Cruz Roja Ecuatoriana: innovación, ciencia y alerta temprana para proteger el cacao amazónico
En la Amazonía ecuatoriana, donde la selva atraviesala vida y la cultura, el cacao no es solo un cultivo: es sustento y tradición. Ecuador es el tercer exportador de cacao fino de aroma a nivel mundial, un producto que no solo endulza nuestropaladar, sino que también impulsa la economía local y sostiene a miles de familias en el territorio amazónico de Zamora Chinchipe, cerca de la frontera con Perú.Sin embargo, los cultivos de cacao se están viendo amenazados por los efectos del cambio climático yfenómenos como El Niño. En los principales países exportadores de cacao, comoGhana y Costa de Marfil, las lluvias extremas y las sequías prolongadas han propiciadola aparición de plagas que han arrasadocon plantaciones enteras.Cuando las plantaciones se pierden, no solo disminuye la producción de chocolate, tambiénaumenta la pobreza y se compromete la seguridad alimentaria. Ante este escenario multiamenaza, la información oportuna y la anticipación pueden marcar la diferencia entre perder o salvar una cosecha.Por eso, con el fin de proteger el cacao en la selva amazónica, dos jóvenes voluntarias de la filialde la Cruz Roja Ecuatoriana en Zamora Chinchipe combinaron ciencia, innovación y conocimiento local para diseñar un Sistema de Alerta Tempranaque ayude a las familias cacaoterasa anticipar riesgos y planificar acciones preventivas.Unade las dos jóvenes que impulsó esta iniciativa esJosselyn Balcázar. Ella tiene muy claro cuál es la problemática a la que se enfrentan las comunidades productoras de cacao: “El problema que identificamos esla vulnerabilidad de losproductores de cacao debido al manejo empírico que ellos le dan alas plantaciones de cacao, sin tomar en cuenta la medición de las variablesmeteorológicas frente a los impactos del cambio climático”, explica.Tecnología al rescate del cacaoEste Sistema de Alerta Temprana lleva por nombre SATHEOBROMA (que hace referencia a theobroma, nombre dela especie de la planta de cacao). El proyecto nació en 2023 gracias al programa Limitless, de la Academia Solferino.“Se trata de una miniestación meteorológica que va registrando todos los días los índices de precipitación, temperatura, humedad y otras variables, que van a ayudar a los productores a entender el momento en el que se va a presentar la plaga y tomar las medidas adecuadas para no perder sus cultivos”, explica Verónica Andrade, técnica nacional de adaptación al cambio climático de Cruz Roja Ecuatoriana.Esta información se analiza para detectar condiciones que favorecen la proliferación de plagas, como la conocida monilla, que puede acabar con plantaciones enteras. La iniciativa no detiene las lluvias ni evita las sequías, pero permite actuar antes de que el problema se vuelva desastre. Así, los productores reciben alertas para actuar de forma rápida y evitar que las pérdidas se extiendan.“Me parece muyimportante poder llevar estatecnología al campo, porque si no hay información en el campo, nosotros no tenemos cómo prevenir”, afirma Oswaldo Castillo, técnico shuar del cacao.“Esta es una iniciativa muy importante para que podamos tomar medidas a tiempo y evitar bajas producciones”, dice Bolívar Flores, productor local.El piloto de este sistema se instalóen una finca para mostrar su funcionamiento, después se expandió a dos fincas más, y el plan a futuro que proyectala Cruz Roja Ecuatoriana esescalarlo para beneficiar a más comunidades productoras de cacao.“La idea de nosotros es que a futuro se pueda tener un Sistema de Alerta Temprana que se replique en todas las fincas productoras de cacao del país y que ayude justamente a que este rubro que es tan nuestro puedacrecer sin complicaciones de plagas”, explica Verónica Andrade.La iniciativa incluso ha capturado el interés de las institucioneslocales:“Con el apoyo de latecnología yel apoyo técnico, tenemos que prepararnos para quecuando se den los efectos, podamosmitigarlos y contrarrestarlos”, dijo Karla Reátegui, prefecta de Zamora Chinchipe.“Desde la prefecturatambién ratificamos nuestra voluntad para articular acciones que nos permitanseguir ampliando el beneficio a más fincas y a más productores”, concluyó.El cambio climático seguirá siendo un desafío, pero con herramientas como SATHEOBROMA, las familias que se dedican a la agriculturano están solas. En un mundo donde los eventos climáticos son cada vez más impredecibles, los Sistemas de Alerta Temprana son aliados imprescindibles para la seguridad alimentaria y la adaptación comunitaria. Iniciativas como esta siguen demostrando que dar a las comunidades un papel protagonista nos permite identificar y planificar medidas preventivas, prepararnos y responder eficazmente a múltiples crisis y desastres; promover la toma de decisiones basada en datos empíricos; y garantizar que los recursos se dirijan a quienes más los necesitan.