Filipinas

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Nota de prensa

Desde terremotos hasta tifones: Filipinas lucha contra catástrofes devastadoras

Manila/Kuala Lumpur, 10 de noviembre de 2025. Filipinas se enfrenta a una crisis humanitaria sin precedentes, ya que una serie de desastres consecutivos han devastado comunidades que aún luchaban por recuperarse. En poco más de un mes, un terremoto de magnitud 6,9 en Cebú, seguido del tifón Kalmaegi (nombre local Tino), han dejado a millones de personas conmocionadas. El domingo, el supertifón Fungwong (nombre local Uwan) atravesó el país, dejando a su paso una estela de devastación. Ante estos múltiples desastres humanitarios, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento de emergencia revisado, para apoyar a la Cruz Roja de Filipinas, ampliando las operaciones para ayudar a 284.904 personas en varias provincias.El llamamiento solicita 18 millones de francos suizos (frente a los 8 millones anteriores) para proporcionar refugio de emergencia, servicios de salud y agua, saneamiento e higiene, y apoyo a los medios de vida. Sin embargo, la financiación es muy escasa, lo que pone en peligro la capacidad de prestar ayuda vital. "Las necesidades humanitarias están aumentando, pero los recursos están disminuyendo", afirmó Sanjeev Kafley, jefe de la delegación de la IFRC en Filipinas. "Sin ayuda urgente, miles de personas se quedarán sin refugio, agua potable ni alimentos. No podemos permitir que el cansancio ante los desastres eclipse el sufrimiento de millones de personas". "La resiliencia de las comunidades se está poniendo a prueba hasta sus límites absolutos", afirmó la Dra. Gwendolyn Pang, secretaria general de la Cruz Roja de Filipinas. "Ya estábamos prestando apoyo a las familias que lo perdieron todo en el terremoto, y ahora cientos de miles de personas más se han visto desplazadas por las inundaciones y los deslizamientos de tierra. Con otra tormenta acercándose, la situación es grave".El pueblo filipino ha soportado mucho en las últimas semanas. El 30 de septiembre, un terremoto sacudió Cebú, causando la muerte de 79 personas, 559 personas heridas y daños en más de 134.000 viviendas, de las cuales 7.295 quedaron completamente destruidas. Las pérdidas en infraestructuras se estiman en 6.760 millones de pesos filipinos (92,2 millones de francos suizos) y, según cifras del Gobierno, más de 747.000 personas se vieron afectadas. Cuando las familias comenzaban a recomponer sus vidas, el tifón Kalmaegi azotó la misma región y otras zonas, tocando tierra en ocho ocasiones en Visayas y Palawan entre el 4 y el 5 de noviembre. La tormenta afectó a más de 2.4 millones de personas y el número de muertes, heridas y personas desaparecidas sigue aumentando a medida que se recibe más información de las provincias afectadas.Más de 377.000 personas siguen en centros de evacuación abarrotados o refugios temporales días después de que el tifón pasara, mientras que las aguas residuales con fuertes corrientes y grandes cantidades de escombros dificultan las labores de búsqueda y rescate. Las líneas de suministro siguen interrumpidas, con cortes de electricidad en 156 municipios y cortes de agua en siete ciudades, lo que aumenta el riesgo de brotes de enfermedades.Y ahora el país se está recuperando de las secuelas del supertifón Fungwong, el vigésimo primer ciclón tropical de este año. Hasta el 10 de noviembre, Fungwong ha afectado a 230.000 familias en todo el archipiélago y ha causado la muerte de dos personas. Filipinas es un país propenso a los desastres, pero esta sucesión de catástrofes no es habitual: es un claro recordatorio de los crecientes riesgos climáticos y sísmicos a los que se enfrentan las naciones en condiciones más vulnerables. Se necesita ayuda urgente para ampliar las labores de socorro, evitar más pérdidas de vidas humanas y apoyar al país en su recuperación tras este último desastre. Nota para la edición Imágenes: Aquí hay fotos y videos disponibles. Para obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] Manila: Ellie van Baaren, +63 960 665 9637En Kuala Lumpur: Afrhill Rances, +60 192 713 641 En Ginebra: Scott Craig, +41 76 370 3575

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Emergencia

Filipinas: Terremoto y tifones

La provincia filipina de Cebú aún se estaba recuperando de la devastación causada por un terremoto de magnitud 6,9 cuando fue azotada por el potente tifón Kalmaegi (conocido localmente como Tino), junto con otras ocho provincias cercanas. Desde entonces, el supertifón Fungwong (nombre local Uwan) también ha pasado por el país, dejando a su paso una estela de devastación. Este llamamiento de emergencia revisado amplía la operación de emergencia anterior por el terremoto de Cebú, que se centraba en una sola provincia y en el terremoto, a una intervención en varias provincias y contra múltiples riesgos, que aborda los efectos combinados del terremoto, las recientes tormentas y los tifones que aún se esperan en esta temporada. La ampliación da prioridad a la asistencia integrada —refugio y medios de vida, salud, así como agua, saneamiento e higiene— para hacer frente a las necesidades cada vez mayores de las poblaciones desplazadas y las comunidades más afectadas. Como reflejo de esta importante ampliación, las necesidades de financiación totales han aumentado de 8 millones de francos suizos a 18 millones. El número de familias a las que se prestará asistencia también se ha ampliado de 14.588 a 56.981.

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Filipinas: Terremoto y tifones

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Nota de prensa

La Cruz Roja lanza un llamamiento de emergencia ante el aumento de las necesidades tras el devastador terremoto de Cebú en Filipinas

Manila/Kuala Lumpur/Ginebra, 2 de octubre de 2025. El terremoto de magnitud 6,9 que sacudió la costa de la ciudad de Bogo, en Cebú (Filipinas), el 30 de septiembre ha dejado una estela de destrucción: miles de familias necesitan urgentemente alimentos, agua potable, refugio y atención médica.La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento de emergencia con el fin de reunir 8 millones de francos suizos para apoyar a la Cruz Roja de Filipinas, que se encuentra sobre el terreno prestando asistencia vital a las comunidades afectadas."Nuestros equipos se pusieron en marcha pocas horas después del terremoto, gracias a nuestra sólida red de personal capacitado y voluntariado dedicado", afirmó Gwen Pang, secretaria general de la Cruz Roja de Filipinas. Con el apoyo de IFRC, se han desplegado equipos de la Cruz Roja para realizar evaluaciones rápidas, proporcionar primeros auxilios, agua potable, alimentos y apoyo psicosocial. También se han desplegado vehículos de rescate, generadores y unidades de sangre."Las necesidades son inmensas, pero seguimos esforzándonos por proporcionar la asistencia que tanto necesitan las personas afectadas por el terremoto. Necesitamos urgentemente apoyo para mantener y ampliar nuestras operaciones".El acceso a las zonas montañosas más afectadas sigue siendo un reto importante debido a los daños en las carreteras, mientras que las réplicas continuas siguen siendo una amenaza para la seguridad y retrasan las labores de rescate y socorro. En algunas zonas, las infraestructuras críticas y las líneas de suministro vitales no funcionan actualmente.A pesar de contar con uno de los sistemas de preparación más sólidos del país, con 102 delegaciones en todo el territorio, más de 1.900 personas empleadas y más de 541.000 personas voluntarias, la Cruz Roja de Filipinas se encuentra bajo una presión enorme. Hace solo unos meses, estaba respondiendo a múltiples tifones y tormentas en todo el país. Ahora, mientras sigue prestando ayuda a las comunidades afectadas por el terremoto, la Cruz Roja de Filipinas permanece en alerta máxima ante la amenaza de nuevos sistemas meteorológicos en otras zonas."Se trata de una crisis agravada por emergencias climáticas, desastres y ahora un terremoto, que afectan a comunidades que ya se encuentran en una situación de estrés", afirmó Sanjeev Kafley, jefe de la delegación de la IFRC en Filipinas. "Nos comprometemos a apoyar a la Cruz Roja de Filipinas en esta emergencia y a lo largo del largo camino hacia la recuperación. Pero necesitamos urgentemente la ayuda de la comunidad internacional para satisfacer las necesidades inmediatas y apoyar una recuperación sostenible y digna".De la respuesta a la recuperación: un plan de dos años para reconstruir vidasPara garantizar una recuperación a largo plazo, la Cruz Roja de Filipinas y la IFRC están poniendo en marcha un plan integral de recuperación de dos años que va más allá de la ayuda a corto plazo. Esta iniciativa proporcionará acceso a refugios seguros, atención médica, agua potable, apoyo psicosocial y restablecimiento de los medios de subsistencia, garantizando que las comunidades puedan reconstruir no solo sus hogares, sino también sus vidas.IFRC hace un llamamiento a los donantes, socios y público en general para que ayuden a ampliar su respuesta, llegar a más personas, más rápidamente, y mantener el apoyo hasta la fase de recuperación. "Las comunidades filipinas son increíblemente resilientes, pero no podemos recuperarnos solos", añadió Pang. "Con su apoyo, podemos reconstruir con más fuerza y garantizar que nadie se quede atrás".Para obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con:[email protected] EnKuala Lumpur:AfrhillRances, +60 19 271 3641  En Ginebra:Nora Peter, +36 70 953 7709

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Nota de prensa

La Cruz Roja se moviliza ante las tormentas que golpean Filipinas

Manila, Kuala Lumpur, Ginebra, 24 de julio de 2025 – La Cruz Roja de Filipinas está respondiendo activamente sobre el terreno ante los efectos de la fuerte tormenta tropical Co-may (nombre local: Emong) y la depresión tropical Francisco (nombre local: Dante), que siguen afectando a amplias zonas del país. Las fuertes lluvias, los vientos intensos y las peligrosas condiciones marítimas están afectando a Luzón, Visayas y partes de Mindanao, lo que pone en grave peligro a muchas comunidades. La fuerza combinada de estas tormentas está provocando inundaciones, deslizamientos de tierra y daños en la costa. El área metropolitana de Manila está sufriendo fuertes lluvias, inundaciones repentinas y atascos de tráfico debido a las carreteras encharcadas y la mala visibilidad.La Cruz Roja en primera líneaLa Cruz Roja de Filipinas está apoyando los esfuerzos de evacuación, rescate de las personas atrapadas por las inundaciones, distribución de alimentos, agua potable y artículos de primera necesidad, y coordinación estrecha con las autoridades locales. Sus recursos son suficientes en esta etapa, pero con los múltiples sistemas meteorológicos de las últimas semanas, el equipo está al límite de sus capacidades. Si las condiciones empeoran, operaciones continuadas como estas necesitarán un fuerte apoyo en los próximos días."Nos hemos desplegado en las zonas más afectadas. Nuestra preparación y disponibilidad local han sido adecuadas para garantizar que nuestra asistencia vital no se vea interrumpida por las inundaciones, los deslizamientos de tierra y las continuas lluvias torrenciales", afirmó la Dra. Gwendolyn Pang, secretaria general de la Cruz Roja de Filipinas, la mayor organización humanitaria del país, que abarca todas las provincias y las principales ciudades. Los equipos de la Cruz Roja, tanto de las delegaciones locales como de la sede nacional, permanecen en estado de alerta total para reforzar las labores de respuesta según sea necesario. "En la Cruz Roja de Filipinas, damos prioridad a la vida y los medios de subsistencia de las personas por encima de todo. Nuestro voluntariado trabaja sin descanso para salvar vidas, aliviar el sufrimiento y defender la dignidad de la población filipina", añadió la Dra. Pang, instando a la gente a permanecer alerta, seguir las advertencias oficiales y apoyarse mutuamente, especialmente a los grupos más vulnerables de sus comunidades.Más tormentas podrían estar en caminoDesde junio hasta la fecha, se han formado seis sistemas de baja presión en la zona de responsabilidad de Filipinas, algunos de los cuales se han convertido en tormentas completas, como Wipha (nombre local: Crising), Francisco y ahora Co-may. Especialistas prevén que la temporada de tifones y las lluvias del monzón del suroeste (conocido comúnmente como Habagat en Filipinas) continúen hasta octubre, lo que significa que aún podrían producirse más lluvias intensas e inundaciones. "Gracias a la sólida preparación y planificación de la Cruz Roja de Filipinas, las reservas de ayuda de emergencia son suficientes por ahora", afirmó Sanjeev Kafley, jefe de la delegación de la IFRC en Filipinas. Sin embargo, señaló que las operaciones de emergencia en curso durante las últimas semanas están empezando a agotar los recursos disponibles. Kafley destacó que la IFRC está siguiendo de cerca la situación en coordinación con la Cruz Roja Filipina y está preparada para proporcionar apoyo adicional a través del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Emergencias (IFRC-DREF) en caso de que se produzcan déficits de suministros.Para obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected] En Kuala Lumpur: Lili Chin, +6016 2340872 En Ginebra: Scott Craig, +41 76 370 35 75

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Filipinas: La Cruz Roja se mantiene firme en su apoyo a las comunidades en proceso de reconstrucción tras seis tifones consecutivos

"¿Aún podemos con esto? Solo llevemos esta carga. Llevémosla, aunque sea pesada. No nos rindamos, podemos superarlo de algún modo".Las palabras de Janet Menes, de Camarines Sur, resuenan profundamente en Filipinas, donde familias como la suya se esfuerzan por reconstruir sus vidas después de que seis tifones sin precedentes azotaran el país en menos de un mes a finales del año pasado.Tres meses después, el personal y el voluntariado de la Cruz Roja de Filipinas siguen trabajando incansablemente para ayudar a la gente a volver a ponerse en pie. En uno de los países más expuestos a desastres del mundo -con una media de 20 ciclones tropicales al año- proporcionan asistencia vital antes, durante y después de las emergencias.Apoyo crítico en medio de la devastación Entre octubre y noviembre de 2024, los tifones y supertifones Kristine, Leon, Marce, Niko, Ofel y Pepito (todos ellos nombres locales) arrasaron el país, dejando más de 14 millones de personas afectadas.Las lluvias torrenciales, los vientos huracanados y los deslizamientos de tierra destruyeron viviendas, dañaron infraestructuras y perjudicaron los medios de subsistencia. Comunidades enteras como la de Janet fueron golpeadas repetidamente, apenas recuperándose de un desastre antes de que llegara el siguiente.En Albay, Jeanette y Jefferson Mata Septo experimentaron una devastación que nunca antes habían vivido. "Fue una tormenta muy fuerte. No esperábamos que el agua subiera tanto en nuestra zona", recuerda Jeanette.La crecida de las aguas les obligó a buscar refugio en múltiples lugares, incluidas las casas de personas vecinas. Cuando las aguas subieron demasiado, no había otro lugar al que ir que la autopista. Allí, junto a la carretera, esperaron empapados, exhaustos y con los pocos documentos que habían conseguido salvar.Cuando Jefferson volvió a su casa después de que bajaran las aguas para salvar lo que pudo, no podía creer lo que veía. "Esa mañana, cuando regresó a nuestra casa, las aguas seguían altas. Estaba intentando salvar nuestras pertenencias, y creo que el estrés de la situación le provocó un derrame cerebral", cuenta Jeanette.Tras una visita de urgencia al hospital local, Jefferson tuvo que empezar a tomar medicación de por vida para evitar otro derrame cerebral.La Cruz Roja de Filipinas demostró ser un salvavidas, proporcionando medicamentos para la hipertensión de Jefferson, junto con kits de cocina y de higiene para ayudar a la familia a reconstruir. "Los medicamentos de la Cruz Roja fueron de gran ayuda. Los medicamentos son caros", explica Jeanette.Ayudar a las familias a reconstruir desde ceroEn la vecina provincia de Camarines Sur, Janet, su marido Albiz y sus seis hijos se enfrentaron a la misma situación devastadora causada por el tifón Kristine. Pero mientras caían las fuertes lluvias, a Janet le había subido la fiebre y estaba demasiado enferma para evacuar a un refugio adecuado."Por la noche, el agua subió", recuerda. "Mi marido ayudó a trasladar nuestras cosas a un terreno más elevado, pero algunas de nuestras pertenencias se perdieron. Yo no pude ayudar mucho debido a mi fiebre".La familia buscó refugio en el cementerio cercano, donde soportaron días de aguas altas y duras condiciones.La familia regresó a casa y encontró su vivienda en ruinas, de la que sólo quedaba el techo. Una vez más, la Cruz Roja de Filipinas les brindó asistencia vital."Antes de Navidad, recibimos 5.000 pesos (unos 100 dólares) de la Cruz Roja", explica Janet. "Lo utilizamos para arreglar el techo y la cocina. Ahora hemos hecho algunos cuartos: un salón, una cocina y luego las paredes".Apoyo todo el tiempo que sea necesarioLa Cruz Roja de Filipinas, apoyada por un Llamamiento de Emergencia de la IFRC, ha estado a la vanguardia de los esfuerzos de respuesta y recuperación tras el tifón Kristine y los otros cinco grandes tifones consecutivos que azotaron el país.Desde las misiones de búsqueda y rescate hasta el apoyo a las personas que viven en centros de evacuación, sus esfuerzos han sido fundamentales para mantener la salud y el bienestar tras el paso del tifón.En los centros de evacuación se distribuyeron comidas calientes compuestas de arroz, huevos cocidos y sardinas, así como agua potable limpia. Esto es crucial porque cuando la gente pierde sus pertenencias en un tifón, también suelen perderse las cocinas y los utensilios de cocina.La niñez fue supervisada en espacios acogedores, con actividades para colorear, cantar y bailar, y la oportunidad de hablar con personas voluntarias capacitadas sobre sus necesidades y preocupaciones. En los mostradores de salud se realizaron revisiones médicas, incluida la toma de la presión arterial. Cuando fue necesario, se suministraron medicamentos para prevenir la propagación de enfermedades e infecciones que suelen aparecer con el clima extremo.A medida que las comunidades se recuperan, la Cruz Roja seguirá aportando lo que la gente necesita: dinero en efectivo para reconstruir viviendas y comprar artículos de primera necesidad, apoyo a los medios de subsistencia para que la gente pueda volver a trabajar, y el apoyo psicosocial del personal y voluntariado integrado en sus propias comunidades locales.Janet dice que ahora habla con sus hijos sobre cómo prepararse para futuros desastres, y sus palabras son tanto para los niños y niñas como para ella y Albiz."No nos rindamos: podemos salir de esta, de alguna manera".

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Día Internacional del Voluntariado: En Filipinas, las personas voluntarias aportaron un apoyo inquebrantable frente a seis tifones devastadores.

En el transcurso de sólo dos meses -de octubre a noviembre de 2024-, Filipinas sufrió una implacable avalancha de tifones destructivos, cada uno de los cuales provocó inundaciones y deslizamientos de tierra que devastaron comunidades.Con más de 10 millones de personas afectadas, los desastres han dejado un rastro de destrucción y dolor. Pero a pesar de todo, el voluntariado de la Cruz Roja Filipina ha estado allí, en las comunidades de todo el país, ofreciendo apoyo y consuelo a quienes lo necesitaban.Felisa Buquel, voluntaria de la filial de Isabela, ha estado allí todos los días, trabajando en los centros de evacuación, hablando, escuchando y evaluando los daños para garantizar que las personas reciban el apoyo que necesitan para recuperarse y reconstruir. Con motivo del Día Internacional del Voluntariado [5 de diciembre], compartimos con ustedes su historia de perseverancia, compasión y coraje."Mi trayectoria con la Cruz Roja Filipina comenzó en la escuela, donde nos animaron a mis compañeros y a mí a realizar labores de voluntariado. Nos involucramos por primera vez en el Día Mundial de la RCP (reanimación cardiopulmonar), donde nos enseñaron lo básico. Durante la formación, pensamos: ¡Vaya, son tan hábiles a pesar de ser tan jóvenes! Después pensé: Quiero saber cómo funciona este voluntariado; quiero probarlo yo misma.Aún recuerdo la lluvia de cenizas: fue tan intensa que no podía respirar. Yo estaba temblando, y pensé: Dios, ¿ha llegado el momento? ¿Me pondré bien?Me di cuenta de que ser voluntario de la Cruz Roja no consiste sólo en presentarse: hay mucha formación necesaria. Al principio me parecía un pequeño esfuerzo, pero con el tiempo se volvió más retador y significativo.Después de trabajar como voluntaria en la delegación de Marikina durante un tiempo, me preguntaron si quería participar en un despliegue. Mi primer despliegue me llevó a la erupción del volcán Taal [en la provincia de Batangas].Mi primera tarea fue preparar comidas calientes. Entonces ni siquiera sabía cocinar bien. Pero en la Cruz Roja, como me dijo una vez un dirigente, tienes que ser multitarea, no puedes saber sólo una cosa.Nunca olvidaré el despliegue de Taal. Aún recuerdo la lluvia de cenizas: fue tan intensa que no podía respirar. Estaba temblando y pensé: Dios, ¿ha llegado el momento? ¿Me pondré bien?Cada vez que me incorporaba a un despliegue, se me pasaba por la cabeza: ¿Y si pasa algo y no vuelvo con mi familia?Pero cuando veo a la gente de la comunidad que realmente necesita ayuda, siento que todo lo demás deja de importar. Cuando veo cuánto están sufriendo, puedo dejar a un lado mis miedos y hacer lo que pueda para ayudar.Con los tifones, he ayudado de muchas maneras, sobre todo en los centros de evacuación. Lo importante es que la gente sepa que para nosotros no son sólo un número, una estadística.Queremos de verdad saber cómo se sienten y hacer lo que podamos para ayudarles. Para los niños y niñas, el impacto de las tormentas consecutivas ha sido especialmente abrumador. Cada vez que llueve, aunque solo sea un poco, veo que se asustan: temen que vuelva a inundarse.Cuando veo que las niñas y niños se divierten, me siento aliviada. Pero a veces, cuando empiezan a aburrirse o a enfadarse, es cuando sé que tengo que intervenir e idear una nueva actividad o estrategia para mantenerles animados.Cantar y bailar canciones como «Baby Shark» puede parecer sencillo, pero ver sus rostros felices hace que todo merezca la pena. Su alegría me recuerda por qué hacemos este trabajo: para llevar consuelo, aunque sea en pequeñas cosas, cuando todo lo demás parece perdido.Aunque llevamos suministros esenciales, creo que lo que hace que nuestro servicio sea único es que también aportamos apoyo y consuelo. Una persona dijo: ''Se han convertido en una familia para nosotros''. Sintieron que se les cuidaba y ayudaba como nunca antes.Su alegría me recuerda por qué hacemos este trabajo: para dar consuelo, aunque sea en pequeñas cosas, cuando todo lo demás parece perdido.En definitiva, estoy orgullosa de trabajar para la Cruz Roja. Estoy orgullosa de los despliegues en los que he participado, y estoy agradecida a mis mentores en la Cruz Roja, que han sido como unos segundos padres para mí, siempre apoyándome en mis estudios y en mi crecimiento personal.Cuando alguien expresa su gratitud, diciendo: 'Gracias, señora, por venir', incluso cuando no le has dado mucho -un simple saludo, preguntarle cómo está-, eso es algo que no puedes olvidar. Esos momentos en los que puedes demostrarles que alguien se preocupa por ellos, es cuando me doy cuenta de lo que significa el voluntariado».La Cruz Roja de Filipinas ha desplegado más de 4.000 personas voluntarias para apoyar a las comunidades en respuesta a los seis tifones que azotaron el país entre octubre y noviembre de 2024. Mientras prosigue su labor, la IFRC ha lanzado un llamamiento de emergencia para apoyar el trabajo de la Cruz Roja Filipina ayudando a las comunidades a recuperarse y reconstruir.

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Inundaciones en todo el mundo: Respuesta de los equipos de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

En las últimas semanas, las inundaciones han golpeado comunidades y acaparado titulares en todo el mundo.Echemos un vistazo a algunos de los países que sufren inundaciones y veamos cómo los equipos de la Cruz Roja y la Media Luna Roja ayudan a las personas afectadas.EsloveniaLas lluvias torrenciales de las dos últimas semanas han afectado a dos tercios de Eslovenia, lo que ha llevado al Primer Ministro del país a declararlo el "mayor desastre natural" de la historia del país. Las inundaciones han matado a tres personas y destruido puentes, carreteras y casas, causando daños estimados en 500 millones de euros.Las personas voluntarias de la Cruz Roja Eslovena han estado distribuyendo alimentos, agua y medicinas a las personas afectadas por las inundaciones, a menudo a pie, ya que es la única forma de llegar a muchas comunidades aisladas. También acompañan a las personas que se alojan en refugios provisionales. La Cruz Roja Checa, la Cruz Roja Croata, la Cruz Roja Húngara y la Cruz Roja Polaca han mostrado su solidaridad enviando más alimentos, agua y artículos de higiene al país para ayudar en la respuesta.NoruegaEn Noruega, el personal voluntario de la Cruz Roja Noruega está ayudando a las personas afectadas por la tormenta Hans, que está causando estragos en el sur del país con lluvias extremas, deslizamientos de tierra e inundaciones.Los equipos voluntarios están ayudando en las evacuaciones, manejando ambulancias de emergencia, entregando alimentos a personas aisladas y construyendo defensas contra inundaciones con sacos de arena. Muchas delegaciones locales permanecen en alerta máxima, con más personas voluntarias preparadas para ayudar, a medida que evolucione la situación.SudánMientras millones de personas se tambalean por el actual conflicto en Sudán, las comunidades del estado del Nilo Blanco también se han visto afectadas por las fuertes lluvias y las inundaciones repentinas.Los torrentes de agua arrasaron y destruyeron todo a su paso. Las familias han perdido sus casas y pertenencias, y muchas han tenido que dormir a la intemperie. Se necesitan urgentemente refugios y agua potable. El voluntariado de la Media Luna Roja Sudanesa, que ya ha estado respondiendo a las necesidades de la población durante el conflicto, está evaluando de cerca la situación para prestar apoyo adicional.ChinaLas lluvias torrenciales y las inundaciones han causado estragos duramente este verano el este de Asia, incluidas zonas del norte, noreste y sur de China. En Pekín se han registrado las mayores precipitaciones de los últimos 140 años.Los equipos humanitarios de la Cruz Roja China están ayudando a la población de las zonas afectadas por las inundaciones, colaborando en las tareas de limpieza y recuperación; y distribuyendo utensilios domésticos, edredones, chaquetas impermeables y otros artículos.FilipinasEn Filipinas, los tifones Doksuri y Khanun (conocidos localmente como Egay y Falcon) han provocado inundaciones devastadoras.Se estima que 313.000 personas han sido desplazadas sólo por Doksuri. Tristemente, más de 25 han perdido la vida.Las personas voluntarias de la Cruz Roja Filipina han estado llevando suministros de emergencia, comidas, asistencia médica y apoyo psicosocial a las comunidades afectadas.AfghanistánInundaciones repentinas y lluvias torrenciales han causado pérdidas de vidas humanas, personas heridas y graves daños a cientos de hogares en Afganistán, un país que ya atraviesa una compleja crisis humanitaria.Los equipos de emergencia de la Media Luna Roja Afgana y la IFRC están prestando apoyo urgente, que incluye mantas, bidones, lonas impermeables y kits de refugio. Por su parte os equipos móviles de salud están llevando servicios médicos a comunidades remotas.IránEn Irán, los equipos de la Media Luna Roja Iraní han respondido a las inundaciones en las provincias de Sistán Baluchistán, Jorasán del Norte y Azerbaiyán Occidental, desplegando 35 equipos de intervención y prestando apoyo a cientos de personas.Los equipos voluntarios han rescatado a personas varadas en las aguas, instalado refugios temporales y suministrado artículos de primera necesidad.HondurasEn el oeste de Honduras, las lluvias causaron inundaciones localizadas en la ciudad de Copán Ruinas, que dañaron viviendas y negocios locales. La filial local de la Cruz Roja Hondureña respondió rápidamente para distribuir artículos de primera necesidad a la población local y ayudar a retirar escombros y árboles caídos.--Gracias a todas nuestras Sociedades Nacionales por apoyar a las comunidades afectadas por las inundaciones de las últimas semanas.Si desea saber más sobre las inundaciones y cómo puede prepararse, haga clic aquí.

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Nota de prensa

El tifón Noru golpea Filipinas mientras la gente se evacua para ponerse a salvo

Kuala Lumpur/Manila 25 de septiembre de 2022 - Los habitantes del norte de Filipinas se apresuran a dirigirse a zonas seguras y centros de evacuación mientras el supertifón Noru (llamado localmente Karding) comienza a azotar miles de ciudades, hogares e infraestructuras. El tifón, que ha alcanzado vientos máximos de 260 kilómetros por hora, ha tocado tierra en las islas Polillio, al noreste de Filipinas, este domingo por la tarde, hora local. Los equipos de la Cruz Roja filipina están en el terreno, movilizados para asistir y evacuar a la gente a un lugar seguro. El tifón Noru será la tormenta más fuerte que azote el país este año y es tan intensa y destructiva como el supertifón Rai del año pasado, que destrozó 1,5 millones de casas en diciembre. Richard Gordon, presidente de la Cruz Roja Filipina, dijo: "Esta tormenta es la más fuerte que nos ha azotado este año. Es fundamental que pongamos a todos a salvo ahora mismo, ya que este tifón va a causar devastación en todo el centro de Luzón, incluida nuestra capital, Manila. "Nuestros voluntarios están en modo de espera, trabajando con las autoridades para trasladar a la gente a los centros de evacuación con todas sus necesidades. También estamos preposicionando ayuda de emergencia, comidas calientes y suministros médicos en previsión. También disponemos de camiones cisterna para el suministro de agua potable y de cargadores para limpiar rápidamente los escombros, el barro y los árboles caídos y hacer accesibles las carreteras para llegar a las comunidades. "Estamos aconsejando a la gente que cargue sus teléfonos, empaque alimentos y tome sus pertenencias importantes. No se sabe el alcance de las interrupciones". El litoral oriental de la isla de Luzón, (frente al océano Pacífico) ya está siendo afectado por fuertes vientos y lluvias torrenciales. Cientos de personas en los puertos han quedado varadas al detenerse las operaciones aéreas y marítimas. La isla es la más grande y poblada del país. Alberto Bocanegra, Jefe de la Oficina de País de la IFRC en Filipinas, dijo: "Hemos aprendido de la respuesta al tifón más fuerte del año pasado, Rai. Creemos que seguimos adaptando nuestras respuestas de emergencia y estamos preparados para hacer frente a la intensidad de esta tormenta. "Estos fenómenos meteorológicos se están intensificando y son cada vez más frecuentes. La supertormenta que azotó el sureste de Filipinas fue hace apenas diez meses, y los afectados apenas están recogiendo los pedazos. Debemos ser eficaces y rápidos en la adaptación, por muy grave que sea la situación. "La IFRC está colaborando estrechamente con la Cruz Roja de Filipinas y ayudando con el socorro y prestando apoyo". Filipinas sufre lluvias torrenciales, fuertes vientos, inundaciones y tormentas tropicales varias veces al año. Para más información, por favor, contacten con: Oficina Asia Pacífico: Afrhill Rances, +60 19-271 3641, [email protected] Rachel Punitha, +60 19 791 3830, [email protected] Soneel Ram, +679 998 3688, [email protected]

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Nota de prensa

Filipinas: 2 millones de personas expuestas a desastres climáticos 3 meses después del tifón Rai

Kuala Lumpur/Manila, 16 de marzo de 2022 - Más de 2,4 millones de personas siguen necesitando ayuda y están expuestas a desastres climáticos extremos más de tres meses después de que el súper tifón Rai arrasara el este de Filipinas. El tifón Rai afectó gravemente a 11 millones de personas y destrozó más de dos millones de casas en diciembre de 2021. La mayoría de las familias afectadas siguen viviendo en casas sin techo o improvisadas con lonas y chapas de hierro recuperadas, mientras que otras siguen desplazadas y se ven obligadas a vivir con familiares y amigos. Millones de personas han perdido ingresos y han visto alterados sus medios de vida, lo que se ha hecho más difícil debido a los graves efectos de la pandemia del COVID-19 y al aumento de los precios de los alimentos, los materiales de construcción y otros productos básicos. El presidente de la Cruz Roja de Filipinas, Richard Gordon, dijo: "Han pasado meses, pero seguimos asistiendo a las comunidades afectadas por el tifón Rai, una de las tormentas más destructivas de nuestra vida. La ayuda de la Cruz Roja no se limita a proporcionar comidas calientes, artículos de socorro y dar acceso a agua potable y limpia. "Estaremos aquí para ayudar a la gente a recuperarse en cada paso del camino, pero necesitamos movilizar mucho más apoyo para ayudar a la gente a reconstruir refugios más seguros y fuertes para soportar la próxima tormenta". Los voluntarios de la Cruz Roja están proporcionando paquetes de alimentos, suministros de agua potable, lonas, planchas de hierro y kits de herramientas para reparar las viviendas dañadas, así como otros suministros de socorro esenciales. Las subvenciones en efectivo están ayudando a las familias a acceder a las necesidades básicas, poniendo en marcha la economía local. Más de 400.000 personas han recibido ayuda de la Cruz Roja desde que se produjo el tifón. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) está preocupada por la necesidad de una mayor acción para proteger a millones de personas en riesgo debido al tifón. El Jefe de la Delegación de la IFRC en Filipinas, Alberto Bocanegra, dijo: "Este es un momento crítico para las personas cuyos hogares fueron arrancados de sus cimientos por el tifón Rai. Cuanto más tarda la gente en recuperarse, más susceptible y expuesta está a los riesgos de los fenómenos meteorológicos extremos. "No debemos dejar que estas familias, que son las más vulnerables al cambio climático, queden reducidas a estadísticas". La IFRC hace un llamamiento de 20 millones de francos suizos para proporcionar a más de 400.000 personas un socorro inmediato, que incluye el suministro de alimentos y el restablecimiento del acceso al agua potable, y un apoyo a más largo plazo para ayudar a las familias a reconstruir sus hogares y sus medios de subsistencia destruidos. Hasta la fecha, el llamamiento de emergencia ha recibido el 35% de los fondos necesarios para la respuesta. Para más información o concertar entrevistas, por favor, contacten con: Oficina Asia Pacífico: Antony Balmain, +60 12 230 8451, [email protected] En Manila, France Noguera, +63-998-9606-291, [email protected]

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Nota de prensa

Filipinas: Aumenta la crisis sanitaria tras el supertifón

Kuala Lumpur/Manila, 6 de enero de 2022 - La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) advierte sobre una creciente crisis de salud en el este de Filipinas después de que el supertifón Rai destruyera hospitales y afectara a más de 7,3 millones de personas. La Cruz Roja de Filipinas está ampliando la atención médica crítica en islas devastadas por el tifón, conocido localmente como tifón Odette, para prevenir una mayor propagación del COVID-19 y enfermedades mortales transmitidas por el agua, como gastroenteritis y diarrea acuosa aguda. Ha habido más de 400 casos de diarrea y gastroenteritis en las áreas afectadas por el tifón, con 141 instalaciones de salud dañadas por la tormenta, según agencias del gobierno filipino. El presidente de la Cruz Roja de Filipinas, Richard Gordon, dijo: “Los equipos de salud de la Cruz Roja de Filipinas brindan atención vital en las carpas médicas de emergencia en la isla de Siargao, impulsando los servicios de salud en el hospital, que fue severamente dañado por el tifón y perdió gran parte de su techo. "Estamos enviando urgentemente más equipos de salud, kits de higiene y recursos, incluidos suministros de agua potable y sistemas de filtración de agua a la isla de Siargao, Cebu, Palawan y Bohol, para prevenir la propagación de enfermedades". El jefe de la delegación filipina de la Federación Internacional, Alberto Bocanegra, dijo: “Es extremadamente preocupante que la gente se haya estado enfermando gravemente e incluso muriendo en las áreas arrasadas por este tifón, que ha dejado a millones sin acceso a agua potable, hospitales e instalaciones de salud. "La Cruz Roja está mejorando urgentemente la atención médica y proporcionando agua potable para prevenir enfermedades graves y la muerte por enfermedades como la gastroenteritis y la diarrea". La Federación Internacional solicita 20 millones de francos suizos para brindar ayuda inmediata a más de 400.000 personas, incluidos suministros de alimentos, restablecimiento del acceso al agua potable y apoyo a más largo plazo para ayudar a las familias a reconstruir sus hogares y destruir sus medios de vida. Para más información o concertar entrevistas, contacte con: Oficina Asia Pacífico: Antony Balmain, +60 12 230 8451, [email protected] IFRC Delegación Filipinas, Karina Coates, +61 (0) 404 086 006 [email protected]

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Nota de prensa

Filipinas: carrera para mantener a millones a salvo del súper tifón

Kuala Lumpur/Manila, 16 de diciembre de 2021 - Una de las tormentas más fuertes del mundo en 2021 está azotando Filipinas y amenaza a millones de personas con vientos destructivos e inundaciones repentinas. Los equipos de la Cruz Roja de Filipinas en las áreas orientales del país están trabajando las 24 horas del día para posicionar vehículos de rescate, equipos de primeros auxilios, equipos de evacuación y seguridad, así como suministros de socorro que incluyen comidas preparadas y agua potable. El tifón Odette se ha intensificado rápidamente en las últimas horas, agregando urgencia a los preparativos de emergencia que la pandemia COVID-19 hizo más difícil. El presidente de la Cruz Roja de Filipinas, Richard Gordon, dijo: “Los equipos de emergencia de la Cruz Roja están ayudando urgentemente mientras decenas de miles de familias se preparan para la tormenta más poderosa que han enfrentado este año. Los voluntarios están equipando los refugios con mantas, primeros auxilios y víveres. Estamos haciendo eso para proteger a la gente. "Los filipinos son duros, pero este súper tifón es un duro golpe para millones de personas que aún se están recuperando de las devastadoras tormentas, inundaciones y COVID-19 del año pasado". El tifón Odette es una de las tormentas más poderosas que ha amenazado a Filipinas en los últimos años. Millones de personas todavía están reconstruyendo sus hogares y sus medios de vida que fueron destrozados en ocho grandes tormentas que azotaron el país a fines del año pasado. Alberto Bocanegra, jefe de la oficina de país de la Federación Internacional en Filipinas, dijo: “Esta tormenta monstruosa es aterradora y amenaza con golpear a las comunidades costeras como un tren de carga. Nos preocupa mucho que el cambio climático esté haciendo que los tifones sean más feroces e impredecibles. "Los equipos de emergencia de la Cruz Roja están a toda marcha para ayudar a las personas a evacuar, minimizar la pérdida de vidas y obtener la ayuda necesaria ante esta peligrosa tormenta". Filipinas sufre un promedio de 20 tormentas cada año. En octubre, la tormenta tropical Kompasu afectó a más de 200.000 personas en el norte del país e inundó miles de hogares. Para obtener más información o concertar una entrevista, comuníquese con: En Kuala Lumpur: Antony Balmain, +60 12 230 8451, [email protected]

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Sociedad nacional

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