacer frente a tales situaciones.

|
Discurso

Declaración del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en la Conferencia Internacional de Solidaridad con los Refugiados y Migrantes Venezolanos

Excelencias, Señoras y Señores, El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja acoge con beneplácito la Conferencia Internacional de Solidaridad con los Refugiados y Migrantes Venezolanos y sus Países y Comunidades de Acogida, organizada conjuntamente por el Gobierno de Canadá y la Comisión Europea. El mayor movimiento de población en la historia reciente de la región de las Américas sigue siendo una crisis humanitaria trágica e insuficientemente financiada. El año pasado fui testigo de las condiciones a las que se enfrentan los migrantes en la ruta a través de Centroamérica y México. Las historias que escuché de las personas que hicieron este viaje eran de un sufrimiento y un horror inimaginables. Eran historias de explotación, abusos, separación y pérdida de contacto con sus seres queridos y, para demasiados, de muerte. El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja -las Sociedades Nacionales, la IFRC y el CICR- trabaja con y para las personas que se desplazan, independientemente de su condición, tratando de mejorar su protección y su acceso a servicios esenciales y asistencia humanitaria, en sus países de origen, tránsito y destino en más de 17 países de toda América. Nuestra experiencia, alcance local y análisis nos indican que, a pesar de nuestros esfuerzos con múltiples partes interesadas, los migrantes siguen enfrentándose a un rastro de necesidades insatisfechas, incluidas barreras para acceder a la asistencia humanitaria esencial y a la protección. Nuestro imperativo humanitario nos exige garantizar que nadie se quede atrás. Debemos buscar soluciones comunes a largo plazo e invertir para atender las necesidades de las personas que se desplazan en Venezuela y en toda la región de las Américas. Para ello, debemos trabajar juntos para garantizar lo siguiente: En primer lugar, creemos que las políticas nacionales deben estar alineadas con las prácticas nacionales que favorecen la inclusión social y la no discriminación. La prioridad debe ser siempre prevenir y abordar la separación de las familias. Segundo: Creemos que los migrantes deben tener garantizado el acceso a la asistencia humanitaria, a los servicios esenciales, a la información, a la justicia y a la protección en el respeto de sus derechos, independientemente de su estatus. Los Puntos de Servicio Humanitario de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja -estratégicamente situados a lo largo de las rutas migratorias clave- prestan servicios de protección y de salvamento que atienden las necesidades de los migrantes y absorben las carencias críticas de los servicios públicos. Inviertan en ellos, apoyen a los migrantes para que accedan a ellos. Tercero: Reconocemos que los gobiernos tienen la responsabilidad de facilitar la labor de los agentes humanitarios que prestan un apoyo basado en principios a los migrantes que viajan por rutas peligrosas. Los actores locales y nacionales, incluidas las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, desempeñan un papel fundamental en el apoyo a los migrantes en situaciones vulnerables. Individualmente y en conjunto, los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están dispuestos a prestar asistencia humanitaria y protección a los migrantes en situaciones más vulnerables y a las comunidades de acogida, manteniendo la respuesta tan local como sea posible y tan global como sea necesario, y siempre en coordinación con los Estados. Muchas gracias.

|
Sociedad nacional

Sociedad Venezolana de la Cruz Roja

|
Artículo

Encuesta revela que solo la mitad de las personas refugiadas y migrantes de Venezuela se sienten informadas

Una encuesta regional para comprender las necesidades de información y comunicación de las personas refugiadas y migrantes de Venezuela reveló que la mitad de ellas sienten que no tienen suficiente información sobre sus derechos y sobre dónde encontrar la asistencia disponible. El estudio fue realizado por más de 30 organizaciones en América Latina y el Caribe, en el marco de la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V).Los países de América Latina y el Caribe acogen a unos 3,9 millones de personas refugiadas y migrantes de Venezuela. Ante el aumento de estas cifras, y con necesidades crecientes y recursos limitados, las organizaciones humanitarias han aunado esfuerzos para comprender las necesidades, y al mismo tiempo apoyar los procesos de adaptación, que ponen a las personas en el centro de la respuesta.El estudio pretende comprender cuáles son las preferencias y hábitos de comunicación de quienes se desplazan, para definir la mejor manera de llegar a las personas necesitadas y brindarles información sobre sus derechos y la asistencia disponible.Según se evidenció en la encuesta, los principales canales de comunicación y fuentes de información para las personas refugiadas y migrantes de Venezuela son WhatsApp y Facebook. Además, la comunicación cara a cara con familiares, amigos/as y actores humanitarios es considerada una de las fuentes de información más confiables, especialmente por quienes se encuentran en tránsito.“Hay mucha información en las redes sociales, pero es incorrecta o inexacta. Nos gustaría recibir información a través de las redes, pero de fuentes confiables; información fidedigna y precisa”, dijo una mujer que participó en la encuesta en Perú.Mientras que alrededor del 70 por ciento de los entrevistados dijo que tiene acceso a la información y a un teléfono celular, un número considerable - el 30 por ciento - no tiene acceso a un teléfono celular para comunicarse con amigos/as y familiares o para buscar información, con diferencias entre los países y dependiendo de si las personas están en tránsito o en su destino final.Implementar mecanismos de comunicación sólidos e inclusivos, incluyendo el establecimiento de sistemas de retroalimentación y rendición de cuentas, es determinante para que información puntual y potencialmente vital se pueda compartir en los canales de comunicación preferidos, ayudando a las personas a tomar decisiones en cualquier etapa de su viaje. La confianza, la disponibilidad y la inclusión son criterios que se deben considerar para definir el enfoque correcto para establecer dichos mecanismos de comunicación.Se necesita un mayor involucramiento y participación de las comunidades de personas refugiadas, migrantes y de acogida en todas las intervenciones que afectan sus vidas para garantizar que la asistencia responda a necesidades y prioridades reales.El ejercicio fue liderado conjuntamente por ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, y IFRC, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, como parte del Grupo de Trabajo de Comunicación con las Comunidades/Comunicación para el Desarrollo de la Plataforma Regional R4V, co-facilitado por UNICEF, en coordinación con las estructuras interagenciales regionales y nacionales.El informe está disponible aquí (link)Para más información sobre este tema, por favor contactar:Diana Medina, IFRC, [email protected], +507 6780 5395Olga Sarrado, ACNUR, [email protected], +507 6640 0185

|
Nota de prensa

Venezuela: Nuevo envío de materiales de salud de la Cruz Roja llega a Caracas procedente de Italia

Caracas/Panamá/Ginebra/Roma, 31 de julio de 2019 - El presidente de la Cruz Roja Venezolana, Dr. Mario Villarroel, ha confirmado que esta mañana llegó al aeropuerto internacional de Caracas un cargamento de 34 toneladas de medicamentos y suministros médicos procedentes de Italia.Esta carga fue enviada por la Cruz Roja Italiana, con el apoyo del Ministerio de Asuntos Exteriores italiano y de donantes privados: se trata de una donación en especie de 3 millones de euros a la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), destinados al llamamiento de emergencia de 50 millones de francos suizos cuyo objetivo es hacer llegar una serie de servicios de salud a 650.000 personas en Venezuela durante 12 meses.El cargamento que llegó hoy incluye medicamentos esenciales como antibióticos y antiinflamatorios, productos sanitarios desechables y una serie de equipos médicos como desfibriladores.El plan de asistencia de la Federación Internacional se centra en prestar apoyo a los centros de salud venezolanos, incluida la red de salud de la Cruz Roja Venezolana, con medicamentos y equipo. El plan también garantizará que los hospitales y clínicas que reciben apoyo tengan acceso a agua potable y saneamiento eficaz.Francesco Rocca, Presidente de la FICR y de la Cruz Roja Italiana, dijo: “Este envío nos permitirá ampliar nuestras operaciones, aumentar nuestro apoyo a las instalaciones sanitarias venezolanas y garantizar que las personas vulnerables puedan acceder a este apoyo tan necesario". "Sabemos que este envío no satisfará todas las necesidades del país: pedimos a todos los socios y donantes que apoyen nuestro llamamiento para aliviar el sufrimiento de los venezolanos. Agradezco al Ministerio de Asuntos Exteriores italiano y a los donantes italianos que nos apoyaron en este nuevo envío".El Dr. Mario Villarroel, Presidente de la Cruz Roja Venezolana, dijo: "La ayuda humanitaria salva vidas y la Cruz Roja Venezolana busca apoyar las necesidades de salud del país. Este es el apoyo a las personas más necesitadas, que siempre ha sido el espíritu de nuestro trabajo humanitario".

|
Nota de prensa

La FICR traerá ayuda humanitaria a Venezuela

Caracas/Panamá/Ginebra, 29 de marzo de 2019- El Presidente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) ha anunciado que la FICR tendrá acceso irrestricto a la ayuda humanitaria en Venezuela para apoyar una importante ampliación de la atención médica y otra asistencia de la Cruz Roja Venezolana.El anuncio se produce tras una serie de reuniones esta semana en la capital venezolana, Caracas, con instituciones y grupos humanitarios, sociales y políticos.En una conferencia de prensa en Caracas, el Presidente de la FICR, Francesco Rocca, dijo:"La Federación Internacional podrá ampliar las actividades de salud en todo el país de manera independiente, neutral, imparcial y sin trabas, llegando a las personas más vulnerables"."En un país desgarrado por la lucha entre poderes, el poder de la humanidad ha prevalecido. Este es un paso crucial en la expansión de los servicios humanitarios en Venezuela, con un enfoque específico en la salud, salvando más vidas y aliviando el sufrimiento de las personas vulnerables que se enfrentan a una situación desesperada".Con el apoyo de la FICR, la Cruz Roja Venezolana dirige actualmente una red de 8 hospitales y 33 centros ambulatorios. También ofrece exámenes médicos comunitarios, consultas y programas de prevención de enfermedades e higiene.  La Cruz Roja Venezolana cuenta con más de 2.600 voluntarios que trabajan en todo el país, entre ellos 500 que prestan primeros auxilios."A medida que ampliamos nuestras operaciones, podemos contar con el compromiso de los voluntarios de la Cruz Roja Venezolana para llegar a las personas necesitadas, quienesquiera que sean y dondequiera que estén, con la atención de la salud como prioridad", dijo el Sr. Rocca.

|
Nota de prensa

La FICR traerá ayuda humanitaria a Venezuela

Caracas/Panamá/Ginebra, 29 de marzo de 2019- El Presidente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) ha anunciado que la FICR tendrá acceso irrestricto a la ayuda humanitaria en Venezuela para apoyar una importante ampliación de la atención médica y otra asistencia de la Cruz Roja Venezolana.El anuncio se produce tras una serie de reuniones esta semana en la capital venezolana, Caracas, con instituciones y grupos humanitarios, sociales y políticos.En una conferencia de prensa en Caracas, el Presidente de la FICR, Francesco Rocca, dijo:"La Federación Internacional podrá ampliar las actividades de salud en todo el país de manera independiente, neutral, imparcial y sin trabas, llegando a las personas más vulnerables"."En un país desgarrado por la lucha entre poderes, el poder de la humanidad ha prevalecido. Este es un paso crucial en la expansión de los servicios humanitarios en Venezuela, con un enfoque específico en la salud, salvando más vidas y aliviando el sufrimiento de las personas vulnerables que se enfrentan a una situación desesperada".Con el apoyo de la FICR, la Cruz Roja Venezolana dirige actualmente una red de 8 hospitales y 33 centros ambulatorios. También ofrece exámenes médicos comunitarios, consultas y programas de prevención de enfermedades e higiene.  La Cruz Roja Venezolana cuenta con más de 2.600 voluntarios que trabajan en todo el país, entre ellos 500 que prestan primeros auxilios."A medida que ampliamos nuestras operaciones, podemos contar con el compromiso de los voluntarios de la Cruz Roja Venezolana para llegar a las personas necesitadas, quienesquiera que sean y dondequiera que estén, con la atención de la salud como prioridad", dijo el Sr. Rocca.

|
Nota de prensa

Venezuela: Health care at core of expanded humanitarian operation

Geneva, 6 March 2019 – In the face of rising humanitarian needs in Venezuela, the International Federation of Red Cross and Red Crescent Societies (IFRC) has announced a significant expansion of its support to the lifesaving activities of the Venezuelan Red Cross. IFRC is now looking to its partners for 13 million Swiss francs for 2019 – close to triple the 4.8 million Swiss francs initially sought at the beginning of 2019. In total, the Red Cross aims to reach 220,000 highly vulnerable people. Announcing the revised plan, IFRC President, Francesco Rocca, said: “Our commitment is to the people of Venezuela. Putting politics to the side, the situation is steadily deteriorating, and many people need our help. “This is a plan that responds to pressing humanitarian needs that our volunteers have independently identified and verified. Health is a key priority for us, and this is why we are strengthening our support to Venezuelan Red Cross health facilities as well as to the work they do in local and vulnerable communities. Our response is built on concrete actions that we know can be delivered in a neutral and impartial manner despite the highly complex situation in the country. We look now to our partners and donors to support us,” said Mr Rocca. This revised plan builds on the work already underway in Venezuela, including during recent demonstrations where Red Cross volunteers provided first aid to people injured. Central to it are efforts to provide a range of critical health services. IFRC Secretary General, Elhadj As Sy, said: “Health needs in Venezuela have been increasing in recent years. There are critical gaps that, through this plan, we aim to address by leveraging the Venezuelan Red Cross’ network of eight hospitals and 33 clinics across the country, as well as its thousands of community volunteers and trained first aiders.” The plan also complements the work that is underway elsewhere across the region to aid and support people seeking humanitarian assistance in neighbouring countries. For example, in Colombia, Red Cross volunteers and staff have supported more than 740,000 Venezuelans with a range of services, including emergency and primary health care, food and nutrition supplies, shelter support and even cash assistance. The UN announced last month that the number of Venezuelans who have left the country since 2015 has climbed to 3.4 million IFRC’s Secretary General, Elhadj As Sy, said: “While we ramp up efforts inside Venezuela, we also continue efforts to support people in need of humanitarian assistance in neighbouring countries. Red Cross volunteers and emergency teams are stationed at border crossings and along roadsides, offering care and support to thousands of people every day. However, these efforts may falter without additional resources,” said Mr Sy.