El trabajo humanitario nunca debería ser una sentencia de muerte, pero para muchas personas lo es cada vez más
Ginebra, 5 de mayo de 2026 - Mientras la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) celebra el 107.º aniversario de su fundación el 5 de mayo y se prepara para el Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja el 8 de mayo, debemos afrontar una cruda realidad. El trabajo humanitario se ha vuelto cada vez más peligroso, y es el personal humanitario local el que está pagando el precio más alto. Recientemente, el conflicto en Medio Oriente ha cobrado un enorme tributo entre nuestros colegas. Seis personas voluntarias, entre ellas cuatro de la Media Luna Roja Iraní y dos de la Cruz Roja Libanesa, perdieron la vida y muchas más resultaron heridas mientras intentaban ayudar a otras personas. Este es el último ejemplo de una tendencia mortal que pone cada vez más en peligro al personal humanitario local. Las cifras lo dejan claro (datos de la red de la IFRC):Trece personas voluntarias y miembros del personal de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han perdido la vida en los primeros cuatro meses de 2026 mientras realizaban su labor humanitaria. Nueve de ellas murieron en ataques violentos y cuatro fallecieron en accidentes mientras estaban de servicio, mientras que muchas otras han sufrido ataques, lesiones y amenazas.Cuatro miembros de la Media Luna Roja Iraní y dos personas voluntarias de la Cruz Roja Libanesa fueron asesinadas mientras realizaban sus tareas humanitarias desde la escalada de las hostilidades en Medio Oriente en 2026.Desde 2023 hasta la fecha, casi 100 personas voluntarias y miembros del personal de la red de la IFRC han fallecido o han sido asesinadas mientras prestaban servicio a sus comunidades. Esto forma parte de una tendencia global más amplia, siendo 2024 el año más mortífero registrado para el personal humanitario en todo el mundo.Para ponerlo en contexto, durante los cinco años anteriores (2018-2022 inclusive), más de 30 personas voluntarias y miembros del personal de la red de la IFRC fallecieron en el cumplimiento de su deber, aproximadamente la mitad de ellas en ataques violentos. Antes de 2018, solo hubo otro año comparable —2017—, en el que se produjo uno de los ataques más mortíferos contra nuestro personal y voluntariado, cuando 10 miembros de la Cruz Roja de la República Centroafricana fueron asesinados en el cumplimiento de su deber. Ese mismo año, un total de 32 personas voluntarias y miembros del personal fueron asesinadas por actos de violencia y 5 fallecieron en accidentes.Desde 2023, tres Sociedades Nacionales de la Media Luna Roja se han visto particularmente afectadas, representando más del 70 por ciento de las muertes en la red de la IFRC. La Sociedad de la Media Luna Roja Sudanesa ha perdido 23 personas voluntarias y miembros del personal, la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina 32, y la Sociedad de la Media Luna Roja Iraní 15.Las cifras de muertes de personal humanitario en el cumplimiento de su deber de la red de la IFRC también muestran que la proporción de personas fallecidas en incidentes violentos frente a los no violentos también ha aumentado. En 2024, esta cifra se disparó al 92 %. En 2025, la cifra fue del 88 %. En lo que va de 2026, el 69 % del personal humanitario de la red de la IFRC que ha fallecido en el cumplimiento de su deber ha muerto en incidentes violentos.Por último, es el personal humanitario local, en su gran mayoría, el que está pagando el precio más alto. Los datos globales de la Base de Datos sobre la Seguridad del Personal Humanitario (que registra las muertes violentas de todo el personal humanitario a nivel mundial) muestran que, en 2025, de las 332 personas trabajadoras humanitarias que perdieron la vida en incidentes violentos en todo el mundo, el 99 % eran personal local. Los datos son claros. No se trata de un aumento puntual causado por un solo incidente o contexto, sino de una tendencia peligrosa que amenaza la seguridad del personal humanitario. También apunta a un entorno de riesgo cambiante, con una gama cada vez más compleja de actores involucrados en la violencia contra el personal humanitario. Cada una de estas cifras cuenta una historia de aceleración; desigualdad; consecuencias para las operaciones humanitarias; falta de rendición de cuentas.El derecho internacional humanitario es claro. El personal, las instalaciones y los bienes humanitarios deben ser respetados y protegidos. Los emblemas de la Cruz Roja, la Media Luna Roja y el Cristal Rojo son símbolos de protección. Los ataques contra el personal humanitario son inaceptables y no se debe permitir que se normalicen.La comunidad internacional debe tomar medidas concretas para respetar y proteger al personal humanitario y garantizar su acceso seguro y sin obstáculos. Los Estados deben utilizar su influencia para garantizar el respeto del derecho internacional humanitario.Al mismo tiempo, se debe hacer más para garantizar la seguridad y el bienestar del personal humanitario, en particular del personal local y el voluntariado. Esto incluye invertir en capacitación, equipo de protección, seguros y apoyo para ellos y sus familias.Hacemos un llamado a que se adopten medidas concretas para respaldar iniciativas como la Declaración para la Protección del Personal Humanitario. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, junto con nuestras 191 Sociedades Nacionales y 17 millones de personas voluntarias, está dispuesta a colaborar con los gobiernos, las Naciones Unidas y todos los socios para convertir esta Declaración en acciones concretas que garanticen una protección real y duradera. Es hora de que este mensaje sea escuchado y se actúe en consecuencia. Es hora de poner fin al ciclo de violencia.Para obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con:[email protected] Ginebra:Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367 Scott Craig, +41 76 370 3575