Asistencia con efectivo y cupones

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Nota de prensa

Un año después del terremoto de Myanmar, los equipos de respuesta locales impulsan la recuperación, mientras que la ayuda internacional sigue siendo fundamental

Yangón/Kuala Lumpur/Ginebra, 27 de marzo de 2026 – Un año después de que un devastador terremoto azotara el centro de Myanmar, las comunidades y los equipos de respuesta locales siguen demostrando una fortaleza extraordinaria al reconstruir sus vidas en medio de crisis que se superponen. A pesar de que miles de familias trabajan para recuperarse de la destrucción de sus hogares, escuelas y centros de salud, el conflicto en curso, los desafíos económicos, las inundaciones y el calor extremo han agravado las dificultades de millones de personas en todo el país.Ante estos desafíos, el apoyo de la IFRC ha sido fundamental para ayudar a la Sociedad de la Cruz Roja de Myanmar (MRCS) y a su red de miles de personas voluntarias capacitadas a seguir siendo un salvavidas para las comunidades, llegando a menudo a las familias en condiciones más vulnerables en zonas remotas y de difícil acceso. El apoyo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y 32 Sociedades Nacionales de todo el mundo, así como de otros socios y donantes, ha proporcionado asistencia vital a más de 213.652 personas en 31 municipios.El voluntariado local en el centro de una recuperación impulsada por la comunidadDesde las primeras horas del desastre, el personal y voluntariado de la Cruz Roja de Myanmar se movilizaron para brindar primeros auxilios, atención médica, alimentos y agua potable, artículos de refugio y suministros domésticos esenciales, a menudo viajando desde todos los rincones del país para ayudar a quienes lo necesitaban."Un año después del terremoto de marzo de 2025, las comunidades de Myanmar siguen demostrando una fortaleza y una dignidad extraordinarias", afirmó Nadia Khoury, jefa de delegación de la IFRC en Myanmar."Acabo de visitar los lugares donde se llevan a cabo las actividades en 16 aldeas y distritos diferentes en varias de las zonas afectadas por el terremoto, y me ha impresionado ver cómo la Cruz Roja de Myanmar ha trabajado con los comités comunitarios, con los líderes de las aldeas y a través de las personas voluntarias para abordar realmente las necesidades más acuciantes de las comunidades de una manera inclusiva, participativa y digna", añadió.Asistencia flexible: restablecer la capacidad de elección, la dignidad y una recuperación más rápidaUn pilar fundamental de la respuesta ha sido la ayuda multipropósito, que ha permitido a las familias elegir lo que más les importa al comenzar a reconstruir sus vidas. Tras recibir alojamiento de emergencia, asistencia médica y artículos de primera necesidad, muchas personas utilizaron las subvenciones para reparar sus hogares, comprar alimentos, reemplazar las pertenencias perdidas o pagar gastos médicos.Gracias a las sólidas redes comunitarias de la Cruz Roja de Myanmar, la asistencia multipropósito se ha prestado de manera eficaz, incluso en lugares de difícil acceso. Si bien trabajar en estos lugares puede ser un desafío y requiere una gestión cuidadosa, la Cruz Roja de Myanmar ha establecido sistemas sólidos para garantizar que los fondos se utilicen de manera segura y eficaz. Durante el último año, la IFRC también facilitó el uso de nuevas herramientas digitales para mejorar la transparencia, fortalecer la retroalimentación de la comunidad y garantizar que la asistencia llegue a quienes más la necesitan, cuando la necesitan.Refugios gestionados por la comunidad que permiten una vida más segura y dignaParalelamente, la Cruz Roja de Myanmar ha permitido a cientos de familias construir viviendas seguras y adecuadas al contexto local mediante un enfoque de refugios gestionados por la comunidad, con asistencia técnica y orientación de la Cruz Roja de Myanmar y la IFRC. Gracias a las subvenciones, las familias eligen entre los diseños que prefieren, los cuales cumplen con las normas de seguridad e incorporan técnicas de "Reconstrucción más segura", como la recolección de agua de lluvia, la ventilación, las instalaciones de saneamiento y la energía solar. Estos refugios se construyen con materiales locales y se refuerzan para resistir futuros peligros como terremotos, inundaciones y ciclones.Persisten enormes necesidades a medida que continúa la recuperación"Aún queda mucho por hacer este año y en 2027. Hemos recibido una respuesta extraordinaria de la comunidad internacional. La Cruz Roja de Myanmar ha actuado con profesionalismo y experiencia de manera oportuna, y esperamos seguir trabajando juntos para continuar ayudando a las personas afectadas por el terremoto y a otras personas vulnerables aquí en Myanmar", dijo Jonathan Brass, gerente de operaciones de la Delegación de la IFRC en Myanmar.La IFRC pide apoyo sostenidoEl Llamado de Emergencia de la IFRC para Myanmar solo cuenta con un 29,4 % de financiación, lo que limita la capacidad de ampliar las actividades de recuperación que las comunidades necesitan con urgencia. Las contribuciones adicionales son esenciales para garantizar que las familias puedan seguir reconstruyendo con dignidad y esperanza."La recuperación está lejos de haber concluido. Ahora esperamos con interés la fase de recuperación a través de los medios de subsistencia, el suministro adicional de refugios y saneamiento integrados, y la incorporación de la sostenibilidad y la preparación para desastres en nuestro trabajo comunitario", añadió Nadia Khoury.Notas para la edición:Visuales:FotosyB-roll disponibles.Artículo:One year after the earthquake, rebuilding lives and livelihoodsPara obtener más información o solicitar una entrevista, póngase en contacto con:[email protected] Kuala Lumpur:Afrhill Rances, +60 19 271 3641En Ginebra: Tommaso Della Longa, +41 79 708 4367

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Cabo Verde: La Cruz Roja ayuda a las comunidades afectadas por las inundaciones a recuperarse y reconstruirse.

Los equipos de la Cruz Roja Ucraniana instalaron un punto de calefacción, uno de los varios que hay en la región de Kiev, para ayudar a la población a mantenerse caliente tras los cortes de electricidad a gran escala que se produjeron en Kiev.Cabo Verde: La Cruz Roja ayuda a las comunidades afectadas por las inundaciones a recuperarse y reconstruirse.Hace cuatro meses, las islas de San Vicente y Santo Antón, en Cabo Verde, se vieron afectadas por las lluvias torrenciales provocadas por la tormenta tropical Erin. En cuestión de horas, las calles se convirtieron en torrentes feroces que arrasaron todo a su paso.Miles de viviendas e infraestructuras esenciales quedaron destruidas o gravemente dañadas. Sin una fuerte solidaridad nacional e internacional y una respuesta rápida y coordinada, muchas familias afectadas no habrían podido hacer frente a las consecuencias.En Bela Vista, uno de los barrios más afectados de Covada de Bruxa, en San Vicente, los signos visibles de las inundaciones se han ido desvaneciendo poco a poco, pero las cicatrices invisibles permanecen.Más allá de la apariencia de un retorno a la normalidad, miles de familias siguen lidiando con los efectos a largo plazo del desastre, luchando cada día por reconstruir sus vidas y recuperar su dignidad."Cuando comenzaron las inundaciones, yo no estaba en casa", recuerda Vera Lucía Andrade, madre de seis hijos y vendedora ambulante. "Corrí para intentar salvar a mi hijo, que se había quedado atrás, y algunas pertenencias, pero el agua ya lo había inundado todo".Una respuesta de emergencia vitalInmediatamente después de las inundaciones, la Cruz Roja de Cabo Verde, con el apoyo de la Federación Internacional, se puso en marcha. Cientos de personas voluntarias trabajaron junto con las autoridades locales para ayudar a las comunidades afectadas.La IFRC lanzó un llamamiento de emergencia con el fin de reunir 3 millones de francos suizos y movilizó 565.000 francos suizos de su Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF) para apoyar a la Cruz Roja de Cabo Verde en la asistencia a las personas afectadas. También se desplegaron equipos especializados, incluidas unidades de respuesta a emergencias (ERUs, por sus siglas en inglés), para reforzar la respuesta.Hasta ahora, más de 1.000 familias han recibido asistencia, incluyendo kits de alimentos y artículos domésticos esenciales, mientras que más de 470 familias se han beneficiado de asistencia en salud. Las actividades de promoción de la higiene también han llegado a más de 8.400 personas, ayudando a las comunidades a proteger su salud y bienestar.Apoyo a la recuperación de las familias en condiciones más vulnerablesA medida que la fase de emergencia da paso gradualmente a la recuperación, los esfuerzos se centran ahora en restablecer los medios de subsistencia. Unas 580 familias de San Vicente y Santo Antón han comenzado a recibir asistencia en efectivo de 26.000 escudos caboverdianos (CVE), es decir, 235 euros, para ayudarles a satisfacer sus necesidades básicas.Para Vera Lucía, cabeza de familia, esta ayuda es vital."Agradezco sinceramente el apoyo de la Cruz Roja", afirma. "Como vendedora ambulante, no había podido trabajar desde las inundaciones. Con el dinero que he recibido, podré reiniciar y ampliar mi pequeño negocio y mantener a mi familia. También espero poder construir más adelante un muro de protección detrás de mi casa para resistir mejor futuras inundaciones".Además de la ayuda en efectivo, la Cruz Roja de Cabo Verde, con el apoyo de la IFRC, también está ayudando a rehabilitar los sistemas comunitarios de abastecimiento de agua gravemente dañados por las inundaciones en Santo Antão. La restauración de estas infraestructuras es esencial para prevenir el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua y fortalecer la resiliencia de la comunidad."Aquí, en Ribeira Da Cruz, la población depende del agua potable del manantial, que apenas se ha visto afectado", explica Vincenzo Buccheri, jefe del equipo de rehabilitación del suministro de agua de la ERU. "Gracias a nuestro programa Cash for Work, la comunidad está rehabilitando las infraestructuras sin necesidad de contratar a empresas externas"."Nosotros proporcionamos los materiales, mientras que la población, 50 % hombres y 50 % mujeres, realizan el trabajo por sí mismos. Este enfoque no solo fortalece la resiliencia de la comunidad, sino que también garantiza la propiedad sostenible de la infraestructura".Mantener el impulso de la solidaridadPara Julio Mondlane, director de operaciones de la IFRC en Cabo Verde, la transición de la respuesta de emergencia a la recuperación requiere un compromiso sostenido."La respuesta de emergencia cubrió las necesidades inmediatas de muchas comunidades", afirma. "Ahora, nuestra prioridad es ayudar a las familias a recuperarse de forma sostenible y restablecer sus medios de vida, al tiempo que se refuerzan los sistemas nacionales de alerta temprana y acción temprana. Esto requiere tiempo, recursos y el apoyo continuo de los donantes y socios. Sin ello, las comunidades más vulnerables corren el riesgo de seguir atrapadas en la crisis".

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De la crisis a la resiliencia: Apoyo a las familias de pastores en Mongolia un año después

Ulán Bator/Pekín/Kuala Lumpur, 14 de julio de 2025 —Un año después del invierno más duro que ha vivido Mongolia en casi medio siglo, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Sociedad de la Cruz Roja de Mongolia celebran el fin de una importante operación humanitaria respaldada por un llamamiento internacional de emergencia de la IFRC.La operación no solo ha proporcionado asistencia vital a más de 25.000 personas en 21 provincias, sino que también ha ayudado a la comunidad a desarrollar una resiliencia a largo plazo frente a los crecientes retos relacionados con el clima.El invierno que comenzó a finales de 2023 trajo consigo un devastador dzud, una condición climática severa y de inicio lento en la que la nieve y el hielo cubren el suelo, impidiendo que los animales accedan a los pastos y provocando la muerte generalizada de animales.En junio de 2024, más de ocho millones de cabezas de ganado habían perecido, lo que supone alrededor del 12,5 % del ganado del país según cifras oficiales, lo que amenazaba no solo la fuente de alimento de los pastores, sino también la principal fuente de ingresos de miles de familias.Ayuda vital en pleno inviernoUransaikhan, de 68 años, y su marido, de 70, residentes en la provincia de Sukhbaatar, han soportado los duros inviernos de Mongolia desde la década de 1990, pero el dzud del año pasado les puso a prueba como nunca antes. Ella recuerda la ansiedad y la desesperación que sentía cada mañana al ir a ver cómo estaban sus animales."Nuestros animales se morían de hambre, les daba té hervido porque no teníamos nada más". En un momento dado, la nieve selló su ger —la casa tradicional mongola— y su marido tuvo que levantarla por el techo para que pudiera excavar y sacarlos. Para la primavera, habían perdido más de dos tercios de su ganado.Desde los primeros indicios de la crisis en diciembre de 2023, la Sociedad de la Cruz Roja de Mongolia movilizó a más de 900 personas voluntarias capacitadas para llegar a más de 5.000 hogares de pastores en 21 provincias.Gracias al llamamiento de emergencia de 2,7 millones de francos suizos que la IFRC lanzó junto con la Cruz Roja de Mongolia, los kits para el cuidado de los animales permitieron a las familias de pastores proteger el ganado que les quedaba y, con el dinero en efectivo para fines múltiples, compraron alimentos, combustible, y heno y forraje para los animales.Dado que el desastre tuvo un profundo costo psicosocial para las personas afectadas, la operación también proporcionó apoyo psicosocial y de salud mental, que llegó a 11.350 personas y permitió la creación de 12 centros permanentes de asesoramiento en este tema, junto con la formación esencial para el personal y el voluntariado de la Cruz Roja de Mongolia.Las encuestas mostraron que la mayoría de los hogares estaban satisfechos con la asistencia general. "El dinero en efectivo y los artículos fueron de gran ayuda. No se imaginan lo agradecida que estoy", dijo Uransaikhan. Gracias al programa de dinero en efectivo y a los kits para el cuidado de los animales, las familias de pastores, incluida Uransaikhan, pudieron comprar combustible y alimentos para sobrevivir a las peores semanas y proteger a los animales que les quedaban.Además, la IFRC movilizó a siete especialistas en situaciones de emergencia para prestar apoyo técnico a la Cruz Roja de Mongolia con el fin de garantizar la alta calidad de las intervenciones previstas y profundizar en los campos más afectados para ayudar a reforzar la capacidad de los equipos de la Cruz Roja para responder al desastre.De la recuperación a la adaptación a largo plazo: construyendo un futuro resiliente al clima"El dzud es un desastre que afecta a todos los aspectos de la vida de las familias de pastores", afirmó Bolormaa Nordov, secretaria general de la Cruz Roja de Mongolia. "Hemos sido testigos de cómo el dzud ha pasado de producirse una vez cada diez años a hacerlo cada dos o tres años. Nuestro objetivo era proporcionar ayuda de emergencia para ayudar a las familias a sobrevivir a este desastre, recuperar sus medios de vida y fortalecer su resiliencia y adaptación a largo plazo".A medida que el clima cambiaba, esta operación continuó centrándose en la recuperación y el fortalecimiento de la resiliencia de las familias de pastores. Para la primavera de 2025, se construyeron 30 refugios invernales para animales junto con instalaciones sanitarias, lo que ayudó a 126 pastores a proteger mejor su ganado. A través de la diversificación de ingresos y subvenciones para pequeñas empresas, la IFRC y la Cruz Roja de Mongolia ayudaron a la gente a generar diferentes fuentes de ingresos.Aunque la operación ha concluido, el compromiso con la recuperación a largo plazo y la preparación para el clima sigue siendo firme. El dzud de 2023-2024 evidenció los graves retos que plantea el cambio climático.De cara al futuro, la Cruz Roja de Mongolia, con el apoyo de la IFRC, está trabajando en un Marco Estratégico de Resiliencia Climática 2025-2032 para reducir de forma proactiva los riesgos climáticos y fortalecer la capacidad de adaptación y respuesta liderada por la comunidad."Incluso en los paisajes más inhóspitos, vimos una inmensa generosidad, fortaleza y espíritu de apoyo mutuo, a pesar de que la gente había sufrido tantas pérdidas", afirmó Olga Dzhumaeva, jefa de la Delegación de la IFRC en Asia Oriental. "Nos centraremos en la adaptación climática a largo plazo mediante sistemas de alerta temprana, medios de vida diversificados y resilientes, y soluciones innovadoras y climáticamente inteligentes. En colaboración con la Cruz Roja de Mongolia, seguiremos fortaleciendo la resiliencia de las comunidades y garantizando un futuro sostenible".Para más información y solicitar una entrevista, póngase en contacto al correo:[email protected] Beijing:Kexuan Tong,+86 13147812269En Kuala Lumpur:Afrhill Rances,+60 19 271 3641En Ginebra:Scott Craig: +41 76 370 3575

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Suazilandia: Cómo la asistencia económica está empoderando a las mujeres para reconstruir sus vidas tras una catástrofe.

Incluso antes de las inundaciones, la vida de Banele Mamba ya era bastante difícil. Pero entonces llegaron las inundaciones y esta madre de 31 años y cinco hijos tuvo que hacer frente a los graves daños que sufrió la casa de su familia."El agua se filtraba por toda la casa", cuenta. "Estaba muy preocupada, sobre todo porque padezco una enfermedad crónica. No quería que los niños enfermaran de gripe, cólera u otras enfermedades".Banele Mamba pudo arreglar algunas de esas goteras, hacer otras reparaciones importantes y reponer su despensa gracias a la ayuda financiera que le proporcionó la Sociedad de la Cruz Roja de Suazilandia.La Cruz Roja ha estado trabajando en colaboración con la Delegación de Pretoria de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) como parte de la Alianza Programática (ECHO PP), financiado por la Unión Europea (UE), para entregar dinero en efectivo y cupones a las personas afectadas por las recientes inundaciones.A diferencia de otras formas de ayuda humanitaria, como alimentos o artículos para el hogar, las transferencias de dinero en efectivo y los cupones dan a personas como Banele la posibilidad de decidir qué es lo que más necesitan sus familias tras una crisis.Tanto el dinero en efectivo como los cupones, que se entregan mediante transferencias de dinero móvil, se canjean en forma de dinero en efectivo. Este enfoque empodera a las familias y, al mismo tiempo, apoya la economía local al aumentar las compras en las tiendas y mercados de la comunidad.Para Banele Mamba, la flexibilidad de la ayuda en efectivo supuso una gran diferencia. Utilizó parte de los fondos para sellar las partes del techo que goteaban y reforzar las paredes para evitar que el agua se filtrara durante las fuertes lluvias.También utilizó el dinero para comprar alimentos básicos y artículos de higiene personal, productos que antes le costaba mucho poder comprar de forma regular. Así, en los meses en que el presupuesto familiar era ajustado, pudo evitar pedir préstamos a los prestamistas locales."Creemos que las personas afectadas por las crisis son las más indicadas para decidir cuáles son sus necesidades", afirma Tebukhosi Dlamini, responsable de programas seguros e inclusivos de la Sociedad de la Cruz Roja de Suazilandia.Mientras que la UE proporcionó la financiación, la IFRC aportó orientación técnica y apoyo en la revisión de políticas a la Cruz Roja de Suazliandia durante la planificación y la ejecución del programa. Para ello, la delegación de la IFRC en Pretoria aplicó una perspectiva sensible a la protección y al género en todas las etapas de la colaboración programática."Al aplicar principios sensibles a la protección y al género, nos aseguramos de que mujeres como Banele no solo sean incluidas, sino que también sean prioritarias en los procesos de selección", añadió Dlamini.Poner en práctica la inclusiónPoner en práctica la inclusión Los hogares encabezados por mujeres, sobrevivientes de violencia de género, cuidadoras de niños huérfanos y otros grupos en situación de riesgo recibieron una alta prioridad, reconociendo que las personas en estas situaciones a menudo enfrentan mayores riesgos y obstáculos para la recuperación."Centrarse en las mujeres y otros grupos vulnerables no es solo una cuestión de justicia, sino también de eficacia", afirma Boitumelo Phihlela, que trabaja como coordinadora de protección, género e inclusión, así como de participación comunitaria y rendición de cuentas, para la Delegación de Pretoria de la IFRC."Cuando damos prioridad a las personas que corren mayor riesgo, reforzamos la resiliencia de toda la comunidad. Las mujeres, en particular, desempeñan un papel fundamental en el bienestar de la familia y la comunidad, por lo que apoyarlas directamente genera un efecto dominó de cambios positivos"."Este enfoque también garantiza que la protección y la dignidad sean fundamentales en nuestra respuesta, lo cual es clave para generar confianza y lograr una recuperación a largo plazo".El proceso se rige por criterios inclusivos desarrollados conjuntamente con las comunidades, que luego participan en la aplicación de estas normas en todos los aspectos de la iniciativa.Aprendizaje y mejora continua: lecciones clave aprendidasEl programa de asistencia en efectivo y cupones en Suazilandia es parte de los esfuerzos para mejorar continuamente la forma en que la IFRC trabaja con las comunidades, las apoya y las acompaña después de una crisis. La delegación de la IFRC en Pretoria y sus socios, por ejemplo, también utilizan esta mentalidad inclusiva, junto con la asistencia en efectivo y cupones, para fortalecer la resiliencia a largo plazo de los agricultores locales en otros cuatro países del sur de África (Lesoto, Botsuana, Sudáfrica y Namibia). El apoyo también se ofrece en forma de semillas y otros insumos agrícolas, lo que garantiza que las comunidades no solo sobrevivan hoy, sino que estén mejor preparadas para el futuro.A continuación se presentan algunas de las lecciones clave aprendidas de la colaboración de tres años de la delegación de la IFRC en Pretoria en el marco de la Alianza Programática.Incorporar los principios de protección, género e inclusión en todas las etapas del diseño y la ejecución de los programas, garantizando que se tengan en cuenta y se aborden las necesidades, los riesgos y las capacidades específicas de los diferentes grupos, en particular las mujeres, la niñez, las personas con discapacidad y otras poblaciones vulnerables.Dar prioridad a la participación proactiva e inclusiva de la comunidad, en la que no solo se establezcan mecanismos de retroalimentación, sino que estos sean confiables y accesibles para todos los segmentos de la población. Fortalecer el ciclo de retroalimentación garantizando que los aportes de la comunidad se utilicen para informar y ajustar la programación. Es necesario utilizar la retroalimentación de la comunidad para configurar las decisiones de planificación, lo que ayuda a generar confianza y garantiza una mayor rendición de cuentas ante las poblaciones que reciben la ayuda. En una comunidad agrícola, por ejemplo, la población señaló que las semillas proporcionadas inicialmente no eran adecuadas para las condiciones locales del suelo y el clima, lo que afectaba al crecimiento de los cultivos. Al conocer esta información, el programa de la Cruz Roja se adaptó y se obtuvieron y distribuyeron variedades de semillas más adecuadas, lo que mejoró los resultados de la cosecha y reforzó la confianza de la comunidad en que sus comentarios dan lugar a cambios reales."No basta con tener sistemas de retroalimentación, debemos hacerlos visibles, fiables y utilizarlos para tomar decisiones", afirmó Phihlela, de la IFRC. "Así es como construimos una verdadera rendición de cuentas".Más información sobre la asistencia en efectivo y cupones en la IFRCMás información sobre la Alianza Programática

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Brasil: ayuda financiera de la Cruz Roja impulsa la recuperación de miles de familias afectadas por las inundaciones en Rio Grande do Sul

Hace un año atrás, el mundo miraba con incredulidad cómo la moderna ciudad de Porto Alegre, en Brasil, quedaba sumergida bajo una de las peores inundaciones de su historia. Entre el 29 de abril y el 4 de mayo de 2024 en el sur del país llovió sin parar.Los puentes colapsaron, las carreteras fueron arrasadas y los estadios quedaron cubiertos por el agua, que llegaba casi a la altura de los semáforos. La entrada a las estaciones de transporte público, escuelas y hospitales eran invisibles.Apenas unas semanas después, en junio, nuevas lluvias intensificaron la crisis. En total, más de 2.3 millones de personas fueron afectadas, 182 perdieron la vida y más de 422 mil se vieron obligadas a dejar su casa.Ante esta emergencia, la IFRC activó un Llamamiento de Emergencia, con el fin de ampliar la respuesta humanitaria de la Cruz Roja Brasileña. Gracias a este esfuerzo, más de catorce mil personas han recibido asistencia humanitaria.Como parte de su respuesta humanitaria, la Cruz Roja ha distribuido artículos de higiene, limpieza y desinfección de hogares; y facilitó el acceso a servicios de salud. En estos 12 primeros meses posterior a la emergencia:Casi 5.000 personas han recibido atención integral en salud y capacitación en primeros auxilios.Más de 4.500 personas recibieron kits de higiene y de limpieza, bidones para almacenar agua y filtros para potabilizarla.Alrededor de 7.200 personas en nueve municipalidades han recibido artículos como mosquiteros, lonas, lámparas solares, artículos de cocina, mantas y kits de herramientas para reparar las viviendas.Además, a lo largo del proceso de recuperación, la Cruz Roja ha ofrecido apoyo psicosocial, información para prevenir enfermedades y un servicio clave: transferencias monetarias.Dinero en mano para decidir con autonomíaEn momentos de crisis, cada familia tiene necesidades distintas. Mientras algunas priorizan la compra de alimentos, otras necesitan reparar sus hogares o pagar deudas acumuladas.Por eso, la asistencia en efectivo es tan relevante. En lugar de recibir artículos preseleccionados, las familias pueden elegir en qué invertir el dinero según sus necesidades más urgentes. Nadie las conoce mejor que ellas mismas.Al realizar sus compras en mercados locales, se recuperan las ventas y los comercios afectados por las inundaciones, que pueden adquirir nuevo stock y generar empleo. Esto también apoya la recuperación del tejido socioeconómico de las comunidades afectadas por el desastre.En el sur de Brasil, el programa de transferencias monetarias inició su fase piloto en julio de 2024. Se priorizaron los hogares monoparentales, con niños y niñas menores de siete años, población adulta mayor, personas con discapacidad y/o enfermedades crónicas; familias afectadas por las inundaciones en Porto Alegre y área metropolitana, así como en la zona de la Serra.La articulación del equipo de la IFRC desplegado para la respuesta inmediata con las filiales de la Cruz Roja Brasileña, ha sido fundamental para llegar a las familias más vulnerables, fortalecer las capacidades del voluntariado local y avanzar hacia la recuperación de las poblaciones afectadas.“Un aspecto importante del trabajo en esta operación de respuesta a las inundaciones en Rio Grande do Sul es el trabajo cercano con la Cruz Roja para identificar socios locales”, comenta Roxana Trigo Ballivian, Gerenta de Operaciones de la IFRC para la emergencia.“Un ejemplo es el caso del Instituto Mujeres en Construcción, una ONG local que realizó una pre-identificación de mujeres cabezas de familia que fueron afectadas por las inundaciones en la región metropolitana de Porto Alegre”.Gracias a la relación de la Cruz Roja local con los actores comunitarios, la colaboración con las lideresas de esta organización permitió que 215 hogares de Canoas encabezados por mujeres recibieran asistencia monetaria.Hasta la fecha, más de 4.800 personas han recibido apoyo financiero para cubrir sus necesidades más urgentes.¿Cómo invierten las familias la ayuda financiera?Las familias que reciben la asistencia son totalmente libres de decidir cómo utilizarlo. La Cruz Roja sólo mantiene el contacto con ellas para recibir sus recomendaciones para próximas entregas, mejorar la experiencia de las comunidades usuarias de nuestros servicios y monitorear que no se expongan a riesgos por haber recibido este tipo de asistencia.A los 6 meses de implementación de este programa, se consultó de manera anónima sobre los principales usos que le dieron al dinero recibido. La mayoría de familias invirtió en: compra de alimentos y agua, reparación de viviendas, compra de muebles, pago de servicios básicos y pago de deudas.Otros gastos incluyeron la compra de ropa, medicamentos y productos de higiene, el pago de alquiler, el envío de remesas a familiares, y costos funerarios.“La asistencia en efectivo es un enfoque innovador que, además de una solución práctica, es una forma de asistencia que promueve la autonomía personal, a la vez que el empoderamiento comunitario y la reactivación de los mercados locales”, explica Trigo.Si quieres conocer más detalles sobre cómo se gestan y desarrollan las entregas de la asistencia monetaria, te recomendamos visitar nuestra página de asistencia en efectivo y cupones y ver el siguiente video:

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Mongolia: ayudando a los pastores a sobrevivir al "Dzud de Hierro"

El sol brillaba en lo alto del cielo sobre las vastas praderas de la provincia de Sukhbaatar, en Mongolia oriental, mientras Altantuya Damdinsuren, de 54 años, y su hermana mayor, Ochirbat Damdinsuren, recibían a los miembros de la Cruz Roja con una amplia sonrisa.En el interior de su "ger" (nombre de la vivienda tradicional mongola), se afanaban en cocinar para sus visitantes albóndigas de cordero y caldo caliente de hueso, todo ello obtenido de su propio rebaño. Es costumbre mongola ofrecer mucha comida, dulces y bebidas a los visitantes.La Cruz Roja de Mongolia y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) fueron a visitar a las dos hermanas para ver cómo les iba un año después de que un largo periodo de frío extremo devastara hace un año a las familias de pastores locales.Su visita formaba parte de un esfuerzo por evaluar cómo se está recuperando la gente después de recibir la asistencia de la Cruz Roja, que incluye dinero en efectivo, kits para animales, heno, forraje, apoyo psicosocial y mucho más.Entre los platos ofrecidos había un cuenco de queso de leche casero, extraído de la primera leche de su vaca después de alimentar al ternero recién nacido. Los animales de los pastores mongoles son algo más que una fuente de sustento: son compañeros de por vida. Las familias de pastores ayudan a sus animales a vivir, comer, parir, sobrevivir al frío, atravesar el vasto paisaje y mantenerse sanos.Encima de una mesa auxiliar hay dos grandes platos de lo que parece ser hierba de cosecha propia, cultivada por las dos hermanas. Altantuya los coge y dice: "Estos son para mis animales".Recuperarse de una pérdida devastadoraEste cuidado tan íntimo del ganado es normal aquí, pero ha sido especialmente crítico recientemente, mientras las comunidades se recuperaban del frío extremo del año pasado (conocido localmente como «dzud») que se desató hace un año. En toda Mongolia, más de 180.000 hogares de pastores se vieron gravemente afectados por el dzud. En julio de 2024, más de 8 millones de cabezas de ganado, el 12,5% del total de Mongolia, habían fallecido trágicamente, según la Cruz Roja de Mongolia.Esta dramática pérdida desencadenó una inseguridad alimentaria generalizada, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, que redujo drásticamente la producción de carne y productos lácteos básicos, hizo subir los precios e interrumpió las cadenas de suministro. Mientras tanto, las fuertes nevadas limitaron gravemente el acceso de los pastores a los mercados.Los efectos combinados del aumento de la carga de la deuda mermaron el poder adquisitivo y dispararon aún más la inflación. La escalada de los precios del heno y el forraje agravó las dificultades de todas las familias de pastores, pero especialmente de las familias monoparentales, como la de Altantuya, o de las familias con niños y niñas."Las personas a cargo en las familias de pastores tuvieron especialmente dificultades para sobrellevar el estrés de perder a sus queridos animales", explica el Dr. Gantulga Batbyamba, Director del Departamento de Salud de la Cruz Roja de Mongolia. "La pérdida de ganado repercute negativamente en su salud mental, y esto les hace sentir desesperanza y estrés por su futuro"."Además, las fuertes nevadas que acompañaron al frío extremo hicieron que las niñas y niños mayores que vivían en ciudades cercanas, o las infancias más pequeñas que asistían a internados entre semana, no pudieran volver a casa durante largos periodos".La propia Altantuya perdió casi 400 cabezas de su preciado rebaño de caballos, cabras, ovejas y vacas. Ahora sólo quedan a su cuidado unos 100 animales, incluidos los recién nacidos, y su principal fuente de ingresos siempre ha sido en gran parte el ganado; también recibe una pensión del Estado.Para hacer frente a esta enorme pérdida de medios de subsistencia desde el dzud del año pasado, Altantuya ha pedido dos préstamos distintos: uno a un banco y otro con cargo a su pensión.Respuesta de la Cruz Roja de MongoliaPara ayudar a personas como Altantuya a recuperarse de este golpe devastador, la Cruz Roja de Mongolia ha estado trabajando junto a las comunidades de pastores cuando se produjo el dzud. Una de las primeras cosas que hizo fue proporcionar kits para el cuidado de los animales y dinero en efectivo multiusos para los hogares de pastores.Para Altantuya (y más del 80% de las familias encuestadas), ese dinero se convirtió en un salvavidas. Una parte importante se gastó rápidamente en heno, forraje y alimentos adicionales para mantener vivos a sus animales.Gran parte de este apoyo fue posible gracias a los recursos movilizados a través de un Llamamiento de Emergencia mundial de la IFRC, y estos fondos se destinaron a proporcionar dinero en efectivo a los hogares necesitados, kits para el cuidado de los animales, y apoyo destinado a ayudar a las personas a hacer frente a la salud mental y los impactos psicológicos del desastre.Dentro de los kits para el cuidado de los animales hay aceite de pescado, ungüento para cascos y ojos, vitaminas en polvo y sal para lamer, que ayudaron a sus animales a sobrevivir a las duras condiciones climáticas. La Cruz Roja de Mongolia también entregó alimentos a las familias que no tenían recursos suficientes para preparar adecuadamente sus propias comidas."El heno y el forraje son la ayuda más valiosa para nosotros", dice Altantuya. "Nos permite ayudar a nuestros animales a sobrevivir".La salud mental y el apoyo psicosocial también han sido fundamentales. La Cruz Roja de Mongolia llevó a cabo una amplia labor de divulgación sobre primeros auxilios psicosociales, visitas domiciliarias a familias de pastores y visitas en persona a centros de soum (distritos), y organizó actividades en internados para apoyar a los niños y niñas que se habían separado de sus familias. También crearon una línea telefónica local de ayuda en línea y a distancia, y difundieron mensajes clave sobre salud mental a muchas comunidades.Dado que las familias de pastores viven en zonas remotas y muy alejadas, las visitas a domicilio junto con la atención de salud mental, así como las llamadas telefónicas periódicas del personal de la Cruz Roja, han sido un gran alivio, dice el Dr. Gantulga, y agrega que el apoyo de la IFRC a la formación en salud mental y apoyo psicosocial ha permitido a la Cruz Roja de Mongolia fortalecer las competencias del personal y el voluntariado en materia de salud mental y primeros auxilios psicológicos.Mientras Altantuya se encoge de hombros ante las dificultades, su hermana mayor, Ochirbat, señala que la vida durante el invierno en Mongolia nunca es fácil, y es aún más dura cuando hace mucho frío."Cuando hace mucho frío, tenemos que asegurarnos de que los animales no se tumben ni siquiera un rato en el frío; no podrían volver a levantarse y morirían congelados", explica. "Mi hermana los empuja o tira físicamente para que se levanten y sigan de pie por sí mismos".Un año después del dzud de 2024, la Cruz Roja de Mongolia y la IFRC siguen ayudando a las familias de pastores a volver a ponerse en pie, ofreciendo asistencia y servicios humanitarios esenciales a las familias y a muchas otras personas que lo necesitan. Para familias de pastores como Altantuya y su hermana, la única esperanza después de tales acontecimientos es reconstruir su rebaño y empezar de nuevo.Escrito por Rachel Punitha, Oficial Superior de Comunicaciones de la IFRC, Región de Asia y el Pacífico

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Asistencia en efectivo en Costa Rica y Panamá: el caso de dos pueblos con el mismo nombre y una historia común de resiliencia, recuperación y solidaridad

Ana Grace Solís y Leonel Rodríguez viven a más de 800 kilómetros de distancia y no se conocen. Pero tienen algunas cosas interesantes en común.En primer lugar, ambos viven en pueblos llamados Bebedero, que, como su nombre indica, están situados a orillas de un río.En segundo lugar, ambos sufrieron las graves consecuencias provocadas por las intensas lluvias de la tormenta tropical Sara en noviembre de 2024, así como varios otros sistemas de baja presión que causaron inundaciones históricas en Centroamérica. Aunque las comunidades están muy separadas -una en la región del Pacífico Norte de Costa Rica y la otra en la provincia de Los Santos, Panamá- ambas se vieron duramente afectadas.Ese mes, más de 1.1 millones de personas vieron sus vidas en riesgo por las inundaciones, desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra traídos por fenómenos climáticos extremos.Fue un momento de mucho miedo.“Ya uno no sabe hasta dónde va a llegar el nivel del agua”, nos explicó Ana Grace, vecina de Bebedero, Costa Rica. “Antes mirábamos cómo subía y uno alzaba las cosas a ciertas alturas. Ahora, cada vez que hay inundaciones se pierden las cosas”.A lo largo del litoral Pacífico -desde Guanacaste y Puntarenas en Costa Rica, hasta Veraguas, Panamá Este y la comarca Ngäbe-Buglé en Panamá- comunidades enteras fueron evacuadas, quedaron incomunicadas y sufrieron graves pérdidas económicas.Afortunadamente, las dos localidades comparten otro punto en común: ambas contaron con el apoyo de equipos locales de la Cruz Roja antes, durante y después de la emergencia."Estamos agradecidos por lo mucho que nos apoyaron, porque lograron llegar a donde estábamos metidos y dar la ayuda que se necesitaba", comentó Leonel, el vecino de El Bebedero, en Panamá.Dos operaciones, un fondo: el IFRC-DREFEse apoyo llegó como parte del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF), un recurso que financia la respuesta rápida a emergencias utilizando fondos ya aportados por donantes para casos de emergencia.Su respuesta incluyó atención en salud, acceso a agua limpia, protección de las personas en situación de mayor vulnerabilidad y una herramienta cada vez más valorada por su impacto positivo: las transferencias monetarias.La Cruz Roja Costarricense se propuso asistir a 7.500 personas, centrando la intervención en las provincias de Guanacaste y Puntarenas. De ellas, 4.000 recibieron transferencias monetarias, una estrategia que les permitió decidir por su cuenta cuáles de sus necesidades atender de forma prioritaria.Tras censos comunitarios que permitieron identificar los hogares más afectados, la Cruz Roja Costarricense organizó la entrega de tarjetas de débito en espacios seguros y accesibles, respetando siempre la dignidad y privacidad de las familias.“Darles ayuda monetaria es también permitir que la familia gestione sus propias necesidades de una forma más independiente, más autónoma, pero también más atinada a su propio contexto”, explicó Abigail López, coordinadora del IFRC-DREF para la emergencia en Costa Rica.Para Fidel Espinoza, paciente en diálisis evacuado durante la emergencia, el dinero permitió recuperar al menos parte de lo perdido. “Se me fueron la lavadora y los sillones, la mesa, la cocina. Ahora lo único que me queda es comprar la lavadora, porque la señora que me ayuda está lavando a mano”, relató.La respuesta humanitaria de la Cruz Roja también incluyó ferias de salud para promover la higiene, el manejo de residuos post-inundación y la prevención de enfermedades. Además, se distribuyeron kits de limpieza, garrafones para almacenar agua potable y repelente, y así reforzar la capacidad de las comunidades para prevenir nuevas crisis sanitarias.Por su parte, la Cruz Roja Panameña logró asistir a 2.500 personas gracias a una operación estructurada de la misma forma que la de la Cruz Roja Costarricense.El proceso para entregar la asistencia monetaria fue participativo: se realizaron evaluaciones socioeconómicas, se validaron los datos de los hogares, se organizaron jornadas de entrega de tarjetas de débito y se brindaron consejos sobre el uso seguro del dinero. Durante la distribución, los niños y niñas participaron en actividades de salud mental.Tras este proceso, las familias invirtieron en lo que estimaron necesario: alimentos, medicamentos, herramientas para reconstrucción o insumos escolares.“Ha sido una excelente ayuda la que nos han dado a la comunidad de Flores, incluyendo la emocional”, expresó Marisin Pimentel, afectada por las inundaciones. “Nos han orientado en temas que no conocíamos al momento de las inundaciones y la verdad les agradecemos de todo corazón. Si hay otra inundación, ya sabemos qué hay que hacer”.Más información sobre la asistencia en efectivo y cupones: Una herramienta clave en la acción humanitaria moderna que permite una respuesta rápida y flexible, capacita a las personas para tomar sus propias decisiones e impulsa las economías locales.Enfoque de la IFRC para la asistencia en efectivo y cuponesDignidad, diversidad y deseo: Efectivo y cupones como asistencia humanitaria a migrantes (en inglés)Belice: Tras una temporada de sequía e incendios que arrasaron las tierras de cultivo, la Cruz Roja ayuda a agricultores a plantar las semillas de la recuperación

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Dos años después, una sobreviviente del terremoto de Turquía-Siria ve un futuro mejor, más seguro y más sano.

Los devastadores terremotos que asolaron el sur de Turquía en 2023 afectaron millones de vidas, dejando destrucción y penurias a su paso. Entre quienes sobrevivieron se encuentra Canan, madre de cuatro hijos que, junto con su familia, reside en una ciudad de contenedores en Hatay.La historia de Canan es una historia de perseverancia a pesar de las cicatrices físicas y emocionales. "Durante el terremoto, una pared se derrumbó sobre mi cara y mi espalda", recuerda. "Resulté gravemente herida. Ese periodo fue increíblemente doloroso. Durante un tiempo estuve postrada en cama. Me sometí a largos tratamientos. Ahora puedo andar sin andador".Aunque Canan recuperó la movilidad tras su prolongado tratamiento, también perdió la visión en un ojo debido a los restos que le cayeron en la cara. Lo que más le afectó fue la pérdida del párpado, que la dejó incapaz de cerrar uno de los ojos."No soportaba mirarme al espejo. Siempre me sentía mal al verme así y no quería salir a la calle", dijo, reflexionando sobre el costo emocional que le causó la experiencia.No está solaAfortunadamente, Canan no tuvo que afrontar sola este enorme reto vital. En el camino, su recuperación psicológica ha contado con el apoyo de la Media Luna Roja Turca, que proporcionó asesoramiento traumatológico a las personas que sobrevivieron al terremoto. El proyecto se llevó a cabo en colaboración con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), que lanzó un llamamiento mundial de emergencia pocos días después del terremoto inicial.También recibió ayuda crucial a través de otro programa de colaboración de la Media Luna Roja Turca y la IFRC, cuyo objetivo es garantizar la seguridad y la protección de las personas que suelen ser especialmente vulnerables tras un desastre de gran magnitud: mujeres, niñez, población adulta mayor y personas con discapacidad.Estos esfuerzos incluyen ayuda financiera que puede proporcionar a las personas mayor estabilidad e independencia, al tiempo que les ayuda a cubrir otras necesidades urgentes como asistencia en salud, acceso a medicamentos, oportunidades de educación, ayuda legal o apoyo psicológico.Estos servicios reducen en gran medida las posibilidades de que las personas en situación de vulnerabilidad sufran más daños, abusos o explotación, y aumentan enormemente las posibilidades de una recuperación plena y digna.En el caso de Canan, el programa le permitió acceder a servicios de salud para recibir fisioterapia y tratamiento para recuperar la función de sus párpados.Aunque todavía no puede ver con un ojo, Canan siente un inmenso alivio y gratitud por la oportunidad de recuperar la confianza en sí misma."Me apoyaron mucho", dice sobre la Media Luna Roja. "No quería mostrar mi cara a nadie. Ya lo he superado. Ahora tengo mucha confianza. Soy normal. Tengo un ojo ciego, pero sigo teniendo muchas amistades y seres queridos".Comodidad y confianzaOtro impacto significativo de los terremotos fue su intenso miedo a entrar en edificios, una reacción común entre las personas afectadas. "Antes no podía entrar en edificios de hormigón. Estaba aterrorizada. Pero después de recibir apoyo psicológico semanal de la Media Luna Roja Turca durante varios meses, empecé a superarlo".Ahora Canan puede entrar en los edificios, incluso en los de gran altura."Por primera vez después del terremoto, incluso fui al apartamento de mi hermana, en el piso 12º. Antes del apoyo psicológico, ni siquiera salía a la calle. Ahora me siento más cómoda, más segura. Me siento mucho mejor", explicó.Los terremotos dejaron a millones de personas sin hogar ni medios de subsistencia, y los grupos vulnerables se han visto especialmente afectados. Para personas como Canan, que se enfrentaron a retos tanto físicos como psicológicos, estos mecanismos de apoyo ofrecen un salvavidas crucial que les permite recuperar su dignidad y reconstruir sus vidas.Una mejor vida por delanteUna encuesta reciente demostró que el programa de asistencia en efectivo está teniendo un impacto concreto y medible. Según el estudio, el 88% de las personas que participaron en el proyecto declararon haber mejorado sus condiciones de vida.La evaluación de seguimiento del programa, conocida como monitoreo post-distribución, revela que el 51% de quienes participaron utilizaron la ayuda proporcionada para reducir o eliminar los riesgos de protección relacionados con la salud.El 95% de las personas también declararon haber mejorado la comunicación y las relaciones en el hogar, lo que refuerza los beneficios sociales más amplios de la asistencia.Escrito por Sevil ErkuşOficial Senior de Comunicación, Delegación de la IFRC en Turquía

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Alimentando el futuro: La alimentación escolar y la asistencia alimentaria transforman vidas en Binga, Zimbabue

Para la población infantil de las zonas de Binga (Zimbabue) asoladas por la sequía, el hambre ha sido durante mucho tiempo un obstáculo para la educación. Muchos faltaban por completo a la escuela, la abandonaban o tenían dificultades para concentrarse en clase. Pero eso está empezando a cambiar con la ayuda de un programa de alimentación escolar de la Cruz Roja de Zimbabue que proporciona una ración diaria de papilla (elaborada con una mezcla de maíz y soja) a más de 12.000 estudiantes de 11 escuelas primarias. Esta comida enriquecida, rica en nutrientes esenciales, se ajusta a las directrices dietéticas de UNICEF y del Programa Mundial de Alimentos, garantizando que la niñez reciba la nutrición que necesita para aprender y crecer."Para muchos de estos niñosy niñas, esta es su única comida del día", afirma un profesor de la escuela primaria Siasundu, una de las escuelas beneficiarias del programa. "Hemos observado mejoras notables: ha aumentado la asistencia, ha disminuido el abandono escolar y las niñas y niños están mucho más atentos en clase. Realmente está cambiando sus vidas".Ejecutado en alianza con el Ministerio de Educación Primaria y Secundaria, el Departamento de Desarrollo Social y el Ministerio de Salud y Atención a la Infancia, el programa se centra en las escuelas de las zonas más afectadas. La intervención de la Cruz Roja de Zimbabue también ha contado con el apoyo de una asignación de fondos activada como parte de los Protocolos de Acción Temprana del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF).Un salvavidas frente al hambreMás allá de las escuelas, la Cruz Roja de Zimbabue presta asistencia alimentaria a familias vulnerables. En el Distrito 9 de Binga, Esnathi Mudhimba, de 67 años, cuida de su nieta enferma. Para ellas, la bolsa de 10 kilos de harina de maíz proporcionada por persona en cada hogar es un salvavidas."Esta comida nos mantiene con vida", dice Esnathi. "Antes vendía baobabs para sobrevivir, pero ahora soy demasiado vieja y mi nieta no puede ayudarme. Sin esta ayuda, no sé qué habríamos hecho".La historia de Esnathi se repite en muchos otros distritos. Más de 3.400 personas de los distritos 9 y 10 han recibido ayuda alimentaria a través del apoyo de acción temprana del IFRC-DREF, que ha proporcionado un alivio muy necesario a las familias que luchan contra la inseguridad alimentaria.Para Monica Mpande, de 52 años, que vive en la aldea de Mupambe, la ayuda es más que una simple comida: es una oportunidad para reconstruir. "Con esta ayuda alimentaria, puedo ahorrar algo de dinero para comprar libros a mis hijos», afirma. «Me da esperanzas de que saldremos de ésta".Construir resiliencia para el futuroLa Cruz Roja de Zimbabue también trabaja para garantizar que las comunidades estén mejor preparadas para futuras sequías. Los pozos que han sido rehabilitados y los puntos de agua alimentados por energía solar proporcionan un acceso confiable a agua potable, mientras que los programas de limpieza y desparasitación del ganado ayudan a los ganaderos a proteger sus rebaños y sus medios de subsistencia.En Binga, donde los efectos de la sequía se dejan sentir en todas las facetas de la vida, estos programas son un salvavidas vital. Representan un compromiso para aliviar el sufrimiento y capacitar a las comunidades para construir un mañana mejor. Para familias como las de Esnathi y Mónica, esta ayuda es algo más que alimentos: es una promesa de esperanza, dignidad y resistencia ante la adversidad.

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Belice: Tras una temporada de sequía e incendios que arrasaron las tierras de cultivo, la Cruz Roja ayuda a agricultores a plantar las semillas de la recuperación

Ha sido un año caluroso en Belice, el pequeño país costero centroamericano que limita con Guatemala, México y el mar Caribe. El final de la estación seca se caracterizó por una intensa sequía, que provocó incendios forestales en todo el sur del país. A principios de junio de 2024, después de que las autoridades declararan estado de emergencia en los distritos de Toledo y Cayo, la Cruz Roja de Belice activó planes de emergencia para apoyar al Estado y ayudar a 28 comunidades afectadas.El distrito de Toledo es una de las regiones más diversas de Belice, con habitantes que hablan una gran variedad de lenguas, desde el maya q'eqchi', pasando por el inglés, el español y el creole. La mayoría de la población de las comunidades que rodean Punta Gorda, la ciudad más grande del distrito, son agricultores que cultivan cacao, maíz y resina de árboles (copal) para vender en los mercados locales. Los incendios forestales que comenzaron en mayo quemaron más de 10.000 hectáreas, arrasando campos de cultivo y afectando a unas 400 familias de 36 comunidades de Punta Gorda, incluidas San Pedro Columbia y Otoxhal.Desde que comenzó la emergencia, la filial de Toledo de la Cruz Roja de Belice ha distribuido comidas a los bomberos, ha evaluado los daños y las necesidades y ha prestado primeros auxilios a las personas de la comunidad, entre otras cosas. La respuesta ha sido apoyada por una asignación del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF)."Nos hemos asociado con vendedores para proporcionar a 204 familias cupones para herramientas y suministros agrícolas", dijo Danielle Rose, Oficial de Asistencia en Efectivo y Cupones de la IFRC para esta respuesta. "La asistencia en efectivo y cupones realmente da a la gente la autonomía para elegir lo que más necesitan". "Cada familia tiene necesidades diferentes, y realmente creemos que cada persona sabe lo que necesita en primer lugar".Las familias agricultoras de San Pedro Columbia y otros pueblos de Toledo recibieron un cupón para utilizarlo en dos tiendas locales de suministros agrícolas. En los días de distribución, personas voluntarias estaban en las tiendas para responder a las preguntas, mientras que el personal de las tiendas también recibió formación para ayudar a las familias a utilizar sus cupones para obtener los mejores resultados.Muchas comunidades también se organizaron para apoyar la respuesta. En San Pedro Columbia, uno de los pueblos de Toledo, agricultores locales formaron una brigada de bomberos para ayudar a controlar los incendios.Cirilia, la lideresa de las brigadas de bomberos, es una de esas agricultoras que utilizaron cupones para comprar suministros agrícolas. Cirilia, madre autónoma de tres, dice que replantará su granja con frutas como cacao, mango y aguacate, y al mismo tiempo tomará medidas para prepararse para posibles emergencias futuras."Estoy trazando mis planes y pensando en el futuro para minimizar el impacto de los desastres. Estoy decidida a ser proactiva para proteger mi granja y a mi familia", explica Cirilia. "También tengo previsto ampliar mis cultivos, como la vainilla, y explorar nuevas posibilidades para mi plantación. Voy a comprar semillas, sobre todo de hortalizas, porque a mis hijos les encanta la jardinería. También pienso comprar herramientas y equipos de jardinería para usar en la granja".Como parte de la respuesta de la Cruz Roja de Belice a los incendios, el voluntariado también ha distribuido alimentos y kits de higiene y limpieza en numerosos pueblos. Aunque los incendios forestales de Belice pusieron a prueba la resistencia de las comunidades del distrito de Toledo, también revelaron la fuerza y la determinación de las personas afectadas. Desde la formación de brigadas de bomberos hasta la reimaginación de sus granjas, personas como Cirilia han demostrado que la recuperación es algo más que reconstruir: se trata de crear algo más fuerte y sostenible a largo plazo.

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Cómo los principios humanitarios ayudan a mantener viva la humanidad en tiempos de división en Myanmar

La Dra. Chaw Khin sólo estaba en quinto grado cuando participó en una formación en primeros auxilios patrocinada por la Cruz Roja de Myanmar, sentando las bases de una dedicación de por vida a los Principios Fundamentales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Más tarde, ensus años universitarios, comenzó a participar activamente en las actividades de la Cruz Roja en su comunidad. Ahora, a los 66 años, la Dra. Chaw preside el Comité de Supervisión de la Cruz Roja de la región de Magway. Su enfoque transparente y su énfasis en los Principios Fundamentales han allanado el camino para una respuesta eficaz en tiempos de incertidumbre y crisis recurrentes. En febrero de 2021, el panorama político y humanitario cambió drásticamente en Myanmar. La región de Magway, que ya sufría los efectos del COVID-19 y las duras condiciones económicas, se vio afectada por los enfrentamientos entre varias facciones, que provocaron el desplazamiento de miles de personas.  Sin inmutarse, la Dra. Chaw navegó por el complejo entorno, llevando a cabo sesiones de divulgación de los principios humanitarios para generar confianza con las personas afectadas por estas crisis, así como con todos los demás grupos, organizaciones y organismos implicados.  Una base fundamental, dice la Dra. Chaw, ha sido el principio de Independencia, que significa que la Cruz Roja sólo se centra en su mandato de ayudar a las personas necesitadas y no forma parte de la agenda de ningún grupo en particular. "Es importante promover y subrayar continuamente la independencia de la Cruz Roja de Myanmar en todas y cada una de las formas de colaboración con todos los asociados, ya sean formales o informales", afirma la Dra. Chaw.  Esto es especialmente importante cuando varios sectores de la comunidad no confían los unos en los otros. "La promoción ante las autoridades locales y la comunidad ha dado lugar a una mayor aceptación en la mayor parte de la región de Magway, pero en algunas zonas sigue habiendo odio entre las distintas partes del conflicto", afirma. Esa desconfianza y división es una de las razones por las que ACAPS, una organización que trata de ayudar al personal humanitario a tomar decisiones informadas, ha clasificado a Myanmar como uno de los cinco países del mundo con "limitaciones extremadamente graves" en cuanto al acceso humanitario. Esas dificultades también afectan a la Cruz Roja de Myanmar, y por eso son tan importantes las negociaciones y el diálogo transparentes y persistentes de la Dra. Chaw con numerosos grupos y comunidades. Apoyo a las personas voluntariasDado que las personas voluntarias de la Cruz Roja de Myanmar forman parte de las comunidades a las que sirven, los disturbios y la agitación también les afectan. Muchas personas se vieron desplazadas de sus municipios. Para la Dra. Khin era prioritario mantenerse en contacto con el voluntariado y asegurarse de que recibieran todo el apoyo posible. El mantenimiento de las tarjetas de registro de las personas voluntarias, un proceso que supervisó diligentemente como líder, les garantizó el apoyo continuo, incluso en circunstancias nuevas y difíciles.  De la pandemia a las tormentasEl verdadero impacto del liderazgo de la Dra. Chaw se manifestó durante las distribuciones de ayuda a las comunidades vulnerables. Durante la pandemia, presidió el Comité de Respuesta COVID-19 en la región de Magway. En ese puesto, ayudó a establecer sólidas relaciones con la comunidad y se ganó la confianza de las autoridades locales. En mayo de 2023, el ciclón Mocha -empatado con el ciclón Fani de 2019 como el más fuerte jamás registrado en el norte del océano Índico- causó estragos en las zonas oeste y noroeste de Myanmar, trayendo nueva miseria a las comunidades en apuros. Durante todos estos desafíos, la Dra. Chaw desempeñó un papel crucial para garantizar el acceso equitativo de las comunidades a los servicios de salud, agua, saneamiento y educación. Humilde por sus experiencias, se deshace en elogios hacia la Cruz Roja de Myanmar y las personas voluntarias de la filial de la Cruz Roja de Magway, por todo lo que hacen para mantener viva la humanidad. Por Swe Zin Myo WinFotos: Khaing Wai Aung and Htun Kyaw, Cruz Roja de Myanmar

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Asistencia en efectivo: "Hoy veo un futuro mejor para mis hijas".

Desde hace varios años, la región del Extremo Norte de Camerún se enfrenta a los efectos del cambio climático, caracterizados por sequías, alteraciones estacionales e inundaciones recurrentes, con consecuencias desastrosas para la agricultura, la ganadería e incluso el acceso a los centros de abastecimiento y los mercados, entre otros problemas. Esta situación ha provocado un mayor deterioro de la situación económica de los hogares locales.A los efectos del cambio climático se suman las tensiones sociales marcadas por los conflictos y agravios intercomunitarios, así como la presencia de grupos armados no estatales. En los últimos diez años, estos factores han creado una situación de inseguridad que ha provocado movimientos de población y, para mucha gente, la pérdida de sus personas queridas."Perdí a mi marido hace unos años", cuenta Soumaïra, que vive con sus hijas en el pueblo de Ndoukoula, en la región del Extremo Norte de Camerún. "Tenía 13 años cuando nos casamos. Unos años después di a luz a nuestra primera hija. Mi marido nos cuidaba muy bien. Su trabajo consistía en criar los rebaños de los hombres importantes de la zona, y también se encargaba de venderlos"."Un día, cuando volvía de un pueblo de la frontera con Nigeria para vender los animales de uno de sus jefes, lo mataron en un ataque. Acababa de dar a luz a nuestra segunda hija, y yo ya era viuda con dos niñas que mantener".Una vida renovada gracias a la asistencia en efectivoAl haber perdido a sus padres cuando tenía menos de 10 años, y enfrentándose a una situación precaria, Soumaîra fue acogida por el jefe de la aldea, que hace todo lo posible por cuidar de ella y de sus hijas."Un día, mientras realizaba mis tareas cotidianas, se me acercaron personas voluntarias de la Cruz Roja y algunos miembros de mi comunidad", recuerda. "Me dijeron que querían recabar información sobre mí para ver si podía optar a alguna otra ayuda económica que me permitiera cubrir las necesidades inmediatas de mi familia".Resulta que el pueblo de Soumaïra es uno de los ocho destinatarios de la Alianza Programática entre la IFRC, la Dirección General de Protección Civil Europea y Operaciones de Ayuda Humanitaria (ECHO) y la Cruz Roja Francesa en Camerún.Como parte de la segunda fase de las operaciones de la Alianza en la región, 1.000 hogares de la región del Extremo Norte reciben ayuda en efectivo desde enero de 2024. Las entregas de efectivo se realizaron para responder a las necesidades básicas más urgentes de la población de esta región, tras la violencia armada, los efectos del cambio climático y los impactos residuales y económicos de la pandemia de COVID-19."Les dije todo lo que querían saber y confiaba en ser seleccionada, y así fue. Algún tiempo después, me explicaron que recibiría 64.000 francos centroafricanos (unos 91 francos suizos) en tres plazos. Con ese dinero podría comprar algunos artículos importantes para la casa, hacer que cuidaran de mis hijas si alguna vez se ponían enfermas y, con el resto, si quería, montar un pequeño negocio"."Hoy he recibido mi primera asignación económica y estoy muy contenta. Con este dinero voy a comprar mijo y otros alimentos para alimentar a mis hijas. También voy a empezar a criar ganado y a comerciar para ganarme la vida. Es un proceso que continuará con los demás fondos que reciba. Podré atender las necesidades escolares de mis hijas y luchar por cambiar sus vidas"."Hoy puedo ver un futuro más brillante para mis hijas".Además de la ayuda en efectivo, la Cruz Roja de Camerún está compartiendo mensajes de sensibilización comunitaria sobre la mejor manera de prepararse y responder a epidemias y desastres, así como sobre la comunicación de riesgos y la participación de la comunidad.

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Crisis del hambre: "Ahora puedo cuidar de mi propia familia"

En la región de Lubombo (Eswatini), cerca de la ciudad de Big Bend, Bongani Masuku, de 39 años, observa su campo de maíz. Acaba de cosechar una parte la semana pasada. "Pero aún queda trabajo por hacer", dice Bongani y empieza a trabajar la tierra. Lubombo es una de las zonas más calurosas de Eswatini. Mientras Bongani deshierba su campo, la temperatura ya ha subido a más de 34 grados. "Elimino las malas hierbas para que mi maíz crezca bien", dice. "Si dejara que las malas hierbas se apoderaran de todo, las siembras crecerían muy delgadas y no ofrecerían una buena cosecha". A principios de la temporada, Bongani asistió a un curso de formación agrícola, tras el cual recibió asistencia en efectivo de unos 70 euros aproximadamente. Invirtió el dinero en semillas de maíz más resistentes a la sequía, ya que el cambio climático ha hecho que las lluvias sean más irregulares y ha aumentado la sequía. Alrededor del 70% de la población de Eswatini depende directamente de la agricultura para su subsistencia. Por eso las cambiantes condiciones meteorológicas son extremadamente preocupantes. "Las recientes olas de calor han dificultado mucho la agricultura. El maíz no debe recibir demasiada luz solar cuando está floreciendo. La lluvia es importante en esa fase. La última vez que el maíz floreció no llovió nada, así que mi cosecha fue menor de lo que esperaba". El campo de maíz tiene un gran significado para Bongani. "Me permite alimentar a mi familia, pero también vender parte de la cosecha y conseguir dinero", añade. "Este dinero me ayuda a darle educación a mis hijos. Tengo cinco hijos con mi querida esposa. Ahora puedo comprarles libros de texto y otro material escolar, como bolígrafos. Si gano suficiente dinero, también puedo comprarles zapatos para que vayan a la escuela". Inseguridad alimentaria prolongada Como en otros lugares del sur de África, la población de Eswatini sufre una grave y prolongada crisis de seguridad alimentaria que comenzó en 2015. La sequía provocada por el fenómeno de El Niño, reforzada aún más por el cambio climático y la irregularidad de las lluvias e inundaciones desde entonces, han dañado las cosechas año tras año. Bongani es una de las 25.500 personas incluidas en el proyecto de tres años financiado por la Unión Europea para mejorar la seguridad alimentaria mediante asistencia en efectivo. Además de la Cruz Roja Finlandesa, el proyecto incluye a la Cruz Roja de Baphalali Eswatini y a la Cruz Roja Belga de Flandes. Para las personas destinatarias de la asistencia en efectivo, como Winile Masuku, el dinero ha significado la posibilidad de comprar alimentos como arroz, harina de maíz y aceite de cocina en un momento en que las fuentes habituales de alimentos son mucho menos abundantes y más caras. "Antes de recibir la asistencia en efectivo, dependíamos de nuestros vecinos", explica Winile sentada frente a su casa, cuyas paredes están hechas de intrincados tejidos de ramas y piedra. "Ahora puedo cuidar de mi propia familia". Jardinería para el cambio Aunque no todo el mundo se dedica a la agricultura, muchas personas en Eswatini cultivan una parte de su sustento diario en huertos comunitarios locales. Esta es una de las razones por las que este proyecto de resiliencia climática también pretende revivir la tradición de los huertos comunitarios. Parte de ese esfuerzo incluye cursos de formación del Ministerio de Agricultura sobre la forma más eficaz de cuidar los huertos comunitarios ante condiciones climáticas más extremas. Después de cada formación, quienes participan reciben asistencia en efectivo de unos 35 euros para comprar semillas de plantas, por ejemplo. Se anima a estas personas a utilizar variedades de cultivos que requieran menos agua. "El huerto ofrece estabilidad a mi familia, ya que me empleo en esto y cuido de mi familia", dice Sibongile, una de las participantes. "La cosecha del huerto me permite alimentar a mi familia, y también puedo vender algunas cosechas para conseguir dinero para la educación de mis hijos". Salud en el campo También es importante garantizar la salud de la población, ya que la sequía y el calor pueden crear condiciones que agraven la propagación de enfermedades y síntomas como la deshidratación. Por esta razón, el proyecto financiado por la UE también apoya a la comunidad en la preparación ante epidemias y pandemias. La Cruz Roja de Baphalali Eswatini gestiona tres clínicas en el país, y el proyecto apoya su capacidad para responder a diferentes epidemias, como las enfermedades diarreicas, la tuberculosis y el VIH. "Todas las mañanas ofrecemos asesoramiento sanitario, lo que significa que informamos a las personas atendidas de las epidemias que hay actualmente", explica Phumlile Gina, enfermera de la clínica de Hosea Inkhundla, en la región de Shiselweni. "Ahora mismo les informamos de las vacunas, sobre todo contra el coronavirus y la tuberculosis. También hacemos hincapié en la higiene adecuada: explicamos lo importante que es lavarse las manos y también recordamos a la gente que lave sus recipientes de agua de vez en cuando." "Algunas de las personas que atendemos aquí en el campo son muy pobres", añade. "Pueden venir a la clínica por alguna razón completamente distinta, por una gripe, por ejemplo. Pero entonces podemos darnos cuenta de que el crecimiento del hijo del paciente está claramente atrofiado y hay motivos para sospechar malnutrición." "También podemos ocuparnos de esas situaciones y vigilar el estado de las personas. Me siento muy bien cuando un paciente vuelve a la clínica al cabo de seis meses y dice que su hijo está muy bien y juega como los demás niños y niñas." La Alianza Programática entre la red de la IFRC y la Unión Europea proporciona financiación estratégica, flexible, previsible y a largo plazo, para que las Sociedades Nacionales puedan actuar antes de que se produzca una emergencia. Se está aplicando en todo el mundo, incluyendo 13 países de África.

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Nota de prensa

La IFRC concluye la ejecución del programa ESSN en Turquía

Ankara, 6 de diciembre de 2023: Como un hito significativo en su compromiso con la ayuda humanitaria, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) concluyó la implementación del Programa de Red de Seguridad Social de Emergencia (ESSN) y lo entregó al Ministerio de Familia y Servicios Sociales (MoFSS) de la República de Türkiye junto con Türk Kızılay, que continuará siendo el socio implementador, con el apoyo financiero de la Unión Europea (UE). Para conmemorar este momento crucial, la IFRC organizó un evento el 6 de diciembre de 2023 que incluyó una exposición fotográfica en el Hotel Ankara, con la presencia del Jefe de Unidad para Europa Sudoriental y Vecindad Oriental de las Operaciones de Ayuda Humanitaria de la UE (DG ECHO), Juha Auvinen, y el Jefe de Cooperación de la Delegación de la UE en Türkiye, Odoardo Como. La IFRC estuvo representada por la Directora Regional para la Oficina de Europa y Asia Central, Birgitte Bischoff Ebbesen, el Ministerio de Familia y Servicios Sociales de la República de Türkiye por su Viceministro Zafer Tarıkdaroğlu y Türk Kızılay por su Director General de Asuntos Internacionales y Servicios de Migración, Alper Küçük. "Este programa ha proporcionado con éxito asistencia mensual en efectivo a más de 1,5 millones de personas refugiadas vulnerables en Turquía", dijo Jessie Thomson, Jefa de Delegación de la IFRC en Turquía. "Hoy, nos enorgullece traspasar el programa a las capaces manos del Ministerio de Familia y Servicios Sociales de la República de Turquía y de Türk Kızılay. Estamos encantados de que este programa vital continúe apoyando a las personas refugiados más vulnerables de Türkiye durante los próximos años." "El primer paso hacia los grandes objetivos a los que todos aspiramos, como el desarrollo sostenible y la paz duradera, es empoderar a las personas que necesitan protección. Esta es nuestra perspectiva como pueblo turco y la política que deseamos transmitir a la comunidad internacional", declaró Adil Çalışkan, Director General del MoFSS. "Con esta voluntad, creo que el Programa ESSN, que llevamos implementando desde 2016 seguirá siendo una de las mejores prácticas de asistencia humanitaria en el mundo tras este nuevo hito." Desde 2020, la Alianza entre la IFRC y Türk Kızılay, junto con el Ministerio de Familia y Servicios Sociales de la República de Türkiye, había liderado este programa de dinero en efectivo financiado por la UE, que proporcionó asistencia en efectivo a más de 1,5 millones de refugiados en Türkiye mensualmente a través de la tarjeta de débito KIZILAYKART, con el objetivo específico de estabilizar y mejorar el nivel de vida de los hogares más vulnerables. "Türk Kızılay asume un papel crucial como puente que conecta la red de asistencia social de Türkiye con el amplio marco de asistencia internacional", ha declarado Alper Küçük, Director General de Asuntos Internacionales y Servicios de Migración de Türk Kızılay. "Situada en una posición central, la organización facilita activamente el intercambio y la coordinación de recursos, información y conocimientos especializados entre los ámbitos nacional e internacional. Como nexo vital, desempeña un papel fundamental en la integración de los esfuerzos humanitarios a escala local, regional y mundial, mejorando así la eficacia general de las iniciativas de asistencia social." El Programa ESSN en Türkiye, también conocido como el mayor programa humanitario de dinero en efectivo en la historia de la UE, fue implementado por primera vez por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y Türk Kızılay en 2016, en Alianza con el Ministerio de Familia y Servicios Sociales de la República de Türkiye, financiado por la DG ECHO. Este apoyo financiero fue crucial para aumentar la resiliencia económica de la población refugiada, al tiempo que les permitía satisfacer sus necesidades más esenciales. "En 2016, nos enfrentamos a una crisis de refugiados sin precedentes. A través de la ESSN, demostramos que la UE, Türkiye y las organizaciones humanitarias internacionales podían trabajar juntas para crear un programa humanitario único, que llevó alivio a millones de personas refugiadas", explicó Juha Auvinen, Jefe de Unidad para el Sudeste de Europa de las Operaciones de Ayuda Humanitaria de la UE." El Ministerio de Familia y Servicios Sociales, como solicitante principal con Türk Kızılay como cosolicitante, se han hecho cargo de la ejecución de este programa desde agosto de 2023, y seguirán atendiendo a millones de personas refugiadas vulnerables en Turquía con el apoyo financiero de la Dirección General de Negociaciones de Vecindad y Ampliación (DG NEAR) en el marco del Programa de Red de Seguridad Social (ESSN) colectivo del ministerio.

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El Salvador: Cruz Roja apoya a las comunidades antes, durante y después de los desastres

Rosa Cándida es una campesina del pueblo Las Maravillas, en las afueras de Ahuachapán, al oeste de El Salvador. Ella, su marido, sus dos hijas y sus dos nietas pequeñas viven de la tierra, cultivando maíz, frijol y maicillo en el campo, a 2 kilómetros de su hogar.En un marcado contraste con el idílico entorno, en los últimos años Rosa ha visto cómo tormentas tropicales, deslizamientos de tierra, lluvias torrenciales y terremotos devastaban su país y su comunidad.El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica, pero se enfrenta a grandes catástrofes y riesgos relacionados con el clima. En 2022, Rosa fue una de las más de 1,7 millones de personas que necesitaron algún tipo de ayuda humanitaria o protección en el país debido a los desastres.Un terremoto en enero de este año dañó su casa, creando grandes grietas en sus paredes de adobe y obligando a su familia a dormir a la intemperie mientras encontraban el dinero necesario para repararla.Media jornada de trabajo agrícola sólo genera ingresos suficientes para que Rosa alimente a su familia durante el día, lo que significa que desastres como el terremoto tienen un impacto drástico en las finanzas y el bienestar de su familia.Afortunadamente, la ayuda llegó de Cruz Roja Salvadoreña. Sus equipos realizaron rápidamente una evaluación de los daños causados y proporcionaron ayuda en efectivo a más de 600 familias de la región, incluida la de Rosa."El apoyo de la Cruz Roja nos ayudó a comprar alimentos, medicinas y otros artículos para el hogar", dice.Los equipos de la Cruz Roja realizaron dos transferencias de efectivo, asegurándose de que el dinero llegara a las personas que más lo necesitaban:"Dimos prioridad a los hogares más afectados por el terremoto, entre los que había personas mayores, mujeres embarazadas, madres en periodo de lactancia e infantes", explica Fátima Évora, de la Cruz Roja Salvadoreña.La asistencia en efectivo es una de las muchas formas en que la Cruz Roja Salvadoreña ayuda a las comunidades locales de todo el país a prevenir, prepararse y responder a los desastres. El personal voluntario también ha estado estableciendo sistemas de alerta temprana para preparar a las comunidades para sequías e inundaciones, ofreciendo apoyo a la gente para que adapte sus medios de subsistencia a la crisis climática.La Cruz Roja Salvadoreña organizó talleres comunitarios a principios de este año, para que la gente conociera los riesgos de desastre y saber cómo prepararse. Todo como parte de la Alianza Programática entre la IFRC y la Unión Europea."Aprendimos que hay alertas verde, amarilla, naranja y roja, y que cada una indica un nivel de riesgo diferente. Podemos estar preparadas y avisar por megáfono a la gente para que evacúe y busque ayuda", dice Juana Santa María, que asistió a un taller en San Luis Herradura."Lo más valioso ha sido saber que, como comunidad, podemos pedir ayuda a la alcaldía, a las asociaciones de desarrollo comunitario y al personal de protección civil. Hoy tenemos más información para prepararnos y responder a los desastres", añade.--En 2022, llegamos a 3.000 personas en El Salvador a través de la Alianza Programática con la Unión Europea.Implementada por 24 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en todo el mundo, incluyendo en Panamá, Guatemala, Honduras, El Salvador y Ecuador en las Américas, la Alianza Programática ayuda a las comunidades a reducir sus riesgos y estar mejor preparadas para desastres y emergencias de salud. Con la coordinación de la Cruz Roja Española,Cruz Roja Italiana y Cruz Roja Noruega y el apoyo de la IFRC, la Cruz Roja Salvadoreña está:Construyendo conocimiento comunitarioPrestandoasistencia a las personas que se desplazanPreviniendoy respondiendoa los brotes de saludGarantizandoque las percepciones y preocupaciones de la comunidad se tengan en cuenta y se utilicen para mejorar su asistencia humanitaria.

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Huir de Siria y sobrevivir al terremoto de Turquía: Los ingredientes secretos de la resistencia de Houda

Empezar una nueva vida en un lugar nuevo nunca es fácil. Se necesita una inmensa fuerza mental para reconstruir desde cero años de duro trabajo y comunidad. Para Houda Al-Fadil, empezar de nuevo no fue una elección. Se vio obligada a huir de una Siria devastada por la guerra, dejando atrás su hogar para poder proteger a su familia y ofrecerles la oportunidad de una vida mejor, una vida lejos de los bombardeos, el hambre y el miedo. En octubre de 2020, entrevistamos a Houda para nuestra revista de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y nos enteramos de cómo ella y su familia habían empezado su nueva vida en Kahramanmaraş (Turquía). Allí, Houda había encontrado su vocación en la cocina. Cocinar siempre había sido una pasión para ella, pero también se convirtió en una forma de llegar a fin de mes y mantener a su marido y sus cuatro hijos. Al ponernos al día con Houda en abril de 2023, nos contó cómo se apuntó a cursos de cocina en los centros comunitarios de la Media Luna Roja Turca para dedicarse a su negocio de alimentación. "Gracias a estos cursos, aprendí a comprar y vender. Conocí las tradiciones turcas y la comunidad turca, y me sentí incluida. Reunieron a personas de Turquía y Siria, y pude aprender de ambas. También organizaron un festival de cocina en el que pude vender comida que había preparado en casa". Los cursos la inspiraron para crear nuevas recetas que combinaban ingredientes sirios y turcos. Vendiendo sus platos a domicilio, no tardó en ganarse una clientela fiel que adoraba sus singulares brebajes culinarios. Su negocio iba bien y empezó a soñar con su propio pequeño restaurante, un espacio seguro en el que personas de Siria, Turquía y otros lugares pudieran conectar entre sí a través de la comida. Pero la mañana del 6 de febrero de 2023, todo se detuvo. Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió el sureste de Turquía y el norte de Siria, matando a más de 50.000 personas y destruyendo hogares y medios de subsistencia. Afortunadamente, Houda y su familia no tuvieron heridas físicas, pero fue una experiencia aterradora para toda la familia. "Las sacudidas y los sonidos que se prolongaron durante un minuto y medio fueron extremadamente angustiosos. Una de mis hijas no pudo dormir ni comer durante una semana. La mandé a casa de unos parientes para que se recuperara, y volvió cuando empezó a sentirse mejor", cuenta Houda. Además de los daños físicos causados por el sismo, con la aparición de grietas en las paredes de su casa, el verdadero daño fue para el prometedor negocio de cocina de Houda. "Tenía casi 100 clientes que compraban los platos que preparaba. Pero la mayoría de mis clientes huyeron de Kahramanmaraş tras el terremoto. Algunas personas se trasladaron a Estambul, Bursa y Mersin. Otras, lamentablemente, fallecieron. Ahora sólo me quedan dos clientes". Puede que el terremoto sacudiera a Houda, pero no le arrebató su perseverancia y su voluntad de seguir adelante. ¿Cuál es el ingrediente secreto de su resistencia? "Mi familia me mantiene en pie. Quiero que mi hija continúe sus estudios universitarios en estos tiempos difíciles, y quiero ayudarla a alcanzar sus sueños. Al perseguir mi propio sueño, puedo ayudar a mi familia y a otras personas a perseguir los suyos. Esto es lo que me hace feliz: ayudar a las demás personas y proporcionarles todo el apoyo que necesitan para alcanzar sus metas". Houda quiere reconstruir su negocio de cocina en Turquía, sin planes de regresar a Siria. "No volvería a Siria. La situación allí es terrible; la pobreza es increíble. Hay gente que no tiene comida. He oído historias de gente que ha tenido que vender su ropa para poder alimentar a sus hijos e hijas. No hay agua, ni electricidad, ni Internet. Simplemente no hay una vida adecuada para nosotros allí". Para ayudarla en su viaje culinario, Houda también se ha dedicado a la jardinería con el apoyo de la Media Luna Roja Turca. El apoyo inquebrantable de las personas voluntarias ha sido otro ingrediente clave de su resistencia. Y concluye: "Sigo aspirando a hacerlo. Mi sueño culinario sigue vivo. Todo el mundo debería aferrarse a sus ambiciones y no rendirse antes de tiempo. Mantenerse fuertes ante los retos que nos esperan". Puede escuchar nuestra reciente entrevista con Houda en el último podcast de la revista de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. -- Para ayudar a las personas afectadas por el terremoto del 6 de febrero, la IFRC lanzó dos Llamamientos de Emergencia para Turquía y Siria para apoyar la respuesta de nuestras Sociedades Nacionales en el terreno. Y desde 2019, en asociación con la Media Luna Roja Turca, la IFRC ha estado apoyando a más de 1,5 millones de personas refugiadas como Houda en Turquía a través de nuestro Programa de Red de Seguridad Social de Emergencia (ESSN), financiado por la Unión Europea. Haga clic aquí para obtener más información.

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Seis meses después: El retroceso de las aguas en Pakistán revela la necesidad de una ayuda prolongada

Islamabad/Sind, 28 de febrero de 2023 - La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) advierte que, en medio de la recesión económica mundial y local, se hace acuciante la necesidad de prestar apoyo económico a más largo plazo a las personas que perdieron sus hogares, medios de subsistencia y ganado en todo Pakistán a causa de las catastróficas inundaciones de hace seis meses. Para hacer frente a los efectos de las inundaciones, la IFRC y la Media Luna Roja de Pakistán han puesto en marcha una asistencia en efectivo y cupones para atender las necesidades urgentes de las personas más expuestas, entregando hasta ahora más de 420.000 francos suizos a 5.600 familias. Esta asistencia en efectivo permitirá a las familias satisfacer sus necesidades inmediatas, como alimentos, medios de subsistencia y otras necesidades esenciales. "Entendemos que las necesidades son aún inmensas tras las graves inundaciones, y que seguirán así durante un tiempo, ya que los daños son masivos. Estamos apoyando a las comunidades con dinero en efectivo, pero es importante reconocer que esta ayuda es un puente a corto plazo para las necesidades urgentes. La escalada de la inflación y el estancamiento de la economía no permiten que el dinero llegue tan lejos como la gente necesita", dijo Peter (Piwi) Ophoff, jefe de la delegación de la IFRC en Pakistán. "La ayuda en efectivo a más largo plazo a las personas afectadas por estas devastadoras inundaciones estimulará los mercados locales, lo que puede contribuir a la recuperación económica", añadió Ophoff. Entre junio y agosto del año pasado, las lluvias monzónicas extremas sumergieron un tercio de Pakistán, afectando a 33 millones de personas en todo el país. Las inundaciones monzónicas arrasaron la friolera de 2,2 millones de casas y dejaron sin hogar a cientos de miles de personas. Las familias se vieron obligadas a cobijarse en refugios improvisados al borde de las carreteras cuando el principal río del país, el Indo, se desbordó en miles de kilómetros cuadrados. El llamamiento de emergencia de la IFRC ha llegado a casi 1,3 millones de personas con artículos de socorro, refugio, salud, agua, saneamiento, kits de higiene y asistencia en efectivo polivalente en los últimos seis meses. La Media Luna Roja de Pakistán tiene la capacidad y los conocimientos necesarios para ayudar a las poblaciones afectadas por desastres mediante asistencia en efectivo y cupones de forma digna, fiable y eficiente utilizando un mecanismo de desembolso rápido. El presidente de la Media Luna Roja de Pakistán, Sardar Shahid Ahmed Laghari, señaló: "Todavía hay millones de personas sobre el terreno que buscan ayuda, y necesitamos el apoyo de las comunidades nacionales e internacionales para ayudar al mayor número posible de personas a fin de que puedan satisfacer sus necesidades urgentes y reanudar sus medios de subsistencia de una manera que mantenga la dignidad, la libertad, la capacidad de elección y el respeto", declaró Laghari. El programa polivalente de transferencia de efectivo de la IFRC tiene por objeto ayudar a los damnificados a reconstruir sus vidas. Pero las tasas de inflación disparadas no hacen sino agravar la situación, ya de por sí inestable. Para sobrevivir a ella, se necesita un apoyo continuado al llamamiento de emergencia lanzado en septiembre, ya que incluso después de seis meses sigue careciendo de fondos suficientes. Las devastadoras inundaciones, que dañaron gravemente propiedades residenciales, infraestructuras y otros bienes, provocaron la muerte de más de un millón de cabezas de ganado y dejaron incultivables grandes extensiones de tierras agrícolas, con la consiguiente pérdida exponencial de ingresos y medios de subsistencia para millones de personas. Los daños creados por las inundaciones, exacerbados por el cambio climático, empujaron aún más hacia la pobreza a comunidades ya de por sí económicamente desfavorecidas, haciendo que la ayuda disponible se quedara corta para satisfacer las crecientes necesidades de la población en medio de una recesión económica. Tras responder a las necesidades agudas de las personas afectadas por las inundaciones de 2022 en los primeros seis meses, la operación de emergencia de la IFRC está cambiando ahora su enfoque para satisfacer las necesidades de recuperación a más largo plazo de las comunidades afectadas. Para ello, las principales prioridades incluyen reforzar el acceso a agua potable e instalaciones de saneamiento, rehabilitar las unidades básicas de salud y poner en marcha programas de medios de subsistencia y asistencia en efectivo polivalente. La asistencia en efectivo es un enfoque fundamental que ayuda a los equipos de respuesta a situar mejor las necesidades y capacidades de las personas afectadas en el centro de la acción humanitaria. Permite a las comunidades decidir cómo cubrir necesidades esenciales como el alquiler, el transporte, las facturas, los alimentos y los medicamentos. Para más información, por favor, contacten con: [email protected] En Islamabad: IremKarakaya, +92 308 555 0065 Sher Zaman, +92 304 103 0469 En Kuala Lumpur:AfhrillRances, +60 19 271 3641 En Ginebra:Jenelle Eli, +1 202 603 6803

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Nota de prensa

La IFRC se asocia con la Liga Musulmana Mundial para apoyar objetivos humanitarios

Ginebra, 6 de diciembre de 2022 - La IFRC tiene el honor de anunciar su asociación con la Liga Musulmana Mundial (MWL, en inglés) para apoyar objetivos humanitarios. El acuerdo entre la IFRC y la MWL crea un amplio mandato para la labor humanitaria y los objetivos de ambas organizaciones. Establece importantes objetivos para ayudar a las personas afectadas por el conflicto armado internacional en Ucrania. Estos objetivos incluyen, entre otros: Proporcionar ayuda financiera a las personas desplazadas para cubrir sus necesidades básicas Proporcionar refugio a los que abandonaron sus hogares y a aquellos cuyas casas resultaron dañadas o destruidas Proporcionar agua, saneamiento, higiene y asistencia sanitaria Fortalecer la capacidad de respuesta de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. El acuerdo entre la IFRCy la MWL también busca apoyar a los migrantes y desplazados por desastres y crisis en otras regiones. Este apoyo humanitario incluye: Alimentos y artículos no alimentarios Refugios de emergencia Agua, saneamiento e higiene Salud, incluido el apoyo a la salud mental Restablecimiento del contacto de las familias separadas Protección de la infancia Prevención de la violencia sexual y de género Operaciones de rescate Actividades contra la trata de seres humanos Fomento de la cohesión social entre las personas desplazadas y las comunidades de acogida Apoyo a los migrantes y las comunidades de acogida para mejorar los medios de subsistencia, la resiliencia comunitaria y la reintegración económica y social. El acuerdo también establece el objetivo de cooperar en torno a estructuras y actividades de financiación innovadoras, incluidas herramientas de recaudación de fondos conformes con la sharia. "Confiamos en que la nueva asociación con la Liga Musulmana Mundial sea significativa para llegar a los afectados por catástrofes y crisis en todo el mundo.Nuestro compromiso conjunto con la humanidad y la acción humanitaria se verá reforzado por esta colaboración", declaró el Secretario General de la IFRC, Jagan Chapagain. "La cooperación entre organizaciones internacionales como la Liga Musulmana Mundial y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es crucial para alcanzar nuestros objetivos humanitarios", declaró el Secretario General de la Liga Musulmana Mundial, Su Excelencia el Jeque Dr. Mohammed Al-Issa. "La Liga Musulmana Mundial se siente honrada de trabajar junto a la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja para llevar ayuda humanitaria a los afectados por el conflicto armado internacional en Ucrania y apoyar a los migrantes y desplazados", prosiguió.

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Crisis de hambre en Nigeria: Formas creativas de mejorar la nutrición

Muchos países de África se enfrentan a la peor crisis alimentaria de las últimas décadas. Las consecuencias son mayores para las mujeres y los niños, y muchas madres luchan actualmente por proteger a sus hijos de la desnutrición. En Nigeria, uno de los 12 países prioritarios de la IFRC en nuestra respuesta a la crisis del hambre, la Cruz Roja Nigeriana y la IFRC están utilizando formas creativas para ayudar a los padres a mantener a sus hijos sanos y alimentados. Veamos tres de ellas. Clubes de madres Los Clubes de Madres son espacios seguros para que las mujeres se reúnan y se apoyen mutuamente en los éxitos y las dificultades de la maternidad. La idea surgió en Ghana en los años 70 y desde entonces se ha extendido por todo el mundo. En la actualidad, se hace cada vez más hincapié en la participación de los hombres y en el apoyo a su papel igualmente vital en la crianza de los hijos. Las personas voluntarias de la Cruz Roja Nigeriana han creado 140 de estos Clubes de Madres en 7 estados del noroeste de Nigeria, que permiten a los padres y madres reunirse y recibir información sobre nutrición, lactancia materna y cuidados infantiles adecuados. Son una forma de impartir educación sanitaria a los progenitores sobre cómo cuidar mejor a sus recién nacidos, cómo amamantarlos correctamente y cómo mejorar la higiene y los cuidados, todo ello en un entorno amistoso y de apoyo. Cuando su hijo sufrió un edema, una grave manifestación de los síntomas de la desnutrición, Amina, miembro de uno de los Clubes de Madres, acudió a la Cruz Roja Nigeriana en busca de ayuda: "Mi hijo llevaba un tiempo enfermo y no sabía que era grave, ni siquiera que estaba desnutrido, hasta que ellos [las personas voluntarias de la Cruz Roja] vinieron a mi casa a examinarle. Hoy, gracias a las actividades de sensibilización y a mi pertenencia a los clubes, puedo cuidar mejor a mis hijos y aconsejar a las mujeres de mi comunidad sobre las buenas prácticas". Ayuda en metálico y con vales Muchos hogares del estado de Nasarawa se enfrentan a una grave escasez de alimentos debido a la sequía que asola la región. Sadiya, madre de un niño que lucha por alimentarse a sí misma y a su hijo, dice, "No puedo comer ni preparar comida para mi hijo con regularidad porque la tierra apenas produce nada". Del mismo modo, otra mujer del estado de Níger destaca cómo el aumento del coste de la vida, especialmente el de los alimentos, le impide dar una buena cena a su familia: "Mi hijo no ha sido amamantado adecuadamente porque no hay suficientes comidas nutritivas disponibles en el mercado para mí. E incluso cuando están disponibles, son inasequibles". Para hacer frente a esta situación, la IFRC está proporcionando vales a las madres lactantes a través de su programa de asistencia de efectivo. "Yo fui una de las madres apoyadas por la Cruz Roja. Recibí 10.000 nairas, que me permitieron comprar alimentos para mi familia", añade. El programa de transferencia de efectivo está diseñado para ayudar a las familias de bajos ingresos a hacer frente a las presiones de la inflación, de modo que puedan satisfacer las múltiples necesidades del hogar y, por tanto, de los niños. La entrega de dinero en efectivo a las personas a las que apoyamos es una forma eficaz, eficiente y transparente de proporcionar ayuda humanitaria a los más vulnerables. Garantiza que las personas tengan la libertad, la dignidad y la independencia para decidir sobre su propia recuperación. Visitas a domicilio para suplir las carencias de los servicios sanitarios Varios centros de salud carecen de personal y algunos han sido cerrados debido a la creciente inseguridad, lo que dificulta el acceso de los niños desnutridos incluso a la atención sanitaria básica. Las mujeres y los miembros de los clubes de madres realizan visitas a domicilio y examinan a los niños desnutridos midiendo la circunferencia de sus brazos. Cualquier niño que sufra de desnutrición se registra en una tarjeta de referencia, diseñada por la Cruz Roja Nigeriana, y se remite a un centro de salud para su posterior tratamiento. Estas visitas domiciliarias minimizan la carga de los servicios sanitarios ampliados y garantizan que los niños sean examinados regularmente y reciban apoyo cuando lo necesiten. ___________ En respuesta a la crisis alimentaria en el noreste y noroeste de Nigeria, la IFRC hizo un llamamiento de emergencia por más de 4.000.000 de francos suizos para ayudar a la población a hacer frente a la situación. Haga clic aquí para donar hoy y apoyar esta labor que salva vidas.

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Afganistán: Las interminables crisis llevan a millones de personas a un punto de ruptura

Kuala Lumpur/Kabul/Ginebra 15 de agosto - La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) renueva su llamamiento a una mayor solidaridad mundial con el pueblo de Afganistán, que sigue afrontando una inmensa necesidad humanitaria. Las crisis simultáneas en el país han causado algunos de los peores sufrimientos de las últimas generaciones. Un cóctel de catástrofes y crisis ha azotado al país durante más de un año, con nuevas conmociones que han empeorado unas condiciones que ya eran terribles. A finales de junio, un terremoto sacudió el sureste de Afganistán, matando a más de 1.000 personas y destruyendo o dañando las viviendas de 60.000 hogares, dejándolos expuestos a los elementos. A partir de julio y hasta agosto, las lluvias fuera de temporada provocaron inundaciones que arrasaron con los medios de subsistencia y agravaron las necesidades humanitarias en más de 20 provincias. Mawlawi Mutiul Haq Khales, Presidente interino de la Media Luna Roja Afgana, dijo: "Los últimos 12 meses han sido extremadamente difíciles para nuestro pueblo, ya que las dificultades económicas, exacerbadas por las limitaciones de acceso a los ingresos relacionadas con las sanciones, acumulan la presión sobre millones de personas que ya estaban luchando contra la inseguridad alimentaria aguda, la pobreza y muchos otros choques. "Nosotros, en la Media Luna Roja Afgana, hemos ampliado nuestra operación de respuesta en todas las provincias y nuestra amplia red de voluntarios sigue prestando una asistencia que es realmente un salvavidas, en particular para los excluidos incluso de la ayuda más básica, especialmente las viudas y sus hijos. "Las contribuciones de nuestros socios locales e internacionales han sido fundamentales, y estamos realmente agradecidos. Pedimos que se mantenga el apoyo porque millones de personas dependerán de las intervenciones humanitarias a largo plazo para satisfacer sus necesidades más básicas." Con el apoyo de la IFRC y otros socios, la operación de respuesta de la Media Luna Roja Afgana ha llegado hasta ahora a más de 150.000 hogares con asistencia alimentaria y al menos a 15.000 hogares con distribuciones de efectivo. Sus más de 140 centros de salud, entre los que se encuentran los equipos sanitarios móviles, también siguen prestando servicios de salud primaria, incluidas las vacunaciones rutinarias en todo Afganistán. Es necesario mantener la asistencia humanitaria. Necephor Mghendi, Jefe de la Delegación de la IFRC para Afganistán, dijo: "El pueblo de Afganistán no puede ser olvidado. Esta es ahora una de las peores crisis humanitarias del mundo, con más de 20 millones de personas que siguen necesitando asistencia urgente". "Como la mayor red humanitaria del mundo, estamos respondiendo de muchas maneras para ayudar a las comunidades vulnerables. La IFRC sigue apoyando a la Media Luna Roja Afgana en sus esfuerzos humanitarios, pero la sucesión de crisis y desastres está llevando a millones de personas a un punto de ruptura, lo que se traduce en una necesidad humanitaria masiva que está ejerciendo una inmensa presión sobre la disponibilidad de recursos. "Se acerca el invierno y nos preocupa que se pierdan vidas si no actuamos con la suficiente antelación para aliviar las condiciones de las personas cuya capacidad de adaptación está debilitada por los múltiples impactos". La IFRC y la Media Luna Roja afgana están intensificando la preparación para un invierno potencialmente duro, que llegará al país en pocos meses. La mayor preocupación son las zonas de gran altitud, donde es muy probable que las temperaturas caigan por debajo de los 10 grados bajo cero. Se está preparando la adquisición de ropa de invierno, botas de invierno, mantas térmicas, estufas y otros elementos esenciales. Para apoyar a la Media Luna Roja Afgana, la IFRC ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional por 90 millones de francos suizos para prestar ayuda humanitaria urgente a más de un millón de personas afectadas por múltiples crisis. La preparación para el invierno constituye una parte fundamental del plan. Para más información, concertar entrevistas o acceder a recursos audiovisuales, por favor, contacten con: Oficiana Asia Pacífico: Rachel Punitha, +60-197-913-830, [email protected] Oficiana Asia Pacífico: Joe Cropp, +61 491 743 089, [email protected]

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Níger: El hambre se apodera de las comunidades y es necesario actuar con urgencia

Es temprano en la mañana de un caluroso día de julio de 2022. Se ven largas colas de personas en el patio de la escuela primaria de Gorou Kirey, en un remoto suburbio de Niamey, la capital de Níger. El lugar acoge una operación de distribución de efectivo de la Cruz Roja de Níger para las comunidades afectadas por la crisis de hambre en el país. Boubacar Alzouma, un agricultor de 76 años, fue uno de los primeros en llegar. "No me iba a perder esto, ya que hoy no había nada que preparar en casa", dice Boubacar, apoyándose en su bastón para sostenerse. "Me da vergüenza decirlo, pero hay días en los que no tenemos nada que comer en casa", continúa. Las malas cosechas del año pasado, debidas a la irregularidad de las lluvias, han llevado a la familia de Boubacar al borde de la inanición. Sólo pudo cosechar dos sacos de alimentos de su campo de 2 hectáreas de mijo, sorgo y guisantes de vaca, suficientes para alimentar a sus 21 hijos. Para hacer frente a la situación de hambre, Boubacar tomó la difícil decisión de vender todo su ganado. "Nuestra mayor esperanza es tener buenas lluvias este año. Si no, volverá a ser un desastre", afirma. Tras recibir dinero en efectivo de la Cruz Roja de Níger, Boubacar se apresuró a comprar alimentos. Si no hubiera sido por esta ayuda, su familia se habría acostado con hambre. La crisis del hambre ha afectado a 4,4 millones de personas en Níger y es el resultado de los efectos combinados de las perturbaciones climáticas y la inseguridad. La historia de Boubacar habla por muchos. Para ayudar a la gente a hacer frente a la situación, la Cruz Roja de Níger ha proporcionado a casi 6.000 hogares afectados en todo el país asistencia en efectivo desde mayo, con el apoyo de la IFRC y otros asociados del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. La asistencia también incluye paquetes de alimentos en algunas zonas y pienso para el ganado para ayudar a las familias de agricultores a proteger sus medios de vida. La Cruz Roja de Níger también está estableciendo centros comunitarios de nutrición para examinar y remitir a los niños desnutridos a los centros de salud. Pero hay que hacer más para evitar que la situación empeore. "Se necesita una respuesta rápida y reforzada para salvar vidas, ya que el inicio de la temporada de escasez ha llevado a muchas familias al límite", dice Thierry Balloy, Jefe de la Delegación de la IFRC en Níger. La magnitud de la crisis del hambre llevó a la IFRC a hacer un llamamiento de emergencia de cinco millones de francos suizos en mayo para apoyar a la Cruz Roja de Níger en la asistencia a 283.000 personas (40.547 familias). El dinero recaudado se utilizará para proporcionar dinero en efectivo, nutrición y apoyo a los medios de subsistencia de las personas más vulnerables, así como soluciones de fortalecimiento de la resiliencia a largo plazo. Sin embargo, en julio de 2022, el llamamiento sólo estaba financiado en un 30%. El futuro de Boubacar, y el de muchos otros agricultores como él en Níger, sigue siendo incierto. Pero, a pesar de los retos a los que se enfrentan él y su familia, mantiene la esperanza: "Si recibo una segunda subvención y las próximas cosechas son buenas, compraré ganado. Esto nos ayudará a hacer frente a la próxima y difícil temporada de escasez", dice Boubacar.

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La IFRC amplía la asistencia en efectivo a las personas afectadas por el conflicto en Ucrania

Tres meses después del comienzo del conflicto en Ucrania, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha distribuido asistencia financiera por un total de más de 4,3 millones de francos suizos a miles de personas desplazadas. La Jefa de Operaciones de Emergencia de la IFRC para la respuesta en Ucrania, Anne Katherine Moore, dijo: "Cuanto más dure el conflicto, mayores serán las necesidades. El coste de los productos de primera necesidad, como la fruta y las verduras frescas, está aumentando. También se están registrando aumentos en el coste del combustible y del alquiler de apartamentos. Millones de personas han perdido sus empleos y sus ahorros están disminuyendo. A través de una nueva aplicación móvil, hemos podido aumentar nuestro apoyo para ayudar a las personas que se enfrentan a estos retos financieros." La nueva tecnología permite a la IFRC y a las Sociedades Nacionales que responden llegar a las personas a gran escala y prestar asistencia en efectivo por vía digital. Introducida con éxito en Rumanía, la aplicación móvil permite a los refugiados registrarse por sí mismos para recibir asistencia en línea, lo que evita la necesidad y el coste de tener que desplazarse a un lugar central. La aplicación se ampliará pronto a Polonia y Eslovaquia, donde ya se presta asistencia en efectivo mediante métodos más tradicionales, como el registro en persona, así como a Ucrania y otros países vecinos. "Es la forma más rápida de entregar dinero en efectivo a esta escala. Tiene el potencial de cambiar las reglas del juego para nuestro trabajo, no sólo en esta respuesta, sino también en futuras operaciones", continuó Moore. La ayuda en efectivo es una forma digna y eficiente de apoyar a las personas afectadas por el conflicto, permitiéndoles comprar artículos específicos para sus necesidades individuales, al tiempo que se apoya a las economías locales. Es una parte de nuestra respuesta integrada y de amplio alcance de la Cruz Roja y la Media Luna Roja al conflicto, que también incluye la prestación de asistencia sanitaria, primeros auxilios, apoyo psicosocial y la distribución de artículos de primera necesidad. Hablando de los próximos pasos, Moore dijo: "No existe una solución a corto plazo para las necesidades de los más de 14 millones de personas que se han visto obligadas a huir de sus hogares. Sabemos que aunque el conflicto terminara mañana, la reconstrucción y la recuperación llevarán años. Las personas han perdido sus hogares, sus medios de subsistencia y el acceso a la atención sanitaria oportuna. La IFRC, en apoyo de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de la región, estará allí ayudando a la gente ahora, y en los meses y años venideros". -- Vea: nuestra respuesta 3 meses después Durante los últimos tres meses: Juntos, hemos llegado a más de 2,1 millones de personas con ayuda para salvar vidas dentro de Ucrania y en los países vecinos. Se trata de 1 de cada 10 personas que han tenido que huir de sus hogares a causa del conflicto. A lo largo de las rutas de viaje dentro y fuera de Ucrania, hemos establecido 142 Puntos de Servicio Humanitario en 15 países para proporcionar a los que huyen un entorno seguro. Allí reciben servicios esenciales como alimentos, artículos de higiene, mantas, agua para lavar, primeros auxilios, apoyo psicosocial, información y asistencia financiera. En total, distribuimos 2,3 millones de kilos de ayuda. 71.000 voluntarios y voluntariasde la Cruz Roja y la Media Luna Roja están respondiendo a la crisis.

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Nota de prensa

La IFRC apoyará a más de 2 millones de personas afectadas por el conflicto en Ucrania con el mayor despliegue de asistencia de emergencia en efectivo de su historia

Ginebra, 14 de abril de 2022 - A medida que aumentan las necesidades de las personas afectadas por el conflicto en Ucrania, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) intensifica sus actividades de respuesta para satisfacer las necesidades inmediatas y urgentes, tanto dentro de Ucrania como en los países a los que la gente ha huido en busca de seguridad. El Secretario General de la IFRC, Jagan Chapagain, afirma: "Este será el programa de emergencia en efectivo más amplio de la IFRC. Nuestra prioridad número uno es brindar apoyo a las personas más vulnerables. Por nuestra experiencia anterior con la asistencia en efectivo, sabemos que es un enfoque digno para prestar ayuda de la manera más rápida y eficiente posible. Aunque la asistencia financiera es un componente importante de nuestra respuesta, también estamos ampliando la ayuda en muchos otros sectores, como la salud. Ya hemos llegado a 160.000 personas con ayuda sanitaria y de primeros auxilios, pero cuanto más dure el conflicto, más amplias serán las necesidades sanitarias". En su mayor programa de asistencia financiera de emergencia hasta la fecha, la IFRC se propone llegar a más de 2 millones de personas con apoyo, dirigido a 360.000 personas en Ucrania y los países vecinos en los primeros tres meses. La asistencia financiera a más largo plazo atenderá las necesidades de las personas afectadas a medida que evolucione la crisis. La Directora Regional de la IFRC para Europa, Birgitte Bischoff Ebbesen, dice: "Con cada día que pasa, sabemos que las vulnerabilidades aumentan. El acceso a los suministros médicos, los alimentos, el agua, los servicios públicos y otros bienes y servicios vitales se deteriora. Sabemos que hay muchas incertidumbres para la gente en este momento, pero una cosa que está clara es que las necesidades son inmensas, y lo serán durante mucho tiempo." La IFRC está apoyando a más de un millón de personas con más de 1.800 toneladas métricas de artículos de higiene y cocina, mantas, alimentos, esteras y lonas en Ucrania y los países vecinos. La Secretaría de la IFRC, junto con sus Sociedades Nacionales miembros, ha puesto en marcha un plan de respuesta a nivel de toda la Federación por valor de 1.200 millones de francos suizos, cuyo objetivo es prestar asistencia a 3,6 millones de personas durante dos años, con ayuda en efectivo para fines múltiples, servicios de salud y asistencia y agua, saneamiento e higiene, así como apoyo en materia de refugio y vivienda. A nivel mundial, más de 55 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han apoyado la respuesta hasta la fecha. La Secretaría de la IFRC apoya este plan de respuesta solicitando 550 millones de francos suizos para ampliar el apoyo a las Sociedades Nacionales de Ucrania y los países vecinos. Contactos para medios: En Ucrania: Caroline Haga, +358 50 5980500, [email protected] En Polonia: Jenelle Eli, +1 202 603-6803, [email protected] En Rumanía: Angela Hill, +40 758 450 185, [email protected] En Budapest: Nicole Robicheau, +36 30 167 2629, [email protected] En Budapest: Kathy Mueller, +1 226 376-4013 [email protected] En Ginebra: Anna Tuson, +41 79 895 6924, [email protected] Más información sobre la labor de la IFRC en materia de asistencia en efectivo y con vales aquí.

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Nota de prensa

Lanzamiento de una ambiciosa alianza entre la IFRC y la UE: un nuevo modelo para el sector humanitario

Bruselas/Ginebra, 30 de marzo de 2022 - Una ambiciosa alianza entre la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria de la Unión Europea (DG ECHO) fue lanzada hoy y pretende ser un nuevo modelo para el sector humanitario. En respuesta al creciente número de crisis que surgen en todo el mundo, la alianza programática piloto "Acelerar la acción local en las crisis humanitarias y sanitarias", tiene como objetivo apoyar la acción local para hacer frente a las crisis humanitarias y sanitarias en al menos 25 países, con una asignación de fondos de la UE para varios años. Esta alianza refuerza las prioridades estratégicas mutuas y se articula en torno a cinco pilares de intervención: 1) preparación para la respuesta a desastres y gestión de riesgo de desastre, 2) preparación y respuesta ante epidemias y pandemias, 3) asistencia humanitaria y protección a las personas que se desplazan, 4) asistencia con cupones y dinero en efectivo, 5) comunicación de riesgos, participación comunitaria y rendición de cuentas. El Comisario Europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarčič, dijo: "Acojo con gran esperanza la alianza programática piloto con la IFRC, un socio de confianza de la Unión Europea, que comparte nuestra visión de llevar a cabo operaciones de ayuda humanitaria eficientes y eficaces en todo el mundo. La financiación asignada a esta asociación reafirma el compromiso de la Unión Europea de ayudar a satisfacer las crecientes necesidades de las personas vulnerables en unos 25 países, en estrecha colaboración con las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. También, confirma nuestro compromiso con las alianzas estratégicas con organizaciones de ayuda humanitaria". El Secretario General de la IFRC, Jagan Chapagain, dijo: "Las alianzas estratégicas a largo plazo son esenciales para responder a la escalada de las crisis humanitarias en todo el mundo. Debemos responder rápidamente, debemos responder a escala y debemos modernizar nuestro enfoque para lograr un impacto. Sabemos que el apoyo humanitario más eficaz y sostenible es el que se lidera a nivel local, pone a las comunidades en el centro de la acción y se financia mediante una alianza flexible, a largo plazo y predecible. Esta alianza programática piloto permite exactamente eso". La alianza entre la IFRC y DG ECHO comenzará con una fase inicial en Yemen y varios países de América Latina y África Occidental y Central. El objetivo principal es proporcionar asistencia esencial a las personas actualmente afectadas por las crisis humanitarias, las consecuencias de la pandemia del COVID-19, las catástrofes relacionadas con el clima y los conflictos, y evitar el sufrimiento y la pérdida de vidas. También, invertirá en garantizar que las comunidades estén mejor preparadas para hacer frente a los desastres mediante la aplicación de componentes de preparación para desastres y reducción de riesgos. Su trabajo estrecho con las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y su cobertura mundial, combinada con acción local, sus principios fundamentales y su larga historia de trabajo humanitario impulsado por la comunidad, hacen que la IFRC sea el socio elegido para esta alianza programática piloto con la UE. Tras su fase inicial, esta alianza pretende ampliar su alcance e incluir otros países del mundo con el apoyo de más Sociedades Nacionales de países de la UE. Datos clave Los 10 países en los que se implementará la fase inicial son: Burkina Faso, Chad, Camerún, Malí, Níger, Yemen, El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá. Las siete Sociedades Nacionales de la UE que trabajarán para apoyar la implementación de la fase inicial son: Cruz Roja Belga (FR), Cruz Roja Danesa, Cruz Roja Francesa, Cruz Roja Alemana, Cruz Roja Italiana, Cruz Roja Luxemburguesa y Cruz Roja Española. Para más información: En Bruselas: Federica Cuccia, [email protected] En Ginebra: Anna Tuson, [email protected], +41 79 895 6924

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Asistencia en efectivo y cupones

Dar dinero en efectivo a las personas afectadas por desastres es una forma eficaz, eficiente y transparente de brindar asistencia humanitaria a las personas en condiciones más vulnerables. Garantiza que las personas tengan libertad, dignidad e independencia para decidir sobre su propia recuperación.