Salud comunitaria

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Cruz Roja Costarricense y la Universidad de Costa Rica refuerzan la respuesta ante las mordeduras de serpientes en zonas rurales

En los ecosistemas tropicales de Costa Rica habitan 23 especies de serpientes venenosas. Cuando una de ellas muerde a alguien, ya sea a un niño, niña o a una persona que trabaja en el campo, cada minuto cuenta. En una emergencia como esta, la distancia hasta el centro médico más cercano puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.La Cruz Roja Costarricense lleva décadas atendiendo a personas afectadas por mordeduras de serpientes venenosas, especialmente en las zonas donde el acceso a centros médicos es limitado. Su rol ha sido fundamental en primera respuesta para estabilizar pacientes y organizar traslados urgentes a hospitales.Solo en lo que va de 2025, 46 personas han sido trasladadas en condición crítica por la Cruz Roja Costarricense tras sufrir accidentes ofídicos. Y cada año, alrededor de 600 personas sufren mordeduras de serpiente en Costa Rica.Pero la Cruz Roja no es la única institución que responde a los accidentes ofídicos, el Instituto Clodomiro Picado (ICP) de la Universidad de Costa Rica (UCR) también ha estado ahí desde 1970.El Instituto Clodomiro Picado es el único productor de sueros antiofídicos en Centroamérica y Panamá. Desde que se fundó, su misión ha sido producir el antiveneno para colaborar con el tratamiento de pacientes que sufren envenenamiento por mordeduras de serpientes en Costa Rica y en otros países en desarrollo.Hasta la fecha, el laboratorio produce cerca de 120.000 frascos de antiveneno por año, salvando vidas no solo en Costa Rica, sino también en Centroamérica, Sudamérica y África.Un acuerdo de esperanzaEl pasado 8 de setiembre de 2025, la Cruz Roja Costarricense y el ICP firmaron un convenio para fortalecer la respuesta extrahospitalaria ante mordeduras de serpiente. Las dos instituciones decidieron unir sus conocimientos y experiencias para acercar el suero antiofídico liofilizado a las comunidades más alejadas del país.El instituto donará a la Cruz Roja Costarricense 30 frascos anuales de este suero. Su formulación en polvo que no requiere refrigeración, facilita el traslado y almacenamiento en lugares estratégicos, permitiendo al voluntariado y al personal de la Cruz Roja prestar asistencia vital incluso en comunidades de difícil acceso.La firma de este acuerdo se enmarca en el “Protocolo Nacional para la Atención del Envenenamiento Ofídico y el Manejo del Suero Antiofídico en Escenario Extrahospitalario”, oficializado por el Ministerio de Salud.Dyanne Marenco González, presidenta de la Cruz Roja Costarricense, afirmó: “Gracias al trabajo conjunto de la Cruz Roja con el Ministerio de Salud y la Universidad de Costa Rica, en este caso específico a través del Instituto Clodomiro Picado, fortaleceremos la atención prehospitalaria para dar respuesta oportuna ante accidentes ofídicos y salvar vidas en comunidades de difícil acceso, donde la atención inmediata puede marcar la diferencia”.“Este convenio reafirma el compromiso humanitario de la Cruz Roja Costarricense de estar presente en los lugares más remotos del país”.Según los términos del acuerdo, la Cruz Roja podrá administrar el antídoto en el lugar del accidente, en lugar de esperar a que la persona afectada llegue al hospital, lo que reducirá las complicaciones graves e incluso las muertes.Además, la UCR capacitará al personal de Cruz Roja para administrar el suero, y fortalecerá las campañas de prevención en comunidades con mayor riesgo debido a sus labores cotidianas y su ubicación geográfica.Al poner la ciencia, la cooperación y la solidaridad al servicio de las personas en condiciones de mayor riesgo, la Cruz Roja Costarricense y el Instituto Clodomiro Picado reafirman que la atención de las personas que sufren mordeduras de serpiente no debe depender de la distancia o la falta de recursos.Para las familias que se dedican a la agricultura y viven en el campo, saber que la ayuda y el antiveneno pueden llegar hasta su comunidad significa un futuro más seguro. El acceso temprano al suero salva más vidas, reduce los problemas de salud a largo plazo y aporta más esperanza a las comunidades rurales.

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Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025: "Si puedo ayudar a mi madre, también puedo ayudar a mi comunidad"

"Era principios de 2011. Algo extraño comenzó a sucederles a nuestros vecinos: decían que estaban enfermos y empezaron a aparecerles heridas en la piel".Siti Imroatus, enfermera de la aldea de Karangmojo, en Boyolali (Indonesia), comienza así la historia que cambiaría su vida y la de muchos miembros de su comunidad. Ocurrió hace casi 15 años, cuando una misteriosa serie de acontecimientos comenzó a afectar a su pequeña comunidad rural."Sabíamos que tenía algo que ver con sus vacas, que habían sacrificado recientemente para comer y vender".Fue esta experiencia, el efecto que tuvo en su propia familia y el proceso de resolución de este misterio lo que llevó a Siti (conocida por sus amigos y familiares como "Bu Im") a unirse a la Cruz Roja Indonesia (Palang Merah Indonesia). También fue el comienzo de un compromiso decidido y duradero por parte de Bu Im de seguir trabajando para garantizar que este tipo de brotes no volvieran a producirse.En el Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025 (19 de agosto), nos unimos al personal humanitario en todo el mundo bajo el lema #ActuarPorLaHumanidad para honrar el coraje de personas como Siti, que toman la iniciativa de proteger a las demás personas y salvar vidas, incluso cuando ellas también sufren los mismos problemas.Esta es la historia de Siti en sus propias palabras."Las autoridades locales de salud vinieron a investigar y resultó ser ántrax, una enfermedad infecciosa que se transmite a través de los animales y que es causada por la bacteria Bacillus anthracis.Mi madre también enfermó porque había manipulado un trozo de carne que, al parecer, estaba infectado. Le salieron heridas en las manos y la llevé inmediatamente al hospital más cercano para que la trataran.Sabía que tenía que actuar con rapidez, porque cuanto antes la trataran, antes se recuperaría. En aquel momento yo vivía en otro lugar, pero me quedé con mi madre y la cuidé hasta que se recuperó por completo.Pensé que, si podía ayudar a mi madre, también podría ayudar a mi comunidad. Quería motivar a la gente y darles consejos sobre cómo mantenerse sanos para evitar otro brote, ya fuera de ántrax o de cualquier otra enfermedad. Por eso me hice voluntaria de la Cruz Roja"."En 2018 me uní al Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias, que llamamos «CP3». Es un programa que ayuda a comunidades como la mía en Indonesia a prepararse y prevenir brotes de enfermedades, epidemias y pandemias."Cuando me uní, recibí formación en control de epidemias y vigilancia comunitaria para poder asesorar a mi comunidad sobre diferentes enfermedades infecciosas e informar de cualquier cosa inusual"."Es posible que las comunidades no estén muy bien informadas sobre el ántrax. Pero se trata de una enfermedad grave que puede infectar tanto a animales como a seres humanos, y las personas mayores de mi comunidad son especialmente vulnerables.El año pasado hubo un brote de ántrax en Yogyakarta y varias personas fallecieron. Por eso sigo educando a mi pueblo con otras personas voluntarias, porque quiero que mi familia esté sana y quiero que mi comunidad esté sana.Lo mejor de ser voluntaria es ser útil para mi familia y mi comunidad. Sé que si puedo detectar y notificar las enfermedades rápidamente, todas y todos estaremos más seguros".---Las actividades descritas en este artículo se llevaron a cabo como parte del Programa de Preparación Comunitaria ante Epidemias y Pandemias (CP3) multipaís, que se desarrolló entre 2018 y 2025. Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 ayudó a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios a prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades.Para obtener más información sobre el ántrax y otras enfermedades infecciosas, visite la Caja de herramientas para el control de epidemias de la IFRC.Si le ha gustado esta historia y desea obtener más información, suscríbase al boletín informativo sobre preparación para epidemias y pandemias de la IFRC.En este Día Mundial de la Acción Humanitaria, descubra cómo apoyar a quienes #ActúanporlaHumanidad:Día Mundial de la Acción Humanitaria 2025: Un llamado urgente a honrar, respetar y proteger a quienes actúan por la humanidad | IFRCÚnase a nosotros para proteger a la humanidadHonrar a quienes fallecieron: visita la página En Memoria de la IFRCApoyar al Fondo Rojo para las Familias.Donar al Fondo Rojo para las Familias.

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Guinea: La comunidad se une para reducir los riesgos de enfermedades y desastres

Desde que tienen memoria, la población de Dalafilani, una pequeña aldea rural de 2.000 personas situada en el centro de Guinea, se ha enfrentado a un problema recurrente y grave: las inundaciones.Cada vez que llovía intensamente, el agua inundaba la aldea, dañando las viviendas y dejando grandes charcos de agua estancada y contaminada, el caldo de cultivo perfecto para las enfermedades transmitidas por el agua y los mosquitos.Las inundaciones no solo ponían en peligro las viviendas y la salud de las personas, también causaban presiones económicas. La población local solía tener que comprar con frecuencia medicamentos para tratar a los familiares que enfermaban a causa de enfermedades relacionadas con las inundaciones, lo que desviaba ingresos que eran esenciales para otras necesidades diarias.Así que cuando el voluntariado local de la Cruz Roja de Guinea reunió a la comunidad para debatir posibles soluciones, la gente decidió que harían todo lo necesario para mantener a raya las inundaciones y las enfermedades.Un diagnóstico comunitario en el centro del cambioA través del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3), personas voluntarias de la Cruz Roja de Guinea que se han capacitado, guiaron a la comunidad a través de una evaluación participativa de riesgos para comprender el problema, debatir las necesidades y los recursos de la comunidad y encontrar una solución viable."Como miembros de esta comunidad, trabajamos en ocnjunto para identificar los problemas prioritarios. Durante un diagnóstico comunitario, las personas vecinas reconocieron que las inundaciones y las aguas residuales eran una fuente importante de enfermedades y que su entorno tenía un impacto directo en su salud, seguridad y medios de vida", explica Sekou Oularé, voluntario de la Cruz Roja de Guinea."En grupo se nos ocurrió la idea de construir un sistema de canales a través de la comunidad para evacuar las inundaciones y las aguas residuales. La Cruz Roja facilitó este proceso, proporcionando herramientas y apoyo logístico", añade.Tomar medidas colectivasUna vez acordado el plan de acción, las y los habitantes de Dalafilani se pusieron rápidamente manos a la obra para convertir su idea en realidad."Decidimos movilizar a toda la comunidad. Hombres y mujeres trabajaron mano a mano para construir los canales. Fabricamos ladrillos, cavamos zanjas y transportamos materiales. Este trabajo nos ha permitido crear un sistema de drenaje funcional que aleja el agua de lluvia y las aguas residuales domésticas de nuestra aldea", explica Fanta Bö Kourouma, presidenta del grupo juvenil de Dalafilani.Las personas voluntarias de la Cruz Roja de Guinea estuvieron presentes durante todo el proceso, ayudando a construir los canales, trazando el recorrido más eficaz para evacuar el agua del pueblo; y adquiriendo los materiales necesarios.Una comunidad más saludable y segura a largo plazoTras la construcción de los canales, la comunidad no tardó en notar un cambio positivo. El pueblo está más limpio, ya no hay charcos de agua estancada después de las lluvias y las familias están aliviadas al ver que sus hijas e hijos gozan de mejor salud."Antes teníamos problemas de enfermedades, especialmente entre la niñez. Solían jugar en el agua sucia y eso les enfermaba. Era una carga muy pesada para nuestras finanzas debido al costo de los medicamentos. Hoy, gracias al sistema de drenaje, hay menos mosquitos y menos niños enferman", afirma Gbè Traoré, residente de Dalafilani.Las autoridades locales de salud también han informado de una disminución de las enfermedades, y el jefe del puesto de salud de Dalafilani, Bernard Camara, ha registrado un número significativamente menor de consultas médicas relacionadas con la malaria y las enfermedades transmitidas por el agua.El voluntariado de la Cruz Roja de Guinea sigue prestando apoyo a la población de Dalafilani, organizando reuniones comunitarias periódicas para informar sobre los riesgos de epidemias y reforzar las medidas de higiene.El jefe de la aldea de Dalafilani, Fodé Oularé, se siente aliviado al ver las mejoras en la salud de su comunidad y comprende que deben seguir trabajando para mantener a raya los riesgos de enfermedades a largo plazo."Antes, el agua de lluvia se escurría en todas direcciones, creando charcos de agua estancada. Ahora, con el sistema que hemos construido, el agua se drena y tenemos un entorno más limpio. La Cruz Roja ha estado trabajando con nosotros para crear conciencia y mantener este progreso, pero depende de nosotros, las y los residentes, mantener las cosas limpias para prevenir enfermedades", explica.--Las actividades descritas en este artículo se llevaron a cabo como parte del Programa de Preparación Comunitaria ante Epidemias y Pandemias (CP3), un programa multinacional que se desarrolló entre 2018 y 2025. Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 prestó apoyo a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios para prepararse, prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades. Si le ha gustado esta historia y desea obtener más información, suscríbase al boletín informativo sobre preparación para epidemias y pandemias de la IFRC (disponible en inglés).

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Más fuerte, más rápido, más seguro: historias de éxito en la preparación ante epidemias de la Alianza Programática

Desde 2022, 24 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de todo el mundo han estado trabajando para mantener a las comunidades sanas y a salvo de epidemias y pandemias.Lo han hecho a través de la Alianza Programática, una innovadora iniciativa plurianual financiada por la Unión Europea y con asistencia técnica, apoyo en materia de promoción y coordinación de la IFRC y Sociedades Nacionales europeas.Las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están en una posición privilegiada para prevenir, detectar y responder a los brotes de enfermedades y otros riesgos para la salud gracias a su rol auxiliar único hacia las autoridades y porque su voluntariado está cerca de las comunidades, goza de su confianza y puede actuar con rapidez.A través de la Alianza Programática, estas 24 Sociedades Nacionales han dotado a innumerables comunidades de conocimientos y herramientas para detener la propagación de enfermedades. Han formado a personas voluntarias y establecido sistemas para que las comunidades puedan informar rápidamente de los brotes, lo que permite una respuesta rápida por parte de las autoridades locales.Y han trabajado duro para desarrollar su propia capacidad de preparación ante epidemias, de modo que puedan responder con mayor rapidez y eficacia cuando se produce una emergencia de salud.Siete historias de esperanza y humanidadEn este nuevo folleto (disponible en inglés), podrá leer siete inspiradoras historias sobre el trabajo de preparación ante epidemias que realizan las Sociedades Nacionales:En Camerún, el personal voluntario formado por la Sociedad de la Cruz Roja de Camerún detectó y respondió rápidamente a un brote de cólera, lo que permitió detener la propagación de la enfermedad y minimizar los daños en la comunidad.En Bangladesh, las y los voluntarios de la Sociedad de la Media Luna Roja de Bangladesh detectaron rápidamente un brote de fiebre aftosa y lo notificaron a las autoridades locales, lo que permitió tomar medidas rápidas para proteger los medios de vida de la población.En Burkina Faso, el voluntariado de la Cruz Roja Burkinabe trabajó sin descanso para localizar a los niños y niñas que no habían recibido las vacunas sistemáticas debido al conflicto y los desplazamientos internos, y se aseguró de que recibieran las vacunas necesarias para protegerse de las enfermedades.En Yemen, los equipos de la Sociedad de la Media Luna Roja de Yemen han proporcionado a las comunidades instalaciones de agua, saneamiento e higiene (WASH) e información co fiable sobre salud para que puedan protegerse de las amenazas de enfermedades.En Somalia, personas voluntarias capacitadas de la Media Luna Roja Somalí detectaron rápidamente un brote de dengue en una comunidad rural y respondieron con prontitud, salvando vidas y ayudando a frenar el brote.En Centroamérica, las Sociedades de la Cruz Roja han creado y formado comités de salud comunitarios que ahora están tomando medidas locales para reducir los riesgos de brotes de enfermedades.En Chad, la Cruz Roja de Chad ha estado utilizando una innovadora herramienta radiofónica para transmitir información vital y confiable sobre salud, a través de las ondas a comunidades aisladas, para que sepan cómo protegerse de las amenazas de enfermedades.Lea el nuevo folleto "Historias de éxito en materia de preparación y respuesta ante epidemias de la Alianza Programática" (en inglés) para obtener más información.--Las actividades descritas anteriormente han sido posibles gracias a la Alianza Programática, una innovadora colaboración plurianual entre la IFRC, las Sociedades Nacionales miembros y la Unión Europea para ayudar a las comunidades de todo el mundo a reducir sus riesgos y estar mejor preparadas ante desastres y emergencias sanitarias.

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Día Mundial del Medio Ambiente: Tras el derrame de petróleo, la Cruz Roja Ecuatoriana ayuda a mantener la salud de las comunidades, proporcionando agua y concienciando sobre cómo conservar y proteger los valiosos recursos hídricos.

Ángela y Narcisa han vivido toda su vida junto al río Esmeraldas. Para ellas, el río no era solo agua: era pesca, baño, cocina. Era vida.Su situación dio un giro hace poco menos de tres meses, cuando un derrame de petróleo contaminó los ríos Caple, Viche y Esmeraldas, dejando a miles de hogares sin acceso a agua limpia.“Lo que más me dolió fue ver a mis nietos sin agua limpia,”cuenta Narcisa, de la comunidad de Tabiazo. Antes podíamos hervirla o filtrarla, pero con ese olor, ya ni eso servía. No podíamos bañarnos bien, ni cocinar tranquilos.”La contaminación por hidrocarburos puso en peligro miles de vidas y las actividades económicas de la población local.“Hay personas que no tienen cómo salir a trabajar,”comenta Ángela Tenorio, vecina de la comunidad El Treinta.“Algunos son vaqueros y no tienen cómo darles agua a las vacas. Aquí vivimos del campo, de la agricultura, del río, de la pesca. Ahora las plantas que viven en el agua se están muriendo, entonces no se puede consumir el pescado porque está contaminado”.Pero la emergencia no fue solo ambiental, con el desastre también se originó una crisis de información.Comunicar también es cuidarPara hacer frente a la incertidumbre y a las múltiples dudas que pueden surgir en un desastre como este, la Cruz Roja Ecuatoriana ha incluido en su respuesta la educación comunitaria sobre el uso seguro y la protección del agua, así como la prevención de riesgos y enfermedades.La participación de las personas voluntarias locales, que conocen los territorios y a la gente, ha sido clave en la difusión de información. En el corazón de la respuesta estuvieron personas como Evelyn Angulo, voluntaria de filial de la Cruz Roja en Esmeraldas.“Cada vez que llevamos agua, llevamos también un mensaje”, explica Evelyn. “Les enseñamos a las personas cómo almacenarla, cómo evitar enfermedades. Hay mucho miedo, porque no saben si el agua está realmente limpia.Nuestro trabajo es dar confianza, acompañar”.El trabajo de voluntarios como Evelyn significa que personas comoNarcisa y su familia recibieron no solo agua potable, sino también algo mucho más valioso: conocimiento. Aprendieron a cuidar el agua, que ya no podían dar por sentado.“Antes no sabíamos cómo cuidar el agua o cómo purificarla bien”,dice Narcisa. “Con lo que nos han enseñado ahora, ya sé cómo proteger a mi familia. La información fue tan importante como el agua. Porque sin saber cómo usarla, igual podíamos enfermarnos.”Agua limpia, mensajes que empoderanDesde los primeros días de la emergencia, la Cruz Roja Ecuatoriana activó sus equipos locales en Esmeraldas para brindar una respuesta rápida, coordinada y adaptada a las necesidades de las comunidades afectadas.La IFRC activó unLlamamiento de Emergenciainternacional, con el objetivo de reunir 4 millones de francos suizos para ampliar la respuesta de la Cruz Roja Ecuatoriana, y para proteger la salud y los medios de subsistencia de 176.200 personas afectadas por el derrame de petróleo y las inundaciones en las provincias de Esmeraldas, El Oro, Guayas y Manabí durante los próximos 12 meses. Las acciones principales se han centrado en asegurar el acceso a agua limpia, brindar apoyo psicosocial y promover la higiene en las comunidades afectadas.Además, la Cruz Rojaha distribuido millones de litros de aguay también ha aportado certezas: cómo usar un filtro, cómo detectar si el agua es segura, cómo protegerse de enfermedades.En la provincia de Esmeraldas, sin embargo, la respuesta al derrame no se mide solo en litros de agua. Se mide en confianza, aprendizaje y humanidad, en vidas humanas salvadas y sufrimiento evitado gracias al poder de la información oportuna, precisa y útil. Porque la información también salva vidas.

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Grandes Retos Globales en Desastres y Emergencias. Una charla con Loyce Pace, nueva directora regional de la IFRC para América

¿Cómo influirá la tecnología en nuestra forma de responder a las emergencias? ¿Qué es la "biología humana" y qué relación tiene con los derechos humanos? ¿Cuáles son los grandes retos de la salud mundial en estos tiempos de incertidumbre? Loyce Pace, nueva directora regional de la IFRC para América, está bien situada para explorar estas cuestiones. Con una larga experiencia en la promoción de la salud comunitaria y mundial, recientemente ocupó el cargo de subsecretaria de asuntos globales en el departamento de salud y servicios humanos de los Estados Unidos. Anteriormente desempeñó funciones clave en la coordinación de la respuesta mundial de Estados Unidos a las crisis sanitarias. Sintonice con nosotros para ver cómo ve los grandes retos a los que se enfrenta el continente americano, desde los desastres relacionados con el clima hasta la migración, los brotes epidémicos y mucho más.

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Mejores amigas para siempre: Dos mujeres, amigas desde la infancia, dedican su vida a ayudar a otras personas

Cho Cho Aye y Phu Ngon Wai son amigas desde la infancia.Ahora, ambos tienen 26 años y comparten algo más que recuerdos de la infancia: comparten un profundo compromiso con el servicio humanitario como voluntarias en la filial de la Cruz Roja del municipio de Kyite Ma Yaw, en el estado de Mon.Su trayectoria en la Cruz Roja comenzó en 2014, justo después de terminar la escuela secundaria y asistir a una sesión de formación básica de la Cruz Roja en su comunidad. Además de su labor humanitaria, Cho es costurera y diseña y confecciona ropa, mientras que Phu dirige un negocio en línea de venta de ropa de mujer.Un compromiso compartidoTambién comparten un profundo compromiso de apoyo a su comunidad a través de su labor de voluntariado humanitario. Y conocen de primera mano las graves consecuencias que las crisis relacionadas con el clima, como las tormentas y las inundaciones, pueden tener en las personas y las comunidades.Cho recuerda vívidamente una experiencia desgarradora durante las inundaciones de junio de 2024."La planta baja de mi casa se inundó y mi familia quedó atrapada dentro", recuerda. "No podía salir, pero estaba segura de que mis amigos estaban fuera rescatando gente. En comparación con otras casas, la mía aún estaba en buenas condiciones. En cuanto me puse en contacto con ellos, me uní a las tareas de rescate, evacuando a las personas inundadas y distribuyendo comida y agua".“Se trata de reconocer los esfuerzos que no se ven... Siempre intento ser quien pueda dar apoyo para que puedan vivir sin depender de nadie”.Phu Ngon Wai, voluntaria de la Cruz Roja de MyanmarMyanmar es uno de los países más propensos a los desastres de Asia. Durante la estación de los monzones, de mayo a octubre, el país es especialmente vulnerable a inundaciones y deslizamientos de tierra generalizados, que afectan a miles de personas. De hecho, casi el 95% del total de las precipitaciones anuales del país se producen durante la estación monzónica, a menudo acompañadas de tormentas tropicales.En julio de 2024, las fuertes lluvias monzónicas provocaron el desbordamiento de múltiples ríos y cursos de agua, lo que causó graves inundaciones en todo el país. Estas inundaciones sin precedentes se cobraron vidas y afectaron a más de 100.000 personas en zonas rurales y urbanas de todo el país.La Cruz Roja de Myanmar y la IFRC respondieron rápidamente. Con el apoyo de una asignación de 825.000 francos suizos del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF), la Cruz Roja de Myanmar prestó socorro inmediato y asistencia para la recuperación temprana en las zonas más afectadas.“Ver sus sonrisas nos hace felices. Es esta mentalidad de la Cruz Roja la que nos hace seguir adelante: estar ahí para las personas que más nos necesitan”.Cho Cho Aye, voluntaria de la Cruz Roja de MyanmarEstos desastres suelen provocar desplazamientos masivos en pueblos y ciudades, especialmente en zonas bajas como el municipio de Kyite Ma Yaw, en el estado de Mon, al sureste de Myanmar, donde se encuentra el barrio de Cho y Phu, compuesto por 100 hogares. Como parte de un equipo de personas jóvenes voluntarias de la Cruz Roja, la mayor parte del trabajo de Cho y Phu consiste ahora en colaborar con las comunidades locales para prepararse antes de que se produzca el desastre.Ambas voluntarias han pasado gran parte de su vida adquiriendo habilidades para mantenerse a salvo, cambiar su comunidad y prosperar. A lo largo de su trayectoria en la Cruz Roja, por ejemplo, han recibido una amplia formación en primeros auxilios y técnicas de rescate acuático que son cruciales durante las intervenciones de emergencia.“Crecí nadando, así que no le tengo miedo al agua. Es mi punto fuerte. Creo que si los hombres pueden hacerlo, las mujeres también” afirmó Cho con confianza.Ambas comparten la firme creencia de que las mujeres desempeñan un papel clave como líderes en la capacitación de la comunidad. "Hay un dicho que dice: 'Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer", dice Phu. "Pero, ¿por qué detrás? Hay una brecha. Se trata de reconocer los esfuerzos que no se ven. No sólo para nuestra comunidad, sino para mis colegas y amigos, siempre intento ser quien pueda dar apoyo para que puedan vivir sin depender de nadie. El apoyo debe ir en ambos sentidos".Ya sea rescatando a personas durante las inundaciones o entregando provisiones esenciales, Cho y Phu nunca dudan en responder a la llamada de ayuda, ya sea de la filial de la Cruz Roja o de otros grupos benéficos. Su dedicación les ha hecho muy conocidas y respetadas en el municipio.“Cuando llevamos comida a sus casas, ya están esperando en la puerta”, dice Cho. “Ver sus sonrisas nos hace felices. Es esta mentalidad de la Cruz Roja la que nos hace seguir adelante: estar ahí para la gente que más nos necesita”.Aunque Cho sueña con convertirse en diseñadora de moda y Phu aspira a ampliar su negocio en línea, su compromiso con la labor humanitaria sigue siendo inquebrantable.“Estamos decididas a seguir colaborando como voluntarias con la Cruz Roja mientras vivamos”, afirma.Su dedicación ha fortalecido la filial de la Cruz Roja del municipio de Kyite Ma Yaw, inspirando a otras personas a unirse a ella. En la actualidad, su filial cuenta con 20 personas voluntarias, y muchas mujeres jóvenes han dado un paso al frente para convertirse en humanitarias.“Creo que juntas podemos construir un futuro más inclusivo y empoderado”, dijo Phu.¿Cómo involucrarse?Más información sobre el voluntariado en la red de la IFRCMás información sobre la preparación para desastres en la red de la IFRCMás información sobre el Día Internacional de la Mujer en la IFRCLea nuestras otras historias del Día Internacional de las Mujeres:Cómo invertir en el liderazgo humanitario de las mujeres ha dado resultados en las AméricasDía Internacional de las Mujeres: "Al principio tenía miedo, pero he aprendido que con determinación todo es posible".Día Internacional de las Mujeres: El camino de Patricia desde la exclusión hasta "un profundo sentimiento de pertenencia".

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Nota de prensa

La Alianza por la Amazonía de la Cruz Roja tiene como fin salvaguardar vidas y reforzar la resiliencia comunitaria

Panamá/Ginebra, 16 de diciembre - En respuesta a las crecientes amenazas que plantean la crisis climática, el aumento de los desastres y la pérdida de biodiversidad, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha anunciado la reactivación de su programa por la Amazonía, la Alianza de la Cruz Roja por la Amazonía. Esta iniciativa, que une inicialmente a las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Venezuela, tiene como objetivo mejorar la resiliencia de las comunidades y apoyar a las personas afectadas por los impactos climáticos en la selva del Amazonas.La presencia local y el alcance mundial de la Cruz Roja la convierten en un socio clave para la protección de las comunidades y los ecosistemas amazónicos. Con filiales y personal voluntario en los nueve países amazónicos, la Cruz Roja combina un profundo conocimiento local con experiencia en reducción de riesgos, resiliencia climática y operaciones humanitarias para hacer frente a las crecientes necesidades de la región. La Amazonía, hogar del 10% de todas las especies conocidas y responsable de generar el 20% del oxígeno del mundo, se acerca a un punto de inflexión. La deforestación, los incendios forestales y las actividades extractivas, agravadas por fenómenos climáticos extremos como inundaciones, incendios y sequías prolongadas, amenazan la vida y los medios de subsistencia de más de 40 millones de personas, incluidos 350 grupos de pueblos indígenas. “En el corazón de nuestra propuesta está la convergencia del conocimiento indígena, la experiencia de la Cruz Roja y los avances tecnológicos y de investigación. Esta fórmula, implementada en estrecha coordinación con los Estados, los pueblos indígenas y otras partes interesadas, maximizará los esfuerzos para fortalecer la resiliencia de las comunidades y anticipar y responder a las crisis que afectan a las poblaciones amazónicas”, dijo Xavier Castellanos, Secretario General Adjunto de la IFRC, Desarrollo de Sociedades Nacionales y Coordinación de Operaciones. La Alianza de la Cruz Roja por la Amazonía se centra en la gestión del riesgo de desastres y la resiliencia climática, la salud comunitaria, los medios de vida sostenibles y la respuesta a los desastres y el desplazamiento climático. Armonizar, maximizar y racionalizar el trabajo de la Cruz Roja en estas áreas ayudará a anticipar y reducir el impacto de los peligros que podrían verse exacerbados por la crisis climática en los próximos años. Sólo entre enero y agosto de este año, los incendios destruyeron 62.268 kilómetros cuadrados de la Amazonía, una superficie doce veces mayor que la ciudad de Londres. Esta devastación, agravada por una sequía histórica, ha afectado gravemente al acceso a la salud y a la alimentación y ha aumentado el riesgo de desplazamientos inducidos por el clima. Ante estos escenarios de crisis múltiples, la Cruz Roja ya está trabajando en varias comunidades en el Amazonas. En Ecuador, el voluntariado trabaja con los pueblos indígenas en la aplicación de técnicas agrícolas que reducen el riesgo de sequías, contribuyendo a la diversificación de los ingresos y a la restauración de los ecosistemas para mejorar la seguridad alimentaria y económica. En Colombia, la Cruz Roja proporciona asistencia de salud y acceso a medicamentos en zonas remotas y de difícil acceso. La Alianza de la Cruz Roja por la Amazonía se basa en una sólida experiencia. Las Sociedades de la Cruz Roja de los países amazónicos han colaborado con más de 53 comunidades amazónicas para promover la salud comunitaria y reducir el riesgo de desastres. Este nuevo esfuerzo busca ampliar estos éxitos al mismo tiempo que se alinea con la experiencia global de la IFRC en resiliencia climática y gestión de desastres. Para más información y para solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected]   En Panamá: Susana Arroyo Barrantes +50769993199  En Ginebra: Tommaso Della Longa +41797084367                       Hannah Copeland +41762369109 

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IFRC en la COP29: Invertir cuándo y dónde más importa – de forma temprana, en la salud de las personas más afectadas

Calor extremo y olas de calor prolongadas. Inundaciones y tormentas nunca antes registradas en todos los rincones del planeta. Sequías y tormentas fuera de lo común.Estas son algunas de las formas en que el cambio climático está teniendo repercusiones profundas y muchas veces devastadoras en la salud de las personas y las comunidades de todo el mundo. Mientras líderes mundiales se reúnen en la cumbre climática COP29 que se celebra en Bakú, Azerbaiyán (11-22 de noviembre), la IFRC vuelve a señalar lo que se ve todos los días en las respuestas de emergencia a inundaciones repentinas, olas de calor extremas, sequías prolongadas, crisis económicas y hambre. No sólo hay personas que mueren, pierden sus hogares y sus medios de subsistencia, sino que la crisis climática tiene efectos duraderos en la salud y el bienestar de la población. Las olas de calor extremas, las inundaciones y las tormentas están exponiendo a cada vez más personas al riesgo de contraer enfermedades infecciosas y desnutrición, al tiempo que reducen su acceso a la atención sanitaria."Los impactos de la crisis climática están teniendo un efecto masivo en la salud de las personas", dijo el Secretario General de la IFRC, Jagan Chapagain, durante el primer día de la Conferencia COP29. "Así que debemos abordar los impactos en la salud de una manera muy integral".Igual de importante es cómo y cuándo se abordan esas cuestiones, añade. La financiación y la inversión en salud comunitaria y preparación no sólo deben aumentar, sino que deben dirigirse a las comunidades locales donde más se necesitan."La inversión tiene que ser del nivel adecuado y llegar al lugar adecuado", afirma Chapagain. "Por el momento, no hay suficiente inversión y esa inversión no llega al nivel comunitario. Menos del diez por ciento de la financiación para el clima llega a las comunidades". "Tenemos que apoyar la acción comunitaria sobre el terreno, allí donde la gente vive y se enfrenta a las consecuencias cada día".Esa inversión no puede esperar hasta después de que se produzca el desastre. "También es importante cómo y cuándo se hace esa inversión", añadió. "Si se hace la inversión pronto -con sistemas de alerta temprana o acciones anticipatorias- se salvan vidas, medios de subsistencia y dólares".Un problema en llamasUn ejemplo es la creciente amenaza del calor extremo. En los últimos años se ha llegado a récords mundiales de temperatura mes tras mes, a medida que el cambio climático hace más extremas las olas de calor, un asesino silencioso y mortal. Cada año, el calor mata a casi medio millón de personas en todo el mundo.Sin embargo, sólo el 0,5% de la financiación multilateral para la adaptación al clima se destina a medidas sanitarias que podrían reducir drásticamente esa cifra. Esas medidas sanitarias también podrían mejorar el bienestar de las personas y ahorrar dinero a largo plazo. Para 2030, especialistas prevén entre 2.000 y 4.000 millones de dólares de costos adicionales en salud si no se toman medidas de adaptación ahora.Las soluciones pasan por una serie de acciones, desde la construcción de ciudades y sistemas sanitarios resistentes al clima, hasta el desarrollo de planes nacionales de acción contra el calor y protocolos de alerta temprana. Otras acciones garantizarían que los sistemas de protección social y de salud respondan a las perturbaciones relacionadas con el clima, mientras que las soluciones basadas en la naturaleza podrían aprovechar el poder protector natural de los ecosistemas para proteger a las comunidades del calor extremo o las mareas de tempestad.“A medida que se intensifican los impactos climáticos, los sistemas de salud deben adaptarse para proteger a las personas más vulnerables”, dijo Petra Khoury, Directora del Departamento de Salud y Cuidadosde la IFRC, en un evento especial de la COP29 organizado por la Alianza para la Acción Transformadora sobre el Clima y la Salud, un programa organizado por la OMS.“La red de la IFRC está en primera línea, construyendo sistemas de salud resilientes al clima a través de la movilización comunitaria”, dijo. “Las soluciones que abordan el triple nexo entre salud, clima y migración deben centrarse en la comunidad”.“Incorporar tanto a las comunidades de acogida como a las desplazadas en el proceso de toma de decisiones y en las soluciones es clave para mitigar el impacto de este nexo”.Entre otras cosas, la IFRC está trabajando para ampliar la vigilancia comunitaria de las enfermedades relacionadas con el clima, profundizar sus actuales esfuerzos de participación comunitaria y ampliar el alcance de su trabajo mediante el enfoque de "una salud".El enfoque "una salud" es una forma holística de mejorar la salud humana teniendo en cuenta la salud del entorno en el que viven las personas. Por ejemplo, si el ganado se vuelve vulnerable a las enfermedades por el calor o la falta de alimentos o agua, esto repercute en la salud humana. Hasta el 75% de las enfermedades infecciosas emergentes que afectan a la especie humana, tienen su origen en los animales. La IFRC también está muy implicada en la vigilancia calle por calle, casa por casa, de enfermedades como el dengue, la malaria y el cólera, entre muchas otras. Pero el cambio climático exige mayores esfuerzos en la participación de la comunidad en el seguimiento, la prevención y la respuesta a las enfermedades.Para hacer todo esto, hay que invertir en todos los niveles, desde los presupuestos de los gobiernos nacionales hasta los bancos multilaterales de desarrollo, los fondos multilaterales para el clima, las instituciones de financiación de la salud, las agencias bilaterales de desarrollo y los actores del sector privado.Poner esto en práctica también significa integrar la acción por la salud y el calor como parte de un enfoque holístico de la acción de adaptación en los planes climáticos nacionales, así como mejorar la coordinación entre los gobiernos con las autoridades locales, los actores y las comunidades. Ya se han visto signos de progreso. En la COP28, el Marco de los EAU para la Resiliencia Climática Mundial reforzó las medidas de adaptación, mientras que 151 países firmaron la primera Declaración de la COP sobre el Clima y la Salud. Y cada vez hay más conciencia de la urgencia de abordar los efectos de las olas de calor en la salud. La IFRC siguió haciendo sonar la alarma organizando la primera Cumbre Mundial sobre el Calor Extremo y nuestro Día de Acción contra el Calor anual el 2 de junio. Los recientes y graves huracanes -a veces denominados "tormentas monstruosas"-, junto con una racha de graves inundaciones en amplias zonas de Europa, África occidental y central, las Américas y el Sudeste Asiático y Oceanía, también están poniendo de manifiesto la urgente necesidad de este tipo de inversión local. Estas inundaciones están desplazando a millones de personas, dejándolas sin acceso a agua potable y saneamiento. A menudo, las comunidades más afectadas también se enfrentan a un acceso limitado al agua potable, el saneamiento, la nutrición, la atención de la salud y la educación. Que la COP29 se considere finalmente un éxito dependerá de si se asumen compromisos para revertir estas realidades con inversiones reales en salud, preparación y alerta temprana que lleguen al ámbito local. «Si en la COP29 logramos avanzar en estos ámbitos, yo lo consideraría un éxito», concluyó Chapagain.Más información:Enfoque de la IFRC en materia de salud y cuidadoEnfoque de la IFRC ante la crisis climáticaIniciativa Alerta Temprana para Todos de la Organización Meteorológica MundialPágina de Alertas tempranas para todas las personas de la IFRC

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"Estamos listos": Para el personal hospitalario del sur del Líbano, los años de formación se enfrentan a una nueva prueba cuando el conflicto llega a sus puertas.

La actual crisis en Medio Oriente, desencadenada por el conflicto entre Israel y Gaza, ha provocado conmociones en toda la región, afectando a países vecinos y comunidades mucho más allá de la zona de conflicto inicial.En la ciudad de Sidón, en la Gobernación Sur de Líbano, el personal y voluntariado del hospital Al-Hamshari de la Media Luna Roja Palestina (MLRP) se ha estado preparando para los peores escenarios, ya que los bombardeos ocurren regularmente justo en su puerta y la región sur de Líbano se ve cada vez más afectada por la escalada de las hostilidades.Al-Hamshari es uno de los dos hospitales de la Media Luna Roja Palestina en el sur del Líbano, y atiende a personas refugiadas palestinas y de todas las nacionalidades. También es el mayor de los cinco hospitales de la MLRP en Líbano, lo que significa que es un centro sanitario crucial, especialmente en tiempos de conflicto, cuando más se necesitan sus servicios.Este entorno volátil ha obligado a la Media Luna Roja Palestina en el Líbano a prepararse para un aumento de las necesidades, movilizando recursos y estando en alerta máxima para responder a la crisis que se está desencadenando."Tenemos más de 300 personas entre el voluntariado y el personal que han recibido formación en el marco de nuestro plan de emergencia", explica el Dr. Ziad El Ainen, Director del Servicio de Emergencias y Ambulancias de la filial libanesa de la Media Luna Roja Palestina.Una parte importante de esa formación se ha realizado con la Cruz Roja Libanesa, que también tiene una gran experiencia en la respuesta a incidentes con víctimas masivas. "La Cruz Roja Libanesa ha formado bien [al personal del hospital] para responder eficazmente en tiempos de conflicto", dice El Ainen.Para reforzar su capacidad de responder eficazmente a la escalada del conflicto, el hospital Al-Hamshari de la MLRP puso en marcha un amplio programa de formación, que abarcaba una serie de conocimientos esenciales, como soporte vital básico, soporte vital cardíaco avanzado, ecocardiografía de urgencia, triaje de víctimas masivas y técnicas avanzadas de primeros auxilios. Estas formaciones dotaron al personal del hospital de los conocimientos y habilidades necesarios para mitigar el impacto de las lesiones relacionadas con el conflicto y garantizar una intervención médica oportuna y adecuada.Una persona que se ha beneficiado de estas formaciones y está preparada para servir a su pueblo, especialmente durante este conflicto, es Hossam Sabha, de 58 años, un socorrista que lleva casi 40 años en la Media Luna Roja Palestina del Líbano."Como unidad de Servicios Médicos de Emergencia de la Media Luna Roja Palestina en el Líbano, hemos tomado todas las precauciones y medidas necesarias para responder a cualquier emergencia", dice Hossam."Hemos completado nuestra formación y estamos preparados para movilizarnos en cualquier momento. Tenemos un plan de emergencia para el sur y Beirut, y todos nuestros equipos están preparados. No tenemos miedo".No es sólo Hossam quien está impulsado por un sentido de humanidad. Su propia hija, Saja, ha heredado la valentía de su padre. El conflicto no le impedirá prestar servicios que salvan vidas, dice."No tengo ningún miedo. Vengo al hospital todos los días porque quiero ayudar a otras personas, incluyendo a mis colegas", dice Saja, de 22 años, voluntaria en el hospital Al-Hamshari y estudiante de enfermería. Considera que el voluntariado no se parece a nada de lo que ha vivido hasta ahora."Cuando eres voluntaria, estás expuesta a tanta gente, ves lo que ocurre en el mundo real. No hay nada como la expresión de gratitud y alivio en la cara de una persona después de haberle proporcionado la ayuda que necesita".Sin embargo, no hay que avergonzarse de sentir miedo, y tanto el personal como las personas voluntarias del hospital reciben formación para ayudarse mutuamente a sobrellevar sus reacciones emocionales ante los acontecimientos que se desarrollan a su alrededor. Saja trabaja estrechamente con Nagham Chanaa, de 20 años, la interna más joven del hospital Al-Hamshari, que persigue su sueño de ser médica.A pesar de la naturaleza estresante de su trabajo y de la turbulenta situación del país, Nagham se las arregla para sonreír a pesar de todo."Soy una persona muy ansiosa", dice. "Sentí mucho miedo cuando oí una explosión hace unos días -que resultó ser un falso ataque aéreo-, pero todos en el hospital vinieron a verme e intentaron consolarme. Recibo mucho apoyo mental de mis colegas de aquí. Nos apoyamos mutuamente y transmitimos ese apoyo también a quienes atendemos".Aunque profesionales de la medicina como Nagham y Saja son esenciales para prestar asistencia de emergencia, cualquiera puede contribuir a su comunidad en momentos de necesidad. Todo lo que se necesita es un corazón solidario y la disposición de practicar el voluntariado.Ahmad Marwan El Issa, de 19 años, que estudia Ingeniería Mecánica, es un buen ejemplo de ello. Es voluntario de la Media Luna Roja Palestina en Líbano como técnico de urgencias médicas, y lo hace sabiendo los riesgos que implica."La situación asusta porque es impredecible", dice. "No sabemos cuándo caerá un ataque aéreo ni dónde, pero estamos listos para servir a quienes lo necesiten, pase lo que pase".

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La IFRC lanza un llamamiento por 40 millones de francos suizos ante el aumento de los casos de viruela símica en África

Kinshasa/Nairobi/Ginebra – 23 Agosto 2024 – La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento regional de emergencia por un valor de 40 millones de francos suizos para reforzar la preparación y respuesta al mpox en toda África. Esta financiación nos ayudará a llegar a 30 millones de personas en países con un brote activo, incluida la República Democrática del Congo (RDC) y los países vecinos con alto riesgo de propagación del virus. Mohammed Omer Mukhier, Director Regional de la IFRC dice:"Es una situación grave que podría extenderse como la pólvora por todo el continente y más allá, si no actuamos con rapidez. Ya hemos intensificado nuestra respuesta al mpox en la RDC, que se está llevando la peor parte de este brote de mpox y está poniendo en alto riesgo a sus vecinos".La RDC se ha convertido en el epicentro de una epidemia de viruela símica que va en rápido aumento. El virus ya está presente en las 26 provincias del país, con diferentes variantes ("clados") que se propagan simultáneamente. Resulta alarmante el aumento de la transmisión transfronteriza desde las regiones orientales de la RDC, especialmente Kivu del Norte y Kivu del Sur, que afecta a países no endémicos como Burundi, Ruanda, Uganda y Kenia. Mientras tanto, los brotes en países endémicos como Nigeria, República Centroafricana, Sudáfrica y Costa de Marfil están reapareciendo o intensificándose. Es la primera vez que se notifica una transmisión sostenida de múltiples variantes simultáneamente en regiones endémicas y no endémicas de África. La Dra. Irene Kiiza, Directora para África de Salud y Asistencia en Desastres y Crisis Climáticas de la IFRC, afirma:"Estamos desplegando rápidamente los recursos disponibles para centrarnos en puntos conflictivos como la RDC y Burundi, pero necesitamos más para garantizar la contención del virus. Nuestra prioridad es frenar la propagación del virus mediante la vigilancia basada en la comunidad, el rastreo de contactos, el apoyo a la salud mental e intervenciones específicas en colaboración con las autoridades sanitarias locales y las comunidades".En respuesta a esta crisis, la Cruz Roja de la RDC ha intensificado sus esfuerzos. Aprovechando las competencias y estrategias perfeccionadas a través del Programa Comunitario de Preparación ante Epidemias y Pandemias (CP3) con USAID y la Alianza Programática con la Unión Europea, el voluntariado de la Cruz Roja de la RDC participa activamente en la difusión de información sanitaria, la vigilancia comunitaria y la prestación de apoyo psicosocial. USAID también proporcionó financiación adicional desde abril de 2024 para apoyar la respuesta de la Cruz Roja de la RDC al mpox en Equateur, una de las provincias más afectadas.Mercy Laker, Jefa de la Delegación de la IFRC en Kinshasa: "Hemos estado trabajando en la respuesta al mpox, así como en otros brotes de enfermedades como el Ébola y el COVID-19. Nuestro equipo, incluidos el personal y el voluntariado, está sobre el terreno, ayudando a mantener la seguridad de las comunidades en estos tiempos difíciles. La financiación del llamamiento ayudará a impulsar nuestras operaciones en la RDC y Burundi". En Burundi, el gobierno tiene un plan de respuesta integral para hacer frente a la actual crisis sanitaria. Con más de 100 casos activos, el Ministerio de Salud de Burundi se centra en reforzar la capacidad de los centros de salud y los laboratorios de todo el país, mientras que la Cruz Roja de Burundi presta apoyo directo a las comunidades afectadas para asegurarse de que son conscientes de los riesgos y pueden acceder a la asistencia disponible. A través de este llamamiento, la IFRC reforzará la capacidad de las Sociedades Nacionales africanas para desempeñar su función auxiliar y apoyar a los gobiernos nacionales en la mejora de la vigilancia de la enfermedad, la educación sanitaria de la comunidad, la atención y el apoyo a las personas afectadas por el mpox y la prestación de apoyo psicosocial. La respuesta será escalonada, con intervenciones específicas adaptadas al nivel del brote en cada país, incluida la importación de casos de alto riesgo, los casos importados y la transmisión establecida de la viruela símica. Más informaciónPuede encontrar más información sobre el llamamiento de emergencia en esta página.Para solicitar una entrevista, póngase en contacto con: [email protected]  En Ginebra: Tommaso Della Longa: +41 79 708 43 67 Andrew Thomas: +41 76 367 65 87 En Nairobi: Susan Nzisa Mbalu: +254 733 827 654En Goma:Gracia Dunia: +243 813 274 794

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Nota de prensa

La IFRC amplía la respuesta a la viruela símica en África al declararse una emergencia sanitaria mundial

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) está intensificando los esfuerzos de respuesta ante el aumento de casos de viruela símica (mpox) en África. En los últimos tres días, la OMS y el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades han declarado la epidemia emergencia de salud pública de importancia internacional y continental. Con más de 17.000 casos sospechosos o confirmados y un devastador costo de 500 muertes en al menos 12 países, la epidemia ha superado la escala de años anteriores. La tasa de letalidad es del 3,2%. La situación es alarmante debido a la rápida propagación entre las nuevas poblaciones de riesgo y a la propagación internacional a zonas que nunca habían padecido la enfermedad. Mohammed Omer Mukhier, Director Regional de la IFRC dice:"El fuerte aumento de los casos de viruela símica en África es muy preocupante y constituye un grave problema de salud pública. No se trata sólo de un problema local; es una amenaza continental que exige una acción inmediata y coordinada. En la República Democrática del Congo (RDC), desde el año pasado, junto con los equipos de la Cruz Roja del país, hemos estado apoyando a las comunidades afectadas, pero es necesario hacer más, en estrecha colaboración con los Ministerios de Salud movilizados, ya que la situación evoluciona y se expande rápidamente por toda África".La República Democrática del Congo ha registrado el 92% de los casos de esta creciente epidemia, pero la rápida propagación en otros países está poniendo en peligro a nuevas comunidades. Una nueva variante del clado 1b, sobre la que aún estamos aprendiendo, ha surgido en la RDC y se está extendiendo a países vecinos como Burundi, Kenia, Ruanda y Uganda. Otras naciones africanas están notificando casos sospechosos junto con el resurgimiento de brotes anteriores de mpox. A diferencia de los brotes anteriores, las epidemias asociadas tanto a los tipos nuevos como a los preexistentes del virus mpox están creciendo y afectando a nuevas comunidades. La nueva variante, aunque vinculada al contacto sexual, está afectando a personas de todas las edades y procedencias.Bronwyn Nichol, Oficial Superior de Salud Pública en Emergencias de la IFRC, afirma:"La epidemia de mpox nos recuerda crudamente que los virus no conocen fronteras. La escasez de pruebas, tratamientos y vacunas exige una respuesta mundial coordinada, que incluya un mayor acceso a las reservas de vacunas en África. Un esfuerzo unificado es esencial para proteger a las poblaciones vulnerables y evitar sufrimientos y muertes innecesarias".En la RDC, la Cruz Roja local ha estado apoyando la respuesta del gobierno compartiendo información sanitaria fiable y precisa con las comunidades, llevando a cabo una vigilancia basada en la comunidad para detectar y notificar casos sospechosos, prestando apoyo psicosocial a las personas afectadas y apoyando con medidas de promoción de la higiene basadas en la comunidad. Un enfoque basado en la comunidad apoyará a las víctimas contra la estigmatización. Las personas que muestren signos y síntomas recibirán apoyo precoz antes de que se produzca una mayor transmisión.Grégoire Mateso, Presidente de la Cruz Roja de la RDC, afirma:"El año pasado fue difícil. La aparición de una variante nueva y potencialmente más transmisible del mpox como la Clade 1b afecta gravemente a la contención. Hemos visto de primera mano cómo la escasez de pruebas, vacunas y kits de tratamiento puede obstaculizar los esfuerzos para contener la enfermedad. También es necesaria una mayor concienciación pública para gestionar el estigma, la detección precoz y el aislamiento de los casos".La Cruz Roja de la RDC está ampliando su respuesta al brote de mpox, aprovechando muchos años de trabajo comunitario de preparación ante epidemias. A través del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3) y la Alianza Programática, la Cruz Roja de la RDC, con el apoyo técnico de la IFRC y la Cruz Roja Francesa, ha estado fortaleciendo la resiliencia sanitaria en comunidades de todo el país, dotándolas de los conocimientos y las herramientas para detectar, prevenir y responder rápidamente a brotes de enfermedades. Las Sociedades de la Cruz Roja de los países vecinos que están respondiendo a los primeros casos de viruela símica están ampliando rápidamente el apoyo a las comunidades, para ayudar a detectar y responder a nuevos casos a fin de reducir la enfermedad y las muertes y limitar la propagación del virus. La Cruz Roja de Burundi está ayudando al Ministerio de Salud a responder al rápido aumento de los casos de viruela con el apoyo del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (IFRC-DREF). La IFRC está a la vanguardia de la respuesta al brote de mpox en África, con una amplia experiencia en la gestión de brotes de enfermedades anteriores, como el Ébola y el COVID-19. Con una vasta red de más de 4 millones de personas voluntarias y 14.000 miembros del personal en todo el continente, la red de la IFRC está prestando un apoyo fundamental a los gobiernos, que incluye la vigilancia basada en la comunidad, la comunicación de riesgos y la participación de la comunidad, así como servicios de salud mental. A medida que la epidemia de viruela símica sigue propagándose, la IFRC pide un mayor apoyo mundial para contener la crisis mediante un mayor acceso a las pruebas, el tratamiento y las vacunas para las poblaciones de riesgo en todo el continente, junto con una acción sostenida basada en la comunidad, que mejore la eficacia de las acciones de respuesta a la epidemia.Más informaciónPara solicitar una entrevista, contacte a: [email protected]  En Ginebra: Tommaso Della Longa: +41 79 708 43 67 Andrew Thomas: +41 76 367 65 87 En Nairobi: Susan Nzisa Mbalu: +254 733 827 654

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Gaza: Una familia voluntaria ayuda a otras personas mientras ellas mismas se enfrentan a la dura realidad del conflicto.

"Me levanto temprano, a las siete de la mañana, para atender las necesidades de la familia, y luego me dirijo al mercado cercano, que está a un kilómetro de distancia. Busco algo para alimentar a mis hijas e hijos hambrientos".Así empieza un día típico para Youssef Khoder, voluntario de la Media Luna Roja Palestina del norte de Gaza. Youssef procede de una familia de personas voluntarias. Su madre es enfermera obstétrica y sus hermanos Mahmoud e Ibrahim también son enfermeros."Trabajamos en el punto médico de la MLRP en Jabalia desde su creación", cuenta. "Fuimos desplazados y tuvimos que trasladarnos a un centro de acogida, pero ahora la situación ha cambiado y hemos vuelto a nuestras casas".Después de comprar comida en el mercado, Youssef y su mujer encienden un fuego para preparar la comida de sus hijos pequeños. La hija mayor, Ayloul, tiene 6 años. Mohammed tiene 4 y Ghaith, 2. Después, Youssef se va a reunir con sus hermanos en el punto médico de Jabalia."Caminamos 2 kilómetros de ida y vuelta todos los días para llegar al punto médico donde somos voluntarios", dice. "Llevamos a cabo nuestro trabajo porque es nuestro deber humanitario, seguir sirviendo a nuestra gente en el norte de Gaza".Un punto vital para la salud comunitaria en medio del conflictoEl punto médico consiste en una gran tienda de campaña, en cuyo interior hay una docena de camillas o camas de hospital rodantes. El puesto médico de Jabalia, en el norte de la Franja de Gaza, ha permanecido operativo y ha prestado servicios médicos y sanitarios a miles de personas afectadas incluso cuando hospitales clave dejaron de funcionar; sigue prestando servicios a pesar de la escasez de medicamentos.Mientras sus hermanos atienden pacientes, Youssef toma fotos como parte de sus responsabilidades documentando el trabajo de sus colegas de la Media Luna Roja Palestina. Se trata de una función importante para documentar las necesidades humanitarias e informar al mundo de lo que hace la Media Luna Roja para tratar de satisfacerlas.Esto no es tan fácil como parece. Con los cortes de electricidad y la infraestructura de comunicaciones dañada, el simple acto de enviar las fotografías a la sede no es tan sencillo."Después de la oración de la tarde, camino un kilómetro hasta un lugar situado a gran altitud para poder captar señal y tener acceso a Internet. Paso media hora enviando archivos a la administración antes de volver al punto médico. Pasamos una hora con los colegas antes de regresar, y a veces nos detenemos en el mercado para comprar algo de comida para la tarde y para el día siguiente. Sin embargo, la comida escasea y los precios son muy altos".Durante el Ramadán, todo esto se hacía mientras ayunaban de sol a sol. Después del trabajo, volvían a casa antes de romper el ayuno (iftar). "Mi familia y yo nos sentamos juntos. Rompo el ayuno con ellos, rezo la oración del Magreb, tomo el té y vuelvo a pie al punto médico. Trabajo unas horas antes de volver tarde a casa.En cuanto a la escasez de alimentos, es como si lleváramos 6 meses ayunando, así que no es sólo durante el Ramadán.Seguimos trabajando con mayor determinación que antes, y rezamos para seguir pudiendo servir a la gente, y para que los días oscuros de Gaza pasen pronto."

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Para estas dos humanitarias de Madagascar, invertir en las mujeres significa romper las barreras y los estigmas de género.

A sus 23 años, Valisoa Liesse Razafisalama ya tiene un impacto significativo como estudiante de tercer año de comunicación en el Centro Nacional de Teleeducación de Madagascar y como voluntaria de la Cruz Roja Malgache.Gracias a su participación en el Equipo Nacional de Respuesta a Desastres, Valisoa ha adquirido una valiosa experiencia en sensibilización y formación tras las recientes tormentas tropicales.Sin embargo, ha sido su iniciativa de cuestionar las normas sociales en torno a la menstruación lo que realmente ha puesto de manifiesto su dedicación a derribar barreras."Como miembros del movimiento de la Cruz Roja, activas en el sector humanitario, abogamos por un mayor reconocimiento del papel de las mujeres", afirma Valisoa, que forma parte del aproximadamente 42% del personal del Equipo Nacional de Respuesta a Desastres de la Cruz Roja Malgache que son mujeres."Fomentamos la inclusión equitativa de las mujeres en la toma de decisiones de la comunidad, rompiendo con la tendencia a dar prioridad a los hombres. Persistimos en nuestros esfuerzos porque, como mujeres voluntarias, contribuimos significativamente al bienestar de las comunidades en las que operamos." No es un asunto solo de mujeresValisoa observó que los hombres de su comunidad mostraban desinterés por las discusiones sobre la menstruación y la consideraban un asunto exclusivamente de mujeres. Decidida a cambiar esta perspectiva, organizó sesiones de sensibilización para hombres y mujeres, haciendo énfasis en los aspectos naturales y normales de la menstruación.Al fomentar un entendimiento compartido dentro de la comunidad, Valisoa contribuyó a eliminar los estigmas asociados a la menstruación y a promover la igualdad de género. En muchas situaciones posteriores a desastres, el miedo a hablar de la menstruación o de otros problemas de salud, puede hacer que las mujeres simplemente no reciban toda la atención y los cuidados que necesitan para mantenerse sanas.Desafiar los estereotipos culturales Con formación en biodiversidad y medio ambiente y amplia experiencia en labores humanitarias, Lova Arsène Linà Ravelohasindrazana, de 33 años, es un ejemplo de resistencia y determinación a la hora de desafiar los estereotipos de género.Lova trabaja como gestora de proyectos para la Cruz Roja Malgache y supervisa las intervenciones en la región de Anosy, donde las barreras culturales suelen obstaculizar la participación de las mujeres en puestos de liderazgo.A pesar de la resistencia, Lova promueve activamente la capacitación de las mujeres, garantizando su participación en la toma de decisiones y en las iniciativas comunitarias. El 7% de las personas que toman decisiones en el equipo directivo de la Sociedad Nacional son mujeres, y Lova está entre ellas."Durante las intervenciones, ya sea en las comunidades o entre las personas a las que superviso, la cultura sigue dificultando que acepten a las mujeres que dirigen", afirma. "Como gestora de proyectos, hay momentos en los que lo noto más"."Pero también intento comprender cómo funcionan estas comunidades en las que trabajo. Cómo puedo hacer que sean más conscientes de lo que yo y otras personas podemos aportar, cómo enfocar mejor las cosas y cuáles son los planteamientos para no herir la sensibilidad de la gente en relación con su cultura". La dedicación de Lova a la defensa de los derechos de las mujeres va más allá de su vida profesional. También conversa con las mujeres sobre sus derechos y fomenta su participación activa en diversas iniciativas, contribuyendo así a una sociedad más equitativa.

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Cólera: El brote silencia una ciudad antes vibrante del suroeste de Zimbabue

Donde normalmente habría niñas y niños jugando, ahora reina el silencio en las calles de Mapanza, un pequeño pueblo del suroeste de Zimbabue. Las reuniones comunales para comer han cesado, las risas están ausentes y la ropa cotidiana ha sido sustituida por botas de lluvia y trajes protectores.El pueblo se enfrenta a un incesante brote de cólera, lo que pone de manifiesto la gravedad de la enfermedad.En un día reciente de fuertes lluvias, los charcos rodean las tres grandes tiendas de campaña situadas en el centro del pueblo. Personal médico con mascarillas y guantes entra y sale de las tiendas. Llevan goteros a la tienda donde se encuentran las personas en estado más crítico.En las otras dos tiendas, el personal sanitario atiende a pacientes cuyo estado se ha estabilizado. De vez en cuando, una niña curiosa se asoma desde la tienda. Parece tener unos cinco años.Mientras nos adentramos en el pueblo, nos encontramos con Alec. "Probablemente empezó en un servicio religioso donde se reunió mucha gente", dice Alec, un hombre amable y enérgico que vive en el pueblo y que experimentó personalmente lo rápido que el cólera puede golpear sin piedad. "Poco después, la gente empezó a enfermar".Fuentes de contaminaciónAdemás, la comunidad comparte una fuente de agua, que se contaminó. Como el cólera se propaga fácilmente a través del agua, se calcula que casi la mitad del pueblo enfermó. No hay centros sanitarios en la zona, lo que agravó la situación hasta un nivel crítico en cuestión de horas.Las personas estaban tiradas en el suelo sin ningún sitio adonde ir, recuerda Alec. "La gente empezó a sufrir diarreas graves y a vomitar de forma abundante", explica. "Casi la mitad de la población del recinto estaba en el suelo, y una pareja local intentó trasladar a tanta gente como pudo al hospital de Chiredzi, pero era abrumador. Las personas más afectadas fueron la niñez y las mujeres; también murió gente". Alec también tuvo que luchar por su vida. Tras caer enfermo, su mujer esperó ansiosa noticias sobre su marido. No podía estar con él y desconocía su estado. Fue un periodo de angustia.Una respuesta inmediataHoy, cuando visitan el pueblo, es difícil imaginar que esta pesadilla ocurrió hace sólo unas semanas. Aunque los acontecimientos aún se extienden sobre la comunidad, y las cosas siguen lejos de la normalidad, cada vez enferma menos gente y muy pocas personas mueren, gracias a quienes se movilizaron para ayudar.Las personas voluntarias de la Cruz Roja de Zimbabue apoyaron inmediatamente al Ministerio de Salud y Atención a la Infancia, llevando tiendas de campaña, suministros médicos y "soluciones de rehidratación oral" para que la gente pudiera ser tratada de forma segura y no tuviera que seguir tumbada en el suelo. Junto con el Ministerio de Salud, pudieron controlar el brote.Incluso ahora, hay personal voluntario por todas partes en el pueblo. Muchas de estas personas, como la esposa de Alec, son miembros de la comunidad que se ofrecieron como voluntarias después de experimentar lo que el cólera hizo a sus seres queridos. Ahora participa en campañas puerta a puerta, informando a la gente sobre cómo protegerse para que no vuelva a producirse un brote de esta magnitud.Desde el comienzo del brote, el voluntariado y el personal de la Cruz Roja de Zimbabue han estado actuando para combatir la propagación del cólera y prestar asistencia a la población afectada. La Cruz Roja también ha apoyado al Ministerio de Salud en la creación de un centro de tratamiento del cólera para que las personas con síntomas de la enfermedad tengan acceso a una atención adecuada.Las personas voluntarias también han visitado las comunidades para informar a la población sobre cómo protegerse y proteger a sus seres queridos, así como sobre qué hacer si enferman.Para poner en marcha la respuesta inicial, el Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la IFRC (IFRC-DREF) asignó 500.000 francos suizos y, poco después, la IFRC hizo un llamamiento de emergencia por un valor de 3 millones de francos suizos para prestar asistencia vital a más de 550.000 personas y ayudar a contener el brote.

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Día Mundial de la Radio: Cómo ayuda la radio a mantener sanas y seguras a las comunidades

Aunque vivimos en un mundo cada vez más digital, la radio sigue siendo una importante fuente de información, entretenimiento y conexión en países de todo el mundo.Esto es especialmente cierto entre las comunidades rurales, para las que la radio es a menudo la fuente más confiable -o a veces la única- de noticias e información en kilómetros a la redonda.Imagina que vives en una de estas comunidades, lejos del centro de salud más cercano. Te das cuenta de que la gente enferma y no sabes por qué. En busca de respuestas, sintonizas la emisora de radio local.El locutor habla de la "enfermedad misteriosa" con pánico, diciendo lo espantosos que son los síntomas, cuánta gente ha muerto y cómo hay que evitar a toda costa a las personas infectadas. Ha oído que la enfermedad podría ser una especie de maldición y que, al parecer, beber agua salada puede protegerte.Al escuchar este informe, y sin ninguna otra fuente a la que recurrir, probablemente sentirías miedo e inseguridad sobre qué hacer.Pero imagina que sintonizas y escuchas un programa totalmente distinto. El presentador ofrece con calma información práctica sobre la enfermedad: su nombre, sus síntomas, cómo se propaga y las medidas que puede tomar para protegerse. Entrevista a un médico local que conoces y en el que confías, y que responde a las preguntas y preocupaciones más comunes.De seguro sentirías confianza y tendrías la información que necesitas para mantenerte a ti y a tu familia a salvo.En varios países, la IFRC y nuestras Sociedades Nacionales se asocian con los medios de comunicación locales para hacer exactamente esto: proporcionar información que salva vidas antes, durante y después de los brotes de salud.En el marco del Programa Comunitario de Preparación frente a Epidemias y Pandemias (CP3), hemos estado trabajando con la organización benéfica BBC Media Action para formar a periodistas y Sociedades de la Cruz Roja de siete países en Programación Lifeline: programación especial de los medios de comunicación que proporciona información precisa, práctica y oportuna en una crisis sanitaria o humanitaria.Las Sociedades Nacionales se asocian regularmente con los medios de comunicación para difundir información útil que mantiene a las comunidades sanas y a salvo de una amplia gama de enfermedades. Veamos algunos ejemplos.KeniaEn los condados de Bomet y Tharaka Nithi, la Cruz Roja de Kenia trabaja en equipo con emisoras de radio locales y servicios de salud del condado, llegando a cientos de miles de personas con mensajes sanitarios útiles sobre cómo prevenir enfermedades como el ántrax, la rabia y el cólera. La información se transmite en un lenguaje sencillo. Y quienes escuchan pueden llamar para hacer preguntas o sugerir temas de salud para debatir."Al principio, los medios de comunicación eran conocidos por informar sobre dos cosas, quizá: política y cosas malas que han ocurrido en la sociedad. Pero la Cruz Roja nos ayudó [...] a utilizar los medios para educar a la gente sobre las enfermedades", explica Sylvester Rono, periodista de Kass FM con formación en la programación de Lifeline."Ahora estoy orgulloso de decir que esto ha ayudado realmente a nuestras comunidades. Nuestra gente sabe ahora por qué debemos vacunar a nuestras mascotas, por qué debemos ir al hospital cuando tenemos una mordedura, por qué debemos informar de cualquier incidente [sanitario], y cuando ves cualquier signo de enfermedad, ya sea rabia, ántrax, cólera [...] la importancia de informar antes", añade.CamerúnA finales de 2021, un brote de cólera amenazó la vida de las comunidades de la región norte de Camerún, una zona rural del país donde las comunidades están muy dispersas.Como parte de su respuesta, la Cruz Roja de Camerún se asoció con emisoras de radio locales y lanzó una serie de programas de radio comunitarios para compartir información sobre cómo protegerse, a qué síntomas prestar atención y dónde obtener ayuda en caso de enfermar.Los temas de los programas se seleccionaron en un trabajo conjunto con liderazgos de la comunidad. Y tras la emisión de los programas, el personal voluntario de la Cruz Roja se dirige a sus comunidades para reforzar los mensajes difundidos en antena mediante visitas puerta a puerta."El programa de radio es muy bueno, porque me ha dado información práctica. Tuve un caso de cólera en mi familia, pero gracias a las medidas que escuché en la radio, pude salvar al hijo enfermo de mi hermana", explicó Talaga Joseph, un oyente que llamó a FM Bénoué, una de las emisoras participantes.República Democrática del Congo (RDC)En la RDC, los rumores nocivos y la desinformación sobre la vacuna COVID-19 y otras enfermedades se han extendido por todo el país en los últimos años. Por ejemplo, algunas personas creían que la vacuna COVID-19 era una fuente de ingresos para el gobierno y no tenía ningún beneficio para la sociedad, mientras que otras creían que la vacuna contra el sarampión era menos eficaz que los remedios tradicionales a base de hojas de mandioca.Para hacer frente a estos rumores, las personas voluntarias de la Cruz Roja de la RDC fueron de puerta en puerta para recoger las opiniones de la comunidad y registrar los mitos y conceptos erróneos más comunes. Tras analizar la información, el personal de la Cruz Roja de la RDC lanzó programas de radio interactivos para abordar y desmentir directamente la desinformación sobre la salud y ofrecer consejos fiables. Por ejemplo, en la provincia de Kongo Central, la Cruz Roja de la RDC colabora con Radio Bangu para producir un programa llamado "Escuela de la Cruz Roja". Las personas que escuchan el programa llaman para consultar información sobre diferentes enfermedades, hacer preguntas y descubrir a qué tipo de apoyo pueden acceder a través de la Cruz Roja."La colaboración con la Cruz Roja es muy buena y ha permitido a la audiencia conocer mejor sus actividades y cómo pueden prevenir distintas enfermedades y epidemias. Las emisiones de la Cruz Roja son tan populares que han aumentado nuestro número total de oyentes en la zona que cubrimos", afirma Rigobert Malalako, Director de la emisora de Radio Bangu.--Las actividades con la radio local que aparecen en este artículo son sólo algunos ejemplos de las alianzas con los medios de comunicación desarrolladas a través del Programa Comunitario de Preparación frente a Epidemias y Pandemias (CP3). Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el CP3 apoya a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios para prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades.Si te ha gustado este artículo y quieres saber más, suscríbete al Boletín de preparación para epidemias y pandemias de la IFRC. También puedes acceder a los siguientes recursos: Guía de BBC Media Action para los medios de comunicación sobre la comunicación en emergencias de salud pública (disponible en varios idiomas)Sitio web de programación Lifeline de BBC Media ActionCaja de herramientas de Control de Epidemias de la IFRC

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Crisis del hambre: "Ahora puedo cuidar de mi propia familia"

En la región de Lubombo (Eswatini), cerca de la ciudad de Big Bend, Bongani Masuku, de 39 años, observa su campo de maíz. Acaba de cosechar una parte la semana pasada. "Pero aún queda trabajo por hacer", dice Bongani y empieza a trabajar la tierra. Lubombo es una de las zonas más calurosas de Eswatini. Mientras Bongani deshierba su campo, la temperatura ya ha subido a más de 34 grados. "Elimino las malas hierbas para que mi maíz crezca bien", dice. "Si dejara que las malas hierbas se apoderaran de todo, las siembras crecerían muy delgadas y no ofrecerían una buena cosecha". A principios de la temporada, Bongani asistió a un curso de formación agrícola, tras el cual recibió asistencia en efectivo de unos 70 euros aproximadamente. Invirtió el dinero en semillas de maíz más resistentes a la sequía, ya que el cambio climático ha hecho que las lluvias sean más irregulares y ha aumentado la sequía. Alrededor del 70% de la población de Eswatini depende directamente de la agricultura para su subsistencia. Por eso las cambiantes condiciones meteorológicas son extremadamente preocupantes. "Las recientes olas de calor han dificultado mucho la agricultura. El maíz no debe recibir demasiada luz solar cuando está floreciendo. La lluvia es importante en esa fase. La última vez que el maíz floreció no llovió nada, así que mi cosecha fue menor de lo que esperaba". El campo de maíz tiene un gran significado para Bongani. "Me permite alimentar a mi familia, pero también vender parte de la cosecha y conseguir dinero", añade. "Este dinero me ayuda a darle educación a mis hijos. Tengo cinco hijos con mi querida esposa. Ahora puedo comprarles libros de texto y otro material escolar, como bolígrafos. Si gano suficiente dinero, también puedo comprarles zapatos para que vayan a la escuela". Inseguridad alimentaria prolongada Como en otros lugares del sur de África, la población de Eswatini sufre una grave y prolongada crisis de seguridad alimentaria que comenzó en 2015. La sequía provocada por el fenómeno de El Niño, reforzada aún más por el cambio climático y la irregularidad de las lluvias e inundaciones desde entonces, han dañado las cosechas año tras año. Bongani es una de las 25.500 personas incluidas en el proyecto de tres años financiado por la Unión Europea para mejorar la seguridad alimentaria mediante asistencia en efectivo. Además de la Cruz Roja Finlandesa, el proyecto incluye a la Cruz Roja de Baphalali Eswatini y a la Cruz Roja Belga de Flandes. Para las personas destinatarias de la asistencia en efectivo, como Winile Masuku, el dinero ha significado la posibilidad de comprar alimentos como arroz, harina de maíz y aceite de cocina en un momento en que las fuentes habituales de alimentos son mucho menos abundantes y más caras. "Antes de recibir la asistencia en efectivo, dependíamos de nuestros vecinos", explica Winile sentada frente a su casa, cuyas paredes están hechas de intrincados tejidos de ramas y piedra. "Ahora puedo cuidar de mi propia familia". Jardinería para el cambio Aunque no todo el mundo se dedica a la agricultura, muchas personas en Eswatini cultivan una parte de su sustento diario en huertos comunitarios locales. Esta es una de las razones por las que este proyecto de resiliencia climática también pretende revivir la tradición de los huertos comunitarios. Parte de ese esfuerzo incluye cursos de formación del Ministerio de Agricultura sobre la forma más eficaz de cuidar los huertos comunitarios ante condiciones climáticas más extremas. Después de cada formación, quienes participan reciben asistencia en efectivo de unos 35 euros para comprar semillas de plantas, por ejemplo. Se anima a estas personas a utilizar variedades de cultivos que requieran menos agua. "El huerto ofrece estabilidad a mi familia, ya que me empleo en esto y cuido de mi familia", dice Sibongile, una de las participantes. "La cosecha del huerto me permite alimentar a mi familia, y también puedo vender algunas cosechas para conseguir dinero para la educación de mis hijos". Salud en el campo También es importante garantizar la salud de la población, ya que la sequía y el calor pueden crear condiciones que agraven la propagación de enfermedades y síntomas como la deshidratación. Por esta razón, el proyecto financiado por la UE también apoya a la comunidad en la preparación ante epidemias y pandemias. La Cruz Roja de Baphalali Eswatini gestiona tres clínicas en el país, y el proyecto apoya su capacidad para responder a diferentes epidemias, como las enfermedades diarreicas, la tuberculosis y el VIH. "Todas las mañanas ofrecemos asesoramiento sanitario, lo que significa que informamos a las personas atendidas de las epidemias que hay actualmente", explica Phumlile Gina, enfermera de la clínica de Hosea Inkhundla, en la región de Shiselweni. "Ahora mismo les informamos de las vacunas, sobre todo contra el coronavirus y la tuberculosis. También hacemos hincapié en la higiene adecuada: explicamos lo importante que es lavarse las manos y también recordamos a la gente que lave sus recipientes de agua de vez en cuando." "Algunas de las personas que atendemos aquí en el campo son muy pobres", añade. "Pueden venir a la clínica por alguna razón completamente distinta, por una gripe, por ejemplo. Pero entonces podemos darnos cuenta de que el crecimiento del hijo del paciente está claramente atrofiado y hay motivos para sospechar malnutrición." "También podemos ocuparnos de esas situaciones y vigilar el estado de las personas. Me siento muy bien cuando un paciente vuelve a la clínica al cabo de seis meses y dice que su hijo está muy bien y juega como los demás niños y niñas." La Alianza Programática entre la red de la IFRC y la Unión Europea proporciona financiación estratégica, flexible, previsible y a largo plazo, para que las Sociedades Nacionales puedan actuar antes de que se produzca una emergencia. Se está aplicando en todo el mundo, incluyendo 13 países de África.

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Uganda: El Club de Salud Escolar ayuda a estudiantes y a las comunidades a protegerse de las enfermedades

"El Club de Salud Escolar nos ha enseñado a cuidar nuestra salud. También llevo a mi casa los conocimientos que aprendo en el club, y mis padres llevan esos mensajes a la comunidad en general". Son palabras de Kikanshemeza, alumna de la escuela primaria de Mwisi, en el suroeste de Uganda, y orgullosa miembro de su Club de Salud Escolar. Creado por la Cruz Roja de Uganda, el Club de Salud Escolar ayuda a estudiantes de primaria y secundaria a comprender cómo protegerse de diversas amenazas de enfermedad, mantenerse saludables y compartir sus nuevos conocimientos con sus pares, familias y comunidades en general. Se trata de una de las muchas actividades diferentes del Programa Comunitario de Preparación para Epidemias y Pandemias (CP3), un programa multinacional dirigido por la IFRC y siete Sociedades Nacionales de la Cruz Roja para ayudar a las comunidades, que son las primeras en responder, y a otros socios a prepararse, detectar, prevenir y responder a los riesgos sanitarios. Desde que se unió a su Club de Salud Escolar, Kikanshemeza ha construido en su casa un "tippy tap" -una sencilla instalación de bajo costo para lavarse las manos que puede ayudar a reducir hasta el 50% de las infecciones evitables-, ha apoyado a su familia para que lo use regular y adecuadamente, y ha compartido información sobre diferentes enfermedades que puede salvar vidas. "Nos dijo que no comiéramos carne de animales muertos y que nos aseguráramos de enterrarlos correctamente, y también que los murciélagos son una causa potencial del ébola y que los monos también pueden transmitirlo", explica Annet, la madre de Kikanshemeza. El conocimiento es poder Kikanshemeza es una de los 30 personas del Club de Salud Escolar de la escuela primaria de Mwisi. El club se reúne una vez a la semana en sesiones especiales dirigidas por Akampurira, un facilitador de la Cruz Roja de Uganda, que les enseña todo sobre distintas enfermedades, incluido cómo reconocer los signos y síntomas, qué personas pueden estar más expuestas y qué medidas pueden tomar las y los estudiantes para evitar que las enfermedades se propaguen. Después, el club se encarga del mantenimiento de las instalaciones de lavado de manos de la escuela, se aseguran de que la población estudiantil siga unas prácticas higiénicas adecuadas; y comparten lo que han aprendido con sus clases, a menudo mediante grandes representaciones teatrales en el vestíbulo de la escuela. Las y los estudiantes presentan escenas informativas y animadas: desde un paciente que pide ayuda a un médico tras notar síntomas de paludismo, hasta una persona a la que muerde un perro en la calle y se apresura a vacunarse. Abordar temas sanitarios serios de esta forma más divertida y desenfadada ayuda a desmenuzar temas complejos, mantiene el compromiso y les ayuda a retener los conocimientos por si los necesitan en el futuro. ¿Por qué implicar a estudiantes en la preparación ante epidemias? La IFRC y nuestras Sociedades Nacionales miembros se han centrado desde hace mucho tiempo en ayudar a las personas a prepararse, responder y recuperarse de las epidemias. Sabemos por experiencia que una preparación eficaz ante las epidemias debe implicar a las propias comunidades, a las personas que intervienen en primera instancia y a socios de todos los ámbitos de la sociedad, como las escuelas. "Los clubes escolares de salud han cambiado las reglas del juego de la comunicación sobre riesgos sanitarios, ya que la población estudiantil comprometida han sido excelentes educadores entre iguales en la escuela, y también agentes de cambio en el hogar", explica Henry Musembi, Delegado del Programa CP3 para Uganda y Kenia. "Los clubes son una gran plataforma para formar a la próxima generación de personas defensoras y de respuesta a las emergencias epidémicas en las comunidades destinatarias", añade. Ver el cambio positivo Kushaba, otro miembro del Club de Salud Escolar cuyo hermano había padecido paludismo anteriormente, dice que ha aprendido mucho del club y que ha notado un cambio positivo en su comunidad: "Aprendimos cómo podemos controlar el paludismo cortando los compuestos, drenando toda el agua estancada para destruir el hábitat de los mosquitos, y cómo se puede usar un mosquitero tratado". "Antes de la introducción del Club de Salud Escolar, no teníamos grifos de punta, no sabíamos cómo usar los retretes, ni siquiera cómo podemos limpiar nuestra escuela. Las y los estudiantes sufrían enfermedades como el paludismo o el cólera, pero ahora, gracias al Club de Salud Escolar, están bien", añade. -- El Club de Salud Escolar de Mwisi es uno de los varios creados en Uganda y otros países a través del Programa Comunitario de Preparación ante Epidemias y Pandemias (CP3). Financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el programa se ejecuta en siete países y apoya a las comunidades, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios para prevenir, detectar y responder a las amenazas de enfermedades. Si le ha gustado esta historia y desea saber más: Visite nuestra página web Preparación ante epidemias y pandemias Suscríbase al boletín de preparación para epidemias y pandemias de la IFRC

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De los bombardeos a los apagones: Los equipos de la Media Luna Roja Palestina afrontan retos de vida o muerte para salvar vidas.

Desde que estalló la violencia armada en Israel y la Franja de Gaza el 7 de octubre, el trabajo de los equipos de los servicios de emergencia no ha cesado, a menudo en las circunstancias más desgarradoras. Cada día, los equipos de ambulancias de la Media Luna Roja Palestina (MLRP) salen a las calles de Gaza, salvando vidas y arriesgando la suya propia, ya que incluso ambulancias y hospitales han sido objeto de ataques. Desde el principio, los equipos de la MLRP han respondido incansablemente, prestando primeros auxilios y apoyo psicosocial, transportando a las víctimas mortales y distribuyendo ayuda esencial mientras prosiguen los combates. Lamentablemente, cuatro voluntarios de la MLRP perdieron la vida mientras estaban de servicio, lo que dificulta aún más el trabajo de sus colegas, que intentan hacer frente a la pérdida. "Para ser totalmente sincero, tengo miedo, como todo el mundo", Haitham Deir, paramédico de la MLRP que trabaja en la delegación de Rafah. "Dejé a mis hijos en casa sin acceso a comida, agua o electricidad. Cuando estoy de servicio, les llamo periódicamente para ver cómo están, y esta preocupación constante es abrumadora, a lo que se suma el hecho de que nos enfrentamos a disparos y bombardeos constantes, y algunos de nosotros resultamos heridos o morimos. "Todos estos retos pasan factura a nuestro bienestar psicológico. Sin embargo, persistimos. Es una obligación moral, y yo seguiré trabajando hasta el final". ‘Nuestros ojos y oídos’ Además de los incesantes bombardeos y tiroteos, los equipos de la MLRP han tenido que lidiar con cortes intermitentes en las comunicaciones, lo que significa que a menudo no hay forma de que la gente llame para pedir una ambulancia cuando se produce un ataque. Esto ha dificultado enormemente su respuesta. Sin embargo, los equipos de ambulancias de la MLRP han encontrado formas creativas de garantizar que los paramédicos puedan encontrar a la gente cuando hay una necesidad urgente. "Colocamos nuestras ambulancias estratégicamente y tuvimos que usar nuestros ojos y oídos para estar atentos a los bombardeos", explica Mohammed Abu Musabih, director de operaciones y emergencias de la MLRP en la franja de Gaza. "Luego se enviaron equipos a las zonas bombardeadas, porque es allí donde es más probable que la gente necesite ayuda". "También colocamos ambulancias cerca de los hospitales, y confiamos en que las ambulancias que llegaban con personas heridas nos dieran información sobre el lugar del que procedían", continuó. "A continuación, los equipos de ambulancias se dirigían al lugar". Por desgracia, en la mayoría de los casos, incluso los intentos más creativos han sido ineficaces, ya que los equipos de la MLRP tienen enormes dificultades para llegar a las personas necesitadas debido a los daños en las infraestructuras, los bloqueos de carreteras y los asedios militares que se están produciendo en varias partes de la ciudad. Se acaban las provisiones y llega el invierno La situación dentro de los hospitales de Gaza ha sido aún más trágica, ya que el personal médico y de enfermería ha recurrido a la medicina tradicional a medida que se agotaban los suministros. Muchos hospitales se vieron obligados a suspender sus servicios por falta de combustible. La población palestina también ha buscado refugio en los hospitales, pero tras el asedio, muchas personas -entre ellas enfermas y heridas- tuvieron que ser evacuadas, sin tener adónde ir. Gran parte de las personas afectadas en Gaza viven actualmente en tiendas de campaña o en espacios abiertos, lo que les deja en una situación extremadamente vulnerable a medida que se acerca el invierno, y con él la amenaza de inundaciones y la posible propagación de enfermedades. Los equipos de ambulancias y voluntariado de la MLRP estarán allí haciendo todo lo posible para garantizar que la gente reciba la mejor atención posible dadas las circunstancias. Hasta el 11 de diciembre, los equipos de la MLRP habían prestado asistencia de emergencia a más de 11.000 personas y habían trasladado los cadáveres de más de 3.500 personas fallecidas a causa de los combates. Los equipos de Cisjordania han atendido a más de 3.000 personas heridas y han transportado a más de 80 cadáveres de personas fallecidas en el conflicto. "Desde que comenzaron las hostilidades, los equipos y personas voluntarias de la Media Luna Roja Palestina estuvieron en primera línea salvando vidas, día tras día, sin descanso", afirma Hossam Elsharkawi, director regional para Oriente Medio y Norte de África. "El nivel sin precedentes de los retos a los que se enfrentaron es incomprensible. Les rendimos un gran homenaje; han mostrado lo mejor de la humanidad. Paralelamente, hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que acelere soluciones diplomáticas que aborden las causas profundas, incluido el fin del inhumano asedio a Gaza, y permitan que llegue más ayuda humanitaria a todas las partes de Gaza, incluido el combustible."

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Nota de prensa

Malaui: La Cruz Roja intensifica su respuesta al peor brote de cólera en dos décadas

Malaui, 25 de enero de 2023 -Malaui se enfrenta actualmente a su peor brote de cólera en dos décadas, con más de 29.000 casos notificados y más de 900 muertos. La Cruz Roja de Malaui (CRM), en asociación con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ((IFRC) y asociados en el país - consorcio liderado por la Cruz Roja Danesa y la Cruz Roja Suiza - está ampliando su respuesta al cólera para asistir a más de dos millones de personas. Desde el primer caso registrado en febrero de 2022, los casos han seguido propagándose, con los 29 distritos afectados. El cólera pone ahora en riesgo a más de 10 millones de personas, incluidos más de cinco millones de niños. "La Cruz Roja de Malaui se compromete a seguir apoyando al Gobierno de Malaui en la respuesta al brote de cólera y otras emergencias sanitarias. Agradecemos a la IFRC y a otros asociados del Movimiento la financiación y la asistencia técnica que siguen prestando al plan de respuesta al cólera de la CRM", declaró McBain Kanongodza, Secretario General de la Cruz Roja de Malaui. Según la actualización sobre el cólera del Ministerio de Salud de Malaui del 22 de enero de 2023, se registraron más de 29.364 casos y 960 víctimas mortales, lo que deja la tasa de letalidad en el 3,27%, considerablemente superior a la tasa aceptable de menos del 1% establecida por la OMS. La Cruz Roja de Malaui ya está proporcionando tratamiento vital a nivel comunitario mediante la administración de Terapia de Rehidratación Oral. Los voluntarios se aseguran de que el suministro de agua sea seguro y de que las instalaciones de saneamiento funcionen. También van de puerta en puerta para concienciar sobre la prevención de la propagación de la enfermedad. Con la llegada de la estación de lluvias, es crucial que la gente tome precauciones para protegerse a sí misma y a sus familias. "Hemos seguido la evolución sobre el terreno desde los primeros casos, y nos preocupa profundamente que este brote se haya afianzado en todos los rincones de Malaui. Tenemos que apoyar los esfuerzos conjuntos del Ministerio de Sanidad y la Cruz Roja de Malaui en su respuesta a esta devastadora situación. A medida que el brote empeora, las asociaciones son cruciales para garantizar que se salven vidas", declaró John Roche, Jefe de la Delegación de la IFRC para Malaui, Zambia y Zimbabue. La IFRC y sus miembros lanzan un Llamamiento de Emergencia en el que solicitan 5,2 millones de francos suizos, que ayudarán a la Cruz Roja de Malaui a llegar a otras 1.385.391 personas que necesitan asistencia. La Cruz Roja de Malaui y sus asociados con la IFRC se proponen intervenir en 15 distritos afectados, con los objetivos principales de prevenir y controlar la propagación del brote, reducir la morbilidad y la mortalidad debidas al cólera y mejorar la disponibilidad de agua potable e instalaciones de saneamiento, mediante el apoyo continuo a las comunidades y las oficinas de salud de los distritos. Para más información y entrevistas, contacten con: En Lilongüe: Felix Washon, +265 999 95 57 21, [email protected] En Harare: Ella Mcsharry, +263 78 689 3350, [email protected] En Nairobi: Euloge Ishimwe, +254 731 688 613, [email protected] En Ginebra: Marie Claudet, +1 202 999 8689, [email protected]

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Artículo

¡Luces, cámara, acción! Cómo el cine salva vidas en Camerún

El cine móvil, que combina aprendizaje y entretenimiento, se ha convertido a lo largo de los años en una forma destacada de hacer participar a las comunidades remotas de todo el mundo en una amplia gama de temas importantes, desde cómo mantenerse sano hasta cómo prepararse para los desastres. Cada kit de cine móvil contiene una pantalla de proyección y un trípode, un ordenador portátil, micrófonos y altavoces y un generador para que pueda seguir funcionando incluso en caso de cortes de electricidad. Desde que recibió los kits, la Cruz Roja de Camerún ha estado utilizando el cine móvil para compartir mensajes que salvan vidas sobre el COVID-19, el cólera y cualquier otro tema relevante, que ayudará a la gente a prepararse y mantenerse a salvo. Todo ello de forma emocionante y eficaz, y dentro del propio entorno de la comunidad. "El cine móvil nos permite proporcionar la información adecuada que las comunidades necesitan en la lucha contra las epidemias y las catástrofes de todo tipo. Esta divertida y útil herramienta nos permite, sin duda, mejorar nuestra respuesta humanitaria en todo el país” Cécile Akamé Presidenta de la Cruz Roja de Camerún Las proyecciones de cine en el móvil no consisten sólo en sentarse a mirar. También son una buena manera de involucrar a las comunidades a través de sesiones de preguntas y respuestas y de recoger las valiosas opiniones de la gente. Cada proyección es facilitada por voluntarios y voluntarias de la Cruz Roja de Camerún, muchos de los cuales han recibido recientemente formación en comunicación, participación comunitaria y recogida de opiniones. Escuchar las preguntas, las preocupaciones, los pensamientos y los temores de la gente ayuda a los voluntarios a entender mejor las necesidades de las comunidades y a adaptar su trabajo en consecuencia. Marlyse, una estudiante de 15 años de la ciudad sureña de Kribi que asistió a una proyección reciente, dijo: “Es la primera vez que participo en este tipo de actividad y he aprendido mucho. Hemos visto un vídeo sobre la COVID-19 y esto ha reforzado nuestros conocimientos sobre las medidas de prevención. También la charla con la gente de la Cruz Roja nos ayudó a saber más sobre la vacuna” Marlyse Asistente al Cine Móvil en Kribi Puede ver el vídeo al que se refiere Marlyse a continuación (en francés): En la IFRC sabemos que las epidemias comienzan y terminan en las comunidades. Y que con la información y el apoyo adecuados, todos pueden desempeñar un papel importante en la detección de enfermedades, la respuesta eficaz y la preparación para futuros riesgos sanitarios. Por ejemplo, el Sr. Biyong, un líder comunitario de Kribi que está entusiasmado con el proyecto de la Cruz Roja Camerunesa y el potencial del cine móvil: "Actualmente estamos viviendo una epidemia de cólera en nuestra comunidad y en toda la región. Creo que esta herramienta es muy oportuna. Gracias a la difusión del vídeo sobre el cólera, los modos de transmisión y cómo prevenir esta enfermedad, los miembros de mi comunidad pudieron ver con sus propios ojos lo que intentamos explicarles cada día. Esta es realmente una herramienta que ayudará a detener la propagación de la enfermedad.” Sr. Biyong Líder comunitario de Kribi Juntos, la IFRC y la Cruz Roja Camerunesa esperan ampliar las proyecciones de cine móvil en todo el país en los próximos meses, escuchando y aprendiendo de las personas a las que apoyamos sobre la marcha. “Además de bienes como alimentos, agua y refugio, sabemos que la información es, en sí misma, una ayuda. La IFRC se esfuerza por ayudar a las Sociedades Nacionales, como la Cruz Roja de Camerún, a aprovechar las oportunidades y los beneficios de este interesante enfoque del cine móvil para aumentar la resiliencia de las comunidades.” ​​​​​​ Thierry Balloy Jefe de la Delegación del Clúster de País de la IFRC para África Central -- Este trabajo en Camerún forma parte del Programa Comunitario de Preparación ante Epidemias y Pandemias (CP3) de la IFRC en varios países, financiado por USAID. Haga clic aquí para obtener más información sobre el proyecto y nuestro trabajo en esta área. Y si le ha gustado esta historia, puede que también le interesen nuestros nuevos estudios de caso que muestran cómo las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han ayudado a preparar a las comunidades para el COVID-19 y a protegerlas de él.

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Trastornos por drogas

La red de la Federación Internacional ofrece sólidos servicios de promoción, prevención, tratamiento y atención para las personas que consumen drogas. Nuestro objetivo es ayudar a las Sociedades Nacionales a brindar un mejor apoyo a las personas con trastornos relacionados con las drogas, centrándose en la reducción de daños y la lucha contra el estigma y la exclusión social.

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Enfoque comunitario para los riesgos de salud global

El voluntariado y las actividades de salud a nivel comunitario son vitales para abordar los riesgos de salud globales más urgentes. Los gobiernos y los socios internacionales deben proporcionar una mayor financiación y reconocimiento del papel del voluntariado y de las intervenciones de salud a nivel comunitario.

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El Cuidado en las comunidades

La Federación Internacional y nuestras Sociedades Nacionales miembros están capacitando a voluntariado y personal de la salud comunitarios para brindar servicios de salud comunitarios esenciales. Al hacerlo, estamos abordando la escasez mundial de personal de la salud y contribuyendo a los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y la agenda de cobertura universal de salud (CUS).

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Salud comunitaria

Todas las personas, en todas partes, tienen derecho a la buena salud. Dentro de sus comunidades, nuestros millones de personas voluntarias de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja están trabajando arduamente para promover la buena salud, prevenir enfermedades y reducir el sufrimiento.