Agua y saneamiento

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Cruz Roja Cubana lleva agua, salud y bienestar a las comunidades afectadas por el huracán Melissa

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Día Mundial del Lavado de Manos 2025: Las manos limpias salvan vidas

Mientras el mundo marca el Día Mundial del Lavado de Manos, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja destaca cómo el lavado de manos con jabón protege a millones de personas de enfermedades mortales y fortalece a las comunidades de todo el mundo.El lavado de manos con jabón es una de las formas más eficaces y accesibles de prevenir enfermedades, pero aún hay demasiadas personas que no tienen acceso a lavar sus manos, lo que las deja vulnerables a infecciones que son totalmente prevenibles."Tener las manos limpias no es un lujo, es un derecho humano fundamental", afirma Alexandra Machado, oficial senior de Agua, Saneamiento e Higiene en Salud Pública de IFRC. "Cuando invertimos en el lavado de manos, invertimos en una niñez más sana, economías más fuertes y comunidades más resilientes".Evidencia claraLa evidencia es clara: una buena higiene de las manos mediante el lavado con jabón o un desinfectante a base de alcohol puede reducir drásticamente la transmisión de enfermedades que causan millones de muertes cada año. (Consulte estos recursos en el enlace sobre diarrea e infecciones respiratorias).Más allá de la prevención de enfermedades, la higiene de las manos aporta beneficios más amplios. Los estudios demuestran que reduce el ausentismo escolar y mejora el bienestar, la dignidad y la productividad, lo que genera un efecto dominó que fortalece a comunidades enteras.Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh: Fomento de hábitos saludables en los campamentos de refugioEn el campamento 13 de Cox's Bazar, Sayedul Amin y su esposa Setara Begum han transformado su refugio en un modelo de vida saludable. Su hogar está limpio y organizado, y cuenta con un pequeño huerto donde cultivan verduras frescas. Sus dos hijos han aprendido a lavarse las manos con regularidad, un hábito que sus padres practican y enseñan cada día.La familia aprendió sobre higiene adecuada gracias a Marijan, una voluntaria de salud de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh que visitó su comunidad. Sayedul comenzó a limpiar regularmente su refugio y se aseguró de que su esposa e hijos siguieran buenas rutinas de higiene. Cuando se propagó un brote de sarna por el campamento 13, su hogar no se vio afectado, un claro resultado de sus prácticas constantes de lavado de manos e higiene.Sayedul se ha convertido en un modelo a seguir para otros miembros de su comunidad. Su historia inspira a quienes aún luchan por sobrevivir en el campamento. "Les digo: mírenme. Antes estaba enfermo y sin esperanza. Pero alguien creyó en mí y decidí cambiar", afirma.Cruz Roja Nepalesa: Detener el cólera a tiempoEn la provincia de Madhesh, en Nepal, una grave sequía ha provocado un brote de cólera debido a la falta de agua para beber y para la higiene. Desde julio de 2025, el voluntariado de la Cruz Roja Nepalesa ha estado trabajando en ocho distritos afectados para ayudar a la población a mantenerse sana y segura.Las personas voluntarias enseñan a las familias técnicas adecuadas para lavarse las manos mediante demostraciones en los hogares.Esto es especialmente importante, ya que lavarse las manos con jabón puede reducir en un 30% las enfermedades diarreicas como el cólera. También están abasteciendo de agua potable mediante camiones cisterna e instalando tanques de almacenamiento de agua, distribuyendo jabón y pastillas potabilizadoras, instalando baños de emergencia y yendo puerta a puerta para difundir mensajes sobre salud.Hasta ahora, la Cruz Roja Nepalesa ha llegado a más de 1.300 personas con actividades de promoción de la higiene y ha distribuido agua potable a miles más en los distritos afectados.Cruz Roja de Uganda: protección de estudiantes durante los brotesEn marzo de 2025, el voluntariado de la Cruz Roja de Uganda en el distrito de Wakiso, en el centro del país, entregaron más de 60 instalaciones para el lavado de manos a escuelas y oficinas del distrito durante los brotes de viruela símica y ébola. Los equipos de la Cruz Roja dieron charlas a los grupos de estudiantes sobre las técnicas adecuadas para lavarse las manos y explicaron los signos de alerta de ambas enfermedades, animándoles a informar inmediatamente a sus padres o maestros si notaban algún síntoma.En los entornos sanitarios, una higiene adecuada de las manos protege contra las infecciones y ayuda a combatir la creciente amenaza de la resistencia a los antimicrobianos. También contribuye a reducir las enfermedades tropicales desatendidas.Media Luna Roja Árabe Siria: Enseñar a las y los estudiantes a mantenerse sanosEn Hama, los equipos de sensibilización de salud de la Media Luna Roja Árabe Siria están enseñando a las y los estudiantes sobre las enfermedades relacionadas con el agua y la higiene. A través de una campaña de dos meses apoyada por la Cruz Roja Noruega, las personas voluntarias llegaron a más de 21. 500 estudiantes de 34 escuelas.Los equipos trabajaron con estudiantes de 1.º a 6.º grado, utilizando lecciones diseñadas para cada grupo de edad. Los equipos voluntarios impartieron sesiones interactivas sobre cómo se propagan las enfermedades diarreicas, cómo prevenirlas y los pasos correctos para lavarse las manos, al mismo tiempo que que aclaraban mitos comunes sobre la higiene personal.Cruz Roja Ecuatoriana: Integrar el lavado de manos en las campañas de vacunaciónEl voluntariado de la Cruz Roja Ecuatoriana visitó comunidades de difícil acceso en el distrito de Mastrantral en la costa de Ecuador en marzo de 2025 para administrar vacunas. La visita también fue una oportunidad para realizar demostraciones de lavado de manos y enfatizaron la importancia de tener las manos limpias. Este trabajo forma parte de la Alianza Programática entre la IFRC, las Sociedades Nacionales y la Unión Europea."Algunos lugares son de difícil acceso, pero hacemos todo lo posible por llegar a estas comunidades que lo necesitan", afirma Lisette Pinargote Villón, voluntaria de la Cruz Roja Ecuatoriana. "Hemos enseñado a la comunidad la importancia de lavarse las manos y también que deben tener cuidado para evitar enfermedades comunes en esta zona, como el dengue".Al integrar la promoción del lavado de manos con las actividades de vacunación, la Cruz Roja garantiza que las familias reciban un apoyo sanitario integral. Este enfoque combinado ayuda a las comunidades a mantenerse sanas, no solo mediante la inmunización, sino también a través de prácticas cotidianas que previenen la propagación de enfermedades.Un llamado a la acciónEn el Día Mundial del Lavado de Manos, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja hace un llamado a cada persona para que reconozcan que el lavado de manos es esencial para la salud y la dignidad de todas las comunidades.Todas y todos podemos ser héroes del lavado de manos. El personal docente puede hacer que el lavado de manos forme parte de la rutina diaria en las aulas. El personal y liderazgo de salud puede garantizar que las instalaciones dispongan de agua y jabón para los pacientes y el personal. Los liderazgos comunitarios pueden promover la instalación de estaciones de lavado de manos en los espacios públicos y durante las emergencias. Los responsables políticos pueden garantizar que se incluyan instalaciones para el lavado de manos en todas las escuelas, centros de salud y planes comunitarios.Todas las personas tenemos un papel que desempeñar. Las manos limpias nos protegen. En el Día Mundial del Lavado de Manos y todos los días, trabajemos en conjunto para garantizar que todas las personas, en todas partes, puedan acceder al agua y al jabón que necesitan para mantenerse sanas y seguras.Más información sobre el trabajo de la IFRC en materia de agua, saneamiento e higiene.

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Comunidades remotas de las montañas de Nepal: la fuente clave para soluciones sostenibles en la iniciativa hídrica tras el terremoto

El devastador terremoto que sacudió Nepal en noviembre de 2023 no solo dañó o destruyó más de 75.000 viviendas e interrumpió los medios de subsistencia de miles de personas, sino que también causó graves daños a fuentes de agua fundamentales de las que dependen las comunidades para su sobrevivencia diaria.En muchos lugares, el terremoto de Karnali, como se le conoce aquí, alteró la geología local lo suficiente como para interrumpir los canales de agua subterráneos que existían desde hacía mucho tiempo. En muchos casos, los manantiales y pozos se secaron o se desplazaron cuesta abajo a otra ubicación, debido al desplazamiento del terreno causado por el terremoto.Además, el terremoto dañó gravemente la infraestructura que llevaba el agua a los hogares y comunidades. Para muchas comunidades, esto ha supuesto disponer de mucha menos agua para lavar, cocinar y regar.Para abordar el origen del problema, la Cruz Roja Nepalesa acudió directamente a las comunidades afectadas. Como parte de su operación de respuesta y recuperación tras el terremoto de Karnali, la Cruz Roja Nepalesa ha estado trabajando en estrecha colaboración con comunidades rurales remotas de las montañas para crear nuevas fuentes y sistemas de agua.Desde el principio, la construcción de fuentes de agua potable seguras implicó amplias consultas con los comités locales de uso del agua, creados para dirigir el proceso y garantizar que el diseño del sistema se basara en un conocimiento profundo de cómo y dónde las comunidades necesitan que se les suministre el agua.Dado que la mayoría de las personas que hacen un uso intensivo del agua en los hogares son mujeres, la participación femenina fue significativa y entusiasta, y las mujeres asumieron funciones importantes en los comités del agua. Una de esas mujeres es Mani Kumari Khatri, que trabajó junto con sus vecinos y la Cruz Roja Nepalesa durante la construcción del sistema de abastecimiento de agua."Ahora tenemos agua en el grifo de nuestra casa, incluso después del invierno seco de este año", dice Mani Kumari Khatri, residente local de Rukum West. "Este sistema de abastecimiento de agua también nos ha brindado oportunidades adicionales para cultivar hortalizas en nuestros huertos, que pueden servirnos de alimento o generarnos algunos ingresos al venderlas en el mercado local"."La Cruz Roja reconoció nuestra necesidad de agua y apoyó la construcción completa del sistema de abastecimiento de agua en nuestra comunidad", añade. "Trabajaron junto con la comunidad para completar el sistema, que ahora beneficia a veinticuatro hogares".Con el apoyo de la red IFRC, la Cruz Roja Nepalesa ayudó a varias comunidades con sistemas de agua potable, además de colaborar en las reparaciones y el mantenimiento en los tres distritos afectados por el terremoto de la provincia de Karnali (Jajarkot, Rukum West y Salyan). En total, esta operación ha dado lugar hasta ahora a:La construcción de 23 proyectos de abastecimiento de agua, de los cuales 16 fueron de reparación y mantenimiento de los sistemas existentes y 7 fueron de nueva construcción.Un total de 951 hogares (322 en Jajarkot, 397 en Rukum Oeste y 232 en Salyan) se beneficiaron de estos planes.Estas iniciativas tienen como objetivo complementar la aplicación a nivel nacional por parte del Gobierno de Nepal de su política "Una casa, un grifo", así como los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) para el acceso universal al agua potable para 2030.Involucrarse en la construcción de un sistema de abastecimiento de aguaHajari Oli es otra de las muchas personas que han contribuido activamente a la construcción del sistema de abastecimiento de agua. Como miembro del comité que se formó, Hajari fue nombrada tesorera. Además de gestionar los gastos financieros del sistema de abastecimiento de agua, aportó regularmente ideas muy necesarias para la construcción del sistema, incluyendo mucho trabajo práctico en muchos aspectos del proceso de construcción."Nuestra aldea se encuentra en la cima de una colina y es muy seca, por lo que nosotros, especialmente las mujeres, tenemos que hacer un largo viaje para recoger y traer agua para beber y para otros usos domésticos", explica Hajari Oli.Ahora, con el apoyo de la Cruz Roja Nepalesa, la comunidad está construyendo dos depósitos de agua y pronto habrá agua potable disponible en los hogares. "Estamos muy contentas y emocionadas con este apoyo de la Cruz Roja. Cuando esté terminado, utilizaremos el agua tanto para beber como para el riego", añade.Las mujeres locales también ayudaron a recolectar y gestionar los materiales obtenidos en la zona, y participaron en el tendido de tuberías, la excavación del terreno y el liderazgo activo en el comité de personas usuarias del agua."Formamos un grupo y dividimos las responsabilidades según nuestras capacidades", explica Bhadi Kumari, miembro del comité. "Toda la comunidad, incluidas muchas personas adultas mayores, se unieron para contribuir con gran entusiasmo".Mucha gente de la comunidad también pudo aportar sus propios conocimientos técnicos y experiencia. Karna, fontanero de profesión, cuenta con más de 30 años de experiencia en sistemas de abastecimiento de agua y ha participado en la construcción de más de 250 sistemas de agua y depósitos de almacenamiento.Por este motivo, la comunidad le encargó que ayudara en la construcción de los dos sistemas de abastecimiento de agua en el distrito de Rukum West, especialmente en la construcción de depósitos de agua y las obras de fontanería."Hace mucho tiempo recibí formación sobre la construcción de sistemas de abastecimiento de agua", afirma Karna. "Desde entonces, he trabajado continuamente en la construcción de sistemas de abastecimiento de agua en muchas comunidades, incluso en los distritos vecinos".Los técnicos experimentados como Karna no fueron los únicos que participaron en la construcción del sistema de abastecimiento de agua, sino que también se brindaron oportunidades a jóvenes estudiantes con aspiraciones como Bibek para que pudieran adquirir habilidades prácticas y experiencia."Tuve la oportunidad de trabajar como voluntario técnico para la Cruz Roja y fue un privilegio poder servir a mi comunidad", afirma Bibek, técnico de Jajarkot. "Además, adquirí experiencia práctica que amplió mis conocimientos y mi confianza".El Plan de Seguridad del Agua incluye la provisión de un fondo de mantenimiento, un conserje/fontanero y el cobro de una tarifa mensual acordada a las y los usuarios, basada en el consumo de agua medido por el contador.Desde el principio, quedó claro que las comunidades locales compartían el objetivo de la Cruz Roja Nepalesa de crear soluciones duraderas."Estoy liderando voluntariamente la construcción del sistema de abastecimiento de agua en mi comunidad", afirma Ram Karki, presidente del Comité de Usuarios del Agua de Jajarkot. "Quiero que este sistema funcione durante generaciones, ya que antes hemos tenido que enfrentarnos a muchos retos para conseguir agua potable segura. Hemos instalado una tubería de agua de más de 8 km en un terreno difícil en busca de una fuente de calidad y duradera para este sistema".Transparencia y rendición de cuentasEn la operación de recuperación tras el terremoto de Karnali, toda la construcción de los sistemas se llevó a cabo bajo el liderazgo de los comités de usuarios de agua. Desde el inicio de las obras, la Cruz Roja Nepalesa compartió el importe de la contribución de la organización y de la comunidad.La Cruz Roja Nepalesa organizó auditorías públicas en presencia de miembros de la comunidad y las partes interesadas locales antes de entregar los proyectos a las comunidades. Durante estas auditorías públicas, se compartieron informes detallados de gastos. También se colocaron paneles informativos con presupuestos detallados en las obras para una mayor difusión de la información y transparencia.

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Más fuerte, más rápido, más seguro: historias de éxito en la preparación ante epidemias de la Alianza Programática

Desde 2022, 24 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo han estado trabajando para mantener a las comunidades sanas y a salvo de epidemias y pandemias.Lo han hecho a través de la Alianza Programática, una innovadora iniciativa plurianual financiada por la Unión Europea y con asistencia técnica, apoyo en materia de promoción y coordinación de la IFRC y Sociedades Nacionales europeas.Las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están en una posición privilegiada para prevenir, detectar y responder a los brotes de enfermedades y otros riesgos para la salud gracias a su rol auxiliar único hacia las autoridades y porque su voluntariado está cerca de las comunidades, goza de su confianza y puede actuar con rapidez.A través de la Alianza Programática, estas 24 Sociedades Nacionales han dotado a innumerables comunidades de conocimientos y herramientas para detener la propagación de enfermedades. Han formado a personas voluntarias y establecido sistemas para que las comunidades puedan informar rápidamente de los brotes, lo que permite una respuesta rápida por parte de las autoridades locales.Y han trabajado duro para desarrollar su propia capacidad de preparación ante epidemias, de modo que puedan responder con mayor rapidez y eficacia cuando se produce una emergencia de salud.Siete historias de esperanza y humanidadEn este nuevo folleto (disponible en inglés), podrá leer siete inspiradoras historias sobre el trabajo de preparación ante epidemias que realizan las Sociedades Nacionales:En Camerún, el personal voluntario formado por la Sociedad de la Cruz Roja de Camerún detectó y respondió rápidamente a un brote de cólera, lo que permitió detener la propagación de la enfermedad y minimizar los daños en la comunidad.En Bangladesh, las y los voluntarios de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh detectaron rápidamente un brote de fiebre aftosa y lo notificaron a las autoridades locales, lo que permitió tomar medidas rápidas para proteger los medios de vida de la población.En Burkina Faso, el voluntariado de la Cruz Roja Burkinabe trabajó sin descanso para localizar a los niños y niñas que no habían recibido las vacunas sistemáticas debido al conflicto y los desplazamientos internos, y se aseguró de que recibieran las vacunas necesarias para protegerse de las enfermedades.En Yemen, los equipos de la Sociedad de la Media Luna Roja de Yemen han proporcionado a las comunidades instalaciones de agua, saneamiento e higiene (WASH) e información co fiable sobre salud para que puedan protegerse de las amenazas de enfermedades.En Somalia, personas voluntarias capacitadas de la Media Luna Roja Somalí detectaron rápidamente un brote de dengue en una comunidad rural y respondieron con prontitud, salvando vidas y ayudando a frenar el brote.En Centroamérica, las Sociedades de la Cruz Roja han creado y formado comités de salud comunitarios que ahora están tomando medidas locales para reducir los riesgos de brotes de enfermedades.En Chad, la Cruz Roja de Chad ha estado utilizando una innovadora herramienta radiofónica para transmitir información vital y confiable sobre salud, a través de las ondas a comunidades aisladas, para que sepan cómo protegerse de las amenazas de enfermedades.Lea el nuevo folleto "Historias de éxito en materia de preparación y respuesta ante epidemias de la Alianza Programática" (en inglés) para obtener más información.--Las actividades descritas anteriormente han sido posibles gracias a la Alianza Programática, una innovadora colaboración plurianual entre la IFRC, las Sociedades Nacionales miembros y la Unión Europea para ayudar a las comunidades de todo el mundo a reducir sus riesgos y estar mejor preparadas ante desastres y emergencias sanitarias.

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Día Mundial del Medio Ambiente: Tras el derrame de petróleo, la Cruz Roja Ecuatoriana ayuda a mantener la salud de las comunidades, proporcionando agua y concienciando sobre cómo conservar y proteger los valiosos recursos hídricos.

Ángela y Narcisa han vivido toda su vida junto al río Esmeraldas. Para ellas, el río no era solo agua: era pesca, baño, cocina. Era vida.Su situación dio un giro hace poco menos de tres meses, cuando un derrame de petróleo contaminó los ríos Caple, Viche y Esmeraldas, dejando a miles de hogares sin acceso a agua limpia.“Lo que más me dolió fue ver a mis nietos sin agua limpia,”cuenta Narcisa, de la comunidad de Tabiazo. Antes podíamos hervirla o filtrarla, pero con ese olor, ya ni eso servía. No podíamos bañarnos bien, ni cocinar tranquilos.”La contaminación por hidrocarburos puso en peligro miles de vidas y las actividades económicas de la población local.“Hay personas que no tienen cómo salir a trabajar,”comenta Ángela Tenorio, vecina de la comunidad El Treinta.“Algunos son vaqueros y no tienen cómo darles agua a las vacas. Aquí vivimos del campo, de la agricultura, del río, de la pesca. Ahora las plantas que viven en el agua se están muriendo, entonces no se puede consumir el pescado porque está contaminado”.Pero la emergencia no fue solo ambiental, con el desastre también se originó una crisis de información.Comunicar también es cuidarPara hacer frente a la incertidumbre y a las múltiples dudas que pueden surgir en un desastre como este, la Cruz Roja Ecuatoriana ha incluido en su respuesta la educación comunitaria sobre el uso seguro y la protección del agua, así como la prevención de riesgos y enfermedades.La participación de las personas voluntarias locales, que conocen los territorios y a la gente, ha sido clave en la difusión de información. En el corazón de la respuesta estuvieron personas como Evelyn Angulo, voluntaria de filial de la Cruz Roja en Esmeraldas.“Cada vez que llevamos agua, llevamos también un mensaje”, explica Evelyn. “Les enseñamos a las personas cómo almacenarla, cómo evitar enfermedades. Hay mucho miedo, porque no saben si el agua está realmente limpia.Nuestro trabajo es dar confianza, acompañar”.El trabajo de voluntarios como Evelyn significa que personas comoNarcisa y su familia recibieron no solo agua potable, sino también algo mucho más valioso: conocimiento. Aprendieron a cuidar el agua, que ya no podían dar por sentado.“Antes no sabíamos cómo cuidar el agua o cómo purificarla bien”,dice Narcisa. “Con lo que nos han enseñado ahora, ya sé cómo proteger a mi familia. La información fue tan importante como el agua. Porque sin saber cómo usarla, igual podíamos enfermarnos.”Agua limpia, mensajes que empoderanDesde los primeros días de la emergencia, la Cruz Roja Ecuatoriana activó sus equipos locales en Esmeraldas para brindar una respuesta rápida, coordinada y adaptada a las necesidades de las comunidades afectadas.La IFRC activó unLlamamiento de Emergenciainternacional, con el objetivo de reunir 4 millones de francos suizos para ampliar la respuesta de la Cruz Roja Ecuatoriana, y para proteger la salud y los medios de subsistencia de 176.200 personas afectadas por el derrame de petróleo y las inundaciones en las provincias de Esmeraldas, El Oro, Guayas y Manabí durante los próximos 12 meses. Las acciones principales se han centrado en asegurar el acceso a agua limpia, brindar apoyo psicosocial y promover la higiene en las comunidades afectadas.Además, la Cruz Rojaha distribuido millones de litros de aguay también ha aportado certezas: cómo usar un filtro, cómo detectar si el agua es segura, cómo protegerse de enfermedades.En la provincia de Esmeraldas, sin embargo, la respuesta al derrame no se mide solo en litros de agua. Se mide en confianza, aprendizaje y humanidad, en vidas humanas salvadas y sufrimiento evitado gracias al poder de la información oportuna, precisa y útil. Porque la información también salva vidas.

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Día Mundial contra el Hambre: La sequía provoca hambre y desesperación en el Cuerno de África

Escrito por Timothy Maina, oficial de comunicaciones de la IFRCComo única proveedora de su hogar de diez personas, Mama Mako Rooble Mataan, de 45 años, asume la enorme responsabilidad de mantener a toda su familia. Sus cabras, que antes eran una fuente fiable de sustento, ahora luchan por encontrar un lugar con suficiente pasto para alimentarse.De pie junto al pozo casi completamente seco, su voz estaba llena de preocupación."El clima se ha vuelto muy impredecible", explica, mientras su mirada recorre el lecho seco del río.Junto a Mama Mako se encontraba un equipo de la Sociedad de la Media Luna Roja Somalí, que estaba allí para realizar evaluaciones sobre el terreno de los efectos de la prolongada sequía en la zona, incluida la aldea de Mama Mako, llamada Il-Hagar, en la región de Awdal, en Somalilandia.Tres años consecutivos sin lluvias han llevado al Cuerno de África al borde de la catástrofe. Las previsiones estacionales del Centro de Predicción Climática de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo advierten de que las lluvias de Gu de 2025 (abril-junio) podrían ser un 55 % inferiores a la media, lo que pone en peligro el acceso al agua y la producción de alimentos. Más de 3,8 millones de personas se enfrentan ahora a una grave inseguridad alimentaria.La tierra agrietada y los togs secos (lechos de ríos estacionales) lo dicen todo. Colinas y montañas cubiertas de matorrales y escarpadas se alzan sobre llanuras abrasadas por el sol después de que las lluvias fallidas de Deyr (octubre-noviembre) fueran seguidas por una dura estación seca de Jilal (diciembre-marzo).Reconociendo la gravedad del desastre, la Media Luna Roja Somalí activó sus Protocolos de Acción Temprana (EAP) para la sequía, lo que desencadenó evaluaciones rápidas y la entrega preventiva de ayuda y subvenciones en efectivo a 1.330 hogares para atender las necesidades alimentarias y médicas urgentes. Desde entonces, la crisis ha dado lugar a una asignación de 984.393 francos suizos del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) de la IFRC, con el fin de prestar apoyo vital durante seis meses a 5.800 familias (aproximadamente 34.800 personas) en Somaliland y PuntlandLa respuesta ampliada mantiene servicios integrados de asistencia económica, salud y agua, saneamiento e higiene (WASH) a través de operaciones de emergencia coordinadas, dando prioridad a los grupos vulnerables y fortaleciendo al mismo tiempo la resiliencia de la comunidad frente a las condiciones de sequía actuales con medidas de emergencia y preparación inmediatas.Los equipos de salud, a través de clínicas fijas y móviles, prestaron servicios de nutrición y educación en materia de higiene, mientras que los programas WASH rehabilitaron fuentes de agua para 30.000 personas.Para las 300 familias que viven en Il-Hagar, la subsistencia depende del ganado. A medida que los pastos se secan y desaparecen, cada día que pasa se agrava el asfixiante efecto de la sequía.Más adentro del distrito de Lughaya, en Gargaara-Baki, la implacable sequía ha provocado la muerte del ganado, la ruina de los medios de subsistencia y el hambre de las familias. El cierre de la única línica de salud maternoinfantil debido a los recortes presupuestarios ha agravado la catástrofe, dejando a la comunidad sin atención médica mientras las familias desplazadas por el clima buscan refugio allí.La falta de pastos ha provocado que el ganado enferme y muera, mientras que las enfermedades leves suponen ahora un riesgo mortal debido a la falta de una clínica local. En medio de esta crisis, Mama Xalimo Abdilahi Mohamed, madre de siete hijos y propietaria de un pequeño negocio, encabeza un grupo de solidaridad de mujeres."Lo hemos perdido todo excepto lo que tenemos las unas en las otras", afirma. "Juntas, reunimos lo poco que tenemos —cereales, salarios, esperanza— para mantener con vida a nuestros hijos. Es nuestra forma de mantenernos fuertes".Mientras tanto, cada vez más personas llegan al pueblo porque ya no pueden sobrevivir por sí mismas en zonas más remotas. Abdinassir Hassan Haji, jefe del pueblo y padre de once, soporta la doble carga de su familia y de la población desplazada que recién llega."Ahora estamos ayudando a mucha gente", afirma con el ceño fruncido. "Su llegada se suma a nuestras dificultades".A pesar de los retosLa falta de infraestructuras operativas también influye en algunas zonas.En el distrito vecino de Garbo Dadar, en la región de Awdal, por ejemplo, una fuente de agua que antes era segura y que se construyó tras el ciclón Sagar en 2018 ha dejado de funcionar, lo que ha dejado a 3.500 hogares en una situación crítica.El alcalde Jamaal Muumin Caare explica que los años de sequía y el clima errático han secado la bomba, lo que obliga a la población local a recorrer largas distancias para obtener agua, agravando sus dificultades diarias.A pesar de los retos, esta comunidad resiliente ha creado un hospital local y un centro de educación y formación técnica y profesional para mejorar los medios de vida.El centro ofrece formación práctica en oficios y emprendimiento, mientras que el centro médico proporciona tanto servicios de atención de salud como oportunidades de empleo.Sin embargo, el Dr. Ahmed Saeed, médico jefe del hospital, destaca la urgente necesidad de mejorar los servicios médicos: "Carecemos de quirófano, suministros esenciales y personal", afirma. "Sin ellos, hay vidas en peligro".Un largo camino hacia el aguaLa situación era similar en la región de Sahil. En la aldea de Robo Robo, en el distrito de Sheekh, Aadan Ali Nur, un anciano agropastor, habló de las largas distancias que ahora tenían que recorrer solo para encontrar agua."Es una lucha diaria", suspiró. "A veces, todos contribuimos para pagar el transporte del agua en camiones, pero cuesta mucho".En la aldea vecina, Ximan, Muse Hayan Elmi observaba con preocupación el único depósito de agua que les quedaba (berked)."Para conservar la poca agua que tenemos, llevamos nuestros camellos a fuentes de agua lejanas, mientras que las cabras y los terneros beben más cerca de casa", explicó.En muchos casos, las personas se han visto obligadas a abandonar por completo sus aldeas debido a la falta de agua para el uso diario, el ganado o la agricultura. El campamento de personas desplazadas internas de Geed Abokor, en Burco, región de Togdheer, en Somaliland, alberga a unas 1.000 familias desplazadas, en su mayoría pastores, que se han visto obligadas a abandonar sus tierras debido a las recurrentes sequías y a las insoportables condiciones climáticas.Al no disponer de un centro de salud operativo, la gente debe esperar a que lleguen las campañas médicas humanitarias o desplazarse más de 20 kilómetros hasta la ciudad de Burco para recibir atención.Sin embargo, su crisis más inmediata es la escasez de agua. El único berked (depósito de agua tradicional) del campamento lleva meses seco, lo que obliga a las familias a depender del costoso transporte de agua en camiones cisterna.Cada hogar debe contribuir con sus escasos recursos para financiar las entregas semanales, una solución insostenible para personas que ya se han visto privadas de sus medios de subsistencia.Abdikadir Osman, el jefe del campamento, añade: "El embalse lleva meses seco. Ahora, todo el mundo paga por el agua que traen en camiones, aunque apenas pueden permitírselo".Además del agua, el campamento se enfrenta a baños inadecuados, malas condiciones sanitarias y falta de gestión, lo que agrava los riesgos para la salud.Dahir Noor, madre de seis hijos, describe la desesperación: "Esperamos a los camiones cisterna. Si no vienen, viajamos a las zonas rurales, recogemos toda el agua que podemos y la transportamos en burros para compartirla equitativamente. No podemos sobrecargar a las ciudades cercanas, sus recursos también son limitados".

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Nota de prensa

Un mes tras el vertido de petróleo en Ecuador: Cruz Roja distribuye más de un millón de litros de agua y llama a incrementar la ayuda humanitaria

Quito / Ciudad de Panamá / Ginebra, miércoles 16 de abril - Un mes después de que un devastador vertido de petróleo en Ecuador afectara a más de 300.000 personas, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Cruz Roja Ecuatoriana han distribuido más de 1.8 millones de litros de agua potable a las comunidades cuyas fuentes de agua estaban contaminadas o en las que se suspendió el servicio de agua corriente.En Esmeraldas, la provincia más afectada por el derrame de petróleo, se han entregado alrededor de 1.2 millones litros de agua. Otros 622.000 litros han ayudado a las comunidades afectadas por las lluvias torrenciales y las inundaciones. La estación lluviosa ha dejado ya a más de 139.000 personas con necesidad urgente de ayuda, especialmente en las provincias de El Oro, Guayas y Manabí.“El agua potable sigue siendo una de las necesidades más urgentes en las comunidades afectadas por el derrame de petróleo y las inundaciones”, dijo el presidente de la Cruz Roja Ecuatoriana, Dr. Roque Soria. “Nuestra prioridad es garantizar que las familias tengan acceso a agua en cantidad y calidad suficientes para beber, cocinar, asearse y mantener vivos a los animales y los cultivos, especialmente en las zonas rurales”.Para ampliar la distribución de agua, ha llegado a Ecuador un sistema M15 de purificación de gran capacidad, que forma parte de la Unidad global de Respuesta a Emergencias (ERU) y fue movilizado por la Cruz Roja Hondureña y otros socios de la Cruz Roja. Se espera que esta sofisticada planta de tratamiento produzca agua potable para más de 15.000 personas al día en las comunidades más afectadas de Esmeraldas. También se ha desplegado un especialista hondureño en agua, saneamiento e higiene para apoyar su instalación y funcionamiento.Este esfuerzo forma parte de una respuesta internacional más amplia coordinada por la IFRC, que ha lanzado un Llamamiento de Emergencia con el fin de recaudar 4,5 millones de francos suizos para ayudar a más de 176.000 personas durante los próximos 12 meses. A la fecha, sólo se ha reunido el 11% de este dinero. Este llamamiento busca proteger la salud y medios de subsistencia en 14 provincias donde el impacto combinado del derrame de petróleo y las graves inundaciones sigue perjudicando la vida cotidiana.Desde los primeros días de la emergencia, el voluntariado de la Cruz Roja Ecuatoriana ha ofrecido atención médica y apoyo psicosocial y ha distribuido alimentos, kits de cocina, artículos de higiene esenciales y herramientas para limpiar viviendas y propiedades dañadas por las inundaciones, llegando a más de 14.000 personas.“La respuesta al derrame de petróleo y a las inundaciones requiere un esfuerzo sostenido y coordinado”, dijo Loyce Pace, directora regional de la IFRC para América. “Estamos trabajando estrechamente con la Cruz Roja Ecuatoriana, Cruces Rojas hermanas y nuestros socios y aliados para asegurar que nadie se quede atrás, pero un mayor apoyo internacional es fundamental para satisfacer las crecientes necesidades humanitarias y ayudar a las comunidades a recuperarse con dignidad y resiliencia”.Para mayor información o agendar entrevistas, por favor escriba a: [email protected]  En Panamá - Susana Arroyo Barrantes +50769993199 En Ginebra – Tommaso Della Longa +41797084367                      Hannah Copeland +41762369109  

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Cómo el vertido de petróleo en Ecuador está afectando la salud, el agua y los medios de subsistencia

Los derrames de petróleo no son sólo desastres ambientales; también provocan graves riesgos para la salud y los medios de subsistencia. Más aún cuando los manantiales contaminados son la principal fuente de agua potable de la población local. Es el caso de la región costera del norte de Ecuador, donde, el 13 de marzo de 2025, una ruptura en el sistema de tuberías de petróleo de Ecuador causó un derrame catastrófico en la provincia de Esmeraldas; contaminando los ríos Caple, Viche y Esmeraldas. El 22 de marzo, un segundo vertido agravó la situación. La crisis ha afectado a 300.000 personas, obligando a las autoridades a cortar el suministro de agua potable y a recurrir a la distribución de agua de emergencia. Sin una intervención urgente, esta crisis seguirá agravándose, poniendo en peligro a un mayor número de personas. Para entender el impacto de un derrame de petróleo como este, hablamos con el Dr. Pedro Porrino, Coordinador de Salud en Emergencias de la oficina de la IFRC en América, quien divide el impacto en tres niveles principales:1. Riesgos directos para la saludEl petróleo es una sustancia tóxica tanto por contacto directo como por los gases que emite. El contacto con la piel puede provocar reacciones dermatológicas que van desde una irritación leve hasta reacciones alérgicas graves que pueden suponer una seria amenaza para la vida. Además, la inhalación de gases tóxicos supone un riesgo importante, ya que no requiere contacto directo con la sustancia. Cualquier persona que se encuentre en la zona contaminada puede sufrir problemas respiratorios, desde molestias leves hasta inflamaciones graves de las vías respiratorias que pueden dificultar o imposibilitar la respiración. Esto es especialmente peligroso para las personas con enfermedades respiratorias preexistentes, como asma o bronquitis crónica, así como para las infancias, la población adulta mayor y las mujeres embarazadas, que corren un mayor riesgo. El desastre también tiene importantes consecuencias para la salud mental. La incertidumbre, la pérdida de recursos y la alteración de la vida cotidiana generan altos niveles de estrés y ansiedad. Las familias afectadas sufren angustia emocional debido al desplazamiento, los problemas de salud y la inestabilidad económica.2. Contaminación del agua y riesgos para la salud públicaEl vertido ha contaminado ríos y arroyos de los que dependen las poblaciones locales, lo que impide que el agua sea apta para el consumo y otros usos. Dependiendo de la zona afectada, los acuíferos subterráneos -otra fuente crucial de agua- también pueden estar contaminados. Esta situación conduce a una crisis en el acceso al agua potable que, en casos de vertidos de petróleo, puede prolongarse por largos periodos. El uso de fuentes de agua inseguras puede provocar enfermedades gastrointestinales y brotes de infecciones transmitidas por el agua, lo que complica aún más la emergencia. Además, la falta de agua afecta a la higiene y el saneamiento, aumentando los riesgos para la salud. También es fundamental garantizar el suministro de agua potable a los centros de salud para mantener los servicios médicos esenciales.3. Alteración de los medios de subsistenciaMás allá de los riesgos para la salud, el derrame de petróleo ha afectado a la agricultura, la ganadería y la pesca, fuentes fundamentales de ingresos para muchas comunidades. La contaminación puede afectar a la seguridad alimentaria, ya que las toxinas pueden entrar en la cadena de alimentos a través del agua o por exposición directa. Además, la interrupción de actividades económicas vitales para muchas comunidades empeora las condiciones socioeconómicas. Los efectos de los vertidos de petróleo pueden persistir durante largos periodos, aumentando la pobreza y la precariedad de las condiciones de vida, que son importantes factores de riesgo para la salud.Respuesta de la Cruz RojaDesde que inició la crisis, el voluntariado de la Cruz Roja Ecuatoriana ha estado sobre el terreno, proporcionando asistencia esencial y apoyo a las familias afectadas. Sus esfuerzos han incluido: Distribución de suministros de agua de emergencia: Más de 1.1 millones de litros de agua potable han sido tratados y entregados a 22 comunidades.Suministro de kits de higiene y utensilios de limpieza: Para ayudar a prevenir la propagación de enfermedades. Asistencia médica: Primeros auxilios y atención de emergencia a las personas que sufren problemas de salud relacionados con la exposición. Evaluación y restauración de plantas de tratamiento de agua: Expertos de la Cruz Roja Ecuatoriana, junto con especialistas de la IFRC, están asegurando el estado operativo de las plantas de tratamiento de agua en Esmeraldas, y distribuyendo hipoclorito de sodio para purificar las fuentes de agua. La IFRC ha lanzado un Llamamiento de Emergencia por un valor de 4 millones de francos suizos para apoyar a 176.200 personas en las provincias de Esmeraldas, El Oro, Guayas y Manabí durante los próximos 12 meses. La operación se centrará en el suministro de agua potable, asistencia de salud y apoyo a la salud mental, ayuda para la construcción de refugios, artículos de higiene y transferencias monetarias para las familias más afectadas. Como parte de este Llamamiento de Emergencia, la Cruz Roja Hondureña movilizó a Ecuador un sofisticado sistema de purificación masiva de agua, con el que se espera distribuir agua potable a más de 15.000 personas al día en las comunidades más afectadas. Este envío va acompañado del despliegue de dos especialistas en agua, saneamiento e higiene de la Cruz Roja Hondureña. La Cruz Roja Hondureña envía estos recursos como líder del Wash Hub, un centro de equipamiento y conocimiento formado por las Sociedades de la Cruz Roja de Centroamérica y la IFRC.La Cruz Roja Ecuatoriana está al frente de los esfuerzos de respuesta, pero necesita apoyo internacional para mantener y ampliar sus operaciones humanitarias. Al actuar ahora, se pueden proteger las vidas, los medios de subsistencia y la dignidad de las personas afectadas por este desastre.

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Nota de prensa

Ecuador: IFRC lanza llamamiento de emergencia en apoyo a las comunidades afectadas por el derrame de petróleo y las inundaciones

Quito/Ciudad de Panamá/Ginebra, 25 de marzo - La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento de emergencia por valor de cuatro millones de francos suizos (USD 4.5 millones) para proteger la salud y los medios de subsistencia de las comunidades ecuatorianas afectadas por el devastador derrame de petróleo ocurrido el 13 de marzo y las inundaciones que azotan actualmente al sureste del país. El efecto acumulado de estos desastres ha afectado a más de 500.000 personas en las provincias de Esmeraldas, El Oro, Guayas y Manabí. Para asegurar que la ayuda llega de inmediato a las comunidades, la IFRC ha activado también su fondo de emergencia para respuesta a desastres (DREF), que ya ha desembolsado 497.000 francos suizos de esos cuatro millones necesarios.En Esmeraldas, el vertido de petróleo ha contaminado el río Esmeraldas, varios de sus afluentes y la costa norte del país, obligando al gobierno a declarar el estado de emergencia. Desde el primer día, voluntarios y voluntarias de la Cruz Roja Ecuatoriana han estado sobre el terreno distribuyendo agua potable, prestando primeros auxilios y evaluando el impacto del vertido.Mitigar los riesgos asociados a la presencia de hidrocarburos en el agua es una prioridad. El vertido ha obligado a las autoridades locales a suspender el suministro de agua via cañería y activar la distribución mediante camiones cisterna. La Cruz Roja ha instalado tres plantas potabilizadoras que han producido 152.000 litros de agua limpia en dos días, suficientes para atender las necesidades básicas de 10.000 personas."El derrame de petróleo en Esmeraldas es una catástrofe ambiental y humanitaria con profundo impacto en las comunidades. En Cruz Roja Ecuatoriana hemos desplegado todos nuestros para ofrecer asistencia inmediata, pero el aporte internacional esclavepara ayudar a más personas, garantizar una respuesta más eficiente y acelerar la recuperación a largo plazo. Solo trabajando de la mano podremos asegurar un futuro más seguro para las localidades afectadas y nuestro entorno", dijo el Dr. Roque Soria, presidente de la Cruz Roja en Ecuador. El llamamiento de emergencia de la IFRC permitirá a la Cruz Roja Ecuatoriana ampliar su respuesta a ambas crisis, prestando asistencia a 176.200 personas durante los próximos 12 meses. La operación se centrará en suministrar agua potable y ofrecer atención médica, incluido apoyo en salud mental. La Cruz Roja también entregará artículos esenciales para la higiene personal y la limpieza del hogar y pondrá en marcha un sistema de transferencias de efectivo para las familias más afectadas.“El país se enfrenta a una doble emergencia de salud pública. La exposición a tóxicos, la contaminación del agua, la proliferación de enfermedades y la inseguridad alimentaria causadas por las inundaciones y el vertido de petróleo amenazan a comunidades enteras y, si no actuamos ahora, las repercusiones a largo plazo serán devastadoras. Necesitamos una acción urgente y coordinada para proteger la salud de las personas, garantizar agua potable y prevenir daños mayores", dijo Loyce Pace, directora regional para América de la IFRC.La Cruz Roja centrará su respuesta a ambos desastres en las zonas más afectadas, atendiendo las necesidades de las familias ubicadas en albergues temporales y de hogares monoparentales con niñas y niños pequeños, adultos mayores o personas con discapacidad a cargo. Los esfuerzos de la Cruz Roja también apoyarán a las comunidades rurales y ribereñas, incluidas las poblaciones indígenas que se enfrentan a riesgos medioambientales y a la pérdida de sus medios de vida tradicionales.Para mayor información o agendar entrevistas, por favor escriba a: [email protected] Panamá - Susana Arroyo Barrantes +50769993199En Ginebra – Tommaso Della Longa +41797084367 Hannah Copeland +41762369109

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Día mundial del agua 2025: De los glaciares al fregadero: una historia de agua y resistencia en dos pueblos de montaña de Tayikistán

"La situación era especialmente difícil... Tuvimos que traer agua del deshielo de los glaciares en las montañas, situadas a 3.000 metros sobre el nivel del mar y a 10 kilómetros de la aldea."Dr. Saadi Izatov, Jefe del departamento de salud de la Media Luna Roja de TayikistánA la sombra de las imponentes montañas de Tayikistán, la población de estas aldeas remotas se enfrenta a una lucha diaria. Las familias con un nivel económico suficiente compran agua para cubrir sus necesidades.Otras familias, para las que la carga económica no permite el almacenamiento permanente de agua, se ven obligadas a caminar durante horas por terrenos escarpados para recoger agua de lejanos arroyos glaciares y manantiales. Es una rutina agotadora que define la vida en comunidades como Sangchashma y Nilu.Esta realidad refleja una asombrosa paradoja: aunque Tayikistán posee el 60% de los recursos hídricos de Asia Central, se enfrenta a los problemas de acceso al agua más graves de la región, ya que casi la mitad de su población carece de agua gestionada de forma segura.La gente tenía que recoger agua de las montañas o pagar por el agua que traían los camiones cisterna, lo que suponía una gran carga económica para las familias de bajos ingresos de estas aldeas remotas del distrito de Hisor. El viaje de 7 a 10 kilómetros para recoger agua no era sólo un inconveniente, sino un obstáculo fundamental para el desarrollo.Los niños y niñas faltaban a la escuela, la productividad se resentía y las enfermedades transmitidas por el agua amenazaban la salud pública."A menudo, cuando nos quedábamos sin agua, mis hijos tenían que coger agua de un manantial, que está muy lejos", explica Adolat Sharifova, residente en la aldea de Sangchashma. "Por eso, esos días no podían ir a la escuela. Comprar agua es una carga imposible para nuestra familia".Del glaciar a la villaEstas son algunas de las razones por las que la Media Luna Roja de Tayikistán (MLRT), con el apoyo de la Cruz Roja Japonesa y la IFRC, se embarcó en un ambicioso proyecto para cambiar esta realidad.El objetivo del proyecto no era sólo dotar a Sangchashma de infraestructuras hídricas, sino también reforzar la resiliencia de la comunidad y garantizar que el acceso al agua potable fuera sostenible a largo plazo.Para la aldea de Sangchashma, esto significaba tender una extensa red de tuberías de agua de alta resistencia a través de un terreno montañoso escarpado para llegar a la fuente del agua: los glaciares de montaña de gran altitud."La situación era especialmente difícil en la aldea de Sangchashma", explica el Dr. Saadi Izatov, Jefe del Departamento de Salud de la MLRT. "Tuvimos que traer agua del deshielo de los glaciares de las montañas, situados a 3.000 metros sobre el nivel del mar y a 10 kilómetros de la aldea".El terreno accidentado no fue el único reto. En mayo de 2024, inesperadas corrientes de barro se precipitaron por barrancos y arroyos de la zona, dañando gravemente las obras iniciales y obligando a repararlas. Las avalanchas de lodo pusieron de relieve otro problema actual: los efectos del cambio climático, ya que el clima cálido derrite los glaciares a un ritmo más rápido, lo que hace que el suelo sea menos estable y susceptible de sufrir una rápida erosión. Esta degradación del terreno puede provocar ocasionales y repentinos torrentes de lodo y agua.A pesar de las dificultades técnicas, el proyecto ha transformado la vida de más de 3.400 habitantes. En la aldea de Sangchashma, 300 hogares tienen ahora acceso a agua limpia y, lo que es más importante, la escuela primaria local, con 520 estudiantes, y la mezquita de la aldea, están ahora conectadas al suministro de agua.En la aldea de Nilu, 225 hogares se benefician de un nuevo sistema de abastecimiento de agua que trae agua de manantial desde 7 kilómetros de distancia. Además, se instalaron 25 puntos de distribución de agua en las dos aldeas, con especial atención a los hogares con familiares discapacitados."Ahora la situación ha cambiado", dice Adolat Sharifova. "Tenemos agua todo el día. Ustedes han dado agua a la gente, y no tengo palabras para expresar mi gratitud".Dirigido a nivel local, impulsado por la comunidadEl equipo responsable del proyecto afirma que su éxito radica en su enfoque impulsado por la comunidad. Las autoridades locales y la comunidad aportaron su mano de obra y sus recursos, cubriendo hasta el 30% de los costos de construcción.El departamento local de aguas del distrito de Hisor desempeñó un papel crucial al aportar su experiencia técnica en el diseño de los sistemas de conducción de agua.Mientras tanto, se formó a 44 personas voluntarias en promoción de la higiene y prevención de enfermedades, y se establecieron comités locales de agua en ambos pueblos para mantener las estructuras de agua junto con el departamento local de agua.El enfoque WASH de la IFRCHistorias similares se están desarrollando en todo el mundo a medida que la red de la IFRC y sus socios se comprometen con las comunidades para encontrar soluciones locales que sean participativas y dirigidas por la comunidad."El acceso al agua potable es fundamental para la salud, la dignidad y el desarrollo", explica Oyungerel Amgaa, directora regional de salud y cuidados de la IFRC, con sede en Bishkek, Tayikistán. "Es por eso que nuestras Sociedades Nacionales trabajan en estrecha colaboración con las comunidades para construir sistemas que duren mucho tiempo después de la finalización del proyecto, con comités locales de agua que garanticen una gestión sostenible".El enfoque de la IFRC se centra en cuatro principios clave: dignidad, acceso, participación y seguridad. Esto significa garantizar que:Todo el mundo tenga acceso fiable a agua limpia que pueda utilizar para beber, cocinar y para la higiene.Los sistemas de agua y saneamiento estén diseñados para resistir los desafíos medioambientales y los impactos climáticos.Las comunidades participen activamente en las decisiones sobre sus infraestructuras de agua y saneamiento.Se presta especial atención a las personas en condiciones más vulnerables de la comunidad, incluyendo a quienes viven con alguna discapacidad.A medida que el cambio climático sigue afectando a los servicios de agua y saneamiento en todo el mundo, la IFRC ha renovado su compromiso con las soluciones innovadoras dirigidas por la comunidad.Más información sobre la labor de la IFRC en materia de agua, saneamiento e higiene:Página web de la IFRC sobre agua, saneamiento e higieneRecursos de la IFRC sobre agua y saneamiento para profesionales de WASH

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Día mundial del agua 2025: El agua limpia es sinónimo de seguridad, salud y mucho más

Para Alif Aqabat, una niña de primer grado de la ciudad yemení de Dhamar, la escuela debería haber sido un lugar de aprendizaje y crecimiento. En cambio, se convirtió en una lucha diaria."No podía ir al baño ni beber agua", recuerda. "Le dije a mi madre que no podía quedarme porque no estaba limpio".Alif no estaba sola. La escuela Asmaa para niñas de Dhamar se enfrentaba a una grave crisis de higiene. Los baños estaban en mal estado y el agua potable no era segura. Profesoras como Afrah Al-Ashwal, que llevaba 15 años educando allí a las alumnas, vieron de primera mano cómo esto afectaba a las niñas."Teníamos muchos problemas, sobre todo las estudiantes que contraían enfermedades", explicó.Pero el cambio estaba llegando. Gracias a un proyecto dedicado al abastecimiento de agua y saneamiento que puso en marcha la Media Luna Roja de Yemen, la escuela se sometió a una renovación muy necesaria. Se instalaron nuevos grifos de agua y cañerías adecuadas en los baños.La renovación fue una de las diversas iniciativas de la Media Luna Roja de Yemen para mejorar o instalar nuevos servicios de agua potable y saneamiento en las comunidades donde las necesidades son más urgentes. Las obras se financian a través de una iniciativa conjunta de la Unión Europea y la IFRC conocida como Alianza Programática.En la escuela Asmaa para niñas, la transformación fue inmediata."El proyecto ha resuelto muchos problemas de la escuela, especialmente en lo que respecta a la salud de las alumnas", afirma la directora Ghada El Shazmi. "Ha contribuido a crear un entorno atractivo y saludable para el aprendizaje".Para Alif, el cambio significó una cosa: por fin podía volver a la escuela."Un día me enteré de que habían instalado grifos de agua limpia y arreglado los baños", cuenta. "Así que le dije a mi madre que quería volver".Ahora, Alif ha vuelto a la escuela, aprende, crece y sueña con un futuro brillante. Un simple cambio -agua limpia- marcó la diferencia.De la sequía a la esperanza: llevar agua potable a Al Souq Al Jadid, en YemenEn otra comunidad yemení se está desarrollando una historia similar.Durante años, las mujeres de Al Souq Al Jadid, en el distrito yemení de Kharif, siguieron una rutina diaria agotadora y frustrante. Con recipientes de agua en la cabeza, caminaban largas distancias hasta los pozos, sólo para encontrarlos secos. A veces, tenían que caminar aún más lejos en busca de otra fuente de agua, sus esfuerzos a menudo se encontraban con la decepción.Lavar la ropa era otra lucha. Las mujeres llevaban pesados bultos de ropa hasta los pozos, con la esperanza de limpiar la ropa de sus familias, sólo para descubrir que no había agua. Cuando eso ocurría, su única opción era desplazarse casi un kilómetro hasta tres estanques de agua de lluvia.Allí pasaban la mitad del día lavando mantas, utensilios y ropa, una ardua tarea que se complicaba aún más por la distancia y el tiempo invertidos.El agua era una necesidad, no sólo para beber sino para todos los aspectos de la vida: limpiar la casa, fregar los platos, lavar la ropa e incluso mantener hidratados a los animales.Sin embargo, el acceso al agua potable nunca estaba garantizado. Por la tarde, las reservas de agua solían escasear, lo que obligaba a ir de nuevo al pozo. La alternativa era beber de un depósito de agua contaminado por el óxido, lo que convertía cada sorbo en un riesgo para la salud.Las consecuencias de beber de fuentes contaminadas pueden ser graves, incluso mortales. Las fuentes de agua contaminada en Yemen han provocado brotes de enfermedades como el cólera, y otros problemas de salud como problemas renales y otras infecciones bacterianas.Esta es una de las razones por las que la Media Luna Roja de Yemen y la Alianza Programática se embarcaron en un ambicioso proyecto para ayudar a aliviar la situación en Al Souq Al Jadid.Durante cinco meses, la Media Luna Roja de Yemen supervisó la instalación de un sistema fiable de distribución de agua que ahora lleva agua limpia directamente a los hogares. En la actualidad, más de 8.000 personas - 1.200 familias en 900 hogares - se benefician del proyecto.Atrás quedaron los días en que había que esperar a los camiones cisterna sin saber cuándo llegaría el siguiente suministro. Ahora, el agua se bombea a un depósito de recogida en Al-Birr y luego se distribuye directamente a los hogares de Al Souq Al Jadid.Este proyecto ha cambiado la vida de la comunidad. Se acabaron las dificultades para recoger agua de pozos lejanos. Las mujeres ya no pasan horas en la carretera o en las balsas de agua de lluvia. Y lo que es más importante, ahora las familias tienen agua limpia y segura para beber."Estamos muy agradecidos porque ya no vamos a los pozos", dice un vecino. "Hoy bebemos agua limpia, y todo el mundo sabe que es mucho mejor que la que teníamos antes".Lo que antes era una penuria cotidiana es ahora un recuerdo lejano. El agua limpia no sólo ha calmado la sed en esta comunidad, sino que ha transformado vidas.Más información:Lea más sobre el Día Mundial del Agua y el enfoque de la IFRC en materia de agua, saneamiento e higieneLea más sobre la Alianza Programática.

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Nota de prensa

La Cruz Roja y la Media Luna Roja y KOICA anuncian una importante iniciativa para hacer frente a la escasez de agua en Jordania

Amman/Ginebra, 30 de enero -Jordania, uno de los países con mayor escasez de agua en el mundo, se enfrenta a un reto crítico con sólo 145 metros cúbicos de agua disponibles por persona al año, muy por debajo de los estándares mundiales. Esta crisis se ve agravada por el cambio climático, el crecimiento de la población y la migración, lo que provoca un aumento de las tensiones y la inestabilidad. Para hacer frente a estos retos, la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) se ha asociado con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Sociedad Nacional de la Media Luna Roja de Jordania para poner en marcha un proyecto transformador de tres años con el objetivo de apoyar a las comunidades jordanas que sufren escasez de agua. La iniciativa contará con una financiación regional de KOICA de 10,6 millones de USD (que abarca Jordania, Irán y Yemen) y 760.000 USD adicionales de la IFRC. Jordania recibirá 2,2 millones de USD del proyecto. El Dr. Mohammad Al Hadid, presidente de la Media Luna Roja de Jordania, hizo hincapié en el papel fundamental de la sociedad nacional durante el acto de presentación, "Abordar los conflictos inducidos por el aguaa nivel comunitario y fortalecer los sistemas hídricos, la adaptación comunitaria y la creación de resiliencia", celebrado en el Centro de Desarrollo de la Creación de Capacidades de la Media Luna Roja de Jordania en Ammán. Dijo:"Trabajaremos mano a mano con las comunidades locales, la IFRC y KOICA para reforzar la capacidad de las comunidades y aplicar prácticas sostenibles de gestión del agua en el distrito de Shuna Meridional. Nuestro objetivo es mitigar los conflictos por el agua y aumentar la resiliencia, garantizando un futuro seguro para la comunidad".La IFRC, aprovechando su experiencia mundial y su mandato humanitario, destacó la urgencia de hacer frente a los riesgos de tensión hídrica. Atta Durrani, Jefe de la Delegación de la IFRC en Jordania, comentó:"La IFRC se ha comprometido a apoyar a las comunidades locales en regiones con graves tensiones hídricas. En Jordania, nos proponemos elaborar respuestas conjuntas a los problemas del agua mejorando los servicios hídricos, la gestión de los recursos y los ecosistemas, al tiempo que fomentamos la estabilidad y la paz".El gobierno de la República de Corea reafirmó su compromiso de hacer frente a la inseguridad del agua como vía hacia la paz y el desarrollo regionales. Kim Pil-woo, embajador de la Embajada de Corea en Jordania, subrayó:"Este proyecto no trata sólo de la escasez de recursos, sino también de la dignidad humana, la paz y la estabilidad. Nuestro nuevo proyecto con la IFRC reafirma el compromiso constante del gobierno de Corea de ayudar a Jordania a afrontar sus retos más urgentes".Para más información, favor escribir a: [email protected] Amman: Bassma Al Nizamy, +962 7 8716 6426En Beirut: Mey Al Sayegh, +961 76 174 468En Ginebra: Hannah Copeland, +41 76 236 9109

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Emergencia

Líbano: Emergencia Compleja

Tras la escalada de las hostilidades a principios de 2026, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha revisado su llamamiento de emergencia para llegar a 1,2 millones de personas en todo el Líbano con servicios vitales, como atención médica de emergencia, alimentos, refugio y agua potable. La Cruz Roja Libanesa trabaja sobre el terreno las 24 horas del día —gestionando ambulancias, equipos de búsqueda y rescate y distribuciones de ayuda—, pero las necesidades crecen más rápido de lo que permiten los recursos actuales. Dona ahora para ayudar a la Cruz Roja Libanesa a ampliar su respuesta vital.

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Temporada de inundaciones: "Fue aterrador", pero el voluntariado de la Media Luna Roja lo arriesgó todo para salvar vidas y ayudar a la gente a recuperarse.

El pueblo de Devipur, en Noakhali, un extenso distrito de la región del delta sur de Bangladesh, fue una de las zonas más afectadas cuando las inundaciones arrasaron la zona a finales de agosto. Todo el pueblo desapareció bajo el agua, y miles de personas se enfrentaron a la aterradora realidad de morir ahogadas.La filial de la Media Luna Roja de Noakhali entró inmediatamente en acción."Una vez que activamos la línea directa, las llamadas no cesaron. Recibíamos entre 10 y 12 llamadas por minuto, la mayoría de rescate", cuenta Nusrat Jahan Nishi, una joven voluntaria. Su equipo trabajó sin descanso, rescatando a cientos de personas y poniéndolas a salvo en la escuela primaria de Devipur, convertida en refugio.Estar en el refugio no era nada cómodo. Las familias, desde personas mayores hasta niñas y niños pequeños, vivían hacinadas, a menudo dormían en los bancos de la escuela y cocinaban en condiciones inseguras.Agua por todos lados, pero nada para beberSin agua potable ni inodoros, mantenerse saludable se convirtió en una lucha. Muchas familias no encontraban alimentos suficientes, especialmente para la niñez y la población audlta mayor, y los residuos empezaron a amontonarse, creando un entorno inseguro.Para aliviar su sufrimiento, personas voluntarias de la Media Luna Roja distribuyeron alimentos secos y cocinados junto con agua potable. También se enviaron equipos médicos para brindar asistencia y reducir los crecientes riesgos para la salud."En realidad, las personas que tienen hijos o maridos pueden arreglárselas más fácilmente con la comida aquí", explicó Tahera, destacando las dificultades que afrontan las mujeres para vivir y obtener alimentos en el refugio.Todo empezó el 20 de agosto de 2024, tras unas lluvias torrenciales en la India. En 24 horas, las zonas bajas de los distritos de Feni, Noakhali, Cumilla y Lakshmipur, en el este y sureste de Bangladesh, quedaron bajo el agua.Al día siguiente, el 90% de Feni y Noakhali estaban sumergidas y la Media Luna Roja de Bangladesh en Noakhali estableció rápidamente una sala de control y una línea de emergencia para organizar las labores de rescate.Inicialmente, el plan era rescatar a las personas voluntarias afectadas por las inundaciones y a sus familias, pero la situación era mucho peor de lo esperado. Personal voluntario y antiguos miembros de la juventud de todo el distrito se unieron, con la determinación de ayudar."Tomar decisiones en aquellas primeras horas fue lo más difícil», recuerda Farhana Haider Meem, Jefa de Juventud de la Unidad de Noakhali. "No teníamos ni idea de cómo gestionar tan rápidamente una emergencia tan masiva".Zobaer Hosen, uno de los primeros miembros jóvenes del equipo de rescate de Noakhali, afirma que se enfrentaron a enormes retos. "No teníamos suficiente equipo, ni barcos, ni nada en realidad. Pasé tres o cuatro noches sin dormir", cuenta Zobaer. "Nos quedábamos en la oficina de la unidad, pero cada vez que me dormía, me despertaba pensando que estaba sonando el teléfono".A pesar de las noches sin dormir y la falta de recursos, Zobaer y su equipo no se detuvieron."Fue aterrador"La unidad de Feni lo tuvo aún más difícil. Sabían que muchas familias estaban atrapadas en las peligrosas aguas de la inundación y no disponían del equipo de rescate adecuado. Salieron a ayudar a pesar de ello, pero por desgracia subestimaron gravemente las aguas y se quedaron atrapados también.Pasaron 36 horas atrapados, sin comida ni agua. Finalmente, cuando las aguas bajaron un poco, nadaron hasta ponerse a salvo utilizando cañas de bambú. Afortunadamente, las 23 personas voluntarias están sanos y salvos."Pasamos todo el día en el tejado de una casa de una planta, usando los cascos para coger agua para beber. Fue aterrador", cuenta Labib, de la Juventud de la Media Luna Roja en la unidad de Feni. "Después de aguantar ese día, por fin conseguimos volver al mercado cercano, donde encontré a mi padre, que había estado tan preocupado por mí".Magnitud inesperadaEl voluntariado de Feni se enfrentó a dos grandes retos. En primer lugar, no había mucha coordinación entre todas las organizaciones de rescate de la zona, ya que nadie había sufrido una inundación de esta magnitud. Otro desafío era la falta de equipos de rescate adecuados. La unidad de Feni fue el primer grupo de rescate que llegó para ayudar en las zonas más afectadas. Por desgracia, aún no había embarcaciones de rescate disponibles.Una vez más, como ninguno de los distritos afectados había sufrido inundaciones de esta magnitud en décadas, no había equipos ni embarcaciones preabastecidos para una respuesta inmediata al desastre.Muchas de las perosnas voluntarias de los distritos afectados insistieron en que, debido a estas inundaciones, había que abordar ahora estos problemas para prepararse mejor ante futuras catástrofes.Las inundaciones también afectaron a la población de las remotas colinas de Khagrachari, lejos de las zonas bajas donde se centraron las inundaciones, gente como Natun Kumar Chakma, un agricultor que también sufrió los devastadores efectos de las inundaciones."Mis campos siguen bajo el agua, y todas las cosechas se han perdido", dijo.Equipos voluntarios de la Media Luna Roja se desplazaron a estas remotas zonas montañosas, donde viven algunas de las minorías étnicas de la región, para suministrar alimentos de emergencia y prestar apoyo.Manos amigasUna vez que las aguas bajaron, los equipos de la Media Luna Roja de Bangladesh viajaron con un miembro del Equipo Nacional de Respuesta a Desastres a la aldea sumergida de Suborno Char, Noakhali, donde desinfectaron pozos tubulares para suministrar agua potable a la comunidad.Uno de los pozos que desinfectaron pertenecía a Halima. Ella y sus tres hijos se quedaron en su casa inundada mientras el agua hacía estragos fuera."No tengo ayuda, ni familia, así que pensé que era mejor quedarme que ir al refugio", explicó. Su marido, jornalero, se quedó sin trabajo a causa de la inundación. Durante casi una semana, la familia sobrevivió con comida seca. Gracias a la Media Luna Roja, ahora tienen agua potable y la familia de Halima recibirá más ayuda para reconstruir su vida.La Media Luna Roja de Bangladesh desplegó en Feni equipos médicos del Hospital de la Sagrada Familia (un hospital de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh) que incluían personal médico, paramédico y suministros de emergencia."La gente venía con todo tipo de problemas de salud: sarpullidos, infecciones, resfriados y diarrea", explica Fatema Akter, miembro del Equipo de Juventud de la Media Luna Roja de Feni. Estos equipos médicos fueron cruciales para prevenir la propagación de enfermedades tras el desastre.Las inundaciones no sólo afectaron a la salud física. El trauma de perder el hogar, los medios de subsistencia y la seguridad también tuvo un costo mental. Las y los voluntarios, formados en primeros auxilios psicológicos, escucharon y consolaron a la gente mientras atravesaban el miedo y la incertidumbre.Adrita Tabassum Ome, voluntaria de Juventud de la Cruz Roja de Feni, trabajó durante cinco días ofreciendo apoyo en salud mental. "Me centré en escuchar a las mujeres, las ancianas y a la niñez, mientras mi compañero de equipo apoyaba a los hombres", dijo. Este equipo voluntario desempeñó un papel crucial ayudando a la gente a controlar el estrés y la ansiedad durante el desastre.Más de 14 millones de personas se han visto afectadas por las inundaciones que desde junio azotan Bangladesh en las regiones del norte, noreste y sureste, desplazando a millones de personas y causando daños generalizados. En septiembre, la IFRC lanzó un llamamiento de emergencia solicitando 7,5 millones de francos suizos para apoyar los esfuerzos de recuperación de la Media Luna Roja de Bangladesh.Mientras prosiguen las operaciones, la Media Luna Roja está seleccionando y dando prioridad a las comunidades más afectadas, con el objetivo de llegar a 400.000 personas con apoyo para refugios seguros, seguridad alimentaria, recuperación de medios de subsistencia y servicios de salud, así como apoyo en materia de agua, saneamiento e higiene.Este artículo fue redactado por Nahidul Islam y Al-Shahriar Rupam y editado por Rachel Punitha, oficial superior de comunicaciones de la IFRC. Fotos de Al-Shahriar Rupam y Mustakim Billah Muhit.Ver más fotos e historias impactantes sobre las inundaciones en Feni y Noakhali.Ver el llamamiento de emergencia de la IFRC para donaciones que ayuden a la recuperación en Bangladesh.

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La Cruz Roja en Centroamérica une fuerzas para llevar agua potable a las comunidades afectadas por desastres relacionados con el clima

Centroamérica es una región donde el acceso al agua es cada vez más desafiante: en 2023, Panamá enfrentó la sequía más prolongada de su historia reciente; el corredor seco de Guatemala sufre una persistente escasez de agua; y los desastres relacionados con el clima, como los huracanes, a menudo causan inundaciones que interrumpen los servicios de agua.En 2020, los huracanes Eta e Iota dejaron más de siete millones y medio de personas en necesidad de ayuda humanitaria y nuestra red global se vio forzada a prestar asistencia en siete países simultáneamente.En todos ellos, era vital el acceso a agua limpia, servicios de saneamiento seguros y dignos y a información sobre correctas prácticas de higiene.Era tal la escala del desastre, que nuestra red global activó sus mecanismos internacionales de apoyo. Gracias a ellos, por ejemplo, la Cruz Roja Alemana movilizó su unidad de emergencia especializada en provisión de agua segura, para aumentar la capacidad de respuesta de la Cruz Roja Hondureña.Al mismo tiempo en Honduras, los equipos locales también hicieron lo propio por ampliar sus servicios y llegaron a rehabilitar las plantas potabilizadoras de aguaque estaban en uso desde el paso del huracán Mitch, 22 años atrás.Conscientes del poder que supuso trabajar de forma coordinada y de la alta probabilidad de que grandes desastres como Eta e Iota se repitan, la Cruz Roja Costarricense, Guatemalteca, Hondureña, Panameña y Salvadoreña, y la IFRC, decidieron dar vida a un centro que les permitiera multiplicar su capacidad para prestar servicios de agua, saneamiento e higiene (WASH) en la región.Bienvenida al ‘Wash Hub’Así nació el WASH Hub, un centro de conocimiento y equipamiento enmarcado en laDeclaración de Guatemala para el Fortalecimiento y Cooperación en Agua, Saneamiento y Promoción de la Higiene (WASH) para la gestión de programas y la respuesta a situaciones de emergencias, desastres y crisis.Esta declaración, firmada en abril de 2023, busca identificar y potenciar al personal, los equipos, las metodologías y conocimientos que los países de Centroamérica tienen para ofrecerse unos a otros.“La iniciativa es unir: unir los esfuerzos del personal voluntario y de los colaboradores del equipo para que al momento de que llegue algún evento adverso, algún desastre, podamos unir nuestras fuerzas como Sociedades Nacionales y apoyar a un país vecino que necesite apoyo en el área de agua, saneamiento, e higiene”, comenta Danny Escoto Lagos, Referente Nacional de WASH para la Cruz Roja Hondureña.El WASH Hub desarrolla su trabajo basado en cinco pilares estratégicos: desarrollo de capacidades, equipamiento y mantenimiento, planificación y abogacía, activación y despliegue, y sostenibilidad.Los equipos logísticos se encuentran divididos entre las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja que conforman el WASH HUB, siendo la Cruz Roja Hondureña de los primeros en movilizar equipo, gracias a la capacidad logística instalada. Con su inventario actual de recursos, este Hub tiene capacidad para producir 114 metros cúbicos de agua segura por hora. Esto permitiría atender alrededor de 182.400 personas al día.“Con el impacto de Eta e Iota acá en Centroamérica se reconoció que las Sociedades Nacionales de esta región tienen el talento y las capacidades instaladas para hacer frente a necesidades en el tema de WASH en cualquier país vecino”, comenta Lagos, el punto focal WASH de la Cruz Roja Hondureña.Garantizar una respuesta rápida y regionalPero Eta e Iota también ayudaron a reconocer que el personal era escaso y debía profesionalizarse mucho más. Por eso, desde diciembre de 2023 hasta hoy, el Hub ha apoyado varias iniciativas de formación técnica, como talleres básicos, escuelas de campo y entrenamientos de alto nivel.Hasta la fecha, cerca de 200 personas de la región han sido parte de los entrenamientos del WASH Hub Centroamérica, incluyendo participantes de las Sociedades Nacionales de Colombia, Ecuador y Argentina.“El WASH Hub va a permitir una movilización más oportuna y más rápida a un país cercano de Centroamérica, o en su momento también de Sudamérica para el despliegue de un equipo WASH”, dice Danny.En sus tres primeros años, el WASH Hub se centrará en la profesionalización del personal y el equipamiento de las unidades de respuesta a emergencias WASH, con el apoyo técnico y financiero de la Cruz Roja Alemana y en el marco de la Alianza Programática entre la IFRC y la Unión Europea.El poder del WASH Hub no es sólo que podremos llegar a más personas, sino que también vamos a fortalecer nuestra red, un movimiento de personas con diversas experiencias y conocimientos, que cuando se reúnen pueden responder a las necesidades de las personas afectadas por desastres, cuando lo necesitan y donde lo necesitan.

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Agua: Un elemento clave para la estabilidad y la salud de las comunidades que se enfrentan a un mundo inseguro y cambiante

Desde hace más de una década, el pueblo de Sudán del Sur se enfrenta a enormes dificultades causadas por el conflicto interno en curso, los desplazamientos masivos y una serie de desastres relacionados con el clima que, paradójicamente, han traído tanto sequías prolongadas como lluvias intensas. "En 2019, un tercio del país estaba bajo el agua, con todas las consecuencias que ello conlleva", explica Bonface Okotch, experto en agua y saneamiento de la Cruz Roja Neerlandesa en Sudán del Sur. Desde entonces, comunidades de amplias franjas del país se han visto inundadas por completo y han sido desplazadas periódicamente, con sus cosechas y medios de vida arruinados.El condado de Aweil Sur, en el norte de Sudán del Sur, es una de las zonas más afectadas por las inundaciones cíclicas y la violencia, así como por el flujo de personas refugiadas que huyen de la violencia a través de la frontera norte del país con Sudán.Al mismo tiempo, la cobertura de agua y saneamiento en el país es baja: menos del 10% tiene acceso a saneamiento mejorado y el 42% no tiene acceso a fuentes de agua confiables, seguras y sostenibles.Esto no sólo deja a la población vulnerable a enfermedades infecciosas, sino que significa que la gente pasa una cantidad excesiva de tiempo obteniendo agua de fuentes lejanas. Esto resta tiempo a otros elementos esenciales como la educación, los medios de subsistencia y la producción de alimentos que aportan salud y estabilidad a las familias y las comunidades.Un futuro pacífico y sostenibleUn proyecto en curso aborda esta dinámica. En alianza con la Unión Europea (UE), la IFRC, la Cruz Roja de Sudán del Sur y la Cruz Roja Neerlandesa han podido reducir el impacto de las inundaciones y las sequías, a la vez que fomentan la resiliencia para que la población pueda seguir recuperándose de futuros contratiempos.Como parte del proyecto, conocido como Alianza Programática, la Cruz Roja de Sudán del Sur ha desempeñado un papel central en la rehabilitación de las instalaciones de agua y en la construcción de otras nuevas diseñadas para ser sostenibles a largo plazo, explica Abdallah Bennet, experto en agua, saneamiento e higiene (WASH) de la Cruz Roja de Sudán del Sur."En algunas zonas, las comunidades se enfrentan a problemas de acceso limitado al agua potable, especialmente durante las inundaciones", explica. "La mejora de las bombas manuales a sistemas solares es un aspecto clave de nuestro trabajo. A través de la Alianza Programática abordamos estos problemas con soluciones sostenibles.Capacitamos a las comunidades locales formando a mecánicos de bombas y comités de uso del agua, asegurándonos de que puedan gestionar y mantener por sí mismos los puntos de agua de forma eficaz», añade. «El agua es vida. Es fundamental para la vida misma. Sin ella, nada sigue adelante".La Cruz Roja de Sudán del Sur también ha formado a personas voluntarias en la promoción de la higiene (lavado de manos, manipulación segura del agua y los alimentos, construcción y uso de retretes, habilidades de comunicación, entre otras cosas) para que puedan realizar visitas casa por casa para promover la higiene.Pero eso no es todo. "La gente de las comunidades recibe formación para evaluar los riesgos meteorológicos, controlar los niveles de agua y tomar medidas rápidas si la comunidad está en peligro", dice Bonface. "Durante las emergencias, refuerzan los diques, limpian los canales de desagüe y prestan asistencia a los grupos vulnerables".El trabajo que se realiza en Aweil es sólo un ejemplo de cómo el acceso al agua potable -junto con otros esfuerzos coordinados para minimizar los riesgos- desempeña un papel fundamental en la estabilización de la salud de las comunidades que se enfrentan a múltiples amenazas.Mientras el mundo humanitario celebra la Semana Mundial del Agua, que este año promueve el tema de Unir fronteras: Agua para un futuro pacífico y sostenible, este proyecto ofrece un ejemplo de los esfuerzos de colaboración necesarios para que las comunidades vulnerables puedan disfrutar de un futuro pacífico y sostenible.Tras la instalación de las plantas de agua en Aweil del Sur, por ejemplo, la comunidad ha experimentado una mejora significativa en el bienestar y la salud de la comunidad, según la Cruz Roja de Sudán del Sur."Estoy muy contento de que la Cruz Roja haya instalado el patio de agua en nuestra comunidad", dice Abu Adub, residente local de la aldea de Gakrol, en Aweil Sur. "La gente lo utiliza mucho. Cerca de la bomba manual siempre hay mucha gente. Esto ha hecho que disminuyan enfermedades como la diarrea, sobre todo entre en la niñez y y la población adulta mayor".La proximidad a las fuentes de agua potable permite disponer de más tiempo para otras tareas domésticas, como las tareas de cuidado."Antes, cuando no teníamos patio de agua, bebíamos del pozo y no era bueno para nuestra salud", continúa Abu. "Cuando no teníamos agua, nuestros hijos e hijas solían bañarse (en el pozo) a altas horas de la noche. Íbamos a por agua al pozo de allí y también al río. Tardábamos mucho en traer el agua. Al menos dos horas.Desde que la Cruz Roja nos ayudó con la bomba manual, las niñas y niños pueden bañarse antes y luego volver a casa".Adut Wek, que vive en Gakrol, en la región de Aweil, compartió una historia similar. "Antes, cuando bebíamos agua del río, nos dolía el estómago", dice Adut. "Desde que tenemos el patio de agua, ya no tenemos enfermedades transmitidas por el agua. El principal problema ahora es que algunas personas viven lejos y aún no tienen agua". Más información sobre la Alianza Programática y la labor de la IFRC en el suministro de agua potable:El apoyo en materia de salud, agua, saneamiento e higiene (WASH) disponible en Aweil cuenta con el respaldo de la Alianza Programática entre la red de la IFRC y la Unión Europea. La alianza proporciona financiación estratégica, flexible, previsible y a largo plazo, para que las Sociedades Nacionales puedan actuar antes de que se produzca una crisis o una emergencia sanitaria. Se está aplicando en 24 países de todo el mundo. Programa de Agua, Saneamiento e Higiene de la IFRCDía Mundial del Agua 2024

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Caliente y seco: La isla caribeña de Granada lucha contra la sequía, las olas de calor y los incendios.

Granada, una nación insular en el este del Mar Caribe, atraviesa la crisis hídrica más grave de los últimos 14 años.Alarmado por los bajos niveles de agua sin precedentes en los embalses, el Gobierno de Granada declaró oficialmente una crisis hídrica el 10 de mayo de 2024, lo que llevó a un importante racionamiento de agua, con estrictas restricciones sobre el uso del agua para actividades no esenciales."Durante los últimos meses, desde que comenzó la ola de calor, nuestras presas, que son la principal fuente de agua, se han secado significativamente", dice Noreen Cox, voluntaria de la Cruz Roja de Granada desde hace mucho tiempo, y gestiona una amplia gama de desafíos de preparación y respuesta ante desastres. "En última instancia, esto condujo a condiciones de sequía significativas y una grave escasez de agua"."La compañía de agua comenzó a usar agua de su fuente de respaldo (Grand Etang Lake), sin embargo, con el tiempo esta fuente también se agotó ya que el agua no se estaba reponiendo".Granada está experimentando actualmente una importante ola de calor, la más reciente el 6 de mayo de 2024, donde las temperaturas han superado constantemente los 31,7 grados centígrados durante varios días consecutivos.Riesgo creciente de incendiosEsta ola de calor ha exacerbado la escasez de agua, aumentando la presión sobre los ya limitados recursos hídricos y agravando los desafíos a los que se enfrenta la población."Además, debido a la ola de calor hubo un aumento en los incendios forestales en toda la isla. Granada es una isla volcánica, por lo que el intenso calor y la presencia de azufre están provocando incendios naturales que a veces se propagan rápidamente por el viento".A la gente le preocupa que la gravedad de la sequía actual y los desafíos estructurales sugieren que la crisis del agua puede persistir al menos hasta el pico de la próxima temporada de lluvias, que generalmente ocurre alrededor de agosto o septiembre. Las comunidades del sur y el este de la isla (St. Andrew, St. David y St. George) han sido las más afectadas. Las lluvias recientes han ayudado a llenar los embalses, sin embargo, los suministros de agua aún no son suficientes para satisfacer las necesidades debido a la prolongada sequía, por lo que todavía se están fomentando los métodos de conservación."Las personas que se dedican a la agricultura como medio de vida también sufren una gran presión, ya que el suelo está extremadamente seco y hay falta de agua", añade Cox. "Como tal, la mayoría de los cultivos no pueden soportar las duras condiciones y mueren, lo que finalmente llevó a una escasez de algunas de las frutas y verduras cultivadas localmente".Las soluciones a largo plazo que impliquen mejoras en la infraestructura, mejores prácticas de gestión del agua y mayores esfuerzos de conservación serán cruciales para mitigar los impactos y prevenir futuras crisis.La IFRC está ayudando a apoyar la respuesta de la Cruz Roja de Granada. A través del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF), la Cruz Roja de Granada tiene como objetivo ayudar al menos a 1.000 familias (5.000 personas) con apoyo en materia de agua, saneamiento e higiene y asistencia en efectivo para que las familias decidan cómo recuperarse."Los camiones cisterna visitan diferentes comunidades en diferentes momentos para entregar agua a la gente", dice Cox, y agrega que la gente usa cubos de agua para lavar e incluso regar las plantas.La Cruz Roja de Granada también se ha asociado con la Autoridad Nacional de Agua y Alcantarillado (NAWASA) para distribuir bidones, filtros de agua, y otros suministros a las personas de la comunidad mientras recogen agua de los camiones cisterna.Estas herramientas brindan a las personas opciones adicionales para el almacenamiento de agua limpia. Mientras tanto, el voluntariado de la Cruz Roja enseña a las comunidades cómo usar estas herramientas de la mejor manera para promover la conservación del agua.Estrés por el calorLa Cruz Roja de Granada también está haciendo todo lo posible para hacer frente al estrés y la ansiedad constantes asociada con la necesidad diaria de acceder a agua. La pérdida de medios de vida debido a la escasez de agua exacerba estos niveles de estrés. La Sociedad Nacional está trabajando para crear conciencia sobre los problemas de salud mental y ofrecer apoyo a las personas afectadas.Para hacer frente a las necesidades inmediatas relacionadas a los medios de vida, la Cruz Roja de Granada llevará a cabo un estudio de factibilidad para identificar los posibles mercados en los que se podrían brindar transferencias monetarias a las familias afectadas.La Cruz Roja de Granada estudiará otras opciones, como la adquisición y distribución de alimentos (apoyo en especie). Si bien se están adoptando medidas inmediatas para hacer frente a la crisis, se espera que la situación en Granada siga siendo crítica en el futuro pronto.Los esfuerzos sostenidos y el apoyo humanitario serán esenciales para navegar a través de este período desafiante y desarrollar la resiliencia contra la futura escasez de agua.

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La menstruación no se detiene durante los desastres

Cuando las fuertes lluvias provocaron inundaciones masivas en el estado de Rio Grande do Sul, en el sur de Brasil, en mayo de 2024, la vida normal de 2,3 millones de personas se paralizó.Mientras los daños en la infrastructura paralizaron las cadenas de suministro y dificultaron el acceso a los artículos de primera necesidad, no interrumpieron el ciclo menstrual de la mitad de las personas afectadas por las inundaciones.“Uno de los problemas a los que nos enfrentamos en la atención de la emergencia por las inundaciones en Brasil, es la dificultad de acceder a productos de higiene y salud menstrual”, reportó la Dra. Julia Klock, médica que pausó su trabajo habitual para colaborar como voluntaria con la Cruz Roja Brasileña durante las inundaciones.Aunque la menstruación es tan natural como comer o dormir, con demasiada frecuencia la gente se resiste a hablar de la falta de productos esenciales para la salud menstrual porque a veces este tema se considera embarazoso o incómodo, algo que hay que ocultar. "En muchas comunidades, este tema sigue siendo tabú", señala la Dra. Klock. Para ayudarnos a desentrañar este tema, le pedimos a Katherine Fuentes, coordinadora de protección, género e inclusión de la IFRC en las Américas, que nos dijera cuáles son los principales temas de los que se debería hablar cuando se trata de salud menstrual durante y después de un desastre.Acceso a productos de higiene menstrual.Cuando ocurre un desastre, como las inundaciones en Brasil, el acceso a productos menstruales se vuelve más difícil.Por eso los artículos de emergencia que distribuimos incluyen productos de higiene menstrual, considerando cuántas personas en edades menstruantes se han visto afectadas por el desastre.Estos productos de higiene pueden ir desde compresas, tampones, y copas menstruales, hasta calzones menstruales, compresas de tela, baldes para la higiene, entre otros.Instalaciones limpias, seguras y privadas:Procuramos que las personas que están menstruando tengan acceso a agua potable, baños limpios y espacios privados para cambiarse y desechar los residuos de forma adecuada e informada. Educación y sensibilizaciónTrabajamos para que las personas se informen sobre el ciclo menstrual, que sepan cómo manejar su higiene menstrual en condiciones difíciles, dónde acceder a los productos y cómo desecharlos.Para asegurar la salud menstrual, es clave la participación de toda la comunidad, incluyendo a los niños y los hombres. Conocer sobre el ciclo menstrual ayuda a reducir el estigma, promueve el acompañamiento colectivo, y ayuda a cuidar la salud y promover el bienestar.Algunas acciones en esta área son encuentros grupales y procesos de consulta para conocer las necesidades específicas de las personas menstruantes.Apoyo psicosocialEs posible que durante las emergencias la menstruación sea estigmatizada, por eso es necesario brindar apoyo psicosocial y crear un entorno donde las personas puedan hablar abiertamente, sin tabúes, con un enfoque de Protección, Género e Inclusión que considere las necesidades individuales de cada persona.Para brindar una atención adecuada, debemos preguntarnos cuáles estereotipos y roles de género están presentes, cuáles son las ideas y prácticas en la comunidad sobre la higiene menstrual y cómo nuestros programas de asistencia humanitaria pueden atender las necesidades de las personas que menstrúan". Para más información, consulte los siguientes enlaces a las guías y herramientas de la IFRC para la gestión de la salud menstrual de las personas afectadas por emergencias y desastres. Estándares mínimos para PGI en emergenciasAbordaje de las necesidades del Manejo de la Higiene Menstrual (MHM)Para donaciones o más información sobre las inundaciones en Brasil, visite nuestro Llamamiento de Emergencia

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Día de la Salud Menstrual: Después de que un terremoto destruyera su aldea, empezaron a coser sus propias soluciones. Es solo una de las muchas historias de nuestro trabajo en curso sobre salud menstrual.

Escrito por Joe Baaklini, Oficial de Comunicación de la IFRCCuando se produce una catástrofe, las personas se ven afectadas de diferentes maneras. Mientras que el refugio, la comida y el agua son necesidades básicas para casi todo el mundo durante una emergencia, las mujeres y las niñas suelen encontrarse en una situación especialmente vulnerable.A menudo se encuentran sin acceso a productos esenciales para mantener su salud y bienestar: artículos de higiene menstrual.Esta fue la situación en la que se encontraron las mujeres y niñas de Marruecos cuando un terremoto de 6,8 grados de magnitud dejó un rastro de destrucción a su paso el 8 de septiembre de 2023.En el pueblo marroquí de Ait Youssef, por ejemplo, las compresas desechables se estaban agotando, y depender únicamente de la ya de por sí tensa cadena de suministro no era una solución sostenible.Para comprender la situación y adaptar la respuesta a las necesidades específicas de la comunidad, la Media Luna Roja Marroquí (MRCS), con el apoyo de la IFRC, decidió hablar con las mujeres de Ait Youssef.Trabajando en conjunto por un #MundoRespetuosoConLaMenstruaciónEs un ejemplo perfecto del tipo de trabajo comunitario que se celebra en el Día Mundial de la Salud Menstrual, que este año lleva por lema Juntos por un #MundoRespetuosoConLaMenstruación. Dos de los objetivos clave son acabar con los estigmas y tabúes que existen en torno a las cuestiones de salud menstrual y garantizar que las mujeres tengan acceso a los productos que necesitan. A través de grupos de discusión, el voluntariado de la Media Luna Roja descubrió que la mayoría de las mujeres del pueblo solían utilizar compresas distribuidas por la Media Luna Roja Marroquí, pero algunas recurrían a usar sábanas viejas de algodón a medida que se agotaban las existencias.Así se ideó un plan innovador: introducir compresas menstruales reutilizables y lavables como solución sostenible, ecológica y rentable para la gestión de la higiene menstrual.Sin embargo, fabricar las compresas reutilizables no fue tarea fácil, ya que encontrar los materiales adecuados resultó todo un reto. Tras recorrer cientos de kilómetros en busca de tejidos adecuados, los equipos de la Media Luna Roja Marroquí acabaron por conseguir lo esencial: telas de algodón para mayor comodidad, materiales absorbentes para retener el flujo y tejidos impermeables para evitar fugas. Los equipos tuvieron incluso que ser un poco creativos: la tela impermeable que encontraron al principio se utilizaba normalmente para cubrir sofás, por lo que era demasiado gruesa y rígida. Así que buscaron y consiguieron variantes más finas y cómodas.Con agujas, hilo, tijeras y alfileres en la mano, el personal y voluntariado de la IFRC y de la Media Luna Roja Marroquí, se reunieron con las mujeres de Ait Youssef para una sesión de costura. Las mujeres, con su experiencia, habilidades y conocimientos, demostraron aprender rápido. En solo dos horas, terminaron un lote de compresas reutilizables. "La introducción de compresas reutilizables ha proporcionado a las mujeres una solución de higiene menstrual sostenible y rentable", dijo Rihab Abou Kalfouni, Delegada de Promoción de la Higiene de la IFRC, que trabajó estrechamente con las mujeres en el proyecto. "Hemos recibido comentarios positivos de algunas de las mujeres que han utilizado las compresas. "Informaron de una mayor comodidad, una mejora del bienestar general, además de una menor cantidad de residuos generados por las compresas desechables"."Esperamos poder ampliar este proyecto en el futuro e incluir a más mujeres de distintas comunidades".Trabajando en conjunto por un #MundoRespetuosoConLaMenstruaciónLa colaboración entre la Media Luna Roja Marroquí, la IFRC y las mujeres de Ait Youssef es un testimonio del poder de la localización y de las soluciones impulsadas por la comunidad. También es un claro ejemplo de cómo las comunidades, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros asociados ponen en práctica a diario el lema del Día Mundial de la Higiene Menstrual 2024: Juntos por un #MundoRespetuosoConLaMenstruación, en el que el estigma y el tabú que rodean a la menstruación son historia y todas las personas pueden acceder a los productos, la educación y la infraestructura que necesitan."Ahora me siento libre... puedo ir a la escuela"En Sudán del Sur, por ejemplo, la Cruz Roja de Sudán del Sur (con el apoyo de la Cruz Roja Sueca), está ayudando a aumentar el acceso a suministros sanitarios, reducir los estigmas y tabúes en torno a la menstruación y proporcionar acceso a agua limpia para el lavado y otros usos domésticos.No es solo un asunto de mujeresEn Madagascar, Valisoa Liesse Razafisalama, voluntaria de la Cruz Roja de 23 años, ha liderado una iniciativa para cuestionar las normas sociales en torno a la menstruación. En muchas situaciones posteriores a desastres, el miedo a hablar de la menstruación o de otras cuestiones de salud puede hacer que las mujeres no reciban la atención, los cuidados y los suministros que necesitan para mantenerse sanas. Valisoa ha organizado sesiones de sensibilización para hombres y mujeres, haciendo hincapié en los aspectos naturales y normales de la menstruación. "Fomentamos la inclusión equitativa de las mujeres en la toma de decisiones de la comunidad, rompiendo con la tendencia a dar prioridad a los hombres", afirma. "Persistimos en nuestros esfuerzos porque, como mujeres voluntarias, contribuimos significativamente al bienestar de las comunidades en las que operamos". Asegurar la privacidad y la dignidadLa salud menstrual también es crítica en situaciones en las que la gente vive en campamentos o refugios provisionales donde el acceso a instalaciones sanitarias -baños públicos y lavaderos- no suele ser lo suficientemente privado o protegido para mujeres y niñas.En el enorme Cox's Bazaar de Bangladesh, donde más de un millón de personas viven en refugios improvisados sin agua corriente ni electricidad, la Media Luna Roja de Bangladesh presta servicios de agua y saneamiento a miles de personas. Para garantizar que esos lugares sean lo más privados, seguros y cómodos posible para las mujeres, los equipos de agua y saneamiento se reúnen periódicamente con las comunidades y escuchan las preocupaciones de las mujeres. Recientemente, construyeron muros de privacidad adicionales alrededor de los lavabos para mejorar la intimidad y la comodidad de las mujeres y las niñas.Con el apoyo de la Cruz Roja Sueca, la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh también distribuye periódicamente toallas sanitarias a las voluntarias de la comunidad que pasan largas horas trabajando en el campamento, donde el acceso a productos de higiene femenina es muy limitado.Más información sobre la higiene menstrual y la respuesta de la red de la IFRC en todo el mundo:Descubra aún más estudios de caso de las actividades de nuestras Sociedades Nacionales en materia de MHM en esta colecciónExplore nuestra gran cantidad de orientaciones prácticas, herramientas y recursos de sensibilización sobre higiene menstrual en nuestro sitio dedicado a WASH aquíVisite la página dedicada a WASH en el sitio web de la IFRCVisite la página de la campaña mundial del Día de la Higiene Menstrual para obtener más información sobre el tema de este año.Póngase en contacto con nuestra Oficial Superior de WASH en Salud Pública, Alexandra Machado, para cualquier pregunta relacionada con MHM: [email protected]*We recognize that not everyone who menstruates identifies as a woman, and that not all women menstruate.

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Sudán: "el año más difícil" tras el estallido del conflicto

Un año después del estallido de violencia en Sudán, que causó la muerte de miles de personas y el desplazamiento de nada menos que 8,6 millones, el voluntariado y el personal de la Media Luna Roja Sudanesa siguen trabajando sin descanso, con recursos limitados, para atender las enormes necesidades humanitarias.Wajdan Hassan Ahmed es voluntaria de su Sociedad Nacional desde hace 16 años. Describe los 12 meses posteriores al 15 de abril de 2023 -cuando los residentes de la capital, Jartum, se despertaron con el aterrador sonido de disparos y explosiones- como el año más difícil de su vida."Las historias que viví al principio de la guerra, las evacuaciones de personas desfiguradas por la metralla de las bombas, las historias de padres que habían perdido a sus hijas, madres que habían perdido a sus hijos, padres que habían perdido a toda su familia... todas estas historias se han quedado conmigo y no puedo olvidarlas", afirma.Apoyo psicosocialAdemás de ayudar a evacuar a las personas y ponerlas a salvo lejos de los combates, Wajdan y sus colegas de la Media Luna Roja han prestado el apoyo psicosocial que tanto necesitan, así como alimentos, agua e información.Muchas familias quedaron separadas por el pánico causado por la violencia, y el consiguiente desplazamiento dentro y fuera de Sudán ha alejado a la gente de sus seres queridos. El servicio de Restablecimiento del Contacto entre Familiares de la Media Luna Roja Sudanesa sigue ayudando a ponerles en contacto y reunirles."Estamos trabajando duro para reunir a las familias que han sido separadas de sus hijas e hijos", dijo Wajdan. "Algunas personas tienen entre siete y diez años, y otros edades diferentes".Clínicas de saludLos equipos de la Media Luna Roja Sudanesa también han estado operando clínicas de salud fijas y móviles, ayudando a las personas en situación de riesgo a obtener la atención que necesitan, dondequiera que se encuentren. Se estima que el 80% de los centros de salud de Sudán han dejado de funcionar desde que comenzó la crisis, lo que ha ejercido una intensa presión sobre los servicios de salud comunitarios de la Media Luna Roja.En su calidad de organización neutral e imparcial de confianza, con miles de personas voluntarias altamente capacitadas y una presencia permanente en las comunidades de los 18 estados, la Media Luna Roja Sudanesa ha estado a la vanguardia de la respuesta durante este último año. Alrededor de 4.000 personas voluntarias han participado directamente en la respuesta de emergencia.La IFRC venía colaborando estrechamente con la Media Luna Roja Sudanesa y el CICR desde mucho antes del comienzo del conflicto y seguirá haciéndolo mientras haya personas necesitadas. Muchas Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja asociadas también han aportado apoyo, recursos y personal para mejorar las operaciones de respuesta. Entre ellas figuran las Sociedades Nacionales de Alemania, Dinamarca, España, Noruega, Países Bajos, Qatar, Suecia, Suiza y Turquía.Financiación insuficienteLa IFRC lanzó un llamamiento de emergencia en apoyo de la Media Luna Roja Sudanesa, aunque sigue sin recibir fondos suficientes.También se lanzó un llamamiento regional para los movimientos de población con el fin de ayudar a las Sociedades Nacionales de Egipto, Chad, Sudán del Sur, República Centroafricana, Etiopía y Libia a apoyar a las personas desplazadas de Sudán.Ambos llamamientos son fundamentales para proporcionar ayuda y socorro a las personas afectadas por la actual crisis en Sudán y la región circundante. Se necesitan más fondos para atender las necesidades urgentes de estas poblaciones vulnerables.Llamado a la acciónLa IFRC y la Media Luna Roja Sudanesa hacen un llamado a todas las partes en Sudán para que reflexionen sobre los retos humanitarios que ha planteado el conflicto. A pesar del apoyo que se ha movilizado -alrededor del 10 por ciento del total necesario- nada podrá colmar estas lagunas si no se abordan las causas profundas.La red de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja hace un llamado a todas las partes para que se unan por el bien de la humanidad y por las personas, incluidos los niños, que están sufriendo debido a este conflicto en curso. Y hace un llamamiento a las personas de todo el mundo para que apoyen los llamamientos de emergencia críticos que nos ayudarán a garantizar que las comunidades y familias afectadas puedan superar esta crisis, que entra ahora en su segundo año.

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Sean inundaciones, terremotos u otras crisis, el impacto en el acceso al agua potable es inmediato y duradero.

Los desastres se presentan en muchas formas, desde la fuerza estremecedora de los terremotos hasta las incesantes inundaciones.En medio del caos y la destrucción, hay una necesidad crítica que trasciende las características específicas de la catástrofe: el acceso a agua limpia. La población de Marruecos y Libia se enfrentó cara a cara con esta realidad tras el terremoto de magnitud 6,8 que sacudió Marruecos el 8 de septiembre de 2023, y las devastadoras inundaciones que asolaron partes del este de Libia un par de días después, tras una tormenta masiva.Inmediatamente después de estos dos desastres, la deshidratación se convirtió en una amenaza, especialmente grave para poblaciones vulnerables como la niñez y las personas adultas mayores. Sin embargo, los peligros iban mucho más allá de la sed."El agua contaminada, consecuencia de la interrupción de las infraestructuras o de la propagación de aguas residuales por las inundaciones, se convierte en un caldo de cultivo para enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera y la disentería", explica Jamilee Doueihy, oficial senior de agua, saneamiento e higiene (WASH) de la IFRC en la región de Oriente Medio y Norte de África."Estas enfermedades pueden desbordar rápidamente unos recursos médicos ya de por sí sobrecargados, añadiendo otra capa de sufrimiento a una comunidad ya devastada".Un delicado equilibrio rotoLos desastres alteran el delicado equilibrio de las infraestructuras hídricas. Los terremotos pueden romper las tuberías y dañar las plantas de tratamiento, mientras que las inundaciones pueden dejarlas sumergidas e inoperativas. Esta pérdida de acceso a un suministro de agua limpia y fiable, crea un efecto dominó que afecta al saneamiento, la higiene y la capacidad de preparar alimentos de forma segura.Inmediatamente después de una catástrofe de grandes proporciones, como la inundación masiva y repentina de Libia, los cadáveres que se encuentran cerca o dentro de las reservas de agua, también pueden provocar graves problemas de salud.Sin embargo, el impacto va más allá de los problemas sanitarios inmediatos. Sin agua para las necesidades básicas, la gente tiene dificultades para mantener la higiene, lo que aumenta el riesgo de infección. Las comunidades desplazadas que se enfrentan a la escasez de agua a menudo recurren a alternativas poco seguras, lo que pone aún más en peligro su salud. La escasez de agua también puede paralizar los esfuerzos de recuperación, ya que las personas se ven obligadas a dedicar tiempo a buscar agua en lugar de reconstruir sus vidas.La buena noticia es que el suministro de agua potable es una intervención poderosa en tiempos de desastre. "Tanto en Marruecos como en Libia, el agua fue una parte esencial de los esfuerzos de socorro durante la fase inicial de las dos emergencias", afirma Doueihy.En muchos asentamientos provisionales, que surgieron cuando la gente abandonó sus hogares inseguros, simplemente no había agua corriendo, ni agua potable. La gente también carecía de acceso a inodoros e instalaciones sanitarias.Por lo tanto, además de primeros auxilios, tiendas de campaña de emergencia y otros suministros esenciales, la Media Luna Roja Marroquí, la IFRC y otras Sociedades Nacionales asociadas entregaron botiquines de higiene e instalaron instalaciones provisionales de agua, saneamiento e higiene (retretes, duchas, puntos de agua e incineradores) para las personas que vivían en asentamientos provisionales.En Libia, mientras tanto, la Media Luna Roja Libia -junto con asociados del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja- atendió las necesidades inmediatas de agua, saneamiento e higiene distribuyendo más de 240.000 botellas de agua y unos 6.000 kits de higiene, entre otras cosas.Otras Sociedades Nacionales apoyaron los esfuerzos. La Cruz Roja Alemana, por ejemplo, apoyó la instalación de dos plantas de tratamiento de agua, que posteriormente fueron sustituidas por sistemas de filtración que responden mejor a la evolución de las necesidades. Hasta la fecha, se han instalado cinco plantas desalinizadoras sencillas, además del mantenimiento de pozos de agua subterránea, entre otros esfuerzos.El próximo gran reto, afirma Doueihy, es ayudar a las comunidades a desarrollar soluciones a más largo plazo."Proporcionamos agua potable limpia a la población afectada, pero el paso gradual de la fase de emergencia a una fase de recuperación a largo plazo, significa que se necesitan soluciones sostenibles -como la reparación de las infraestructuras dañadas- para restablecer la seguridad hídrica y la capacidad de las comunidades de acceder a agua limpia."La seguridad del agua no es un lujo ante el desastre, es un salvavidas. Si damos prioridad al acceso al agua potable en la respuesta a los desastres a corto y largo plazo, podemos salvar vidas, prevenir brotes de enfermedades y capacitar a las comunidades para la reconstrucción. -Apoye a la población de Marruecos y Libia en su camino hacia la recuperación donando a los dos llamamientos de emergencia: Marruecos: Terremoto y Libia: Tormenta Daniel.

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Día Mundial del Agua

El acceso al agua potable es un derecho humano básico y un elemento esencial para mantener nuestra salud y bienestar. Sin embargo, cientos de millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a agua potable. En el Día Mundial del Agua, nos unimos al llamado de quienes trabajamos en todo el mundo para garantizar que todas las personas tengan fácil acceso a este ingrediente esencial, para una vida segura, saludable y pacífica.

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Bolivia: El reto de acceder a agua potable entre sequías e inundaciones

En el último año, la población boliviana ha tenido que hacer frente a inundaciones devastadoras, al año más caluroso y la mayor sequía de toda su historia. Más de dos millones de personas sufrieron los efectos de la falta de lluvia, mientras que las tormentas dejaron más de 50 muertes y 430 mil personas afectadas. Estos datos parecen confirmar lo que hace tiempo anunciaba la ciencia: Bolivia es el país más vulnerable a la crisis climática en América del Sur.Sequías prolongadasLa frecuencia e intensidad de los episodios de sequía es cada vez mayor tanto en el altiplano como en las llanuras del país. En 2023, llegó el período seco más prolongado de su historia, consecuencia de las altas temperaturas y la crisis climática, intensificada por el fenómeno de El Niño.En siete de los nueve departamentos de Bolivia (La Paz, Potosí, Cochabamba, Oruro, Chuquisaca, Tarija y Santa Cruz), cerca de dos millones de personas vieron como la falta de lluvia secaba sus campos, agotaba sus ahorros y lastimaba su salud física y mental.Los efectos fueron particularmente graves en las zonas rurales, donde los ingresos y los empleos dependen de la agricultura y la ganadería de camélidos, ovejas y vacas. Los reservorios de agua se secaron por completo, las cosechas de papa y otros alimentos básicos se perdieron; y las llamas y las alpacas empezaron a enfermar e incluso a morir de sed.“Cada vez que muere una llama, aparte de la pérdida emocional, estamos perdiendo como $100 USD, el equivalente a lo que necesitamos para vivir un mes en nuestro sector”, narra Evaristo Mamani Torrencio, vecino de Turco, en el departamento de Oruro.“Por familia más o menos perdemos entre 15-20 llamas. Es bastante dinero y eso es una pérdida no solamente para la comunidad, es una pérdida para el pueblo, porque de ahí viene el dinero para comprar nuestras cosas en Oruro. Si no hacemos ese movimiento económico y si no tenemos recursos, entonces simplemente no vamos a mover el mercado.”La escasez de agua puede provocar restricciones de uso, aumento en su precio y disminución en la calidad. Esto reduce la frecuencia de hidratación, debilita las medidas de higiene y aumenta la propagación de enfermedades estomacales e infecciosas.En casos como el de Evaristo y otras comunidades apoyadas por la Cruz Roja Boliviana, el largo tiempo que toma la recuperación tras la sequía, también puede llevar a las familias a tomar decisiones con efectos irreversibles sobre su vida, como vender su tierra, endeudarse o migrar.Inundaciones devastadorasMientras tanto, en otras partes de Bolivia, las repentinas inundaciones también están afectando gravemente al acceso de la población al suministro de agua potable. Elpasado 27 de febrero el nivel del río Acre en la ciudad de Cobija, frontera con Brasil, superó su máximo histórico y provocó la inundación de 16 sectores urbanos y 3 comunidades rurales. “Los deslizamientos asociados a las precipitaciones en el 90% del país, contrastan con una progresiva disminución anual de las lluvias registrada porServicio Nacional de Meteorología e Hidrologíaen los últimos años”, comenta Julian Pérez, Coordinador de Programas y Operaciones de la IFRC en los países andinos.“Algo que preocupa a la IFRC es que ambos eventos, sequías e inundaciones, tienen severosimpactos a largo plazo en la comunidad, afectando la producción de alimentos, la seguridad alimentaria y generando déficit hídrico y desnutrición”.Además de los daños en los campos e infraestructura, la población enfrenta ya casos de dermatitis, infecciones respiratorias y diarreas, mientras se prepara para evitar enfermedades transmitidas por mosquitos.“Sólo en el primer trimestre del 2024, Bolivia ha registrado un total de 11.000 casos de dengue”.Cruz Roja Boliviana en acciónEn ambos casos extremos, el acceso a agua potable y a servicios esenciales es vital para mantener la salud y evitar la propagación de enfermedades.Con apoyo de la Cruz Roja Boliviana y del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF), 6.500 personas afectadas por las sequías e inundaciones podrán protegerse de enfermedades, hacer un uso seguro del aguay decidir cómo recuperarse,al recibir dinero en efectivo para atender sus necesidades más urgentes.“Bolivia necesita urgentemente implementar medidas de adaptación al cambio climático, como la reforestación y la construcción de infraestructuras adecuadas,así como mejorar el sistema de alerta temprana y apoyar los esfuerzos del Estado para fortalecer la gestión de desastres”, concluye Pérez.

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Declaración conjunta: Millones de personas en peligro de contraer cólera por falta de agua potable, jabón e inodoros, y escasez de vacunas contra el cólera

Ginebra/Nueva York, 20 de marzo de 2024 - Según el Grupo Internacional de Coordinación sobre el Suministro de Vacunas (ICG, por sus siglas en inglés), es necesario actuar de inmediato para frenar el aumento sin precedentes de los casos de cólera en todo el mundo. Las acciones incluyen invertir en el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, realizar pruebas y detectar brotes rápidamente, mejorar la calidad de la atención sanitaria y el acceso a ella, y acelerar la producción adicional de dosis accesibles de la vacuna oral contra el cólera para prevenir mejor los casos.El ICG gestiona las reservas mundiales de vacunas contra el cólera. El grupo incluye a la IFRC, Médicos Sin Fronteras, UNICEF y la OMS. Gavi, la Alianza para las Vacunas, financia la reserva de vacunas y el suministro de vacunas contra el cólera. Los miembros del ICG hacen un llamado a los gobiernos, donantes, fabricantes de vacunas, socios y comunidades para que se unan en un esfuerzo urgente para detener e invertir el aumento del cólera.El cólera ha ido en aumento en todo el mundo desde 2021, con los 473 000 casos notificados a la OMS en 2022, más del doble de los notificados en 2021. Los datos preliminares del 2023 revelan nuevos aumentos, con más de 700 000 casos notificados. Varios de los brotes presentan altas tasas de letalidad, que superan el umbral del 1% utilizado como indicador para el tratamiento temprano y adecuado de las personas enfermas de cólera. Estas tendencias son trágicas, dado que el cólera es una enfermedad prevenible y tratable; y que los casos habían disminuido en años anteriores. El cólera es una infección intestinal aguda que se propaga a través de alimentos y agua contaminados con heces que contienen la bacteria Vibrio cholerae. El aumento del cólera se debe a las persistentes deficiencias en el acceso al agua potable y el saneamiento. Aunque en algunos lugares se están haciendo esfuerzos para reducir estas deficiencias, en muchos otros estas están aumentando, impulsadas por factores relacionados con el clima, la inseguridad económica, los conflictos y los desplazamientos de población. El agua y el saneamiento gestionados de forma segura son requisitos previos para detener la transmisión del cólera.En la actualidad, los países más afectados son la República Democrática del Congo, Etiopía, Haití, Somalia, Sudán, Siria, Zambia y Zimbabue.Ahora más que nunca, los países deben adoptar una respuesta multisectorial para luchar contra el cólera. Los miembros del ICG hacen un llamado a los países actual y potencialmente afectados para que tomen medidas urgentes que garanticen el acceso de sus poblaciones al agua potable, a los servicios de higiene y saneamiento; y a la información crítica para prevenir la propagación del cólera. El establecimiento de estos servicios requiere voluntad política e inversión a nivel nacional. Esto incluye la creación de capacidad para la detección y respuesta tempranas, la mejora de la detección de la enfermedad, el acceso rápido al tratamiento y la atención, y el trabajo en estrecha colaboración con las comunidades, incluyendo la comunicación de riesgos y la participación de la comunidad. La grave brecha en el número de dosis de vacunas disponibles, en comparación con el nivel de necesidad actual, ejerce una presión sin precedentes sobre las reservas mundiales de vacunas. Entre 2021 y 2023, se solicitaron más dosis para la respuesta a brotes que en toda la década anterior.En octubre de 2022, la actual escasez de vacunas obligó al Comité Internacional de la Cruz Roja a recomendar una sola dosis de vacuna, frente al régimen anterior de dos dosis que se venía aplicando desde hacía tiempo. El año pasado se produjeron aproximadamente 36 millones de dosis, mientras que 14 países afectados registraron una necesidad de 72 millones de dosis para una estrategia reactiva de una sola dosis. Estas solicitudes subestiman la necesidad real. Las campañas de vacunación preventiva han tenido que retrasarse para preservar dosis para los esfuerzos de control de brotes de emergencia, creando un círculo vicioso. El cambio de estrategia permitió que las vacunas disponibles protegieran a más personas y respondieran a más brotes de cólera en medio de la actual escasez de suministros, pero la vuelta a un régimen de dos dosis y la reanudación de la vacunación preventiva proporcionarían una protección más prolongada.Se prevé que la capacidad de producción mundial en 2024 sea de 37-50 millones de dosis, pero probablemente seguirá siendo insuficiente para atender las necesidades de millones de personas directamente afectadas por el cólera. Sólo un fabricante, EuBiologics, produce actualmente la vacuna; aunque la empresa está haciendo todo lo posible para maximizar la producción, se necesitan más dosis. En la actualidad, no se espera que nuevos fabricantes se incorporen al mercado antes de 2025; hay que acelerar su llegada. La misma urgencia e innovación que vimos para COVID-19 debe aplicarse al cólera.Los fabricantes adicionales que planean entrar en el mercado deben acelerar sus esfuerzos y hacer que las dosis estén disponibles a precios accesibles.Hacemos un llamamiento a los fabricantes de vacunas, gobiernos, donantes y socios para que den prioridad a un aumento urgente de la producción de vacunas, e inviertan en todos los esfuerzos necesarios para prevenir y controlar el cólera.Sobre el ICGNota de prensa sobre la estrategia de dosificaciónGrupo de trabajo mundial para el control del cólera IFRC sobre el cóleraUNICEF: el cólera pone en peligro a la niñez de todo el mundoInformes mensuales de la OMS sobre el recrudecimiento del cóleraContacto para mediosIFRC Email: [email protected]: Lukas Nef,Teléfono: +41792400790Email: [email protected]: Sarah Al Hattab, UNICEF in New YorkTeléfono: +1 917-957-6536Email: [email protected] de medios OMSEmail: [email protected]

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Voluntarias recorren largas distancias para llevar agua y salud a comunidades remotas en las montañas nepalíes

Primera parte de una serie de reportajes con motivo del Día Mundial del Agua: Viernes 22 de marzo.Por Shriluna Shrestha y Rachel PunithaPara Muna, voluntaria de la Cruz Roja Nepalesa, los senderos empinados y sinuosos de las zonas rurales de Nepal se han convertido en una especie de viaje habitual. Camina hasta zonas remotas para educar a las comunidades, en particular a mujeres y niñez, sobre prácticas de higiene y saneamiento que pueden mantenerles a salvo de enfermedades transmisibles."Aunque tardo entre cuatro y cinco horas en llegar a la escuela, en lo alto de la colina, no me preocupa", dice. "Todo mi cansancio se desvanece cuando por fin me encuentro con las niñas y los niños y con la comunidad".Las sesiones de salud e higiene de Muna para escolares, adolescentes y grupos de madres se centran en el lavado de manos, la higiene personal y menstrual, y el saneamiento comunitario.Amplía su impacto formando a voluntarias sanitarias de la comunidad, nombradas por el gobierno, que luego desempeñan un papel crucial impartiendo sesiones de salud e higiene en sus propias comunidades.Una de esas voluntarias de salud comunitaria es Indira."En la sesión, educamos a las madres en prácticas de salud e higiene y hablamos a fondo de sus problemas de salud", dice Indira. "Sienten curiosidad y practican lo que han aprendido"."La formación me ayudó a mejorar mis habilidades y aprendí a impartir la sesión a grupos diversos", añade.En las primeras fases del proyecto, Muna y el equipo de la Cruz Roja Nepalesa se enfrentaron a importantes retos. Costó mucho trabajo convencer a la población local de que modificara sus prácticas de higiene y saneamiento.Pero el equipo de la Cruz Roja se esforzó continuamente por generar confianza. Reclutaron a las autoridades locales, formaron comités comunitarios y organizaron actividades para involucrar a la gente y obtener su opinión.Sus esfuerzos han dado resultados positivos. Las comunidades, antes reacias, se han convertido ahora en entusiastas partidarias."Disfruto participando en las sesiones comunitarias y sanitarias organizadas en el marco de esta iniciativa", afirma Nirmaya, una de las participantes. "Estas reuniones reúnen a las mujeres y ofrecen una plataforma para compartir experiencias y aprender mutuamente"."Para nosotras, estas sesiones son como un respiro de las responsabilidades domésticas. Nos permiten entablar debates profundos sobre diversos temas de salud e higiene.""Un simple cambio en los hábitos de salud puede conducir a una vida sana. Ese es mi mayor aprendizaje de las sesiones".Una casa, un grifoMientras Muna y su equipo se centran en la higiene y los cambios de comportamiento, el equipo de agua, saneamiento e higiene (WASH) de la Cruz Roja Nepalesa se encarga de otro componente vital del programa: garantizar el acceso al agua potable a todos los hogares del distrito.En línea con la campaña gubernamental "Ek dhara, ek ghar" -que se traduce como "una casa, un grifo"-, la Cruz Roja Nepalesa, la IFRC, la Cruz Roja Británica, la Cruz Roja Finlandesa y la Cruz Roja de Hong Kong desempeñan un papel de apoyo a la iniciativa.En pocas palabras, así es como funciona. La Cruz Roja Nepalesa trabaja con las autoridades locales y la comunidad mediante un enfoque de cofinanciación. La IFRC aporta el 60 por ciento de la inversión en materiales como tuberías, grifos y cemento, y ofrece asistencia técnica y formación para mejorar las competencias necesarias para completar el proyecto.El 20% restante de la ayuda financiera procede de las autoridades locales, mientras que el 20% restante proviene de las comunidades a través de contribuciones de mano de obra y esfuerzos de mantenimiento.En la actualidad, más de 250 hogares del distrito de Okhaldhunga disponen de grifos al aire libre, lo que evita que las mujeres y menores tengan que hacer largas caminatas para buscar agua.Un impacto en crecimientoEstos proyectos de agua, saneamiento e higiene en Nepal se han ejecutado en tres distritos -Okhaldhunga, Ramechhap y Sindhuli- del este del país. Estos son los resultados obtenidos hasta la fecha:- Más de 9.000 personas de los distritos se benefician de sesiones de salud e higiene.- Más de 700 hogares tienen ahora acceso a agua potable.- Seis escuelas, dos puestos de salud y una oficina de la autoridad local tienen estaciones de agua en sus locales.- 37 personas, entre ellas ocho mujeres, han recibido formación en fontanería y mantenimiento."El fácil acceso al agua ha mejorado nuestra vida cotidiana, ya que nos ahorra el tiempo que antes dedicábamos a buscar agua", dice Jeena, miembro de la comunidad que construyó uno de los grifos con el apoyo de la Cruz Roja Nepalesa. "Ahora, podemos utilizar eficientemente el agua para cultivar hortalizas en nuestro patio trasero y mantener un entorno más limpio y una mejor higiene".