Refugio

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Nota de prensa

Un año después del terremoto de Myanmar, los equipos de respuesta locales impulsan la recuperación, mientras que la ayuda internacional sigue siendo fundamental

Yangón/Kuala Lumpur/Ginebra, 27 de marzo de 2026 – Un año después de que un devastador terremoto azotara el centro de Myanmar, las comunidades y los equipos de respuesta locales siguen demostrando una fortaleza extraordinaria al reconstruir sus vidas en medio de crisis que se superponen. A pesar de que miles de familias trabajan para recuperarse de la destrucción de sus hogares, escuelas y centros de salud, el conflicto en curso, los desafíos económicos, las inundaciones y el calor extremo han agravado las dificultades de millones de personas en todo el país.Ante estos desafíos, el apoyo de la IFRC ha sido fundamental para ayudar a la Sociedad de la Cruz Roja de Myanmar (MRCS) y a su red de miles de personas voluntarias capacitadas a seguir siendo un salvavidas para las comunidades, llegando a menudo a las familias en condiciones más vulnerables en zonas remotas y de difícil acceso. El apoyo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y 32 Sociedades Nacionales de todo el mundo, así como de otros socios y donantes, ha proporcionado asistencia vital a más de 213.652 personas en 31 municipios.El voluntariado local en el centro de una recuperación impulsada por la comunidadDesde las primeras horas del desastre, el personal y voluntariado de la Cruz Roja de Myanmar se movilizaron para brindar primeros auxilios, atención médica, alimentos y agua potable, artículos de refugio y suministros domésticos esenciales, a menudo viajando desde todos los rincones del país para ayudar a quienes lo necesitaban."Un año después del terremoto de marzo de 2025, las comunidades de Myanmar siguen demostrando una fortaleza y una dignidad extraordinarias", afirmó Nadia Khoury, jefa de delegación de la IFRC en Myanmar."Acabo de visitar los lugares donde se llevan a cabo las actividades en 16 aldeas y distritos diferentes en varias de las zonas afectadas por el terremoto, y me ha impresionado ver cómo la Cruz Roja de Myanmar ha trabajado con los comités comunitarios, con los líderes de las aldeas y a través de las personas voluntarias para abordar realmente las necesidades más acuciantes de las comunidades de una manera inclusiva, participativa y digna", añadió.Asistencia flexible: restablecer la capacidad de elección, la dignidad y una recuperación más rápidaUn pilar fundamental de la respuesta ha sido la ayuda multipropósito, que ha permitido a las familias elegir lo que más les importa al comenzar a reconstruir sus vidas. Tras recibir alojamiento de emergencia, asistencia médica y artículos de primera necesidad, muchas personas utilizaron las subvenciones para reparar sus hogares, comprar alimentos, reemplazar las pertenencias perdidas o pagar gastos médicos.Gracias a las sólidas redes comunitarias de la Cruz Roja de Myanmar, la asistencia multipropósito se ha prestado de manera eficaz, incluso en lugares de difícil acceso. Si bien trabajar en estos lugares puede ser un desafío y requiere una gestión cuidadosa, la Cruz Roja de Myanmar ha establecido sistemas sólidos para garantizar que los fondos se utilicen de manera segura y eficaz. Durante el último año, la IFRC también facilitó el uso de nuevas herramientas digitales para mejorar la transparencia, fortalecer la retroalimentación de la comunidad y garantizar que la asistencia llegue a quienes más la necesitan, cuando la necesitan.Refugios gestionados por la comunidad que permiten una vida más segura y dignaParalelamente, la Cruz Roja de Myanmar ha permitido a cientos de familias construir viviendas seguras y adecuadas al contexto local mediante un enfoque de refugios gestionados por la comunidad, con asistencia técnica y orientación de la Cruz Roja de Myanmar y la IFRC. Gracias a las subvenciones, las familias eligen entre los diseños que prefieren, los cuales cumplen con las normas de seguridad e incorporan técnicas de "Reconstrucción más segura", como la recolección de agua de lluvia, la ventilación, las instalaciones de saneamiento y la energía solar. Estos refugios se construyen con materiales locales y se refuerzan para resistir futuros peligros como terremotos, inundaciones y ciclones.Persisten enormes necesidades a medida que continúa la recuperación"Aún queda mucho por hacer este año y en 2027. Hemos recibido una respuesta extraordinaria de la comunidad internacional. La Cruz Roja de Myanmar ha actuado con profesionalismo y experiencia de manera oportuna, y esperamos seguir trabajando juntos para continuar ayudando a las personas afectadas por el terremoto y a otras personas vulnerables aquí en Myanmar", dijo Jonathan Brass, gerente de operaciones de la Delegación de la IFRC en Myanmar.La IFRC pide apoyo sostenidoEl Llamado de Emergencia de la IFRC para Myanmar solo cuenta con un 29,4 % de financiación, lo que limita la capacidad de ampliar las actividades de recuperación que las comunidades necesitan con urgencia. Las contribuciones adicionales son esenciales para garantizar que las familias puedan seguir reconstruyendo con dignidad y esperanza."La recuperación está lejos de haber concluido. Ahora esperamos con interés la fase de recuperación a través de los medios de subsistencia, el suministro adicional de refugios y saneamiento integrados, y la incorporación de la sostenibilidad y la preparación para desastres en nuestro trabajo comunitario", añadió Nadia Khoury.Notas para la edición:Visuales:FotosyB-roll disponibles.Artículo:One year after the earthquake, rebuilding lives and livelihoodsPara obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con:[email protected] Kuala Lumpur:Afrhill Rances, +60 19 271 3641En Ginebra: Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367

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Nota de prensa

La OIM y la IFRC asumen la conducción conjunta del Cluster de Coordinación Mundial de Albergues, Tierras y Sitios

Geneva, 19 February 2026 –La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Federación Internacional de las Sociedades de la Cruz Roja y de laMedia LunaRoja(IFRC) hanasumidoelliderazgo conjunto del nuevoClusterde CoordinaciónMundialde Albergues, Tierras y Sitios, dando un gran paso hacia adelante en lo atinente a brindar asistencia humanitaria más rápida,más justa y más efectivaen todo el mundo.“Estose relacionacon poner a las personas en el centro de la respuesta humanitaria”, dijo laDirectoraGeneralde la OIMAmy Pope. “Cuando se coordinan conjuntamente los albergues, tierras y sitios, las familias están más seguras, las comunidades son más estables y la recuperación empieza antes.Les da a las personas no solamente apoyo enmomentos decrisis sinotambiénunabasemucho más sólidapara reconstruir sus vidas con dignidad”.Este nuevo enfoque agrupa a la asistencia en materia de albergues, la coordinación de sitios y el apoyo a viviendas, tierra y propiedad en un único marco integrado. Por un lado, es un resultado crucial delHumanitarianReset–un esfuerzo que engloba a todo el sistemay que estádestinado a simplificar la coordinación humanitaria, reducir la duplicación y dar respuestas de forma más rápida,más transparente y más cercanaa las necesidades de las personas afectadas por las crisis y el desplazamiento. Por otro lado,es un resultado de la Renovación de la IFRC, la reorientación estratégica de la organización para enfocarse en el lugar y el modo de obtener el mayor impacto a nivel local.Partiendo de la base de su colaboración de larga data, la OIM y la IFRC compartirán responsabilidad por la coordinación mundial en entornos de conflictos y desastres. El ConsejoNoruego paraRefugiados (NRC) seguirá liderando la coordinaciónde cuestiones vinculadas a las viviendas, las tierras y la propiedad, asegurando la continuidad y un fuerte liderazgo técnico.La nueva plataforma mundial refleja las realidades del modo de vivir de las personas en entornos de crisis, ya sea en campamentos, sitios informales, comunidades de acogida y vecindarios urbanos o áreas rurales. Reconoce elgranimpacto delosalbergues, no solamente en cuanto abrindarseguridad y estabilidad sino también como un factor crucial que permite otros resultados humanitarios como los de educación y salud. Seráuna plataforma clave para la coordinación enlosdiferentes sectores en entornos de desplazamiento.También tiene en cuenta el modo en que el cambio climático y las presiones ambientales determinan el lugar y el modo de vivir de las personas, y pone un gran énfasis en la participación comunitaria y en respuestas lideradas a nivel local. Involucrando a las comunidades directamente en decisiones que afectan sus vidas, apoya soluciones al desplazamiento que son lideradas por las mismas comunidades y que han sido diseñadas para durar.“Este nuevoclusterrepresenta un cambio de mentalidad, pasando a un enfoque basado en el lugar y centrado en las personas. Suárea de incumbenciaempieza en el lugar en el que las personasrealmenteviven – sus casas, vecindarios y comunidades – y organiza el apoyo en torno a eso. Y mudamos el liderazgo de modo de acercarlo a tales contextos, permitiendo que losactoresnacionales y locales lideren la coordinación donde sea posible, en tanto que los aliados internacionales van a apoyar en lugar de sustituir la capacidad local”, declaróJaganChapagain,SecretarioGeneralyCEOde laIFRC.El impacto de esta colaboración más cercana ya es palpable.Durante las recientes inundaciones enSri Lanka,la OIM y laIFRCtrabajaron juntas para apoyar a las comunidades afectadas, combinando la asistencia de emergencia en materia de albergues con la coordinación de sitios y un planeamiento de recuperación a largo plazo, demostrando de qué manera la coordinación integrada puede acelerar el apoyo y mejorar los resultados para las familias.La OIM y laIFRCdesean expresar su agradecimiento al ACNUR, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados y también aONU-HábitatyalNRCpor sucercanacolaboración en toda lafase detransición y por su permanente acompañamiento mientras este nuevo enfoque global sigue avanzando.Para más información por favor visitar el IOM’s Media Centrey elIFRC’s Media Hub.

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La Cruz Roja Colombiana ha acompañado el retorno de más de 5.300 personas en lo que va de 2025, como parte de su Estrategia Nacional de Migración

Hoy, en el Día Internacional de las Personas Migrantes, honramos los viajes, la dignidad y la resiliencia de las personas que se desplazan, así como la humanidad que hay detrás de cada acto de acogida.La Cruz Roja Colombiana vive este compromiso cada semana como parte de su rol auxiliar, cuando su personal y voluntariado acompañan a las personas colombianas que regresan en vuelos humanitarios desde Estados Unidos.Lo que comenzó como una llamada inesperada, se ha convertido en una respuesta estructurada, compasiva y profundamente humana, basada en la protección, escucha, y adaptación.Durante el 2025, hasta el 16 de diciembre, la Cruz Roja Colombiana ha atendido a 5.334 personas que han llegado en 47 vuelos operados por la Fuerza Aeroespacial de Colombiaal Aeropuerto El Dorado, gracias al apoyo del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC-DREF).El primer paso: enfrentarse a lo desconocidoElizabeth Becerra, quien lidera el equipo de migración de la Cruz Roja Colombiana, recuerda aquellas primeras horas caóticas:“La primera vez que recibimos el llamado de la Cancillería, la noche previa a la llegada del vuelo, se activó de inmediato el proceso de alistamiento junto a las diferentes áreas misionales de nuestra Sociedad Nacional”, recuerda Elizabeth. “Aunque nos enfrentábamos a un escenario desconocido, nuestros colaboradores y voluntarios llegaron con una misión clara: asistir a nuestros connacionales con un corazón humano y dispuesto. Mientras algunos acompañaban a niñas y niños, otros brindaban apoyo psicosocial, compartían un alimento caliente o prestaban atención primaria en salud, demostrando, una vez más, el compromiso humanitario que nos caracteriza.”.Esa primera noche fue el comienzo de un viaje de aprendizaje, que ha dado forma a una respuesta basada en los principios de humanidad, imparcialidad y un profundo respeto por los derechos de las personas.A medida que continuaban los vuelos, el apoyo fue incrementando. Las y los voluntarios trajeron colores, plastilina, y corazones abiertos para acompañar a quienes regresaban a casa.Luego, también por pedido de la Cancillería, los equipos empezaron a acompañar su regreso y brindar atención durante el vuelo. Escucharon historias durante más de cinco horas, fueron testigos de catarsis y alivio, y adaptaron cada servicio a lo que las personas realmente necesitaban.“Los niños nos contaban los sucesos que habían vivido meses atrás y para ellos representaba tranquilidad poder estar en un avión que los llevaría de regreso a casa”, explica Elizabeth.El equipo fue adaptando su respuesta a medida que iban conociendo y entendiendo las necesidades y preferencias de las personas migrantes. Una empanada caliente o una ponimalta se convirtieron en más que comida, fueron el gesto de una cálida bienvenida a casa.“Las caras están ahí plasmadas en la memoria de cuando tú le pasas una empanada a alguien y mira la empanada y te mira y llora. Y claro, para ti es como raro, porque es una empanada, pero resulta siendo una empanada psicosocial para alguien que ha pasado por este proceso, es un alimento que los hace sentir que están en casa”, cuenta Fabiana Parra, Oficial de Proyectos de la Cruz Roja Colombiana.Ampliar el alcance: apoyo del IFRC-DREF“Luego empezamos a identificar que no solamente necesitábamos una respuesta en aire sino que también era necesaria una respuesta en tierra. Entonces empezamos la búsqueda de recursos e hicimos un despliegue aún mayor”, explica Elizabeth.Es ahí cuando entra en acción el apoyo de la red de la IFRC. Gracias al Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF), la Cruz Roja Colombiana amplió su asistencia sobre el terreno: hidratación, alimentos, orientación jurídica, apoyo psicosocial, atención personalizada, alojamiento seguro y el sencillo pero poderoso gesto de preguntar: “¿Le apetece un café? ¿Cómo lo toma?”. Porque la dignidad comienza con la elección.“Es imposible no conmoverse al ver sus rostros cuando acceden al servicio de alojamiento. Para muchos, después de tanto tiempo de incertidumbre y cansancio, resulta casi inimaginable poder descansar en una cama limpia, en una habitación tranquila, con privacidad, y elegir qué comer en un desayuno tipo buffet”,relata Elizabeth. “En esos pequeños gestos, sienten que por fin pueden respirar; para ellos, es como tocar el cielo”“Esta respuesta humanitaria ha transformado nuestra manera de comprender el trabajo que realizamos cada día. Hemos sido testigos de abrazos que esperaron años para darse, de padres e hijos que se reencontraron después de largos silencios. Hemos acompañado, con el corazón en la mano, a familias que vuelo tras vuelo llegan al aeropuerto aferradas a la esperanza de tener noticias de quienes aman. Y, en medio de tantas historias, también hemos sentido cómo, a través de una simple llamada telefónica, el amor logra atravesar distancias, devolviendo consuelo, alivio y dignidad a quienes más lo necesitan”.Estrategia Nacional de Migración 2024-2030El trabajo de respuesta inmediata en el Aeropuerto El Dorado es solo una manifestación visible de un compromiso más profundo.En 2024, en línea con la Estrategia Global de Migración del Movimiento, la Cruz Roja Colombiana formalizó su Estrategia Nacional de Migración 2024-2030, un marco a largo plazo basado en los derechos que reconoce la migración como un derecho humano y compromete a la institución a brindar apoyo multisectorial, humano e inclusivo en todo el país.La Estrategia refuerza las vías de protección, amplía el acceso a la salud, integra el apoyo legal y psicosocial, promueve la inclusión social y refuerza la diplomacia humanitaria y la coordinación con las autoridades a nivel local, nacional e internacional.“Desde nuestros directivos, pasando por quienes nos apoyan desde las áreas administrativas, hasta los equipos misionales y cada persona que hace parte de la Estrategia Nacional de Migración, todos se han visto involucrados en este proceso”,explica Elizabeth. “Ha sido profundamente significativo constatar cómo la humanidad que nace incluso desde un escritorio puede transformarse en una respuesta concreta para nuestros connacionales. Eso no tiene precio”.Durante el último año, cada jueves, a medida que llegan los vuelos, los equipos de la Cruz Roja se encuentran con personas agotadas y con una gran carga emocional. Y cada viernes por la mañana, después de descansar, ducharse y tomar una comida caliente, ven rostros renovados, familias reunidas y personas que se sienten nuevamente en casa.

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15 días de acción: Antes de que el huracán Melissa tocara tierra, la Cruz Roja estaba ayudando a la gente a prepararse. Ahora, está en el centro de la respuesta

Para las personas que vivieron el huracán Melissa, fue una tormenta como ninguna otra que hubieran experimentado antes. Melissa tocó tierra en el suroeste de Jamaica el 28 de octubre como huracán de categoría 5, con vientos que superaban los 257 km/h, lo que la convirtió en la tormenta más severa que ha golpeado la isla en la historia conocida. Luego se desplazó hacia el este, en dirección a Cuba, donde volvió a golpeardoce horas más tarde como huracán de categoría 3. Afortunadamente, la gravedad del huracán no era del todo inesperada. Gracias a los pronósticos, la red de la Cruz Roja en la región ya había comenzado a prepararse para la tormenta. Una semana antes de tocar tierra, cuando las primeras previsiones meteorológicas mostraron la formación del huracán Melissa y sus posibles trayectorias en el Caribe central, la Cruz Roja ya estaba activa, coordinándose con grupos y organismos locales, advirtiendo a la población y ayudándola a prepararse, y colocando suministros esenciales en los lugares donde era más probable que se necesitaran. Los equipos locales de la Cruz Roja en Cuba, Jamaica, República Dominicana y Haití activaron sus planes de contingencia y comenzaron a preparar a las comunidades para lo que se convertiría en uno de los huracanes más poderosos jamás registrados en el Atlántico. Los daños en Jamaica fueron devastadoresEl gobierno estima que las pérdidas ascienden a alrededor del 30 % del PIB nacional. Las inundaciones destruyeron carreteras y dañaron cultivos, más del 50 % de la población aún no tieneelectricidad. Alrededor de 7.200 personas buscaron refugio en los 881albergues que se abrieron en todo el país, ocho de los cuales siguen siendo gestionados por la Cruz Roja de Jamaica. “Fue muy traumático. Perdí mi almacén, mi cobertizo, y el agua del barranco seguía subiendo. Cuando miré por la ventana y vi la brisa que acompañaba a la lluvia, fue muy traumático", dice el Sr. Lawrence, médico y ex presidente de Emergencias de la filial de la Cruz Roja en St. Elizabeth. “Como pueden ver, todos mis árboles frutales han muerto. Los peces a los que alimento cada mañana se dieron la vuelta y se alejaron nadando.”En Cuba, los vientos de hasta 195 km/h y las fuertes lluvias provocaron el desbordamiento de los ríos y deslizamientos de tierra, lo que interrumpió los servicios básicos. Se estima que cerca de 2.2 millones de personas han sido severamente impactadas.“No pudimos llegar a Santiago porque la carretera está bloqueada por el agua”, explica Nicolás Segura, coordinador de respuesta a desastres de laIFRC para el Caribe latino. “Pudimos ver muchos daños, mucha devastación, muchos animales muertos en la carretera y también un par de accidentes de tráfico y gente tratando de llegar a sus casas, tratando de recuperar algo”.Las acciones anticipatorias salvan vidasEn Jamaica, la Cruz Roja implementó medidas preventivas en ocho parroquias de alto riesgo, con el apoyo del Fondo de Emergencias para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF). Los equipos voluntarios visitaron comunidades en riesgo para difundir mensajes de alerta temprana, prepararon albergues y distribuyeron artículos de primera necesidad. Gracias a estas medidas, más de 300 personas y cinco instituciones recibieron artículos de emergencia y apoyo para la preparación días antes de que la tormenta tocara tierra. Mientras tanto, la Cruz Roja Cubana activó su plan de contingencia para eventos hidrometeorológicos, desplegando personal y voluntariado en las zonas vulnerables. Reforzaron las comunicaciones comunitarias, revisaron los centros de evacuación y preposicionaron kits de ayuda humanitaria y equipo de rescate en provincias como Granma, Santiago de Cuba y Holguín. Esta preparación previa significó que, cuando Melissa finalmente tocó tierra, ambas Sociedades Nacionales estaban listas para responder de inmediato sin perder tiempo crítico. Desde el primer día, los equipos de ambas islas han estado trabajando sin descanso. La Cruz Roja de Jamaica movilizó a 400 personas voluntarias y distribuyó de inmediato 750 mantas, 250 kits de limpieza, 250 kits de higiene, 250 kits de herramientas para alberguesy 500 lonas. En Cuba, brigadas especializadas han apoyadopersonas y proporcionado apoyo psicosocial a las familias en crisis.Llamamientos internacionales para apoyar la recuperaciónLa magnitud del desastre ha llevado a laIFRC a lanzar dos llamamientos de emergencia para reforzar las operaciones en ambos países.El llamamiento de emergencia en Jamaica tiene como objetivo recaudar 19 millones de francos suizos (23 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a 180.000 personas durante los próximos dos años. La operación proporcionará albergues, apoyo a los medios de subsistencia y asistencia en efectivo, ayudando a las familias a reconstruir sus vidas de forma segura y a recuperarse con autonomía. Se prestará especial atención a los hogares uniparentales, las familias con niños y niñas pequeños o con población adulta mayor y las personas con discapacidad. Todas las intervenciones se guiarán por la protección, la inclusión de género y la participación comunitaria y la rendición de cuentas, garantizando que la asistencia sea justa y transparente, y ayudando a las comunidades a prepararse para futuras crisis climáticas. En Cuba, el llamamiento de emergencia tiene como objetivo recaudar 15 millones de francos suizos (18 millones de dólares) para ayudar a 100 000 personas en las provincias más afectadas. La operación combina ayuda de emergencia, recuperación temprana y resiliencia a largo plazo, ayudando a las familias a reconstruir sus hogares, restablecer el suministro de agua potable y recuperar su salud y sus medios de subsistencia. Este llamamiento de dos años de duración invierte en una reconstrucción resistente al clima. Las familias recibirán kits para techos, herramientas y capacitación en técnicas de construcción seguras y sostenibles, junto con sistemas de agua alimentados con energía solar para garantizar el suministro de agua limpia incluso cuando falte la electricidad. El objetivo: ayudar a las comunidades a recuperarse hoy y disponer de lo necesario para resistir a las tormentas del mañana. Red global activa En los siete días posteriores a la tormenta, la red global de la Cruz Roja entregó más de 180 toneladas de suministros humanitarios al Caribe. Entre ellos se encontraban kits de albergue, kits de limpieza, utensilios de cocina, kits de higiene, bidones, cubetas y mantas. El domingo 2 de noviembre, un vuelo fletado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja aterrizó en Santiago de Cuba con las primeras 20 toneladas de ayuda humanitaria para las familias más afectadas por el huracán Melissa. “Estamos en los almácenes donde tenemos nuestra carga de 20 toneladas de ayuda humanitaria que llegó recientemente, con el objetivo de ir chequeando e ir haciendo pautasde distribución”, dijo Luis Enrique Calderón Rodríguez, jefe de Operaciones y Rescate de la Cruz Roja Cubana. “Ya hemos chequeado que las cargas están bien estibadas y que ya hoy podemos comenzar el proceso de entrega a las familias”.Este envío permite a la Cruz Roja Cubana proporcionar asistencia humanitaria urgente a 1.500 personas en las zonas más afectadas, incluyendo kits de cocina, kits de higiene, ropa de cama, mantas, mosquiteros, lámparas solares, kits de herramientas para albergues y láminas de plástico. En Jamaica, 160 toneladas de ayuda humanitaria de la Cruz Roja arribaron en los siete días siguientes a la llegada de Melissa. Los envíos refuerzan la distribución local, lo que permite a miles de familias recibir artículos de higiene, limpieza y cocina en los primeros días de la emergencia. Estas acciones fueron posibles gracias a la solidaridad internacional. La Cruz Roja Canadiense, la Plataforma de Intervención Regional de las Américas y el Caribe (PIRAC) de la Cruz Roja Francesa y el Centro Logístico Regional de la IFRC en Panamá coordinaron el envío de suministros por aire y por mar para garantizar que la ayuda llegara rápidamente a los más necesitados. Mientras tanto, el voluntariado de de la Cruz Roja de Cuba y de Jamaica continúa con su labor humanitaria, realizando evaluaciones de daños ynecesidades, distribuyendo artículos de emergencia, limpiando y brindando apoyo emocional. Acompañar a las personas a sobrellevar el impacto y la pérdidaNo todo el apoyo que se presta es en especie. Existe una necesidad fuerte y generalizada de apoyo psicosocial en las comunidades más afectadas, incluso entre los miembros de la Cruz Roja. Las y los voluntarios, y el personal han estado trabajando sin descanso durante días. Muchas personas voluntarias han visto sus hogares completamente destruidos. “Reconocemos que existe una necesidad muy real y fuerte de servicios de salud, atención médica y apoyo psicosocial”, declaró Ruth Howard a la BBC el 31 de octubre. Howard es la vicepresidenta de Relaciones Públicas de la Cruz Roja de Jamaica. “El apoyo psicosocial es esencial, porque este ha sido uno de los acontecimientos más traumáticos que muchos de nuestros ciudadanos han vivido en su vida”, continuó. Aún así, siguen prestando apoyo a quienes más lo necesitan, demostrando que el corazón deCruz Roja está enlas comunidades. Cada kit entregado, cada evacuación segura y cada abrazo de apoyo son posibles gracias a la dedicación decada voluntario y voluntaria. El huracán Melissa nos recordó una vez más que la preparación salva vidas. Las acciones anticipatorias aplicadas antes de que la tormenta tocara tierra demostraron su eficacia, marcando la diferencia entre la devastación total y la resiliencia. Durante los próximos meses, la IFRC y las Sociedades Nacionales de Jamaica y Cuba seguirán colaborando para reforzar la resiliencia de las comunidades ante futuros fenómenos climáticos.

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En una pequeña escuela de la región de Sagaing, en Myanmar, la gente encuentra un lugar seguro tras un devastador terremoto.

Cuando Khin Su Wai, de 26 años, camina por los terrenos destrozados de la escuela del monasterio de monjas Yadana Theingi, en la región de Sagaing, los recuerdos son dolorosos, pero su dedicación a su trabajo como profesora sigue intacta."Lo perdí todo: mis dos hijos, mi marido y mi suegra", dice en voz baja.El 28 de marzo de 2025, un potente terremoto de magnitud 7,2 sacudió el centro de Myanmar, destruyendo hogares y reduciendo a escombros comunidades enteras. La escuela del monasterio de monjas Yadana Theingi fue una de las más afectadas en Sagaing.Dieciséis personas perdieron la vida en la escuela, entre ellas los seres queridos de Khin. Khin ha sido profesora voluntaria en esta escuela durante más de siete años."No podía comer ni dormir. Ni siquiera me reconocía a mí misma en aquellos primeros días", recuerda.Yadana Theingi no es una escuela religiosa cualquiera. Es un lugar donde se acogía a personas desplazadas internas de todo Myanmar incluso antes de que se produjera el terremoto. Es un refugio para más de 100 estudiantes (de entre 5 y 18 años), entre los que se encuentran aprendices de monjes, monjas y niños y niñas de diversos orígenes étnicos, como chin, paluang, shan, birmanos y pa-o (del este del país).Todo cambióDespués del terremoto, todo cambió. Los niños y niñas que antes se sentaban en los pupitres de las aulas, ahora estudian en el suelo, compartiendo una sola pizarra. Cuando se derrumbó el edificio principal, los espacios seguros para dormir también se volvieron limitados."No hay suficientes lugares para que los niños y niñas duerman", explica Khin. "Hacemos lo que podemos, pero es muy difícil".Inmediatamente después del terremoto, las personas voluntarias de la Cruz Roja de Myanmar, muchas de ellas procedentes de comunidades muy afectadas por el terremoto, se pusieron manos a la obra.En respuesta a las peticiones de la comunidad, instalaron tiendas de campaña proporcionadas a la IFRC por la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) con financiación del Gobierno de la República de Corea. Estas tiendas de campaña ofrecieron un lugar seguro temporal y fundamental para las personas mientras trabajan para reconstruir sus medios de vida, sus hogares y sus comunidades.El voluntariado de la Cruz Roja también instaló tiendas de campaña en lugares cercanos, como mezquitas y zonas comunitarias en el barrio de Poe Tan, en Sagaing.La respuesta integral entra en una fase críticaPero esto es solo una pequeña parte del apoyo prestado por la Cruz Roja de Myanmar. En cinco estados y regiones afectados por el terremoto (Sagaing, Mandalay, Naypyitaw, la parte sur de Shan y la parte este de Bago), las y los voluntarios de la Cruz Roja proporcionaron lonas, kits de refugio, asistencia en efectivo, atención de la salud, apoyo psicosocial y de salud mental, agua potable, servicios de saneamiento e higiene, y muchas otras formas de ayuda. Con el apoyo del Llamamiento de Emergencia de la IFRC y otros socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, así como otros donantes, la Cruz Roja de Myanmar ha llegado hasta ahora a cerca de 200.000 personas con refugios de emergencia, atención sanitaria, agua potable y asistencia en efectivo. Esto incluye más de 23.000 kits de refugio, 6.000 tiendas de campaña familiares y más de 13.000 personas atendidas con asistencia de salud, incluso a través de clínicas móviles.Al cumplirse 100 días desde el terremoto, la IFRC rinde homenaje a la dedicación del voluntariado de la Cruz Roja de Myanmar, así como a profesoras voluntarias como Khin Su Wai, que han dado tanto para ayudar a sus comunidades a hacer frente a estos trágicos acontecimientos.La IFRC también pide un apoyo mucho mayor para su Llamamiento de Emergencia por el terremoto en Myanmar, con el fin de que la Cruz Roja de Myanmar pueda ayudar a más personas a reconstruir sus hogares, restablecer sus medios de vida y restaurar sus comunidades.Los próximos 100 días serán una fase especialmente crítica, dado que la reconstrucción de refugios transitorios seguros y medios de vida sostenibles requiere más tiempo e inversión que la fase inicial de respuesta a la emergencia. Al mismo tiempo, la Cruz Roja de Myanmar ayudará a estas comunidades a prepararse para posibles crisis futuras.Lamentablemente, hasta ahora, el Llamamiento de Emergencia de la IFRC para el terremoto de Myanmar solo ha recaudado el 22% de los fondos que se necesitarían para ayudar a la Cruz Roja a alcanzar estos objetivos.Reviviendo sueños desplazadosEn la escuela del monasterio Yadana Theingi Nun, el deseo de reconstruir es fuerte, ya que muchas personas anhelan superar la ayuda humanitaria y comenzar a perseguir sus verdaderos sueños en la vida."Quiero ayudar a la gente a reconstruir los edificios de forma más segura", dice Khaw Gay Shwe, un monje aprendiz de 16 años que estudia en la escuela. Khaw fue desplazado debido a los disturbios civiles en el estado de Chin. Su asignatura favorita es inglés y sueña con estudiar en el extranjero para convertirse en ingeniero civil.Otro joven monje de 12 años, Aung Khant, quiere ser profesor como Khin. Al igual que muchos de los estudiantes, Aung Khant ha estado ayudando a limpiar los escombros del edificio derrumbado fuera del horario escolar.Mientras tanto, los jóvenes monjes duermen seguros por la noche dentro de las tiendas de campaña. "A los aprendices les encantan las tiendas", dice Khin con una sonrisa poco habitual. "No se les obliga a dormir allí, lo hacen porque quieren. Les parece divertido".Durante el día, los niños no permanecen en las tiendas porque están expuestos a un calor abrasador de 40 grados centígrados. Pero al caer la noche, las tiendas se convierten en lugares de descanso y comodidad.Para Khin, no hay vuelta atrás a su antigua vida. "Tengo pensado ser voluntaria en esta escuela durante el resto de mi vida", afirma. "No tengo ningún otro sitio al que ir. Aunque sea doloroso, haré todo lo posible por seguir adelante.Estoy muy agradecida con las personas voluntarias y donantes que proporcionaron tiendas de campaña a nuestra escuela como refugio temporal. Todavía hay muchas necesidades urgentes, desde reconstruir la escuela hasta conseguir material didáctico y alimentos. Pero, paso a paso, lo reconstruiremos".Más información sobre el llamamiento de emergencia de la IFRC por el terremoto de Myanmar.Otros artículos sobre el terremoto de MyanmarTras el terremoto de Myanmar, una madre encuentra fuerzas en ayudar a otras personas | IFRCUna historia de dos emociones: En Myanmar, visitando a personas cuyas vidas se vieron sacudidas por el terremoto del 28 de marzo, me debato entre la esperanza y el miedo. | IFRCDe las aulas a la primera línea: Tras la crisis, "la profesora Honey" ha pasado de educar a responder a emergencias. | IFRCUn mes tras el terremoto de Myanmar: las necesidades siguen siendo inmensas | IFRCUna semana después: La IFRC amplía la respuesta al terremoto de Myanmar en medio de masivas necesidades humanitarias | IFRCLa Cruz Roja de Myanmar corre contrarreloj para salvar vidas tras el terremoto | IFRCUn fuerte terremoto sacude el centro de Myanmar: La Cruz Roja responde | IFRC

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Tras el terremoto de Myanmar, una madre encuentra fuerzas en ayudar a otras personas

Yadanar Yu Hlaing Kyuu, una madre soltera de 30 años con un hijo, recuerda vívidamente lo ocurrido el 28 de marzo de 2025. Ella y su familia estaban almorzando en la cocina al aire libre con techo de palma junto a su casa en la aldea de Shwe Lunn, Mandalay, cuando comenzaron los temblores.Al principio, pareció un temblor leve. Pero pronto, el suelo comenzó a sacudirse violentamente. Yadanar instintivamente escondió a su hijo debajo de una mesa en la cocina y lo protegió con su cuerpo. Momentos después, los edificios de hormigón dentro de su recinto comenzaron a derrumbarse y su casa se derrumbó.Yadanar, su hijo y otros miembros de la familia tuvieron la suerte de sobrevivir sin lesiones.Tras el desastre, se unió a sus vecinos en la búsqueda de sobrevivientes. Al mismo tiempo, intentó desesperadamente comunicarse con sus compañeros de trabajo en una popular cafetería de Mandalay para saber si estaban bien.Una vez que se restablecieron las líneas telefónicas y pudo hablar con uno de sus compañeros de trabajo, Yadanar se enteró de que la cafetería se había derrumbado. Aunque tuvo la suerte de sobrevivir, se dio cuenta de que había perdido tanto su hogar como su trabajo.Cien días después de este desastre que cambió sus vidas, los recuerdos siguen vivos para muchas personas como Yadanar, que perdieron sus hogares, sus medios de subsistencia y a sus seres queridos a causa del terremoto. Pero muchas personas aquí también recuerdan la valentía y la solidaridad de personas como Yadanar, que se unieron inmediatamente a sus vecinos en la búsqueda de sobrevivientes y ayudaron a la gente a superar esos primeros días terribles.El apoyo de la Cruz Roja de Myanmar y la red de la IFRC (que lanzó un Llamamiento de Emergencia y asignó 2 millones de francos suizos del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres) también ha ayudado a la población a satisfacer sus necesidades básicas de nutrición, salud, agua y refugio desde el terremoto (véanse más abajo las estadísticas sobre la ayuda ya prestada).De cara a los próximos 100 días, será fundamental que continúe la solidaridad local, nacional e internacional, para que la Cruz Roja de Myanmar pueda ayudar a más personas como Yadanar a reconstruir sus hogares y medios de vida, a mantener a sus familias y a prepararse para posibles crisis futuras.Por esta razón, la IFRC está pidiendo un apoyo aún mayor para su Llamamiento de Emergencia por el Terremoto en Myanmar. Ayudar a las personas a regresar a refugios resistentes a los terremotos y reconstruir sus medios de vida requiere más tiempo y una mayor inversión que proporcionar ayuda inmediata después de un desastre. Aún así, el Llamamiento Internacional de Emergencia de la IFRC solo ha recibido el 22 % de los fondos necesarios para ayudar a la Cruz Roja de Myanmar a cumplir sus objetivos de respuesta al terremoto.De sobreviviente a voluntariaMientras tanto, en la comunidad de Yadanar, la solidaridad entre el vecindario es lo que les ha ayudado a sobrevivir día a día. Todo comenzó en el momento en que cesaron las sacudidas.Tan pronto como la tierra dejó de temblar, recuerda Yadanar, su familia pidió ayuda y un vecino acudió y los guió a un lugar seguro. Al mirar atrás, vieron que su casa había quedado completamente destruida.Temiendo más temblores, la madre de Yadanar instó a todos a correr hacia un campo cercano. Mientras corrían, se produjo un segundo terremoto de gran intensidad. Los templos y los edificios cercanos se derrumbaron ante sus ojos.En medio del caos, Yadanar no dudó en ayudar. Se unió a los esfuerzos para rescatar a los niños y niñas atrapadas bajo los escombros, utilizando sus propias manos para mover pesados ladrillos y escombros. Con las carreteras bloqueadas y los vehículos de emergencia incapaces de llegar hasta donde estaban, las personas heridas tuvieron que ser trasladadas a los hospitales en motocicletas.Durante casi 15 días, las familias durmieron al aire libre, demasiado asustadas para volver a sus casas dañadas mientras continuaban las réplicas.Cuando el voluntariado de la Cruz Roja llegó para evaluar los daños, visitaron cada hogar y añadieron la casa destruida de Yadanar a su lista. Luego, regresaron con ayuda muy necesaria: lonas para refugiarse, agua potable y kits básicos de herramientas para refugios.Impacto con dignidadPara Yadanar, el kit de dignidad proporcionado por la Cruz Roja de Myanmar fue especialmente significativo. En ese momento, ella y su familia ni siquiera tenían ropa de repuesto. El kit de dignidad incluía artículos esenciales para mujeres, lo que le proporcionó consuelo y un sentido de dignidad durante un momento muy difícil."Los artículos personales y los materiales para refugios nos ayudaron a protegernos mientras no teníamos una casa adecuada", dijo. "Nos alegramos mucho de recibir estas cosas, sobre todo porque no es fácil salir a comprar nada después de un desastre como este".Yadanar dice que está profundamente agradecida con el equipo de la Cruz Roja de Myanmar y con los donantes que apoyaron su recuperación. Recuerda cómo las personas voluntarias iban de casa en casa bajo el sol abrasador para asegurarse de que familias como la suya no fueran olvidadas."Su apoyo marcó una gran diferencia en nuestras vidas", dijo. "Rezo para que todas las familias donantes se mantengan sanas y nunca tengan que enfrentarse a algo así".Justo un año antes del terremoto, Yadanar atravesó una crisis personal e incluso intentó quitarse la vida. Fue su padre quien la salvó. Sobrevivir al terremoto y ver a su hijo y a su familia a salvo le dio un nuevo sentido a su vida y le dio fuerzas.Hoy en día, Yadanar es líder voluntaria del comité del campamento de ayuda para las personas afectadas por el terremoto, donde actualmente se alojan 126 familias cerca de su casa. Ayuda a recopilar los nombres de las personas con necesidades, organiza listas de viviendas que requieren reconstrucción y colabora en la distribución de artículos de ayuda.El comité del campamento da prioridad a las familias muy pobres o que no pueden reconstruir por sí mismas. También contribuye a la construcción de refugios temporales. Aunque no puede dar dinero, dedica su tiempo y energía a ayudar a quienes lo necesitan."Si puedo ayudar a otra gente en esta vida, tal vez en la próxima vida estaré en un lugar mejor", afirma. "Espero que mi hijo crezca en una familia feliz, con una madre y un padre".La mayor esperanza de Yadanar ahora es construir una pequeña casa de madera resistente a los terremotos, un lugar seguro donde su familia pueda volver a vivir junta.Mientras tanto, su hijo es su mayor fuente de fortaleza. Después de un largo día de voluntariado, él corre hacia ella y le grita: "¡Mamá!". Su amor y orgullo la impulsan a seguir adelante. Su madre también la anima."Mi madre dice que está orgullosa de mí", dice Yadanar. "Y la gente le dice a mi madre: ‘Tu hija es increíble’, y eso significa mucho... Y a mi hijo le dicen: ‘Tu madre está ayudando a las demás personas’. Quiero que él esté orgulloso de mí".Más información sobre la respuesta de la IFRC y la Cruz Roja de Myanmar:Hasta el 30 de junio de 2025, con el apoyo del Llamamiento de Emergencia de la IFRC y otros socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, así como otros donantes, la Sociedad de la Cruz Roja de Myanmar ha llegado a casi 200.000 personas. Esto incluye:Más de 86.000 personas han recibido atención en salud.Se han distribuido más de 1.3 millones de litros de agua potable.Los servicios de saneamiento e higiene han beneficiado a miles de personas mediante la construcción de letrinas, la distribución de kits de higiene y la sensibilización sobre la higiene.Más de 156.000 personas han recibido artículos para el hogar, como kits de refugio, mosquiteras y utensilios de cocina.Más de 100.000 personas han recibido ayuda económica complementaria.Se ha llegado a 19.000 personas con artículos específicos para cada género y edad, como kits de dignidad, kits para bebés y kits para partos.Hacer una donación al Llamamiento de Emergencia por el terremoto en Myanmar.

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Nota de prensa

La IFRC lanza un Llamamiento de Emergencia ante la escalada de la crisis de población afgana retornada

Kabul/Kuala Lumpur/Ginebra, 2 de mayo de 2025 – Casi un millón de personas afganas han emprendido el difícil viaje de regreso a Afganistán desde Pakistán en los últimos 18 meses, y sólo este mes han regresado casi 145.000, ocho veces más que en febrero.A su regreso, muchas de estas personas se enfrentan a condiciones terribles, como el hacinamiento en los refugios temporales, donde caben hasta 4 familias en una tienda de campaña. El aumento sin precedentes de personas que regresan en poco tiempo (se calcula que entre 4.000 y 6.000 personas cruzan las fronteras diariamente) está ejerciendo una inmensa presión sobre el ya frágil sistema sanitario, los servicios esenciales y las reservas de alimentos de Afganistán. Inicialmente, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) asignó 750.000 francos suizos de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF, por sus siglas en inglés) para apoyar a la Media Luna Roja Afgana (ARCS, por sus siglas en inglés) en el suministro urgente de refugio, atención de salud de emergencia, alimentos y agua - recursos básicos que ahora escasean. Sin embargo, dada la escala y la gravedad de esta crisis que se agrava y se intensifica, la IFRC lanza ahora un Llamamiento de Emergencia global, con el objetivo de recaudar 25 millones de francos suizos para ofrecer ayuda vital durante los próximos dos años, que abarcará el apoyo a la recuperación y la reintegración, incluyendo actividades de generación de ingresos, formación profesional y oportunidades de trabajo a cambio de dinero en efectivo. Los fondos del llamamiento se destinarán a las personas retornadas más vulnerables y en situación de mayor riesgo, como mujeres embarazadas, niñez no acompañada, población adulta mayor, personas con alguna discapacidad y familias que carecen de vivienda. El objetivo es mitigar amenazas como la violencia de género, la desnutrición y la exclusión social, y garantizar que la ayuda vital llegue a quienes más la necesitan.Los retos humanitarios a los que se enfrenta la población retornada son profundos y desgarradores. Muchas personas han sacrificado sus medios de subsistencia, sus pertenencias y su estabilidad en Pakistán, sólo para enfrentarse a dificultades abrumadoras a su regreso a Afganistán. Los niños y niñas, que ya corren un mayor riesgo, sufren desnutrición y necesitan urgentemente atención especializada y apoyo nutricional. En muchos casos, las familias se han separado durante su viaje migratorio, dejando a las personas desamparadas y desesperadas por reconectar. Salima*, una madre que dio a luz a su bebé en el paso fronterizo de Spin Boldak, en Kandahar, mientras se desplazaba, dijo:"Mis hijos nacieron en Pakistán y no tienen ningún tipo de identificación. No sé cómo ni dónde conseguirles documentos de identidad. Su educación ya se ha retrasado considerablemente, y no sé cómo matricularlos en las escuelas aquí en Afganistán. No tenemos refugio en Kabul ni en Baghlan. No sabemos adónde ir ni cómo cubrir nuestras necesidades diarias".Más allá del socorro inmediato, debemos actuar con decisión para proporcionar un apoyo a largo plazo que capacite a las personas para reconstruir sus vidas, acceder a la educación, asegurar sus medios de subsistencia y reintegrarse en sus comunidades en Afganistán.Mawlawi Sheikh Shahabuddin Delawar, Presidente en funciones de la Media Luna Roja Afgana, hace una sentida petición para que se actúe con rapidez: "Mucha gente ha perdido sus hogares, sus medios de subsistencia y a sus seres queridos durante el viaje. Las mujeres, la niñez, la población adulta mayor y las personas con discapacidad son especialmente vulnerables, y garantizar su seguridad y dignidad debe ser nuestra máxima prioridad. A través de esta respuesta de emergencia, nos dedicamos a suministrar ayuda vital ahora y a proporcionar un apoyo sostenible que respete su dignidad mientras trabajan para reconstruir sus vidas".Ahmed Suliman, Jefe interino de la Delegación de la IFRC en Afganistán, destacó la urgencia de la situación:"Esta crisis está evolucionando a un ritmo alarmante, y su impacto repercutirá en millones de personas ya vulnerables. Nuestro objetivo inmediato es aportar ayuda esencial -alimentos, atención de salud y refugio- a quienes la necesitan desesperadamente. Simultáneamente, nos comprometemos a colaborar estrechamente con la ARCS, los socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otras partes interesadas para crear soluciones a largo plazo que permitan a las personas retornadas restablecer sus vidas y sanar de esta crisis".La IFRC llama urgentemente a la comunidad internacional, los socios y los donantes a unirse en apoyo de la población afgana en esta coyuntura crítica. Su contribución al Llamamiento de Emergencia puede marcar una diferencia que cambie vidas, asegurando que quienes regresan o se desplazan tengan la oportunidad de reconstruir sus vidas en condiciones de seguridad y dignidad. *se ha cambiado el nombre para proteger la identidadPara más información o solicitar una entrevista, escriba al correo:  [email protected]   Puede encontrar imágenes y material audiovisual aquí.En Afganistán:  Sayed Eshaq Muqbel: +93 70 733 6040 En Kuala Lumpur: Afrhill Rances: +60 19 271 3641 En Ginebra: Hannah Copeland: +41 76 236 91 09

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Emergencia

Afganistán: Movimiento de población (retorno)

Desde septiembre de 2023, casi un millón de personas afganas, incluyendo más de 118.400 sólo en abril de 2025, han regresado de Pakistán tras la aplicación del Plan de Repatriación de Extranjeros Ilegales. Se calcula que otro millón y medio de personas se verán afectadas o correrán peligro en los próximos meses. A medida que llegan a comunidades ya de por sí agobiadas por la pobreza, la inseguridad alimentaria y una atención sanitaria limitada, se necesita apoyo urgente para ayudarles a reconstruir sus vidas con seguridad y dignidad.Su donación ayudará a la Media Luna Roja Afgana a prestar asistencia vital a la población retornada y a las comunidades que les reciben.

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Artículo

Estados Unidos: El voluntariado de la Cruz Roja lleva esperanza tras los incendios forestales en el sur de California

Originario de Colombia, Kennis Eduardo Díaz perdió su casa y todas sus posesiones en los incendios. Sin otro lugar adonde ir, encontró refugio en un nuevo albergue temporal gestionado por la Cruz Roja Americana.El refugio en este caso es una sección del Centro de Convenciones de Pasadena. Las enormes salas del centro, que normalmente se utilizan para grandes reuniones de negocios y ferias comerciales, se han transformado en un refugio temporal para cientos de personas evacuadas.Aquí, Kennis ha recibido algo más que comida y un lugar seguro donde dormir. También ha encontrado un camino hacia la recuperación gracias al apoyo del voluntariado local de la Cruz Roja."Me están dando la ayuda que no tenía", dice Kennis.Una de esas voluntarias es Gracie Castro, de la sección de San Bernardino de la Cruz Roja Americana, que forma parte de un equipo que ayuda a quienes evacuaron, como Kennis, a hacer frente a tareas administrativas, encontrar ayuda financiera y obtener derivaciones a servicios que ayudan a propietarios e inquilinos a encontrar soluciones de vivienda a largo plazo, entre otras cosas."Mi papel es ver cómo podemos llevarle adonde quiere ir", dice Gracie. Historias de resiliencia y generosidadLa historia de Blanca Pérez es otro testimonio del poder de la comunidad y la solidaridad.Junto con su marido Antonio, su hija y el novio de su hija, Blanca tuvo que evacuar su apartamento en Altadena con sus mascotas a cuestas, dejando atrás su casa y la querida tienda de ropa de Blanca.Días después, se enteraron de que tanto su casa como la tienda de ropa habían sido destruidas por las llamas.A pesar de esta profunda pérdida, Blanca encontró consuelo en el apoyo proporcionado por la Cruz Roja. Cuando recibió la noticia de que su tío había fallecido a causa de los incendios, un voluntario le ofreció apoyo emocional inmediato, la ayudó a superar el duelo y la puso en contacto con servicios de atención espiritual."He hecho nuevas amistades en el refugio, y las personas voluntarias de la Cruz Roja han mostrado tanta amabilidad y un interés genuino por nuestro bienestar", comparte Blanca. Pequeños gestos, como recibir material de tejer para mantener sus manos ocupadas, le han aportado momentos de paz en medio del caos.Estas son sólo dos de las muchas historias que se desarrollan en los refugios de la Cruz Roja en el área metropolitana de Los Ángeles. En total, unas 580 personas se alojan en los refugios de emergencia de la Cruz Roja y cada una de ellas tiene necesidades específicas. Hasta ahora, la Cruz Roja ha proporcionado más de 11.300 noches de alojamiento y más de 102.000 comidas y meriendas con el apoyo de sus socios.Voluntariado de todo el paísLa respuesta de la Cruz Roja a los incendios forestales del sur de California no sería posible sin el apoyo de personas voluntarias de todo el país. Fernando Fernández, voluntario de servicios en casos de desastre de la sección de la costa del golfo de Texas, viajó a California para ofrecer atención espiritual a las personas que se vieron obligadas a evacuar.Voluntario desde hace 15 años y veterano de la Guardia Costera estadounidense, Fernando comprende la importancia de ser una presencia reconfortante. "La mayoría de las personas a las que he ayudado sólo necesitan que alguien les escuche", afirma. Más del 60% de las personas a las que ha ayudado en esta crisis han sido hispanas, afirma, lo que subraya el papel vital de la atención culturalmente sensible en la respuesta a los desastres.Más allá del refugio: asistencia a largo plazoEl apoyo de la Cruz Roja va más allá del refugio inmediato. Ya están en marcha programas de asistencia económica para la población de numerosos municipios que se han visto gravemente afectados por los incendios. Esta ayuda económica ayuda a las personas evacuadas a cubrir sus necesidades básicas, desde la reposición de productos de higiene hasta la compra de ropa adecuada.Todos los servicios están a disposición de las personas independientemente de su nacionalidad, raza, sexo o estatus de ciudadanía, reafirmando el compromiso de la organización con la inclusión."Si necesitas ayuda, no tengas miedo de pedírsela a la Cruz Roja", exhortó Fernando, el voluntario de la sección de la costa del golfo de Texas, haciendo eco de un sentimiento compartido por muchas personas voluntarias y sobrevivientes.Mientras las comunidades comienzan a reconstruirse tras los incendios forestales, la Cruz Roja se mantiene firme en su misión de proporcionar esperanza, seguridad y recursos a quienes los necesitan. De hecho, esas necesidades son inmensas y es probable que no disminuyan aunque se contengan los incendios.Más de 16.000 estructuras han sido destruidas por los incendios, por lo que la gente necesitará refugio temporal durante algún tiempo. Mientras tanto, las lluvias anticipadas plantean la perspectiva de nuevas amenazas: inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra sobre las zonas quemadas.En cualquier caso, la Cruz Roja seguirá al lado de las personas necesitadas. Alrededor de 580 socorristas de la Cruz Roja se aseguran de que la gente no esté sola.Mientras se reabren las comunidades, la Cruz Roja también presta apoyo con artículos de limpieza, linternas, mascarillas, guantes, agua y otros artículos de primera necesidad. A finales de enero se habían distribuido casi 22.000 artículos de emergencia.

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Artículo

Media Luna Roja Palestina: Apoyo a Gaza en medio del frío invernal, las inundaciones repentinas y una crisis de salud mental

"Recibimos más de 22.000 camiones de ayuda antes del cierre del paso fronterizo de Rafah en mayo de 2024. Desde el cierre, la Media Luna Roja Palestina solo ha recibido 58 camiones de ayuda, que es absolutamente nada".Así resumía Nebal Farsakh, portavoz de la Media Luna Roja Palestina (MLRP), la trágica situación humanitaria en Gaza, agravada ahora por las duras condiciones invernales.Agobiadas por las bajas temperaturas, las lluvias torrenciales y las inundaciones, cientos de miles de personas en Gaza corren aún más riesgo de contraer enfermedades y morir. Mucha gente vive en tiendas de campaña, descampados o incluso en la calle, casi sin protección."Muchas familias de los campos de personas desplazadas carecen de la ropa y el equipo necesarios para protegerse de las inclemencias del tiempo", continuó Farsakh. "Además, según informes recientes, sólo se está atendiendo el 20% de las necesidades de refugio, lo que deja a más de un millón de personas sin lugares adecuados donde alojarse".Las personas desplazadas que carecen de refugios adecuados para el invierno se enfrentan a graves amenazas. El mal tiempo puede dañar sus refugios, y las inundaciones pueden contaminar las fuentes de agua, aumentando la propagación de enfermedades.Las severas condiciones invernales, agravadas por una ayuda insuficiente, han obstaculizado gravemente la capacidad de los equipos de la MLRP para prestar un apoyo esencial. Pero los problemas no acaban aquí.La escasez de combustible ha paralizado los servicios de ambulancia, obligando a que las evacuaciones se realicen a menudo a pie en condiciones meteorológicas peligrosas. Esto supone una pesada carga no sólo para los equipos de la MLRP, sino también para la población adulta mayor y discapacitada, que debe soportar largos viajes.El impacto del desplazamiento, las dificultades físicas y el temor constante por su seguridad y bienestar han tenido consecuencias devastadoras en la salud mental de todas las personas de Gaza, especialmente de la niñez."Hay una preocupación constante por la salud mental de toda la población de Gaza, y en especial por la de los niños y niñas, que sufren traumas tan profundos", subrayó Farsakh. "Hay al menos 17.000 niñas y niños no acompañados o separados de sus padres. La mayoría no pueden ir a la escuela; viven bajo bombardeos constantes y no tienen acceso a alimentos". Los equipos de salud mental y apoyo psicosocial de la MLRP trabajan incansablemente para proporcionar una sensación de alivio. En los refugios del sur y centro de Gaza han organizado actuaciones, juegos y otras actividades para dar momentos de alegría a la población infantil. Pero la magnitud de la crisis es abrumadora.La asombrosa cifra de 1,2 millones de menores en Gaza se enfrenta a un mayor riesgo de sufrir consecuencias de salud mental a largo plazo si no reciben el apoyo urgente y esencial que necesitan. El impacto psicológico de este conflicto será probablemente profundo y de por vida para estos niños y niñas, a menos que reciban la protección y el apoyo adecuados.Sin una mejora drástica del acceso humanitario y del flujo de suministros, la población de Gaza seguirá padeciendo un sufrimiento físico y mental considerable.Mientras tanto, la ayuda alimentaria y los suministros movilizados por la red de la IFRC permanecen en el asfalto y en los almacenes, ya que las dificultades para hacerlos llegar a Gaza continúan."La ayuda que hemos recibido desde el cierre del paso fronterizo de Rafah es insignificante, lo que está afectando gravemente a nuestros servicios de socorro. No podemos hacer nuestro trabajo. La gente en Gaza está muriendo de hambre, frío y enfermedades porque no están recibiendo la ayuda que necesitan"."Esto no puede seguir así", concluyó Farsakh.

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Emergencia

Suroeste del Océano Índico: Ciclón tropical Chido

El ciclón tropical Chido, una tormenta equivalente a la categoría 4 con vientos y lluvias devastadores, impactó gravemente en la región suroeste del Océano Índico, causando al menos 117 muertes y afectando a más de un millón de personas en Madagascar, las Comoras, Mayotte, Mozambique y Malawi. Chido es la tercera tormenta con nombre de la temporada de ciclones 2024-2025, que se espera que continúe hasta mayo de 2025. Su donación ayudará a las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de Mozambique, Madagascar, Comoras y Malawi a brindar asistencia para salvar vidas y mejorar la preparación para futuras tormentas.

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Artículo

Líbano: Un antiguo hospital se ha convertido en un lugar de refugio y esperanza

En la zona de Jnah de Beirut, un antiguo hospital que cerró sus puertas hace más de una década se ha transformado en un refugio para familias que se vieron obligadas a abandonar sus hogares debido a la escalada del conflicto en el Líbano.Donde antes había atención médica y recuperación, el edificio alberga ahora a personas que lo han perdido todo, llenando sus pasillos de historias de lucha y supervivencia.Entre quienes viven en el refugio está Ahmed, un chico de catorce años cuya vida ha dado un vuelco a causa del conflicto. Después de verse obligada a mudarse tres veces, la familia de Ahmed llegó finalmente a este refugio, tras haber escapado de su casa de los suburbios de Beirut una noche en que las bombas rompieron la tranquilidad del barrio.“Aquella noche salimos corriendo”, recuerda. Primero se refugiaron en una playa hasta que amaneció, luego se trasladaron a Trípoli, 70 km al norte de Beirut, y finalmente volvieron a Beirut. Ahora, continúa su educación a distancia con lecciones enviadas por correo electrónico, aunque no es lo mismo que estar en la escuela con los amigos. “Echo de menos a mis amigos”, dice en voz baja. A pesar de las dificultades, expresó su gratitud por el apoyo que su familia ha recibido de la Cruz Roja Libanesa, que le ha proporcionado alimentos, colchones y servicios médicos.Otra residente, Zahraa, estudiaba gestión educativa y planeaba dedicarse a la enseñanza. Huyó de su casa de madrugada, cuando los bombardeos hicieron insegura su estancia. Aunque su carrera está en suspenso, agradece el refugio y las pequeñas comodidades que ofrece, como baños privados en cada habitación. “Tenemos suerte de haber encontrado este refugio. Antes era un hospital, así que todas las habitaciones tienen cuarto de baño, lo que facilita un poco las cosas”, afirma Zahraa, que reconoce las dificultades pero mantiene la esperanza de un futuro más estable.Kamal, otro residente, ha sufrido una pérdida especialmente dura: no sólo ha perdido su hogar y su medio de vida, sino también a cuatro miembros de su familia a causa del conflicto. Tras abandonar Nabatieh, en el sur del Líbano, su familia se refugió inicialmente en Ouzai, otro suburbio de Beirut, pero pronto tuvo que marcharse también de allí. Ahora, en el refugio, lucha por reconstruir su vida desde los cimientos. Haber tenido que huir de sus hogares varias veces fue una experiencia común entre las personas que viven en este refugio. Y aunque muchas comparten un profundo deseo de volver a casa, esa esperanza se siente lejana. Las zonas que dejaron atrás siguen siendo peligrosas, y algunas personas ya ni siquiera tienen casas a las que volver. Aun así, las familias desplazadas expresan su agradecimiento por los servicios prestados por la Cruz Roja Libanesa.Reem, voluntaria de la Cruz Roja Libanesa del sur del Líbano, lleva años ayudando a su comunidad. Fue una de las personas que construyeron el centro de la Cruz Roja Libanesa en la ciudad de Nabatieh. Obligada a abandonar su propio hogar, ahora se encuentra en el papel tanto de voluntaria como de residente desplazada. “Es increíblemente duro irse, pero no tenemos elección”, dice mientras se le llenan los ojos de lágrimas.A pesar de las difíciles circunstancias, Reem está decidida a seguir vistiendo el chaleco rojo y a seguir apoyando a las personas necesitadas.El apoyo que prestan Reem y otras personas voluntarias está respaldado por un llamamiento de emergencia mundial, lanzado por la IFRC en noviembre, cuyo objetivo es atender las necesidades urgentes de 600.000 personas.Con el reciente aumento de los ataques aéreos y los atentados, el conflicto ha causado más de 3.500 muertes y 15.000 personas heridas hasta el 28 de octubre de 2024. A través del llamamiento de emergencia, la IFRC apoyará a la Cruz Roja Libanesa proporcionando asistencia sanitaria, alimentos y refugio, así como apoyo en materia de agua, saneamiento e higiene. Este llamamiento también ayudará a ampliar la capacidad de búsqueda y rescate de la Cruz Roja Libanesa.

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Emergencia

Líbano: Emergencia Compleja

Tras la escalada de las hostilidades a principios de 2026, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha revisado su llamamiento de emergencia para llegar a 1,2 millones de personas en todo el Líbano con servicios vitales, como atención médica de emergencia, alimentos, refugio y agua potable. La Cruz Roja Libanesa trabaja sobre el terreno las 24 horas del día —gestionando ambulancias, equipos de búsqueda y rescate y distribuciones de ayuda—, pero las necesidades crecen más rápido de lo que permiten los recursos actuales. Dona ahora para ayudar a la Cruz Roja Libanesa a ampliar su respuesta vital.

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Artículo

Día de las Personas Refugiadas: La experiencia europea de " alojamiento privado" para la población refugiada ucraniana ofrece un nuevo modelo de apoyo a las personas que huyen del conflicto y la violencia

Tras la escalada del conflicto en Ucrania en febrero de 2022, innumerables personas huyeron del país. La mayoría se fue a otros países de Europa y ahora unos 7 millones de personas siguen viviendo en el extranjero.Un porcentaje significativo de la población refugiada recibió el apoyo de las comunidades de acogida, incluidas personas y familias que les acogieron en sus hogares. Esta muestra generalizada de solidaridad proporcionó un salvavidas esencial a numerosas personas de Ucrania."Ella [la anfitriona] ha hecho mucho por mí", dijo uno de los huéspedes ucranianos, hablando de las personas con las que se aloja en Hungría. "Encontré trabajo con su ayuda... Y de alguna manera, poco a poco nos convertimos en una familia... Y empezamos a cuidarnos mutuamente".También fue una experiencia enriquecedora para muchas de las familias de acogida."A veces íbamos de compras juntos o uno compraba una o dos cosas para el otro, compartíamos cosas", dice una mujer de Polonia que acogió a una familia ucraniana. "Juntos nos apoyábamos y ayudábamos".Esta solidaridad no es exclusiva del conflicto de Ucrania. La gente ha acogido a personas refugiadas en sus hogares desde que hay guerras, hambrunas y otras calamidades. Pero el movimiento de personas desde Ucrania que comenzó tras la escalada de las hostilidades en 2022 -y la respuesta de muchos países europeos- marca un momento significativo en la historia reciente.En lugar de cerrar sus puertas a esta población, las comunidades europeas la aceptaron en gran medida. La expresión espontánea de solidaridad hacia las personas refugiadas -por parte de particulares y autoridades gubernamentales- hizo que las personas procedentes de Ucrania tuvieran opciones de alojamiento adicionales a las instalaciones comunes de acogida como centros colectivos o campamentos (como suele ocurrir cuando grandes cantidades de personas huyen de un país a otro).Más bien, las comunidades de toda Europa centraron su apoyo en la idea de alojar a las personas en alojamientos privados dentro de las comunidades de acogida.Las organizaciones humanitarias, las agencias gubernamentales y las empresas que apoyan a las personas necesitadas colaboraron de una forma sin precedentes para aprovechar esta solidaridad. Coordinaron múltiples tipos de ayuda, tanto para las personas refugiadas como para las personas y comunidades que las acogen.Un ejemplo clave es el Programa Hogares Seguros. Financiado por el Fondo de Asilo, Migración e Integración de la Comisión Europea, el programa fue ejecutado por la IFRC junto con las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de nueve países europeos: Bélgica, Francia, Irlanda, Hungría, Países Bajos, Luxemburgo, Polonia, Rumanía y Eslovaquia.Impulsado por la dedicación de particulares, organizaciones y autoridades nacionales, el programa tenía como objetivo proporcionar un hogar seguro a las personas que huían de Ucrania y apoyar su integración en los sistemas nacionales.Un nuevo modeloAunque este enfoque no es nuevo y las Sociedades Nacionales y otras organizaciones han vinculado a personas refugiadas con familias de acogida, nunca antes se había hecho a esta escala. El Programa Hogares Seguros, por tanto, ayudó en las monumentales tareas de buscar, emparejar, salvaguardar y alimentar las relaciones entre anfitriones y huéspedes. También ayudó a las organizaciones implicadas a reflexionar sobre las buenas prácticas y las lecciones aprendidas, de modo que las comunidades, los gobiernos y las comunidades de acogida pudieran estar mejor preparados para situaciones similares en el futuro.Recientemente, el programa publicó un informe exhaustivo titulado "Safe Homes: Key Lessons From Hosting People Displaced from Ukraine in Private Homes", que en muchos sentidos sirve de anteproyecto o modelo para una colaboración masiva similar en torno a la acogida privada."El objetivo es captar el panorama completo de la situación de acogida en estos países, lo que no sólo permite tomar mejores decisiones a corto plazo, sino que también informa las estrategias para posibles iniciativas futuras", dice Denisse Solis, Directora del Programa Hogares Seguros, Oficina Regional para Europa de la IFRC.Nuevas lecciones y nuevas preguntasEsto es especialmente crítico en casos como éste, cuando las posibles soluciones son tan complejas como los retos. Por ejemplo, el tipo de solidaridad mostrada hacia la población refugiada ucraniana se extiende también a todas las personas que necesitan seguridad.No obstante, cabe señalar que el alojamiento privado no es nuevo ni exclusivo de Europa y las personas refugiadas ucranianas.Las Sociedades Nacionales, las organizaciones locales y la población han apoyado ampliamente el alojamiento privado de diversas maneras en todas las regiones a lo largo de las crisis en las que se han producido movimientos de población. La labor de la Cruz Roja Irlandesa ayudando a emparejar a personas refugiadas sirias con familias de acogida es sólo un ejemplo.También existen otras complejidades dentro de las comunidades de acogida. A menudo, también están atravesando tiempos difíciles de diferentes maneras. En el momento de la escalada del conflicto ucraniano, por ejemplo, el mundo seguía lidiando con las secuelas de una pandemia mundial, con las economías y las cadenas de suministro bajo presión, y el dinero para los servicios públicos muy estirado.Una pregunta clave, por tanto, es hasta qué punto es justo confiar demasiado en el alojamiento privado sin una estrategia adecuada sobre lo que ocurrirá después, ya que este tipo de crisis no suele resolverse fácilmente."El Estado ha confiado casi por completo en la solidaridad de su ciudadanía", señaló un representante de las autoridades locales belgas citado en el informe. "Es un problema porque no había perspectivas de solución a largo plazo. Las familias de acogida estaban al límite. Entonces la presión recayó sobre las autoridades locales, que tuvieron que encontrar soluciones".El informe del Programa Hogares Seguros se centra en 15 "Lecciones aprendidas" clave. Lección número uno: "Los programas de acogida deben diseñarse con estrategias de salida claras, establecidas desde el principio, que permitan a sus huéspedes la transición desde los acuerdos de acogida".Esta lección está respaldada por una cita en el informe de un trabajador social ucraniano de la Cruz Roja Irlandesa. "Al principio, la gente pensaba que iba a estar aquí poco tiempo. Todo el mundo estaba en modo temporal", dijo el trabajador social. "La mayoría de la gente estaba sentada sobre sus maletas esperando el día de volver a casa. Pero ahora se notan los cambios en la forma de pensar de la gente. Por fin han empezado a darse cuenta de que eso no va a ocurrir pronto".Todo inicia con un Hogar SeguroEn cada país, las Sociedades de la Cruz Roja implementaron el programa Hogares Seguros de diferentes maneras, en la sección "Hogares Seguros: Estudios de casos" encontrará información detallada de los diferentes esfuerzos, experiencias exitosas, pero también diferentes desafíos. [Véanse también los resúmenes de una página, específicos de cada país, de los estudios de casos]."Uno de los mayores retos ha sido la falta de alojamiento, y esto es especialmente frustrante para los trabajadores sociales porque no tienen ninguna influencia en esta cuestión", afirma un trabajador social de la Cruz Roja de Luxemburgo citado en el informe."Muchos huéspedes se sienten profundamente frustrados porque no quieren volver a las instalaciones de acogida, pero tampoco tienen acceso a una vivienda social".En resumen, las familias de acogida proporcionan un apoyo esencial, pero no pueden sustituir a la financiación y el apoyo públicos a la vivienda. Tampoco se puede esperar que las familias de acogida sustituyan el papel de los trabajadores sociales y las autoridades públicas. En definitiva, se trata de proporcionar un complejo conjunto de ayudas desde diversos ángulos y con distintos socios. Pero todo empieza por un hogar seguro."Todo empieza por el alojamiento", dice un trabajador social de la Cruz Roja Eslovaca citado en el informe. "Lo oímos todo el tiempo de las personas refugiadas. Si no saben dónde van a alojarse, no pueden centrarse en otras cosas, como matricular a los niños en la escuela, encontrar trabajo, etc.".

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Nota de prensa

La IFRC lanza un llamamiento mientras Mongolia se enfrenta al invierno más crudo de los últimos 50 años

Ginebra/Kuala Lumpur/Ulaanbaatar, 18 de marzo de 2024: Mongolia está sufriendo su invierno más duro en casi medio siglo, luchando contra los devastadores efectos del Dzud. Desde noviembre del año pasado, las condiciones meteorológicas extremas han envuelto al 76% del país en condiciones de Dzud Blanco y Dzud de Hierro. Estas condiciones cubren las zonas de pastoreo con nieve profunda y hielo, limitando críticamente el acceso a los alimentos para el ganado.Sin embargo, desde febrero de este año, la tasa de mortalidad del ganado se ha disparado, afectando a cerca del 75% de todos los hogares de pastores. El costo actual de la pérdida de ganado supera los 4,7 millones de cabezas y las previsiones oficiales apuntan a un empeoramiento de la situación.Los medios de subsistencia de los pastores, que dependen del ganado vacuno, caprino y equino, están gravemente amenazados. Según la evaluación del Centro de Operaciones de Emergencia, esta crisis será dos veces más grave que el Dzud del año pasado. Predice un impacto mayor que el importante evento del Dzud de 2010, que provocó la pérdida de 10,3 millones de cabezas de ganado y afectó al 28% de la población de Mongolia. La crisis afecta de forma desproporcionada a los pastores con rebaños más pequeños, que se enfrentan a importantes retos de recuperación.Más de 7.000 familias carecen ahora de alimentos adecuados, y las fuertes nevadas han sepultado los gers (viviendas tradicionales) y refugios de más de 1.000 familias de pastores. Hasta la fecha, 2.257 familias de pastores han perdido más del 70% de su ganado, y miles más necesitan servicios sanitarios básicos, combustible y carbón.Bolormaa Nordov, Secretario General de la Cruz Roja de Mongolia, declaró:"Como uno de los actores humanitarios más activos en el país, la Cruz Roja de Mongolia trabaja incansablemente para prestar asistencia humanitaria a las personas afectadas junto con sus asociados en estos momentos difíciles. Agradecemos a la IFRC que siempre haya estado con nosotros, apoyando nuestros esfuerzos humanitarios a lo largo de los años. Con este llamamiento de emergencia, esperamos minimizar el impacto de la emergencia del Dzud y apoyar a los hogares con soluciones a más largo plazo para sus vidas y medios de subsistencia."Desde noviembre de 2023, la Cruz Roja de Mongolia ha dirigido los esfuerzos de respuesta, identificando las necesidades urgentes, como la escasez de alimentos, el acceso a la atención sanitaria y la destrucción de los medios de subsistencia. Además, ha distribuido suministros vitales, como mantas de abrigo para animales, que han beneficiado a 5.100 familias de pastores con necesidades urgentes.Olga Dzhumaeva, Jefa de la Delegación de Asia Oriental de la IFRC, señaló:"Somos testigos de las numerosas dificultades que afrontan muchas familias de pastores, desde la pérdida de su preciado ganado hasta la carga de las dificultades financieras, la escasez de recursos y las inmensas presiones sobre la salud mental y física de las personas. Sin embargo, vemos la esperanza inquebrantable y la resistencia de tantas familias que luchan contra la fuerza del invierno con una fortaleza increíble. Las continuas muertes de ganado, la disminución de recursos y el deterioro de las condiciones de cientos de miles de personas en Mongolia este invierno son un crudo recordatorio de la urgente necesidad de ayuda".Para apoyar a la población de Mongolia, el llamamiento de emergencia de la IFRC solicita 4,5 millones de francos suizos para prestar asistencia en efectivo, protección de los medios de subsistencia, apoyo sanitario y psicosocial, formación profesional y participación comunitaria a un máximo de 10.000 familias de pastores afectadas por el Dzud.Si desea más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto al correo: [email protected] Beijing:Kexuan Tong: +86 13147812269En Kuala Lumpur:Afrhill Rances: +60 192713641En Ginebra:Tommaso Della Longa: +41 797084367 Mrinalini Santhanam: +41 763815006

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Tras el terremoto, la Cruz Roja China ayuda a la población a recuperarse y reconstruir

Hace poco más de un mes, un terremoto de magnitud 6,2 sacudió la prefectura de Linxia, en la provincia de Gansu (China). El sismo se produjo en la medianoche del 18 de diciembre de 2023, mientras la gente dormía en una fría noche de invierno, destruyendo hogares y cobrándose vidas.La Cruz Roja China, que cuenta con una capacidad de preparación para desastres bien desarrollada y con un mecanismo de cooperación establecido con sus secciones provinciales, respondió de inmediato, llevando a cabo rápidamente labores de rescate y socorro mientras corría contrarreloj para salvar vidas. El primer lote de artículos de socorro enviado por la Cruz Roja China llegó en las primeras 12 horas después del terremoto.En las horas y días siguientes, se enviaron a la zona del desastre más de 20 equipos de rescate de la Cruz Roja de cinco categorías, desde ayuda médica hasta apoyo psicológico.Los equipos llevaron a cabo una amplia labor de respuesta, que incluyó búsqueda y rescate, material de primeros auxilios, apoyo psicológico, suministro de comidas y aseos, construcción de lugares de reasentamiento, así como transporte y distribución de material de ayuda para desastres.A los diez días del terremoto, las personas afectadas se habían trasladado a refugios provisionales limpios y cálidos; y las escuelas habían reanudado las clases. Ahora, una vez finalizada la respuesta rápida, la operación ha pasado a la fase de recuperación y reconstrucción tras la emergencia.Salud mental: clave en la recuperaciónCon la normalización gradual de la vida de la gente, algunos lugares de la aldea han empezado a ofrecer cursos de capacitación en oficios como soldadura, cuidado de personas adultas mayores y tareas domésticas, con subvenciones para la formación. Las sesiones de formación pretenden que la gente tenga más confianza en sí misma y sea capaz de reconstruir sus hogares y medios de subsistencia.Otro elemento clave de la recuperación es ayudar a la gente a adaptarse al enorme impacto que ha tenido el terremoto en sus vidas. Esta es una de las razones por las que el voluntariado organiza regularmente sesiones de asesoramiento, así como actividades lúdicas y juegos para la niñez en muchas de las zonas de reasentamiento."¿Volverás mañana?", pregunta un niño a Chunhui Ji, jefe del equipo de servicio psicológico Gansu Mingrui de la Cruz Roja, tras una de esas alegres sesiones de juegos en uno de los lugares de reasentamiento."La intervención en situaciones de crisis es una parte importante de la recuperación después de un desastre", dice Chunhui Ji. "Si no se proporciona asesoramiento a tiempo, afectará a la salud psicológica e incluso física de las personas afectadas mucho tiempo después del desastre, afectando especialmente al crecimiento de las personas jóvenes".La diferencia que está marcando el asesoramiento puede verse en la forma en que las infancias interactúan entre sí, antes y después de las sesiones. Un niño pequeño, asustado por el terremoto y sus consecuencias, era reacio a jugar o hablar. Sin embargo, después del asesoramiento con el miembro del equipo psicológico, su nerviosismo disminuyó mucho y empezó a participar activamente en los juegos con sus pares."Los desastres como los terremotos son repentinos y provocan graves daños", explica Tao Tian, miembro del equipo de rescate psicológico y médico del Hospital Ningxia Ningan. "A lo largo del desastre y los periodos posteriores, las personas pueden mostrar distintos grados de estrés psicológico en diferentes momentos, lo que requiere técnicas de intervención adaptadas para ayudar a restablecer la salud mental".La Cruz Roja China concedió gran importancia al bienestar mental de la población afectada, dando prioridad al asesoramiento psicológico de la niñez y adolescencia. En respuesta a la imperiosa necesidad, 25 miembros de los equipos de rescate psicológico de la Cruz Roja de Gansu y Ningxia estuvieron trabajando a tiempo completo en los lugares de reasentamiento, desde el tercer día después del terremoto."Las personas están expuestas a acontecimientos sumamente angustiantes cuando ocurren desastres, como un terremoto", dice Olga Dzhumaeva, Jefa de la Delegación de Asia Oriental de la IFRC. "Ocuparse de la salud mental de las personas es una parte vital de lo que hacemos durante y después de un desastre. El apoyo psicosocial a las personas afectadas, incluida la niñez, es clave para la respuesta humanitaria, ya que tiene un impacto inestimable en la vida de las personas que se encuentran en una situación de necesidad crítica." Parte de la información fue facilitada por la Agencia de Noticias Xinhua

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Donación islámica

Como la mayor red mundial de organizaciones humanitarias y voluntariado con base local, la IFRC está en una posición única para garantizar que su donación de Zakat o Sadaqah llegue a las personas y comunidades que más lo necesitan. Estamos plenamente acreditados para recibir donaciones del Zakat y estamos presentes en las comunidades junto a quienes apoyamos. Actuamos antes, durante y después de los desastres y las emergencias sanitarias para satisfacer las necesidades y mejorar la vida de las personas vulnerables, llegando a millones de personas cada año.

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Apoyo a las personas sin hogar en España: Los voluntarios y voluntarias de la Cruz Roja Española ofrecen un cálido abrazo en las frías noches de invierno

Las cuatro velas que reinan sobre una desvencijada mesa son la calefacción y la iluminación de la infravivienda, que es como ahora se llama a las cuatro paredes que se sostienen de milagro y entre las que viven, o lo intentan, Sonia y José Antonio. Como iluminación, las velas cumplen su cometido, al menos para el minúsculo espacio vivienda. Como calefacción, las velas no dan la talla: fría noche de 6 grados fuera, y dentro. Los repetidos tosidos secos de Sonia, de 38 años, son otra consecuencia de la falta de calor. El frío se te mete hasta los huesos. “Le tendrían que dar una tarjeta VIP en el hospital”, bromea José Antonio, mientras enumera la lista de afecciones pulmonares de ella. Son pareja desde hace cuatro años, casi los mismos que llevan entre estas cuatro paredes en medio de un solar que, en su día, llegó a ser una importante fábrica de carrocerías para camiones a las afueras de Alcalá de Henares, Madrid. Esta noche, como tantas otras, reciben la visita de Juani y de Basilio, dos voluntarios de los equipos de atención a personas sin hogar de Cruz Roja. Han traído algo de comida, como intuyen los dos pequeños cachorros de mastín que no paran de buscar los mimos de los voluntarios. “Vamos, baja de ahí”, reprende José Antonio a uno de los mastines callejeros, “no tenéis que ser cariñosos, debéis defender el hogar”, se lamenta. Hace poco que les robaron un generador y, con él, el calor. Los voluntarios de Cruz Roja asesoran a la pareja sobre algunas ayudas que pueden recibir y otros trámites administrativos para acceder a las mismas, pero, sobre todo, comparten su tiempo. “Nuestra principal labor es escuchar, que se abran. Imagina que vives solo, en la calle, y que no tienes a nadie con quien hablar desde que te levantas y hasta que te acuestas”, destaca Basilio, ex militar, que cumple ahora 2 años de voluntario en este programa de Cruz Roja. La ruta de Juani y Basilio los lleva ahora a los vestuarios no acabados de una instalación deportiva del municipio. No hay ventanas, ni puertas, ni luz, ni agua. El actual ‘inquilino’, Javier, llega poco después en bicicleta. A la luz de los teléfonos móviles, caminando entre los escombros, se ven colchones rotos, ropa desechada y latas de comida vacías. Pero empiezan las risas. Javier se ha echado novia y enseña orgulloso fotos de ella en su móvil a los voluntarios Juani y Basilio. Está muy contento con ella. Su anterior novia le pegaba. "Ese es el principal problema, las dependencias que arrastran muchas de las personas con las que trabajamos y la violencia que las acompaña", señala Basilio. La ruta nocturna de Juani y Basilio les lleva después a una vieja nave de un polígono industrial de Alcalá. Allí volverán a echarse unas risas y unas bromas con Moisa, de 68 años y origen rumano. Moisa ha conseguido convertir el viejo almacén en algo parecido a un hogar. Incluso tiene un televisor en el que ve películas de vaqueros, de las antiguas, las que a él le gustan. Mientras se enciende un cigarrillo, ante la mirada desaprobadora de Juani y Basilio, empiezan a hablar de lo divino y lo humano y rápidamente pasan de la política a temas más ligeros, como la cantante Carla Bruni. Tras dejar algo de comida y otros enseres, Basilio y Juani emprenden el viaje de vuelta a la sede de la Cruz Roja en Alcalá. Están un poco tristes, dicen. Hace poco perdieron a un amigo de la calle. Un "familiar", le llaman. Porque, para ellos, todos son como de la familia. "Al menos no murió en la calle, pudieron llevarlo al hospital y falleció en una cama", subraya Basilio. "A pesar de todo, hay que seguir adelante, no podemos llevarnos los problemas a casa y dejar que las situaciones que vivimos nos rompan; yo puedo ayudar si estoy bien, si sonrío", dice Juani, que en el pasado pasó un tiempo de baja cuando falleció otra persona a la que apoyaba. Apoyo integral a las personas sin hogar Juani y Basilio son dos de los más de 5.000 voluntarios de Cruz Roja Española que trabajan con personas sin hogar en España. Para ello, Cruz Roja Española dispone de 77 Unidades de Emergencia Social (UES) en cerca de 40 provincias. Además, ofrece 800 plazas en alojamientos temporales para momentos críticos y gestiona 31 centros de día en los que ofrecen duchas, lavandería o servicio de comedor cuando es necesario. Como parte de una red más amplia de organizaciones que prestan apoyo a las personas sin hogar, también pueden derivar o transportar a las personas que necesitan ayuda a otros alojamientos o servicios, según sea necesario. "El objetivo de nuestra intervención no es sólo proporcionar bienes básicos como alimentos y productos de abrigo o higiene, sino también trabajar por la inclusión social de las personas sin hogar", afirma Raquel Zafra, responsable del programa en Alcalá de Henares. "Nuestro fin es siempre que las personas acudan a diferentes espacios donde podamos prestarles un apoyo más profundo en forma de atención social, seguimiento y acompañamiento, información y orientación, mediación o actividades formativas", subraya Zafra. A través de las Unidades de Emergencia Social, Cruz Roja Española atendió a más de 18.000 personas en 2022.

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Ucrania: La IFRC advierte de que las heridas psicológicas añaden una cruel capa de dolor un año después

Ginebra / Budapest / Kiev 23 de febrero de 2023 - La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) advierte que las heridas psicológicas del conflicto armado internacional en Ucrania están añadiendo otra cruel capa de dolor a las personas que ya luchan por hacer frente a las necesidades de vivienda, hambre y medios de subsistencia. Mientras los efectos del último año siguen afectando a las familias, la red de la IFRC está llevando a cabo la mayor respuesta humanitaria de su historia. Con un llamamiento por valor de 1.600 millones de francos suizos que abarca 58 países, la red de la IFRC ha prestado asistencia médica, apoyo de salud mental y refugio a más de dos millones de personas, y hasta la fecha ha distribuido más de 87 millones de francos suizos en asistencia en efectivo para brindar opciones y dignidad a familias que lo han perdido todo. Un total de 42 Sociedades Nacionales miembros de la IFRC participan en actividades de apoyo a la población de Ucrania, dentro del país. El Secretario General de la IFRC, Jagan Chapagain, dijo: "Este año agotador ha devastado la vida de millones de personas y eso conlleva un daño psicológico tan importante como el físico. Nos estamos preparando para ampliar nuestras intervenciones de salud mental junto con dinero en efectivo, refugio, atención médica y asistencia urgente para ayudar a la gente a sobrellevar el duro invierno con cortes de electricidad y escasez de agua." Los equipos de la Cruz Roja y la Media Luna Roja están trabajando en todas partes -desde los refugios antiaéreos en Bakhmut hasta los nuevos hogares de los refugiados al otro lado de las fronteras- y han prestado apoyo psicosocial a más de un millón de personas desde febrero de 2022. A medida que pasa el tiempo, hay que hacer más para abordar la salud mental. "El trauma no conoce fronteras: los que están en Ucrania y los que han huido necesitan por igual consuelo, estabilidad y una sensación de normalidad", señaló el Sr. Chapagain. La Cruz Roja Ucraniana ha prestado apoyo psicosocial a cientos de miles de personas desde el inicio de la escalada del conflicto. Otras 34 Sociedades Nacionales miembros de la IFRC están prestando ayuda especializada a cientos de miles de personas que han buscado seguridad en otros países. El Director General de la Cruz Roja Ucraniana, Maksym Dotsenko, dijo: "Han perdido a sus seres queridos, sus hogares, sus empleos, todo. La vida de la gente está en el limbo y esta angustia les corroe por dentro, agravando aún más la crisis de salud mental. "Ayudar a las familias a encontrar mecanismos de afrontamiento, tratamiento y apoyo es crucial para nosotros. Estamos formando a personas sobre cómo responder a emergencias de salud mental y esta formación se está impartiendo en refugios antiaéreos y sótanos". En los países vecinos, las Sociedades Nacionales miembros de la IFRC están recibiendo un número creciente de peticiones de ayuda para la salud mental a través de sus sistemas de retroalimentación comunitaria. "Estamos muy lejos de la recuperación de la población ucraniana, pero asegurar el apoyo a la salud mental, junto con el apoyo en efectivo, la protección y otros servicios básicos, es una manera de contribuir a esa eventual recuperación", dijo el Sr. Chapagain. En el último año, la red de la IFRC ha movilizado a más de 124.000 voluntarios para responder a las necesidades urgentes de las personas afectadas por este conflicto armado internacional. Para más información, por favor, contacten con: [email protected] En Kiev: Nichola Jones, +44 7715 459956 En Budapest: Corrie Butler, +36 70 430 6506 En Ginebra: Jenelle Eli, +1 202 603 6803 Recursos audiovisuales disponibles para medios a través de nuestra Sala de Prensa. Nota para los editores: En el marco de una iniciativa regional destinada a satisfacer la enorme necesidad de apoyo en materia de salud mental, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de Ucrania y 24 países de la UE han aunado esfuerzos para prestar servicios de salud mental y apoyo psicosocial a más de 590.000 personas en el transcurso de tres años. Los destinatarios son personas desplazadas en Ucrania y en los países de la UE afectados, cuidadores, niños, personas mayores, personas con discapacidad, comunidades de acogida, así como voluntarios y personal de la Cruz Roja. Financiado por la Unión Europea y con la asistencia técnica de la IFRC y del Centro Psicosocial de la IFRC, el proyecto EU4Health pone en contacto a personas vulnerables con profesionales de la salud mental y voluntarios de las 25 Sociedades Nacionales.

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Inundaciones en Pakistán: Seis meses después, las necesidades humanitarias siguen siendo acuciantes

Han pasado casi seis meses desde que las inundaciones repentinas azotaron algunas zonas de Pakistán, y cientos de miles de personas siguen sufriendo sus efectos. Viviendas, medios de subsistencia y tierras de cultivo quedaron destruidos y muchas partes del país siguen bajo el agua. Se calcula que 33 millones de personas se han visto afectadas, de las cuales 20 millones siguen viviendo en condiciones terribles. Y ahora que el país ha entrado en el invierno, muchas comunidades afectadas se enfrentan al nuevo y desalentador reto de cómo sobrevivir sin vivienda, alimentos, agua potable ni fuentes de combustible para calentarse. La Media Luna Roja de Pakistán (MLRP), con el apoyo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), ha estado prestando socorro vital a las familias afectadas por las inundaciones, especialmente a las de zonas remotas, llegando hasta ahora a casi 600.000 personas. La MLRP entró en acción cuando se produjeron las inundaciones, distribuyendo alimentos cocinados y paquetes de comida para hacer frente al hambre, que mató a algunos por inanición. Sus voluntarios también distribuyeron rápidamente artículos esenciales como bidones plegables para almacenar agua potable, utensilios de cocina y kits de higiene. El refugio sigue siendo una prioridad en nuestra respuesta. Muchas personas se vieron obligadas a abandonar sus casas inundadas y retirarse al centro de evacuación más cercano. Algunos recurrieron a dormir al borde de la carretera, desprotegidos y sin apenas recursos para construir un techo sobre sus cabezas. La MLRP, con el apoyo de la IFRC y nuestros socios, ha distribuido tiendas de campaña, kits de herramientas para refugios, lonas impermeables, mantas y mosquiteras en diferentes regiones afectadas para atender las necesidades inmediatas de refugio de la población. En las zonas donde las inundaciones están retrocediendo, los problemas de salud e higiene, como el cólera, el dengue y la malaria, suponen graves amenazas para el bienestar de la población. En muchas zonas también se han registrado casos de sarna, especialmente en niños que juegan en las aguas. Antes de las inundaciones, el saneamiento deficiente y las malas condiciones higiénicas ya eran preocupantes en las provincias de Baluchistán, Khyber Pakhtunkhwa y Sindh. Las inundaciones y el anegamiento no han hecho sino empeorar la situación sanitaria general. En respuesta, la IFRC ha ayudado a la MLRP a reforzar sus servicios de salud e higiene. Por ejemplo, los voluntarios están dirigiendo unidades sanitarias móviles en las zonas más afectadas para prestar atención médica urgente, especialmente a mujeres y niños. "Las unidades sanitarias móviles han sido muy beneficiosas para mí y para esta comunidad", afirma Jamila, madre de cuatro hijos de la provincia de Sindh que espera su quinto hijo. Tanto los adultos como los niños del pueblo donde vive Jamila, Dayee Ji Wandh, han recibido asistencia médica y medicamentos para sus problemas. A Jamila y a otras mujeres embarazadas les ha resultado fácil pedir consejo para problemas de salud comunes, como la fiebre y la diarrea. Escuche más de Jamila en este vídeo: "A través de las unidades sanitarias móviles, la gente ha estado trayendo a sus hijos enfermos para que reciban tratamiento siempre que ha sido necesario", dijo Sabira Solangi, voluntaria de la Media Luna Roja de Pakistán de la misma zona. El agua contaminada es otro gran problema, especialmente en Sindh, donde la calidad del agua en toda la región es excepcionalmente mala. Las pocas bombas manuales que existían para ofrecer agua limpia sufrieron graves daños durante las inundaciones. El equipo de agua, saneamiento e higiene de la IFRC ha estado trabajando sin descanso para suministrar agua potable limpia. También llevaron a cabo evaluaciones exhaustivas para determinar los lugares adecuados para instalar nuevas bombas manuales y excavar pozos de sondeo. La IFRC también apoyó a la Media Luna Roja de Pakistán en la instalación de plantas móviles de tratamiento de agua y letrinas en diferentes distritos para ayudar a quienes necesitan agua limpia. "Apreciamos mucho lo que la Media Luna Roja ha instalado aquí, especialmente con el agua potable. Es una necesidad básica para todos, y fue un gran alivio cuando se instalaron las plantas de tratamiento", dice Maula Bakhsh Khakrani, un joven de 20 años de Jacobabad, en la provincia de Sindh. Hablando de la situación actual del país, el presidente de la Media Luna Roja de Pakistán, Shahid Ahmed Laghari, dijo: "Las necesidades masivas requieren un apoyo masivo. La Media Luna Roja de Pakistán pide a todos los posibles donantes que apoyen los esfuerzos de recuperación temprana, rehabilitación y reconstrucción de la población afectada por las inundaciones." -- Haga clic aquí para obtener más información sobre el Llamamiento de la IFRC para las inundaciones de Pakistán. Y haga clic aquí para donar a nuestra respuesta en curso.

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Tonga: aumenta la ayuda tras la erupción y el tsunami

Kuala Lumpur/Suva, 26 de enero de 2022: los equipos de socorro locales están proporcionando suministros urgentes a las comunidades de Tonga, gravemente golpeadas por una erupción volcánica y un tsunami que destruyeron cientos de hogares y dejaron a miles sin agua potable. Los artículos de socorro se están descargando después de que el aeropuerto fuera limpiado de cenizas, lo que hace que sea seguro para los aviones aterrizar. El personal y los voluntarios de la Cruz Roja de Tonga han estado ayudando a las personas desde el momento en que se activó la alerta de tsunami y están aumentando la entrega de agua potable, refugios temporales y otros suministros de socorro críticos en muchas islas del país. Sione Taumoefolau, Secretario General de la Cruz Roja de Tonga, dijo: “Este desastre ha sacudido a la gente de Tonga como nada que hayamos visto en nuestra vida. El tsunami ha arrasado con casas y pueblos, pero ya estamos reconstruyendo entre las cenizas. “Después de estar aislados del mundo, estamos muy agradecidos por los suministros de socorro que se entregan en nuestras costas. Nuestros equipos de la Cruz Roja están utilizando botes y camiones para llevar estos artículos vitales esa última milla hasta las comunidades que necesitan refugio, agua y otras necesidades básicas. “Existe una necesidad urgente de que las personas tengan acceso a fuentes de agua segura en los próximos días y semanas. La ceniza ha afectado a los tanques de agua, por lo que se requiere tiempo para asentarse y un tratamiento cuidadoso antes de su uso. También ha asfixiado gran parte del país, incluidas casas y cultivos. “Es fundamental limpiar estas cenizas para que no lleguen a los suministros de agua cuando llegue la próxima lluvia. “El refugio es una prioridad principal para las familias cuyos hogares han sido completamente destruidos por el tsunami. La gente lo ha perdido todo. Necesitamos brindar apoyo inmediato y luego centrar nuestra atención en el largo plazo. Será un momento difícil, pero nos recuperaremos”. Para apoyar los esfuerzos de socorro de nuestra respuesta dirigida localmente, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento de emergencia de 2,5 millones de francos suizos para brindar asistencia urgente que incluye agua potable, lonas impermeables, materiales de refugio, incluidos juegos de herramientas para reconstruir, artículos para el hogar como juegos de cocina y kits de higiene. Katie Greenwood, Jefa de la Delegación de la IFRC en el Pacífico, dijo: “Si bien el daño a algunas de las islas es verdaderamente devastador, es alentador ver a la Cruz Roja y los gobiernos de todo el mundo brindando asistencia a las personas más afectadas de Tonga, habilitando servicios y artículos de socorro muy necesarios. “Una respuesta humanitaria bien coordinada que reúna a gobiernos y organizaciones internacionales para apoyar a agencias locales como la Cruz Roja de Tonga es crucial en el Pacífico. Estas asociaciones son críticas para la entrega efectiva de ayuda inmediata y apoyo a largo plazo”. Para más información, contacten con: En Suva: Soneel Ram, +679 9983 688, [email protected] Oficina Asia Pacífico: Joe Cropp, +61 491 743 089, [email protected] Oficina Asia Pacífico: Antony Balmain, +60 12 230 8451, [email protected]

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Refugio y asentamientos

La programación de refugios y asentamientos es una parte vital de la asistencia humanitaria que brindan la Federación Internacional y nuestras Sociedades Nacionales. Es importante no solo en las secuelas inmediatas de un desastre, sino para ayudar a restaurar la dignidad de las comunidades y fortalecer su resiliencia ante futuras conmociones y peligros.